jueves, 30 de septiembre de 2021

En calma o excitados

 Si la Tierra fuera un solo país formado por 116 países y las resupuestas de sus ciudadanos fueran la respuesta del mundo, los ciudadanos del mundo preferirían, con mucho, una vida tranquila que una vida excitante. Lo cuenta Gallup

Y la verdad es que me extraña, pero ese es el dato que no acaba de matizar el hecho de que en Georgia se hayan producido las respuestas en el orden inverso: mejor la excitación. O que en el Vietnam gane el "ambos". Gallup no da más datos por país, pero sí por región y son estos:
La diferencia entre el sure asiático y Asia oriental es palpable en cuanto a lo que se refiere a respuestas a favor de una vida calma. Pero también lo es la de Europa occidental en lo que respecta a una vida excitante. También las diferencias entre América Latina y USA/Canadá.
Creo que no se pueden extraer grandes conclusiones. Es lo que hay.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Poderoso caballero

 Es un trabajo que produce millones a quien lo ejerce y millones que generan atención por parte de los medios. En este caso, Le Monde (y también La Vanguardia), comienza su noticia con el nombre de un futbolista, hipermillonario gracias a sus contratos, juego, publicidad, franquicias. Los que le pagan reciben dinero de los medios que airean, con exclusivas, las andanzas de estos millonarios y lo que hacen en el campo de juego. Y de vender, por ejemplo, camisetas cuyo precio aumenta con las andanzas de los ya millonarios. Un buen amigo, deportista él, pero trabajador en una universidad, piensa que esos asuntos son "indecentes". 

A mí no me interesa el fútbol. A mi viejo amigo Michal Barratt Brown tampoco le interesaba, cosa que, viendo lo que sucedía a su alrededor, procuró entender y se puso a ver partidos en televisión hasta que, viejo comunista, después laborista, después sindicalista, se dio cuenta de que siempre iba con el perdedor, con el más débil. No sé ahora qué diría, como buen economista traducido al castellano, viendo el espectáculo económico en el que dos goles se convierten en titular de unos periódicos supuestamente serios. ¿Panem et circenses? No, sólo circenses. El "panem" no es para los espectadores. Y los "circenses" tienen nombre o apellido o mote. O una mezcla.

Item más: los clubes que se declaran en quiebra no tienen ERTE para sus asalariados.

(Añadido el 30: En la sección de deportes de la edición impresa de El País, prácticamente todos los titulares llevan un nombre propio. Bien pagado, supongo)

martes, 28 de septiembre de 2021

Los muertos tienen nombres

 Las andanzas de los Estados Unidos por el sistema mundial han producido algunas listas impresionantes. Comenzaría por la que recogió Johan Galtung en su trabajo de 2008 sobre la decadencia de los Estados Unidos que vale la pena seguir leyendo. Invasiones, intervenciones, asesinatos, bombardeos, manipulación de elecciones hasta la fecha del texto que cito.

Algo más reciente. Ahora es Nick Turse el que presenta los muertos por  esas variadas actividades de los Estados Unidos. Pero con una diferencia: siempre que puede y la lista es manejable, el autor pone nombre a los muertos, esos nombres que nunca vendrán en los periódicos donde, a lo más, habrá una cifra. 

El número es importante. Es posible, con ello, hacerse una idea del volumen y evolución del tema. Pero los nombres añaden un elemento que el número hace olvidar y casi oculta: son personas concretas, concretísimas, con familia, planes, preocupaciones, ilusiones, aficiones, amores. Hay, sí, nombres de nuestros "caídos". En las Españas, esas lápidas tienen problemas si son de los "nuestros" o son de los "otros", dicotomía que sigue funcionando no muy "fraternalmente". En los Estados Unidos solo hay, que yo sepa, de los "nuestros" hasta llegar al 11-S que creo que es la última lista grabada en piedra. Pero, insisto, son personas concretas que, sí tienen nombres que significan tener una personalidad intransferible. Las de Turse también. Pero no hay listas de los negros muertos por violencia directa.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Guerras no tan nuevas

 Primero fue a brazo partido cuerpo a cuerpo, después vino el hierro, le siguió la pólvora, y los aviones, y las bombas (Hiroshima, 6 de agosto), y los misiles. Cada vez, como se ve, la distancia entre atacante y atacado fue mayor, y se mataba a más gente a más distancia, pero guerra había, es decir, enfrentamiento entre dos o más bandos con victoria final de uno de ellos. Era ya una metáfora: "agrupémonos todos en la lucha final" contra los "otros".

Y llegaron los ciberataques y, sobre todo, los drones. El derecho internacional sobre las guerras (por ejemplo, la convención de Ginebra) son papel mojado ya que no hay una instancia superior que imponga la ley y castigue al que la viola a no ser que sea un mindundi castigado por las potencias dominantes. No hay bandos definidos ni definición de cómo terminaría el ataque (que no enfrentamiento), pero, eso sí, las víctimas civiles siguen siendo parte visible del espectáculo. Ya pasaba (de nuevo, el extremo de Hiroshima), de modo que declarar una intervención como "ilegal" es como declararla "blitris". Sin embargo, la guerra de Afganistán no ha terminado: ha mutado.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Me suena

 Hace años, cuando daba clase a empresarios, les comentaba el auge del Japón y sus cuatro "japoncitos" (Corea, Taiwán, Singapur y Hong Kong). Tenían un modelo propio, los "gansos voladores" de Akamatsu Kaname, un nivel educativo alto (llegar a la universidad exigía mucho esfuerzo y había quien se suicidaba al no conseguirlo) y una dirección política clara. La cosa iba bien. El Japón llegó a tener mayoría en el grupo de los diez primeros bancos del mundo mientras se mantenía un política de igualdad desigual muy curiosa. Mientras, los Estados Unidos, sufrían su crisis de "nos vamos para abajo" y "esto ya no es lo que era". Total, el Japón podría sustituir a los Estados Unidos en la hegemonía mundial a pesar de sus peculiaridades y su escaso ejército.

Una burbuja inmobiliaria acabó con aquella posibilidad (lo que en las Españas se llamó "el ladrillo" que ahora podría volver: comprar caro para vender todavía más caro y así sucesivamente hasta que los precios se detienen y tienes que vender barato). Ya no tienen tantos bancos en la lista de los diez primeros y a nadie se le ocurre pensar que sea una alternativa, vista su trayectoria descendente.

He tenido que recordar esos viejos tiempos el ver qué está sucediendo en la China con Evergrande, la inmobiliaria en dificultades, es decir, al borde de la quiebra. Era una empresa privada, con un fundador carismático y que el Partido dejaba pastar a sus anchas. Ahora, hay quien se pregunta si esto va a tener consecuencias importantes para el sistema económico de la China (ésta sí, militarizada, y contaminante como la que más) y para su papel en el mundo. Tal vez sea un wishfull thinking de los que se encuentran a gusto con los gringos y aborrecen los cambios y más los de jefes. 

Pues eso: me he tenido que acordar de lo del Japón, con la diferencia de que, tal vez, el efecto dominó de Evergrande podría ser mucho mayor. Las Bolsas andan inquietas. Pero eso no es novdad.

(En el Global Times de hoy no he encontrado ninguna referencia al asunto. Tampoco en el People's Daily en español -veré después en inglés-. Eso sí, la Bolsa china podría abrirse el jueves que viene

sábado, 25 de septiembre de 2021

Nada nuevo

 Los datos se acumulan. Desgraciadamente para los Estados Unidos. Y este "desgraciadamente" significa que me gustaría verlo en otros países tanto del centro, de la semiperiferia y de la periferia. El caso es que la pandemia ha servido para que algunos ricos se hayan hecho más ricos mientras algunos pobres se han hecho más pobres. En los Estados Unidos, como en las Españas, se han levantado voces, tímidas sobre todo en España, para que los ricos paguen más impuestos. El asunto, en USA, es viejo: Warren Buffett hacía ver que su secretaria pagase, proporcionalmente, más impuestos que él, el superrico.

Pero no es esa la cuestión ahora. Ahora es que la campaña, en USA, ha incluido el traje que una conocida parlamentaria ha mostrado en una fiesta con un letrero que decía "Tax the Rich", que los ricos paguen impuestos. 

Pero tampoco es esa la cuestión ahora. La cuestión es el papel que los medios de referencia (si se lee este blog, se verá que los sigo) han tenido no tanto en las diferencias fiscales sino en que alguien conocido lo pida en público. Para estos medios ("corporate media", los llaman algunos) lo digno de mención no es el motivo de la manifestación pública sino la manifestación únicamentes.
(Nota para españoles: habrán notado que radios, televisiones y periódicos -por lo menos los que yo sigo- se han olvidado de Afganistán, del volcán de La Palma -Islas Canarias- y se dedican ahora a la liberación en Cerdeña del expresidente catalán Puigdemont. La "actualidad" manda, aunque se puede comparar la de este con la de este o este)

viernes, 24 de septiembre de 2021

Ahora se extrañan

 Un experto alemán dice  que el pacto de seguridad AUKUS (Estados Unidos, Reino Unido y Australia) es un "insulto" a la OTAN, pacto de seguridad Organización del Tratado del Atlántico Norte. La cosa es que el mundo está cambiando.

Antes, el conflicto por la hegemonía mundial era entre los Estados Unidos y la Unión Soviética (hoy desmembrada). Se llamaba Guerra Fría y los Estados Unidos usaba a los europeos como punta de lanza contra la URSS y su Pacto de Varsovia. Europa del Este y "Occidente". Alemania jugaba un papel central, dividida políticamente entre un lado y el otro y después recompuesta. España pasaba de "OTAN de entrada NO" bajo Felipe González a un referéndum en el que el susodicho pedía el SI con el truco de decir: "¿Quién gestionará el NO? Porque yo, no". Alemania hizo como que se creía el "Ich bin ein Berliner" de John F. Kennedy. Pero el caso era que era que eran peones del Jefe. Y la España gloriosa también.

Ahora el mundo ha cambiado. Desapareció la Guerra Fría y hubo que buscar un enemigo que justificara el keynesianismo invertido y pervertido que se practica con el sector armamentístico. Al mismo tiempo, surgía la posibilidad de una nueva potencia hegemónica, vista la decadencia del imperio estadounidense ("el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos"). El Japón parecía que iba a serlo, pero una burbuja inmobiliaria lo dejó en tierra. La Unión Europea, "Occidente" puro, no pudo soportar sus políticas de ampliación, posterior profundización de sus relaciones internas y siguiente ampliación. Y apareció la China, incluso para el sector armamentístico, el Complejo Militar-Industrial como lo llamó el militar presidente Eisenhower, general, en su discurso de despedida.

Los países no tienen amigos sino aliados coyunturales. La renqueante Unión Europea ha dejado de tener interés para la nueva Guerra Fría que ahora es con la China. No se extrañen, pues, de que la potencia hegemónica, responsable ante Dios y ante la Historia, pero no ante sus aliados coyunturales, decida pasar de un aliado a otro. Si para eso Francia ya no va a poder venderles sus submarinos nucleares, pues pelillos a la mar y nunca mejor dicho.  En Alemania se extrañan. En Francia retiran su embajador en Washington en un gesto que después cancelan. En España, la noticia es la de un volcán. 

Política, economía y sistema militar una vez más interactuando.

Ah, y no se olvide el papel que tuvo la burbuja inmobiliaria en la "caída" del Japón. Lo digo porque el asunto de Evergrande podría tener un efecto parecido. No se pierdan la que se viene. Porque la hipótesis de que Evergrande sea como Lehman Brothers en 2008 se ha discutido y se discute.

(Nota: los primeros 9 lectores de este post lo hicieron cuando tenía un error imperdonable: atribuí el "yo soy un berlinés" a Bill Clinton y no a su auténtico autor, John F. Kennedy. No puedo pedirles disculpas por lo que ya han leído y no van a volver a leer. Pero reconozco mi error gracias a la amable corrección de un amigo que sabe de Alemania y de alemán más que yo.

jueves, 23 de septiembre de 2021

No me resisto

 Pretendía seguir más tiempo de vacaciones, es decir, escribiendo un capítulo para un libro en homenaje a un buen amigo, cosa que me está costando (nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos). Y me costaba no reaccionar ante lo que leía cada día en medios e informes. Pero estas cosas tienen un límite. Y, en mi caso, es haber encontrado un par de frases lapidarias sobre el trabajo del periodista y asimilados (me incluyo).

Comencemos con lo positivo, la existencia de los "buenos" frente a los "malos". Periodistas y asimilados, por supuesto.

los que cada día tienen más preguntas que respuestas, los que no quieren cavar trincheras ni situarse en ellas, aquellos que no conciben la democracia como un acoso y derribo permanente del adversario.

Se me ocurren varios ejemplos, con nombres y apellidos, que encajan con lo contrario de este perfil, cargados de razón.

Y ahora hablemos de los "malos" (medios españoles, no necesariamente todos los del mundo)

La autocomplacencia en algunos casos y el cinismo en otros (a menudo se mezclan ambos) han ido ganando terreno a medida que las empresas periodísticas iban perdiendo recursos. Entre las que vinieron después las hay que hicieron del chantaje su razón de ser desde el primer día. El resto hemos callado demasiado por una concepción gremial equivocada. Sus malas praxis nos acaban perjudicando a todos. 

También se me ocurren ejemplos de estas tierras.

 La fuente es, curiosamente, un homenaje a un periodista que se retira. La vejez, efectivamente, es ir dejando cosas.

Eso sí: siempre nos quedarán las redes.

domingo, 5 de septiembre de 2021

Cerrado por vacaciones

 Como música de fondo

No se fíe

 Ayer reproduje un tremebundo texto comparando los jóvenes de antes y los de ahora en su relación con sus "ídolos". Una comparación entre dos tipo de fans. Evidente, según el texto, que la cosa ha empeorado.

Pero vendrá bien saber (como prometí ayer) que la cita está tomada de The Global Times, un periódico chino, y que les sirve para justificar los recortes al acceso juvenil a determinadas fuentes, por el bien de los jóvenes por supuesto. Como decía Péguy en su Eva (mi favorita), "on ne travaille que pour les enfants". Es por su bien y, ya puestos, por el bien de la sociedad. 

Usted verá. Pero sí creo que se trata de un caso extremo de maniobra informativa para justificar decisiones políticas tomadas antes de efectuar tal análisis (si es que análisis puede llamarse). Con algo de malicia, seguro que se pueden encontrar casos parecidos sobre otros asuntos en la prensa de su localidad, aunque me parece que será difícil encontrarlos tan extremos. Cautela, pues.

sábado, 4 de septiembre de 2021

Estos jóvenes...

 Este es el texto que quiero comentar:

While teenagers have always chased after celebrities, today's young "idol" worshippers are taking matters to concerning extremes. Gone are the days when celebrities served as role models to exemplify what hard work could accomplish. "Fan circle" culture today is witnessing youths supporting scandal struck starlets. They spend their idle time following these idols and spending massive amounts of money on them - and frequently engaging in verbal abuse of other celebrities' fans.

Evidente. Los jóvenes de antes tenían sus "ídolos" en los que encontraban modelos a seguir. Eran modelos respecto a que había que trabajar para lograr algo en la vida. La verdad es que me extraña. Los "ídolos" de mi juventud no tenían esas características. Pienso en los Beatles que escuché en el Perú con devoción, por primera vez, en un "jukebox" de un bareto, en la carretera de Lima a Tarma, años ha, muchos años ha. Pero, en fin, algo sabrá el periodista que prosigue diciendo que los de ahora (típico comparar los buenos de "antes" con los "malos" de ahora) son seguidores de estrellas cargadas de escándalos, gastan un montón de dinero siguiendo a esos sus ídolos, pudiendo, incluso, en su entusiasmo, llegar a las manos con seguidores de otras "celebrities" organizados en grupos unos y otros. Pandillismo, vamos. Un desastre.

Vuelva a leer el texto que he cortado y pegado y piense, si es "mayor", si es ajustada a la realidad esa diferencia entre los jóvenes de antes y los de ahora. En todo caso, piense si los jóvenes de ahora son así. En el fondo, un peligro para la sociedad. Mañana le contaré la segunda parte.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Creen, sospechan, acusan

 No todo el mundo recibe de la misma forma las decisiones de su gobierno sobre cierres, toques de queda y demás restricciones relacionadas con la pandemia. En el caso de Europa y por países, se sabe cuántos creen que dichas decisiones son correctas, cuántos sospechan sobre las mismas ("hay gato encerrado", hay intenciones ocultas) y cuántos acusan directamente a sus gobiernos de intentar manipularles con tales decisiones. Este es el resultado:

Los cuatro primeros están claros, con Suecia y Dinamarca con su bajo nivel de "acusadores". Pero los cuatro últimos son también curiosos por el porcentaje de encuestados que sospechan de su gobierno. Cierto que Polonia tiene una reacción extrema que se une a las diversos problemas internos y de relaciones internacionales (con la Unión Europea y, sí, con los Estados Unidos). Recurrir a la opinión pública como argumento a favor de la propia opinión es poco aconsejable si se quiere conocer la realidad o, mejor, reducir la propia ignorancia.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Mu o Mi (táchese lo que no proceda)

 Seguimos con el alfabeto griego. Delta ya es conocida. Y cuando la Lambda todavía no había subido al palmarés, ya aparece la Mu (en francés y en castellano, aunque yo la llamaría Mi), todavía peor que la Lambda que ya fue peor que la Delta.

Mientras, seguiremos discutiendo sobre el virus "chino", es decir, sobre si se originó desde un pangolín o por una fuga de un laboratorio en Wuhan. ¿A quién le importa eso a estas horas? Pues a los enzarzados en ver quién manda aquí, a saber, los Estados Unidos y la China. El contraataque chino consiste en decir, con la misma base que los USA dicen lo del laboratorio de Wuhan (la OMS dixit), que el coronavirus se originó en los Estados Unidos y dan el nombre, que ya he citado aquí un par de veces, del laboratorio estadounidense de donde se habría escapado. Todo eso sin olvidar que, para algunos, todo forma parte de una conjura de "los de arriba más arriba" que, a diferencia de los proletarios del Manifiesto Comunista, no tienen patria. Las cosmocracia como la llaman algunos.

Tres juegos, tres. El conflicto por la hegemonía, la crisis climática y la pandemia con todas las intersecciones que se quiera poner para evitar un problemilla de fondo: la desigualdad entre países y dentro de los países. Pero podemos entretenernos viendo la hegemonía- crisis climática (qué hacen las superpotencias frente a la crisis y que es muy poco, más allá de la retórica), la hegemonía-pandemia (el culpable es el otro) y la crisis climática-pandemia (estén atentos a sus pantallas).

(Añadido por la noche: dicen que los efectos de la crisis climática, en los Estados Unidos, serán más negativos para los negros. La desigualdad cuenta)

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Riesgo de terrorismo

 Riesgo de terrorismo según reproduce The Economist

No todo el problema es terrorismo islámico como el de Afganistán (también ahora, con el DAESH-K, en inglés ISIS-K), Irak o Siria. También es terrorismo de extrema derecha en los Estados Unidos o el caso bien particular de Colombia. O Francia peor que España peor que Portugal. Y los escandinavos, claro. Y la China.