miércoles, 31 de marzo de 2021

El poder del menor

 En sistemas parlamentarios y en situaciones políticas dominadas por la fragmentación en las que nadie tiene la mayoría suficiente para formar gobierno, el que menos tiene puede conseguir más. Es decir, si no entra en una coalición, no pierde nada. Pero son los grandes, los que sí quieren llegar a formar gobierno, y son los que pierden mucho si no consiguen esa coalición. En otras palabras, el pequeño es el que manda: su coste es mínimo, su ganancia máxima.

No me refiero a Cataluña y su posible convocatoria de elecciones si en abril no se consigue una coalición "razonable". Ni a las próximas elecciones locales en la Comunidad de Madrid. Me refiero a Israel donde podrían tener que enfrentarse a su quinta campaña electoral en dos años si no consiguen formar gobierno vista la actual Knesset. Que la llave la tenga un pequeño partido islamista (sic) no deja de ser curioso, porque el bloque no suficientemente mayoritario está formado también por sionistas declarados y ortodoxos. Tal vez los independentists catalanes podrían pactar con alguna pequeña formación españolista local. Tan absurdo como que los islamistas pacten con los sionistas. Pero no tanto que el PP pacte con Vox o con quien haga falta. Cosas de la fragmentación.

martes, 30 de marzo de 2021

Desconfíe de las etiquetas

 Los Estados Unidos no están muy unidos. Hay razas, clases y hasta movimientos separatistas, amén de supremacistas paramilitares organizados. El Reino Unido tampoco lo está: Escocia podría separarse (si su dividido separatismo lo permite) y, detrás, iría Gales. De Irlanda del Norte, mejor no hablemos. Y la Unión Europea es un pequeño caos centrífugo y no solo por la cuestión de las vacunas, también por la geopolítica. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas pasó a la historia.

MAS, movimiento al socialismo, no parece que se dirija al socialismo si es que se dirige hacia algún lado. Izquierda Unida no lo está. Y Unidas Podemos es demasiado pretender. Pero mi favorito es el PRI mexicano: una interesante contradicción entre Revolucionario e Institucionalizado. Alianza PAIS (patria altiva i soberana) no está claro qué significa (disculpa, hermano). Y Junts, en Cataluña, no se ajunta mucho.

Puestos a elegir, me quedo con 5S, Cinque Stelle. Pero mis favoritos en otros tiempos eran Democrazia Cristiana  en Italia (etiqueta que todavía se encuentra en otros países) y Partido Liberal Democrático en el Japón.

Ya puestos, Semana Santa.

(Nota: elecciones "democráticas" en Hong Kong y en Georgia)

(Añadido el 20 de abril: portada de The Economist, 17-23 de abril



lunes, 29 de marzo de 2021

Al di là

El presidente de la región lo dice en serio a propósito de la vacuna Sputnik:

"Sono anticomunista dalla nascita, ma se la Russia produce un vaccino che consente l'immunizzazione, perchè no?"

Tiene razón. Pero, ¿la Rusia sigue siendo comunista? ¿De Putin para abajo? Bueno, pues lo que importa no es la ideología, sino saber si la vacuna rusa inmuniza. Y si inmuniza, bienvenida sea aunque sea comunista. Están locos estos romanos. Pero no son los únicos.

Las Españas

 No es un proyecto político que yo sepa: es una constatación que hace La Vanguardia, No se trata, insisto, en el proyecto político de  "una, grande y libre" que predicaban los franquistas y semejantes y que atacaban a las lenguas locales con un "hable usted la legua del imperio", el español, que otros llaman castellano porque dicen que el catalán, gallego, euskera y sus variantes que también se dicen lenguas también son español.

El artículo que cito no va de lenguas sino de prácticas políticas en cada una de las comunidades autónomas que componen el Estado Español (estructura política, no ente metafísico). Y, sí, hay Españas, nada de "una, grande y libre". Otra cosa es lo que cada partido desee o tolere. El punto, ahora, es empírico, no el programático contra "arriba España".

Pasa en las mejores familias desde el "über alles" al "MAGA". Baviera y California existen.


domingo, 28 de marzo de 2021

Catastrofismo

 Un lector me ha recordado este viejo post que publiqué hace casi diez años. Las referencias bibliográficas serían ahora otras y los ejemplos de la prensa también. Pero como problema general, se mantiene. No es necesariamente "in media virtus", pero sí es cierto que el capitán del Titanic no podía decir que lo que estaba pasando era catastrofismo: era una catástrofe. Otra cosa es el regodeo con lo que va mal. Ni negacionismo ni regodeo. El Titanic tiene problemas y hay que intentar arreglarlos, cada cual desde su puesto. Se aplica también al equilibrio entre descalificación general de la clase política (que puede ser exagerada) y el reconocimiento de que los riesgos políticos son reales (aunque también pueden ser exagerados). Pero si el Titanic se hunde, se hunde. Es una cuestión empírica. El catastrofismo sería superfluo.

sábado, 27 de marzo de 2021

Un test moral

 Es de bienintencionados (o de hipócritas) pretender que se retiren las patentes que detentan las grandes farmacéuticas y sus protectores. Pero se propone en la Organización Mundial del Comercio y se rechaza por parte de los Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido (¡cuanta "unidad"!). Poco que esperar de ello ya que va contra el principio básico del sistema que es el beneficio incesante, caiga quien caiga y, como decía ayer, incluso poniendo en riesgo el futuro del Planeta, no te digo la salud de unos millones más o menos de personas, a ser posible con escaso poder adquisitivo. Para ver cuánta gente y en qué proporción a su población había sido vacunada, puede verse el dato de ayer, aquí. (Me extraña el puesto que ocupa la China y Cuba, así que mejor aquí, aunque no sea cómodo y aunque Cuba no aparezca)

Frente a ello, se levanta el "test moral" que se pretende desde Naciones Unidas: es rechazable, dicen, que los países ricos hayan acaparado el contrato para un número de vacunas por encima de su propia población, añadiendo, en algunos casos, que eso es para poder "donar" a países pobres. Acceso equitativo, pide, inútilmente, la mayoría de países. El genocidio del Brasil va aparte. No parece que esta "moralidad" sea compatible con lo dicho en el primer párrafo de este post.








viernes, 26 de marzo de 2021

Autoritarios

 Parece ser epidemia, no diré pandemia, pero sí extendida por el mundo. Dos referencias me llegan hoy: una, la que se refiere al Partido Republicano estadounidense que llueve sobre mojado y, otra, un análisis más pormenorizado de esta tendencia aunque aplicada, en particular, al partido en el gobierno indio actual (BJP) y a las prácticas de las petroleras más en general. No pretendo generalizar a partir de dos casos que me llegan hoy, sino hacer ver dos ejemplos de los que, en otros post, he citado sobre el auge del autoritarismo (fascismo lo llamarán algunos) en el mundo. Cierto que no todos los países comparten los "valores occidentales" de la democracia liberal (ya lo he citado respecto a la China y añadiría la diferencia entre Deng en su día y Xi en la actualidad). Pero en contextos en los que se han predicado dichos valores, su vulneración también está aumentando. 

El autor del segundo artículo que cito llega a decir que este aumento se puede convertir en una amenaza para el Planeta. Sus razones tienen que ver con la idea de las petroleras de conseguir el beneficio a corto plazo (la acumulación incesante de capital) al coste mediambiental que haga falta. Pero se podría añadir el peso que la otra pandemia, la del covid, puede tener en ambos temas autoritarismo y crisis mediambiental (crisis: situación en la que aún no se ha producido el cambio radical, pero ya se ve que lo que había ya no se da)

jueves, 25 de marzo de 2021

Agresividad focalizada

 Cinco estudiantes franceses han sido acusados de injurias a los chinos. Sus tuits son la prueba, prueba, a su vez, de la creciente hostilidad hacia los chinos que viene alimentada por el "virus chino", es decir, por ser los causantes de nuestros males presentes (libertad, socialidad) y futuros (economía, recuperación, problemas con el sistema capitalista). El subrayar lo de "chino" ayuda.

Eso en Francia. Pero en los Estados Unidos está el asunto de las personas, en su mayoría mujeres chinas trabajadoras en tres spa, asesinadas por un joven cristiano. La primera explicación fue odio hacia los chinos y así se informó en fuentes muy variadas. Pero el problema era algo más complicado. El muchacho aducía dificultades con su sexualidad, sus deseos de sexo. Había quien recordaba las enseñanzas de la iglesia de la que era miembro destacado (y su padre más), enseñanzas que incluían como rechazable el deseo sexual (dicha iglesia se apresuró a expulsar al muchacho de su congregación, uno de los titulares que ha tenido mayor frecuencia en la prensa estadounidense).

Los sentimientos contra los chinos son reales, pero su trasformación en violencia necesita de una explicación algo menos simple.

Comencemos por algo común a la especia humana: el rechazo instintivo hacia el diferente (lo trabajé aquí, pero no tengo el texto disponible). Los que saben de esto, y cité allí, dicen que eso está situado en la amígdala, la parte más "primitiva" del cerebro. Es decir, es una reacción "animal" que el neocórtex (racional) evalúa y acepta o rechaza. Para aceptar el rechazo hacen falta, pues, ayudas de racionalidad: evaluación del riesgo real que pueden suponer. Y ahí entran "los demás" para explicarnos si ese rechazo es razonable o es "animal". Los demás son el grupo en el que uno vive (la familia, por supuesto), los vecinos, la iglesia, la célula del partido, el chat, los tuits y así hasta llegar a los medios de comunicación.

Pasar del rechazo (más o menos colectivo) a la violencia hace falta un paso más en el individuo (que también puede ser reforzado por el grupo, pero no necesariamente). Y es la frustración (los deseos no logrados, el bien perdido, el futuro incierto). La frustración (de nuevo algo de "animalidad") genera agresividad que puede ir contra uno mismo (suicidio) o contra otro u otros convenientemente etiquetados (como en los casos anteriores) o, simplemente, objeto de violencia "porque sí", sin motivo aparente. Pura agresión de agresividad del frustrado, como el niño que aporrea la pared cuando le quitan el juguete.

Los universitarios franceses ahora juzgados se quedan en el etiquetado compartido. Su agresividad es verbal (y tanto que es agresividad). El muchacho estadounidense da un paso y une una cuestión sexual personal y una cuestión "racial" compartida y asesina a mujeres chinas de spa (si eran realmente prostitutas no hace al caso: basta con que fueran percibidas como tales por el muchacho en cuestión). La pandemia, y más como "china", ha incrementado el rechazo racista a los chinos en el mundo. Geopolítica aparte.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Codicia y capitalismo

 No es un comunista, un "rojo", un anticapitalista el que atribuye a esos dos factores el éxito de las vacunas. Es el primer ministro británico el que lo ha dicho ante un grupo de parlamentarios de su país. Sesión privada, cierto. Pero confirmado por varios de los asistentes.

Más claro, agua. Se trata de una mercancía lanzada al mercado con el apoyo de sus gobiernos y que pretente, antes que curar, acumular los beneficios de manera incesante (que eso es codicia, al fin y al cabo), cosa nada rara en el sistema mundial que se llama capitalismo. No solo no es rara, sino que es su constituyente principal.

Esos elementos pueden tener grados: acumulación de capital por encima de la sanidad, por ejemplo, es un extremo. Serían las "derechas". Retoque a la codicia disparada en el "menos Estado, más mercado" para evitar que el sistem se colapse, pero sin alterar las reglas básicas, sólo suavizándolas, y tenemos a los "socialdemócratas" algo más preocupados por la sanidad sin por eso olvidar la ley del beneficio. Ahí estarían los "progresistas". Y estarían los de "izquierdas", con su "menos mercado, más Estado" hasta que, en el extremo, el Estado lo es todo. Hay pocos casos.

Ya se ve que esta clasificación tiene fallos. Hay "estatalismo" de derechas y mezclas complejas de estatalismo y mercado, como es el caso de la China. En todo caso, no viene mal que, aunque sea en privado, un líder político, que se supone de "derechas", lo tenga tan claro.

Un repaso a los errores en la gestión de la pandemia reconocidos por el citado líder británico hace pensar que nadie está libre de ellos. Baste ver qué ha sucedido y sucede en países con diferentes gobiernos, diferentes por su orientación idelógica por lo menos aparente. Además de ideología, en politica también está el saber hacer ante circunstancias inesperadas. Encima, campa la desigualdad local y, en particular, la mundial.

martes, 23 de marzo de 2021

Teatro político

 El actor no dice lo que piensa sino lo que marca el guion. Por eso hoy puede decir A y mañana no-A o B o C, no importa: manda el guion. O puede insultar a unos porque hacen X y respetar a otros aunque hagan X. Eso sucede claramente en la política local y no faltan razones para tildar de teatrillo lo que está sucediendo estos días en Murcia-Castilla-Madrid en las Españas. Pero también sucede con la China. En este caso, en sus relaciones con la Unión Europea que la castiga por A y recibe una respuesta por haberla castigado. 

Mi problema no es la injerencia en asuntos internos con que comienza esta función que inaugura Estados Unidos y vengo comentando. Mi problema son los motivos, la X tanto de los Estados Unidos como de la Unión Europea (y el Reino Unido), a saber, el trato dado a los uigur en Xinjiang, lo de Hong Kong y hasta lo de Taiwán. Nada sobre el gobierno de Israel, ahora en sus cuartas elecciones en dos años, y su apartheid hacia los palestinos que tal vez no llegue a lo de los uigures, pero está en la misma línea: saltándose leyes y tratados, no digamos principios. Nada sobre el nada democrático gobierno de Arabia Saudí donde no sucede nada con sus minorías inmigrantes y se mantiene un sistema de democracia liberal bajo el Corán y hereditario (incluso se le puede echar una mano en sus conflictos armados). 

Total: si lo hace a China, mal, pero si lo hacen los "buenos", pues aquí no pasa nada. Y al mal hay que castigarlo en esa curiosa situación de tratados y leyes internacionales que no tienen otro respaldo que el cumplimiento de buena voluntad por parte de los implicados sin que haya una "policía" que castigue a los que los violan. Bueno, sí, esa policía existe: los Estados Unidos y su destino manifiesto, que se arroga tal papel, y los países que le siguen con mayor o menor obediencia al guion. Pero esa ley no se aplica a todos: se aplica a los "otros"; los "nuestros" están exentos.

Sucede, como he dicho, a otras escalas. Pienso en Bolivia y las Españas, dos situaciones suficientemente polarizadas para que el teatro político haga buenos o malos según el libreto que cada lado utilice de modo que los "otros" serán "malos" y estos llamarán "otros" a los que les llaman "malos". Desencanto con la política para algunos y ardor guerrero para los que confunden teatro con realidad. Lo malo es que el teatro tiene consecuencias incluso físicas y, en todo caso, repetirlo incesantemente lo hace incluso creíble y se acaba confundiendo con la realidad real.

(Nota: El teatro político no es novedad, probablemente lo hacían los emperadores chinos y cierto que lo practicaban los romanos, seguro que lo hacían los incas, Maquiavelo lo aconsejaba (o lo constataba), Goebbels lo practicó y teorizó y Trump lo llevó a sus más altas cotas gracias a las redes sociales. Y, en la actualidad, es independiente del carácter del gobierno o del partido -derechas, izquierdas, democrático, autoritario y sus combinaciones-)

(Otra nota: ¿Rohingyá?¿Ahora?¿Musulmanes en la India?¿Negros en USA asesinados por policías?¿Cristianos en varios países? Nada. A lo más, en muchos de esos casos, una noticia en página par y en su ángulo inferior izquierdo. Y no digamos apoyos históricos a golpes de estado sabiendo que iban a comportar violaciones de los derechos humanos que ahora dicen que los chinos violan)

(Añadido el 26: Más teatros)

lunes, 22 de marzo de 2021

Resumiendo

 Otro artículo que se añade hoy a los que vengo citando estos días sobre las relaciones EE.UU.-China. En este se insiste en las dificultades que tienen los Estados Unidos en mantener su hegemonía y se muestran en las últimas presidencias, incluida la presente. Al mismo tiempo, la estrategia lenta pero segura del gobierno chino para, por lo menos, ser un centro importante en el sistema mundial, si no el centro-centro del mismo.

Es cierto que se trata de los dos gastos militares más altos del mundo, pero el de los Estados Unidos es incomparablemente superior al de la China. De hecho, ni sumando el de la China, Rusia, Alemania, Arabia Saudí e Inglaterra se alcanza el de los Estados Unidos. Aquí se puede recurrir al libro de Paul Kennedy sobre el auge y caída de las grandes potencias y el caso de España (el imperio de los Austrias, para ser exactos) es paradigmático: el gasto militar se convirtió en su talón de Aquiles.

Pero también parece que se trata de dos economías diferentes: más "inmaterial" la de los Estados Unidos y más "material" la de la China, con lo que a la debilidad creada por los gastos militares (que permiten tener bases en todo el mundo, eso sí) se añade la debilidad creada por la pandemia, particularmente dura con las economías "inmateriales", es decir, que no producen cosas y cosas vendibles para las que hay demanda sino cosas inmateriales (finanzas en general) y cosas vulnerables (turismo, por ejemplo). Desde ese punto de vista, la China tiene las de ganar.

Siguiendo con la pandemia y el zafarrancho de las vacunas. En los Estados Unidos la preocupación parece ser la de ganar dinero (la acumulación incesante de capital), por lo que rechazará el suprimir las patentes y verá cómo sus empresas (de su país o de sus filiales) juegan con los precios sin preocuparse demasiado por la salud. En la China, sus vacunas se usan más en términos geopolíticos: es una forma de darse a conocer como potencia benévola y no agresiva.

El encuentro de Anchorage mostraba algunas consecuencias: se trata, sí, de una confrontación, de un casi "quítate tú, que me pongo yo", pero con dos estilos muy diferentes. El cartesiano (o tú o yo, y a ver quién puede más) y el taoísta (no se excluye, pero se gana incluyendo). El Quad con que los Estados Unidos intenta "rodear" a la China no parece que pueda tener paralelo a la inversa.

Las andanzas del "orientalismo" y del carácter misionero de "Occidente", se enfrentan ahora con modos de ver las cosas desde una perspectiva "post-colonial" y la China quiere dejar claro que no es y no va a ser colonial imponiendo su visión de la política (democracia liberal), de la cultura (religión -las suyas son superiores-, lengua -su lengua es demasiado complicada para mentes sencillas como las de los occidentales-) y de la defensa (Sun Tzu no es Clausewitz). Eso sí, ambos países comparten una retórica mediambientalista que choca con sus prácticas claramente contra el mediambiente. El que avisa no es traidor.

Tiene, pues, la China facilidades para un tipo de nacionalismo en sociedad heterogénea que los Estados Unidos no tienen y ven que lo que fue la literatura "picaresca" impresa en la España decadente, aquí es literatura conspiracionista, tipo QAnon, en las redes sociales. El caso de la China es otro.

Chi vivrà, vedrà

(Nota: Muy sugestivos los datos que presenta Gallup sobre las amenazas que perciben los encuestados estadounidenses:


Véanse los puestos y razones para la China y, ya que están, véase el puesto que ocupan las cuestiones mediambientales. Y qué ocupa los primeros puestos)
(Ahí va la portada de la semana del 20 al 26


domingo, 21 de marzo de 2021

Nacionalismo chino

 El ideograma para la palabra "China" significa "país del centro", zhong huo, 中国. Es una de las muchas cosas que tuve que aprender cuando estuve (un año antes de lo de Tiananmen) dando clases en la universidad de Sichuán (Chengdu).

 
También aprendí que eso del "centro" hay muchos que lo tienen claro: fueron el centro del sistema mundial de entonces, podrían volver a serlo ahora. Para ello, nada mejor que aplicar las ideas y tácticas del nacionalismo, practicando la "toilette historique", es decir, tomando y reformulando determinados hechos históricos que les convienen o inventan (españolistas y catalanistas también lo hacen), y fomentando sentimientos apropiados: identidad, orgullo y entrega colectivos. 
Bajo esa luz leo la  crónica que hoy encuentro en un periódico chino y que se refiere a las conversaciones de Anchorage entre representantes de los respectivos gobiernos de la China y de los Estados Unidos, a las que ya me referí. Con inicios borrascosos, parece que había terminado dejando claras las diferencias, pero bajando el tono de la confrontación. En los Estados Unidos procuran seguir (?) siendo el país hegemónico que interviene allí donde le interesa y por encima del derecho internacional (America first) mientras que en la China trabajan, primero, por verse reconocidos en su soberanía y, segundo, por ser el centro, cosa que no queda claro si se refieren a sustituir al actual hegemón. Para ello,  el nacionalismo les puede ser útil, Pero también trabajan por mantener, de momento, y, en todo caso, hacer creíble su política de diálogo, comprensión y comercio como centro de numerosas redes... hasta sustituir a "Occidente" pero sin las prácticas "misioneras" de ese Occidente que ha impuesto o convencido al resto del mundo que su derecho es EL derecho (derecho natural, incluido), su organización política es LA organización política y su obediencia al que manda es el comportamiento deseable. Y hasta que su lengua es LA lengua, cosa que difícilmente podrán pretender desde la China.
A este respecto, vale la pena recordar una particularidad de la lengua china escrita. Es ideográfica, es decir, trasmite una idea pero no una pronunciación. En otras palabras, el invento de esa lengua permite que las distintas regiones hablen en lenguas incomprensibles entre sí pero que, una vez escritas, se entiendan perfectamente. Obvio, fue una vieja invención del poder imperial que así podía enviar sus órdenes o comunicados a todo el país de forma que todos lo entendieran aunque si lo hubiera hecho en su lengua hablada, tal vez el otro no lo habría entendido. Hay, sí, una lengua  común, el mandarín, putonghua, que a veces se le llama lengua nacional. Pero la diversidad lingüística hablada se mantiene. Unidad en la diversidad.
Tal vez, para entender este nacionalismo haya que recurrir al Tao (La Regla celeste comienza diciendo que "El Tao que puede ser llamado Tao, no es el eterno Tao"). Coincidencia de los opuestos, hay yin en el yang y yang en el yin.
(Nota: Creo recordar que la dialéctica llegó a "Occidente" a través de los misioneros jesuitas que regresaban de China y contaban lo que habían aprendido de los sabios chinos. Spinoza, a su vez, se lo trasmitió a Hegel. Bien poco cartesianos, incluso de la necesidad de elegir entre las dos banderas)

sábado, 20 de marzo de 2021

Leyes económicas

 Hace años asistí a una conferencia de un reputado colega. En un determinado momento de su charla espetó que la economía no tenía leyes. En el auditorio, un economista entonces en mi entonces universidad saltó del asiento: "Sí que las hay". "Póngame un ejemplo", contestó el conferenciante (por cierto, no-economist). Y el economista respondió: "Si aumenta el precio de un producto, disminuye su demanda". Mi colega sonrió: "Acaba de saltarse usted una conocida estrategia de márquetin que consiste en aumentar el precio para que los consumidores crean que es porque ha aumentado la calidad y, por tanto, aumenten sus compras del producto cuyos precios han subido". Ahí quedó la cosa.

Lo he recordado al leer este artículo sobre las estrategias que preparan las grandes farmacéuticas estadounidenses para el caso de que la pandemia pase a endemia: aumentar los precios. En general, se trata de propuestas de CEOs y altos empleados de dichas empresas hablando a sus accionistas. Claro: también podría decirse que mienten como bellacos, pero eso estaría feo. 

Lo que indica, por lo menos, es que no se trata de un mercado con infinitos ofertantes, infinitos demandantes, con información completa y completa libertad de elección. Es decir, que se trata de un mercado real que se rige por el principio de la "acumulación incesante del capital" o, si se prefiere una formulación menos sospechosa, por el principio del "incremento constante del beneficio". A toda costa si se trata de sectores en los que los oferentes son pocos y bien avenidos, es decir que pueden llegar a acueerdos sobre los precios, como se sabe que ha pasado hasta con las gasolineras que venden gasolina y gasoil. 

Pocos ofertantes, con capacidad de reducir la información del demandante (marketing incluido) y aprovecharse de la necesidad y falta de opciones de éste, no encajan en el modelo. Porque es un modelo (algo platónico, todo sea dicho). No una ley. 

(Añadido el 23: sobre el carácter normativo de teorías como la del "mercado ideal", supuestamente libres de valores, aquí)

viernes, 19 de marzo de 2021

USA-China

Un encuentro "histórico" entre una delegación china y una estadounidense. Obviamente, la primera llevada a cabo siendo presidente Biden, cosa que excitaba alguna curiosidad adicional.
La posición china se describe aquí y aquí y se sube a editorial aquí (todo en inglés). La estadounidense puede verse reflejada en varios idiomas: aquí en francés, aquí en italiano, aquí en inglés pero en periódico israelí y, de nuevo, en inglés pero de Inglaterra aquí y, en particular por su tono particularmente crítico, aquí con The Economist. Y, para que nadie diga, aquí en castellano y aquí también. Faltaría más: las versiones estadounidenses aquí, aquí y aquí. La foto está en casi todos los medios. Esto dice el Newsweek tomándolo de Reuters
The first high-level U.S.-China meeting of the Biden administration got off to a fiery start on Thursday, with both sides leveling sharp rebukes of the others’ policies in a rare public display that underscored the level of bilateral tension.
Confrontación, choque, conflicto, insultos, encuentro son las palabras con que se califican los discursos iniciales de los respectivos representantes. El problema está en que el representante estadounidense sacó a colación los temas de Hong Kong, Taiwan y Xinjiang (los uigures musulmanes) y los chinos vieron eso como una forma de interferir en los asuntos internos chinos, que no era tema en el orden del día de un encuentro que hoy y mañana sigue. Los chinos dicen que eso es injerencia y poner los derechos humanos (versión occidental) por encima de la soberanía. Reivindican sus derechos a tener su propia definición de democracia (son democracia, dicen) y a no someterse a los dictados occidentales y a sus valores que no comparten. Pero por encima está el diálogo y la no confrontación, choque, conflicto o insultos. Sinceramente, creo que la intervención de Blinken estuvo fuera de lugar, como lo ha estado el que Biden tachara a Putin de "asesino". Mala barraca. Esperaba de ellos algo diferente.

(Nota: el exceso de citas tiene una doble intención, a saber, primero mostrar que el tema debe de ser importante cuando está cubierto por tan variados medios -cierto que más importante y con más consecuencias que algunas primeras portadas de esos mismos medios- y, segundo, presumir de los medios que sigo con relativa frecuencia, aunque falta el portugués)
(Añadido el 23: Hay cosas que un cambio de presidencia no cambia)

Pandemia y economía

Sin llegar a la propuesta de un nuevo orden financiero internacional a la que me referí ayer, aquí un conocido economista explica su punto de vista sobre la necesidad de un "new deal", Tan localizado como el otro, pero por distintas razones. En la propuesta del nuevo orden financiero se trataba de los "países centrales" a los que sería ideal que se añadieran "los otros" y su argumento rozaba la pandemia en la medida en que la desigualdad ha aparecido en su origen y desarrollo y, si se produce, en su final. 

El argumento, en el artículo que cito ahora, parte de una constatación: "Oriente" (que el artículo llama "Asia") está resistiendo mejor que "Occidente"  (USA, Reino Unido y Europa)  los efectos negativos de la pandemia y la pandemia misma. No son las diferencias en sistemas políticos, dice. Sobre todo teniendo en cuenta la heterogeneidad, para este aspecto, de los países de "Oriente". Es la economía, estúpido, que diría Clinton (él). Por un lado, la economía de los Estados Unidos y, por otro, la de Asia. Europa estaría entre ambos, aunque más cerca de USA que de Asia. Exceso del sector servicios (turismo) y finanzas en un lado y fuerte presencia de la economía material en el otro.

Economista, como digo, comienza describiendo los diagnósticos que podrían hacerse desde la perspectiva neoliberal o keynesiana, proponiendo, a su vez, el propio, partiendo de Adam Smith. Los pronósticos serían una "decadencia de Occidente" y un auge de Asia. Es su versión de lo que otros llaman "nueva guerra fría". Se resume así:

El pronóstico para las economías avanzadas, globalizadas e hiperfinanciadas de la anglosfera es malo, mientras que el de Europa es incierto. Por consiguiente, en estos momentos es muy probable que el resultado económico de la pandemia acelere la transferencia del liderazgo económico mundial de Occidente a las potencias emergentes de Asia.

 Las terapias se enumeran, sí, véanlas los economistas del ramo, pero con una coletilla, a saber

Por supuesto, ninguna de esas medidas es probable. En realidad, ninguna voz influyente en el discurso público ha reconocido todavía su necesidad.

 El discurso público está en otras cosas. Muchas de ellas intrascendentes para el bien común. Y el que venga detrás, que arree.

jueves, 18 de marzo de 2021

Sistema financiero y desigualdad

Interesante artículo en el poco sospechoso Financial Times, Su entradilla lo dice todo:

A 30-year debt supercycle that has fuelled inequality illustrates the need for a new regime
Primero, que los sistemas financieros internacionales no son eternos. Han durado entre 30 y 40 años desde que se inventaron. Eso significaría que el actual está llegando a su fin. Y con razones menos mecanicistas: éste ha generado excesiva desigualdad, entre otros efectos poco deseables. Es, pues, la hora, una vez se supere la pandemia, de la política internacional que ponga de acuerdo a los países centrales (y, como dice, ojalá también el resto -?-) para organizar un nuevo orden financiero internacional cuyos elementos sugiere y, obviamente, yo no entiendo. Pero sí entiendo que la desigualdad tiene que preocupar hasta desde esta perspectiva, no sea cosa, añado, que un exceso de la misma se lleve por delante el sistema mundial. Y eso, visto "desde arriba", no parece deseable.

martes, 16 de marzo de 2021

Vacunas geopolíticas

 Just imagine, if the global supply of vaccines is monopolized by the US, how many more people would die? Does the US care? The answer is clear.

Así termina un editorial del periódico chino Global Times. Mi traducción: más madera, es la guerra (fría, claro). El artículo se centra en la división del mundo en dos bloques de vacunas. Por un lado, las vacunas chinas y rusas y, por otro, las "occidentales" (USA-UE). También usa lo de "nacionalismo de las vacunas" o "politización de las vacunas". Y, para completarlo, habrá que incluir las vacunas cubanas.

Nunca se recordará suficientemente, añado, el indecente asunto del tamiflu, la compra de vacunas de la farmacéutica en la que un miembro del gobierno estadounidense tenía intereses, compra que se hizo obedientemente por parte de gobiernos subalternos como el español... para echarlas al poco tiempo a la basura por su inutilidad pero, eso sí, después de haber pagado a la empresa.

Pero no solo "money makes the World go 'round". También el poder es muy gratificante para quien lo quiere y también para quien lo tiene y quiere aumentarlo. Lo que el artículo que cito muestra es el aspecto geopolítico que tienen las vacunas en estos momentos. Pero todavía no hay un "muro de berlín" que separe a unos de otros. Las fronteras son fluidas: hay quien, en "occidente", compra vacunas chinas o rusas y quien en el "sur global" las compra "occidentales".

Caso aparte creo que habría que poner el asunto AstraZeneca, su aceptación y rechazo. Las discusiones "científicas" sobre los trombos causados por esa vacuna no las conozco, obviamente. Pero me extrañan las discusiones periodísticas y las tomas de posición por parte de expertos "televisivos". No sé si se verá. Porque la OMS dice que no pasa nada. Y los otrora obedientes países la rechazan como rechazan algunas políticas del gobierno de Londres que no cumplen con los acuerdos del Brexit.

¿Qué tiene todo esto que ver con la salud de la gente de a pie? Pues usted dirá. Tampoco en la Guerra Fría anterior preocupaba mucho el bienestar de esa gente, y la desigualdad y todo eso.

Y mientras, el virus mutando con nuevas cepas que es pronto para saber si todas las "viejas" vacunas sirven para estas novedades o solo algunas. Al fin y al cabo, el covid inicial ya era una mutación: no salió de la nada.

(Añadido el 18: cronología de "la vacuna de Oxford", AstraZeneca. Todo apresurado)

lunes, 15 de marzo de 2021

Teorías normativas

En una vieja novela española (no estoy seguro de que sea "Los cipreses creen en Dios"), se narra la historia de un soldado que creía firmemente en lo de los "siete primeros viernes de mes". En aquellos tiempos, se predicaba y se creía que si comulgabas siete primeros viernes de mes seguidos, no morirías en pecado mortal y, por tanto, no irías al infierno. Había mucha gente que así lo creía.

Pues bien, volviendo a la novela, un soldado había cumplido con los "siete primeros viernes de mes" y sabía que no podía morir en pecado mortal, así que, la noche antes de la batalla, se fue a pecar a un prostíbulo. Pecado mortal que haría imposible su muerte ya que no pensaba confesarse hasta que acabara la batalla. El novelista prosigue contando que el soldado murió en aquella batalla. Hay teorías que fallan.

Son las teorías que dicen "si haces esto, pasará esto otro", pero lo dicen basados no en la experiencia (a lo más, se basan en un caso, despreciando todos los demás) sino en la coherencia interna de sus proposiciones o, en el caso de las teorías económicas, en el aparato matemático que las acompaña cuya elegancia y coherencia del modelo vuelven a ser determinantes, no los casos en los que "hacer tal cosa" haya llevado a que "pasara tal otra".

Hay otras teorías. Son las que tratan de dar sentido a una determinada realidad constatable, advirtiendo que nadie, absolutamente nadie puede incluir todos los elementos que intervienen en el fenómeno en cuestión.

Algunas teorías médicas evitan este último escollo. Han experimentado en numerosos casos el "si hago esto, conseguiré lo otro" y, en su versión más simplista, parten del supuesto de que todos los cuerpos humanos son iguales. No hay diferencias de sexo, edad, estado civil, nivel de renta, lugar de residencia, antecedentes, carga genética y demás factores que otras sí que consideran. En las circunstancias actuales, ninguna de las teorías sobre las vacunas puede tener en cuenta un factor importante: el tiempo. Es imposible saber qué puede pasar con el vacunado en, digamos, seis meses. Se puede especular, pero es imposible tener los datos empíricos sobre el futuro. Incluyendo saber si los ya vacunados pueden, a su vez, trasmitir el virus. Ni si las "viejas" vacunas sirven para las "nuevas" cepas.

Algunas teorías económicas normativas tienen el mismo problema. No han estudiado (incluso: no han podido estudiar) qué sucede, "si hago eso" en las muy diferentes circunstancias no-económicas pero relevantes en las que tal receta se propone.

¿Rechazarlas? De ninguna manera. Ayudan. Pero conviene no convertirlas en una certeza de que iremos al cielo si la noche anterior nos hemos ido al prostíbulo. No es malo comulgar siete primeros viernes seguidos. Pero es un error atribuirle una capacidad de incidencia sobre la realidad como si no fuera una teoría normativa sin base empírica. Claro que puedo decir que si dejo esta tablet sin apoyo, se caerá. Ahí no hay una teoría, sino una ley (que, por cierto, tiene excepciones), la ley de la gravedad.

Bienvenidas sean las teorías. Añaden conocimiento, le dan sentido al caos informativo, ayudan a equivocarse más o lo dificultan, pero lo que es mejor hacer es no darles un valor predictivo si no lo tienen, cosa que parece claro en las normativas.

(En The Guardian de hoy, después de que muchos gobiernos rechazaran tal vacuna:




domingo, 14 de marzo de 2021

Empresas y pandemia

Vale la pena entrar en esta infografía del Banco Mundial. Trata, en castellano, de qué ha sucedido con las empresas, grandes y pequeñas, de país rico o país pobre, como efecto de la actual pandemia. Se pueden ver las estimaciones que hace el Banco sobre ventas, desempleo, informatización y papel de Estado.

Me interesa este último punto viniendo de donde viene, que no es Granma precisamente. El Banco informa del porcentaje de empresas que recibieron ayuda por parte de su gobierno en los países de ingreso bajo y, sobre todo, las que lo recibieron sin necesitarlo. Ya sabíamos que ahora no se aplica el eslogan "menos Estado, más mercado" y que estamos en un conjunto de Estados de Bienestar para Ricos. Pero es que, encima, las ayudas del Estado contra el mercado también están siendo, bajo la bandera de lucha contra los efectos de la pandemia, un punto más de las ayudas estatales al "mercado", es decir, la corrupción: es más que probable que esas ayudas no necesitadas sean fruto de "compras" de tales ayudas por parte de empresas "bien situadas".


viernes, 12 de marzo de 2021

Una modesta proposición

 El Plan de Rescate estadounidense ya ha sido aprobado por el Presidente. El diagnóstico que le precede y para el que pretende ser terapia lleva desde el apoyo a las empresas a la ayuda para comprar alimentos. Economía y sociedad. La cuantía total es impresionante, 1,9 billones (trillions) de dólares. Los objetivos pueden imitarse, la cuantía no. Para hacerse una idea, el PIB español (decimoquinto mundial), después de la caída del covid, está en 1,1 billones (con b) de euros.

Diagnóstico conocido, terapia conocida, pronóstico reservado. Pero queda un pequeño detalle: de dónde ha de salir esa cantidad de dinero. Sólo deuda parece suicida. El endeudamiento tiene sus límites. Dice The Economist: "The risk, however, is that America is left with rising debts, an inflation problem and a central bank facing a test of its credibility. This newspaper would have preferred a smaller stimulus". Pero hay otras alternativas. 

Están aquí. Veamos. En los Estados Unidos residen 657 mil-millonarios (millardarios) con un pequeño detalle: the collective net worth of U.S. billionaires has soared by a staggering $1.3 trillion since the coronavirus pandemic began last March, bringing their total combined fortunes to $4.2 trillion as of Wednesday. Desde que comenzó la pandemia hasta el miércoles pasado, la fortuna total de estos mil-millonarios habría aumentado, como se ha calculado, en, más o menos, lo que propone el plan de rescate. Estamos hablando de una fortuna total de 4,2 billones de dólares. Ganados decentemente y legalmente, supongamos, porque no es eso lo que importa. Lo que importa es que ese aumento viene a ser equivalente a lo que podría financiar el Plan de manera cómoda y fácil. El cálculo es que con lo que han ganado los mil-millonarios durante la pandemia se podrían cubrir dos tercios del plan. Otra cosa sería el Plan siguiente, el del cambio climático, que podría costar 4 billones de dólares. Pero esa es otra historia. Para no dormir.

¿Entonces? Impuestos. Ya hace años que Warren Buffett se asombraba de que su tasa impositiva era inferior a la de su secretaria. ¿Razonable el aumentar sus impuestos? Sí. Nos va el país en ello. ¿Posible? Claro. Cambiar las normas recaudatorias. ¿Probable? Poco.

Entre los millardarios hay, por lo menos, dos corrientes a este respecto. Por un lado, están los que piensan que más vale pagar algo más ahora que no que se hunda el país después. Egoísmo ilustrado. Y, por otro, los que tienen alternativas (cambiar de domicilio, por ejemplo a islas autosuficientes) o, simplemente, practican lo que practican también muchísimos no-millardarios igualmente irresponsables, a saber, el "ande yo caliente, ríase la gente" (traducción: ande yo caliente, muérase la gente) o, mejor, "después de mí, el diluvio" (après moi le déluge, que ya habría dicho Luis XV en su día). Si hay más impuestos, serán para los pequeños ahorradores que también han aumentado con la pandemia.

Hay partidos y sus economistas que se horrorizan ante tal eventualidad, la de fiscalizar a los ricos. Prefieren los impuestos a los pequeños. Pero las decisiones, en democracia, se toman votando y el voto puede equivocarse y elegir en contra de sus propios intereses, una vez informado o desinformado sobre los intereses de otros. Desgraciadamente, se vota por cuestiones más vistosas y superficiales y menos de fondo. En más de un caso, el electoralismo consiste en tomar decisiones a favor de un grupo y convencer al resto de que lo que se está haciendo es a favor de ese resto (mayoritario, por supuesto). La democracia es perfectible. La dictadura, no tanto.
(Añadido el 22: Veremos si el presidente Biden cumple su promesa de aumentar los impuestos de los ricos)

Más sobre detectives

En mis series de detectives hay un punto en el que Eco no entró: el logro de la confesión. Cierto que hablaba de la necesidad que tiene el detective de pasar el mundo de lo pensado (las hipótesis sobre el culpable) al mundo real (la confesión). Pero hay un punto adicional que tiene particular importancia: cómo conseguir que el sospechoso confiese, sin lo cual no hay final para el episodio. 

Antes que nada, son relativamente frecuentes las falsas confesiones y las condenas a inocentes que el detective tiene que revisar. Confesiones que vienen de la misma actividad del detective aunque, por lo general, se presentan como resultado de intereses y deudas del que confiesa.

Aquí la ayuda viene de Sargant y su Battle for the Mind, un libro de 1957 que sigue siendo útil para entender cómo se convence a la gente a pensar de una determinada manera y a tomar unas determinadas decisiones. El libro es un poco pesado, pero es útil. Tiene un capítulo sobre las confesiones y las falsas confesiones. 

Y un punto de sorpresa: un buen ejemplo de cómo llevar a cabo esta batalla por conquistar la mente lo propone en los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola: miedo, reconocerse pecador, ayuno, penitencias y, en ese momento, proponer una respuesta brillante y satisfactoria. Digamos, meditación de la muerte, de los propios pecados, de las dos banderas (elegir entre el bien y el mal) y contemplación para alcanzar amor. Cito de la vieja edición:

Pág. 152. Any person who knows anything of the system of spiritual exercises which he invented, how the disciples in their retreats, assembled together in a darkened chapel have their feelings worked up by ejaculations gradually lengthening into powerful descriptions, first, of the punishment due to sin, of the torments of hell and purgatory, then of the love of God, of the sufferings of the Savior, the tenderness of the Virgin; how the emotion heightens as the leader of the meditation proceeds, and spreads by sympathetic contagion from one to the other.

Pag.183. When you look at the exercises as a whole you cannot but observe how marvelously they are devised to effect their object. ... It is said that the result of the first week is to reduce the neophyte to utter prostration. Contrition saddens, shame and fear harrow him. Not only is he terrified by the frightful pictures on which his mind has dwelt, he has been weakened by lack of food and exhausted by want of sleep. He has been brought to such despair that he does not know where to fly for relief. Then a new ideal is set before him, the ideal of Christ; and to this, his will broken, he is led to sacrifice himself with a joyful heart.  … The Spiritual Exercises are the most wonderful method that has ever been devised to gain control over that vagabond, unstable and willful thing, the soul of man

Pag. 184. Somerset Maugham finds the Spiritual Exercises a book that cannot be read without awe: ‘For it must be remembered that it was the efficacious instrument that enabled the Society of Jesus for centuries to maintain its ascendancy". 

jueves, 11 de marzo de 2021

Comparando que es gerundio

 Puede resultar hoy interesante comparar este editorial del Global Times (chino) con esta noticia que publica El Mundo (español). La noticia se refiere a un informe presentado sobre la situación en Xinjiang (China) de la minoría musulmana de los uigures que califica de "genocidio". El editorial tiene hasta nombres propios en común con la noticia, pero lo que hace es denunciar la campaña de intoxicación emprendida por los Estados Unidos y sus aliados contra el gobierno chino.

Ambos recuerdan que hasta hace poco, en la región había violencia y atentados y que ahora no los hay. Y ambos recuerdan las posturas públicas de algunos políticos estadounidenses que, por cierto, (dice la editorial) no han sido capaces de reducir esas violencias en países en los que tienen el control por intervención militar incluso (Irak, Siria o Libia -ahora, por cierto, en retroceso-). La editorial se extraña de que los países musulmanes no hayan dicho nada al respecto.

 Y todo queda en genocidio para unos y defensa del orden para otros. Los del genocidio solo ven lo interno (que el editorial niega) y los de la defensa recuerdan la intervención extranjera dando apoyo a los uigures. 

Y que cada cual se crea lo que dicen los suyos. Porque se trataría de fe: creer en lo que no se ve. Eso sí, las intenciones de unos y otros se ven. Son las sombras que vemos desde dentro de la caverna platónica.

miércoles, 10 de marzo de 2021

Fechas, hechos y luchas

I Guerra Mundial (1914-1918), Gripe Española (1918-1920), Gran Depresión (1929), II Guerra Mundial (1939-1945), Guerra Fría (1945-1989), Crisis del Petróleo (1973), Lunes Negro (1987), Crisis Financiera Asiática (1997), Burbuja del Puntocom (2001), Crisis Financiera (2008-2013), Pandemia Covid (2020- ), Crisis económica (2020- )...

Se obtiene un tantito de perspectiva cuando se ve esta serie como parte de un ciclo de hegemonías en el sistema mundial. La serie comienza con la caída de la hegemonía inglesa y su sustitución por la estadounidense y plantea la posibilidad de que esta última termine como terminaron todas. Nótese: con una guerra. ¿China-USA? ¿Guerra local Israel con Estados Árabes Petroleros - Irán con Irak a la que se añadirían los anteriores?

Se puede tomar un poco más de perspectiva:

Aquí aparecen no solo los ciclos políticos sino también los económicos (Kondratiev), con los sectores moviendo el sistema en cada momento. También hay dudas sobre quién está por ocupar el puesto de la última potencia hegemónica y hay bases para imaginar un hiper-ciclo que devolvería el sistema a su punto de partida, a saber, la China. Algo de eso había en el libro ReOrient que publicaba Andre Gunder Frank en 1998.

Todo esto sin considerar la lucha de clases y sus altibajos, el patriarcado puesto en evidencia por el nuevo feminismo y la lucha contra la colonialidad y el eurocentrismo expresada por el indigenismo. Serían tres historias diferentes.

Y, encima, la crisis climática (¿terminal?)

(Nota: Obsérvense las disparidades en las fechas sobre los sucesos en que coinciden).

lunes, 8 de marzo de 2021

Mi tele

 Me interesan las series de detectives. Las sigo, regularmente, y me entretengo dejándome llevar por mi deformación profesional al comparar las estadounidenses, francesas, inglesas y canadienses (desgraciadamente se terminó mi visionado de una italiana, Montalbano). Sociología comparada del modo con que cada una trata a las razas, las identidades sexuales, las clases sociales y hasta la bebida apropiada (cerveza en botella o en jarra, vino -tinto, por supuesto, y en copa grande- o güisqui) para un policía (fuera de servicio, aunque con excepciones interesantes, francesas por cierto). La vestimenta y estilo de vida de el/la protagonista también permite reflexiones sociológicas. Pero hay más.

Tengo que recordar el texto de Umberto Eco en el que, hablando de detectives clásicos (Holmes, por supuesto, pero podríamos incluir a Poirot o a Maigret y, claro, a Nero Wolfe e, inevitablemente, a Parodi) añadía la abducción a las clásicas inducción (de la observación a la generalización) y la deducción (de lo general a lo particular). En todas las series tenemos un crimen en la realidad y un personaje (policía, aunque también periodista o forense) que lanza hipótesis sobre el causante del crimen. Tiene sus reglas: móvil, oportunidad, arma y todas esas cosas. Su trabajo es pensar, cosa que puede hacer sólo razonando o puede recurrir a artilugios técnicos. Con ello construye nuevas hipótesis que le llevan a buscar nuevos datos hasta que piensa que ha llegado a una conclusión sobre quién ha podido ser el criminal. Pero, y ahí entra Eco, esas apuestas no se pueden confirmar si el criminal no confiesa, es decir, si desde el mundo mental no se pasa al mundo real. Es una simplificación, obviamente, ya que están los fiscales y los jueces de por medio. Pero resulta interesante ver en qué series se acaba con la confesión explícita o simplemente con la afirmación de la autoridad sin confesión alguna.

La visión de estas series tiene, además de la curiosidad profesional, un motivo más. La estructura de todos los episodios es la misma: orden (a veces solo supuesto), desorden (el crimen) y recuperación del orden (el hallazgo, la confesión o la condena). A veces, esta recuperación del orden viene acompañada por escenas de reconciliaciones, satisfacciones, cuentas saldadas, recuperaciones y similares. Pero también ahí son interesantes las diferencias entre series en lo que se refiere a la recuperación del orden que raramente incluye la idea de que el orden se volverá a romper en el próximo episodio, pero sucede. Buena metáfora del mundo en desorden, con breves puntos de orden que llevan a nuevos desórdenes. Las series son una metáfora del mito de Sísifo: subir trabajosamente una piedra para que, una vez arriba, la piedra caiga y haya que volver a subirla. La diferencia es que las series son locales.

Los jubilados se entretienen como pueden.

(Añadido el 7 de julio: añado una nueva serie policiaca. Esta vez es danesa y es, más bien, la recreación de un crimen que sucedió en la realidad. Pero con ingredientes parecidos a las ya citadas -alcohol, en este caso en botella de cerveza, sexo, y un miembro del equipo de una minoria, en este caso árabe)

domingo, 7 de marzo de 2021

Kleptopía

 Una recensión (en castellano) del libro de Burgis con el mismo título. El tema es el del dinero sucio y el auge de la kleptocracia (gobierno de ladrones como democracia es gobierno del pueblo). Los detalles quedan para el libro, pero el argumento que lo resume es claro.  El dinero sucio va  paraísos fiscales y regresa en forma de inversión (lavado de dinero, claro).  Puede ir de Cataluña a Andorra y regresar, como parece que ha estado haciendo una familia de políticos catalanes en la que hay quien desprecia a quien habla en castellano (eso no viene en el libro, pero el caso es conocido en las Españas).

Este mundo salvaje muestra con claridad lo que el mundo "decente" no siempre muestra, pero que parece que practica: la colaboración entre empresa, finanzas y poder político. No es que yo entienda lo que está sucediendo, pero sí sé que sin introducir los tres elementos es difícil de entender el mundo, pandemia incluida. Y los dos dineros, claro, diga lo que diga la economía a la moda (porque también en económicas hay modas). Pero mejor saber que no se sabe que creer que se sabe mucho. Las probabilidades de ser engañado aumentan en este último caso. Son dos formas de ser ignorante. Prefiero la primera.

Y una nota sobre la pandemia. Primero, que el análisis depende del nivel de abstracción (desde un geriátrico a la vuelta de mi esquina, gestionado por la familia de un amigo, a un mapamundi sobre incidencias o vacunaciones). Y, segundo, que una imagen menos simplista (aunque el simplismo permite tomar decisiones con más facilidad que si introducimos más variables) tiene que incluir no solo la cuestión vírica, sino también las políticas de los Estados (Norte-Sur, no se olvide), el papel de las previsiones económicas de los mismos (el fantasma de la deuda y la bancarrota), el juego económico de las vacunas y su relación con los gobiernos y así sucesivamente: empresa, finanzas y poder político en relaciones no siempre "limpias".

Y una complicación: lo que gastan los gobiernos de manera adicional por el covid. No perder de vista el Brasil y Mongolia, que rompen las fáciles dicotomías Norte-Sur y librecambistas-proteccionistas. El artículo de donde lo saco (The Economist) también tiene interés: lo del Estado de Bienestar hay que revisarlo. Y lo de "menos Estado, más mercado", también.

sábado, 6 de marzo de 2021

Revisando el sistema electoral

 No hay ninguno perfecto. Por eso es comprensible que, de vez en cuando, se oigan voces defendiendo el cambio en las reglas electorales o se oigan clamorosos silencios al respecto. En los Estados Unidos están en ello. Y las opciones son varias: quién puede votar (censado o registrado), dónde puede votar (su distrito barrial, provincial o general), cómo se trasformarán los votos en escaños y qué relación tendrá esto con la elección o nombramiento del ejecutivo. Ya puestos, se puede discutir si determinadas prácticas parlamentarias son legales (en USA el "filibusterismo"). Y todo eso se hará para mejorar el sistema y acercar al electorado su representación.

¿Seguro? Bueno, depende. Depende de los intereses políticos inmediatos de quien se meta en tales reformas. No es otra cosa la creación artificiosa de distritos electorales para impedir que los contrarios obtengan mayorías en sistema mayoritarios ("gerrymandering") o la "buena voluntad" de poner un número mínimo de escaños a cubrir independientemente de la población del distrito, con lo que algunos sistemas proporcionales se convierten en mayoritarios. Es el caso, por ejemplo, de Cataluña y que explica el desfase entre votos emitidos y escaños conseguidos. A ningún nacionalista catalán se le ocurrirá cambiar un sistema que claramente le beneficia, como tampoco ningún republicano estadounidense propondrá que la representación en su senado deje de ser igual para todos los Estados con independencia de su población. Digamos que, si hay cambios, es que hay intereses. Como es ahora el caso de los demócratas estadounidenses respecto al "filibusterismo".

Y ahora viene el texto que ha provocado el post de hoy. Es este. Se trata de un editorial de un periódico chino explicando por qué hay que cambiar el sistema electoral de Hong Kong. Por supuesto, se trata de conseguir que los puestos sean ocupados por personas "con talento". Faltaría más. Pero también de evitar que consigan escaños en el Consejo Legislativo los poco entusiasmados con el sistema chino en general, hasta el punto de acabar en manifestaciones más o menos violentas. Es decir, se trata de conseguir que sean precisamente "los patriotas los que gobiernen Hong Kong". No me resisto a cortar y pegar un párrafo entero:

In recent years, chaos in Hong Kong intensified, with the electoral system exacerbating the situation. On the one hand, some radical oppositionists exploited the loopholes in the current electoral system to enter the LegCo and fanned the flames to prevent the normal functioning of Hong Kong. On the other hand, these oppositionists took to the streets to expand the room for them to seize power in a "legitimate way." They pinned their hopes on the violent street movement, hoping the majority of seats could fall in the hands of the opposition, and they could choose an oppositionist as the chief executive.

Y enviar al curioso lector a una narración de los hechos que publica  The Economist.

Obsérvese que, en un grado mayor o menor, en todas partes cuecen habas. O se han cocido. O se acabarán cociendo. Depende de a quién favorezcan.

(Añadido el 9: "Arreglos" en el sistema electoral para obtener "buenos" resultados. En USA. Jimmy Carter no está de acuerdo. He tenido que pensar en el caso chino citado más arriba)

(Añadido el 11: y las críticas estadounidenses al proyecto chino)

(Añadido el 12: y el rechazo chino a las críticas japonesas)

viernes, 5 de marzo de 2021

Doble medida

 Es un buen día para leerlo. Me refiero al editorial del Global Times comparando dos hechos pasados en un día en que uno de ellos ha estado en el candelero. El de hoy es, de nuevo, el Capitolio en Washington. Pero el punto de comparación es el asalto de enero con el asalto que se produjo en Hong Kong al Consejo Legislativo. Lo que se compara es la diferencia de criterios a la hora de juzgar un hecho y otro. Los de USA son evidentes. Los de la China, no tanto.

Pero la comparación incluye otros asuntos: las respectivas reformas electorales, qué pretenden (y ahí el periódico tira para casa) y qué se espera de ellas. Aquí la versión de la BBC. También la posición de Michelle Obama.

Ni quito ni pongo rey y no tengo señor al que ayudar. Pero se trata de un buen ejemplo de lo que es mirar hacia el mundo desde sitios diferentes. De alguna forma, la caricatura de Kal en el The Economist de esta semana lo retrata con crudeza. Hay muchas medidas disponibles.

Odio, rencor, malicia y miedo por un lado y mentiras y rumores por otro componen la Dark Web. Pero hay más: intereses, por ejemplo.
(Añadido: también de hoy
Royal Family Accused of "Double Standards" For Investigating Meghan Markle And Not Prince Andrew

Como se ve, pasa hasta en las mejores familias) 

jueves, 4 de marzo de 2021

Y mientras

 Las emisiones de CO2 siguen creciendo. Cierto que 62 países han reducido sus emisiones, pero 150 las aumentan


Ese problema, como el de la pandemia, es planetario y exige soluciones planetarias. "United we stand, divided we fall". 150 gorrones son un número excesivo, sobre todo si incluyen países de muy importante peso en el sistema mundial. Peso político, no solo económico. Obsérvese, de paso, la "importancia" que tuvo el protocolo de Kyoto al que ahora los Estados Unidos van a regresar, Biden mediante. O los protocolos de París. Asesinato social.
Mientras, no está mejorando el nivel de democracia según Freedom House
La pandemia ayuda a ese deterioro en algunos países más que en otros (ver España entre los países con democracia deteriorada marcados en azul)

Llegó el día

 Hace un par de posts escribí que "Ya no lo es tanto la que denuncian desde QAnon, a saber, una conjura de elitistas [...].  El error ha sido hacer profecías, en concreto para dentro de pocos días, el 4 de marzo. A esperar, pues, y ver si aciertan también en esto". Hoy, de madrugada todavía en los Estados Unidos, son agencias gubernamentales las que anuncian un inminente nuevo ataque al Capitolio, aunque no una toma de posesión del Líder Indiscutible, Donald Trump, que es lo que profetizan los de QAnon con buenas razones.

Habrá que volver a leer When Prophecy Fails, un estudio sobre las profecías que no se cumplieron y qué hicieron sus creyentes para mantener su fe contra toda evidencia (supongo que habría que incluir a los primitivos cristianos convencidos de que estaban a las puertas la llegada -venga a nosotros- del Reino de quien está en los Cielos, santificando su Nombre al mostrar que se hacía su Voluntad en la Tierra como se hacía en los Cielos y esperando que no les dejara caer en la Tentación del Anticristo y sus Males). 

Por lo que se refiere al día de hoy, los profetas podrán decir: 1. que por haber hecho la profecía, las fuerzas del Maligno -el Estado profundo- habían reaccionado desproporcionadamente; 2. que sí se había cumplido la profecía si se interpretaba correctamente lo que habían dicho los profetas; y 3. que se mantenía la profecía, pero se retrasaba el cumplimiento para estar seguros de que efectivamente se cumplía.

Habrá que ver qué dicen mañana. De momento, el Congreso ha suspendido su sesión de hoy.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Una ideología dominante

No es la única (eso de que haya varias dominantes -económicas sin ir más lejos- hace al mundo tan complejo). Me refiero ahora al nacionalismo, ideología a la que dediqué un librito hace ya tiempo y ya allí terminaba diciéndolo. Me he acordado ahora al leer este artículo sobre la estrategia de Trump para volver a la presidencia: nacionalismo en estado puro, es decir, él y los suyos son los únicos que representan realmente a la verdadera América (por Estados Unidos). Y ahí, y en los casos a los que se refiere el artículo que acabo de citar, encuentro algo que no estaba en mi librito: el hiper-nacionalismo y sus consecuencias. Por ejemplo, el genocidio de los no-nacionales. O el acaparamiento de vacunas por encima de las necesidades como forma de demostrar el propio poderío nacional: "lo mío va primero", aunque con eso pongamos en peligro a toda la Humanidad (en la que, por cierto, está incluida la propia nación prioritaria). "Eso es progreso", dirá Biden.

Pero no tengo que irme tan lejos. El coronavirus de turno y sus cepas "inesperables" están echando por tierra el ya de por sí frenquente proyecto de un nacionalismo europeo. Las vacunas han producido el grito de "sálvese quien pueda: las mujeres y los niños primero" que, traducido, significa que los intereses de mi país, por muy bienintencionados que sean,  están por encima de los intereses de la Unión. My country right or wrong. Y siempre tendrán a su favor los errores cometidos por la instancia superior, sean verdaderos o inventados. Los secesionistas catalanes también lo saben: Madrid nos roba.

martes, 2 de marzo de 2021

Mentiras

"La mente del hombre está hecha de tal manera que la mentira tiene cien veces más influencia sobre él que la verdad". Eso dice Le Monde que decía Erasmo: Elogio de la locura, pero cimiento de la vida social. En política es frecuente. Churchill en la II Guerra o De Gaulle sobre Argelia (que se lo digan a mis amigos pied noir). 
Pero sin irse tan lejos, las 30.573 entre mentiras y falsedades que habría proferido el presidente Trump en sus cuatro años de presidencia, según el recuento del Washington Post. A su lado, las mentiras del ex-presidente Aznar que recoge El País, son de aficionado. Va en el cargo, con todas las honrosas excepciones que se quiera, aunque no la de Sarkozy.
Por eso no me extraña que, sobre Biden, se diga lo de que se trata de "el mismo perro con distinto collar". Y ya se lanza el aviso de que lo que Irak fue para Bush II republicano, podría ser Irán para el Biden demócrata. Y con buenas razones. Entre otras, la creciente tensión entre Irán e Israel. AIPAC en el interior, Oriente Medio en el exterior y será, si se produce, justificado de la mejor manera posible. Mentiras incluidas, como fue lo de Irak. Y repetidas, como pedía Goebels. Pero aquí, además, es más cosa de Maquiavelo: si tienes que hacerlo, hazlo pronto. No hace falta que sea verdad. No está hecha la miel para la boca del cerdo.
(Añadido el 4: los gobiernos también mienten con las estadísticas "oficiales". Por lo menos, eso han hecho algunos a propósito de las estadísticas del desempleo en los Estados Unidos. No te digo cómo debe de ir la cosa en otros sitios y sobre la pandemia)
(Añadido el 24: Mentiras recientes)

lunes, 1 de marzo de 2021

Conspiraciones

 Haberlas, haylas. Pero la facilidad con que se crean, se distribuyen y se consumen me hace pensar que hay más conspiraciones falsas que conspiraciones auténticas, es decir, acuerdos secretos entre actores (mejor sin rostro) para conseguir algo sin que la gente se entere. Tuvimos el "complot judeo-masónico" bajo Franco o Los protocolos de los Sabios de Sion bastante más elaborados y con apoyos conocidos. De alguna forma el "cuarteto de las Azores", también llamado "trío de las Azores" (Bush, Blair, Aznar y Barroso) fue una conspiración de cuatro personas para hacer creer que Sadam Husein era un peligro inminente y poderoso. Blair y Bush ya se han desdicho. Aznar mantiene el castizo "sostenella y no enmendalla".

Ropa vieja. Ya no lo es tanto la que denuncian desde QAnon, a saber, una conjura de elitistas (todas suelen serlo) para acabar con determinados planteamientos y dedicarse a la pedofilia. El error ha sido hacer profecías, en concreto para dentro de pocos días, el 4 de marzo. A esperar, pues, y ver si aciertan también en esto.

Y una más: la conspiración denunciada en la revista Time y citada por comentadores en periódico digital. El título lo resume: 

The Secret History of the Shadow Campaign That Saved the 2020 Election

Y un titular del periódico español iba más allá:

La revista 'Time' desvela el complot que dio la victoria a Biden: "Trump tenía razón"
El reportaje narra que personas poderosas, activistas y corporaciones urdieron el plan en la sombra para cambiar las leyes electorales.
En internet se pueden ver las críticas a la narración de Molly Ball, colaboradora de Time. A los hechos y a las interpretaciones de los mismos. No soy quién para saber a quiénes puedo dar la razón basado en hechos, aunque mi ideología me lleva a ver más unos argumentos que otros.

Para acabar, las noticias sobre el discurso de Trump en Orlando, Florida, ante el CPAC (aquí, aquí y aquí para reportajes). Ha sido su primer discurso después de su salida de la Casa Blanca y esta mañana he podido escuchar por radio algunos párrafos de su intervención. Qué capacidad de convicción y de movilización. Y qué "sostenella y no enmendalla" sobre su triunfo y las fake news de los demás (no las propias, claro). No le hacen falta conspiraciones en contra ni a favor. 
(Añadido el 2 de marzo: un buen análisis de los que creen en la conspiración del COVID y referencias a otras conspiraciones aquí)
(Añadido el 4: Un artículo de opinión en Haaretz traza el paralelo entre las viejas conspiraciones de los Protocolos de los Sabios de Sión y las conspiraciones de QAnon. Lectura aconsejable)