domingo, 31 de enero de 2021

Independencia relativa

 No se trata de Escocia o Cataluña, sino de Taiwán, una situación bien peculiar (independiente para unos, independentista para otros) a la que se refiere el editorial del Global Times, alineado con los que ven independentismo. Vale la pena darle un vistazo. El vocabulario es conocido: derecho a la soberanía, voluntad colectiva, intervención extranjera. ¿Intervención extranjera? Esa parecería ser su peculiaridad. Lo del derecho a la independencia y a la relativa autonomía frente a las multinacionales y la representación mítica de una colectividad capaz de tener conciencia y voluntades le sonará por poco que haya seguido movimientos independentistas o que vislumbre posibilidades de futuro para, por ejemplo, Nación Camba, en Bolivia. Sin embargo, este último caso sí tiene (tuvo) algo en común con el caso taiwanés: la intervención de potencias extranjeras (en este caso el Brasil de Lula). Ya puestos, hay varios candidatos (probablemente bulos, fakenews) a haber intervenido desde el exterior en el caso catalán. No sé en el escocés. Lo que sí sé es que el mito de la independencia es fuerte y eficaz. Como para decir: quiero ser independiente de Londres y depender de Bruselas. Y no tener muy claro quién es ese que quiere eso. Son partidos que hasta saben que no llegan al 50 por ciento de los votos, pero no son naciones como "unidad de destino en lo universal" como quería el franquismo para España.

sábado, 30 de enero de 2021

Fútbol es fútbol

 Después de haber caído un 10 por ciento los ingresos de los 20 clubes con mayores ingresos, esto es lo que les ha quedado, a los pobres, a los diez primeros europeos en la era de la pandemia. Como comenta The Economist con evidente ironía, venden camisetas, no entradas.

Evidentemente, el Barça  "es més que un club", con ingresos, al margen de las entradas, de 600 millones de euros. Pero los gastos son muchos: solo con Messi ya se le van muchos millones. Como para dejar al club en bancarrota. Pero así es la empresa: ingresos, gastos, beneficios/pérdidas, gestión empresarial, marketing (producto, precio, promoción y plaza). Como para fijarse en los partidos y los campeonatos.

viernes, 29 de enero de 2021

Luz en el túnel

 No hace mucho se celebraba el hallazgo de vacunas como una luz al final del túnel. Algunos dudamos de esas alegrías obligadas por parte de los líderes políticos. Tres argumentos de fondo.

Primero, que en el supuesto de que esas vacunas fuesen efectivas, no estaba claro que fuesen a serlo con las nuevas cepas o para cualquier edad (por ejemplo para mayores de 65 años). No hace falta ser un epidemiólogo de reconocido prestigio (un experto, vamos) para saber que si cada año hay que cambiar la vacuna contra la gripe común porque su virus cambia, el covid iba a ser un disciplinado subalterno que iba a quedarse quieto sin cumplir con su obligación de mutar.

Segundo, que las empresas farmacéuticas son empresas. Si la función de los políticos es conseguir poder y, secundariamente si acaso, trabajar por el bien común, la función de las empresas en general y de las farmacéuticas en este caso es conseguir el beneficio, es decir, la diferencia entre lo que ha costado producir la vacuna y lo que los gobiernos o los particulares paguen por ella. A más precio, más beneficio. Y el precio no tiene mucho que ver con la mitología del mercado libre. Es un mercado casi de monopolio (oligopolio) y con pocos compradores (oligopsonio, lo llaman), estos últimos con evidentes lagunas en su información. El contrato entre ambos poderes no se conoce a día de hoy, pero sí que las farmacéuticas han preferido vender a quien más les pague, diga lo que diga el contrato. Eso es el capitalismo realmente existente, donde cada cual usa sus armas para conseguir sus objetivos. En esta búsqueda de los propios objetivos son racionales: los medios se aplican "tanto quanto" llevan al respectivo fin. ¿Salvar vidas? ¿Quién ha hablado de salvar vidas en algo más que no sea retórica? Bueno, en en algún caso sí, como el de los altos cargos que se han saltado la lista de espera.

Finalmente, a diferencia de epidemias y pandemias anteriores, esta ha sufrido los efectos de la politización al tiempo que se convertía en una cuestión de seguridad nacional (el nacionalismo en las vacunas incluido). Eso ha convertido la carrera de las vacunas en una carrera política, añadida a lo que ya era algo visible en el trato de la pandemia (la desigualdad entre países y dentro de los países) y el deseo de "no quedar mal" cueste lo que cueste (como fue el caso de los estadounidenses evacuados de Wuhan en enero de 2020).

¿Son eficientes, hay abastecimiento suficiente, se dedican a lo que se supone que tienen que dedicarse, multilateralismo? Luz y taquígrafos. Y algo más que buenos propósitos.

(Del New York Times, a dos de febrero:

Y algo más de escepticismo aquí. Cita que cita:
La realidad es que mientras siguen aumentando las hospitalizaciones y las muertes en países como España, Honduras e Indonesia y han surgido variaciones más contagiosas del virus, vacunarse es todavía un privilegio

Y otra más, esta de The Economist




jueves, 28 de enero de 2021

Una de mapas

 El mundo que describía Orwell en su 1984 tenía tres bloques en continuo conflicto, incluso armado, que llamaba Eurasia, Estasia y Oceanía donde vivía el protagonista (Inglaterra estaba en Oceanía, no en Eurasia sin necesidad de Brexit). Estaban también los "salvajes", los territorios disputados. 

La Guerra Fría daba un mundo algo distinto. Por lo menos la América Latina (Nuestra América) no aparecía como "patio trasero" de los anglófonos que incluían a Sudáfrica.  Eurasia se fraccionaba y Estasia, a ojo de buen cubero, seguía siendo la misma. La simplificación hablaba de Primer, Segundo y Tercer Mundo. Este último no coincidía exactamente con "países no alienados".


La Guerra Fría terminó por desaparición de uno de los contendientes. Se habló entonces de un "mundo tripolar": USA, UE, Japón+China. El Tercer Mundo seguía siendo el Tercer Mundo. No está muy claro qué mundo resulta. En tiempos del presidente Trump un criterio podría ser gobiernos favorables, contrarios o abstencionistas respecto a la "presidencia" de Guaidó en Venezuela. Y este era el mundo entonces
Algunas zonas son reconocibles. Otras tienen excepciones interesantes (el continente americano con México, Cuba y Bolivia por un lado y Uruguay por otro).
Queda por hacer un nuevo mapa, sin Trump y con el Brexit. Una propuesta es la angloesfera que iría en paralelo con la francophonie y con los países que usan caracteres no fonéticos (ideográficos, como el chino). El mundo árabe tendría también su presencia, con la anomalía de Israel. Y, de nuevo, el África subsahariana hasta llegar a Sudáfrica. Lo siento, pero no encuentro un buen mapa para lo que quiero decir. 
El mapa de civilizaciones de Huntington iría en esa línea, pero no.


Sin embargo este sí que viene a cuento: Se trata de enfermedades emergentes y reemergentes
Y entonces llegó el covid. El virus no conoce fronteras.

martes, 26 de enero de 2021

Cuando el destino nos alcance (Soylent green) + 1984,

La película, de principios de los 70, describe un mundo distópico. Ricos viviendo en su mundo, disponiendo de todo, bien abastecidos y productores del alimento para el resto de la población, un curioso producto llamado Soylent Green que nada tiene que ver con cualquier alimento del lejano pasado. Una tremenda mezcla de desigualdad y crisis climática con una fuerza policial para mantener ese orden.

En la novela de Orwell hay menos énfasis en lo mediambiental, pero sí retrata una sociedad muy desigual, casi de castas, con el Partido Interior en la cumbre, ayudado por el Partido Exterior y, ambos, dominando no tanto por la fuerza pero sí por la propaganda, a los "proles". También están los "pueblos salvajes", pero son irrelevantes incluso como posibles aliados de la guerra perpetua entre las tres grandes zonas del Planeta.

A pesar de su inestabilidad, esos mundos son estables. Los que salen ganando usan de todos los medios a su alcance para impedir los cambios que reducirían su poder y su disfrute. Pero ¿qué sucedería si esas desigualdades se incrementaran? Más represión, más propaganda, evidentemente. Pero ¿y si, a pesar de ello, siguieran aumentando las distancias entre los grupos sociales? Una revolución, que consistiría en que "los de enmedio" sustituirían a "los de arriba" mientras "los de abajo" seguirían en el sitio que la divina providencia había dispuesto para ellos. ¿Y si eso no fuera suficiente? Pues o vuelta atrás o ruptura de la sociedad como tal.

La metáfora sigue siendo la misma: no se pueden separar indefinidamente los extremos de un resorte sin que acabe rompiéndose. La desigualdad puede aumentar, cierto, pero no indefinidamente. Toca reducirla o taparla con discursos ad hoc o resignarse a que la sociedad salte por los aires.

Dejemos la literatura. El mundo ya era desigual y la pandemia ha acelerado la desigualdad. Ahora hay más pobres (ya cité al Banco Mundial) y los milmillonarios (billionaires, en inglés) no solo han recuperado sus niveles de riqueza anteriores a la pandemia, sino que los han superado (fuentes diversas como Forbes, algunas de ellas bancos como el Credit Suisse, y también Oxfam aunque me convence menos). Al mismo tiempo, los acuerdos sobre el mediambiente, con o sin los Estados Unidos, son papel mojado. Y aquel 1,5ºC queda en el baúl de los recuerdos.

No sé si el Davos no-presencial de este año lo va a plantear, pero comienza a ser el tiempo de tomar decisiones mundiales (no solo locales o dictadas desde "lo alto") si se quiere mantener el resorte en funcionamiento evitando la crisis que resulta de unir la crisis social y la crisis mediambiental. Eso sí, si usted está en el lado apropiado o se ha creído otras películas o novelas, no tiene por qué preocuparse. Que se preocupan los "losers".

(Nota: se sabe cuándo se va a romper un resorte cuando ya se ha roto, no antes. Los optimistas creen que todavía puede aguantar que se separen más los extremos; los pesimistas, introduciendo la crisis mediambiental y la pandemia, creen que estamos al borde de la ruptura, Cuestión de creencias, como se ve y, por tanto, cuestión abierta a las manipulaciones en uno y otro sentido. Chi vivrà, vedrà)

lunes, 25 de enero de 2021

La teoría del gorrón y otras lindezas

 O, también, unos por otros la casa sin barrer. La situación parece tener, entre otros, este componente que subraya la caricatura de The Economist


El presidente Biden pide bajar la temperatura (política) de su país, que es donde él tiene competencia. Y la Tierra, a sus espaldas, comenta: "Tienes toda la razón". El problema es que la palabra temperatura no se refiere a lo mismo en la boca del político que en la "boca" del Planeta.
Está sucediendo en dos campos: el de la crisis sanitaria y el de la crisis mediambiental. En ambos casos haría falta una política única, planetaria. Pero, también en ambos casos, hay quien se aprovecha de que algunos cumplan con lo que dice el sentido común y saca beneficio particular mientras los demás hacen el esfuerzo. Si todos cumplen con lo que el sentido común dice sobre el carbón, los combustibles, los plásticos, lo no renovable, la cosa va bien. Pero si, en ese contexto, alguien se lo salta a la torera obtiene un beneficio particular sea porque sus productos son más baratos o más asequibles y disponibles. Es el gorrón. Al final, todos gorrones y la casa sin barrer.
Lo de la pandemia tiene sus elementos comunes con el mediambiente. Si la crisis es mundial, la respuesta tendría que ser mundial, adaptada todo lo que haga falta a las condiciones locales, pero mundial. Pues no. Primero están los gorrones, los que se aprovechan de que los demás cumplan con el sentido común universalista, cosa que echa por tierra cualquier plan universalista. Consecuencia: cada cual a lo suyo. Políticas divergentes, peleas por conseguir la vacuna yo y tú no, encerrarse cada cual en su casa y dios en la de todos, "ande yo caliente, ríase la gente". 
Obsérvese que, en ambos casos, intervienen intereses ajenos y distantes de los que tendrían que mover el intento de enfrentarse a ambas crisis. En la crisis sanitaria, cada parcelita de poder político quiere demostrar que existe y que tiene mando sobre su territorio (los perros, meando, hacen lo mismo y también los osos restregando sus espaldas en los árboles para marcar su territorio). Por eso resultan innumerables políticas contra el virus. Algunas pueden depender de las condiciones locales (La Paz no es Santa Cruz de la Sierra -ni la boliviana ni la extremeña- ni Finlandia es Senegal), Otras dependen de la voluntad del jerarca que las imponga. Caso espectacular son los detalles tan diferentes entre lo decidido en una comunidad autónoma española y otra respecto a horario, número de personas que se pueden reunir y qué frontera se cierra. En cualquier caso, no son Francia. Ni Italia. No solo el Perú o el Ecuador. En el caso español, en algunas comunidades autónomas la teoría del gorrón se aplica, exagerando, al pie de la letra.
Los acuerdos universalistas (como el de París, al que ahora regresa Estados Unidos) son bienvenidos en el campo climático como son bienvenidas las exhortations de la OMS para que se recuerde que si el problema es mundial, la solución tiene que ser mundial.  Los evidentes incumplimientos del primero y la mísera política "nacional" sobre las vacunas no son espectáculos de los que la raza humana se puede sentir orgullosa. Orgulloso el liderlillo local, sí. Gorrón. Pero eso solo lo empeora.

domingo, 24 de enero de 2021

Cuando se despertó

 Confieso que me irrita un tanto el leer las cosas que los políticos de diversos países están diciendo o están callando sobre las vacunas. Tienen un punto en común: piensan en elecciones, votos, oposiciones, alianzas y demás componentes de la vida política de los políticos dedicados a la política. Hay, sin embargo, dos asuntos que se reseñan al margen.

Uno es que en la carrera entre vacunaciones e infecciones, de momento la van ganando las infecciones. El asunto deja muy claro lo que queda por hacer y que The Economist de esta semana enumera a partir de esta maratón.



El otro no es una carrera, sino una catástrofe: la pandemia ha producido un aumento notable en el número de pobres en el mundo. Aquí es el Banco Mundial el que habla y procura cuantificar este aumento "inédito" en el número de pobres. Se puede discutir cómo calculan ese número, pero el caso es que la cifra aumenta de modo espectacular. Oxfam ha dado los datos para las Españas. Como se sabe, hay un círculo vicioso en la pobreza (Myrdal): una vez se cae en ella, cuesta mucho salir.


Estos datos, problemáticos como todos, no lo dicen todo. Hacen falta más datos. sin pretender llegar a un imposible y además inútil mapa a escala 1:1.  Pero la conclusión de estos es que, en el caso de que se venza al coronavirus (cosa que está todavía por ver, vistas las vacunas para las viejas cepas y la posibilidad de que los vacunados sigan contagiando), lo que viene después es igualmente complicado. Se ha cumplido la maldición china: ojalá vivas en tiempos interesantes. Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Mano visible

 Hace años asistí al siguiente espectáculo: Un conocido politólogo daba una conferencia en la que dijo que no había leyes en la economía. El profesor de Ciencias Económicas no pudo resistirse y soltó un "Sí que las hay". El conferenciante, impasible, dijo "Deme un ejemplo", a lo que el profesor puso el caso de que si aumenta el precio de un producto, disminuye la demanda (lo que había detrás era el conjunto de mercado libre, con información para todos). El conferenciante sonrió: "Si así fuera, todas las estrategias de marketing que se basan en hacer creer que el producto es mejor, cosa que se "sabe" por su mayor precio, sería  una estrategia fallida. Y sí funciona, es decir, casos en los que más precio significa más demanda". Era el encuentro entre el mundo platónico de las ideas y el mundo real fuera de la caverna de Platón.

En el mundo platónico hay infinitos ofertantes e infinitos demandantes y todos tienen información completa. En el mundo real hay monopolios, corrupción, abusos de poder, estrategias de penetración (abaratar para acostumbrar, que el alza vendrá cuando el demandante esté "esclavizado"). Que se lo digan al mercado perfecto de las Bolsas de valores. Seguro que los defensores de las ideas puras, sin contaminación excesiva con la realidad, tendrán sus problemas para el caso de la diferencia de precio de la vacuna de AstraZeneca para un comprador (no hay infinitos demandantes: no hay tantos gobiernos en el mundo) europeo y el comprador sudafricano: el precio es el doble. Porque tampoco los vendedores son infinitos.

"This is the problem when you have essential medicines in the hands of big business, with almost no transparency as to pricing."

Todo ello sin entrar en el "vacunas para todos" que supondría introducir un objetivo diferente al que supone el modelo del mercado perfecto. La mano invisible es otra cosa. Pero no parece que sean los sentimientos morales.

Y, claro, sin entrar tampoco en las ilusiones que las vacunas generaron como si fueran la lucha final contra el virus. Ni se introdujo, para tal entusiasmo, la variable tiempo cuando la cosa va para largo, ni se introdujo la posibilidad de mutaciones del virus adaptándose a las vacunas. El mercado es el mercado. 

Y está por escribir la historia de las nuevas cepas y el intento de seguir vendiendo las antiguas vacunas (con la gripe invernal hay que vacunarse cada año porque cada año ha mutado el virus causante de esa gripe. No sé por qué este Covid no va a ser tan listo como el otro).

Por decirlo todo: me vacunaré cuando me toque y sin saltarme la lista. Pero sin la fe del carbonero.

(Nota: Hay políticas alternativas, a saber, la de la mano visible con o sin autoengaños más o menos interesados, la china yendo lejos)

sábado, 23 de enero de 2021

Error repetido

 He citado muchas veces el dicho de Nietzsche "Cuando se conoce al lector, se pierden las ganas de escribir". El buscador me da tres ocasiones: estaesta y esta. Lo citaba para declararme contrario a tal afirmación: cuando conozco a un lector (me sucede de vez en cuando con este blog: compañeros, ex-vecinos, amigos, asiduos, exalumnos, colegas y sus combinaciones), me cuido más la escritura y me entran más ganas de escribir. 

Pues me equivoqué de cita. La memoria me jugó una mala pasada. Lo que dice Nietzsche en Así hablaba Zaratustra, bajo el epígrafe "Leer y escribir" y en su tercer párrafo es: "Cuando se conoce al lector, ya no se hace nada más por el lector". Mi edición es bilingüe, alemán-francés, y el alemán es una lengua con la que fracasé las tres veces que intenté aprenderla por mi cuenta (o, al principio, con la ayuda del Suco Rivadeneira), pero la trascribo "Wer den Leser kennt, der tut nichts mehr für den Leser". También en desacuerdo.

Mea culpa por esta disculpa que va a la egoteca.

Deepfake

 Hace mucho tiempo que el anuncio televisivo "está pasando, lo estás viendo" permitía algunas variaciones.

Primera, "está pasando y no lo estás viendo". Es el problema de problemas muy importantes (la deuda externa sin ir más lejos) que no tienen imágenes que puedan acompañarlo y, por tanto, tienen escasa cobertura.

Y segunda, "no está pasando y lo estás viendo". Hubo ejemplos extremos: la "alegría" de unas palestinas ante el 11-S que resultó era alegría en una boda o la entristecida kuwaití que contaba los horrores de la invasión iraquí, la de Sadam Husein, y que era en realidad un spot grabado en Washigton por una habitante de la embajada de Kuwait. A este propósito el periodista Ignacio Ramonet recordaba las ideas de la Ilustración francesa y el consejo de algunos de sus representantes de no dar por cierto lo que se veía sin someterlo antes al control del razonamiento.

Ahora tenemos un caso tecnológico: el de un anuncio televisivo en el que se le añade el rostro de una famosa, ya fallecida, a un cuerpo que cumple con los fines del tal anuncio. Pocos días antes lo había visto en una serie televisiva (Balthasar) en la que el protagonista mostraba un video en el que hacía imposibles piruetas gracias a que se le había cambiado la cara al gimnasta que las hacía poniéndole, en su lugar, la cara del forense protagonista. Muy creíble, muy real.

Ni está pasando ni lo estás viendo: se trata del fracaso de la racionalidad con respecto a valores. Sí se observa con respecto a intereses (económicos, políticos) si se aplican los medios incluso "tanto quanto" llevan al la satisfacción de dichos intereses.  Si el fin fuera el bien común, la democracia o la paz, la racionalidad medios-fines brilla por su ausencia. Ni está pasando ni lo estás viendo. Siempre nos quedará el deepfake.

viernes, 22 de enero de 2021

Mis elecciones

 Las inmediatas serán las de Portugal el 24 de enero, que procuraré seguir (hoy he visto alguna de sus encuestas sobre intención de voto para las presidenciales).

En febrero, el 7, estarán las del Ecuador. Las seguiré. Y podrían estar las de Cataluña el 14, si no son el 30 de mayo, aunque no es un lío excesivo si se compara con Somalilandia que ahora, después de numerosos cambios, están programadas también para mayo. Para Cataluña se han publicado las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas, CIS, de Madrid.

Marzo es importante: el 2, Israel y el 7, Bolivia. Ambas a seguir, aunque por motivos diferentes.

Abril, el 11, queda para el Perú, que claro que seguiré.

Interesantes los diferentes niveles de polarización, en algunos casos tan extremos como los de los Estados Unidos., aunque sin llegar a las de Uganda de la semana pasada Para las de marzo y abril, todavía no he visto encuestas.

(Añadido el 28: Francia también ha retrasado elecciones alegando pandemia)

jueves, 21 de enero de 2021

Raza blanca

 Una golondrina no hace verano. Cierto, pero permite hacerse preguntas. Tal es el caso del medio millón de dólares que ha enviado un francés a los "supremacistas" estadounidense. Lo cuenta Libération.

Steve Bannon está entre los indultados por Trump antes de irse de la Casa Blanca.  Sus actividades como "asesor político" han ido también en la dirección geográfica contraria, ayudando a  movimientos y partidos europeos incluido el Vox español. La "alt right", la derecha alternativa relacionable con Trump. O el QAnon.

Desde fuera se les puede llamar xenófobos, es decir, opuestos a los diferentes. Conste que en la China hay xenófobos y que los hay también en el Japón, donde hay quien considera a los de raza blanca como malolientes (en algunos clubes de golf en Hawaii se hablaba de ese  problema olfativo de los ricos japoneses respecto a los menos ricos "haole", blancos no hawaianos). Pero un amigo malaysio (no malayo) me contaba del racismo de su país hacia los chinos (ahora trabaja en una universidad de Washington).

Los xenófobos blancos supremacistas se creen, como raza blanca, raza superior, en particular respecto a los negros. Herencia de un pasado en el que los blancos usaron ese racismo para legitimar la esclavitud de las razas inferiores, es decir, los negros. Los nazis tenían una especificación más, la raza aria que, en términos que gustarían al superhombre pensado por Nietzsche, podía entablar limpiezas étnicas hacia judíos y gitanos. Los aprendices de nazi españoles, en su etapa fascista en sentido estricto, cantaban "noble sudario de los soldados que dan las madres de raza ibera". Bien significativo. Lo canté.

A todo esto, las razas parecen ser una construcción social y el  racismo, por definición, lo es. Y suele tener algo de clasista: los árabes pobres que pasan por Alicante son "moros", mientras que los árabes ricos que alquilan toda una planta de un hotel de primera clase e imponen sus reglas (he sido testigo) son "jeques".

Todo eso no impide que se pueda estar organizando, como sugiere el artículo de Libération que cito, un movimiento mundial (es decir, occidental) de supremacismo que puede tener características especiales cuando se trata de clase media-baja que canta "British jobs for British people". Curioso que tengamos la palabra "eurocentrismo" y no tengamos la que sería más apropiada "occidentacentrismo" donde el supremacismo blanco podría funcionar mejor que en otros contextos del Planeta.

(No estoy satisfecho con este post. Será mi raza blanca, que no da más de sí. O tal vez sea que hay demasiadas golondrinas, estorninos, abubillas, gorriones, palomas, urracas, estorninos y ni todos vienen en grupo ni todos significan lo mismo) 

(Añadido el 22: este sería el mapa de civilizaciones según Huntington


Australia pertenece a "Occidente" 😲

miércoles, 20 de enero de 2021

En esas estamos

 Este es el resumen que da Aljazeera 

Peace Now said PM Netanyahu announces settlements in occupied West Bank and East Jerusalem as he faces polls in March.

El que lo afirma es una ONG israelí : 2.500 nuevos hogares. Pero, nótese su posible uso como parte de campaña electoral de cara a las elecciones de marzo. Sería normal. En política todo vale.

USA-UE

 La Vanguardia publica esto hoy:


Obsérvese el caso de Polonia y Hungría, países del llamado nacional-populismo (trumpismo suave) por un lado y Alemania y Suecia y, con sorpresa por mi parte, Gran Bretaña por otro. Por supuesto, una cosa es la opinión pública y otra es la opinión gubernamental. Pueden coincidir, pero no necesariamente. Y, obvio también, la realidad puede ser algo diferente de ambas opiniones si se dispone de buenos indicadores de lo que es "gobierno roto" y "funciona bastante bien" y los encuestados han contestado basados en tales indicadores. Nada; anécdotas.

lunes, 18 de enero de 2021

Siglo Americano II

 Ahora es Roubini el que dedica un artículo al tema. Dos citas del mismo.

La primera recuerda a Nerón tocando la lira mientras Roma ardía:

If this all sounds like the final days of Nero “fiddling while Rome burned,” that’s because it is.

Y es que en esas, dice, estamos, sin querer darnos cuenta de lo que está sucediendo realmente. La segunda es su conclusión. Porque esto es el incendio de Roma:

The US will thus most likely be the world’s new epicenter of political and geopolitical instability in the months and years ahead. America’s allies will need to hedge their bets against a future return of Trumpism, and strategic rivals will continue to try to destabilize the US through asymmetric warfare. The world is in for a long, ugly, bumpy ride

 Va para largo, dice: inestabilidad política (USA) y geopolítica, posible retorno de trumpismo (USA) y pelea de los rivales estratégicos de USA. Un poco USAcéntrico, como se ve comenzando por el título del artículo:

America Is the New Center of Global Instability

 Otros han dicho, a propósito de esa inestabilidad global, que el problema es, precisamente, la pérdida de centro, el incendio del Centro (Roma, por supuesto).

Fukuyama, por su parte, describe la decadencia política del país acelerada por Trump, gota de agua como parece.

(Más sobre la decadencia del Imperio aquí y sobre cómo la rivalidad con la China puede impedirlo aquí. Que viene el lobo)

domingo, 17 de enero de 2021

Distopía

 Agrupémonos todos en la lucha final. Pero, ¿qué lucha? ¿Entre la  democracia y la tecnología? No exactamente. ¿O entre democracia e internet? Por partes.

Por un lado, se perciben tendencias, no siempre triunfantes pero sí observables, hacia la autocracia tanto la que mantiene ciertas formalidades democráticas para seguir en el poder como la que actúa claramente como una dictadura de partido único. Entre una y otra hay numerosas combinaciones, al estilo chino por ejemplo.

Por otro, se dan curiosas circunstancias. Por ejemplo el incremento de riqueza en manos de los billonarios (trillion) y el aumento de poder de los gestores de las nuevas tecnologías que les permiten, sin ir más lejos, dar de baja en el uso de twitter y semejantes a quien hasta ahora se creía  au dessus de la mêlée o cambiar las reglas del wasap y si no te gusta te aguantas. Usted no podrá disfrutar de los tuits de Trump, pero podrá seguir las "verdades" de Parler

No es, pues, democracia vs. tecnologíasino autrocracias vs. grandes empresas tecnológicas. Cuestión de poder, de respectivo monopolio del poder, más que cuestión de dinero. Ya se sabe "o cummanna´è meglio d' 'o fottere". Y si, encima, te da dinero... Guerra Fría no será. Ni siquiera "guerra". Y no será fácil de ver por la tele.

sábado, 16 de enero de 2021

Dos constataciones y media

 Es un buen artículo en Alainet que vale la pena leer. Un economista y, a pesar de ello, buen amigo, viejo amigo desde antes que dejara su Perú natal para aterrizar en México. Pero esa es otra historia.

Primera constatación: Mientras el PIB bajaba las cotizaciones en Bolsa subían.

Segunda constatación: Cuando la confrontación política llegaba a extremos, como en lo del Capitolio, Wall Street subía.

Es decir, el mundo financiero es ajeno a las otras realidades supuestamente económicas.

Las viejas teorías económicas no funcionan. Y la China y satélites no ofrecen (¿todavía?) una alternativa elaborada mientras el capitalismo occidental sigue en sus elaboraciones "científicas". Pero, para eso, mejor lea el texto que cito que hasta yo creo haber entendido.

(Añadido el 20: todo sea dicho: la pandemia ha producido alzas en las cotizaciones de empresas como Netflix y, cierto, para Amazon (que se lo digan a Bezos), determinadas farmacéuticas, redes...)

(Añadido el 30: El asunto de GameStop en Wall Street es visto como una prueba del carácter absurdo del sistema bursátil. Versión china:


(Añadido el 2 de febrero: Aquí dicen que la cosa no es tan sencilla. Les creo, pero con precauciones)

viernes, 15 de enero de 2021

Siglo americano o gota que colma el vaso

 En Historia, los siglos no tienen necesariamente 100 años. Por ejemplo, Hobsbawm escribió y publicó en 1994 sobre el "corto siglo XX" (1914-1991). Pero fue el empresario Henry Luce el que acuñó el término "American Century", siglo estadounidense, como proyecto a llevar a cabo y lo publicó en 1941. Eso sí, la Pax Americana tuvo cada vez menos de Pax: durante la Guerra Fría del "corto siglo XX", mediante guerras de baja intensidad en la que las superpotencias se enfrentaban por países interpuestos y, después, mediante intervenciones directas que todavía duran.

Como se sabe por los antecedentes de otras potencias hegemónicas que en el mundo han sido, hasta ahora ninguna ha podido conseguir la eternidad. No hay por qué pensar que esta lo va a ser y, de hecho, hace años que se viene anunciando el fin del "siglo americano", dando muchas veces la impresión de que a tales profecías se les aplicaba el "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud". Puede que ya no: la estructura disipativa (como la llamaría Prigogine), esa situación de equilibrio inestable que trae consigo el poder mundial, ha recibido el impulso que la mueve hacia la decadencia: es la gota de agua que colma el vaso o el grado de temperatura que hace que el agua "rompa" a hervir. Eso es lo que leo en este texto de Foreign Affairs que, a su vez, es una autocita del autor que reproduce ahora lo que publicó el año pasado. Y en un "sostenella i no enmendalla", dice así:

President Donald Trump’s abrupt withdrawal from long-standing agreements and organizations, his attacks on allies, his embrace of authoritarian rulers and disregard of human rights violations, his habit of announcing policy changes on Twitter with little or no consultation: all of this, I explained, would result in a marked decline in U.S. influence, to the benefit of China, Iran, and Russia and the detriment of global efforts to address climate change, infectious disease, nuclear proliferation, and cyberthreats.

La lista es buena y conviene subrayar la salida de acuerdos y organizaciones internacionales y el impacto en problemas mundiales como la crisis climática, la pandemia, la proliferación nuclear y los ciberataques (hay quien dice que el futuro será de una Guerra Fría entre potencias autocráticas y grandes empresas de la comunicación -tech corporations-. Indicios hay).

El 6 de diciembre podría ser esa gota que lleva al gran cambio, con independencia del apoyo que consigue USA en las irrelevantes opiniones públicas mundiales. Pero esto concluía The Lancet a este propósito:

Trump's disregard for civic virtues of tolerance, rule of law, accountability, and commitment to the common welfare have had a corrosive effect on the USA, as the insurrection at the Capitol proves. Turning points like next week's inauguration of Joe Biden do not mean that all wounds will be healed, no more than a new treatment means that no one will ever fall ill again. But democracy, like science, is a practice and not an end state to be reached. It only works when we apply its principles faithfully, conscientiously, and consistently.

Hay, pues, una posible bifurcación, y el autor del texto que cito al principio acaba en esos términos:

If January 6 leads to collective soul-searching and internal reform, the United States can begin to regain the soft and hard power it will need to help manage great-power rivalry and contend with global challenges; as always, foreign policy begins at home. A post-American world will not be dominated by the United States, but that does not mean it has to be led by China or defined by chaos.

 En todo caso, hay continuidad entre el slogan de Reagan "Standing tall again" y el de Trump "Making America Great Again MAGA". Porque es el "again", el "de nuevo", lo que llama la atención.

(Añadido el 16: algo va mal con este "again" cuando algunos congresistas estadounidenses temen por su vida. ¿Quién podría matarles? Otros congresistas. No solo los "invasores". Pero de todo hay)

Lazo amarillo

 Esto cuelga El Español  con sus correspondientes enlaces

El lazo amarillo reaparece en las redes sociales para reclamar la libertad de expresión de... ¿los partidarios de Trump? Efectivamente, cuentras trumpistas están promoviendo el uso de ese símbolo para protestar por la suspensión de la cuenta del presidente saliente de EEUU, lo que ha llevado a una estrafalaria discusión entre nacionalistas estadounidenses y catalanes sobre quién está copiando a quién, y a amenazas de querellas.

A no perder la discusión, en twitter, entre nacionalista estadounidense y nacionalista catalán sobre en quién recae la propiedad privada y exclusiva de dicho símbolo. Una visita a la wikipedia puede dar una idea de lo apropiada que es esa discusión. No perderse, en esta fuente, la foto del papa Francisco luciendo uno de esos lazos, aunque pequeño, todo sea dicho. Y, para entretenerse entre temor a la pandemia y negación de la pandemia, no vendrá mal una canción sobre un centenar de lazos amarillos.

jueves, 14 de enero de 2021

Our movement

 “Violence and vandalism have absolutely no place in our country and no place in our movement”. La cosa comienza bien: no a la violencia y al vandalismo en el país. Pero termina en sospecha: en nuestro movimiento. ¿Qué movimiento? 

Porque el que así habla es el presidente Trump justo en el día en que el Congreso de su país ha votado su "impeachment" que, con casi certeza, no prosperará en el Senado al no conseguir los dos tercios de los votos, aunque tocará en directo la víspera de la toma de posesión de Biden. Que siga el espectáculo.

Si, efectivamente, crea un movimiento propio, dividiendo a los Republicanos, las inmediatas victorias electorales de los Demócratas están aseguradas. Parece una amenaza a los Republicanos.

Porque no todo se reduce al movimiento. Hay más cosas, por ejemplo

"Four years of incessant neo-fascist propaganda, police violence, and political polarization set the stage for an event where roughly eight-thousand insurrectionists descended on Washington DC."

(Nota: documentos sobre el 6 de enero, aquí, primera parte) 

(Añadido el 16: Encuesta posterior al 6 de enero

Trump no queda muy bien parado.)

Más vacunas

 Por una parte, lo sabido, como lo cuenta The Economist (el subrayado es mío)

In rich countries, where most of the vaccine development went on and was paid for, these are primarily in manufacture and distribution [...]. Middle-income and poor countries face problems of acquisition. And everywhere disparities within and between countries are highlighting pre-existing inequalities and political dysfunction.

Por otra parte, las vacunas existentes y quienes acceden (algo más de especificación me habría encantado, pero no hay nada perfecto). Y las diferencias entre vacunas y países es, creo, interesante.


Pero lo fundamental es cuántos son vacunados incluso en países ricos:

The final reason for low vaccination rates in Europe has to do with planning, logistics and the availability of appropriate workers

 No estamos a la puerta del infierno de Dante, con su lasciate ogni speranza voi che entrate, pero tampoco es momento de ponerse optimista y anunciar que se ve la luz al final del tunel: podría ser un tren que viene hacia nosotros. Excesiva disfunción política en todo esto: geopolítica y política tout court. 

La lista es clara: problemas de planificación y logística y de disponibilidad de personal apropiado, unido a desigualdades en la adquisición y aplicación y a disfunciones políticas como la politización (nacional e internacional) de la vacuna.

(Añadido el 20: Aportación del People's Daily, añadiendo las diferencias entre vacunas en los países ricos y vacuna (en singular) en país pobre, y el papel de la China, más globalista)

miércoles, 13 de enero de 2021

Incidencia desigual

 Son los datos de Le Monde de hoy. Los países están ordenados por el valor de la columna que indica el número de muertos por millón de habitantes. Si se tratara de casos o de muertes, el orden sería diferente. Y lo mismo si se tratara de la evolución reciente que, como se ve, diferencia a los países que han aumentado y los que han disminuido.


Nótese, por ejemplo, que las Españas y los Estados (más o menos) Unidos se parecen bastante en incidencia y evolución (muertos de esta semana respecto a los muertos de su semana anterior), aunque difieran en casos y muertos. Bélgica e Italia están al principio, con la diferencia de que en Italia han aumentado las muertes y en Bélgica han disminuido.

Pero véanse, ahora, algunos países con incidencia muy baja (y con datos). Es otro continente.

No hay que ser muy pesimista para no darse cuenta de que el problema mundial está precisamente ahí, sobre todo si se introduce una variable más (cuyo valor desconozco): qué países tienen acceso a vacunas y, dentro de ellos, quiénes van a aplicarlas con qué criterios. 

martes, 12 de enero de 2021

Críticas verdades

 Son las siete que enumera Michael Moore a propósito de lo sucedido en el Capitol. Su lectura evita el simplismo y eso es saludable. Nótese que eso no es enaltecer "la complexité de la complexité" de Morin. Me gusta este corto texto porque ni se queda en decir que "esto es muy complejo" ni en su contrario, a saber, "esto está muy claro". Lo primero evita el esfuerzo de intentar entender qué ha sucedido. Lo segundo anima a escribir algo en los medios y tener seguidores.

lunes, 11 de enero de 2021

Imperio de la ley

 Tomado del People's Daily.

The plan to build the rule of law in China (2020-2025), issued by the Communist Party of China (CPC) Central Committee, states that the rule of law is a hallmark of human civilization's progress, as well as the basic way of governance.

El artículo termina así:

As the first special plan for advancing rule by law in the country since the founding of the People's Republic of China, the document is a guiding document for promoting law-based governance in China in the new era and meets the people's new demands and expectations on democracy, rule of law, fairness, justice, security and environment, according to the Office of the Commission for Overall Law-based Governance of the CPC Central Committee.

El subrayado es mío. Vale la pena leerlo completo aquí. Sin comentarios. Este, tal vez.

(Añadido el 17: Y esto es lo que dice El Mundo)

Polarización

Es un fenómeno conocido: los conservadores se hacen más conservadores y los progresistas (en inglés, liberals) se hacen más progresistas y ambos cortan los puentes de posibles entendimientos mutuos y acuerdos. Es, parece, un fenómeno complejo y presente de maneras diversas en distintos países, pero que se puede ver reflejado en la simplicidad de unas encuestas que Gallup acaba de publicar.

En primer lugar, la evolución, desde el 92, de los que se declaran conservadores, moderados y "liberals" (los "progres trasnochados" que diría el ex-presidente español Aznar).

Los conservadores y moderados se mantienen estables oscilando entre el 35 y el 40 por ciento mientras que los "liberals" mantienen un ritmo ascendente. Sus porcentajes recortan distancias. Otra cosa es qué sucede con esa auto-calificación cuando se la cruza con las identificaciones con los dos grandes partidos del país. Primero los demócratas, el partido de Bien, presidente electo.

Hay, como se ve, conservadores que votan Demócrata, pero en disminución mientras que los "liberals" superan a los moderados en clara ascendencia hasta llegar la 51 por ciento en la encuesta del año pasado. Conste la heterogeneidad ideológica de estos Demócratas. Pero lo de los Republicanos es diferente.

Como se ve, los "liberals" son una minoría, a lo que se ve incluso menor que la minoría conservadora Republicana. Porcentaje relativamente estable, cosa que se aprecia con más facilidad en la reducción de moderados y el aumento de conservadores.
Total, los votantes del partido Demócrata se han hecho más "liberals" mientras que los del Republicano se han hecho más conservadores y en mayor porcentaje. Creo que, de alguna forma, estos datos muestran la creciente diferencia por lo menos en la retórica de los dos partidos, pero también la creciente diferenciación interna: Sanders no es Clinton y Trump no es... exagerando, cualquier otro cargo de su partido que sabe que sus moderados están a la baja. Pero no sucede lo mismo con los que quieran dirigirse al conjunto de una población en la que los "liberals" son minoría y muy minoría frente a los conservadores-moderados. El mercado de los medios de comunicación no es "liberal" excepto en los canales especializados.
(Añadido el 12: No hay tal polarización. Los dos partidos tienen demasiado en común para que se pueda hablar de polarización. Se discute aquí
Y aquí se añaden los problemas asociados con el subjetivimo y el fanatismo y una conclusión con la que estoy de acuerdo:
El antídoto individual es un legado moderno: ser curiosos hasta con lo que nos desagrada e intentar ponernos en los zapatos del otro. Tratar de comprender por qué piensa lo que piensa y quiere lo que quiere. Hacerlo con imaginación empática y con humor. En especial con humor, para no tomarnos tan en serio nuestras certezas y recordar qué precario es siempre lo humano. Creo que esas son las facultades que más necesita la democracia hoy.
Con ellas yo elijo qué y a quién respaldo, y lo más importante: hasta dónde lo hago. Y también decido cuándo me distancio de los que antes me parecieron “los míos”.)

domingo, 10 de enero de 2021

Vacunas para todos

 The Economist dedica un artículo al tema y termina así:

The coming months will be hard. For as long as vaccines are scarce, vaccination will be the subject of conflict and uncertainty. If it is perceived to be chaotic or unjust, it will be taken as yet another example of how elites fail ordinary people. If the rich world monopolises supplies, countries will be set against each other. Either way, people would lose sight of how, within just a year of the coronavirus being spotted, 30 countries have begun to vaccinate against it. And that, after all, is something to cheer.

Por su parte, el Banco Mundial considera la distribución de las mismas como un factor clave para la recuperación económica, cosa problemática según otros. Pero es la revista la que pone el dedo en la llaga: la diferencia entre ricos y pobres y la diferencia entre países ricos y países pobres puede convertirse en un obstáculo para que las vacunas consigan la inmunidad de rebaño. Porque es una cuestión colectiva (social e internacionalmente), no una cuestión de cómo queda el respectivo gobierno ante sus electores y financiadores, no siempre atentos a la "ordinary people". 
Las vacunas, efectivamente, tienen un problema de distribución y logística, no solo de producción, demanda y precio. Pero también. Es decir que no solo es cuestión de las diferentes opiniones de los expertos (por ejemplo, sobre la opotunidad de retrasar la segunda dosis en aras de aumentar el número de los que reciben la primera), o sea, de la falta de conocimiento científico compartido. También hay cuestiones de decisiones políticas (al margen de los expertos que digan lo que interesa al político) y que incluyen el dilema centralizar-descentralizar y cuestiones sociales (desigualdad) e internacionales (desigualdad también). Porque, efectivamente, ante la pandemia, algunos son más iguales que otros aunque haya quien ha prometido que lo que le sobre (si le sobra) se lo dará a los pobres (grupos sociales o países). Encima, están los negacionistas.
Vuelvo al ejemplo de Israel que la revista cita incompleto: porcentaje alto de vacunados, pero entre los judíos israelíes, sí, incluso a judíos en territoris ocupados. No te digo en el resto del territorio de la antigua Palestina.
(Añadido el 15: el gobierno chino no habla en términos de vacuna nacionalista sino de vacuna para todos)

sábado, 9 de enero de 2021

Riesgos más o menos inminentes

 Chomsky lo viene repitiendo desde hace meses: "the climate crisis, the threat of nuclear war and rising authoritarianism mean the risk of human extinction has never been greater". Crisis climática, guerra nuclear, aumento de autoritarismo. 

La crisis climática no es inminente, aunque para muchos está claro que no se están dando los pasos necesarios, por ejemplo en la descarbonización, para evitarla en un futuro no tan lejano.

El aumento del autoritarismo o de las autocracias democráticas a las que también ha habido referencias en este blog, es reconocible. Sus efectos, sea a lo Hitler o sea a cualquier otro modo, serían devastadores. No inminentes aunque más cercanos y, parece, a dos pasos: primero más autoritarismo, después decisiones propias de personalidades estudiadas desde hace ya mucho tiempo (Por lo menos desde 1930 con el libro de Lasswell sobre psicopatología y política).

El problema inmediato es el de la guerra nuclear, asunto que, si se fuera de las manos de los implicados, podría producir un "invierno nuclear" a partir de esa MAD (locura, en inglés, pero acrónimo de "destrucción mutua asegurada"). ¿Podría ser inminente o no? Véase este párrafo publicado ayer por Nancy Pelosy, reelegida speaker del Congreso de los Estados Unidos:

  • Preventing an Unhinged President From Using the Nuclear Codes: This morning, I spoke to the Chairman of the Joint Chiefs of Staff Mark Milley to discuss available precautions for preventing an unstable president from initiating military hostilities or accessing the launch codes and ordering a nuclear strike.  The situation of this unhinged President could not be more dangerous, and we must do everything that we can to protect the American people from his unbalanced assault on our country and our democracy.

"Ordenar un golpe nuclear" está entre las posibilidades de este "inestable presidente" en sus horas más bajas (Lasswell lo entendería). ¿Irán, China? Poco probable, pero de efectos, estos sí, devastadores de inmediato. Porque habría respuesta. Recuerde la película "Juegos de guerra" (1985) y el dicho final del ordenador: "Extraño juego: la única forma de ganar es no jugar".

(Añadido el 16: Según un grupo de científicos, otra lista de grandes riesgos para el colapso de la civilización -palabra mal elegida, pero los científicos son ellos-,  biodiversity loss, climate disruption, human consumption, and population growth)

viernes, 8 de enero de 2021

Los que están de acuerdo

 Muchas encuestas, en los Estados Unidos, dan las respuestas de los Repblicanos, los Demócratas y los Independientes, es decir, los que votan sistemáticamente por cada uno de los dos grandes partidos (hay más, pero son irrelevantes a este respecto) y los que no tienen una identificación con un determinado partido y no tienen un voto fijo a los que llaman Independientes. Esta es la evolución según Gallup


Curiosa la evolución reciente. Habrá que ver qué sucede con encuestas posteriores. 


De momento, aquí se dan las respuestas referidas a los pasados sucesos en el Capitolio y aledaños. Los que se declaran Demócratas, en un porcentaje muy alto, se muestran contrarios a tales hechos, aunque, nótese, hay un muy pequeño porcentaje, pequeño pero real, que dice estar de acuerdo. Pero lo que no hay otra que subrayar es el alto porcentaje (mayoritario) de los Republicanos que están de acuerdo con lo sucedido. Los detalles y los matices pueden verse en el reportaje que cito.

Among Republican voters, 45% approve of the storming of Capitol, 30% think the perpetrators are 'patriots', 52% think Biden is at least partly to blame for it, and 85% think it would be inappropriate to remove Trump from office after this.

Hay que añadir que los participantes fueron, nunca mejor dicho, de distintos pelajes, pero, en general, eran seguidores de chats de extrema derecha, supremacistas (blancos, por supuesto: no se veían negros, aunque sí algún que otro latino)  y  conspiranoides tipo QAnon.
Cierto que hay un problema con la personalidad del ya casi ex-presidente que ahora se desdice. Pero hay que incluir a los que le apoyan, los millones de personas que le votaron y que le volverían a votar y los millones de personas que aprueban ese tipo de política, mucho mayor en este caso ya que incluyen a los que, fuera de los Estados Unidos, están por esa labor. El trumpismo sigue vivo y, parece, creciendo.
Pero tal vez haya que excluir a Trump de los que están de acuerdo, por lo menos si se lee su última intervención, de la que copio un par de párrafos del inicio (video y trascripción completa, aquí)
I’d like to begin by addressing the heinous attack on the United States Capitol. Like all Americans I am outraged by the violence, lawlessness and mayhem.
I immediately deployed the National Guard and federal law enforcement to secure the building and expel the intruders. America is and must always be a nation of law and order.
 Quién te ha visto y quién te ve. Pero véanse un par de frases del final
[To my wonderful supporters]. I know you are disappointed. But I also want you to know that our incredible journey is totally just beginning.

No vendrá mal recordar que minutos antes de que se produjera la irrupción en el Capitolio, Trump había arengado a la turba y que, horas después, cuando les pidió que se marcharan, también les dijo que les amaba.  ¿"Putsch fallido"?. ¿Truco?

Esto es solo el comienzo. Hay quien dice, al tratar estos hechos, que 

En países de todo el mundo —entre ellos Turquía, Rusia, Hungría y Venezuela— ha surgido un patrón claro en el que los líderes llegan al poder a través de elecciones pero luego socavan las normas, desmantelan las instituciones y cambian las leyes para retirar las restricciones a su poder. Al final, sus países son, excepto en nombre, dictaduras.

jueves, 7 de enero de 2021

No es lo mismo

 Nada que ver lo que sucedió ayer en Washington con lo sucedido en Berlín en 1933, pero vale la pena recordarlo como se hizo en este artículo a propósito de su 75 aniversario. Léase con tranquilidad, sin juicios demasiado rápidos, porque es posible que las repúblicas bananeras (la frase es de Bush II) dieran paso a las repúblicas petroleras y éstas a las repúblicas financieras.

Un intento de procurar entender a los atacantes, sin dejar por ello de rechazar el ataque y, por supuesto, sin justificarlo, no vendría mal. Hay un exceso de "qué pasó" y una cierta falta de "por qué pasó", necesario para aplicar el "cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar". Al fin y al cabo, de aquellos polvos vinieron estos lodos. De momento, los atacantes parecen un conjunto heterogéneo. Domina el miedo y la ira, convenientemente manipulados. Atención, pues, a las redes sociales. Casos conozco. Pero reducir el problema a Trump, tampoco parece que dé de sí todo lo que hace falta.

(Nota: Aquí hay un ejemplo, para un asunto bien diferente, distinguiendo el "qué ha pasado" y el "por qué ha pasado". Obvio que no es lo mismo y que lo segundo es importante)

(Otra nota: Puestos a hablar de repúblicas, España sería una "república turistera", aunque con monarquía)

(Más notas: Aquí, países que se alegran de ver a los EE.UU. en esa situación y países que dicen que EE.UU. sufren lo mismo que los que han sufrido las políticas de los EE.UU. Y aquí y aquí casos que se catalogan como del mismo tipo que el del Capitolio)

(Añadido el 13: otro que habla de república bananera)

miércoles, 6 de enero de 2021

Lo que me trajeron los reyes

 1. Una vieja copla

Y comamos y bebamos
y cantemos y bailemos
que mañana ayunaremos

Les entiendo, aunque no esté de acuerdo. Les tachan de irresponsables. Pero es que prefieren el carpe diem en latín o lo que va davant, va davant en mi valenciano. Prefieren aprovechar el presente que pensar en el futuro, que ya saben que no va a ser excesivamente positivo.

2. "Yo de eso no sé: lo que digan los médicos, que son los que entienden". El problema es cuando uno encuentra posiciones contradictorias entre los galenos. No hace falta llegar a los "Médicos por la verdad" o a los doctores que se oponen a que se vacune a sus pacientes. Basta ver las pequeñas contradicciones entre ellos que se derivan de un hecho cierto: la pandemia es excepcional y no hay investigación suficiente ni para saber "científicamente" si esta vacuna sirve para esta cepa del virus. El recurso a la "ciencia" pasa por alto lo que algunos autores como Popper atribuyen a las proposiciones científicas: que no son verdaderas, sino provisionalmente, y que, por tanto, pueden ser falsadas por nuevos datos empíricos. Casi volvemos al punto 1: prefieren trasmitir "certezas" (posiblemente falsas) con tal de trasmitir sosiego y tranquilidad a sus seguidores.

3. Aferrarse a las propias certezas tiene un efecto colectivo que puede ser muy negativo para la paz social: genera polarización, bandos irreconciliables que encuentran fundamentación a sus proposiciones precisamente en que los contrarios las niegan. Se vive en estos agónicos días en los Estados Unidos y, en concreto, en Georgia (a estas horas ya se "supone" que los demócratas han ganado uno de los escaños, pero el otro todavía está en recuento y los demócratas necesitan a los dos mientras a los republicanos les basta con uno). Las cosas que se oyen en boca de unos y otros son para dejar atónito a quien las escucha (si todavía no tiene opinión formada) o para reforzar la posición de los contrarios que podrán subrayar la irracionalidad de estos. No tengo que irme tan lejos: me basta una colección de despropósitos en boca de políticos españoles de distintos pelajes a propósito de las vacunas. Mientras, en Francia, no está claro cuándo se abrirán bares y restaurantes. Los intereses cuentan, pero las razones polarizan si no más.

4. El Estado de Israel (estado judío según su proyectada constitución) está demostrando tener mayor capacidad de organización que muchos otros países a la hora de organizar la vacunación. Lástima que los palestinos de los territorios ocupados no tengan ningún acceso a esa vacunación. Igual acaba habiendo un Herodes para los molestos habitantes.

5. No me acordaba de que es el cumpleaños del rey honorario, también llamado emérito, de España. 83 años. Le pilla lejos. "Feliz, feliz en tu día / amiguito que dios te bendiga / que reine (?) la paz en tu día / y que cumplas muchos más". Otro ejemplo del caso 3, aquí, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

martes, 5 de enero de 2021

El rey no está desnudo

 Viene de lejos, del 18 Brumario de Luis Bonaparte, de Carlos Marx:

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.

El dicho popular, a su vez, añade, siguiendo al Bachiller Sansón Carrasco en la segunda parte del Quijote de Cervantes, que "nunca segundas partes fueron buenas". Es posible que los tres se equivocaran o, por lo menos, los que se referían a Luis Bonaparte y a la segunda parte del Quijote.

Lo anterior no impide plantearse la posibilidad de que estemos en una segunda parte o una comedia de una vieja tragedia. En efecto, se puede comparar la "gripe española" de principios de 1900 y la "gripe china" de principios de 2020, a las que ya me he referido hasta mi propio cansancio. Pero hay un punto que salta ahora a la vista: la política.

La época de principios de siglo XX es la del auge del fascismo que se mezcla con un entreguerras, una crisis económica, la mentada pandemia y el descontento popular hacia sus gobiernos. De esto último, hay encuestas que muestran ese descontento actual que llega hasta el modo chapucero con que se está llevando la vacunación (por ejemplo, en Francia y otros países, no solo en las Españas), siendo, antes de la mutación sudafricana-inglesa,  un virus que parece ser más peligroso que el de 1918.

Ahora hay, parece, un auge de la democracia que llaman "iliberal", una manera autocrática de entender la democracia (el ejemplo suele ser Hungría y Polonia y sus problemas con la Unión Europea) y hay también, correlativamente, un auge de líderes "au-dessus de la mêlée", por encima de todo (y no en el sentido que le dio Romain Rolland a su libro pacifista de aquellos años) y con ciertos toques de histrionismo. 

Si se compara el hitlerismo con el trumpismo (y sus imitadores en los diversos continentes) se ven inmediatamente las diferencias (de momento, entre tragedia y comedia). A Hitler y los suyos los vimos desnudos: el teatro, por muy trágico que sea lo que muestra, no deja de ser eso, teatro, con un fin de acto y una bajada de telón. Con el trumpismo es pronto para que los 57 millones que votaron a Trump en las elecciones presidenciales pasadas y los que votaron a sus imitadores (Brasil, India, Madrid, además de los citados) se den cuenta, como en Bolivia, de que el rey estaba desnudo. Con Hitler y los suyos, más en serio, fue demasiado tarde: demasiados muertos, demasiada destrucción, demasiado dolor. La lista de actores de tragedia fue larga. Parece que ahora los imitadores en comedia van aumentando. Igual cambian el libreto que están siguiendo y que no siempre han escrito ellos o ellas.

Observación conspiranoide: Seguro que alguien ha pensado que el retraso en la vacunación con la vacuna ya comprada se debe a la duda de si servirá para la nueva cepa del virus que, como sucede con otros virus, ha mutado de modo que se precisa una nueva vacuna ad hoc. Puestos a ahorrar, se ahorra la segunda dosis. De todos modos, estaríamos al principio. Lo malo viene ahora)