jueves, 30 de abril de 2020

Sopa de letras

En la crisis de 2008 ya se utilizaron algunas letras mayúsculas para indicar el posible trayecto de aquella situación. Una U era el optimismo: había caído, pero volvería a subir. Una W era un poco menos optimista, altibajos: se había caído, se subiría y se volvería a caer. El pesimismo era una L: caía para durar. Nouriel Roubini, que anticipó aquella crisis, da ahora diez razones para la L (está traducido). No es un economiscista. En sus argumentos entra también la política, la bomba demográfica en los países ricos, la geopolítica y el medio ambiente. Vale la pena su lectura que me atrevería a dibujar como LLL por ser optimista, pero a los que nos va a tocar la línea horizontal no creo que nos deje muy tranquilos un posible repunte para volver a caer. Sobre todo si las pandemias se hacen más frecuentes.

miércoles, 29 de abril de 2020

Hechos, no buenos deseos

Lo encuentro en contextos muy variados, desde charlas de café (skype, wasap, zoom, team)  hasta sesudos artículos de opinión y reportajes, amén de declaraciones oficiales. Ahora me aparece a propósito de la otra crisis, la climática. Consiste en mezclar hechos, su posible extrapolación, sus consecuencias y sus remedios con buenos deseos, "wishful thinking" y freudiana "omnipotencia de las ideas". Distingamos.
1. El artículo que cito incide en lo ya sucedido otras veces: se firma un protocolo y no se cumple o incluso uno se da de baja de lo que ha firmado. En realidad, los firmantes expresan buenos deseos en la mejor de las hipótesis y, en la peor, mentiras de cara a la galería electoral o que le apoya de distintas formas (dineraria incluida). Palabras vacías como si fueran buenos deseos.
2. Otra cosa es confundir, en el análisis, los hechos observables y los buenos deseos para el bien propio o de otros. Para eso el inglés tiene una buena frase: Wishfull thinking, pensamiento cargado de deseos. Se toma como un hecho que se hunde el capitalismo, que desaparece la desigualdad, que el petróleo sea caro/barato (táchese lo que no proceda), que el capitalismo se refuerza, que el neoliberalismo (no) siga adelante y cosas parecidas. O, en el caso de la pandemia, que "todo (sic) vuelva a la normalidad" (normalidad que no acaba de definirse). Así, por ejemplo, como el capitalismo va a hundirse (es un hecho, se supone, cargados de deseos) uno entiende mejor qué está sucediendo y qué se puede hacer.
3. Finalmente, la omnipotencia de las ideas consiste en creer que basta desear algo muy intensamente (el niño que dice "que vuelva mamá, que vuelva mamá") para que eso se produzca (incluso si la madre ha sido víctima de la pandemia). Caricaturizando, es creer que si deseamos que deje de estar en vigor la ley de la gravedad, dicha ley dejará de estar en vigor. El hecho es ese deseo, no su cumplimiento. Y por eso los políticos del párrafo 1 hacen uso y abuso de este mecanismo del que ya habló Freud en Totem y Tabú:
“Si aceptamos la evolución antes descrita de las concepciones humanas del mundo, según la cual la fase animista fue sustituida por la religiosa, y ésta, a su vez, por la científica, nos será también fácil seguir la “evolución de la omnipotencia de las ideas” a través de estas fases.
En la fase animista se atribuye el hombre a sí mismo la omnipotencia; en la religiosa, la cede a los dioses, sin renunciar de todos modos seriamente a ella, pues se reserva el poder de influir sobre los dioses, de manera de hacerlos actuar conforme a sus deseos. En la concepción científica del mundo no existe ya lugar para la omnipotencia del hombre, el cual ha reconocido su pequeñez y se ha resignado a la muerte y sometido a todas las demás necesidades naturales.
En nuestra confianza en el poder de la inteligencia humana, que cuenta ya con las leyes de la realidad, hallamos todavía huellas de la antigua fe en la omnipotencia. …”
En la confianza en el poder de las ciencias económicas o de la informática o de la inteligencia artificial, laten, efectivamente, "huellas de la antigua fe en la omnipotencia". En la confianza religiosa en "mi" partido el creyente/mililtante/simpatizante/votante, "se reserva el poder de influir sobre los dioses, de manera de hacerlos actuar conforme a sus deseos". El hecho es esa confianza observable, no los buenos deseos que implica. Y, sí, tiene consecuencias observables.

martes, 28 de abril de 2020

Desigualdad feroz

La tabla que adjunto, de Gallup, no puede ser más expresiva. Se ha preguntado a los estadounidenses si, ante la sospecha de coronavirus, irían al médico o se quedarían en casa. Un 14% responde que, debido a los costes de la sanidad y a no tener seguro, no irían a que le vieran para diagnosticar si, efectivamente, tenía esa gripe. Los que no irían a pesar de sospechar sufrir del coronavirus, un 9 por ciento.
Pero lo que resulta feroz no es la primera línea de la tabla sino constatar que los que no irían al médico por esas razones están más entre los no-blancos, rentas más bajas, menor nivel de instrucción y, eso sí, edad más joven.
Para completarlo, esta tabla con los que, una vez han decidido ir al médico, se han visto rechazados debido a que el servicio estaba colapsado (observe las diferencias entre "razas" y entre niveles de ingresos) 
Todos los hombres son iguales, pero algunos son más iguales que otros. Ya lo conté a propósito de la desigualdad ante la muerte. También en USA, claro.

lunes, 27 de abril de 2020

Fuentes fidedignas

Ayer, en las Españas, los niños menores de 13 años ya pudieron salir a la calle hasta una hora y hasta un kilómetro de su residencia (por qué ese UNO, que incluye cuántos pueden acompañarles, es algo que se me escapa). Otra cosa es cómo se ha cumplido, para lo cual encuentro varias fuentes:
1 - los que muestran cómo "preocupantes fotos de las salidas de niños [] indignan en las redes". Subrayo el "preocupantes fotos" y el "en las redes". Están en el titular de la noticia. Un desastre, vaya. Solo hay que verlo.
2 - los que reproducen la versión del gobierno, "que afirma que no ha habido “incumplimientos graves o generalizados” en las salidas de los niños". Algo ha habido, sí, pero poca cosa. Y el que manda, manda.
3 - los que, de nuevo viendo las redes, ven que "miles de personas denuncian en redes incumplimientos en las salidas de los niños". No es lo que dicen en 2, pero tampoco hablan en el tono "indignado" de 1. Miles, igual es que no ha sido generalizado, como dicen en 2. Por criticar que no quede.
4 - hay otra posibilidad, la de las "críticas hacia los padres que no respetan las medidas de seguridad: "Viendo la calle está claro que responsabilidad 0"". Porque haberlos, haylos. Irresponsables en eso como los hay en otros campos. No es 1 ni 3 (por supuesto que no es 2). Aporta sus matices a la crítica.
5 - dura lexlex, sed lex: "Ojo con las multas (hasta 1.500€): estas son algunas sanciones si no se cumplen las normas al salir con los niños". Pues eso.
6 - y esta es la versión del que ha sido "mi" periódico durante muchos años (es decir, en el que publicaba regularmete): "Los niños se lanzan a la calle en la provincia entre numerosas infracciones. Los más pequeños salen del confinamiento después de 43 días pero la situación se desborda por los graves incumplimientos de muchas familias".
Son, una vez más, versiones sobre «los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa", por citar a Machado. Vea cuál le gusta más.
Pero con una observación final: es imposible tener datos sobre cumplimientos e incumplimientos. Claro que ha habido incumplimientos. Hasta yo, sin moverme de casa, los he visto. Que hayan sido generalizados o no, eso no se sabe. Que son criticables y que una ley los castiga, sí.
(Añadido: un caso local, el de la Comunidad Valenciana: "Valencia, ejemplo de imprudencia para sacar a los niños a la calle. El concejal de Seguridad Ciudadana anuncia sanciones para los padres que no respeten las distancias. El presidente Puig y la consellera de Sanidad recuerdan que el primer día se han dado malos ejemplos de aglomeraciones de gente y juegos en grupo")

domingo, 26 de abril de 2020

Crisis del petróleo

Fue en el 73 y alguna de las revistas "progres" (dentro de un orden) de aquellos tiempos presentó una portada en negro en la que se leía "Feliz año negro". Fue una decisión política de la OPEP de aumentar los precios y se temió lo peor, excepto para lo exportadores, claro. Pero pasó.
La de ahora es muy diferente. Se dice que, de seguir la tendencia actual (ver los gráficos), no habrá suficientes contenedores para almacenar el petróleo que no se está demandando. Se almacena en tierra y se almacena en barcos-tanques que pueden verse en algunos puertos. Ya no es sólo cuestión de los Estados Unidos (como ya comenté), sino a escala mundial. Nadie dirá ahora lo de "Feliz año negro" ni se trata de una decisión política, sino que es efecto de la pandemia en general y de las políticas de confinamiento en particular. Se ha visto lo peor: que caiga tanto el precio que éste sea negativo, es decir, que te paguen porque te lleves petróleo de los contenedores (dónde los metas o qué hagas con ellos, ese es tu problema). Pero pasará. Se abrirán industrias y saldrán los coches y se encenderán las calefacciones en invierno y se volverá a contaminar. Si de ahí pasamos a otro "año negro", esta vez mediambiental, esa es otra historia.

sábado, 25 de abril de 2020

Distopías

Crisis climática y crisis sanitaria, pueden, cada una, enseñar algo a la otra. En todo caso, se relacionan
Yo di por supuesto, en la distopia con que terminé la serie de artículos semanales en Información, el periódico local, que la crisis climática llegaría antes que la crisis sanitaria. El Planeta se haría inhabitable para los terrícolas bienestantes antes de que la Bacteria, en su lucha final, consiguiera el triste triunfo de quedarse sin habitáculo humano. Distopías, obviamente. Encima, ese orden puede ser problemático y, de todas maneras, no parece que el COVID-19 haya conseguido (de momento, ya veremos) un triunfo definitivo sobre su habitación-comida, el humano.
Cierto que las distopías no son descripciones de la realidad, sino un modo de hacerse preguntas sobre la misma. Y si son constatables las dos reacciones ante la pandemia más dignas de preocupación (el negacionismo y la improvisación), no estaría de más hacerse algunas preguntas sobre las reacciones ante el cambio climático, se convierta en crisis o no. De momento, el negacionismo es visible y la -posible- improvisación futura temible.
Y hay una reacción, que encuentro en artículos y hasta ya en un libro de recolección de artículos -Zizek, Aganben, Zibechi, Badiu etc.- que me fascina. Ya hay críticas que pueden caer en lo mismo: no dan versiones sobre los datos disponibles, sino construir un relato glorioso que muestra que "todo eso" es fruto de un plan de las clases dominantes para acabar con los atisbos de rebelión, someter más a las clases populares y que los ricos sean más ricos. Como buen relato, la introducción de datos (por ejemplo, Trump apoyando a los que son contrarios al confinamiento) aparentemente contrarios al relato, se convierte en una demostración más del mismo y de lo taimados que son sus promotores. Algo así como Popper afirmaba sobre el marxismo y el freudismo (me he referido, en posts anteriores, a la diferencia entre lo que yo llamo versión y lo que llamo relato -nótese: no sobre lo que ES o SIGNIFICA una palabra y otra-)
Me parece que ese relato sí que se refiere a algo real: al hecho de que, ante un fenómeno de esta envergadura, cada grupo social -desde los hoteleros a los fabricantes de mascarillas, desde el gobierno USA al gobierno Chino, desde los funcionarios a los que viven de la venta ambulante- intente aprovechar lo que pueda, con la más que evidente excepción de los solidarios kropotnikianos que saben que "la ayuda mútua es factor de evolución". Los darwinistas sociales son los otros.
Rugosa realidad. Mejor irse a los relatos utópicos o distópicos.
(Añadido el 26: Aquí un interesante artículo que, partiendo del relativo decrecimiento de los negacionistas en el campo climático, describe las cuatro posiciones que se detectan al respecto)

viernes, 24 de abril de 2020

Destrucción destructiva

Según unos, las pérdidas del sector turístico (la primera industria española) ascenderán a 54.000 millones de euros atribuibles al cornavirus. Otros, llegan a 120.000 millones, más del doble. Diferencias entre periódico español y periódico inglés que permiten todo tipo de especulaciones sobre la publicación de su respectivo dato. Pero el caso es que la hecatombe de un sector que ha sido central en el "desarrollo" español desde que el franquismo de Fraga lo impulsara, se va a notar, sabiendo, además, que si la demanda es extranjera, la solución no está sólo en hacer la oferta más atractiva. La alegría con que se fomentó el sector podría haber sido irresponsable: beneficio rápido, ceguera ante los riesgos.
Serán años para recuperar el entusiasmo turístico que, incluso, algunos ponen como parte de la nueva "mentalidad" que podría surgir de esta crisis. Si la de un virus nos pilló desprevenidos, alegres y contentos (es un decir), la crisis climática nos va a pillar... igual. Mundial, sin defensas locales, pero avisando con mucho tiempo y con propuestas que se llevará el viento. Pero habrá habido algunas modificaciones en los comportamientos, en particular en el terreno de los viajes y de los viajes turísticos. ¿Destrucción creativa? Sí, si hay alternativas. Si no, pues ya se sabe.

Geriátricos

Hay geriátricos que han ocultado la muerte de algunos ancianos debida al coronavirus y han tardado en informar a sus parientes. ¿España? No, Francia. Efectivamente, los ancianos somos categoría vulnerable.
(Añadido el 27: también en los Estados Unidos ha habido problemas con los geriátricos y el coronavirus. Un caso particular, el de Cataluña, que relativiza algo la pretensión secesionista de que "con la independencia, habrían gestionado mejor el problema")
(Añadido el 11 de mayo: más de la mitad de los fallecidos en 14 estados USA lo han sido en geriátricos)

jueves, 23 de abril de 2020

Sistema electoral

Newsweek lo cuenta: Biden está ganando terreno en las encuestas frente a Trump. Podría ganar, con la inestimable ayuda de la gestión de Trump del coronavirus, ausunto en el que todavía el presidente tiene el apoyo de 44 por ciento del electorado, pero sigue perdiéndolo. La abrumadora mayoría de encuestas da a Biden como ganador (excepto, entre unas pocas más, la patrocinada por Fox), pero por poco.
Será elegir entre guatemala y guatepeor. Pero no vendrá de más recordar que también la sra. Clinton le ganó a Trump, pero que el endiablado sistema electoral estadounidense dio la presidencia a Trump como en el 2000 se la dio a Bush II frente a Gore, que también había ganado en "voto popular". Noviembre dirá.

Edad de Oro

Mientras los reyes de las Españas dominaban el mundo (el mapa de los territorios bajo el cetro de Felipe II es impresionante), mucha gente tenía que espabilarse para sobrevivir. Tantos que dieron origen a un tipo particular de literatura, la "picaresca" que narraba cómo los "pícaros" (pobres y espabilados) buscaban su sustento mediante los trucos más divertidos y los oficios más "esenciales", como el de lazarillo (el de Tormes, el más conocido). Vea esta descripción de otro país:
We are the richest country in the history of the world, but at a time of massive income and wealth inequality, that reality means little to half of our people who live paycheck to paycheck, the 40 million living in poverty, the 87 million who are uninsured or underinsured, and the half million who are homeless."
No es un cervantes puesto al día. Se trata de Bernie Sanders, ex-candidato a la presidencia de los Estados Unidos, publicando en  The New York Times. ¿Decadencia del imperio o lógica habitual de los mismos?
(Los datos comparados de contagiados y muertos a escala mundial, están muy bien representados por Le Monde)
Posesiones de Felipe II (1580): en su imperio no se ponía el sol; globalización, vamos. La primera edición del Lazarillo es de 1554. La del Guzmán de Alfarache, de 1599.

Violencia adicional

Vuelvo a mi cadena favorita: frustración-agresividad-agresión. Y pienso en el aumento de frustración que puede suponer para muchos (no para mí, lo confieso) el confinamiento. Es decri, comprensible aumento de suicidios (agresión contra uno mismo), violencia doméstica (agresión contra miembros de los que cohabitan con el agresor, ancianos, mujeres y niños), violencia callejera y su variante la violencia terrorista.
En este último caso, hay motivos de preocupación. Los reclutadores de extrema derecha y los islamistas (el artículo se refiere a ambos para el Reino Unido, pero es generalizable) encuentran en los frustrados (y más si han perdido el empleo o dejan de tener su fuente informal de ingresos) un material perfecto para trasmitirles la idea de que la culpa la tienen los otros y que los otros deben pagar por ello. Todo lo cual bajo el paraguas de un grupo que les apoya (también en la cárcel) y unas ideas sencillas para explicar un mundo complicado. Doy por seguro que las policías de muchos países están en ello. Las recientes detenciones de yihadistas en Almería, España, me lo hace pensar.

Confianza en el gobierno

Dos trabajos diferentes de enfoque, pero no del tema. El primero, de Gallup, se refiere a América Latina, pero incluye datos sobre la confianza en los gobiernos en las diversas áreas del mundo. El mismo tema se trata aquí pero con datos sobre los Estados Unidos y una parte de Europa.
Lo curioso es que en ambos, con independencia de las diferencias espaciales y políticas, se trata el tema en el contexto de la lucha contra la pandemia. Y se da por comprensible que a menos confianza en el gobierno, menos aceptación de sus políticas sanitario-político-económico-sociales frente al coronavirus. La conclusión del segundo, más discursivo, es que ese problema tendrá que tenerse muy en cuenta a la hora de planificar la salida (si es que la hay) del actual enredo. Tanto si se va a un nuevo Bretton Woods post-pandemia o se busca otra vía. Porque internacional tendría que ser.

miércoles, 22 de abril de 2020

Ocultar o no ver

En las Españas la oposición critica con razón al gobierno porque los datos que este ha ido dando no se corresponden con la realidad: van por debajo. ¿Con razón? Pues no está tan claro si se ven los gráficos de este reportaje de The New York Times. Ha sido general. No lo de la oposición, sino el quedarse cortos con los datos de muertes producidas por este virus. Suecia se sale un poco de la línea general, pero es que Suecia, en eso de confiar los unos en los otros, Suecia is different. Y tanto. Pero sin exagerar.
El artículo avanza algunas hipótesis sobre esta infravaloración. La más evidente es la dificultad para contar los casos. Sin haber hecho un test previo, no necesariamente se puede decir que ese muerto en concreto lo ha sido por el virus. Y están los muertos en casa o en geriátricos sobrepasados por el trabajo de empleados ahora "esenciales", entonces "de servicio".
Además, que se venía algo gordo, parece que eso sí que lo sabían. Pero no está tan claro que supieran realmente lo que se venía ni qué podía acelerarlo localmente. Por eso, en las Españas, hubo una manifestación feminista el 9 de marzo en la que hubo contagio constatable a posteriori. Y hubo acto masivo del partido Vox en el que uno de sus líderes, con evidentes signos de estar con (la) gripe, abrazó a todo el que se le puso por delante, contagiando a más de uno (faltan datos).
La impresión que uno saca, visto lo visto, es que no se ha tratado de una campaña internacional para ocultar el riesgo, sino que lo que ha habido ha sido una dificultad para hacerse una idea cabal de lo que se venía encima. Otra cosa son los intentos de echar la culpa a un país o a otro, a un bicho (murciélagos, pangolines -que no sé qué son-) o a la Madre Naturaleza, la Madre Tierra, la Pachamama si me apuran.
Ahora, sobre la que se nos viene encima, sí que se puede tener una idea, por lo menos aproximada a pesar de las pretenciosas cuantificaciones de Bancos y entidades financieras o políticas internacionales de pretendida exactitud cuantificadora. Si hay quienes lo ocultan, habría que hacerles un test de CI (cociente intelectual) o ver qué intereses a corto plazo (los que a muchos importan) están defendiendo. Si no se toman medidas (que tendrían que ser colectivas), después que no digan ni ellos ni sus contrarios.
(Añadido el 25 de abril: artículo sobre Suecia y las versiones sobre su aceptación de refugiados y su reacción ante la pandemia)

martes, 21 de abril de 2020

Coalición por reparto

En mi pueblo las pasadas elecciones locales dieron un resultado que hacía complicado un gobierno medianamente estable. La salida fue un gobierno de coalición en el que las alcaldías serían ocupadas la mitad del tiempo por el candidato de un partido y la otra mitad de la "legislatura" por el otro. Cierto que en el pueblo he escuchado críticas a uno y a otro que, obviamente, provenían del lado contrario-coaligado. Pero, por lo visto, mejor reparto que no-coalición y ayuntamiento ingobernable.
Si le parece raro, vea la solución que han encontrado para el gobierno de Israel. El país, a la falta de gobierno, había enfrentado tres elecciones generales en un año. No había modo de conseguir los votos suficientes en el parlamento (Knesset) como para formar gobierno. Ahora se ha conseguido entre los dos mayoritarios, pero turnándose en la presidencia. Como en mi pueblo. Primero tú, después yo. Puedo imaginar las críticas desde el bando de Netanyahu contra Gantz y viceversa. 
Todo sea en aras de la gobernabilidad o de las ganas de tocar poder cueste lo que cueste, o de ambas cosas. O pura responsabilidad, claro.
(Añadido el 22: De momento, Netanyahu evita así sentarse en el banquillo acusado de corrupción. En Cataluña, el caso del "clan Pujol" -ahora ya alejados de la decisión política directa- todavía colea)

lunes, 20 de abril de 2020

Incertidumbre

"No sabemos lo que pasa, y eso es lo que pasa". Lo decía Ortega y Gasset cuando las cosas estaban más claras que ahora. Ahora el Financial Times muestra el grado de incertidumbre haciendo ver las diferencias entre los diferentes pronósticos económicos. El gráfico no puede ser más expresivo.
Hay casos en los que, también en ese periódico, se ve una cierta lógica: los confinamientos reducen el consumo de petróleo, esa reducción hace que los depósitos (hablan de USA) estén al borde de su capacidad, esa posibilidad hace que el precio del petróleo baje (baja la demanda y aumenta el riesgo de que se sobrecarguen los depósito), así que "economía de primer curso", a saber, bájese el precio pensando que así subirá la demanda... y, si se sigue por ese camino, el problema de las repúblicas petroleras (no bananeras, ni todas repúblicas, como Arabia o Noruega) se incrementa. Venezuela, claro. Eso sí: hay ganadores y perdedores.
Demasiado sencillo, demasiado economicista (es decir, sencillo, de simples modelos con pocas variables). Porque el caso es general y, probablemente, nadie sabe en qué va a parar todo esto. Unos dicen ruptura, otros dicen aceleración de tendencias anteriores al virus, otros revolución, los de más allá autoritarismos. 
Sí se ve quiénes se están aprovechando de la coyuntura: determinados fabricantes que incluyen a los que fabrican y marketinean productos farmacéuticos llamados medicinas.
La versión cinematográfica, sin necesidad de virus, es "Cuando el destino nos alcance" (Soylent Green), de hace unos cincuenta años. Pero también es posible que volvamos a la "normalidad" (¿sin medicamentos ni vacuna?). Y para ver en qué puntos intermedios entre esos dos extremos nos quedamos haría falta una ciencia de la que carecemos. Y unas actitudes muy concretas frente a la ansiedad, el miedo y el estrés.
Tasa de natalidad o hambre en África son fáciles de predecir, pero no de cuantificar. Otras cosas (la pelea USA-China por la hegemonía, por ejemplo), ni eso, aunque se puede especular partidistamente. Pero es sobre todo el sistema mundial el que se nos escapa. ¿De la rebelión de las masas a la sumisión de las masas?. Más allá de los buenos deseos, ya veremos o verán. Porque escaparse de las "leyes" del mercado, consiste en optimismo de la voluntad que choca con el pesimismo de la razón.

domingo, 19 de abril de 2020

Ventajas del "shock"

El objetivo de todo partido político o formación política que se precie es conseguir el poder para hacer lo que creen que tienen que hacer, por supuesto en favor de la ciudadanía, el pueblo, la gente o como quieran llamar a los que no están en el poder ni lo estarán, que para algo ya están ellos (y ellas).
Comprendo que los partidos de derecha y ultraderecha, además de crecer para llegar a mandar, quieran hacerlo ya. Es una ocasión de oro para aplicar las políticas que defienden y defender a los sectores a los que defienden. Más que defender, promover, servir, ayudar, beneficiar a esos sectores de los que no suelen hablar en sus mítines. Una situación de preocupación, inseguridad, temor e insatisfacción permite una "terapia de shock" que dé certezas y seguridad y, de paso, beneficie a quienes tiene que beneficiar. Véase, si no, la lista de acciones del gobierno Trump aprovechando la pandemia y por lo visto quieren más. Todo un modelo a seguir por partidos afines que ahora no están en el gobierno pero que, además de desear estarlo (como todos), les sería particularmente beneficioso lograrlo ahora en condiciones tan propicias. AfD, Rassemblement National, Vox (¿PP? ¿JxCat?). habrán tomado nota. Bolsonaro ya lo sabía. Y creo que Modi también. Tengo dudas con la Lega. Algo me falla.

sábado, 18 de abril de 2020

Orden de batalla

Los Demócratas se han puesto a mostrar su alineamiento con el candidato Biden. Se acabaron las peleas internas. Hasta el "socialista" Sanders le apoya públicamente. Aprovechan lo que está sucediendo en el campo contrario: un claro debilitamiento del candidato Trump que puede que no sea definitivo, pero que, de momento, se muestra en las pérdidas en la reina de estos y otros comicios: las encuestas.
Sin embargo, hay cosas más importantes que las efímeras encuestas que solo muestran (si están bien hechas) un estado de opinión en el momento en que fueron llevadas a cabo. Sus resultados, en un mundo plagado de inseguridades y fidelidades cambiantes, no son seguros al día siguiente de haber sido realizadas, es decir, antes ya de ser publicadas. Son útiles, sí: marcan tendencias. Pero no son el Kitab, el Libro Sagrado.
Una vez más, cherchez l'argent. En plan extremo, el artículo de The Economist sobre uno de los efectos de la actual crisis: el destape de fraudes empresariales varios. Sin llegar a tanto, un vistazo a las donaciones recibidas oficialmente por el candidato Trump pueden ser de interés. La revista Forbes se ha encargado de proporcionar los datos. Y conviene recordar que es de bien nacidos ser agradecidos.
Si hablamos de milmillonarios (billionaires en ese inglés)
9% of America’s billionaires, who together are worth a combined $210 billion—either directly or through their spouse—have pitched in to cover the costs of Trump’s 2020 campaign
y eso que Trump ya dijo que no necesitaba a donantes, que él ya era suficientemente rico. Pero, para mí, lo que hay que recordar es los sectores en los que actúan estos donantes reconocidos (la lista también la proporciona Forbes)
Puede verse el peso que tienen las finanzas, la energía y lo inmobiliario. En el otro extremo, ¡la sanidad!
Vaya futuro, pase lo que pase.

viernes, 17 de abril de 2020

La Cina è vicina

Un recorrido sobre los argumentos en pro y en contra de la posibilidad de que la China consiga el liderazgo mundial  que ahora, a trancas y barrancas, detenta Estados Unidos cuyo presidente parece estar intentando reducirlo.
El liderazgo (la hegemonía) se consigue en los terrenos políticos (manda y es obedecido), militares (el que se mueve no sale en la foto) y culturales (hay que imitar su estilo de vida y su lengua). Pero por encima está la economía: su moneda tiene que ser la moneda de referencia, el comercio internacional tiene que estar controlado por sus empresas y mejor si tiene control sobre los medios de produccion (materias primas, tecnología y sistemas de gestión; la mano de obra se le dará por añadidura).
Que el "America first"  tenga problemas (en realidad desde que Reagan hablara de "standing tall again", donde lo importante era el again), no es ningún secreto. Problemas aumentados por su actual presidente (que probablemente conseguirá la reelección en noviembre) que, curiosamente, echa la culpa de la actual pandemia... a la China (argumento que se deja para los obedientes que aceptan este uso del chivo expiatorio para los propios errores). Pero tener problemas no significa que no puede recuperarse (lo hizo Inglaterra en su momento, no ahora).
El artículo que cito reconoce los aumentos obtenidos por el gobierno chino en el terreno militar y, parcialmente, en el económico (el yuan, renminbi, no es el dólar, ciertamente). En el político, muy poco. Y en el cultural, asunto en el que el artículo hace referencia respecto a su modelo político como alternativa a-democrática para afrontar la pandemia, casi nada, teniendo, añado, una lengua escrita exactamente opuesta al facilón inglés. Lo de escrita quiere decir que el sistema educativo chino incluye indicar qué caracteres hay que aprender cada año (escritura ideográfica, no se olvide: un carácter para cada palabra y curiosas reglas nemotécnicas como que paz se escribe dibujando una mujer dentro de una casa). El modelo "un país, dos sistemas" que inauguró Deng Xiao Ping, en realidad significa autoritarismo de mercado semicontrolado. Su economía seguía boyante aunque, por primera vez en cuarenta años, ha sufrido una caída en su PIB nada desdeñable y, dicen, sus clases medias están muy endeudadas y la población rural marginada.
El artículo concluye con el convencimiento de que la China no va a liderar el sistema mundial. Curioso el sino de las alternativas al de USA: la URSS, el Japón, la Unión Europea... todos dejaron de serlo. Y ahora, en términos de liderazgo (el líder supone que hay "liderados"), pocos países siguen a la China, aunque haberlos haylos y aunque esté su gobierno trabajando activamente por ganarse adeptos mediante la inversión "no colonialista" (por algún lado de mi casa tengo "papers" de colegas chinos, que recogí en mi visita a la universidad de Sichuán allá por 1988 -poco antes de los sucesos de Tiananmen del año siguiente-, que ya planteaban ese objetivo: volver a ser el centro del mundo, cosa que, por cierto, es lo que simboliza el ideograma para la palabra "China", país del centro).
La Historia sigue abierta. Que viene el lobo, es decir, que se acaba el liderazgo USA, se ha anunciado demasiadas veces. Podría ser que esta vez sí que fuera verdad.
(Sobre el título de este post, una cita admonitoria:
«La Cina è vicina» è un’espressione slogan spesso adottata da chi vede la prossimità di un pericolo, e replica il titolo di un film del 1967 diretto da Marco Bellocchio, che evocava i timori del comunismo maoista nella borghesia perbenista dell’epoca, riprendendo l’omonimo titolo del libro scritto nel 1957 da Enrico Emanuelli.
Obsérvense los años en que se temía a la China) 

jueves, 16 de abril de 2020

Versión y relato (y 2)

"Chisus" introduce un comentario a mi post con el mismo título que el actual, que termina diciendo "taller infumable de encuestas de JF Tezanos". He intentado responder desde los comentarios, pero, por motivos que se me escapan, no lo consigo después de varios intentos. Esto es lo que quería publicar allí:

Llamar al Centro de Investigaciones Sociológicas español (CIS) "taller infumable de encuestas de JF Tezanos" (su último director/presidente) forma parte del relato construido por partidos políticos y por empresas privadas de demoscopia en competencia con el CIS. No hay hechos: sólo descalificación. Su última encuesta publicada presenta los datos obtenidos por encuesta telefónica cosa que el CIS no hace normalmente, para lo cual ha tenido que recurrir a otra empresa, experta, esta sí, en encuesta telefónica. No es su culpa: hay confinamiento. Pero puestos a criticarlo, hay una pregunta sobre el acceso a la información que igual no ha gustado a los críticos habituales. A mí tampoco: demasiado larga, demasiado prolija. No me ha gustado por una cuestión técnica de formulación de la pregunta, no por el tema de la misma, ni, mucho menos, por las reflexiones que suscita el tratamiento de las respuestas según clase social del entrevistado. Nadie es perfecto.
(Añadido el 26: Esto es lo que dice, respecto a la cuestión de las preguntas, el presidente del CIS)

Uso y abuso de la pandemia

Se seguirá discutiendo, inútilmente en mi opinión, sobre su origen. Se seguirá milimetrando el tiempo de reacción de los gobiernos ante sus inicios. Y, ahora, se seguirá utilizando para avanzar políticas concretas, no precisamente "progres".
Está, en primer lugar, el uso y abuso de enfermedades y muertes para lograr objetivos políticos partidistas, por supuesto en nombre del bien común, faltaría más. Lo hacen gobiernos y lo hacen oposiciones, cada cual con su estilo y cada cual dirigiéndose a su "mercado", sea en términos de votantes y/o en términos de "accionistas" que apoyan con sus desinteresadas donaciones las decisiones en pro del bien común (común a ellos, claro). El artículo que he citado al principio se refiere al uso que el presidente Trump está haciendo de la pandemia. Puede completarse, pero esa es la línea que tiene alumnos aventajados y deseosos de seguir sus pasos.
Y también lo hacen gobiernos contra gobiernos, es decir, usan la tema como un instrumento más de su pelea por la hegemonía mundial. Obvio, me refiero a USA-China, razón por la que los partidarios del origen chino o estadounidense del virus suelen coincidir con partidarios o contrarios de uno de los bandos en esta contienda mundial.
El caso de España encaja muy bien en la primera de las utilizaciones: gobierno y oposición, pero también gobierno central y (algunos) gobiernos autonómicos. En la segunda, parece que seguimos siendo súbditos del que quiere seguir mandando y cumpliremos obedientemente las órdenes que se nos quieran dar. No podemos decir "Spain first" porque nuestro inglés es deficiente, pero por retórica que no falte.
Pero el problema es lo que venga después.

miércoles, 15 de abril de 2020

Tres tristes tigres

El gobierno chino tardó una semana en informar del coronavirus. De haberlo hecho a tiempo, las cosas habrían tenido una trayectoria diferente.
El presidente Trump fue informado de la epidemia a principios de enero, pero siguió negando tal eventualidad.
Mejor: el presidente Bolsonaro ha estado desdeñando la "gripecinha", negándose a introducir "cura" que pudiera dañar la economía del país.
Es la economía, estúpido. Hasta para las vacunas.

Versión y relato

No hace tanto, se decía "versión de los hechos" para contrastar opiniones sobre lo sucedido realmente. Aquello del "color del cristal con que se mira". Pero se miraba algo realmente existente. El noumenon de Kant si me apuran al que se intentaba acceder mediante el phenomenon. Al final, color y cristal. O, en plan platónico, el mito de la caverna: la realidad, los hechos, estaban fuera y nosotros sólo podíamos ver sus sombras, la "versión". Pero las cosas estaban fuera aunque nos costara verlas y tuviéramos que intercambiar versiones. 
Ahora el vocabulario es otro. Ahora se llama relato, es decir, que los hechos son secundarios y lo que importa es la "versión pura" (que no es precisamente "razón pura" sino todo lo contrario). Los hechos se dejan para los aficionados. Los creyentes tienen su relato y lo defienden contra viento y marea. Cuestión de fe o cuestión de engaño puro y duro. La realidad es el relato. Animal racional, decían. Y Popper hablando de falsación.
(Nota: un excelente recorrido sobre relatos y versiones respecto al coronavirus y la pandemia)
(Nota marginal: este post ha merecido un comentario de "Chisus" al que he intentado contestar, pero no lo he conseguido después de varios intentos fallidos, así que he publicado mi respuesta en este otro post. Los comentarios laudatorios no suelo publicarlos. Por supuesto, tampoco los que aprovechan el post para hacer propagandas variadas)

Atente a las consecuencias

El presidente Trump ha suspendido la financiación estadounidense a la OMS, organismo internacional que se financia por las aportaciones de sus miembros. La amenaza había sido por considerarla "pro-china". Ahora es por no haber avisado a tiempo de la pandemia. No solo. La OMS habría ocultado su inminencia. Justo castigo a su perversidad. (Más detalles, aquí y aquí).
Trump, como muchos otros políticos, tardó en reaccionar ante la inminencia de la crisis. Así que, con esto, mata (con perdón) dos pájaros de un tiro: se ahorra unos dolarcillos que vendrán muy bien para sus ayudas (electorales) a la economía (es decir, a determinadas empresas y grupos sociales) y presenta, electoralmente (elecciones en noviembre, no se olvide), un chivo expiatorio al que culpar por las malas consecuencias de sus propias decisiones.  
No es que la OMS sea una institución angélica. Seguro que comete errores y algunos, dolosos (recuérdese, como ya he dicho, su penoso papel en el caso del tamiflu). Pero de ahí a castigarla por sus posibles errores (que parece que esta vez no han sido tales) hay un largo trecho.
(Nota: una completa enumeración de las fantasías sobre la pandemia, en boca del ex-presidente boliviano Evo Morales. Falta lo del "virus chino", pero nada es perfecto)

martes, 14 de abril de 2020

No hay nada perfecto

Discusiones de salón (aunque el salón sea internet) han puesto sobre la mesa qué sería mejor para enfrentarse al coronavirus: coordinación mundial o acción pegada al terreno. Lo mundial es claro: si el problema lo es, la solución tendría que serlo también. Parece, para muchos, lo más razonable siendo esa accion pegada al terreno un efecto pernicioso del no menos pernicioso nacionalismo (estatal y sub-estatal). Cada uno a la de él (cada ú a la d'ell i a furtar lo que es puga, se dice en mi tercera lengua) en su peor versión, pero también saber que no hay dos situaciones económicas y sociales idénticas, luego la política no puede ser idéntica.
Se trataría, entonces, de hacer, a escala mundial, lo que se hace en un estado federal. O sea, convertir la política del sistema mundial en algo parecido, subiendo de escala, a un estado federal, una federación de estados con una autoridad central. Digamos que hacer del mundo una copia de lo que es Estados Unidos. La Tierra, al fin y al cabo, sería un solo país y los seres humanos serían sus ciudadanos, como propone la Fe Bahai.
Problemas: ¿se imaginan lo que sería un gobierno corrupto a escala mundial? ¿se imaginan ese gobierno mundial en manos de un Trump, como ya sucede en los Estados Unidos?

lunes, 13 de abril de 2020

Globalización del fraude

En España causó un cierto revuelo cuando el gobierno tuvo que devolver 58.000 tests rápidos del coronarivus por defectuosos. Proveedor, una empresa china. No sé si ya había cobrado. Aficionados.
Estos, en cambio, no habían cobrado. Se trataba de los 39 millones de máscarillas, proporcionadas por Kuwait, que compraba un sindicato estadounidense a través de un "broker" en Australia. Fraude.
Siempre he pensado que la corrupción más importante no era la de los ayuntamientos, sino la internacional, asunto en el que los gobiernos tenían algo más de tolerancia. Con la pandemia, el asunto se ha puesto por las nubes.

Común en las religiones

El subrayado es mío. Se trata de unos versículos de uno de los varios autores (no sé a cuál de ellos corresponde, supongo que al "elohísta") de la Torah (La Ley) de los judíos, del Génesis en la Biblia cristiana y aceptados como la Torah de Moisés por los que tienen como Libro (Kitab) el Corán. 
26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. 27 Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.
Las órdenes de Dios son claras: dominar, dominar y dominar a los animales y a toda la tierra (¿Tierra?). Y demografía apropiada para ello: creced y multiplicaos. 
Claro que cada religión escoge de su sagrado texto aquellos aspectos que le interesan en cada momento. Lo que leía Urbano II (Deus le volt para sus violentas cruzadas imperialistas -Gott mit Uns, para los prusianos del siglo XVIII-) no es lo que el "mínimo y dulce Francisco de Asís" veía en el "hermano Sol, hermana Luna".
Resulta, pues, difícil, pero no imposible, ser ecologísta como Arne Naess  y su "ecología profunda" partiendo de lo que el Libro nos señala. Marxista, sí que es imposible y no porque Marx fuera judío, sino porque esa idea de dominación ha sido, con perdón, la dominante en el pensamiento occidental, aunque no en todo el mundo. Otras religiones han sido algo más "ecologistas" en sus textos.
Que la Tierra se vengue por esa dominación y produzca un virus contra el hombre (varón sobre todo, pero también mujer), mantiene ese tipo de lenguaje simbólico al que no hay de darle, con permiso de los haredim, valor de ley que lo explica todo. En todo caso, lo explicaría para los que  tienen como referente a ese Libro. No representan a la Humanidad, algo más diferente y variada. Ni a la peculiar cultura política de los Estados Unidos actuales.

domingo, 12 de abril de 2020

Más China

Corto y pego de Política Exterior este párrafo (siento no poder añadir el enlace):
En este nuevo orden global a cuyo parto asistimos en directo, China tendrá mucho que decir. Origen del nuevo virus, la superpotencia asiática señala el camino al resto del mundo, en lo bueno y en lo malo. Después de una pésima gestión inicial, el régimen puso en pie una cuarentena draconiana que encerró en sus casas a 100 millones de personas en la provincia de Hubei y restringió los movimientos de otros 760 millones en el conjunto del país. Si China se consolida como líder mundial de la lucha contra la pandemia y su economía recobra el pulso, su victoria será indiscutible
La explosión del Maine o el incidente del golfo de Tonkin o los manejos con Pearl Harbor son buenos ejemplos de lo que es capaz de hacer un gobierno para conseguir sus objetivos.  No niego, por tanto, la posibilidad de una conspiración más en el caso del coronavirus, aunque me cuesta creer la teoría de que fue planificada por el gobierno chino (o estadounidense). De todos modos, tal como van las cosas, el origen comienza a ser secundario y lo que se abre camino es la pregunta sobre el desenlace. Por cierto, "pésima gestión inicial" como prácticamente la de todos los países occidentales que no se la esperaban o creían que era una "gripecinha" como decía Bolsonaro. Un regalo para sus respectivos partidos en la oposición. Que se lo digan, en las Españas, al Partido Popular y a Vox.

Descentralizar

La descentralización puede ser caótica. ¿España? Tal vez, pero el texto se refiere a los Estados Unidos.
(Añadido el 13: Lo efectos de la falta de solidaridad entre regiones y países en este artículo -en castellano- de Harari. El confinamiento, la xenofobia, la segregación, el nacionalismo (estatal y sub-estatal). El antídoto contra la epidemia es la cooperación, dice.

Inteligentes

Lo dice Bill Gates en un artículo que hoy publica El País (edición digital). Eso no le da un valor especial (una variante del "argumento de autoridad"), sino que es alguien que se suma a una corriente a propósito de la pandemia. Nos unen (o pueden unirnos) valores y hasta intereses, pero por encima (o por debajo, tanto da) está la existencia de microorganismos que nos unen de forma que lo que le sucede a uno puede sucederle (y de hecho le sucede) a otro sin ningún respeto a fronteras "hechas por el hombre". Traduzco: no es solo cuestión de Humanidad el ayudar a los demás, la solidaridad, la ayuda mutua, sino también cuestión de Naturaleza, en la que todos los vivientes nos encontramos. Gates constata lo poco inteligente que es el reducir el problema a una cuestión nacional o estatal. Es local, sin duda. Pero no en exclusiva. La solución, dice, vendría de una unión de todos para la ayuda, la investigación y, por tanto, la prevención. Declarándose "creyente" (sic) en el capitalismo, reconoce que sin la intervención de los poderes públicos (el Estado, vamos) organizados internacionalmente (o supranacionalmente), se seguirá con políticas poco inteligentes. Y la inteligencia, añado, es lo que supuestamente caracteriza al ser humano. Un determinado tipo de inteligencia, no exageremos.
Y ahora el contrapunto que suscita el mismo periódico en boca de Edgar Morin: lo que hemos hecho hasta ahora ha sido promover, no la ayuda mutua (la de Kropotkin) sino la lucha por la existencia (la versión social de Darwin). No ha sido muy inteligente por parte del homo sapiens, subrayando lo de sapiens, o del animal racional (subrayando lo de racional, lo dijera o no Aristóteles).
En el fondo, ambos autores están de acuerdo aunque uno subraye más la terapia y el otro el diagnóstico. Pero ambos plantean un problema cuya solución no pasa por el insulto y las zancadillas entre partidos "nacionales". Eso no es inteligente, aunque sus practicantes lo crean.

sábado, 11 de abril de 2020

Esenciales

Lo cuenta Forbes, que no es precisamente Granma ni Aporrea ni Rebelión. Y seguro que también aparece hoy en el Boletín Oficial del Estado (español). La pandemia hace aparecer como servicios "esenciales", servicios que, en circunstancias "normales" (si es que tal palabra tiene sentido en este contexto), no se consideran tales. No solo eso, sigue la revista, sino que, encima, algunos de ellos son malpagados en condiciones de precariedad y ejercidos por personas consideradas de "bajo rango". La revista se pregunta, al final del artículo, si, pasada la pandemia, se seguirán considerando como lo son ahora o volverán a la "normalidad".
La revista hace referencia a un reportaje de la BBC en el que se discute hasta qué punto la pandemia está funcionando como un "nivelador" de las desigualdades sociales. La respuesta del reportaje es negativa. Se podrían reducir las distancias (en plan socialdemócrata), pero no abolirlas. De los intentos de abolirlas, ya se encargó Djilas de ver en qué quedaban. Pero las distancias también se pueden incrementar (en plan neoliberal, versión Trump). 
Pero, por lo visto son las reglas del juego las que hacen que, con independencia de gobiernos de uno u otro signo, la desigualdad sea central. Aparece con más claridad en una bazas que en otras, pero siempre está ahí. Además, hay quien predica contra los que intentan reducir las distancias entre los extremos de la escala social.
Si es así, la respuesta a la pregunta de Forbes es clara: cuando nos despertemos de la pandemia la desigualdad todavía estará ahí. Cierto que habrá habido cambios (nuevos poderosos, nuevos ricos y nuevos vulnerables, nuevos pobres). En la sociología que yo estudié estaba claro: podían cambiar los que ocupaban los puestos, pero el organigrama seguia. De hecho, algunos de los ahora "esenciales" lo son porque están arriesgando su vida para defender la de los "no-esenciales". También lo dice Forbes ahora, aunque su vocabulario sea otro. 
Lo decía Ionesco: Les paroles seules comptent. Le reste est bavardage.
(Añadido el 16: Otro que encuentra que los trabajos más despreciados por la sociedad han resultado ser esenciales)

viernes, 10 de abril de 2020

Lecturas de la Pasión

Vamos hacia la catástrofe (Kenneth Rogoff)
Con cada día que pasa, la crisis financiera global de 2008 se va pareciendo cada vez más a un mero ensayo para la catástrofe económica actual. El derrumbe inmediato de la producción global que ya está en curso parece destinado a ser comparable o superior a cualquier recesión de los últimos 150 años
 Acelerando tendencias previas (Dani Rodrik)
En resumen, el COVID-19 tal vez no altere –y mucho menos revierta- las tendencias evidentes antes de la crisis. El neoliberalismo seguirá su muerte lenta. Los autócratas populistas se volverán aún más autoritarios. La hiperglobalización continuará a la defensiva mientras los estados-nación reclaman espacio para implementar políticas. China y Estados Unidos se mantendrán en su curso de colisión. Y la batalla dentro de los estados-nación entre oligarcas, populistas autoritarios e internacionalistas liberales se intensificará, mientras la izquierda lucha por diseñar un programa que apele a una mayoría de votantes.
 Cierto que "all politics is local", que diría Tip O'Neill, pero el que las potencias hegemónicas se acerquen a "pensar localmente, actuar localmente", solo empeora las cosas ( Joseph S. Nye, Jr.)
All national leaders must put their country’s interests first, but the important question is how broadly or narrowly they define those interests. Both China and the US are responding to COVID-19 with an inclination toward short-term, zero-sum approaches, and too little attention to international institutions and cooperation.
Porque es que la crisis (mundial) tendría que ser afrontada a escala mundial (Joseph E. Stiglitz)
En su propagación de un país a otro, el nuevo coronavirus no prestó atención a fronteras nacionales ni a «grandes y hermosos» muros fronterizos. Tampoco valen esos límites para sus efectos económicos posteriores. Como ha sido evidente desde el primer momento, la pandemia de COVID‑19 es un problema global que demanda una solución global.
Coda: es poco probable que gane Joe Biden, pero esto es lo que dice haría a partir de enero de 2021, una vez presidente, es decir, "pensar localmente, actuar globalmente" en función de lo pensado localmente:
As president, I will take immediate steps to renew U.S. democracy and alliances, protect the United States’ economic future, and once more have America lead the world.

jueves, 9 de abril de 2020

Jueves Santo o Pascua judía

Hola, ¡buenos días!
Se pide unidad, pero hay división. Y aquí es igual si hablamos de España, de Europa o del mundo. Los nuevos pactos de la Moncloa cada vez parecen más lejos. El acuerdo en Europa sobre cómo inyectar 500.000 millones a la economía, también. Trump amenaza a la OMS por no llamar “china” a la pandemia de la Covid-19. Mientras, el comercio global se para. Llegan otros tiempos.
       ALEXIS RODRÍGUEZ-RATA
Así resume hoy La Vanguardia. Tres puntos de lo local a lo global.
Primero, los políticos en las Españas discuten sobre el sexo de los ángeles, pero no saben qué podrán hacer cuando termine la emergencia y reviente la crisis (los confinamientos no son gratis: empleo, producción, subsidios). Lo grave está por llegar
Segundo, el título Unión Europea tiene algo de irónico. Es europea, sí, aunque partes importantes de Europa no pertenezcan a la institución. Lo que no es es Unión. En el periódico local en el que he escrito como cuarenta años, un amigo publica hoy un artículo claro sobre esa desunión. El paraguas de la supuesta Unión no parece que esté disponible para protegerse del chaparrón.
Tercero, el presidente Trump, visto el carácter "pro-chino" de la OMS, habla de reducir todavía más su aportación a dicha organización. Dicho así, es anecdótico, pero subraya, una vez más, lo que suele ser la política de una potencia hegemónica: pensar localmente (en función de sus intereses incluso localistas en año electoral) y actuar globalmente. Ya lo hicieron con la UNESCO.
Llegan, sí, otros tiempos, triple crisis, pero dudo que se trate de un cambio de sistema. La incorporación de América a su funcionamiento iniciada a finales del siglo XV, la Revolución Industrial inglesa -en parte financiada por las piraterías contra el oro que pretendían pasar de América a la Península Ibérica- o la Revolución Rusa no supusieron un cambio del sistema sino un cambio en el sistema cuyas consecuencias sus protagonistas no supieron prever. Tal vez algo así ahora con la Revolución de Deng Xiao Ping por medio y lo de "un país, dos sistemas". Eso sin contar el impacto del virus en África y en América Latina.
Esta noche celebraremos la cena. Cada cual, la suya.

miércoles, 8 de abril de 2020

Virus selectivo

Primer caso (Reino Unido):
A study of more than 2,000 patients critically ill with the virus in England, Wales and Northern Ireland has found that 35% are black, Asian or other ethnic minority. This is more than double the representation in the wider population.
Segundo caso (USA)
In Michigan, 15% of the population but 40% of the deaths are black. Chicago has a 30% African American population, and a 70% African American death rate. The picture from Louisiana is very similar: a 32% black population, with a 70% death rate.
According to ProPublica, as of last Friday morning, 81% of the 27 people who died in Milwaukee County were Black. Only 26% of Milwaukee County’s total population is Black. In Charlotte, North Carolina’s Mecklenburg County, 43.9% of the 303 confirmed cases are Black residents; only 32.9% of Mecklenburg County’s population is Black. Michigan has the third most confirmed cases and deaths in the United States, and according to data released by the state’s health department, Black residents make up 33% of those confirmed cases and 41% of those deaths. Only 14.1% of Michigan’s population is Black. According to the Department of Public Health in Illinois, a state with a 14.6% Black population, Black residents account for 28% of its confirmed cases. In the city of Chicago alone, where Black residents make up only 29% of the population, they account for 61 of the 86 recorded deaths — that’s 70%. The same story is playing out in Louisiana: 70% of people who've died from COVID-19 are Black, but only 32% of the state’s population is.
Tercer caso (Israel)
The ultra-Orthodox — or Haredim, as they’re known in Israel — make up about 13% of Israel’s population. But they now account for a third of the country’s coronavirus cases.
Cuarto caso (España)
Los mayores de 65 años son el 9,11% de la población, el 33 % de los contagiados y la edad media de los fallecidos está entre 78 y 80 años (datos de no muy buena calidad) 

¿Raza? ¿Religión? ¿Edad? No: condiciones de vivienda, estilo de vida y servicios disponibles.
(Añadido el 17 de abril: En las Españas -que incluye de manera saliente a Cataluña- los ancianos en residencias geriátricas han sido la mitad de todos los muertos por coronavirus. Pero también en otros países)
(Añadido el 11 de mayo: en 14 estados USA, más de la mitad de las muertes producidas por este virus se han dado en geriátricos)
(Añadido el 29 de mayo: en el Reino Unido sigue habiendo una mayor exposición de deteminadas minorías)

martes, 7 de abril de 2020

Feos paralelismos

Se dijo sobre el tamiflú allá por 2006. Se dice ahora sobre la polémica hydroxychloroquina. Epidemia va, epidemia viene. (Añadido el 23: y ay de ti como pongas en duda la bondad de la hydroxychloroquina)
(Añadido el 30 de abril: los médicos dicen que no está claro, la empresa farmacéutica dice que funciona, pero ya provoca sospechas. Las Bolsas, claro indicador "científico" ya han reaccionado convenientemente)

Elección racional

The Economist de esta semana, como el de la semana anterior, dedica páginas al problema de la pandemia. En esta, en su "leader" plantea la cuestión de las decisiones que se tendrán que tomar: entre vida, muerte y la economía. Digan lo que digan los que son capaces de modelizar esta situación, las elecciones que se plantean son muchas:
La revista plantea la obvia: solo hay un respirador y dos enfermos que lo necesitan. Criterios para decidir por uno u otro (lo que significa peligro de muerte inmediata para el que se quede sin respirador) son muchos: desde el mafioso (el que tenga mejores "conexiones" con los que tienen que decidir) al ultraracionalista, para lo cual hace elegir entre el criterio de la edad (¿joven antes que viejo?), de la responsabilidad del enfermo (elegir entre Boris Johnson y Eucarpio Montaño, inmigrante andino), del dinero de que disponga para comprar un repuesto y así hasta no parar.
Pero la cuestión se puede generalizar: si hay que tomar decisiones a escala mundial, ¿a dónde van prioritariamente los repuestos? Puede ser al país que tenga más poder, a quien pueda pagar más, o a quien suponga, a medio plazo, un menos impacto negativo sobre... la enfermedad, la economía mundial, las relaciones de poder y así.
No es fácil si, encima, como acabo de insinuar, se introduce el criterio del plazo (corto, medio, largo plazo). Puede ser que una decisión a corto plazo se convierta, por boomerang económico, de positiva para el que la toma a negativa para todos, incluido al que la toma.
Entiendo, pues, a los que tienen que tomar decisiones. No lo tienen fácil y seguro que, desde otros criterios, son fácilmente criticables. Tienen que dar la impresión de decisores basados en certezas, pero certezas no hay. Eso sí, muchos que critican lo hacen precisamente desde certezas absolutas: ventajas de no tener que decidir.

lunes, 6 de abril de 2020

Hasta en las mejores familias

Esto dice Forbes, que no es preciamente Granma:
The president’s fortune cannot escape the coronavirus crisis. Values of publicly traded companies that own commercial real estate, hotels and golf assets have cratered in the last month. Using those drops as a guide, we lowered our estimate of Donald Trump’s net worth from $3.1 billion to $2.1 billion. That number will surely change again, as the state of the pandemic continues to cause wild swings in the market.
El presidente, obviamente, es Trump y pasar de 3 millardos a 2 millardos (mil millones, billion en ese inglés) no es una broma y menos añadiendo lo que dice la revista: que esa cifra seguro que sigue cambiando en la medida en que la pandemia está generando "saltos" en el mercado.
Lo dicho no excluye los incrementos de la riqueza de los dueños, por ejemplo, de Amazon o de Zoom. 

Para pensar

Vayan, como entretenimiento en este lunes de Pasión, dos editoriales de dos periódicos publicados uno en Bolivia el 17 de mayo de 2006 y, el otro, en España el mismo día. Se refieren al mismo asunto que el editorial boliviano expresa con claridad.

Editorial del periódico boliviano:
La decisión del Gobierno de disponer la transferencia de las acciones que tienen los bolivianos en las empresas petroleras y que se hallan en fideicomiso de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), es un acto que se ajusta a la ley, lo que únicamente estaba pendiente de definición es el procedimiento, como reconoció el propio presidente de Previsión BBVA, Ildefonso Núñez.
 Editorial del periódico español:
Ahora, muy poco tiempo después de que declarara que España es un aliado estratégico, ha cargado sin ton ni son contra el BBVA y el grupo suizo Zurich reclamando la entrega de las acciones petroleras que tenían depositadas ambas instituciones para organizar el sistema de pensiones boliviano. En el tono amenazador que le caracteriza últimamente, ha conminado a BBVA y Zurich a que devuelvan las acciones petroleras en el plazo de 72 horas so pena de intervenciones y otros males mayores.
Pero la retórica amenazadora es, en este caso, un puro disparate. Las acciones petroleras que Morales y su vicepresidente García Linera reclaman son el contravalor a cambio de retribuir algunos fondos de pensiones del país. Ni el BBVA ni Zurich pretendían la propiedad de las mismas, así que el gesto de reclamación es probablemente innecesario y un poco ridículo.
El tono de uno y otro texto no puede ser más diferente. Los calificativos del segundo son, digamos, muy de otra prensa española actual (ridículo, sin ton ni son, retórica amenazadora, puro disparate). Insisto en que se refieren al mismo hecho, pero lo que resulta intrigante es que ambos periódicos, cuando se publicaron estos editoriales, pertenecían a la misma empresa (una evidentemente multinacional de la información). ¿Era la línea editorial de la empresa lo que los hace diferentes o era el resultado de saber quiénes eran sus respectivos lectores o era porque los anunciantes no eran los mismos en un periódico y en el otro? Lo primero, ciertamente no.
Lo he publicado varias veces, pero es que me sigue fascinando después de haber leído los wasap que me han llegado esta noche en mi media docena de chats (todos gente seria). Varios "fakes" que son desmentidos por otros participantes, varias exageraciones que dejan atrás a la del periódico español que cito más arriba, pero que me hacen repensar las preguntas que me he hecho sobre una misma empresa trasmitiendo, en editorial de periódicos propios diferentes, versiones diferentes. Hay espacio para la vacuna, para la conspiración china, para el número exacto de afectados y así. Pero mi favorita es la entrada que narra lo bien que lo está haciendo el gobierno español en el chat, digamos A, y la entrada que narra lo mal que lo está haciendo el gobierno español en el chat, digamos B. Y fuentes variadas: la OMS, el Washington Post, el firmante del post, el New York Times, Youtube (?), Página Siete e così via. Claro que el que cuelga el post sabe a quién se dirige. Y claro que un cierto componente narcisista (como el mío) no puede ser negado en los que los cuelgan. Pero de ahí a deducir que hay una campaña para generar desconcierto hay un largo trecho. Podría colgar algunos posts de un chat en otro chat y viceversa, los del otro en el primero. Se vería que se habla a los creyentes o posibles creyentes. Pero, entonces, ¿qué hago yo ahí?
Y lo que faltaba, una teoría que relaciona el coronavirus con la tecnología 5G. Nadie ha dicho nada en mis chats. No sé si es porque es vista como verdadera e inútil o como falsa e igualmente inútil para los objetivos políticos de los catequistas.

domingo, 5 de abril de 2020

Sobre medios y opiniones

Los datos son sobre los Estados Unidos, pero estos comentarios pueden generalizarse.
1. Cada cual elige los medios que mejor encajan con sus propias preferencias. Dado que hay medios que reflejan más una ideología que otra, se elegirán según la ideología del usuario, aunque los haya "promiscuos".
Conservadores en un lad0 y "liberales" (es decir, progresistas) en el otro y los moderados entre uno y otro muestran que emisora prefieren para recibir las noticias. Así, los "progres" no están muy por la Fox mientras que los conservadores no muestran mucha tendencia a recibir los canales de la MSNBC. 
2. Los canales proponen y/o refuerzan las opiniones de sus clientes. Sobre asuntos que el cliente no tiene ni idea, el canal le dirá lo que puede pensar. Hay como un "ida y vuelta": el ciudadano elige el canal que "le gusta" y el canal propone las ideas que pueden gustarle. Todo ello sin entrar en el espinoso tema de a quién defienden los medios.
Los seguidores de los medios difieren, de modo muy sugestivo, en sus opiniones sobre la vacuna y sobre el origen del virus. El reportaje se puede ver en el post del Pew Research Center, pero un observador atento a su ambiente habitual seguro que puede hacer lo mismo, para el caso español, poniendo las cadenas televisivas en orden ideológico de derecha a izquierda y, si quiere complicarlo, añadiendo las cadenas autonómicas.