jueves, 31 de diciembre de 2020

Feliz año pasado

 




A todo esto, el cambio de año es una convención. Si fuera por astronomía, habría sido el pasado día 21 o el próximo 2 de enero. Pero lo central es que hay muchísimas cosas totalmente independientes del cambio de año.



Doctores tiene la iglesia

 Si no teníamos suficiente con la proliferación de expertos capaces de dar diagnósticos, pronósticos y terapias contradictorios, los famosos se han unido al ruido general. En las Españas hemos tenido a un cantante entre los negacionistas más activos, como activos han sido sus seguidores. Saben de conjuras, conspiraciones, mentiras, maniobras oscuras y hasta, que no es el caso, de pedófilos.

Ahora me llega una de "la" familia, es decir, de los Kennedy. Uno de ellos, convencido anti-vacunista, es criticado por un sobrino que sí cree en las vacunas (siempre en plural). El artículo vale la pena porque va más allá de desmontar los argumentos de su tío y, ya adoptando su posición de "Dr.", proponiendo argumentos a favor. El periódico en que lo publica se esmera en el titular, mucho más acertado que el que yo he puesto a este post.

Una nota marginal: la esposa del presidente electo de los Estados Unidos se firma como "Dr.", doctora, y ha recibido algunas críticas ya que no es médico y, por tanto, no puede llamarse doctora, título reservado a los médicos. ¿Queeeeee? Pase que los médicos que se han quedado en licenciaturas o en masters se llamen doctores, pero, que se sepa, doctor es el que tiene una tesis doctoral escrita,  presentada y aprobada. Eso es lo que hay que preguntar a la profesora Biden. Si plagió su tesis o la compró a un especialista en escribir tesis para otros, eso se deja para otros políticos, no solo en las Españas, sino también, por ejemplo, en Alemania, donde, eso sí y a diferencia de los españoles, tuvieron que dimitir y dimitieron.

Así que tenemos autoproclamados expertos y autoproclamados doctores. Por lo que a mí respecta, tengo dos títulos de doctor y ya he dicho otras veces que no soy experto en nada. Lo supe hace mucho tiempo.

(Añadido el 4 de enero: Una visión más descarnada de los títulos universitarios coloniales)

miércoles, 30 de diciembre de 2020

La que se nos viene

"Our darkest days in the battle against Covid-19 are ahead of us, not behind us"
Lo dijo, hace un par de días, Fauci, que va a tener, en el gobierno Biden, un papel importante sobre el tema. Visto lo visto, es razonable pensar así sin necesidad de la idolatría hacia los expertos, no importa si autoproclamados o heteroproclamados. Este planteamiento contrasta con la alegría y esperanza que trasmiten medios, políticos en el poder y algunos de esos expertos sobre la luz a final del túnel. Veamos.
En general, hay un cierto acuerdo en que las vacunas (no hay solo una), en el caso de que sean eficientes contra las nuevas  cepas -que habrá varias-, no acaban, por sí solas, con la pandemia. Hace falta que se alcance un 70-80 por ciento (o más) de la población para que se produzca la llamada inmunidad de rebaño como la que hay ahora en muchos países respecto a la gripe invernal: que afecta a algunos, incluso vacunados, pero que protege a muchos. Pero hay quien no quiere vacunarse. Y hay a quien no le alcanzará la vacuna por pobre y/o por periférico
En concreto, el optimismo que los políticos en el poder intentan trasmitir sobre la bondad de sus propuestas puede tener un efecto no deseado: que la precaución de la higiene, las distancias y las mascarillas se vaya al garete en las entrañables fiestas del Fin de Año. Una oleada de nuevos contagios no es impensable. Y no se olvide que los vacunados tendrían que seguir usando las mascarillas, dicen.
Y más en concreto, la politización local del asunto hace que las diferentes fuerzas opositoras estén más por desgastar al gobierno (para sustituirlo, por supuesto) que por mantener el entusiasmo por el machacón entusiasmo de la vacuna milagrosa. Ni siquiera por apoyar las medidas que puedan ser razonables en las presentes circunstancias sometidas a "análisis concretos de situaciones concretas".
Pero volviendo a la realidad, hay demasiados países que no tienen asegurado el acceso a las vacunas y, si lo están, algunos lo están haciendo en términos geopolíticos, es decir, Rusia (Sputnik V) y, ahora, la China (Sinopharm). Por un lado tenemos al mercado, más o menos controlado por los respectivos gobiernos, que es el caso, por ejemplo, de la Unión Europea o, si se prefiere, Pfizer, y, por otro lado, al Estado, más o menos controlado por el mercado, que es el caso evidente de la China y su vacuna. 
Finalmente, si los contagios y las vacunas tienen que ver con las desigualdades sociales e internacionales, las muertes van a tener que ver también con las mismas. Y un mundo más desigual es malo para una economía que ya viene renqueante con Bancos con problemática liquidez, cierres, bancarrotas y desempleo. Y hambre. Que también es mala para la economía.
En ese contexto, los problemas no resueltos del sistema mundial, sin olvidar la crisis climática, se hacen todavía más problemáticos. Incluido quién va ser el próximo enemigo que unifique al "mundo libre" detrás de su líder natural, los Estados Unidos, "dispuesto a dirigir el mundo", como ha dicho Biden el mes pasado.
Vuelvo a citar lo que me dijo Leonardo Sciascia paseando por Alicante hace ya años: Non è che io sia pessimista, è la realtà che è pessima. Sorry. Siempre nos quedará Siria.
(Añadido el 2 de enero: un caso extremo de desigualdad ante la vacuna: la del 10 por ciento de israelíes vacunados hasta ahora frente al 0 por ciento de palestinos en los Territorios Ocupados)

martes, 29 de diciembre de 2020

Autocita que me asombra

 No me acordaba de haberlo escrito, pero me encontré citada esta entrada que publiqué en 2009 y me asaltó la curiosidad sobre lo que podría haber dicho entonces sobre lo que entonces se llamó Gripe A. Quitando algunos datos del momento y sustituyéndolos por los actuales, parecería escrito hoy. Dele un vistazo si no se lo cree.

Una no pequeña diferencia está en la noticia que corrió ayer por varios medios: las autoridades chinas detuvieron en mayo  a Zhang Zhanla periodista que dio en febrero la noticia de la gripe en Wuhan. Ha estado en huelga de hambre y acaba de ser condenada a cuatro años de cárcel. Que todavía no se sepa cómo comenzó la pandemia y la OMS vaya ahora a Wuhan a ver si se entera y nos enteramos, no deja de ser una ironía para los periodistas que intentaron cubrir la noticia hace meses.



lunes, 28 de diciembre de 2020

Pandemia nacionalista

 No se puede reducir todo el problema de las vacunas a una pelea entre la cooperación internacional y el nacionalismo (particularista por definición). Pero vale la pena darle un vistazo a este conjunto de contribuciones que intentan ver estos dos lados del problema: la necesidad de que la vacuna no quede en manos de países ricos y de los ricos del Planeta por un lado y, por otro, las más que evidentes cortapisas que esos países en nombre de su nación ponen a las propuestas universalistas. Solo una aportación tomada del artículo que cito del Project Syndicate:

Tom Bollyky of the Council on Foreign Relations warns that vaccine nationalism threatens not only public health, but also the economic recovery and international cooperation on other global challenges such as climate change.

El nacionalismo de la pandemia amenazaría, ciertamente, a la salud pública, pero a muchas más cosas. Un vistazo a los medios de estos días parece indicar quién va ganando en esta oposición entre universalistas y particularistas. El nacionalismo, sin dudarlo, y con malas consecuencias. Esperemos que, por lo menos, la mezcla de ambos evite esos problemas que estos autores enumeran. Entre global y local, mejor glocal.

(Nota: como entretenimiento no exento de síntomas, se puede comparar este nacionalimo chino de su vacuna por el mundo con esta crítica desde Hong Kong al gobierno que tal practica)

domingo, 27 de diciembre de 2020

Silencio audible

 Tengo amigos saharauis con los que he compartido mesa y mantel en Castellón, España. Disculpe si me ocupo más en esta noticia que en el chunta-chunta que se va a montar hoy en los medios a propósito de las vacunas (cuya eficacia contra la mutación el virus está por ver). En efecto, tendrá programas especiales en la televisión española la llegada de ayer y la primera vacunación de hoy, con entrevistas en directo y detalles abundantes. Los telediarios de mediodía y, con seguridad, los de la noche repetirán las imágenes de tan trascendental importancia.

La noticia que ahora me llega es que el Secretario de Estado estadounidense anunció el viernes pasado la intención de su país (¿su gobierno?) de abrir un consulado (¿"virtual"?) en el Sahara ocupado ilegalmente por Marruecos. El consulado, obviamente, dependería de su embajada en Rabat y sería un paso más en el apoyo de "los que mandan en el mundo" a la pretensión del gobierno de Marruecos de que el Sahara, que llegó a ser provincia española y fue abandonado a su suerte por los colonialistas españoles, sea parte de Marruecos y no un Estado independiente después del referéndum que pidió la ONU y que parece que nadie recuerda. Entre los que no recuerdan están los antiguos colonos españoles. Cierto que el abandono de 1976, después de la "marcha verde" iniciada el 75, puede entenderse por las dificultades políticas que atravesaban España con Franco muerto ese año. Pero algo de responsabilidad tuvieron. Y lo menos que podían hacer, en lugar de discutir si es el aeropuerto de Barajas, Madrid, el responsable de la entrada de la nueva cepa en Madrid, o sea, el gobierno central, es decir algo. Pero, claro, el gobierno central tiene que pensar en la pesca en aguas marroquíes, pesca ya de por sí amenazada por los acuerdos de estos días sobre el Brexit. En este mundo darwinista, parece que el débil es, por lo general, el que acaba pagando los platos rotos.

(Añadido el 27 noche: Prensa española sobre el tema)

sábado, 26 de diciembre de 2020

Confianza en las propias fuerzas

 Era una de las recetas para países de la periferia (self-reliance la llamaban): si te abrías al resto, habría quien te explotara, fuera con intercambio desigual o por robo disfrazado de acuerdos comerciales (la corrupción, aparte). Así que de abrirse, lo mínimo. En la China también se habló en esos términos: local, autoconfianza, autoabastecimiento y cosas así. Pero véase lo que ahora dice el People's Daily: que nada de desconexión y des-globalización, que lo que tienen que hacer es conectarse más en una economía globalizada...en la que pueden ser la fuerza dominante. 

Suelo contar el trabajo que presentó un colega chino, allá por 1988, en Beijing en un encuentro de la World Future Studies Federation. Recordaba el colega el papel central que había tenido el Imperio del Centro, la China, en el antiguo sistema mundial y el proyecto de recuperarlo, volviendo a ser el centro del sistema. Desde esa perspectiva, es obvio que se confía en las propias fuerzas que te permiten olvidarte de desconexiones y des-globalizaciones: tus fuerzas (y el Partido) te permiten conseguir el proyecto al que se refería el colega. Y podría añadir el ReOrient de Andre Gunder Frank, de 1998.

Pues eso. Y pensando en 2035.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Más de Reyes y pastores

Los Reyes se fueron de vacaciones a países ricos, ricos también en coronavirus. Cuando regresaron a sus respectivos países infectaron a los pastores, obviamente tan poco inmunes frente al virus como los ricos, pero con un acceso diferente a la sanidad. Con lo cual, la epidemia tuvo un elemento de desigualdad en sus principios y un elemento, todavía más letal, de desigualdad en su desarrollo. Futuro incierto, pero nada entusiasmante.

Este es mi resumen (algo tendencioso) de un excelente artículo (en castellano) en Foreign Affairs mucho más complejo centrado en América Latina. Siendo un buen artículo, no lo reduce todo a la desigualdad. Simplemente, hace ver el papel que ha jugado este factor de estructura social en un contexto en el que las diferencias políticas, económicas y sociales entre los distintos países también tienen que ser tenidas en cuenta.

Por suerte, no es un artículo que se queda en "mostrar brillantemente lo mal que estamos", sino que termina con propuestas que se presentan como condiciones casi necesarias para evitar una nueva catástrofe. Bajar los impuestos a los ricos y enviar a los pobres a la manifestación violenta no está entre sus propuestas.

Nota: lo de la peste aviaria que empieza a extenderse por Europa tendría que entrar en el esquema general

Marginal:

Proteger a los más vulnerables y luchar contra las desigualdades que la pandemia ha creado o ha agravado es una cuestión de dignidad entre quienes formamos una misma comunidad política.

Eso ha dicho el actual Rey de España en su discurso de Navidad, ayer. Sea suyo o no, curiosa la asociación "creado y agravado". También "proteger y luchar".  Inch'allah, ojalá.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Trikle-down

  Traduzco: goteo. Riegas arriba y el agua se escurre regando lo de abajo. Es también una teoría económica con abundante fundamento matemático y no tanto fundamento empírico (pero ¿quién se ocupa de la realidad? Hegel ya lo decía cuando le argumentaban que su teoría no coincidía con la realidad: "Peor para la realidad").

Total, que si proteges los intereses de los más ricos, mejor, si beneficias directamente a los ricos con subvenciones, recortes de impuestos, contratos fraudulentos, los pobres se beneficiarán también porque esa mejoría se convertirá en más empleo, mejores salarios, más innovación pensando en los de abajo, mejores servicios. Y más si añadimos la curva de Laffer: si rebajamos los impuestos de los ricos, aumentará, a medio plazo, la recaudación fiscal del país que se podrá utilizar para los de abajo o para lo recién indicado a favor de los ricos.

Robert Reich argumenta con los hechos constatables. Pero la ideología suele ser más fuerte que la realidad. Peor para la realidad (sobre todo si te encuentras en el lugar inapropiado).

Roberto Savio resume la intención de su artículo diciendo:

The real goal of this article is to show the stunning lack of responsibility of the leaders who met virtually, and besides making totally ritual declarations about the pandemic and climate change, when faced with the issue of the impact of Covid-19 on the poor of the world, simply decided to extend the moratorium on the interest of the external debt of the poorest countries for another year.

Eso no es trikle-down, sino que añade una dimensión más al problema. El goteo de decisiones políticas.

martes, 22 de diciembre de 2020

Cada maestrillo tiene su librillo

Esta es la pregunta, qué sabemos de la nueva variante:

 Here's what we know about the new variant of coronavirus

Y aquí las respuestas, según la cosecha de solo hoy:

Un catedrático de química orgánica desvela las claves de la nueva cepa del coronavirus.

Catedrático de Genéticaavisa de que la nueva cepa "posiblemente esté en más países y aún no ha sido detectada".

Margarita del Val destaca la "eficacia" de la nueva variante de la Covid-19 frente a otras.

Margarita del Val se moja con lo que ocurrirá con la nueva cepa del virus.

Los efectos de la vacuna de Pfizer, según una gran experta española.

El experto que desvela a Cristina Pardo la fecha en la que podremos quitarnos las mascarillas: "Muy probable".

¿Habrá normalidad en verano? Uno de los mayores expertos españoles aclara las dudas.
(Para que haya variedad y no sea todo de lo mismo) 
James Hamblin, el experto en medicina preventiva que lleva cinco años sin ducharse
(En los titulares, comparar sujetos, verbos y predicados. Estos medios...)
(Nota: recuérdese el dicho de Salvador de Madariaga, según el cual "un experto es alguien que sabe cada vez más sobre cada vez menos, hasta llegar a conocerlo absolutamente todo sobre nada". Me declaro en las antípodas: "un generalista es alguien que sabe cada vez menos sobre cada vez más, hasta llegar a no conocer absolutamente nada sobre todo")

Por fin lo sabemos

 Sabíamos que el virus chino es obra humana que, como su mismo nombre indica, fue un invento chino desarrollado en los laboratorios de Wuhan, China. Lo que no sabíamos es qué objetivo perseguían.

Lo que no sabíamos es para qué se inventó. No era creíble que se hubiera hecho para, sabiendo todo lo que iba a suceder incluyendo los errores e impericias de muchos gobernantes, controlarnos mejor.  Tampoco era creíble que una élite mundial, de esa que se reúne de vez en cuando en foros mundiales o en lugares secretos, sabía que con ese virus podrían dominar a todos los habitantes de la Tierra. Era evidente, aunque no creíble, que ellos sabían, como si fueran dioses omniscientes, todo lo que iba a pasar de modo que su omnipotencia, ya que no su omnipresencia, se viera incrementada. Nada, increíble. Hace falta mucha fe para tragarse esas historias.

Pero ahora ya sabemos para qué se inventó: para exportarlo a los Estados Unidos, hacer que Trump fuera  mal visto y conseguir que perdiera las elecciones al año de que se inventara esta arma secreta en el conflicto USA-China. Newsweek da cuenta de esta versión y, por lo visto, el mismísimo Trump se ha hecho eco de la misma. Por fin sabemos qué ha pasado. Ahora nos falta saber qué va a pasar.

(Añadido el 23: consejos de  Le Monde para no dejarse engañar por este tipo de historias. O, más bien, para intentar evitarlas)

lunes, 21 de diciembre de 2020

El que paga, manda. A veces

 Va de universidades. Las privadas necesitan más que las públicas la inyección del dinero que no viene suficientemente de las matrículas. Generalmente, su presupuesto va a la docencia. La investigación se la supone como base de lo que después se enseña. Dicen.

Pero el problema, en este caso, es la investigación, tanto en las públicas como en las privadas, que tiene que venir de fondos no-públicos, por no decir privados. Estos pueden tener el legítimo deseo de reducir sus impuestos al deducir esas donaciones. O pueden desear esa publicidad que da el que haya un donante generoso y altruista. Pero también pueden comprar resultados de investigación sea para mejorar sus productos o, lo que es más duro, para obtener legitimidad para algunas de sus acciones. Ya he contado la financiación por parte de una empresa contaminante a un departamento de una universidad pública que demostró que la empresa no era contaminante.

Pero, en la docencia, puede pasar algo parecido tanto en públicas como privadas. Los benévolos donantes puede que no sean tan benévolos y quieran que se enseñe lo que se "debe" enseñar, cosa particularmente sospechable en las universidades con donante, dueño o patrono religioso (persona o institución religiosa). Y un caso muy particular de sospecha lo suponen, como en el caso citado para la investigación, las empresas que tienen que ver directamente con el mediambiente o, peor, con el petróleo. Cuando se observan patrocinios petroleros para universidades de primer orden y más cuando esas empresas ya arrastran no solo sospechas sino juicios sobre su papel incluso en la ocultación de datos, lo menos que se puede hacer es estar atentos.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Venezuela en los medios

 FAIR, un portal que defiende la información veraz, critica al New York Times por cómo ha tratado las recientes elecciones en Venezuela. Dicho periódico habría obviado el papel que han tenido las sanciones contra su regimen que se dieron con Obama y se agudizaron bajo Trump. Por ello pide que el lector participe en una campaña criticando a dicho periódico. El texto que cito termina reconociendo los errores del régimen pero se ha centrado en los silencios del NYT. Dos observaciones desde mi punto de vista de intelectualillo de provincias.

Primero, que son criticables los demás medios que sólo dedican espacio a criticar los errores de Maduro, sucesor de Chávez, y no dicen nada sobre el papel del gobierno de los Estados Unidos. Los encuentro en abundancia y con facilidad y seguro que el lector también.

Segundo, que resulta difícil saber qué peso tienen ambas líneas de actuación (el gobierno de Venezuela y el gobierno de los Estados Unidos) y mucho más el papel que tienen otros gobiernos tan diferentes al respecto como la Unión Europea, la China o Rusia.

Favorables a Maduro  y favorables a Guaidó a principios del 2019 (sin grandes cambios; en gris los que no se pronunciaron):


Cierto que es imposible hacer un mapa a escala 1:1, recogiendo todos, todos los factores que influyen en una situación, en este caso la de Venezuela, con efectos sobre la población más vulnerable o la más activa (que son los millones que emigran). ´Reducirlo todo a un solo factor es fácil, pero no es de juego limpio o solo puede indicar pereza mental.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Medios, fines y otros entretenimientos

 Los españoles pueden asombrarse de las diferencias de propuestas para luchar contra los contagios en estas entrañables fiestas. No tiene mucho sentido que unas Comunidades Autónomas vayan a hacer exactamente lo contrario de lo que vayan a hacer otras. Y no vale decir que es una reacción ante el centralismo, porque Brasil es un buen ejemplo de lo mismo, pero sin centralismo.

Veamos. Hay dos tipos ideales (diría Weber) a recordar: la racionalidad con respecto a fines y la racionalidad con respecto a valores. En todos los casos, una relación que tendría que ser observable. Vayamos al primero (y en parte es válido para el segundo).

Los medios son las políticas puestas en práctica por las diferentes autoridades políticas que difieren, incluso mucho, entre sí y pueden pasar de diez a seis o proponer cinco comensales con toda legitimidad. Si el fin es evitar el contagio, efectivamente la cosa no tiene sentido. Pero hay alternativas.

Primera y más evidente, que los fines no sean los mismos. Ya se sabe: la imagen de la manta/cobija que solo cubre medio cuerpo y no hay modo de conseguir, al mismo tiempo, luchar contra el coronavirus y evitar la catástrofe económica. Tenemos, entonces, situaciones muy dispares: los que sólo piensan en uno de los fines, los que piensan sobre todo en uno de los fines y los que pretenden nadar y guardar la ropa, es decir, conseguir ambos fines en proporciones parecidas, pero no de modo completo ya que, como se ha dicho, son casos de aut-aut, o-o. o, por lo menos, que no se pueden obtener ambos fines completos y a la vez. Juego de suma cero y juego de suma positiva.

Segundo, que no se sepa bien si los medios producen esos u otros fines. El nivel de ignorancia general sobre el asunto del covi-19 hace que las decisiones se tomen a ojo de buen cubero, incluso cuando el cubero es un reconocido especialista en otras epidemias, pero no, por definición, en esta. Cuando se ve cómo los países "modélicos" entran en una debacle particular, se entiende que no tiene por qué ser por mala voluntad de los políticos, que hasta podrán llorar en público, sino por ignorancia de sus asesores.

Tercero, que a los fines confesables se unan fines inconfesables: exaltación del ego, promoción del nacionalismo, mejora de perspectivas electorales, buen tumtum (es decir, a ver qué sale -no en el sentido de barriguita ni, mucho menos, en el sentido judaico-).

Y ahora vendrían los análisis concretos de situaciones concretas en las que habría que incluir las condiciones demográficas, sociales y económicas diferentes y, por supuesto, sanitarias. Pero si se prefiere decir que los "nuestros" son los buenos y los "otros" son los malos, se evita un trabajo.

jueves, 17 de diciembre de 2020

La herencia de Biden

 Esto publica hoy Gallup. Da por supuesto que hay un liderazgo mundial por parte de los Estados Unidos. Como se ve, los países están ordenados según el porcentaje de respuestas favorables a tal liderazgo, pero la imagen se consigue comparando aprobantes y desaprobantes. Por ejemplo, en el Ecuador los que desaprueban ese liderazgo son más que los que lo aprueban, pero esto último sitúa al país en tercer lugar en el ranking u olimpiada.

Dignos de mención, Rusia, Taiwán (no la China, eso sí), Alemania, Austria o Noruega.
Si la opinión pública contase para gobernar, esta sería la herencia de Biden, según dice el citado Gallup. Pero no creo que la herencia importante sea esa opinión.

Puesta al día

 Hace ya años que, en la porfía USA-China, los primeros tenían algunas bazas para debilitar a los segundos: Xinjiang-Shinjiang-Sinkiang (musulmán y nacionalista-separatista), Hong-Kong y Taiwan. El asunto de los uigures y su genocidio resultaba noticioso y útil.  Ahora encuentro este resumen en el China Daily

Apparently, many Washington politicians do not believe in mutual respect or peaceful coexistence between countries of different social systems and cultures, especially when they deem other sovereign states are in their way to world domination. That is why we do not expect them to ever kick their addiction to double standards, hypocrisy and bullying

La entrada lo es para un artículo de opinión sobre Hong-Kong, pero el "wording" es muy sugestivo: es Washington el que no quiere coexistencia pacífica enre países con diferente cultura, sobre todo si lo que está en discusión es la dominación mundial. Así que, política:  doble estándar, hipocresía y acoso. Pero, dice el articulista, no le va a servir de mucho. Veremos qué dice Biden y sus muchachos.

(Añadido por la tarde: esta es la versión desde el Foreign Affairs)

(Añadido el 18: efectivamente, junto al riesgo del coronavirus y de la crisis climática, está el riesgo de una guerra entre ambos países)

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Citas de otros tiempos

Ahí van:
1. “Ahora, muy poco tiempo después de que declarara que España es un aliado estratégico, [Evo Morales] ha cargado sin ton ni son contra el BBVA y el grupo suizo Zurich reclamando la entrega de las acciones petroleras que tenían depositadas ambas instituciones para organizar el sistema de pensiones boliviano. En el tono amenazador que le caracteriza últimamente, ha conminado a BBVA y Zurich a que devuelvan las acciones petroleras en el plazo de 72 horas so pena de intervenciones y otros males mayores. Pero la retórica amenazadora es, en este caso, un puro disparate. Las acciones petroleras que Morales y su vicepresidente García Linera reclaman son el contravalor a cambio de retribuir algunos fondos de pensiones del país. Ni el BBVA ni Zurich pretendían la propiedad de las mismas, así que el gesto de reclamación es probablemente innecesario y un poco ridículo.”
2. “La decisión del Gobierno de disponer la transferencia de las acciones que tienen los bolivianos en las empresas petroleras y que se hallan en fideicomiso de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), es un acto que se ajusta a la ley, lo que únicamente estaba pendiente de definición es el procedimiento, como reconoció el propio presidente de Previsión BBVA, Ildefonso Núñez”.
Son de hace casi 15 años y parecen referirse a asuntos distintos. Pues no. Son del mismo día y en página editorial de dos periódicos, uno boliviano y el otro chapetón, quiero decir, español, que entonces ambos pertenecían a la misma empresa. No importa por qué dijo cada cual lo que dijo. Lo que importa es que es el mejor ejemplo que tengo del escaso peso que tienen las empresas periodísticas en sus líneas editoriales. Lo que les importa son las ventas y, mucho más, los anunciantes. Hay quien dice que el negocio de los periódicos no es vender ejemplares con anuncios, sino vender lectores a los anunciantes. Así que, en un sitio (Bolivia) seguirá una línea (son sus lectores, clases medias, poco "masistas" ya entonces) y en el otro (España) seguirán otra (sus anunciantes en este caso).
Vuelvo ahora una vez más a citarlos porque es el mejor aviso que tengo para navegantes. No se fíe, compañero, no se fíe. Pero es lo que hay. Digan lo que digan, los demás (de la misma empresa).
(Añadido el 18: hay líneas editoriales ideológicas dirigidas a "su" público)

Cosas del antropoceno

 El 2020 Human Development Report acaba de publicarse. Cien páginas para describir el impacto de la especie humana sobre el Planeta y sobre sí misma, alimento para pesimistas, que eso es la I Parte. De todo: covid, desplazamientos, extinción, hambre etc. etc.

La II Parte, para no quedarse en "describir brillantemente lo mal que estamos", está dedicada al ¿qué hacer? o, más bien, a "¿qué se podría hacer si fuéramos animales racionales?". Y para demostrar que lo somos, dedica la III Parte a la medida del desarrollo humano que, por lo menos, no se queda en sustituir la media aritmética por la geométrica, como hicieron algunos conspicuos investigadores.

Como es casi obligatorio en este tipo de documentos, hay un ranking, una especie de olimpiada, de los países en cuento a su nivel (su índice) de desarrollo humano. Estos son los mejores:



Y estos los últimos de la cola:



Algunas posiciones llaman la atención y me cuesta creer que "ese país" tenga el índice que lo clasifica en un extremo u otro. Pero no es cosa de discutir las jerarquías, sino de conocer los problemas (Parte I) y los caminos para solucionarlos (Parte II). Sin embargo, lo más probable es que nos hayamos ocupado de ver en qué puesto se encuentra nuestro propio país, una forma como otra de demostrar nacionalismo o de reconocer que "all politics is local" o de ambas cosas a la vez. Pero, cuidado: si es eso lo que piensa, no hace falta que lea la Parte II. Es como la pandemia: cada localidad ha encontrado "su" solución, que es una de las formas de no solucionarla. La otra es desconocimiento del diagnóstico y las posibles terapias, y para eso sí que sirve la Parte I.
(Añadido el 17: esta es la versión en castellano)

martes, 15 de diciembre de 2020

Salió

 Con Clinton, el peculiar sistema electoral no fue en su favor y ganó en voto popular mientras Trump lo hizo en el Colegio Electoral. Ahora el triunfo de Biden ha sido en voto popular y, ayer, en el Colegio Electoral. Los Grandes Electores de estados en los que Trump afirmaba ver manipulación de votos, votaron por Trump. Y California y sus 55 votos puso la guinda. Están locos estos romanos.

Ahora queda por ver cómo reacciona este peculiar presidente que no ha conseguido MAGA (Make America Great Again, refiriéndose a los Estados unidos, no a Cuba, Venezuela, Bolivia y demás sospechosos habituales). Algunos movimientos de personal en su corte hacen que algunos todavía no estén seguros de que la transición será sin sobresaltos.

Dejo para los expertos la evaluación de la lista de promesas electorales que Trump hizo en su momento y espero que se vuelva a presentar en su programa de televisión y dedique algún tiempo a editoriales de su nueva cadena. El espectáculo tiene que seguir.

Estas fueron las promesas y su relación con la opinión pública. Véase, en particular, el segundo grupo, el de promesas (cumplidas) sin sincronía con la opinión pública (son diapositivas de una charla que di a mis amigos de ALCE a poco de aquellas elecciones y que titulé "De te fabula narratur").




Y este fue el espectáculo previo a la elección, un reality show:

Veremos si vuelve a la televisión. De momento, ya funciona Newsmax, su canal. Por lo visto, se ha peleado con la Fox o la Fox ha pensado que con quien hay que estar a buenas (adulación incluida) es con el presidente felizmente reinante. Porque no ha gobernado: ha reinado. Incluso con dinastía y validos "allegados".

lunes, 14 de diciembre de 2020

Desigualdad frente al covid

 Los hechos son estos. Las diferencias entre niveles de prevalencia y de mortalidad, clasifican a los países en cuatro grupos suficientemente diferenciados:

Many Western countries and Russia show high-prevalence and high-mortality. Many African countries and India show high-prevalence but low-mortality. Countries like Vietnam and Cambodia show low-prevalence and (likely) low-mortality. Countries like Japan and Taiwan show low-prevalence but (probably) high-mortality, although likely not as high as Western countries.

El artículo de donde tomo esta cita del Swiss Policy Research intenta enumerar los factores que llevan a estar en un grupo u otro, con especial atención a los países con baja prevalencia de los que da esta lista al principio

Non-African countries with at least one million inhabitants but less than 1000 covid cases per one million inhabitants include, notably: Laos, Vietnam, Cambodia, Taiwan, Thailand, China (ex. Wuhan), New Zealand, South Korea, Cuba, Hong Kong, Australia (ex. Victoria) and Singapore (ex. migrant workers). Other major countries with a low covid prevalence include Japan, Finland and Norway.

(Nota: el "include" lleva a los datos generales país por país) 

Los factores van desde la genética (la genética, sí) o los anticuerpos generados por situaciones anteriores (epidemias, por ejemplo) a los relacionados con decisiones políticas tomadas a tiempo pasando por estructuras sociales y demográficas particulares y cantidad y calidad de los servicios disponibles. Vale la pena leerlo. Aunque no sea más que para comparar con el propio país.

Una fuente más: mapamundis con las muertes por coronavirus y demás causas de muerte. Permite comparar países (interesante la comparación España-México o Irán-Iraq) Como para pasarse una tarde viajando y constatando las diferencias entre países. No todos son iguales ante la muerte.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Mañana, mañana sale

 Lo de mañana,  catorce de diciembre de 2020, según The Economist 

Comentarios

Pobreza de información

 Cuando hace años investigamos (no es plural mayestático, es que éramos varios) la situación de la pobreza en España para la entonces Comisión Europea encontramos algunas cosas curiosas. La primera, que el gobierno socialista de entonces negaba la existencia de tal lacra social. El hecho fue que, a propósito de aquel trabajo, me hicieron una entrevista en un periódico "de referencia". Les dije que lo importante no eran las cifras, pero ellos lo pusieron como titular de primera página, con el consiguiente cabreo de la ministra del ramo que hizo llamar a Bruselas para que me tiraran de las orejas y me disculpara. ¿Eso ya no pasa?

La otra cosa curiosa es que encontramos que la cuestión de la pobreza no se resolvía con cifras (ingresos, porcentaje de esos ingresos sobre la media, disponibilidad de dinero) sino que había que ampliar el foco introduciendo otras visiones y otras variables menos vistosas, pero más determinantes. Una de esas variables era la falta de información. En general, las personas que tenían una condición de vida que podíamos llamar "pobre", desconocían las ayudas de que podian disponer, más allá de Cáritas -que era la más evidente y activa-, Cruz Roja y demás ONG ocupadas no en la pobreza sino en los pobres. Pues eso sigue pasando. Pobreza de información, encima o por debajo.

Y pobreza de información no sólo sobre cómo diagnosticarla, sino también sobre qué es lo que la produce. Porque genética no es, aunque la familia ayude.

sábado, 12 de diciembre de 2020

En todas direcciones

 La Unión Europea tiene problemas con algunos de sus miembros (Polonia y Hungría) y con alguno de sus ex-socios, el Brexit, claro.

Los Estados Unidos, con independencia de lo que suceda el lunes en el Colegio Electoral (que parece atado y bien atado), intenta MEGA, hacer grande a América (quiere decir Estados Unidos) pero trabajando por hacerse enemigos y mantener los antiguos (Cuba, Venezuela). ¿América para los americanos?. es decir, ¿el continente para las élites estadounidenses? como parece que quiso decir Monroe, el presidente. Pues parece que no. Los Andinos por un lado, los Bolsonaros por otro, el Cono Sur con pujas internas y México sin saber si es parte de los Estados Unidos o es país independiente.

Los acuerdos entre la China, el Japón y Corea de Sur van en otra dirección. Ni fragmentación americana, ni movimientos centrífugos europeos. Multilateralismo, acuerdos, impedir que se inmiscuyan terceros, comercio y un Acuerdo Comercial que les rodea. ¿Cómo no recordar ReOrient, el libro que publicó Andre Gunder Frank hace algo más de 20 años? 

(Añadido el 13: Tendencias en sentido contrario al indicado en la Unión Europea)

viernes, 11 de diciembre de 2020

El derecho del fuerte

El derecho internacional público (otra cosa es el privado) tiene un pequeño defecto: que no existe una instancia que controle su aplicación. De alguna forma, todo depende de la buena voluntad de los afectados por sus leyes. Ese vacío viene ocupado por la fuerza, por las "jerarquías" mundiales en las que el que manda, manda. Y, si no, bombardea o condena a quedarse sin comercio o se le cortan las relaciones con otros países. Lo sucedido con el presidente en funciones de los Estados Unidos (queda por ver qué pasa en el Colegio Electoral, todo sea dicho) y el rey de Marruecos es un buen ejemplo que marca tendencia. El primero "concede" al segundo, por encima de los acuerdos de Naciones Unidas (papel mojado, como se ve), la soberanía sobre el Sahara Occidental, antigua colonia española pendiente de referéndum de autonomía (que ahí sí que tiene base, con perdón de los secesionistas catalanes). ¿El precio? Que Marruecos mantenga relaciones con Israel, en plena Hanukkah y en plena construcción de carreteras que faciliten la ocupación colonial de lo que queda de Palestina. El acuerdo incluye algunos regalos más por parte USA. No tendría que hacer falta subrayar la flagrante ilegalidad de este ocupación si por tal se entiende la violación de acuerdos de Naciones Unidas al respecto. (Nota: el antijudaísmo es racismo; el antisionismo es anticolonialismo).

Esos acuerdos son un pirandeliano "così è (se vi pare)", así es si así os parece. Si al que manda no le parece, pues pelillos a la mar. Todo ello sin introducir a la China en el asunto. El imperio de la ley, dicen.

(Otra nota: de esa ex-colonia española que ahora será colonia marroquí por encima de la ley, sale una buena parte de los inmigrantes ilegales que llegan a Canarias)

jueves, 10 de diciembre de 2020

Desencanto con la vacuna

El texto puede leerse en el Foreign Affairs. De momento, las Bolsas han reaccionado al alza y las televisiones han disfrutado con la primera mujer vacunada en en Reino Unido y el primer varón (llamado William Shakespeare, por cierto). Rusia ya llevaba un tiempo con Sputnik V y supongo que también la China con CoronaVac reforzando ambos, por ese medio, la relación con América Latina.
El mundo ha dado un respiro. Efectivamente, cautivo y desarmado el ejército del coronarivus, la guerra ha terminado. Por supuesto que se trata de un paso importante, pero no del fin de una guerra. El artículo que cito piensa, más bien, en un alto al fuego. 
Pero no está todo ya hecho. Primero, los países ricos están comprando o reservando por encima de sus necesidades mientras los países pobres no están para estos dispendios. Ni siquiera para el gasto mínimo necesario para cubrir sus necesidades y para compensar a las empresas farmacéuticas por su esfuerzo investigador. Allí donde vacunarse sea previo pago, es obvio que los pobres sabrán lo de "pobre del pobre que al cielo no va: lo chingan aquí, lo chingan allá". 
Además, las limitaciones de cada vacuna están por ver. 
El artículo que cito termina con estos párrafos:
It is possible that disillusionment will follow, especially as health inequities between and within countries will become more visible over time.
[...]

Such popular frustrations could deepen skepticism of vaccines and fuel more dangerous disinformation, compounding the challenges of administering global immunization programs. In other words, disillusionment risks creating a negative feedback loop that ends up prolonging the pandemic. As a result, governments must be careful to set realistic expectations around vaccination drives and to carefully calibrate their public messaging.

The imminent arrival of effective vaccines is good news, but it won’t mean an immediate end to the health crisis. With shortages likely to remain a reality in much of the world for at least a year and distribution challenges set to slow immunization efforts long after that, the world should be prepared for COVID-19 to linger for some time. More likely than a swift victory over COVID-19 is the beginning of an extended period of détente with the virus.

El subrayado es mío. Hay coronavirus para rato. 

 

 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Optimismo, o no

 The Economist repasa primero las razones que hay para el pesimismo. Son clásicas. Pero su argumento se centra en el previsible aumento de la productividad con un horizonte de cinco años. Si salimos de otros, saldremos de esta. Las empresas y los mercados lo están empezando a intentar.



La Vanguardia, por su parte, presenta las razones a favor del colapso. De hecho, están implícitas en el gráfico de The Economist: la productividad se consigue reduciendo el empleo (ya se sabe: productividad es el resultado de dividir el producto por el número de productores). Y eso tiene consecuencias sociales no precisamente tranquilizantes.

Se sabe. Predecir a partir de una sola variable es fácil. Puedo predecir, sin que intervenga ninguna indeterminación, que si suelto este lápiz, caerá al suelo. En la práctica (no en la teoría) solo cuenta la ley de la gravedad. Algunos sistemas algo menos simples (como los meteorológicos) ya no son tan fáciles de predecir. Tienen, sí, modelos de predicción, pero son incapaces de determinar dónde están, por ejemplo, las fronteras entre la lluvia de mañana y el sol de mañana. Más de una vez me ha pasado ver la predicción del tiempo para mi pueblo y constatar que no coincide con lo que veo por la ventana. 

A lo que voy. Con predicciones economicistas se puede acertar, pero por casi por casualidad, a no ser que se refieran a unas muy pocas variables. Cuando se introduce capital, materia prima, gestión, empleo, tecnología, condiciones políticas, mediambiente (y su particular posible crisis) y población, la predicción ha de tomarse con mucha cautela o, sencillamente, adoptar aquella que mejor se adapte a las propias preferencias. Los optimistas elegirán una y los pesimistas elegiremos otra. No es cuestión de que el pesimista es un optimista con más información. Eso lo dicen algunos pesimistas. Y su tesis se resquebraja ante ejemplos como los catastrofistas de QAnon. En todo caso, siempre es placentero reducir, aunque sea muy poco, el nivel de incertidumbre en el que se vive en momentos como los actuales.

(Añadido el 12: más sobre el colapso, aquí, o, por lo menos, sobre lo catastrófico que va a ser 2021)

martes, 8 de diciembre de 2020

Mala noticia

At least one person has died and 227 have been hospitalised by an unidentified illness in India's southern state of Andhra Pradesh.
La cita es de la BBC y la noticia está desarrollada en la NDTV (Televisión de Nueva Delhi). La enfermedad es de tipo epiléptico y no parece que el agua tenga algo que ver. Ninguna de las pruebas aplicadas  (alimentos, sangre, orina) ha dado resultados convincentes sobre la causa de esos síntomas que, por lo visto, no se trasmiten de persona a persona. Afecta a los jóvenes y a los niños. Es una mala noticia para los enfermos, sus familias y posibles nuevos afectados. 
Sólo dos maldades al respecto: 1. la India podría haber sido el punto de origen del covid-19 que de ahí pasaría a la China y 2. Andhra Pradesh es uno de los estados de la India más afectados actualmente por el coronavirus.
A ver qué dicen los epidemiólogos. Espero que no sea una mutación más del virus original de la actual pandemia. Inch'allah.
Y no se olvide la nueva gripe aviaria en el sur de Francia, también por mutación de virus previo. Pero tampoco la suerte de los visones en Dinamarca.
Ni se olvide que la obsesión con el coronavirus puede hacer olvidar otras muertes que pueden haber sido causadas por esa obsesión.

Quítate tú, que me pongo yo

 Una de las patatas calientes que Trump, con exquisita deportividad empresarial, ha dejado a Biden, su sucesor, que no ganador ni, mucho menos, vencedor, es el asunto de Irán (es decir, Israel y Arabia Saudita y con la inestimable ayuda de estos). El otro, probablemente de más calado, pero no por ello más vistoso, es el de la relación con la China. Un general retirado, contaba Newsweek, los unía. 

No extrañe, pues, que al ver esta noticia en The Guardian, corriera a ver un par de periódicos chinos accesibles. Lo que decía el inglés era que el ministro de asuntos exteriores taiwanés denunciaba los propósitos de Beijing de expandir su "orden autoritario", cosa que esperaba que evitaran los regímenes digamos "amigos", cosa que, también desde ellos, (en Foreign Affairs) se pedía. 

Lo primero que encuentro, en People's Diary (edición en castellano), es que el "Canciller chino exhorta a reanudar diálogo, volver a encarrilar los lazos y reconstruir confianza mutua con EEUU". Una buena forma de superar un conflicto es mediante el diálogo entre las partes.

Después, el South China Morning Post (menos oficialista que el anterior) cuenta la reacción del canciller chino ante algunas prohibiciones estadounidenses respecto a Hong Kong que considera "interferencias" y ante las que están dispuestos a tomar las "contramedidas necesarias". Si tú interfieres, yo interfiero. Bien diferente del diálogo.

Y un artículo de opinión en el mismo diario en el que se afirma que el "comercio chino será la garantía de la paz mundial". Volvemos a otra forma de afrontar el conflicto: transformarlo. Pero, añade que el comercio es para evitar la solución militar:
Much-maligned trade and supply chains, made possible by China’s WTO membership engineered by Zhu Rongji, may ultimately deter the West, led by Washington, from pursuing a military solution to contain China’s unstoppable rise

El subrayado es mío. El tango es cosa de dos. No extrañe que, desde los Estados Unidos, se "explique" que la China es el primer enemigo ¡de Asia! La razón es obvia: el expansionismo chino es malo. Si fuera opinión china se usaría otro vocabulario, pero se acabaría diciendo que el expansionismo estadounidense es malo.

lunes, 7 de diciembre de 2020

Militares retirados

 Se retiran relativamente pronto. Lo sé por familiares y amigos. Y ahora se les reconoce el derecho a la libre expresión de sus ideas, sus apoyos a unos políticos, sus rechazos a otros y, en general, sus diagnósticos sobre la problemática situación presente, no precisamente muy favorable de la democracia, vistas, además, las conspiraciones en contra de los intereses auténticos del país. Podríamos estar hablando de algunos ex-militares españoles expresando sus ideas en cartas abiertas y en chats algo menos abiertos pero, visto lo visto, accesibles. Algunas exageraciones sobre la última guerra civil (que no fue la única en las Españas), alusiones a 26 millones de fusilables o denuncia del deterioro de la democracia (inorgánica, por supuesto) presente. Ha defendido a estos autores la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, una especie de aprendiz de Trump con la inestimable ayuda de quien le escriba los discursos. 

Pero no. El desencadenante de este post han sido algunos ex-militares estadounidenses expresando sus ideas en cartas abiertas y en chats algo menos abiertos pero, por lo visto, accesibles. Diagnósticos, conspiraciones, apoyos a determinados políticos (que, a su vez, les defienden) y preocupación por el deterioro de la situación política del país o, para ser exactos, la situación de las presidencias del país. No piden el golpe de estado (sea lo que sea esa etiqueta), pero piden la ley marcial, que eso sí se sabe lo que es.

Libertad de expresión, por supuesto. Y no confundir la parte por el todo. Pero esa parte existe, como ha existido en otros momentos. Son militares sin mando en plaza, pero recuérdese que cuando hay un llamamiento de este tipo lo que hay que calcular es la correlación de fuerzas: si los críticos son mayoría, el resultado es el cambio (golpe, putsch, revolución); si son minoría, el resultado son juicios como los que se produjeron en España para los sublevados el 23-F de 1981; si las fuerzas están en empate, como estuvieron en 1936, eso significa guerra civil. Militar, por supuesto.

Perro ladrador, poco mordedor. Pero ¿agita el miedo? Tal vez sí.

sábado, 5 de diciembre de 2020

Etiqueta: lo fue o lo sería

 Lo que pueda hacer todavía el todavía presidente Trump para evitar dejar de serlo, se puede tildar de golpe de estado. Lo que sucedió en Bolivia el año pasado todavía se discute (haga la prueba y ponga en su buscador "Bolivia golpe de estado 2019". Si es usted partidario del MAS, no hace falta. Y si es contrario, tampoco). Es el New York Times el que plantea la débil frontera que separa el golpe de la revuelta. O de la revolución.

El procedimiento puede ser algo así: 1. se tienen opiniones favorables o contrarias a lo sucedido sea por sus actores, por su desarrollo o por sus resultados: 2. se busca la etiqueta que mejor encaje con esas opiniones y si es valorativa, mejor: y 3. se define lo sucedido según dicha etiqueta con las consecuencias que correspondan.

Entretenimiento: ¿Fue golpe de Estado lo de Franco? ¿Y lo de Fidel Castro? ¿Y la Revolución de Octubre? ¿Y lo de Hitler? ¿Y lo de Mao? Depende, claro.

Procedimiento frecuente, sí. Pongamos el caso del asesinato de un científico atómico iraní. Con independencia de quiénes fueran los que le enviaon el dron, lo que ahora viene a cuento es la etiqueta con la que se lo clasifica: si han sido los "nuestros" es un asesinato, pero si han sido "los otros" es terrorismo. Si el científico hubiera sido israelí o estadounidense, sería terrorismo, evidentemente.

Téngase en cuenta que la etiqueta no es una "cosa", como lo que lleva pegado un producto en el supermercado para indicar su precio, que incluso puede cambiar con las rebajas. Etiqueta, en estos asuntos, es una calificación (un juicio de valor en muchos casos) cuyo contenido es variado (doctores tiene la Iglesia que discuten sobre el "verdadero" contenido). Según el contenido que se le dé a la palabra, será golpe o no lo será.

"Les paroles seules comptent. Le reste est bavardage", que diría Ionesco. 

(Un caso particular para habitantes de la Península Ibérica -excepto Portugal-: el etiquetado del partido político vasco EH Bildu con claras consecuencias)

Vacunas, sí

 Ya las hay, ya se han comprado y ya va a haber quien se vacune con ellas. Cautivo y desarmado  el ejército del coronavirus, la sanidad ha alcanzado sus últimos objetivos sanitarios. La guerra ha terminado. 

¿A que suena raro? Pues sí. La guerra no ha terminado y, más bien las guerras, van a seguir teniendo dos aspectos ajenos a la sanidad. Primero, el nacionalismo. Los ingleses, satisfechos. Britannia rules the waves. Pero hay más nacionalismos en juego en la producción, compra y distribución. Se espera espectáculo.

Y hay algo que tiene antecedentes y tendrá consecuentes: el uso de la corrupción para que los gobiernos compren una cosa u otra. He citado muchas veces el caso del tamiflu. Lo que ahora cuenta el Washington Post que cito es mucho más: se trata del uso sistemático de la corrupción por parte de una empresa farmacéutica -china por cierto-. Ha "untado" a quien se ha dejado y para vacunas pasadas y es de suponer que en la presente. Por supuesto que no todas las empresas farmacéuticas se dedican a la corrupción, pero ya se sabe: si quieres ser competitivo tienes que aceptar las reglas del juego (Un viejo amigo, jardinero, tuvo la ocasión de su vida: vender una enorme cantidad de su producto a una administración pública a cambio de una coima. Mi amigo se negó. Perdió la subasta. Y, con el tiempo, dejó la profesión).

En fin, cuando me toque, me vacunaré.

(Añadido el 11: La OMS y el nacionalismo vacunal. Sin embargo, la pandemia habría reducido el empuje del independentismo catalán)

viernes, 4 de diciembre de 2020

Gobierno: solución o problema

 Pues las dos cosas, pero en proporciones variables. 

Por ejemplo, la pobreza, en los Estados Unidos, disminuyó a principios de 2020 cuando el gobierno intervino y se disparó hasta los niveles actuales cuando el gobierno se dedicó a otras cosas. Y así en otros temas como el mediambiente, la tendencia al monopolio o la desigualdad que frena a la economía (debe de ser evidente que no se reduce sola, sobre todo si se tiene en cuenta el papel de los ricos en el asunto. Y el de los pobres). 

Pero algo de razón tienen los que predican que "el gobierno no es la solución: es el problema". Si es como ideología, ni esta ni la anterior. No solo es cuestión de gobernos desastrosos, que haberlos haylos, sino de la misma lógica que se aplica para lograr el gobierno y que no sólo es cuestión del uso inmisericorde de la mentira y el engaño, sino también del recurso a medios "politiqueros" de conseguirlo o mantenerlo. Las disputas en los Parlamentos son un buen ejemplo de hasta qué punto no presentan soluciones sino que causan problemas adicionales (enfrentamientos, polarización, desdén hacia la política, desencanto, búsqueda de líderes de mano dura, es decir, no democráticos y no por ello mejores en la solución de problemas reales de la gente real).

No es, pues, cuestión de ideología o de principio general, sino de análisis concretos de situaciones concretas y ver en qué casos es solución y en qué casos es problema. Hablando de gobiernos democráticos. La dictadura o la anarquía, merecen otro tratamiento, pero teniendo en cuenta que no se sitúan en los extremos de una recta sino en los extremos de una herradura, más cerca entre sí de lo que lo estarían si se tratara de línea recta.

jueves, 3 de diciembre de 2020

Casta y clase

 Hace muchos años, trabajando en un proyecto internacional, compartía equipo con dos indios, uno era bramán y el otro de una casta inferior que nunca supe. Pero sí  sabía que era de una casta inferior porque cuando hacíamos cola para tomar café, este último se encargaba de llevar al café a su superior. Más tarde, compartí habitación con el bramán y pudimos compartir muchas horas de asueto, en medio de Sri Lanka. Él llevaba la voz cantante y yo escuchaba su predicación sobre su "filosofía". No vendrá mal recordar que Gandhi defendía a los dalit, a los intocables, a los parias, pero defendía la estructura de castas, probablemente por ser un factor de estabilidad: nadie podía ni pretender subir ni temer bajar. Desde este punto de vista, no había movilidad social.

La movilidad social se deja para los estratos sociales, esa clasificación que hacen en censos y encuestas a partir de renta, educación, lugar de residencia y, sin agotar la lista, incluso la religión (en países en los que hay religiones de "clase alta", es decir, de estratos altos) y de "clase baja"). Esta forma de ver la sociedad permite observar cómo los individuos pueden subir y bajar, existiendo, en muchas sociedades el impulso a subir (movilidad ascendente) y el riesgo de caer (movilidad descendente). Por cierto, en algunos países la movilidad va asociada a cambio de religión, más de acuerdo con el nuevo estatus del individuo. No hay relación estre estos estratos: los individuos los perciben y se habla de clase alta, media, baja y sus subdividiones (media-media, media-alta y media-baja) y así indefinidamente. Es cuestión de decidir qué indicadores se van a usar para clasificar al individuo.

Otra cosa son las clases sociales. Para hablar de ellas, ya no se hace cuestión del individuo sino del conjunto, sus subdivisiones en términos de poder y su relativa establidad a pesar de que algunos individuos cambien de posición. Aquí ya no cuenta el individuo sino sus conjuntos estables y relacionados. La simplificación genial que hace Orwell en su 1984, con "Los de Arriba", "Los intermedios" y "Los de Abajo". Si al hablar de estratos podemos hablar también de intereses individuales, al hablar de clase, y Orwell lo hace, hay que recurrir a intereses de cada una de ellas, intereses que pueden ser opuestos y llevar a lo que se llama "lucha de clases".

Y volvemos a las castas en esta investigación sobre la pobreza en las castas-etnicidades en una zona del Nepal. Hay bramanes  y dalits, pero muchas otras clasificaciones más que muestran situaciones bien diferentes respecto a la pobreza en cada una de esas calificaciones. Ninguna sorpresa en que los bramanes tengan porcentajes de pobres muy bajos (pero haberlos, haylos). Pero indica hasta qué punto algunos enfoques de las ciencias sociales convencionales son insuficientes o incluo engañosos.

Intente clasificar a la familia Trump: padres, hijos, nietos y biznietos ricos de nacimiento. ¿Casta, clase, estrato? O hágalo con los Borbones.  Creo, en todo caso, que "estratao" es lo menos útil para entender demasiadas cosas. Y es que, una vez más, clase, estrato y casta son palabras que usamos para entender la realidad social. A veces, entender es clasificar para así poder comparar. Pero no son cosas. Kant o Weber estarían de acueredo.  Y los de la vía media escolástica, también: ens rationis cum fundamento in re, ente de razón con fundamento en la cosa, la realidad, el noumenon kantiano.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Las barbas de tu vecino

 El artículo del Financial Times comienza así:

Janet Yellen warned of “more devastation” if the US failed to address the economic fallout from the coronavirus pandemic and its disproportionate toll on low-income families as she was introduced by Joe Biden as the next Treasury secretary

 A sus 74 años no debe de estar dispuesta a exageraciones, visto, además, su currículum en el campo de la economía. El modo con que el coronavirus está afectando a la familias de renta baja puede llevar a un desastre, todavía más "devastación".

Eso lo dice para la potencia que todavía es Estados Unidos. Es de suponer que algo parecido, si no más dramático, se puede decir para la Unión Europea en general y para sus países periféricos como España en particular. Y no te digo para paises en la periferia del sistem mundial. Todo eso sin contar con la demografía.

"Ayudas" al consumo, como los euros que da el ayuntamiento de mi pueblo para determinadas compras, es lo más que se oye, sin entrar que de algún sitio tiene que salir ese dinero y que las deudas no puede crecer indefinidamente. Si esos bonos los llevamos a la Unión Europea, primero, puede que no se lleguen a conceder, vistas las condiciones que Polonia y Hungría no aceptan y por tanto vetan. Y, segundo, que también es cosa, como en mi pueblo, de aumentar la deuda. 

Añádanse los muchos casos de países en los que ni eso. Devastación es poco.

Mientras, sigamos hablando de vacunas sin entrar en el espinoso tema de cuánto y cómo se van a pagar. Todo un símbolo: el CEO que se enriqueció en millones trajinando sus acciones cuando anunciaba el logro de la vacuna por parte de sus investigadores.

Pobre del pobre que al cielo no va: lo chingan aquí, lo chingan allá. Lo aprendí de mis amigos mexicanos.

Y esto es sobre las Españas, según cuenta La Vanguardia por su parte:

El Banco de España estima que hasta un 10% de las empresas está abocado al cierre por la crisis
Cuatro de cada diez compañías no podrá pagar los intereses de la deuda con sus resultados de este año, alerta el supervisor

No tendría que hacer falta insistir sobre la relación de esta perspectiva con la devastación del desempleo, la desigualdad y la pobreza. Al fin y al cabo, en los Estados Unidos hablan explícitamente de hambre incluso entre personas con trabajo fijo pero bajo salario. Y en el mundo .

(Añadido el 5: en enero en los Estados Unidos habría entre 5 y 12 millones más de pobres respecto al enero de 2019)

martes, 1 de diciembre de 2020

La historia no se repite, pero resuena

 En medio de una pandemia, la campaña para convencer de que no había habido derrota tuvo su éxito, en particular entre los hambrientos que la crisis económica y las malas políticas habían producido. Además, era evidente que los culpables eran los socialistas y los judíos conspirando. Esquema fácil: insatisfacción y miedo (las dos cosas) en la población, presentación de los culpables de todo ello y subida del líder que va a dar respuesta a tanto desmán. 

No, no es actualidad. Es una descripción que publica el New York Times de lo que fue la Alemania de 1918, con masas empobrecidas, gripe española (no estadounidense), con propagandistas de que no habían perdido la guerra y presentando a los nazis como los que solucionarían las conspiraciones de socialistas y judíos. Gran esperanza en el futuro glorioso. Y, añado, MAGA, making America great again. Perdón, quiero decir "tomorrow belongs to me" (puesto al día aquí)

(Añadido el 2: De todos modos, como explican aquí en el New Yorker, comparar no es identificar. Se puede comparar a Trump con Hitler, pero eso no supone negar las diferencias. Haberlas, haylas)

lunes, 30 de noviembre de 2020

¿Raza?¿Qué raza?

 Copio y pego de un artículo de Le Monde diplomatique:

Comment expliquer que M. Donald Trump ait gagné des suffrages au sein de minorités qu'il n'a cessé de fustiger au cours de son mandat ? Peut-être par le fait que les individus ne se définissent pas exclusivement par leur « race », et qu'ils ne se retrouvent pas nécessairement dans la définition du racisme proposée par certains universitaires
No es mala explicación. Porque el hecho es curioso: grupos atacados continuamente por Donald Trump le han votado, en cambio, de forma constatable. El problema, dice, es la definición de categorías como "raza" que no hacen que el individuo se defina como integrante de la misma. Soy de los que creen que las "razas" no existen a no ser en la mente de quienes creen que existen. Comprenderá mi problema cuando tuve que contestar cuál era mi raza en el formulario del censo de los Estados Unidos que me encontré en mi puerta en uno de mis viajes.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Gripe española, gripe china

 La gripe de 1918, la que se llevó por delante a mi abuela dejando a mi madre huérfana apenas nacida, se llamó "española" por motivos que se me escapan. Sí sé que no se había originado en España ni los primeros casos se habían producido allí. Si fuera por el origen, sería gripe "estadounidense" y si fuera por conocimiento podría llamarse "gripe de Brest". ¿Española? Pues, parece, que porque la prensa local le dio mucho más eco que en los países centrales todavía enredados con los ecos de la I Guerra Mundal.

Ahora la gripe puede llamarse china porque los primeros casos se conocieran en Wuhan, aunque, posiblemente, se originaran en la India o incluso en el norte de Italia

Los españoles aceptaron lo de aquella gripe. El gobierno chino de ahora no está contento con lo de "gripe china" y ha iniciado una campaña para disociar del nombre de su país la actual pandemia. ¿Qüestió de noms?, que diría Joan Fuster? No sólo.  

(Añadido el 18 de diciembre: en los pasaportes taiwaneses puede aparecer como "coronavirus de Wuhan", razón por la que el gobierno de Beijing los rechaza).

Violencia policial

 Estaba dándole vueltas a la proliferación de noticias, en países bien distintos, sobre la violencia policial, en algunos casos asociadas a la prohibición de tomar fotografías o filmarlas. Intentaba ver las constantes como la desproporción entre los violentos y los violentados, el elemento racial, la nocturnidad y ya me estaba haciendo una idea cuando he encontrado la entrada de ese comentario:

Questionamos o SNS de cada vez que um médico falha? Pomos em causa a justiça por causa de um juiz corrupto? Porquê então a desconfiança em torno das forças policiais de cada vez que um agente erra?

Efectivamente, no se trata de desconfiar de la policía, sino de preguntarse por qué tales cosas se producen en contextos tan dispares. Y, bajando a lo local, intentar entender tanto al atacante como al atacado (y viceversa, cuando se intercambian los papeles)