lunes, 30 de septiembre de 2019

Cortesía parlamentaria

 Era un mito. El parlamento servía para parlamentar, no para insultarse, gritarse y casi zaherirse como se observa ahora en muchas partes. La culpa, como era de esperar, siempre la tienen "los otros" en parlamentos en los que la polarización social se trasforma en polarización política (y viceversa), generando espectáculos por lo menos discutibles desde la lógica de la cortesía parlamentaria. 
Puede verse, aquí, lo sucedido hace pocos días en el parlamento catalán y puede compararse con la versión que da Le Monde de lo sucedido en el parlamento británico.
Depuis le référendum sur le Brexit, la politique britannique a largement perdu sa réputation de stabilité et ses manières policées. Et ces derniers jours, elle a franchi un palier dans la violence verbale, la rhétorique agressive de Boris Johnson faisant polémique. Du moins, dans le camp des « Remainers », partisans de l’Europe, et des plus modérés des élus conservateurs.
Mais au congrès annuel des tories, qui s’est ouvert dimanche 29 septembre à Manchester, la garde rapprochée du premier ministre s’est plutôt employée à justifier le vocabulaire de son chef. 
Brexit y Catalexit con sus peculiaridades cada cual.
(Añadido el 1-O: Un artículo de Roca Junyent sobre los hechos en el Parlamento catalán donde dice
El insulto, la descalificación, el menosprecio explicitado groseramente no es el lenguaje del Parlament. No debería serlo ni dentro ni fuera del Parlament, pero nunca y en ningún caso en el Parlament. Esto hace daño; mucho daño. No es gratuito. Tiene costes de presente y de futuro.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Cambio climático

He seguido con mucho interés algún que otro amigable intercambio de mensajes primero sobre Greta Thunberg y después, ya en general, sobre el cambio climático.
Sobre el primer asunto, he encontrado numerosos argumentos denigrando a la joven manifestante y a sus padres, otros tantos defendiéndola y uno en el que se le daba la voz a ella para poner los puntos sobre las íes en particular sobre sus acusadores. Puedo imaginar que entre estos, más de uno habrá pensado, si no dicho o escrito, que eso también se lo habrían escrito otros. Pero el tema no es ese.
El tema es la discusión entre los que niegan el cambio climático y los que aseguran su inminencia, con la variante de los que aseguran la intervención humana y la de los que la niegan. Prescindo de los que se quedan en la pura afirmación de quien sabe que tiene razón, sea negando o afirmando la eventualidad. Me interesan los que recurren a la "ciencia" para fundamentar su parti pris. Cosa nada difícil ya que ha habido grupos de científicos defendiendo como tales científicos cualquiera de las dos opciones. He leído reportes de unos y otros y me excuso de no tomar partido ya que carezco de formación para juzgar datos, tratamiento y modelos. Sí me resulta curioso el entusiasmo con que los que discuten de estas cosas en la prensa se acogen a "sus" científicos. Es la Ciencia la que habla para decir, precisamente, lo que uno cree. "Cree" es la palabra clave porque, a veces, es un tipo de Fe (creer en lo que no se ve por confianza en quien lo predica).
Sin embargo la ciencia no es fuente de fe. De ninguna. Sus proposiciones son siempre, o deberían serlo de ser científicas, provisionales. Como diría Popper, que todavía no se han demostrado falsas. Los científicos anteriores a Galileo o a Einstein eran científicos y si no reconocieron los nuevos datos dejaron de serlo. Recurrir a los científicos, sin más, es algo que hacen hasta los tierraplanistas que también, como con el cambio climático, utilizan argumentos tan poco científicos como el de atribuir aviesas intenciones y oscuros intereses a los que creen lo diferente de lo que uno cree. Hay algún que otro caso (el de una petrolera en concreto) en el que la empresa ha sido denunciada y se encuentra pendiente de juicio por haber tenido datos importantes sobre el cambio climático y haberlo ocultado a sus accionistas mientras defendía el negacionismo.
El problema, me parece, podría tener otro planteamiento: el de la esperanza matemática. Se trata de multiplicar la probabilidad de un evento por los daños o beneficios que acarrearía. Escasa probabilidad pero pingüe beneficio puede llevar a mucha gente a jugar a la lotería. Probabilidad real (pero discutible según los diferentes modelos), pero daño inmenso, tendría que llevar a darle la razón a Greta.
(Añadido el 3 de octubre: Un repaso a las "gretas" latinoamericanas y a su relativa invisibilización)

domingo, 22 de septiembre de 2019

Cuarenta años son nada

Pero son los que llevamos del siglo XXI. Los siglos son una convención (los viejos del lugar recordarán las discusiones bizantinas sobre cuándo comenzaba "oficialmente" el siglo XXI: ¿el 2000? ¿el 2001?), pero sí se pueden ver determinadas características que hacen que una época se distinga de otra, debido a hechos particulares que inician el "siglo" o que lo clausuran. Eric Hobsbawm escribió sobre "el corto siglo XX" (1914-1991). Wallerstein y Hopkins hablaron de 1945-2015.. Para otros, el siglo XXI comenzó antes, hace 40 años, cuando se producen hechos en Irán, Arabia Saudí, Afganistán, Gran Bretaña, los Estados Unidos y la China que siguen marcando la actualidad.
Los españoles recordarán los "cuarenta años" de franquismo y los "cuarenta" que llevan de democracia. No es una ley histórica, por supuesto (tal vez existan, pero esta no lo es y, si existiera, no sería tan respetuosa con los años terminados en cero, que es también otra convención, la de esta numeración de los años, diferente a la musulmana o a la china o la judía).
En todo caso, sí está claro que los hechos (y tal vez algunos más) que el artículo enumera  que sucedieron hace 40 años siguen influyendo en el sistema mundial.
Por añadir posibilidades, autores de reconocido prestigio como Wallerstein hablarían no de 1979, sino de 1968, como año de una revolución en dicho sistema.
Total, que intentamos introducir algo de orden en un conjunto caótico. De alguna forma, conocer es ordenar... provisionalmente.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Bancos con problemas

Sucede, que yo encuentre, con bancos alemanes y su fiabilidad y con directivos y empleados de bancos ingleses y alemanes acusados de delitos que tienen que ver con su trabajo. Las cifras de los robos y fraudes de estos últimos son espectaculares, por lo menos para un pensionista como yo. En los Estados Unidos hay dudas sobre su capacidad y también alguno está siendo investigado. En las Españas, problemas de liquidez y caída de beneficios.
Es un conjunto muy heterogéneo (he renunciado a seguir buscando), pero me indica que algo no marcha bien con los bancos, otrora reyes y señores, pero también otrora causantes de profundas crisis en el sistema económico mundial (Lehman Brothers, recuérdese: no estaba solo).
Tal vez no tenga mucho que ver, pero este gráfico me da qué pensar. Está tomado de un artículo de Estudios de Política Exterior que comienza haciendo una referencia a la crisis iniciada en 2008 y aún no finalizada (Los datos se refieren a Europa):

viernes, 20 de septiembre de 2019

Clasismo con los inmigrantes

Ya comenté el clasismo de la Naturaleza con las Bahamas y en otros países. Y el clasismo del turismo. Pero éste con los inmigrantes es extremo e incluye a las Bahamas (y a las Españas, Andorra, Mónaco, Bulgaria, Portugal, Grecia o Hungría entre otros). Si usted es rico y hace la inversión correspondiente y del monto correspondiente, usted tendrá "papeles". Si no, ya sabe lo que le espera. Si es rico, llegará en avión con todos los honores; si es pobre, llegará en patera o en barco salvavidas o se morirá en el Mediterráneo. En todo caso, de "papeles", nada.
Evidente: los ricos no ponen en peligro nuestros valores y costumbres.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Desconfiar de mi encuesta

El País, diario de Madrid, publica esto hoy en su edición digital (no he visto la edición en papel, supongo que, por lo menos, no tendrá tantos colorines). Se trata de las diversas encuestas electorales llevadas a cabo en España antes y después de las elecciones pasadas, las del 28 de abril. Son los puntos a partir de los cuales extraen un promedio.
Algunas lecciones. Primera (válida para otros países cuyas encuestas electorales sigo), no tiene mucho sentido, viendo la dispersión de las diferentes encuestas, tomar como "fuente de verdad" una determinada encuesta y menos si es la que dice lo que a mí me gustaría leer. La metodología cuenta, la muestra, los encuestadores, si por teléfono o directamente, si se ha hecho "cocina" (repartir los que no saben o no contestan entre las restantes opciones según criterios que han funcionado -es un decir- otras veces) y si el periódico ha hecho su particular "lifting" para evitar que un dato le estropee una buena historia.
Segunda, en todo caso, saber que la encuesta pretende (otra cosa es que lo consiga, vista la dispersión de resultados) hacer una "fotografía" estática de la situación en la que se hace la encuesta. No es una predicción. Es un "qué sucedería si los votantes acabasen votando como dicen ahora". Pero como es evidente que los votantes cambian con el tiempo...
Tercera, las tendencias son más significativas. Y estas tendencias de los promedios tienen su interés, pero también pueden cambiar, como se ve que cambiaron en torno a enero. Imaginen que ese promedio se tomara como predicción de lo que iba a suceder en abril: ¡a tres meses!
Si la abstención favorece a unos o a otros, es materia de opinión. Difícilmente se puede saber. No rechazo la intuición, pero no le doy el valor de constatación.
¿Rechazar las encuestas? Nada de eso. Son materia de reflexión, no fuente de conocimiento, y por eso son importantes. Si es que se reflexiona, claro. No si se utilizan como parte de la propaganda electoral.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Fragmentación polarizada o viceversa

El hecho es que los partidos políticos se multiplican y pueden aparecer en todos los puntos del espectro ideológico con incremento notable en la extrema derecha (FPÖ en Austria, Vox en España, Lega en Italia y así sucesivamente). Después viene la polarización: forman grupos y estos se oponen entre sí, pero sin dejar las oposiciones internas al grupo. La oposición interna en el bloque puede ser resultado de competencia por el voto similar. La oposición entre bloques puede ser resultado de diferencias ideológicas no siempre claras. 
Se fragmentan y después se unen en bloques. Pero también puede verse el proceso como una fragmentación de un bloque previo producida por diferencias menores que se convierten en fundamentales. Son menores porque el bloque se mantiene, son fundamentales porque los miembros del bloque compiten por el voto y encuentran "tibieza", "traición", "errores", "fallos" en sus compañeros de bloque. 
¿Resultado? Multiplicación de procesos electorales como los ha habido en Grecia y Turquía. Hoy se sabrán los resultados de la repetición de elecciones en Israel y todo hace pensar en un empate entre los dos grandes manteniendo la pluralidad de partidos y la dificultad de generar alianzas que lleven a una mayoría que permite un nuevo gobierno. No hace falta ver muchas encuestas para pensar que algo parecido podrá pasar en la repetición de elecciones en España. Los resultados del 28 de abril no llegaban a tanto como lo de Israel, pero está por ver si los del próximo 10 de noviembre sí que llegan. Los expertos se dividen entre los que creen que el aumento de la abstención favorecerá al bloque de la derecha y los que creen que lo hará al de la izquierda, siendo previsibles batallas propagandísticas dentro de cada bloque que ya han comenzado.
Reino Unido, Alemania, Francia, Austria, Holanda, Bélgica e  Italia han tenido gobiernos minoritarios que han tardado mucho en formarse y que a veces incluso han sido muy breves, es decir que han terminado volviendo a las urnas. 
Habrá que ver la abstención en Israel, pero sí se sabe de la ansiedad, cansancio, irritación producida por esa clase política, irritada a su vez porque el electorado no dice lo que cada partido quisiera que dijera. Sigo pensando que esos procesos favorecen a la ultraderecha. Menos mal que la historia no se repite ni en comedia ni en tragedia. Pero no viene mal echar un vistazo a los comienzos del siglo pasado en Europa.
(Añadido el 20: sí que ha habido países en Europa que han tenido cuatro elecciones en cuatro años: Grecia)

martes, 17 de septiembre de 2019

Promover las ideas neoconservadoras

Un artículo muy interesante publicado en Ha'aretz, periódico israelí, sobre cómo han ido avanzando las ideas neoconservadoras alt-right en el Estado de Israel. Modelos como el Tea Party y fondos estadounidenses para promover medios de comunicación del tipo Breitbart y "think tanks" bien financiados por conocidos neoconservadores estadounidenses. Cambiar desde dentro, pues.
Es interesante, además de que todavía no se saben los resultados de las elecciones de hoy, porque da pistas sobre cómo puede funcionar algo parecido en otras latitudes y culturas. Mala barraca. Diez años le doy a que digamos (más bien digan otros -cosas de la demografía-) "es lo que hay".

Si vis pacem

El F-35 puede costar 1,5 billones (trillion para los estadounidenses). Puede pensarse que forma parte del dicho: si quieres la paz, prepárate a la guerra. Y algo que cuesta esa cifra tiene que ser algo que, con su amenaza, evita la guerra. Sea. Pero hay explicaciones alternativas. 
Ese gasto militar forma parte de una política keynesiana, nada neoliberal por cierto. Keynesiana invertida y pervertida, pero keynesiana. Se trata de un modo bien eficiente de inyectar dinero público en el sector privado. Así de sencillo. Y legitimarlo con los argumentos del párrafo anterior. Este keynesianismo también aparece en el gasto militar de "protección" de las fronteras.
You choose.
(Nota: business is business, pero hasta ahí no más. Empresas del Reino Unido -lo cuenta el Financial Times- han estado vendiendo armas -algunas cifras se reconocen- a Arabia Saudita que han sido usadas en su guerra en el Yemen. Ahora el gobierno pide disculpas. Supongo que también a los muertos. En todo caso, no es una "guerra local")

lunes, 16 de septiembre de 2019

Petróleo global

Supongo que el dato es correcto: las instalaciones saudíes bombardeadas proporcionaban el 5 por ciento de la oferta mundial. Sin embargo, el hecho ha hecho tiritar a las bolsas mundiales y ha hecho subir el precio del petróleo. Todo mundial.
Tampoco sé quién ha sido responsable de esos drones. El gobierno USA dice que Irán, aunque mentes retorcidas podrían pensar que están buscando otra vez un Pearl Harbor. El gobierno iraní niega haberlo hecho y produce las correspondientes amenazas en el caso de ser atacado. Lo Hutíes yemeníes dicen que han sido ellos: es una forma de darse importancia. Los gubernamentales yemeníes (que tienen el apoyo directo de Arabia Saudita y, también, de los Estados Unidos) dicen que eso no es posible, que no han sido esas minorías. Difícil saber quién miente.
Inmediatamente, desde los Estados Unidos se ha hablado de echar mano a sus reservas para compensar la pérdida de esas exportaciones saudíes. Rusia también está dispuesta a reemplazarla. Puedo imaginar a otros productores del "oro negro", pensando en que su producción puede verse bendecida con nueva demanda.
Una cosa sé: puede hablarse de globalización (o, si se prefiere, de mundialización) en el caso del petróleo. Producción y consumo locales, pero mercado mundial con agentes mundiales y organizaciones mundiales intentando controlarlo u ordenarlo. Nadie es omnipotente, pero algunos pueden más que otros. Y de "guerra regional", muy poco.
Y algo sospecho: que esos agentes han temido que la ya de por sí frágil economía mundial ("global") sufriera la gota que colma el vaso y que la gota fuera este ataque. Parece que no. Eso sí: no consigo imaginar por qué Irán detiene a un petrolero en el golfo de Ormuz acusándolo de llevar petróleo de contrabando para la Unión de Emiratos Árabes. Demasiado complicado para mí.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Catástrofes clasistas

La Naturaleza es que es así. Si hay una inundación, la mayoría de afectados (en proporción superior a su presencia en su sociedad) son de clase baja. Sus casas están en peores localizaciones, sus materiales son de peor calidad y el cuidado público no es tan solícito como en las otras capas de su sociedad. Es lo que se podría llamar el "efecto Titanic": los de primera clase se salvaron en proporciones superiores a los de tercera clase y peor le fue a la tripulación.
Ciertamente pasó con el terremoto de Haití: Los muertos pobres fueron muchos más que los ricos (habrá que pensar en porcentaje, no en cifras absolutas).
Supongo (no lo sé ni creo que llegue a tener datos) que algo así ha sucedido en las recientes inundaciones en mi zona (Alicante, Valencia, Albacete, Murcia). Seis muertos y muchos millones de pérdidas en hogares, infraestructuras y cultivos. Eso sí, he tenido suerte y mi pueblo ha salido indemne, aunque las lluvias deslucieran sus fiestas patronales que hoy terminan (ayer la procesión del Santísimo Cristo de la Paz se desarrolló sin problemas. Y los fuegos artificiales posteriores, también).
Algo me hace pensar que algo de "Titanic" ha habido en las Bahamas con el huracán Dorian. Patria de muchos bancos (digámoslo todo: la mayoría cerrados ahora, pero bastantes siguen abiertos) en los que es fácil abrir una cuenta y que actúan en sociedad muy desigualitaria que permite un informe de su Banco Central como este, que va a lo suyo. Business is business. El turismo también es business. Clasista, por supuesto.
(Añadido el 15: Procesión en mi pueblo -en Información- ayer, ya sin lluvia
La mejora de las previsiones meteorológicas motivó la decisión de celebrar la Ofrenda.
(Añadido el 11 de octubre: parece que, en caso de catástrofe, los ricos reciben la ayuda más y mejor que los pobres)

sábado, 14 de septiembre de 2019

Lucha de clases

Afirmó su existencia el nada sospechoso de izquierdista Warren Buffet, el hiper-millonario, en la igualmente poco sospechosa cadena CNN, allá por 2005. "It's class warfare, my class is winning, but they shouldn't be", dijo y ha repetido otras veces. "The rich are winning", repetía, mostrando que esa lucha de clase no es la de los "arriba parias de la tierra" sino la de "los de arriba" contra "los de abajo", una escala social de poder, privilegio y prestigio (la propiedad de los medios de producción no es necesaria para estar arriba, pero ayuda. También su control de una forma u otra).
He recordado el dicho y la opinión al ver dos artículos. Uno, en CounterPunch de hoy, repasando los "golpes" de Estado producidos recientemente mediante procedimientos electorales constitucionales: Turquía, Hungría, Polonia, Brasil y hasta los Estados Unidos, con una tímida alusión al Reino (Des)Unido. Si se lee el artículo pensando en el dicho de Buffet, es preciso preguntarse a favor de quiénes se ha dado el "golpe". Y parece que le dan la razón, aunque nunca sea en términos de "ideas claras y distintas" que la política difícilmente produce y, si las produce, es porque son retórica, campaña electoral, medio de movilización.
Este artículo me ha llevado a otro, del Washington Post, de hace unos pocos meses, sobre el relativo auge del partido Vox en las Españas. Alguna referencia a Bannon, a la "alt-right" inicialmente estadunidense y, sobre todo, una fugaz referencia a qué quieren decir los líderes entrevistados de dicho partido cuando dicen que están contra "la élite". No es, ciertamente, la clase dominante en términos marxistizantes (varios cargos destacados del partido pertenecerían a ella, dice). Es lo que hasta hace poco se llamó "clase política", después "la casta" y que ahora se refiere a los políticos que están en los diferentes cargos que implican poder. Es un "quítate tú, que me pongo yo" que reenvía al artículo anterior: "quítate para que yo mande a favor de un agente de la lucha de clases".
Comparten discursos cargados de fobias (sexo, sexualidad, raza, origen, religión, pero nunca clases). Es su instrumento. Y proporcionan, como digo, "ideas claras y distintas". Así que, cuidado con el simplismo. "Make X great again" (sustituya X por lo que corresponda -que también puede ser una entidad subestatal-) y tendrá una de sus ideas básicas. O el ofrecimiento de orden frente al caos. Preocupante, me escribía al respecto un viejo amigo desde Colombia.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Tres mundos

La Vanguardia, periódico de Barcelona, publica estos gráficos a partir de los datos del gubernamental Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El primer proporciona los datos sobre el conjunto de España (en el original se ven mejor)
El sistema actual, el llamado "Estado de las Autonomías" que recoge la Constitución vigente, es el preferido y de manera ascendente. No alcanza, con su 41 por ciento de las respuestas al 50 por ciento de las respuestas, pero es digno de señalar que su opuesto es la "Posibilidad de independizarse" (9,2 por ciento).
Este gráfico está bien alejado del que refleja las preferencias de los encuestados catalanes.
La opción que consigue más respuesta es la de la "Posibilidad de independizarse": un 29,8 por ciento, muy lejos del máximo conseguido en esta serie y que fue en noviembre de 2014: un 44 por ciento. Si se prescinde de los tres primeros años del decenio, puede decirse que tal opinión ha sido, aunque de manera oscilante, la preferida en torno al 35 por ciento. "Sistema actual" (26,4 por ciento) y "Mayor autonomía" (25, 3 por ciento) le siguen prácticamente empatados y lejos de los que prefieren "Sin autonomías" o "Menor autonomía". Poco que ver con las respuestas en el País Vasco.

"Menor autonomía" y "Sin autonomía" se encuentran, como en el gráfico sobre Cataluña, en el nivel más bajo de las respuestas. Pero, en cambio, el "Sistema actual" obtiene la mayoría de adhesiones (34,9 por ciento de las respuestas), seguido, con algo más de distancia, por la "Posibilidad de independizarse" (28,1) y, a corta distancia pero significativa, por "Mayor autonomía" (25,3 por ciento). 
Si de lo que se tratase es de "pescar" votos en los respectivos lugares (obvio: las respuestas catalanas y vascas están incluidas en el primer gráfico) y aun suponiendo que las respuestas han sido suficientemente sinceras (cosa de la que siempre conviene dudar), está claro que las diferencias son suficientes como para que las respectivas políticas de "pesca" lo tengan que ser tanto para los que quieren maximizar los votos como para los que quieren conservar los propios aunque sean minoritarios (pero no tan minoritarios que no den escaños en los respectivos parlamentos.
Claro que se pueden combinar las respuestas, pero, tal como se presentan, ninguna opción obtiene la mayoría del 51 por ciento. A ojo de buen cubero se podría decir que el gráfico de España tiene menos vaivenes que el que parece tener más, a saber, el Vasco. Pero son ganas de sacarle a los gráficos más jugo que el que pueden dar. Baste reconocer que se trata de mundos diferentes en los que nadie puede decir que representa al conjunto, por lo menos en este tema.

jueves, 12 de septiembre de 2019

De unitario, nada

Ahora se sabe que su gobierno tenía informes sobre las consecuencias de una DUI, declaración unilateral de independencia o Brexit-duro. Pero parece que no era un argumento suficientemente fuerte para su "exit". Comprensible el silencio. El problema era otro.
Una decisión de ese tipo tiene varios componentes que muestran la heterogeneidad de las colectividades a las que supuestamente afecta. El fin suele estar claro: unos quieren quedarse (sospechan lo de los informes y de las élites que los esconden y tienen un cierto pragmatismo) y otros quieren salirse (sentimiento de independencia, sentimiento de soberanía, sentimiento de orgullo y, como se ha demostrado, algunas mentirijillas sobre la bondad de la independencia -Neil Farage lo ha reconocido, y no ha sido el único-). Primera división, pues.
Los medios son también divergentes. Para los brexiters, divorcio a las bravas o separación negociada, en cuyo caso hay que tener en cuenta qué dice la otra parte del matrimonio en ruptura. Ya no es solo una cosa "nuestra". El divorcio, tanto de un tipo como del otro, es cosa de dos. Hay una cierta unanimidad en la otra parte, pero no es completa: hay quien les apoya, hay quien quiere negociar y hay quien dice que ya está dicho todo.
Para los remainers es más sencillo. Apoyo en la otra parte del divorcio y reconocimiento de la legalidad vigente.
La retórica es también heterogénea, pero con algo común: el uso de la historia pro domo sua o, si se prefiere, "toilette historique", manipulación de la historia y de sus hechos señalados para justificar las decisiones ya tomadas. La historia no es la causa, sino el envoltorio movilizador y entusiasmador. He leído, para el Catalexit, que "España invadió a Cataluña", pero también que "Cataluña nunca fue independiente". Inglaterra (no digo Reino Unido) lo tiene más fácil para los brexiters que para los remainers, lo cual no quiere decir que no haya diferencias entre ellos en lo que a la expresión de sentimientos y a su manipulación se refiere.
En lo que atañe a los resultados previstos suele haber unanimidad: lo que cada cual propone es la vía segura para llegar a mejores situaciones o, por lo menos, "menos peores". Cierto que los brexiters tienden más a idealizar ese punto de llegada (que, a veces, coincide con el del pasado glorioso). Pero es obvio que nadie pretende que su posición lleve a efectos catastróficos. 
Sin embargo, queda por explicar por qué se ocultan determinados datos y se subrayan otros. Por supuesto que, en parte, tienen que ver con la retórica diferenciada. Pero hay un elemento más a considerar: las motivaciones que no necesariamente coinciden dentro de cada grupo. Cierto que todos hablan en nombre de la "nación", el "pueblo", la "patria" y se declaran los auténticos representantes de un, a veces romántico, Volkgeist, espíritu del pueblo o, por lo menos, de sus auténticos intereses. Pero las motivaciones pueden ser muy heterogéneas dentro de cada grupo, como digo. En un mundo en el que la distancia entre élites políticas y electorado parece que se agranda y la fragmentación política está muy difundida, es la primera cuestión a plantearse: qué pretenden los respectivos líderes. La respuesta estándar es la respectiva parte positiva de todo lo que antecede. Pero puede ser algo más prosaico. Si no, no se entiende que se esconda información que permita que el "pueblo" o la "nación" se entere de lo que se está jugando realmente. Es una forma de mentir: callar sobre unos aspectos y, en su lugar, proponer fines entusiasmantes que nos llevarán al paraíso.
Obviamente, no conozco los resultados que tendrá la decisión que se tome  (independencia sí o no) y , en su caso, del tipo que sea (Hard Brexit -DUIo Soft Brexit). Tendrá consecuencias para el "pueblo", pero también para otros "pueblos" (pienso en el turismo en España, algunas exportaciones y la situación en la que quedarán mis familiares que trabajan en Londres). Pero sí creo que los argumentos románticos del Volkgeist no son los más apropiados para un sistema democrático, ya de por sí bastante dañado por el auge de populismos y extrema derecha, en el que se supone que se da el imperio de la ley y la regla de la mayoría que, para casos de esta trascendencia, no tendría que ser solo del 51 por ciento
En el Reino Unido votaron "Exit" (sin especificar de qué tipo) el 53 por ciento, el 52 en Gales, el 44 en Irlanda del Norte y 38 en Escocia. En 1975 fue un 67 por ciento el que votó por ingresar en el Mercado Común - Comunidad Europea. Participación del 72 por ciento.
En Cataluña votaron "Si" (sin especificar de qué tipo) el 90 por ciento. Participación (al ser ilegal según la legislación española) del 42 por ciento.
Cita final:
Democracy is rightly premised on uncertainty and imperfection. That is precisely why it offers choices. In contrast, autocrats use force to build the unfree paradise of their imaginations. There is no doubting the reality. When it comes to managing culturally diverse societies, liberal democracy offers pragmatic solutions.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Para ejercitar las neuronas

Aquí van dos artículos en sendos periódicos minoritarios de Madrid, El Confidencial y Diario16. Como sus respectivas tesis son totalmente opuestas, el ejercicio consiste en leer cualquiera de ellos suponiendo que es el otro el que tiene razón y, una vez hecho, repetir la hazaña en sentido contrario. Me parece claro que ambos se han publicado pensando en que hoy es la Diada de Cataluña.
También hoy es aniversario de la caída de Allende en Chile y, por supuesto, del 11-S en los Estados Unidos. Del primer asunto quedan cabos sueltos. Del segundo (3.000 personas muertas), disponemos de versión oficial y versiones conspiranoides. Puede hacerse, en este caso, el mismo ejercicio que con los periódicos madrileños: dar la razón a uno y ver qué dice el otro y viceversa.

Imperios

Suelen sentirse ungidos por su Dios o, por lo menos, sus emisarios y propagandistas. Pero suelen cometer salvajadas que, piensan, su Dios perdonará o incluso fomenta.
Por eso encuentro, a pesar de todo, admirable la sucesión de disculpas por parte de gobernantes de Inglaterra, antiguo imperio (Britannia rules de waves), por los 379 asesinados por fuerzas británicas en 1919 en Amritsar, India. 379 personas, desarmadas, que se manifestaban y que fueron masacradas sin ninguna consideración. 
Muchos de sus gobernantes han pedido disculpas, avergonzados por tales hechos. El último, aunque no gobernante, ha sido el arzobispo de Canterbury. No ha hablado en nombre de su gobierno, sino en el nombre de Cristo. Algo es algo. Y no vendría mal que aprendieran anteriores imperios y, por supuesto, el actual.
(Añadido el 14: Es el gobierno de Alemania el que pagará por el genocidio en Namibia entre 1904 y 1908. No me consta que el belga haya hecho lo propio con el Congo, pero igual no me ha llegado la información. El caso de la América española es particular: tiene razón AMLO, pero los criollos también tendrían que pedir disculpas: no fueron mejores que los conquistadores y colonos)

martes, 10 de septiembre de 2019

Sobre el carácter humano del poder mundial

Vuelvo a un viejo texto en el que intenté hacer ver que los poderes mundiales (estados hegemónicos, empresas hiper-multinacionales y clases sociales que pueden constituir la "cosmocracia") carecen de las características divinas de omnipresencia, omnisciencia y omnipotencia que algunas religiones atribuyen a sus dioses.
Y vuelvo porque sigo leyendo casos en los que algunos ateos buscan un sustituto a su dios perdido y lo encuentran en un país, unas empresas o unos grupos. Estados Unidos, Facebook-Google, Trilateral-Bilderberg-Foro Económico Mundial son los candidatos más probables a ser vistos como dioses poderosos, dioses que todo lo saben (Big Data) y cubren el Planeta  y dioses que rigen de modo misterioso los designios del mundo (algo así como "Los protocolos de los Sabios de Sion", pero puesto al día y menos racista).
No hay tal, además de que las fronteras entre los tres no son siempre cartesianas. En todo caso no son dioses. Y si lo fueran, tendrían enormes pies de barro. La decadencia para unos (como ya otros países hegemónicos como Inglaterra dejaron de serlo), multas y restricciones para otros (que se lo digan a Facebook y a Google) y fragentación por presencia de los dos actores anteriores (Estados y multinacionales en competencia).
No se niega su enorme respectivo (y a veces acordado) poder. Simplemente, se intenta verlos en su justa dimensión y más ahora que, por enésima vez, se anuncia la crisis terminal del capitalismo que les da cobijo a estos tres ángeles que podrían ser ángeles caídos. Chi vivrà, vedrà.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Seis gracias globalizadas

Me asombra el paralelismo. 
Por un lado, y siempre en Madrid, tres veinteañera​s, en un bar de tipo vasco, hecha la comanda se enfrascan en su teléfono móvil como si no hubiera nadie más en la mesa. Llegan los platos, deja cada cual su móvil a un lado, conversan animadamente y, en cuanto terminan, vuelven a su ocupación inicial solo que ahora comentan de vez en cuando entre risas. Terminan su navegación, pagan y se van. Eso fue viernes por la noche. Por otro lado, la misma sucesión de eventos, solo que este domingo por la mañana en un simpático barecillo, de ambiente local y algo alternativo.
De dónde viene mi asombro? Fácil: el primer trío es de españolas y el segundo de japonesas, aproximadamente de la misma edad, añadiendo que las seis han tomado fotos diligentemente de sus respectivos platos y, supongo, han procedido a enviar la toma a quien corresponda en cada caso.
Es obvio que se trata de un comportamiento aprendido, no sé quién de quién. Pero tal vez se trate de algo inducido por la tecnología misma que lleva a esa especie de aislamiento compartido. Juntas deciden el local, se juntan comiendo, y vuelven a aislarse para conectarse con corresponsal ausente.
Japonesas y españolas, pero misma edad (¿será la edad?), misma tecnología (¿será el móvil?). Pero algo me falla y no sé qué es.
(Nota a no olvidar: no toda la juventud del mundo está igualmente conectada. Esto, sobre un índice de inclusión