miércoles, 12 de junio de 2019

Salvar el capitalismo

Habrá que ir tomando nota de las proclamas a favor del capitalismo al que podemos suponer el mejor de los sistemas exceptuando todos los demás, ya que no hay grandes coincidencias en su definición. Sarkozy ya lo propuso, aunque no fue muy prolijo en los medios para conseguir tan laudable fin, por otra parte no definido. Tony Blair fue por las mismas. Ahora es un académico, Joseph Stiglitz, el que lo propone, y es muy claro: el neoliberalismo ha sido un fracaso en la tarea, así que solo una agenda progresista podrá conseguirlo. Sigo sin saber qué es eso que se pretende salvar. Otros académicos, como Andre Gunder Frank hasta su muerte o Immanuel Wallerstein (con sus entretenidas discusiones sobre el origen del actual sistema mundial), irían por otros derroteros. Wallerstein, lo vería como algo insalvable, un sistema-mundo (es decir, un sistema que es un mundo) que, como todas las organizaciones anteriores de la sociedad humana, ha tenido su auge y tendrá (está teniendo) su caída derivada de sus propias contradicciones. No pensaría que es algo a salvar, sino que la tarea es la de favorecer alternativas en el sentido del texto de Stiglitz recién citado. Pero salvarlo... imposible. Frank sería más extremo, "eso" es insalvable y así ha estado los últimos 5.000 años. Tal vez ahora, viendo el caos medioambiental al que se dirige el Planeta, lo formularía de otra manera. Y tal vez diría que no es el capitalismo (se defina como se defina, y él era el primero que no encontraba buenas definiciones) sino la especie humana la que habría que salvar. Eso sí, sin saber cuándo se produciría el desastre si no se toman decisiones hoy que, por cierto, no se están tomando.

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