domingo, 2 de junio de 2019

Recetas económicas

O va contra el bienestar de los ciudadanos o ayuda al deterioro de la democracia, pero el caso es que las políticas de bajar impuestos, recortar gastos sociales y reducir (incluso suprimir) el papel del Estado en la economía tienen esos efectos. Los ha tenido. Y, allí donde se mantienen, los van a tener. Parece que eso dicen los datos. ¿La realidad? Peor para la realidad, que diría Hegel. ¿Dónde se va a meter la realidad cuando hay una buena ideología -a favor de alguien- de por medio? Por más que se cite la curva de Laffer, se afirme que los gastos sociales, actuando como un adormecedor, hacen que la gente (los de abajo) no se espabile y se agite el fantasma del estatalismo comunista (que, ciertamente, fue otro fracaso), los hechos son tozudos. Amén de que, si hablamos de ideologías, entre el comunismo y el neoliberalismo hay intermedios. Y alternativas, desde  Ernst Friedrich Schumacher en verde hasta Akamatsu Kaname con sus "gansos voladores". Nada de "pensamiento único". Y no digamos subir los impuestos a "los de abajo" para aumentar la recaudación reduciendo al tiempo los gastos sociales para reducir la deuda.

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