lunes, 3 de junio de 2019

Negociar no es fácil

En un enfrentamiento con violencia caben dos opciones extremas: pretender aniquilar al contrario o negociar la trasformación de la violencia mediante cesiones mutuas. Obsérvese que no he hablado de "conflicto" para no herir susceptibilidades y eso que se puede hablar de conflicto cuando dos o más partes tienen objetivos incompatibles (por ejemplo estar integrado en España dependiendo de Madrid o tener una estructura política independiente de España: las dos cosas a la vez son imposibles). Allá por 2005 publiqué sobre esos asuntos (sugiero leer el último párrafo).
Ahora vuelve a plantearse con efectos retroactivos a propósito de las negociaciones entre el gobierno español y ETA desde 2005, que algunos ven como "vergonzantes" y que a mí me parecen más realistas que el "hiper-realismo" de mantener los enfrentamientos violentos. Que eso tenga que ver con las negociaciones de estos días para formar gobiernos locales (municipales, provinciales o autonómicos) en el País Vasco y Navarra, eso ya no lo sé, pero no me extrañaría.

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