viernes, 29 de marzo de 2019

Religión, política y dinero

Las religiones suelen presentarse en varios formatos que no son irrelevantes vistas las guerras que ha habido entre dichas variantes: católicos y protestantes (y ortodoxos) entre los cristianos, chiítas y sunitas entre los musulmanes o Gran Vehículo y Pequeño Vehículo entre los budistas (el caso judío se me escapa, pero sé que también tiene variedades, por lo menos entre más o menos ortodoxos; no me suenan guerras internas de religión). La participación pública en política también es variada. Pienso en la distancia entre la Teología de la Liberación (católicos, básicamente latinoamericanos) y el Opus Dei (igualmente católicos, pero políticamente muy diferentes de los anteriores). En mayor o menos escala, todos tienen algo o mucho de misioneros, de "id por todo el mundo predicando" su verdad. Y lo hacen de muy diversas formas, como son las parejas de Testigos de Johová que pasean por mi pueblo y entregan folletos y conversación a quien lo acepte, bien diferentes a las cadenas católicas de televisión con sus retransmisiones de audiencias pontificias. Están en su papel. En el caso musulmán, los expertos no-musulmanes a los que he oído al respecto, discuten sobre el significado de la palabra yihad, con opciones que van desde la lucha por el propio perfeccionamiento personal hasta la lucha armada para imponer la fe, pasando con la actividad misionera (verbal) convencional. Cuando yo era niño salíamos a pedir dinero "para los chinitos", es decir, para poder ir a convertirlos a la verdadera religión, la nuestra por definición.
Si las religiones se produjeran en un vacío social, la cuestión terminaría ahí. Pero las religiones tienden, ya que son la respectiva verdad, a imponerla a los ignorantes que la desconocen, incluyendo, sobre todo, a los que la desconocen voluntaria y pecadoramente. La conquista, digan lo que digan los de religión españolista, fue uno de los medios clásicos. La alianza Iglesia-Estado es otro método bien conocido aunque hay grados desde la religión de estado inglés (con la Reina como cabeza visible de la Iglesia) al integrismo saudita (donde las leyes son la sharia). Y, claro, llegados a hoy, los medios de comunicación convencionales (prensa, radio y televisión) y las redes sociales.
Un asunto llama ahora la atención: el dinero con que diversos grupos de los llamados "fundamentalistas",v(es decir, que leen su texto sagrado tomándolo en sentido literal, sin ningún Sitz im Leben, puesta en contexto) que han apoyado a Trump, están ahora apoyando a Steve Bannon en su proyecto europeo.
Dark money from US Christian right infographic
No es mucho, pero es algo. Italia, Hungría, Polonia, España y Serbia son sus principales destinos. Y con la agenda integrista de hacer ley del país lo que es ley en su religión: valores familiares, matrimonio, homosexualidad y, en general, LGTB+ y aborto antes que nada. Después viene lo de votar sólo por partidos que defienden tales valores y que, obviamente, tienen otras agendas. 
Es la primera referencia que tengo al Congreso Mundial de las Familias, en Verona, del 29 al 31, pero habrá que verlo despacio, sobre todo en el contexto de las inminentes elecciones al parlamento europeo donde la línea de Bannon (y Trump) tiene sus preferencias.
(Añadido el 1º de abril: otra referencia a Verona. No he visto muchas)

1 comentario:

  1. Hay que tener en cuenta tal y como lo menciona éste blog que las religiones son variadas y en ambas podemos percibir que existe que se fomenta el diezmo, en algunas este aspecto es más riguroso pero es tema de prestarle atención. Lo mas importante para mi es el amor a Dios desinteresado.

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