domingo, 17 de febrero de 2019

Noticias inconexas o no

Son cuatro y las acabo de ver, añadiendo una coda:
1. Siria siguió usando armas químicas después de que el presidente Obama estableciera en su uso una especie de "línea roja". El que manda, manda, pero yo hago lo que me da la gana siempre que no me vean. Ahora (tarde te conocí, hermosura tan antigua) se ha visto.
2. Desde el Partido Demócrata estadounidense se sigue intentando conocer de qué hablaron en privado Trump y Putin en las primeras etapas de este mandato que ya ha cumplido dos años. Alguna vez se sabrá, pero no se sabe, tenga o no tenga la importancia que se le atribuye. Tal vez otra "línea roja" superada.
3.El Comité Nacional Demócrata ha intentado establecer una "línea roja" para las donaciones que los partidos puedan recibir de los Comités de Acción Política (PAC), grupos de presión (lobby) que usan el dinero para "orientar" las decisiones políticas posteriores. No lo han conseguido (por lo menos lo reconoce) y menos a dos años de las nuevas presidenciales cuya campaña ya lleva tiempo en marcha (ver puntos 1 y 2).
4. Bolsonaro, el presidente del Brasil, está cumpliendo su programa en las líneas militaristas, homófobas, misóginas y anti-ambientalistas que había prometido en campaña y que algunos pensaron que eran trucos propagandísticos electoralistas. No lo está cumpliendo con tanto interés en el terreno de la corrupción. Nadie es perfecto. ¿Era una línea roja también superada?
Fascinado ayer, en el caso español, con la facilidad con que los partidarios de un partido encuentran las mentiras en los contrarios (o, mejor, en su contrario principal) cosa que éste hace exactamente lo mismo con el anterior. A dice que B miente mientras B dice que A miente, y los respectivos seguidores repiten el mantra correspondiente. Y con qué entusiasmo: con el del creyente rayano en el fundamentalista y, por definición, integrista. Evidentemente, nadie tiene la mentira como "línea roja" aunque la use contra los adversarios. Eso sobre el pasado. Sobre el futuro, como el gobierno que salga de las elecciones del 28 de abril será un gobierno de coalición, cada miembro de tal acuerdo podrá prescindir de las promesas que considere oportunas o que le obliguen sus coaligados. Sin líneas rojas.
¿Mal de muchos, consuelo de tontos? Tal vez. Pero, en todo caso, mal de muchos, epidemia.

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