jueves, 14 de febrero de 2019

Millonarios patrióticos

Me suena a excepcional, pero el caso es que casi cincuenta millonarios han pedido a los legisladores del estado de Nueva York, empezando por su gobernador, que les aumenten sus impuestos para que se puedan poner en marcha proyectos de educación, infraestructuras y similares. Como bien dicen, sus bolsillos no lo iban a notar. Efectivamente, millón más millón menos...
De entrada, es mejor que la filantropía de quienes se hacen la foto en el momento de la donación y que más tiene que ver con el ego del donante que con la solución del problema que puedan tener los receptores. 
Después, siempre se pueden encontrar motivaciones egoístas hasta en la generosidad (hay que volver al Más allá de la libertad y la dignidad, de Skinner). Puede que evalúen los malos efectos que (para ellos) tiene el aumento de la desigualdad y las secuelas para el ambiente social que puede tener la pobreza, empleo precario o la frustración que genera agresividad. Y mejor solucionarlo a través del sector público que para eso está. De hecho, el llamado "Estado de Bienestar" parece que se inventó para evitar esas secuelas que ponían en peligro el "orden social" en el que los tales millonarios obtienen sus ingresos, tranquilidad y estabilidad (sobre este asunto, más en mi Maldesarrollo y Mal Vivir de 2011,  cap. III-1, disponible aquí)
En el extremo opuesto, el papel de las grandes empresas petroleras en la NO colaboración en la mitigación del cambio climático se describe, sobre todo sobre la ExxonMobil, en el número de The Economist de esta semana comentado aquí.

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