martes, 29 de enero de 2019

La Gran Conspiración

Un artículo que intenta describir hacia qué mundo nos dirigimos. Habla de George Orwell, pero podría añadirse y combinarse con Aldous Huxley. Desigualdad creciente, endeudamiento insostenible, trabajo esclavo, democracia llena de disfunciones, auge del fascismo cristiano o, si se prefiere, paso del neoliberalismo como programa dominante al neofascismo. Hacia el final se resume un punto que me parece importante:
The ruling elite’s goal is to keep us entertained, frightened and passive while they build draconian structures of oppression grounded in this dark reality
El objetivo de la élite dirigente/dominante es tenernos entretenidos, asustados y pasivos mientras ellos construyen estructuras draconianas de opresión fundada en esta oscura realidad. No está mal. Ah, y se protegen en reductos bien defendidos por si acaso.
Entretenidos con noticias chocantes e irrelevantes, a ser posible dramáticas, asustados por el futuro del empleo, las pensiones, los servicios públicos y la violencia de varios tipos (no solo la de género) y pasivos sin enfrentarnos al fondo de la cuestión mientras nos enzarzamos en disputas sobre el vino o el güisqui que había en el avión presidencial o creemos ser activos porque hemos colgado un post como este o subido un tuit agresivo. La democracia realmente existente no es la solución: es parte del problema.
No se olvide: el autor habla de los Estados Unidos, pero seguro que el lector desde otros países (ciertamente desde las Españas) habrá notado por lo menos algunas semejanzas.
Además, entre los componentes de esa realidad el autor ha introducido, entre otros que me he saltado, un punto sugestivo: el del auge de las teorías conspirativas. Vale. Pero me parece que el artículo en cuestión podría ser parte de una de esas teorías.
Veamos. Es difícil aceptar que esa "élite" (que existir, existe: cosmocracia se la llamó hace años) esté tan bien estructurada como para tener objetivos comunes y perseguirlos de común acuerdo. Pensando en la fuente de su poder como para pretender hacer lo que se dice, me parece que no es lo mismo, en el campo de los medios de producción, el de la élite agrícola, la industrial, la financiera o la informática. Pero hay más: la élite política capaz de tomar decisiones "suicidas" contra los intereses de, por lo menos, parte de los anteriores. Pienso, claro está, y a escala local, en el Brexit o en el Catalexit. Y no hay que olvidar la élite cultural, muchas veces "a la sombra del poder", pero críticos con el mismo también de vez en cuando. Se pueden montar espectáculos como el de Davos, pero de ahí a deducir que tienen no solo intereses comunes sino también estrategias comunes hay un buen trecho.
No quiero decir que esa "élite" sea irrelevante. Actuar, actúa. Pero sus divisiones internas impiden lograr la omnipotencia, cosa que el mero hecho de ser humana ya indica que no podrían lograrlo. Lo cual no quiere decir que las distopías, por el mero hecho de no tener actores que las lleven a la práctica, ya por eso no pueden convertirse en reales. Fuerza de los hechos. 
Los dioses traman la perdición de los mortales para que los siglos venideros tengan algo que contar.

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