lunes, 7 de enero de 2019

Brexit unilateral, Brexit de May (desahucio) o semi-Brexit

Un buen repaso a los problemas del Brexit y de las opciones que se abren en estas fechas: 
1. Un catastrófico Brexit unilateral, que lo sería para sectores importantes como el financiero o el transporte, pero para el que se argumenta que así se resolvería la cuestión de los inmigrantes y del sistema de salud. Por los datos que se presentan el problema es falso y, por tanto, la solución es inexistente (solo se puede resolver un problema bien planteado; si solo son sentimientos, no hay problema sino empecinamiento. Me suena). Incluso los que anunciaban el paraíso para dentro de cinco años se dejan llevar por el entusiasmo, no por los datos del daño que produciría ese periodo.
2. El desahucio que supone el Acuerdo de May. Malo para el Reino Unido, pero "menos peor" que el Brexit "duro". Ahí hay mucha cuestión política: la crisis de la Unión Europea en vísperas de sus elecciones al Parlamento (no es que ese parlamento pese mucho en las decisiones, pero no es totalmente irrelevante), la necesidad de May de mantener los votos de los unionistas irlandeses para mantener su propio gobierno, los cálculos de los parlamentarios británicos que temen perder se puesto en su circunscripción sobre todo conservadores que temen que se les recuerde que este lío fue idea de un primer ministro conservador, Cameron, que, como Mas en Cataluña, creyó  que el tema le reportaría beneficios electorales (recuérdese que en el Reino Unido los distritos electorales son uninominales y, por tanto, rige el sistema mayoritario) y los cálculos de los gobiernos regionales de Escocia e Irlanda que conocen sus respectivas opiniones públicas y consiguientes intenciones de voto. No porque la economía sea el "determinante en última instancia" ya por eso se va a despreciar la política. Lo saben hasta los marxistas más ortodoxos, sobre todo si son leninistas.
3. La propuesta de Corbyn, suficientemente poco clara como para que sea una solución al problema. ¿Salida o no-salida? Porque la no-salida es una opción aunque muy costosa políticamente (es decir, electoralmente).
Los detalles, en el artículo, en castellano, que cito.
¿Un nuevo referéndum ahora que algunos electores ya saben de qué va el asunto y que no es solo de falsos problemas y sentimientos? Impresionante cómo los políticos quedan atrapados por sus propias reglas del juego. También me suena.
(Añadido el 16: Una prueba de que la economía no es el determinante en última instancia ni que los capitalistas son los que cortan el bacalao, en este reportaje del Financial Times, con los políticos atrapados por sus reglas del juego. Algo parecido, aunque no idéntico, con el Catalexit en la coyuntura concreta de aprobar o no los presupuestos del Estado central: la política va por delante de lo que dicen, en su mayoría aunque no totalidad, los grandes empresarios catalanes)

No hay comentarios:

Publicar un comentario