martes, 18 de junio de 2019

Repetición de la Historia

Este es un ejercicio de Branko Milanovic mostrando que "ahora es diferente", es decir, que la Historia no se repite ni en comedia ni en tragedia. Los intentos de entender lo que ahora sucede en los países centrales en términos de lo que sucedió hace un siglo son intentos fallidos. Usar la palabra "fascista" ahora es a costa de cambiar el sentido que tuvo tal palabra en tiempos de Mussolini.
El papel de los sindicatos obreros, dice, ya no es el mismo. Incomparables. Los nacionalismos no son de élites burguesas enfrentadas a otras élites burguesas (franceses contra alemanes, por ejemplo) sino "perdedores" locales enzarzados en cuestiones identitarias y de "valores" y que lo que desean es que su policía les evite la entrada de inmigrantes. Eso sí, este nuevo giro en los nacionalismos no excluye el "más o menos marcial" nacionalismo en los Estados Unidos, Rusia y la China. Finalmente, el uso de la violencia (local, no estas posibles aventuras bélicas) ya no es la misma (y pone, como ejemplo, su observación personal de manifestaciones sindicales en Barcelona, España).
El mundo ha cambiado, dice (y es fácil estar de acuerdo), y con él han cambiado las formas de expresión política. Usar el vocabulario del XIX (derecha-izquierda, por ejemplo) no es la mejor forma de entender lo que está sucediendo.
Tengo mis dudas sobre algunos de sus puntos y más viendo cómo ha trascurrido el teatrillo de las negociaciones españolas para constituir los gobiernos locales. Pero reconozco que da que pensar y eso es bueno.

lunes, 17 de junio de 2019

Extinción de especies

Se sabe que es un hecho y hasta hay intentos de cuantificar cuántas especies se han extinguido y cuántas se están extinguiendo. Pero si aplicamos el "si no lo veo, no lo creo", hay motivos para el escepticismo... si se trata de un escepticismo ignorante. Aquí se explican algunos porqués. Uno de ellos me ha interesado particularmente: los científicos son muy cautos a la hora de declarar una especie como extinguida. No es fácil, obvio; es costoso, claro; pero, sobre todo, la equivocación puede convertirse en "profecía que se autocumple". Si la comunidad científica se equivoca declarando la extinción de una especie en peligro, esa equivocación se puede convertir en un factor más de extinción ya que se abandonarán los intentos de conservación que precedieron al error, con lo que la especie, que no estaba en extinción, puede pasar a clasificarse, de hecho, en tal categoría. Si, como se dice en el artículo, hay otras razones adicionales para que los científicos sean cautos a la hora de anunciar una extinción, esas razones se convierten en un motivo más para dar crédito a sus datos. Y esos datos hablan de una aceleración del ritmo de extinción de especies y aumento de especies en riesgo de desaparecer, algunas muy importantes para la especie humana que, de momento, "sabe" que no va a extinguirse si dios no lo quiere.

domingo, 16 de junio de 2019

Dos, no una

El modo con que se presenta la crisis venezolana suele primar a una de las partes. Sin embargo, lo complicado de la situación reside en el hecho de que no se puede hacer eso si se quiere entender qué sucede. Aunque la "tesis XI" diga que "los filósofos han querido entender el mundo; lo que hace falta es transformarlo", el caso es que si no se entiende una situación, difícilmente se puede cambiar si no es a peor, a no ser que se produzca una de esas grandes casualidades históricas en las que realmente se mejoran las cosas aunque se pretendiera algo distinto y que, aparentemente, iba hacia lo peor. Para trasformar algo, sí parece que habría que entenderlo antes, a no ser que se pretenda un resultado propio de juegos de suma-cero (el ejemplo lejano que se me ocurre es el del gobierno srilankés frente a los tamiles), es decir, ganar destruyendo totalmente al contrario, cosa que no parece sea posible en la Venezuela contemporánea.
Por eso, hay que recordar que existe un estado rentista y república petrolera, pero también sanciones externas. Hay gobierno corrupto (con su boliburguesía que incluye a los militares) e incompetente, pero también una oposición fragmentada e incapaz de ser una alternativa viable. No es "los de arriba" frente a "los de abajo" porque, según se mire (social, política o económicamente) "arriba" y "abajo" cambia de contenido. Hay un problema político (quién manda aquí), pero también un problema social que incluye el aumento de violencia, asunto en el que Venezuela ya tenía índices preocupantes y que ahora han aumentado.
De todas formas, no se trata de  elegir entre "el imperio ataca a Venezuela, destrozándola" y "el chavismo destroza a Venezuela, malgobernando". Se trata de encontrar una solución para el bienestar de mayorías que incluye sus necesidades básicas de seguridad, libertad e identidad.

sábado, 15 de junio de 2019

Si no lo veo no lo creo

Bien hecho. Creerse lo que uno ve con sus propios ojos es una buena norma frente a los que creen lo que leen o, peor, creen lo que otros les cuentan de boca a oreja o por la radio. Pero la vida no es una novela. Aquí se cuenta la historia de un vídeo ab-so-lu-ta-men-te creíble y que, además, encaja con lo que mucha gente piensa al respecto (compartir una idea con otros es también un criterio de verdad). Zuckerberg, su protagonista, dice cosas como:
“Imagine this for a second: one man with total control of billions of people’s stolen data, all their secrets, their lives, their futures,” [...] “I owe it all to Spectre. Spectre showed me that whoever controls the data, controls the future.”
Quien controla los datos (y él el primero) controla el futuro porque puede saberlo casi todo sobre miles de millones de personas, sus secretos, sus vidas, sus futuros. Eso sí que va a ser poder y Zuckerberg se presenta como quien ya tiene esos datos. (La vieja broma decía que Zuckerberg no quería ser presidente de los Estados Unidos porque eso significaría perder poder).
El video está en el enlace que cito más arriba y da una idea muy clara de qué está pasando y qué puede pasar. ¿Problema? Que es falso. Lo que no es falso es el aumento de poder y que esos vídeos ya se pueden construir haciendo decir a las personas lo que sus autores quieran que parece que dicen, dando así un argumento para que la gente crea lo que en él se dice. Pero es falso. Como un billete de 2, 35 euros.
Es un argumento para la cautela y una advertencia para los que solo creen lo que ya creen y refuerzan su fe con argumentos visibles. Bien está tomar el vídeo como un espectáculo más, un "così è se vi pare", la brillante obra de Pirandello. Porque vídeos auténticos, íntegros y verídicos (como se decía de los evangelios seleccionados por la jerarquía católica entre los muchos existentes) haberlos haylos. Doble trabajo: diferenciar unos de otros. Por lo menos, reconocer el problema.
Se pudo hacer en su día con los videos de Colin Powell sobre Irak y se tendría que hacer ahora con los videos de Mike Pompeo. Ni se hable del golfo de Tonkin o del hundimiento del Maine. Pero, cuidado, que se parezcan esos hechos no es prueba de que ahora lo de Pompeo sea lo mismo. Pero... Efectivamente, no estará de más reconocer el problema y guardar distancias.

viernes, 14 de junio de 2019

Separación de poderes

Me ha ocupado otras veces, en años pasados, o directamente, o situando el problema en un contexto más amplio. Me lo vuelvo a encontrar ahora a propósito del Brasil, aunque no pueda estar de acuerdo con todos los extremos de este.
El caso es que, si ya en los sistemas parlamentarios la separación del poder ejecutivo y el legislativo es problemática (como ya planteé), en todos los sistemas la selección de las personas concretas que ocuparán puestos en el judicial es todavía más problemática. No hace falta, como cuenta el artículo que cito, recurrir a oscuras maniobras del imperialismo de difícil demostración para el no creyente. Es suficiente ver cómo son nombrados y por quién. Y no digamos si entramos en el complicado mundo de los tribunales electorales. Los nombres cambian de país a país, pero el hecho es que, siendo nombrados por determinados partidos (los que ocupan el poder ejecutivo o la mayoría en el correspondiente parlamento), los seres humanos así nombrados  pueden tener la tentación de actuar según el interés de quienes les han nombrado. Y, como nadie es perfecto, pueden sucumbir a tal tentación. Los casos de Bolivia o Venezuela, tan distintos y distantes, pueden interpretarse en ese sentido. Y el de Guatemala.
No hay nada perfecto. Casi por definición. Y no dudo que lo contrario es peor. Pero no por ello (por evitar males mayores) hay que guardar silencio responsable al respecto. Hace falta recordar a Quevedo:

No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice.

En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

Pues sepa quien lo niega, y quien lo duda,
que es lengua la verdad de Dios severo,
y la lengua de Dios nunca fue muda.

jueves, 13 de junio de 2019

Coherencia

Encuentro, en un texto de un viejo amigo, esta serie de "principios o líneas de acción" que podrían guiar la acción de partidos políticos situados en una zona concreta del espectro ideológico. Se refiere, en particular, a los españoles, pero creo que tiene un interés algo mayor. Los números los he añadido yo; lo que sigue a los números forma parte de la enumeración de mi amigo; y lo que va debajo es mi comentario.

1.-controlar la inmigración extranjera desbocada,

"Desbocada" tal vez no sea la palabra. Hay inmigración que llega para cubrir los empleos que los locales desdeñan (y aportan un alivio a las futuras pensiones), y hay inmigración de hiper-ricos que compran la nacionalidad haciendo inversiones inmobiliarias. En general, hay inmigración de clase media que es bien recibida (gastan) y la hay de clase baja o "raza" despreciada que tiene que malvivir con subempleos. El caso del turismo es particular ya que los turistas gastan, sí, pero también generan turismofobia cuando se masifica o abarrotan apartamentos otrora particulares. En este caso, lo de "desbocado" es compartido por sectores muy específicos que sienten deterioradas sus condiciones de vida cotidiana, no por los operadores turísticos que han encontrado un nuevo filón.
2.- derogar la estúpida ley de memoria histórica,
"Estúpida" tal vez no sea la palabra. Hay perdedores (de "los de abajo") que todavía no han visto reconocidos sus derechos de ciudadanos.
3.- acabar con las odiosas manifestaciones de la ideología de género, 
Tal vez sean "odiosas" para parte de la sociedad. La machista, tal vez, aunque no creo que se reduzca a ideología machista. Ciertas manifestaciones se pueden reducir, pero "acabar" es pedir mucho, amén que "ideología de género" es un cajón de sastre.
4.- frenar el separatismo, 
Frenar con violencia física o legal son ganas de no "frenarlo". Hay, quiérase o no, un problema que hay que "conllevar" como decía Ortega. 
5.- suprimir la desigualdad que supone valorar más el testimonio de la mujer que la del varón en los casos de violencia doméstica, 
Desconozco los datos, pero me suena a elevar a categoría general unos pocos casos. Reales, sin duda.
6.- fomentar el patriotismo, 

El patriotismo de los que se sientan españoles ¿y de los que se sientan catalanes, vascos, gallegos? Los patriotismos están. Peor es meneallo y entrar en dinámicas de acción-reacción.
7.- exigir el derecho a recibir la enseñanza obligatoria en lengua castellana en las regiones con dos idiomas, 
Parece sensato. Y hasta con las que tienen tres, como Cataluña con el aranés o Aragón con el catalán, la fabla (el aragonés) y el castellano.
8.- reformar a fondo el desmadre de las autonomías, 
No fue un desmadre, sino un intento juntar el punto 4 y el 6. Se puede reformar. Por ejemplo mediante el federalismo. Seguirá habiendo separatistas, pero se habrá ganado tiempo (sic)
9.- oponerse al excesivo intervencionismo de la Unión Europea.
Euroescéptico y casi eurófobo. Un exceso de patriotismo estatal tiene los mismos efectos en este campo que el exceso de patriotismo sub-estatal: Brexit o Catalexit. "Nos quitan soberanía", como si el sistema financiero fuera localista o el comercio fuera de mercadillo de los sábados o internet solo funcionara en la propia lengua. La UE se fundó para intentar reducir el riesgo de "guerras europeas" mediante la creación de intereses comunes. Si los intereses solo son los locales, efectivamente la UE deja de tener sentido. No se fundó para promover nacionalismos más o menos belicosos. Pero hay que saber el precio de la aventura. 
Coherencia, sí.

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Un paseo por internet podría indicar dónde están los problemas de fondo que aquejan a la Humanidad, por tanto al país en cuestión, y que están relacionados entre sí, a saber
1.-Desarrollo económico
Respuesta al aumento de población a escala mundial, no al mayor enriquecimiento de las élites. Para la disminución de población en algunos países, ver punto 1 de la lista anterior.
2.-Medioambiente
Ni una palabra al calentamiento global, la extinción de especies, pérdida de territorio costero, desertización y demás menudencias que sí parece que se están produciendo.
3.-Desigualdad social y económica
Uno de los factores que llevan a los demás componentes de esta lista
4.-Guerra (violencia armada entre Estados y dentro de los Estados)
Con potentes industrias armamentísticas y exaltaciones patrióticas que incluyen una clara (y cambiante) definición del enemigo, no es de extrañar la proliferación de guerras en la actualidad. Guerras convencionales, atómicas, cibernéticas y hasta comerciales.
5.-Migraciones
En la lista anterior se trata de controlar a la "desbocada" inmigración. Poner vallas con concertinas, por ejemplo. O negar todos los visados (menos los de los ricos, claro). Pero sí están aumentando a escala mundial (emigrantes, desplazados y demandantes de asilo, cada categoría con su particular problemática)
6.- Que sería 1+2+3+4+5, porque los cinco están relacionados.
Incoherencia.
(Añadido el 15: los países europeos del sur del Mediterráneo no logran acuerdo sobre migraciones)
(Añadido el 16: los asilados en embajadas no siempre lo tienen claro. Que se lo digan a Asange en la del Ecuador en Londres o a la familia de uigures  en la de Bélgica en Beijing)

miércoles, 12 de junio de 2019

Salvar el capitalismo

Habrá que ir tomando nota de las proclamas a favor del capitalismo al que podemos suponer el mejor de los sistemas exceptuando todos los demás, ya que no hay grandes coincidencias en su definición. Sarkozy ya lo propuso, aunque no fue muy prolijo en los medios para conseguir tan laudable fin, por otra parte no definido. Tony Blair fue por las mismas. Ahora es un académico, Joseph Stiglitz, el que lo propone, y es muy claro: el neoliberalismo ha sido un fracaso en la tarea, así que solo una agenda progresista podrá conseguirlo. Sigo sin saber qué es eso que se pretende salvar. Otros académicos, como Andre Gunder Frank hasta su muerte o Immanuel Wallerstein (con sus entretenidas discusiones sobre el origen del actual sistema mundial), irían por otros derroteros. Wallerstein, lo vería como algo insalvable, un sistema-mundo (es decir, un sistema que es un mundo) que, como todas las organizaciones anteriores de la sociedad humana, ha tenido su auge y tendrá (está teniendo) su caída derivada de sus propias contradicciones. No pensaría que es algo a salvar, sino que la tarea es la de favorecer alternativas en el sentido del texto de Stiglitz recién citado. Pero salvarlo... imposible. Frank sería más extremo, "eso" es insalvable y así ha estado los últimos 5.000 años. Tal vez ahora, viendo el caos medioambiental al que se dirige el Planeta, lo formularía de otra manera. Y tal vez diría que no es el capitalismo (se defina como se defina, y él era el primero que no encontraba buenas definiciones) sino la especie humana la que habría que salvar. Eso sí, sin saber cuándo se produciría el desastre si no se toman decisiones hoy que, por cierto, no se están tomando.

martes, 11 de junio de 2019

No hay nada perfecto

En plena euforia por las nuevas tecnologías (AI, 5G) que sus vendedores se encargan de ensalzar y cuyo entusiasmo llama a sospecha, véase la otra cara del asunto según un estudio citado aquí y que reproduzco del original.
Primero, el consumo de energía por parte de la Programación Neuro-Lingüística comparado con otros consumidores:
Y, después, el origen de la energía consumida por tres grandes países y tres grandes empresas (algo mayores, en algún caso, que alguno de esos países)
Como se trata de ciencia y no de religión, todo ello es discutible. Datos problemáticos, tratamiento defectuoso, ajustes más que discutibles. Pero no por eso son desechables. Por lo menos, se pueden poner junto a (o, si se prefiere, debajo de) las alegrías con que se presentan estas innovaciones. Ni apocalípticos, ni integrados, aconsejaría Umberto Eco. Pero, sí, no hay nada perfecto.

lunes, 10 de junio de 2019

Transporte de transportistas

La noticia tiene aspectos curiosos. Puede entenderse que, en Portugal, haya demanda de camioneros con el correspondiente permiso de circulación. Nuevas necesidades del transporte por carretera y poca oferta de mano de obra que cubra tales necesidades. Pero lo curioso es de dónde están llegando los que responden a tal demanda: en el último año, dos mil brasileños (que llegan ya con contrato de trabajo obtenido en origen) y mil venezolanos (que supongo que no). Se puede especular sobre las razones de tal demanda, pero mucho más sobre el significado de estas diferencias cuantitativas que, claro, pueden tener que ver con la población de los respectivos países o los cambios en los respectivos sistemas de trasporte. Pero es difícil sustraerse a una lectura política de esos datos. Sobre Venezuela, se hará bien leyendo lo que dice su canciller (ministro de asuntos exteriores) sobre la exageración de datos sobre migraciones venezolanas (no necesariamente para creérselo) y el análisis de Aram Aharonian sobre la situación más general)

domingo, 9 de junio de 2019

¿Globalización? Ja

Comencemos por lo evidente: el medioambiente es planteario. Si las últimas señales del accidente de Chernobil llegaron hasta Alicante, uno puede hacerse una idea de lo poco respetuosas que son esas cosas con las artificiales fronteras creadas por los humanos. Que se lo digan a los plásticos en el mar. O a las bacterias. Consecuencia igualmente evidente: la reacción tiene que ser global, es decir, mundial, colectiva. Está muy bien que algunos países se conviertan en ecologistas y decreten multitud de normas para defender al medioambiente, pero siempre habrá un gorrón que se aproveche de esa buena voluntad, no la comparta y consiga las ventajas particulares que tiene ser el que no las cumple. El gobierno de los Estados Unidos, por ejemplo, respecto al protocolo de París o, en general, sobre el cambio climático.
 Después tenemos los productos que, en teoría, se mueven por todo el Planeta siguiendo la sacrosanta norma de la oferta y la demanda. Bueno, pero siempre habrá gobiernos que impongan aranceles a algunos productos, bien alejados del libre mercado, haciendo que haya productos no precisamente globales. De nuevo, los Estados Unidos respecto a la China o, ahora, México.
Pasemos a los factores de producción. El primero ya lo he indicado indirectamente: las materias primas que incluyen el carbón y el petróleo. Algo de global sí que tienen, aunque los lobbies como la OPEP no los hagan tan móviles como pretendería la teoría.
El segundo no es global: la mano de obra. No pueden moverse por todo el mundo, sobre todo cuando aparecen muros, vallas, pasaportes, visados, permisos de residencia y nacionalizaciones (estas últimas más fáciles si uno compra una mansión de muchos dólares o euros).
El tercero, la tecnología. Y ahí entra el espionaje industrial que indica hasta qué punto determinadas tecnologías están globalizadas. No lo están: son un elemento competitivo que se relaciona con los aranceles: obstáculos a la libre circulación. Incluso la globalización de internet tiene no solo sus fallos, sino, sobre todo, sus fronteras políticas y socio-económicas.
Después están las técnicas de gestión. Ahí entramos en un terreno algo más mundializado. Las escuelas de negocios enseñan los trucos a quien pague por ello. He dado clases en algún máster de dichas escuelas y he visto cómo mis colegas enseñaban a quien estuviera delante. Pagando, eso sí, pagando.
Y llegamos a la globalización casi completa: la financiera. Ahí sí: siempre hay una Bolsa de valores abierta para quien la haya de menester. Siguen el movimiento del Sol y si una se constipa, la siguiente tose. Después está el flujo de capitales para la inversión y, no se olvide, el dedicado a evitar el engorroso papel de los diferentes sistemas fiscales llevando sus dineros a reposar en los "globalizados" paraísos fiscales. Si los gobiernos son útiles para poner muros a productos y productores, pueden ser obviados en el terreno del dinero. Ahí no hay muchos muros ni vallas aunque periódicamente aparezcan "papeles" que denuncian esa globalización.
Conclusión: globalización claro que hay. Las multinacionales (transnacionales, para ser exactos) sin ir más lejos. Y gente con capacidad de influir más allá de las fronteras. Pero añadiendo de inmediato que no la hay en muchos otros campos igualmente importantes para el funcionamiento de las economías, pero sin poder.

viernes, 7 de junio de 2019

Empresas dañinas

Cierto que son necesarias para mantener el funcionamiento del mercado. Como lo son los consumidores. Pero unas y otros pueden tener sus defectos, lo cual reduce su realeza, no su realidad. No son el rey. Y si lo son, peor me lo pones, porque pueden ser autócratas. Dos casos en los que (algunas) empresas han tomado decisiones al margen del mercado y en contra de los consumidores y han puesto sus medios para lograr sus fines, el beneficio al fin y al cabo y, en estos casos, sin preocuparse del consumidor: el medioambiente en lo que tiene que ver con el clima y en lo que tiene que ver con los pesticidas. Que ¿cómo?Pues como siempre: grupos de presión (lobby) y corrupción de políticos.
No hace falta estar en la extrema izquierda para ver estos casos documentados, pero no por ello generalizables. Hasta dónde se extienden esas prácticas, eso ya no lo sé. Pero haberlas, haylas. Como las meigas.
(Añadido el 8: ya me referí a la cuestión del tabaco -sobre todo en una cita añadida-. Ahora leo sobre las promotoras del tabaquismo. Y, sobre la mitología del mercado, nada mejor que darse un paseo sobre el uso de los aranceles por parte de gobiernos "liberales")

El insulto es la norma

Parece que sigue ganando terreno el uso de insultos para sustituir a lo que antes, pomposamente (y este adverbio es un signo más), se llamaba discusión política. Dado su acceso a los medios y el interés que suscitan los políticos que más mandan, el presidente de los Estados Unidos proporciona ejemplos con frecuencia. Este es el último que encuentro. También es habitual en Italia y ya fue objeto de un libro. Pero hay más, aquí, y desde posiciones políticas diferentes como este caso (que me resulta nuevo) o este otro (habitual). El tono despectivo (ejemplito, macho alfa), los calificativos irónicos (sedicente, grotesco) o los motes casi insultantes forman parte del vocabulario de artículos de opinión y, cierto, de algunos discursos ante micrófono y cámara. Y parece que va a más. Y no es la primera vez que lo constato. Es un indicador, pero no sé de qué. Tal vez del triunfo de las redes sociales, de su inmediatismo y del cauce de retroalimentación que proporcionan a la agresividad producida por la frustración- Pobres ilustrados y su culto a la Razón. Más bien, ahora, el corazón tiene sus razones que la razón no comprende. Y se expresa.

jueves, 6 de junio de 2019

Fumar es un placer

Estos son los datos del Banco Mundial, que no sé cómo se entretiene con esos temas:
A una escala inferior, a saber, la de la gente que veo en mi pueblo cuando voy a comprar el pan y los periódicos, el número de mujeres fumadoras está aumentado. No tengo ninguna buena interpretación para lo que veo.
(Añadido el 7: veo que el asunto no es tan banal como parecería)

miércoles, 5 de junio de 2019

Sí que hay alternativas

Hace diez años me ocupé de las diferentes formas de proponer políticas económicas. Usé, entre otras fuentes, la clasificación que hacía Johan Galtung de las mismas, huyendo de la fácil dicotomía rojos-azules, comunistas-capitalistas. Claro que aparecían los socialdemócratas y se veía lo que entonces era el modelo japones, los "gansos voladores" de Akamatsu Kaname, que después se desvanecería. Entre el rojo extremo (todo el poder al Estado) y el azul extremo (todo el poder al mercado) estaban los que buscaban un compromiso entre ambos, los que buscaban ambos a su máximo nivel posible (máxima intervención del Estado, máxima intervención del mercado, tal vez el modelo que ahora han seguido, de modo zigzagueante, los comunistas chinos -porque el partido gobernante es el comunista-) y los que proponían al abandono de una y otra perspectiva para refugiarse en lo local, la colaboración, el trueque, la democracia directa y que en el esquema aparecen como modelo "verde". 
En aquel artículo proponía, para distinguir las ideologías, preguntarse cuáles eran los valores que guiaban su acción observable (al margen de lo que se pareciera o no a su retórica oficial). Galtung me volvió a ser útil:
Se trata de saber qué necesidades básicas proponen como prioritarias en sus acciones (no en sus discursos). Rojos y azules estarían entre los que buscan el bienestar a toda costa y los que sacrifican cualquier cosa con tal de conseguir la libertad. 
Pero ahora hay un criterio que no aparecía tan claramente entonces: la cuestión identitaria ante la cual se puede sacrificar la libertad (obligando, en aras, por ejemplo, de salvar la propia lengua, a que todos la hablen -"hable usted la lengua del Imperio", como imponían los franquistas, o como ahora se impone el catalán a los "charnegos" e hijos de "charnegos" obligados a asumir la identidad de los que les mandan). O se puede sacrificar el bienestar con tal de que quede claro que "Britannia rules the waves" y que solo el Brexit responde a nuestras demandas de identidad frente a la invasión de extranjeros ajenos a la nuestra.
Y un nuevo criterio: el exceso de desigualdad, causante de menos bienestar, fomento de la xenofobia, usando la imposición y demás efectos conocidos y que se aplican tanto a las distancias entre países como a las distancias (socio-económicas) dentro de los países. Ricos más ricos, pobres más pobres, poniendo en riesgo el mismo sistema que les da existencia a unos y otros. La ideología está en el papel que se le asigna a la desigualdad en la discusión real (no la retórica) en política. La desigualdad la crean los individuos (en particular los perezosos), la crea el sistema (el capitalista, por supuesto), la clase social beneficiada ("los de arriba" en el esquema de Orwell) o la fuerza de los hechos (es decir, lasciate ogni speranza voi che entrate). Es decir, ayudar a "subir", cambiar el sistema, lucha de clases ("desde abajo", no la habitual "desde arriba") o parches de beneficencia y filantropía entre otras respuestas.
Los tres bloques (rojo-azul, necesidades básicas, desigualdad) indican hasta qué punto carece de sentido el TINA (there is no alternative que decía Lady Thatcher) y lo acertado que estaba Adolfo Suárez cuando decía que las hay tantas "como estrellas en el cielo". De momento, el campo identitario, en sus variantes rojas, azules y amarillas, va ganando la partida. ¿La desigualdad? Un día de estos. Y todo con la mayor simplicidad posible. Simplismo, se diría. Que es un buen medio para ganar elecciones, pero no tanto para resolver problemas de fondo.

lunes, 3 de junio de 2019

Negociar no es fácil

En un enfrentamiento con violencia caben dos opciones extremas: pretender aniquilar al contrario o negociar la trasformación de la violencia mediante cesiones mutuas. Obsérvese que no he hablado de "conflicto" para no herir susceptibilidades y eso que se puede hablar de conflicto cuando dos o más partes tienen objetivos incompatibles (por ejemplo estar integrado en España dependiendo de Madrid o tener una estructura política independiente de España: las dos cosas a la vez son imposibles). Allá por 2005 publiqué sobre esos asuntos (sugiero leer el último párrafo).
Ahora vuelve a plantearse con efectos retroactivos a propósito de las negociaciones entre el gobierno español y ETA desde 2005, que algunos ven como "vergonzantes" y que a mí me parecen más realistas que el "hiper-realismo" de mantener los enfrentamientos violentos. Que eso tenga que ver con las negociaciones de estos días para formar gobiernos locales (municipales, provinciales o autonómicos) en el País Vasco y Navarra, eso ya no lo sé, pero no me extrañaría.

domingo, 2 de junio de 2019

Recetas económicas

O va contra el bienestar de los ciudadanos o ayuda al deterioro de la democracia, pero el caso es que las políticas de bajar impuestos, recortar gastos sociales y reducir (incluso suprimir) el papel del Estado en la economía tienen esos efectos. Los ha tenido. Y, allí donde se mantienen, los van a tener. Parece que eso dicen los datos. ¿La realidad? Peor para la realidad, que diría Hegel. ¿Dónde se va a meter la realidad cuando hay una buena ideología -a favor de alguien- de por medio? Por más que se cite la curva de Laffer, se afirme que los gastos sociales, actuando como un adormecedor, hacen que la gente (los de abajo) no se espabile y se agite el fantasma del estatalismo comunista (que, ciertamente, fue otro fracaso), los hechos son tozudos. Amén de que, si hablamos de ideologías, entre el comunismo y el neoliberalismo hay intermedios. Y alternativas, desde  Ernst Friedrich Schumacher en verde hasta Akamatsu Kaname con sus "gansos voladores". Nada de "pensamiento único". Y no digamos subir los impuestos a "los de abajo" para aumentar la recaudación reduciendo al tiempo los gastos sociales para reducir la deuda.

sábado, 1 de junio de 2019

Los ricos existen

Un sugestivo trabajo sobre la desigualdad en la riqueza. Amplia información sobre los Estados Unidos y sobre países centrales (USA-Rusia-Europa, pero no China). La desigualdad disminuyó once upon a time, pero está creciendo. Los ricos son ahora más ricos que hace 20 años, en que se revirtió la tendencia descendente de su riqueza (descendente no significa baja). Un gráfico me ha llamado la atención:
Se trata de dónde tienen la riqueza ese 0,01 por ciento de la escala, es decir, los super-ricos. Salta a la vista Rusia, con un porcentaje muy alto, comparativamente con, por ejemplo, Escandinavia, de riqueza fuera del país. Ahí no sé si es porque lo tienen invertido o porque lo tienen en paraísos fiscales. Probablemente ambas cosas, pero no sé en qué proporción.
Saque cada cual las conclusiones que prefiera sobre fiscalidad (o fraude fiscal), capacidad de influir en el propio país o contribución (ver las otras gráficas) en la tensión creciente en este resorte cuyos extremos se siguen separando y que, como sucede en el mundo físico, podría producir lo mismo: que se rompa el resorte. El que avisa no es traidor. Y "ellos" están avisados, así que algo de filantropía acaban practicando. ¿Suficiente? No lo sé. Pero preferiría mayor acceso del Fisco a esa riqueza. Reduciría, en manos de un gobierno no necesariamente hiper-competente, la desigualdad y sus secuelas. Pero eso es como esperar que los gobiernos tomen medidas serias colectivas sobre problemas mundiales como el medioambiente. Las medidas locales son bienvenidas. Pero los problemas mundiales exigen respuestas mundiales. También para esto del dinero y la riqueza. Lasciate ogni speranza voi ch'entrate
(Añadido el 7: especulaciones sobre la fuga de capitales en Rusia aquí)
(Añadido el 15: más datos sobre los Estados Unidos)

viernes, 31 de mayo de 2019

Dura lex

No lo dudo. De lo que me hacen dudar es de su aplicación. Ayer era un artículo sobre el proceso a los independentistas catalanes que ya toca a su fin. En él eran notables los calificativos que acompañaban a una abogada, central en el mismo. Desde "perezosa" para arriba.
Hoy, sin salirse del tema, va una descalificación del jurisconsulto que emitió un informe sobre la posibilidad de que un personaje huido de la justicia española pero investido con la legitimidad de ser "president" en el exilio. Y sutilezas y distingos entre su caso y el de un precedente. Doctores tiene la iglesia.
Y, la guinda, una descripción de las relaciones entre la "cloaca" policial, (ex)jueces y empresarios, con detalles sobre el coste que tenían algunas de aquellas transacciones y que no tengo por qué suponer que han desaparecido, como tampoco las tengo a propósito del fútbol (basta elevar a San Google una devota petición como "corrupción en el fútbol" para tener respuestas sobre más de un país).
Siempre ha sido anecdótico el "qué juez te ha tocado", pensando que, según quién fuese, la sentencia iría en una dirección u otra. Cierto: no se trata de una ciencia exacta y caben infinidad de interpretaciones, sobre todo ante comportamientos nuevos no previstos por la normativa vigente o en los que la ideología del juez puede tener un peso excesivo (porque ideología, la tiene: la tenemos todos). Pero los casos que traigo son de más calado.
Mi conclusión no es una descalificación del sistema legal (y eso que estoy pensando en Comités Electorales nombrados por el Gran Jefe que quiere fallos a su favor, por ejemplo para ser reelegido o en Tribunales que no son tribunales y que actúan como tales). Es, una vez más, reducir el carácter divino omnisciente que, a veces, se le atribuye. Humano, demasiado humano. Es decir, imperfecto. Y con una cierta dosis de sutilezas. Y cosas peores.
(Tan imperfecto como cualquier empresa. Por ejemplo, empresa relacionada con la farmacia y dedicada a la salud, pero, antes, al beneficio, y pagando dinero para que los "científicos" no se metieran con la posibilidad de que uno de sus fármacos fuese dañino para la salud. No sé si mucho peor que la petrolera que ocultó a sus accionistas -y al público- datos sobre el cambio climático e incluso dedicó fondos a negar tal posibilidad. Frente a estos ejemplos, lo de los jueces, voluntario o involuntario, es peccata minuta)

jueves, 30 de mayo de 2019

Que aprendan

Las urnas son las urnas, la costumbre es la costumbre y la ley es la ley. Se puede aprender y no se hunde el mundo si un rey le da la mano, en acto protocolario, al representante de un partido secesionista que ha salido vencedor en las últimas elecciones:
La poignée de main gênée et symbolique du roi des Belges avec l’extrême droite.
Le monarque a dû recevoir le président du parti xénophobe et séparatiste flamand, le Vlaams Belang, principal vainqueur des élections fédérales du 26 mai.
Y si hay que repetir elecciones porque no se ha podido formar gobierno, pues se repiten. No en Bélgica: en Israel.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Lo que no sabemos

Uno las llama "cloacas", otra "fuerzas oscuras". Ambos se refieren a una cosa bien sabida y es que no conocemos todo lo que sucede y, además, algunas cosas que suceden tienen causas que desconocemos y actores que no dan la cara. Mal asunto en el que no es fácil encontrar el equilibrio.
Lo inmediato es prescindir de tan molesta posibilidad y más que posibilidad. Pero también es fácil el recurso a tales factores subterráneos, conjuras, complots, conspiraciones, poderes fácticos sabiendo que, por definición, no pueden ser conocidos. Hubo "protocolos de los sabios de Sión" y su correspondiente complot judeo-masónico de tiempos de Franco y hay atribución casi de omnipotencia a Trilaterales, Davos o Bilderberg. La superficialidad y la conspiranoia no son extremos de una línea recta sino de una especie de herradura en la que los extremos están más cerca entre sí que del resto de la cosa. Y ambos pueden ser manipulados ad usum delphini.
Claro que existen tales instancias, pero un detalle que lleva a dudar de las afirmaciones sobre las mismas es la atribución de características casi divinas (omnipotencia, omnipresencia, omnisciencia). Para nuestra desgracia, la realidad es algo más complicada que lo que suponen esos recursos a las fuerzas ocultas que, haberlas haylas, pero en contextos mucho más contradictorios y falibles que lo que los que recurren a tal explicación suponen.
No analizar como si no existiesen, pero tampoco atribuirles características que, de tejas abajo, no pueden atribuirse a nadie humano. Eso se deja para quien esté de tejas arriba, si es que está. El poder es humano, demasiado humano. Es decir, complicado.

martes, 28 de mayo de 2019

Independencia dependiente

Sigo con el caso escocés cuyo paralelismo con el catalán ya abordé ayer. El caso es que el Partido Nacionalista Escocés plantea que si hay Brexit, volverá a proponer un referéndum para dejar el Reino (no muy) Unido y seguir dependiendo de Bruselas, dependencia que los brexiters detestan con no muy buenas razones, dicen, pero son las que hay. Por supuesto que los partidos del Reino (laborista y conservador con sus correspondientes divisiones internas) también actúan en Escocia, pero el resultado de las recientes elecciones al parlamento europeo con el triunfo del Partido del Brexit (Farage) y de UKIP les hacen temer que el Brexit siga adelante, sobre todo pensando que el sucesor de May (Boris Johnson) puede ser el eurófobo. 
Se trata de aprovechar la ocasión para lograr la independencia que, de todas formas, se deseaba o de evitar los males mayores que supondría quedar uncidos al carro de un Brexit duro (una DUI, declaración unilateral de independencia) de catastróficas consecuencias que, obviamente, los brexiters niegan y los independentistas escoceses temen.
Se trata, visto así, de elegir dependencia: o de Londres y Bruselas o solo de Bruselas, de donde provienen porcentajes muy elevados de la legislación local. A eso le llaman independencia. Porque habría que estar muy loco para pensar en una independencia total. Ni Noruega ni Suiza la disfrutan. Pero "independencia" suena bien. Reconocer, después de análisis concretos de situaciones concretas, que la cosa no está tan clara, eso ya es otro tema.

Legalidad y legitimidad

Recibo simultáneamente en un wasap de amigos dos recortes de prensa localizados probablemente desde aquí y que también están aquí. En el primero, tomado de un periódico escocés, un grupo de académicos denuncia las violaciones de derechos humanos en Cataluña contra sus nacionalistas. En el segundo, de un periódico español, un grupo de académicos denuncia las ilegalidades cometidos en Cataluña por parte de algunos nacionalistas. Mi viejo amigo añade que supone que es fácil saber qué versión le gusta más. Dos comentarios.
El primero, no es válido atribuir prejuicios ideológicos en uno de los periódicos como forma de argumentar contra sus razonamientos o, mejor, contra lo que dicen los académicos que cita. Mi problema es que ambos periódicos tienen prejuicios ideológicos o, si se prefiere, intereses creados, lo cual es más probable. Los intereses creados son las conocidas preferencias de sus lectores y, ya se sabe, los periódicos venden lectores a sus anunciantes, así que no pueden perder lectores así como así. El proceso escocés tiene diferencias con el catalán, pero también semejanzas.
Las diferencias tienen que ver con mi segundo comentario. La cuestión no es de gustos (qué versión le gusta más a uno) sino de razones y las razones de ambos son claras y distintas: unos hablan de legitimidad de determinados comportamientos políticos en Cataluña y, por mi parte, no me resulta difícil entenderla y aceptarla; los otros hablan de la legalidad de determinados comportamientos políticos en Cataluña y, por mi parte, me resulta un poco más difícil entenderla ya que los vericuetos legales ante hechos sin precedentes no resultan tan sencillos como bien se ve cuando se toman los análisis de sesudos juristas al respecto. Pero dura lex sed lex, no se diga como los españoles en tiempos de la colonia en América: "las leyes se acatan, pero no se cumplen".
Y ahí reside la dificultad para resolver el problema: cada parte se sitúa en un argumento diferente ya que es legítimo desear la independencia (aunque yo preguntaría "independencia de qué, quiénes y para qué") mientras que, ley en mano, resultan presuntamente ilegales determinados comportamientos y por eso se someten a juicio ante un tribunal competente (competente en el sentido de que tiene competencias, no necesariamente en el sentido de que son competentes -doctores tiene la iglesia-).
Evidente: los independentistas se aferran a la legitimidad y olvidan la legalidad (o se la saltan) mientras que los unionistas se aferran a la legalidad y olvidan la legitimidad (o la combaten presentando una legitimidad alternativa: la del españolismo). 
Lo dijo Ortega y Gasset en el parlamento de la Segunda República: hay que aprender a "conllevar" el problema. Porque el problema haberlo haylo. 
Cuando en el 96 publiqué un librito sobre el carácter religioso de los nacionalismos (estatales y subestatales) creía que los vascos tenían más complicado que los catalanes el llegar a la independencia. ¿Razón? La entonces violencia de ETA, un medio, para mí evidente, de no conseguir tal fin. En cambio, veía que el nacionalismo catalán (eran los tiempos de los Pujol, ahora algunos en la cárcel por corrupción) lo podría conseguir para el mítico entonces 2020, el año que viene como se ve. Ahora veo que los medios que pone el independentismo catalán en la actualidad no llevan a su fin, si es que el fin es la independencia de Cataluña y no es un caso más (epidemia) de uso de la política para otros fines incluso personales, desde los ingresos -que de algo tienen que vivir- al ego y sin parar mientes en las consecuencias que tales decisiones tendrían para el común de los mortales, no para los jefes que, ya se sabe, "no se equivocan". Lo que crean sus fieles  seguidores y por qué lo hacen merece otros análisis.

lunes, 27 de mayo de 2019

Incertidumbre o ridículo

Las variadas elecciones de ayer en España han dado pie a numerosos comentarios que ya comencé a escuchar anoche antes de que los datos fueran medianamente creíbles (decir que el dato viene de una encuesta y no decir si es "israelita", es decir, a pie de urna o telefónica a lo largo del día, hace que no sea fácil darle valor a un dato que no se dice cómo se ha obtenido ni a quiénes representa la muestra). Los periódicos que he visto esta mañana, que deben de ser especialistas en crónicas deportivas, hablan de "ganar" cuando de lo que se trata es de "perder". Porque una cosa es tener más votos que otros (como en un partido de fútbol Valencia-Barcelona tener más goles) y otra, muy diferente, es conseguir el apoyo suficiente como para gobernar y más en circunscripciones como la madrileña en la que ha habido "tamayazos" que han mostrado que ni siquiera el color de los escaños cuenta. En todo caso, el asunto no está cerrado, quedan muchos flecos, así que la incertidumbre se ha reducido pero no se ha evaporado. Y queda el entorno ornamental de los ridículos que se reciben con Shadenfreude, vergüenza ajena, ya te lo dije, o a dónde vamos a parar con esta gente. 
Mucho más espectacular (tal vez porque es menos caótica) es la situación en el Reino (todavía) Unido, presentando candidatos al Parlamento Europeo y ganando por mucho el partido que quiere dejar la (todavía) Unión Europea cosa que, de producirse, les haría tener que dejar su escaño bruseliano (¿o no? ¿sería automático, como los encausados catalanes que obtuvieron escaño en el parlamento español del que quieren irse, por medios legítimos pero ilegales? Efectivamente, el partido de Farage (político que ya reconoció haber mentido en su anterior campaña del referéndum del Brexit) ha obtenido 28 escaños, los Liberal Demócratas (defensores de mantenerse en la Unión, la europea y, así, de paso, suavizar el recrudecimiento que produciría el Brexit duro en Irlanda) 15, los Laboristas 10 y, oh cielos, los conservadores de la ya casi ex-premier May 3 (Brexit is Brexit). Eso sí, si vamos a porcentajes, los partidarios de quedarse suman el 40 por ciento de los votos y los de irse 44 (sin distinguir el brexit duro  unilateral -DUI- del brexit "blando" o negociado).
La cosa es más complicada porque esos datos suponen que los partidos son uniformes, cosa que, evidentemente, no sucede ni con los laboristas ni con los conservadores en un sistema electoral uninominal y mayoritario, es decir, que el candidato depende totalmente de su circunscripción y si se presenta por un partido brexiter en una circunscripción remainer, la tiene clara.
La incertidumbre viene sobre un par de pasos siguientes. El primero, quién va a sustituir a May, si Johnson o Gove, ambos brexiters, pero con el primero más dispuesto a la DUI (para los no catalanes DUI, no DIU, significa Declaración Unilateral de Independencia). La segunda, elecciones generales de resultados imprevisibles con o sin nuevo referéndum.
Cortando el rollo: en ambos casos se prevé una travesía llena de incertidumbres de la que no se ve con claridad cuál será el puerto de llegada si es que existe y hay motivos para soportar "numeritos" en esto en que han convertido (¿siempre lo fue?) la política, en teatrillos para construir un "relato" que emocione al pueblo ignorante (todo para el pueblo, pero sin el pueblo, que es tonto), sin proporcionar análisis concretos de situaciones concretas para las que se supone que el pueblo no está capacitado para entender. Las candidaturas al Parlamento Europeo por parte de propuestas independentistas catalanas son un ejemplo más de esta manipulación. Del pueblo, claro. Todos, todos insisto, son populistas, aunque con diferentes pelajes (lobos disfrazados de corderos) nacionalistas estatales o subestatales, que es el "relato" dominante para los que quieres debilitar la Unión en aras de su nación, los que quieren destruirla en aras de su nación, los que quieren abandonarla en aras de su nación, los que quieren salirse del Estado en el que se encuentran en aras de su nación y, en general, mantener su puesto, salario y jubilación. Para eso necesitan que el "pueblo" se crea su relato. Y, de hecho, se lo cree. Los que ven el "relato" como algo ridículo no tienen mucho futuro. Y menos en los medios de comunicación, "relatistas" por antonomasia, aunque las redes sociales, con sus bots y trolls,  les ganen por goleada. Ambos, pero sobre todo las redes, cumplen con el dicho de Lope (de Vega)
“Y escribo por el arte que inventaron / los que el vulgar aplauso pretendieron, / porque, como las paga el vulgo, es justo / hablarle en necio para darle gusto.”

viernes, 24 de mayo de 2019

Yemen: cui bonum

Desde 2015, Arabia Saudita, con apoyo principal aunque no único de los gobiernos de los Estados Unidos (comenzando por Obama), mantiene una guerra en Yemen que ha causado destrucción masiva, han muerto más de 8.000 civiles y herido a un número todavía mayor, ha desplazado 3 millones de personas y ha producido una crisis humanitaria amenazando la vida de millones de personas por hambre y enfermedades.
Se puede pensar en suníes (sauditas) contra chiíes (hutíes) o en una intervención en una guerra civil en la que se toma partido por los posibles aliados propios. Pero hay otras opciones: cherchez l'argent, pregúntese por el dinero. En este caso, el de los proveedores de armas y los beneficios que obtienen en esta guerra como se hace aquí con nombres y cifras de ventas.

109 millardos (miles de millones) de dólares en ventas en 10 años bien valen una destrucción más o menos.
(Nota, los 434 civiles del gráfico se refieren sólo a los muertos por ataques aéreos -legales o ilegales, eso no importa- usando armas estadounidenses)

jueves, 23 de mayo de 2019

Elecciones falseadas

El voto es la columna vertebral de la democracia. Y el imperio de la ley, por supuesto. Pero esto último es más vaporoso. Lo del voto es más visible y cuantificable.
Ahora bien, cuentan y no acaban de los modos de falsear resultados. Está, claro está, el pucherazo clásico. Por ejemplo, en tiempos de Franco, un pariente mío tuvo que estar en una mesa electoral para "el tercio familiar" -una originalidad del sistema-, pero lo curioso es que los resultados los tenía antes de que empezaran las votaciones. Ahora la cosa está más elaborada y resulta complicado controlar qué sucede entre la votación y el recuento electrónico mediante algoritmos que no siempre se conocen y que pueden "orientar" las sumas en una dirección u otra. No te digo si el voto se hace directamente sobre la pantalla sin que haya huella de papel por medio. Son defectitos reparables siempre que se permita el acceso al programa que hace las sumas.
Pero de lo que se ha hablado más últimamente es de la intervención de países extranjeros en la propaganda electoral, sobre todo a través de redes sociales, generando estados de ánimo, información falsa e inquietudes fabricadas. Mucho se ha hablado (y se hablará) de la intervención rusa en las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses o en el referéndum de independencia de Cataluña considerado ilegal y cuyos protagonistas ahora se están juzgando después de una prisión preventiva, exagerada según muchos, pero que tiene como justificación la huida (llamada exilio) de otros protagonistas del mismo.
Lo curioso es que no es novedad. Aquí se recogen las interferencias (y más que interferencias) que Rusia (ex-URSS) y los Estados Unidos han llevado a cabo desde 1945, con y sin Guerra Fría, es decir, hasta nuestros días: 36 casos a manos de agencias rusas, frente a 81 por parte estadounidense. Digamos que, por lo menos, un centenar de elecciones han sido "profesionalmente" interferidas desde fuera. No está mal.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Filantropía criticada

Dos casos algo diferentes. Se trata de millardarios (mil-millonarios) que deciden dedicar parte de sus beneficios a una obra filantrópica, sea donar instrumentos médicos a la sanidad pública o cancelar la angustiosa deuda contraída por estudiantes que querían, así, pagarse sus costosos estudios en universidades privadas.
La diferencia está en la reacción desde la izquierda oficial. En este último caso y en los Estados Unidos, aceptando la oferta aunque no esté en sus competencias. En el primer caso y en las España, criticándola y pidiendo su rechazo, también sin competencias en el asunto. 
La diferencia está también en el añadido: la parlamentaria estadounidense recuerda a los estudiantes que no deberían depender de filantropías; la candidata española, en cambio, se queda con que esa donación no debería producirse aunque ya haya sido aceptada en algunas comunidades autónomas que tienen competencias en el campo sanitario. Pedir, como hace, que lo que suponen esas donaciones sea cubierto por la inversión púbica es un "wishfull thinking", una omnipotencia de las ideas que diría Freud, lo cual no quita para que la filantropía no busque también sus ventajas.

martes, 21 de mayo de 2019

El futuro no es noticia

La decisión tardará días. Sin embargo, ya puede leerse, como si se tratara de un hecho del presente, una versión y su contraria sobre lo que va a suceder. Curiosa manía de adelantarse a la actualidad arrimando, de paso, el ascua de la predicción a la sardina de las propias preferencias. De nuevo, ¿qué será, será?

Qué fue del mercado libre

El eslogan era "menos Estado, más mercado". Era expresión de una fe (creer en lo que no se ve) en el poder curalotodo del mercado y un rechazo a la intromisión de los poderes públicos. El llamado "Estado del Bienestar" era rechazado y, a lo más, se aceptaba lo que en inglés se llamó "Nanny State", es decir, un Estado de Bienestar para Ricos. 
El asunto del veto a Huawei es un resumen de en qué quedaron aquellos polvos. La empresa china (privada) no era muy librecambista. No era estatal, pero recibía las bendiciones del Partido Comunista en una pelea bien poco liberal por conseguir el monopolio (o el adelanto) en nuevas tecnologías informáticas. Entre Estados: el estadounidense y el chino en su porfía, con altibajos, por ver quién mantiene o consigue el puesto hegemónico en el sistema mundial ante las perplejidades de "Europa". Así que nada mejor que el poco liberal instrumento que son los aranceles (manipulación del precio) y los vetos (manipulación del acceso). Es más Estado, menos mercado.
Ahora se ve con claridad, pero no es novedad y tanto da que el Estado intervencionista sea de un color u otro. El sistema mundial no tiene color. Y no funciona ni ha funcionado al modo que pretenden los fundamentalistas e integristas. El problema es para "los de abajo", las periferias, y su manía de perder siempre.

domingo, 19 de mayo de 2019

Hundido

Una larga sucesión.
El hundimiento del Maine que, en 1898, dio paso a la guerra entre los Estados Unidos y España con gran alegría de la prensa amarilla (físicamente amarilla) de Hearst y que llevó a la independencia de Cuba.
El ataque a Pearl Harbor en 1941, cuyos efectos siguen siendo atracción turística en Honolulu, y que movilizó a los estadounidenses para responder y así entrar en la II Guerra Mundial atacando al Japón.
Y el incidente en el Golfo de Tonkin, 1964, que dio paso a la intervención de los Estados Unidos en el Vietnam dividido, tomando parte por el Sur contra el Norte y unificando el país. No siempre el "atacado" ha salido con la suya ni la guerra producida ha sido suave (recuérdese Hiroshima y Nagasaki,  atacadas con la nueva arma atómica para que la URSS supiera de qué iba el asunto y, por cierto, los científicos pudieran comparar los efectos en ambas ciudades que habían sido preservadas hasta entonces: conocer es comparar)
En todos estos casos, los medios de comunicación jugaron un papel importante, en especial en el primero. Ahora se levantan sospechas de si no será una continuación de la saga lo que hace unos días tuvo lugar: unos barcos saudíes bombardeados. Por Irán, por supuesto. Los medios han cumplido con su cometido, sea o no real el incidente y, en su caso, haya sido o no Irán el atacante. No sería, por tanto, el primer evento en que "alguien" ataca al objetivo para justificar un ulterior ataque contra el supuesto atacante. A veces, ni eso, como ahora se recuerda a propósito de Irak.

sábado, 18 de mayo de 2019

Son como animales

Lo dice este titular sobre algo sucedido en Tailandia: que un perro, por cierto discapacitado, salvó de la muerte a un niño a quien su madre (teenager) había enterrado vivo.

Euroescépticos, eurófobos y otros

Este artículo, en el contexto de la actual campaña electoral al Parlamento Europeo, me ha hecho ver la diferencia dentro de los que reciben etiquetas que van desde extrema-derecha, populistas de derecha y hasta fascistas. Termina así:
Understanding the populists’ weaknesses is also critical—and here there is a paradox. (Civic) nationalism now provides these parties with a key strength. Yet it is simultaneously a barrier to their forming an effective transnational bloc.
La autora reconoce el papel que han jugado factores socio-económicos en la demanda de estos partidos llamados populistas, factores que, de alguna forma, terminan llevando a la constatación de la creciente inseguridad en amplias capas de la población (europea, y no solo la que está dentro de la Unión). Pero añade una serie de reflexiones sobre la oferta que proponen partidos muy variados y cuya lista recoge el artículo.
Su idea final es que esa oferta de nacionalismo basado, como todos, en un "nosotros" diferente de "ellos" incluye definiciones muy sugestivas de esos "ellos" que ponen en riesgo al "nosotros" (y no solo su identidad, sino también su seguridad). Lo que sugiere es que, planteado así, tienen serias dificultades de organizar una respuesta común a escala transnacional: sería demasiado contradictorio con sus "reconquistas", "America first", nacionalismo "local".  Claro que algunos lo pueden intentar mediante, por ejemplo, la islamofobia o el anti-inmigrantes. Pero su nacionalismo es particularmente contradictorio con ese mínimo internacionalismo que supone la Unión Europea, que también tiene su nacionalismo (no muy vibrante, todo hay que decirlo) y sus nacionalismos sub-estatales. En otras palabras, que la Unión Europea ya tiene sus propios problemas que dan pie a los euroescépticos que no ven que la cosa dé mucho de sí. Pero a eso se le añade la llegada de estos "nacionalistas cívicos" que exaltan con entusiasmo su nacionalismo local y ven a la Unión como amenaza al mismo y, por tanto, les hace eurófobos y llegan hasta desear prohibir la emigración de sus connacionales para que no abandonen la Tierra Sagrada en la que les nacieron. Total, la dificultad algo mayor para la UE, aunque habrá que ver qué se produce en las votaciones del domingo 26 y cómo se forman los grupos parlamentarios y en base a qué. Para eso, y en contexto de este post, puede resultar útil darle un vistazo a esta entrevista (en castellano) al candidato Jan Zahradil.

viernes, 17 de mayo de 2019

Preguntas retóricas

Se trata de saber si los Estados Unidos van a intervenir militarmente en Venezuela (viene en Al Yazira) o lo va a hacer en Irán (viene en la Fox News). Pongo las fuentes porque pretender responder a tales cuestiones es más cosa de intereses que de conocimiento y las fuentes no son mero espejo de la realidad, sino que colaboran en darnos la perspectiva "adecuada" sobre la misma. Porque, si la hubiera (la intervención, quiero decir), no estaríamos hablando de "versiones" o de "narrativas", sino de cosas observables que, cierto, tendrían una etiqueta u otra, pero los muertos no serían etiquetas.
El hacerse esas preguntas en titular es una forma de intervenir sobre la realidad. Y la respuesta, en honor a Doris Day, es ¿qué será, será? what will be, will be. Pero será. Para algunos, la primera sería un "costoso error" y la segunda "un error grave". Pero véanse las respectivas fuentes.

Ideología y realidad

Me ocupé del caso ETA hace ya tiempo. Ahora, ante la detención de quien fuera su jefe, se vuelven a presentar los resultados de las respectivas ideologías y que pueden resumirse en las intervenciones de quienes tienen objetivos diferentes y, por tanto, ven la realidad según el color del cristal con que la miran, como me sucede a mí. Las reacciones coinciden con las posturas previas, así que no tienen por qué ser alteradas por esta detención.
1. Está, en primer lugar, la de los que achacan a los gobiernos aviesas intenciones "precisamente ahora". Cuando todo había acabado, dicen, es decir, cuando ETA ya se ha disuelto, esta detención no hace más que mostrar el uso que se ha hecho desde el poder de una ETA que "se disuelve" para "disolverse en el pueblo" (vasco, por supuesto).
2. Está, después, quien recuerda el papel que el ahora detenido tuvo precisamente en dicha disolución. Dice que en todo proceso de paz o de "resolución de conflictos", hace falta un facilitador por ambas partes, amén de quien sea capaz de hacer de intermediario entre ambos facilitadores. El ahora detenido, se dice, fue el facilitador por parte de ETA y, por tanto, uno de los que intervinieron en su disolución. 
3. Y, como es comprensible, están los que se escandalizan de tal postura y exigen que pida perdón por haberla expresado. Tal vez el detenido no sea un héroe, pero sí parece que tuvo, desde dentro, su papel en el fin de ETA.
Obsérvese, en los tres casos, la combinación, por un lado, de constatación de hechos constatables (por lo menos, en algunos casos, si hacemos caso a sus protagonistas) y, por otro, la valoración de esos y otros hechos, estos "inventados". Excepto en el punto 2, no parece que haya intereses que guíen la constatación (hechos) y valoración (ideología). Pero sí en los otros dos puntos que se sitúan, como ya he dicho, en una tendencia anterior a este hecho concreto y que no van a ser estropeados por la "rugosa realidad". Los del punto 3, en concreto, parten de un principio propagandístico, a saber, que el gobierno ha pactado con los separatistas (vascos y catalanes) y no están dispuestos a que un dato (este para el caso vasco y lo de Iceta para el catalán) les estropee tan buen reportaje. 
El problema es que no resulta tan fácil separar realidad e ideología (real o impostada por el márketing político).

jueves, 16 de mayo de 2019

Borrachos

Una curiosa encuesta sobre abuso de alcohol y demás drogas. Interesante este gráfico sobre los que han contestado cuántas veces han estado borrachos en los últimos doce meses. Solo países en los que por lo menos 250 encuestados hayan dicho que beben alcohol. Supongo que no se ve muy bien, así que los interesados pueden ir al original que, por cierto, no es precisamente "user friendly".
Destacan, a la izquierda, los anglosajones con tasas casi tres veces superiores a la más baja, la chilena. Pero también la India está por encima de la media. Por debajo de la media, y en plan etnicista, los latinos desde los franceses y españoles a la mayoría de latinoamericanos (menos los mexicanos, que están por encima de la media o los suecos que están por debajo).
No hay, como se ve, una tendencia general y me hace especular sobre las diferencias culturales no en cuanto a la borrachera, sino en cuanto a contestar en una encuesta, a un desconocido, que uno o una se ha emborrachado por lo menos una vez los últimos 12 meses y estimar cuántas veces lo ha hecho. Incluso puede haber diferencias, de país a país, en lo que significa la palabra "borracho". Pero por datos que no quede.
(No lejos de donde vivo se habla de "turismo de borrachera". No hace falta decir de dónde vienen esos turistas)

miércoles, 15 de mayo de 2019

Cuestión de edad

Doctores tiene la iglesia, los gerontólogos en este caso, que seguro tienen su fundada opinión al respecto. La mía es una banalidad: todas las categorías que construimos sobre los seres humanos son heterogéneas. Por lo menos, sus supuestas características comunes tienen excepciones y, a veces, muy notables.  Tirando de medios de información, destaca el candidato a la alcaldía de Barcelona por parte de Esquerra Republicana de Catalunya y sus 76 años. Su vejez es un argumento en boca de alguna de sus adversarias. Y algo parecido con un pre-candidato (todavía no hay primarias) a la presidencia de los Estados Unidos: 78 años. Se dice que hasta partidos españoles oficialmente de izquierda han tenido en cuenta sus propuestas.
En términos personales, dos grandes amigos me han dado lecciones sobre el envejecer bien. Uno, ya fallecido (porque de eso no se salva nadie), a sus 96 años me preguntaba por skype, desde su Inglaterra, qué libro estaba leyendo yo y me mostraba el que él estaba leyendo. Seguía escribiendo recensiones en revistas profesionales de reconocido prestigio. El otro, noruego de 87 cumplidos, me llama por teléfono de vez en cuando (o intercambiamos correos electrónicos) comentando la actualidad e informándome de los temas que está tratando de cara a su publicación. Nada banales, debo decir.
Estos casos, bien conocidos, llevan a memes como el que dice que los viejos no nos acordamos de las cosas porque tenemos un exceso de información en el cerebro. No sé yo si no recordar a principios de mayo que tu hijo querido se ha casado en abril es un caso de "overload" de información. Es otra cosa.
Porque la "oxidación" se produce. Y hay patologías en paralelo con el deterioro que traen los años. Afecta más a unos que a otros (pienso en el final de mi madre y de mi suegra, totalmente ajenas al mundo, ensimismadas). Pero no es un argumento si se generaliza. Porque esa generalización es un prejuicio y basta aportar, como hago, egregias excepciones para saber que los efectos de la "oxidación" son reales, pero no generales. Una vez más y para evitarlo: análisis concretos de situaciones concretas. Cierto que una golondrina no hace verano. De su presencia hay que sacar otras conclusiones, no las facilonas. Y sin caer en el optimismo ingenuo de la eterna juventud o la vida eterna.
(Añadido el 18: la actual alcaldesa de Madrid y que opta a la reelección tiene 75 años y ha sido tildada de "senil" en boca de una diputada por Barcelona en un partido allí minoritario)

La catástrofe

"Nakba" en árabe. 71 años desde la expulsión masiva e ilegal de palestinos en Palestina. Expulsión para "hacer sitio" a los judíos que formarían el Estado de Israel al que, probablemente, tenían derecho. Lástima que para eso tuvieran que conculcar los de los demás.
Este año se celebra el aniversario con un bonito espectáculo de Eurovisión, siempre sensible a los derechos humanos. Es inútil cantar "la venda ya cayó". De eso, nada. Con problemas, eso sí.
Protest against Eurovision, Tel Aviv, May 14, 2019.
(Añadido el 18: el que hoy sea sábado -sabbath- añade un problema más a la citada Eurovisión)
(Añadido el 19: en el periódico israelí Ha'aretz se critica la decisión del Bundestag alemán de etiquetar como anti-semita (es decir, antijudía) la propuesta BDS y repite lo que tendría que ser obvio: que una cosa es ser contrario a determinadas políticas del gobierno de Israel y otra cosa es se anti-judío, ya que hay judíos, orgullosos de serlo, que se oponen a la ocupación de territorios palestinos por parte del gobierno de Israel. Pero Eurovisión, dice el periódico, fue un éxito de relaciones públicas)

martes, 14 de mayo de 2019

Tres grandes problemas

Mejor no atender a las campañas electorales ya que (y ya lo he comentado) evitan cuidadosamente o chapuceramente los efectos que los tres grandes temas mundiales van a tener sobre su posible campo de actuación si son elegidos. Hay excepciones, por supuesto. Siempre las hay. Pero no hacen noticia. Y los problemas están: 
1. cambio climático o, si se prefiere, calentamiento global, sea o no reversible, pero que sí tiene efectos sobre la vida cotidiana de los electores. Asociada o no con el dicho cambio, está la pérdida de biodiversidad.
2. crisis económica, la mundial, la que tiene que ver con la deuda de los bancos, deuda externa de algunos países y la guinda de la, irresponsable para muchos, guerra comercial China-USA. Hoy viene en todos los medios este último asunto.
3. aumento de la desigualdad. En otros tiempos, la desigualdad era algo que se dejaba para "países en vías de desarrollo" y había bonitas curvas que explicaban por qué, en cuanto se "desarrollasen", la desigualdad se reduciría. Aquí se comenta la situación en los Estados Unidos y su avatar el Reino (igualmente) Unido.
Los tres están relacionados. Primero entre sí. Y, después, con una cuestión subyacente: la violencia o, si se prefiere, la guerra. Guerras del agua, conquistas de medios de producción (invasiones incluidas) y explosiones sociales están en el cupo. Que algunas de estas guerras puedan ser entre potencias nucleares (India-Paquistán, por ejemplo, o, lo que sería MAD -destrucción mutua asegurada- USA-China) lo pone todavía peor. Como para ponerse a leer a los nuevos optimistas tipo Steven Pinker.

lunes, 13 de mayo de 2019

Elecciones post-referéndum

Hace seis meses ganó el NO a la independencia. Ahora hay elecciones locales y los unionistas (lealistas, como les llaman) siguen siendo mayoritarios. En Nueva Caledonia, por supuesto. Kanaky para los indígenas. El referéndum fue en noviembre y tiene su aquel.

Mundo plástico

Este dicen que es el destino del plástico que consumimos, a saber, básicamente a basureros y al medioambiente
Los basureros de los países ricos (y grandes usuarios de plástico -pagando, ¿eh?, pagando-) suelen estar en países pobres, aunque el medioambiente es planetario y no sabe de esas distinciones. Así que 187 países han decidido decir que van a hacer algo al respecto. ¿Todos? No. Todos no. Los Estados Unidos no están en la lista. Faltaría más. Ni eso.

domingo, 12 de mayo de 2019

Curiosa lógica

La supuesta lógica del mercado (ya sabe: infinitos ofertantes, infinitos demandantes, todos ellos con información completa y con libertad total) tiene algunos fallos cuando se llega al terreno de los hidrocarburos. Una lectura tranquila de este reportaje sobre un informe del Fondo Monetario Internacional (que no es, precisamente, Granma) incluye saber que dicho sector ha recibido, en 2017, un total de subvenciones públicas del orden de los 5 billones de dólares. Para hacerse una idea, este es un buen resumen de dónde está el problema:
Thinking about $5.2 trillion is hard. It’s equivalent to 6.5 percent of the entire world’s annual GDP. It’s more than France and Germany’s GDP combined. It’s $164,890.91 of money wasted per second in a year. But one thing is obvious: it is an absolutely stupid amount of money to be throwing away on something that is actively harmful to life on Earth.
Eso dice:  que es estúpido (ay, la lógica del mercado) gastar ese dinero en algo que es dañino para la vida en la Tierra. Bueno, supongamos que exageran, pero eso no quita que tal cantidad de dinero se dedica, precisamente y es de suponer que mayoritariamente, para "mejorar" el funcionamiento del "mercado" del crudo. El fundamentalismo del mercado tendría que ser contrario a tal comportamiento intervencionista. Pero no. El dicho fundamentalismo se aplica para "los de abajo". Pobrecillos ellos.