viernes, 18 de octubre de 2019

M.A.D.

En castellano sería "Destrucción Mutua Asegurada" y fue el término que,en plena Guerra Fría, usaron algunos investigadores en los Estados Unidos para describir qué sucedería en el caso de una confrontación nuclear entre las grandes potencias de entonces. Una catástrofe, decían. Y decían lo que después supieron que sus colegas soviéticos también sabían: M.A.D.
Al final de una película en la que un un joven hacker, creyendo que se trata de un juego, está a punto de desencadenar ese catastrófico enfrentamiento, el comentario final es claro: "Curioso juego: la única manera de ganar es no jugar". Pues no: entre los Estados Unidos y Rusia está el 93 por ciento de las armas nucleares de que dispone la locura mundial para esa destrucción. Y presidentes locos puede haberlos, si no es que ya los hay.
Este estudio añade información relevante. Se trata del arsenal nuclear de la India y Paquistán, países en tensión no solo por la historia y la cultura sino, sobre todo, por sus roces territoriales, Cachemira antes que nada. Los efectos que tendría un intercambio nuclear entre ambas potencias se intenta evaluar en términos de temperatura y contaminación. Cierto que sería un golpe al "calentamiento global" ya que encuentran el "invierno nuclear" que los viejos estudios pronosticaban. Agricultura, pesca, habitabilidad por los suelos. 
No es el único caso en que las partes entran en un juego de pierde-pierde (o de suma negativa). Hasta a niveles muy locales. Pero eso es lo que hace que nos llamemos "animales racionales", pero no por lo de "racionales". Y casi estoy seguro de que los otros animales no harían una estupidez como esta.

jueves, 17 de octubre de 2019

Copio y pego II

Andrzej Krauze on the EU's failings over Syria – cartoon
(Copiado de The Guardian)

El color de mi cristal

La sentencia emitida el lunes 14 sobre algunos políticos catalanes es objeto de lecturas diferentes sin salirse de la perspectiva jurídica: se trata de juristas, constitucionalistas o penalistas que están de acuerdo, que ponen peros a determinados puntos (incluidos los errores) o que razonan jurídicamente su rechazo o, por lo menos, hacen críticas de fondo.
Un caso clásico de lo que importan las propias creencias previas para estar de acuerdo con unos u otros son estos dos gráficos construidos con datos referidos solo a los encuestados en Cataluña y publicados por una institución que depende del gobierno autónomo, la Generalidad (algo así como el CIS depende del gobierno central).
El primero se refiere a la opinión sobre el juicio (antes de la sentencia) según sea la identificación que hace de sí el encuestado (más catalán, tanto catalán como español, más español):
Está claro: que se vea como justo o injusto, depende de esa identidad, aunque llama ese 34 por ciento de "españoles" que no creen que haya sido justo.
Algo parecido sucede con el voto.
El cien por ciento de los votantes de la CUP contrasta con el noventa por ciento de los votantes de Ciudadanos. La "frontera" está entre Catalunya en Comú y el PSC.
¿Ha sido un juicio justo? Si se lee lo de juristas de uno y otro signo no crea que se va a aclarar más. Es probable que esté más de acuerdo con los juristas que mejor encajan con el punto de vista que usted prefiere. Por lo menos, es lo más probable: que esté de acuerdo con los que dicen lo que usted quiere oír. Lo que sí está claro es que el lío está montado.
(Añadido el 18: interesantes las lecturas contrapuestas de un único editorial, en este caso de Le Monde)

miércoles, 16 de octubre de 2019

Copio y pego

Daily Cartoon Tuesday October 15th
(Copiado de The New Yorker. Vale para otras estancias y circunstancias)

martes, 15 de octubre de 2019

Cataluña, sí

Me he referido repetidas veces, directa o indirectamente, al caso catalán o, para ser menos genérico, al caso de los independentistas catalanes (el caso de los unionistas catalanes es otro). Ahora el Tribunal Supremo ha emitido la sentencia sobre los presos políticos según los unos y políticos presos según los otros, estando estos en la línea de mayorías en (el resto de) España y con gobierno en Madrid de oscilante españolismo. El País publica hoy un resumen de la narración de los hechos según la tal sentencia, cuyo acierto o error jurídico no voy a discutir por falta absoluta de competencia en materia de leyes. 
Hay una cosa que me fascina en esa narración y es la importancia que le da a la declaración pública de independencia, seguida de su suspensión, igualmente pública, en cosa de minutos, en boca del entonces Presidente/President de la Generalidad/Generalitat. Era el 10 de octubre de hace dos años. Si hacemos caso a la sentencia, parece que ahí estaría el resumen de lo pretendido: no pretendían la independencia entonces, sino forzar hasta el límite la negociación con el gobierno central y hacerlo desde posiciones de fuerza. Sabían (se supone) que la independencia por aquel medio era imposible (y seguro que muchos sabían que un Catalexit duro sería muy negativo para la política, la economía y la sociedad catalanas -quizás en orden decreciente, la sociedad en último lugar-). Polarizó todavía más a la sociedad catalana, pero eso eran daños colaterales. Lo que importaba era el fin, que no podía conseguirse de inmediato, pero que había que ir logrando poco a poco (a la catalana, con seny) y, si no, a las bravas (a la catalana, con rauxa).
Mi problema es con la cita de Mark Twain que ya reproduje a este respecto: "Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados" y más si su engaño queda anclado en manifestaciones multitudinarias en las que se comparte el engaño hasta convertirlo en certeza. Lo que venga está por ver. Hay quien dice "sostenella y no enmendalla"
No es un asunto estrictamente local. Este estudio sobre el nivel de incertidumbre mundial (muy discutible como metodología, pero eso no hace al caso) muestra algunos picos interesantes: por supuesto las guerras y por supuesto el Brexit, pero obsérvese el penúltimo pico del índice: el Catalexit.

lunes, 14 de octubre de 2019

¿Crisis?

El dinero depositado en paraísos fiscales asciende a 15 billones de dólares, más o menos equivalente al PIB de los Estados Unidos o a la suma del de Alemania y la China. La mitad de esos fondos está entre Luxemburgo y Holanda, importantes países de la Unión Europea, sobre todo el primero, que tiene a un destacado de sus políticos como presidente (hasta el mes que viene) de la Comisión Europea y que algo debe de saber sobre el asunto.
Esos fondos son, dicen, menos para la inversión y más para evadir impuestos, incluso de manera total. No extrañe que se vean como un componente más de la crisis financiera que sigue a la desaceleración si se piensa que algunos bancos esconden allí parte de su dinero. Bueno, no es suyo, pero esa es otra historia.

Economistas

Un recorrido por los cambios en la perspectiva dominante entre los economistas (estadounidenses, a lo más anglófonos, es decir, los de referencia) que concluye planteando que, para las tareas que se vienen encima, visto lo visto, no es que sería mejor que hubiese menos economistas sino que hacen falta más.
Eso sí, se dice aquí, a condición de que abandonen su (a veces arrogante) aislamiento intelectual y lo que, por mi parte, me atrevería a llamar reduccionismo (economicismo). De lo contrario, prosigue la cita, el desastre será todavía mayor.
Decíamos ayer...
(Añadido el 15 -que es cuando me ha llegado la revista en papel-: la realidad de la economía a la que se refieren ha cambiado en sus reglas de funcionamiento. The Economist dixit. Y añade que si las economías funcionan ahora de otra manera, también tendrían que cambiar las políticas económicas)

domingo, 13 de octubre de 2019

Antipatía partidista

Los seguidores del partido A coinciden con los del partido B en que ven a su contrario, del que, en su opinión, les separan grandes diferencias como
- cabezotas, empecinados en sus puntos de vista
- sin ideas, podrán tener sentimientos particulares o visiones propias, pero no aportan nada
- personas con los que no hay acuerdo ni sobre hechos básicos
- por tanto, extremistas
Curioso que los respectivos simpatizantes (que no dan el paso a declararse seguidores) compartan la misma visión  hostil hacia otro partido. Y comprensible que esta dinámica lleve a aumentar la división entre unos y otros. Hay, eso sí, una pequeña diferencia: no todos los partidos dan la misma importancia a ser o no ser patriótico.
Hoy hay elecciones generales en Polonia y locales en Hungría. En las Españas se espera mañana el veredicto del proceso a los políticos catalanes presos y se continúa en una historia interminable de campañas electorales. El Brexit sigue sobre la mesa. Algunas encuestas en Bolivia casi dan empate entre los dos primeros contendientes a la presidencia. De todas formas, las palabras que he escrito en cursiva vienen de una estudio muy interesante del Pew Research Center. A y B son los republicanos y los demócratas. En su pre-campaña para las presidenciales del año próximo una cosa está clara: aumentará la división entre unos y otros. Polarización, hostilidad, pero no frialdad. Al contrario, antipatía  más "intensa y personal".

sábado, 12 de octubre de 2019

Infiltrados

De mayor a menor (hablo de componentes, no de poder), primero tenemos a la población total (millones), después están los manifestantes (miles y miles) y, finalmente, los infiltrados, de cuantía indeterminada (¿decenas?). Se me olvidaba: también está el gobierno, cuarto grupo en miembros pero con más poder que los otros. 
Los primeros, la población, sufren las consecuencias de lo que hacen los segundos y terceros (y, no se olvide, de los cuartos, del gobierno) ya que impiden el paso en carreteras y, después, en calles. Los segundos, ejercen su derecho a expresar su descontento con las medidas. Los terceros, cometen actos vandálicos y saqueos. Los cuartos, el gobierno, ha iniciado la escalada introduciendo decisiones impopulares, sean o no inevitables.
Las relaciones entre los cuatro grupos son problemáticas, aunque el primer grupo (la población en general) sufre las consecuencias de lo que hacen el dos, el tres y el cuatro. El segundo y el cuarto (el poder de la calle y el poder que incluye el "uso legítimo de la violencia" que diría Weber) están en el "sostenella y no enmendalla" o el "seamos realistas, pidamos lo imposible" y, si se tercia, acusan al otro de estar a las órdenes o bajo la tutela de actores extranjeros. El cuarto, además, tiende a mostrar al segundo como si fuera el tercero (la parte por el todo, conocido artificio retórico).
No sé en quién estará pensando usted. Yo estoy hablando de lo que he leído hace un momento en El Comercio, periódico ecuatoriano, comenzando por su editorial.
Me da que pensar lo de los infiltrados, (supuestamente) incontrolados, violentos. Es un caso que me parece frecuente y cuya lógica no acabo de entender. ¿Aprovechan la ocasión para trasformar sus frustraciones en violencia? El mecanismo es conocido. Pero no acabo de estar seguro.
(Añadido el 13: apertura de diálogo según El Comercio, aunque bajo toque de queda y con mayor presencia militar, y acusación de dirigentes indígenas al correísmo -anterior presidente- de azuzar la confrontación. Lo mismo hace el actual presidente que añade a narcotraficantes y crimen organizado. ¿Infiltrados?)
(Añadido el 17, siguiendo los disturbios y la violencia posterior a la sentencia del Tribunal Supremo español sobre algunos políticos catalanes: Los cuatro grupos de los que he partido para el Ecuador, también están en Cataluña. Faltaban los "infiltrados" y ya han aparecido, responsables únicos de la violencia. Una diferencia importante: aquí hay dos gobiernos, a saber, el local y el central. Y no se vislumbra una salida al embrollo, a diferencia del Ecuador donde manifestantes y gobierno han cedido en algo para acabar con la violencia y sus efectos económicos).

viernes, 11 de octubre de 2019

Cadenas de valor

El Banco Mundial ha publicado un informe (en inglés, pero no sé si se descarga bien) sobre el asunto de la cadena de valor añadido que va de la materia prima al producto para el consumo y que incluye por lo menos dos países diferentes. Copio, del resumen en castellano, el mapa de estas cadenas no-locales

Dejo al lector (ocasional o habitual) la sorpresa por la posición de algunos países. No dejen de constatar las diferencias de color entre los países del Grupo de Shanghai (Rusia, Brasil, India y China -más Sudáfrica-), la posición de Bolivia y Venezuela en comparación con sus vecinos (incluido el Paraguay), la diferencia entre las dos Coreas, o el caso de Australia. Es solo un indicador más. Pero no parece irrelevante. Eso sí, no tiene por qué utilizarse sin tener en cuenta otros factores no-económicos.

jueves, 10 de octubre de 2019

Asesinatos en Israel

En Israel hay más asesinatos de árabes que de judíos y eso que aquellos, palestinos, no pasan del 20 por ciento de la población con derecho a voto. La policía israelí resuelve, en porcentaje, el doble de asesinatos entre judíos que entre árabes. Ha'aretz, periódico israelí, da los datos y avanza algunas explicaciones que van desde la mayor presencia de armas entre los árabes a la mayor dificultad de llegar a sus remotos enclaves pasando por las dificultades que los mismos árabes ponen a la llegada de policía israelí, invasora para algunos.
Viendo el aparente (tal vez real) racismo en la policía estadounidense, me pregunto si sucederá algo parecido en los asesinatos entre negros y entre blancos. Probablemente, sí.

Reduccionismo

Este artículo, en castellano, proporciona los argumentos de los dos sectores enfrentados en la actual crisis en el Ecuador. Los que explican cómo hemos llegado hasta aquí y qué se puede hacer que tienden a estar a favor de las medidas del gobierno (si las causas son locales, los remedios también) y los contrarios a tales planteamientos, incidiendo más en las causas históricas y encontrando en el Ecuador una sucesión de errores que han llevado a esta intervención del FMI (causa local, remedio externo). Simplifico, obviamente. Pero lo que me resulta interesante es que la tendencia es a ver los problemas económicos con ojos de economista, uno de tantos reduccionismos con los que nos enfrentamos a la dura realidad. Si aparece el tema de beneficiados y damnificados por esas medidas, lo hace muy de pasada. A lo más, para unos, como un mal necesario e inevitable o, para otros, como un componente de la insatisfacción producida por tales decisiones económicas. Pero, a favor del artículo, está el que se preocupa de entender a ambas partes. Cosa rara en este mundo que vivimos.
En todo caso, no todo es reduccionismo. Aquí, por ejemplo, sobre la política. O aquí, sobre los damnificados.

Cherchez le pétrole

Estas son las 20 empresas responsables de un tercio de las emisiones de dióxido de carbono (las fuentes y otras observaciones se pueden ver aquí, amén de tener el gráfico más claro):
De alguna de estas empresas se sabe que han sabido los peligros que conllevaban sus actuaciones y, como se ve, doce de ellas son estatales, una interesante mayoría frente a las ocho privadas. Obsérvese el puesto que ocupa el petróleo saudita, ruso, iraní, indio, mexicano, venezolano o chino. Y nótese cuántos de ellos están en Oriente Medio y adyacentes.
¿Cambio climático?¿Quién ha dicho cambio climático producido por la actividad humana? Y, ya puestos, recuérdese lo dicho por el presidente Trump hace poco sobre el futuro: que no será de los globalistas, sino de los patriotas. Y más si dicen "l'État c'est moi.
(Añadido el 11: la búsqueda del poder y el beneficio por parte de los dirigentes de Silicon Valley, también puede introducirse en el cúmulo de factores que llevan a la crisis medioambiental)

miércoles, 9 de octubre de 2019

Comparando intervenciones

Resultado de imagen de extinction rebellionSe presenta casi como una epidemia. El artículo comienza recordando el tuit de la embajada rusa en Londres a propósito de la intervención de la policía con Extinction Rebellion
“Disruptive protests are unacceptable, but police must act proportionately”
Mi problema es con ese "proportionately", que no hay quien lo mida. Pero el artículo continúa contando otros casos de fuerte intervención policial. Me parece que no siempre está claro quién echó la primera piedra que genera dinámicas espirales de acción-reacción. Y también hace referencia a los casos en los que lo que se reprime es la preparación, no el acto, cosa que el autor y las organizaciones que cita consideran como algo inapropiado, por decirlo en suave.
Estas detenciones preventivas no se ven muy positivamente en el artículo que cito:
The Met says the people it apprehended were arrested on suspicion of conspiracy to cause public nuisance, but if all they were doing was planning to take part in a peaceful climate protest, then what happened at the weekend isn’t just concerning – it is alarming.
Prevenir es curar. Cierto. Pero siempre que la prevención no tenga efectos secundarios peores que lo que se pretendía curar, si es que se pretendía. Hay más casos que el artículo no considera. Por ejemplo, este.

martes, 8 de octubre de 2019

Expertenencia tal vez

Un viejo sociólogo, Robert k. Merton, publicó, hace muchos años, un par de capítulos en su Teoría y estructura sociales dedicado a los "grupos de referencia", grupos que sirven, como su nombre indica, de referencia al actor social. Por supuesto que incluye al "grupo de pertenencia", grupo (familia, parroquia, socios de un club, militantes de un partido etc.) al que el individuo procura seguir en costumbres, valores y actitudes. Pero hay otros dos que son menos banales.
El primero es el "grupo de pertenencia deseada". El individuo todavía no pertenece a él, pero comienza a imitar a sus miembros que se convierten en una referencia importante en su vida.
El segundo es el "grupo de ex-pertenencia", grupo al que perteneció el individuo y al que, por diversas razones (que incluyen la expulsión) ya no pertenece. En ese caso, lo que tenemos es un grupo de referencia negativa: el individuo verá con malos ojos todo lo que venga de aquel grupo al que perteneció e incluso exagerará sus diferencias con él. Caso típico es el de los que han dejado de ser frailes y se convierten en "comecuras".
Un ejercicio a la hora del aperitivo: léase este artículo en el que se cita a una persona que llama a los miembros de otro grupo "lameculos paniaguados mezclados con ladrones pijos" y "Traidores, acomplejados, inmorales". La pregunta que va para examen es cuál de los grupos de referencia y pertenencia de Merton se aplica a la tal persona.
(Añadido el 10: Me he acordado de unos casos que conozco personalmente y que considero dignos de atención, a saber, el de los "ex-pertenentes" pero que mantienen hacia su antiguo grupo una actitud como de "pertenencia deseada", algo así como desear un retorno a una especie de "seno materno". Ya no están; quisieran volver; pero ya no pueden)

Esquema piramidal

Lo primero que me viene a la mente bajo esas palabras es Madoff, con su estafa que ya ha cumplido diez años, menos que el que dio nombre al esquema, Ponzi, y, en el colmo de la ironía, a un juego de mesa. Pero lo que veo ahora aquí es que ese esquema puede ser el de todo un país. Hay quien lo dice en imágenes

Y hay quien lo expresa en gráficos, como es el caso de un video que puede encontrarse aquí y que muestra cómo el tipo impositivo de los 400 más ricos en los Estados Unidos ha ido disminuyendo mientras aumentaba el de los más pobres entre 1950 y 2018, fruto de las sucesivas políticas fiscales para las que siempre hay un economista dispuesto a mostrar su bondad intrínseca. No es un Ponzi exactamente, pero algo hay de verdad en la pancarta. Caveat emptor.
Añadido el 10: más de lo mismo)

lunes, 7 de octubre de 2019

Dura lex, sed lex

De acuerdo. La ley es la ley. Pero, como toda obra humana, no es totalmente unívoca y hay vericuetos que permiten interpretaciones de uno u otro sentido y triquiñuelas que ayudan a que un buen defensor consiga defender lo indefendible.
Hay una mitología que habla del juez imparcial cuya única tarea es aplicar la ley, caiga quien caiga. Desgraciadamente, hay suficientes casos (supongo que no son mayoría) de jueces demasiado progres o demasiado fachas, jueces venales (alguno está en la cárcel en España por haberse dejado comprar o haberse puesto en venta), homófobos, misóginos o racistas como para no ver que no siempre la "lex" se cumple en el sentido (normalmente desconocido) que quiso darle el legislador. 
Hay casos extremos: condenado a muerte, 15 años en el pasillo de la muerte y finalmente liberado al reconocer que su juez era particularmente antijudío y racista y el condenado tenía la "desgracia" de, siendo judío, haber caído en sus sentencias. Que haya sido en Texas no quita para pensar que eso puede pasar en cualquier parte, incluso cuando se eleva la causa a un tribunal superior (donde, obviamente, también puede haber "parti pris" y nunca mejor dicho).
Reconocer las debilidades humanas no es un argumento sobre la totalidad de una institución. Pero negarlas puede ser peor.

sábado, 5 de octubre de 2019

Más comparaciones

Una narración de las mentiras de Ulises en la Odisea de Homero, con abundantes guiños al mundo de la post-verdad.
Una lista de cómo, ante la ausencia de verdad, los políticos de las diversas tendencias sobre el conflicto catalán han fabricado las narraciones que mejor encajaban con sus intereses. Muchos ulises sueltos. Si no mentirosos, por lo menos sí dispuestos a producir su propia "verdad". Los datos no importan.

Democracias

Supongo que en los sistemas caudillistas, la probabilidad de que alguien sea candidato depende de su lealtad expresada al Líder Máximo o Amado Líder, el que sale en las fotos. Si resulta elegido, obviamente tendrá que obedecer a lo que le digan "desde arriba", no "desde abajo".
Hay alternativas: un sistema en el que la probabilidad de que alguien sea candidato depende de la cantidad de dinero que recoja para su campaña personal. Si sale elegido, obviamente tendrá que responder ante los que le han pagado: el que paga, manda (a no ser que la mayoría de donantes sean pequeños donantes). Todo un modelo, según algunos.
Hay más sistemas. Por ejemplo, uno mixto: caudillista, pero dependiendo de quienes le presten dinero al partido, no al candidato.
Después están las democracias. Que sean directas no es garantía de buen funcionamiento. Que se lo digan al Brexit.

viernes, 4 de octubre de 2019

Sachs sobre Venezuela

Se trata de un trabajo publicado en abril de este año sobre los efectos de las sanciones del gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela. Que el rentismo ha jugado un papel importante y las malas políticas chavistas también, es algo difícil de negar, pero este gráfico añade una información significativa: evolución de la producción de petróleo (obsérvese que las escalas de Colombia y de Venezuela son diferentes, pero lo chocante es la forma) . Como se sabe, Venezuela ha vivido del petróleo hasta que se produjo la gran caída de su precio. Pero hay algo más:
Pues sí: las sanciones financieras de 2017 tienen también un antes y un después tanto o más importantes que lo producido por la caída, en 2016, del precio del petróleo. A ciascuno il suo. No todo se debe a esas sanciones ni todo se debe a las políticas chavistas. Pero el caso es que el informe achaca a las sanciones, cuya ilegalidad afirma, un total de 40.000 muertes y toda la emigración.
(Añadido el 5: el precio del petróleo que había aumentado después del bombardeo a instalaciones sauditas, ha vuelto a caer. Queda en 60 dólares el barril)

jueves, 3 de octubre de 2019

Patriotas con clase

Si es usted estadounidense, tiene unos ingresos superiores al millón de dólares o unos activos superiores a los cinco millones, usted es candidato a pertenecer a un selecto club al que ya pertenecen unas 200 personas. Un detallito que tal vez le resulte menos excitante: hace falta que usted esté comprometido con "raising the minimum wage, combatting the influence of big money in politics, and advancing a progressive tax structure". Ya lo ve: aumentar el salario mínimo, combatir la influencia del "big money" (de los que son como ellos, evidentemente) en la política y promover una estructura fiscal progresiva. Pero siendo millonario, no siendo un mindundi como yo.
Si quiere darse de alta, puede entrar en su página, donde encontrará el enlace para hacerlo, además de sus asesores y algunos de sus 200 miembros. No son muchos, todo hay que decirlo. Vea, si no, la cantidad de candidatos que habría, comparada con la de otros países según cuentan aquí (informe de este año; las cifras están en miles, es decir, que en USA habría por lo menos 5 millones de candidatos)
Pero no es este desfase entre posibles candidatos y candidatos efectivos lo que me llama la atención. Es, más bien, el contenido de ese patriotismo que poco tiene que ver con himnos y banderas, héroes y próceres, lugares cargados de simbolismo, sentimientos de pertenencia. ¿Patriotismo haciendo política contra los ciudadanos a los que se engaña con himnos y banderas etc. y corrompiendo a los políticos profesionales que se llevan a paraísos fiscales lo que han robado? No piensan así estos firmantes. O, por lo menos, no dicen que haya que hacerlo. Todo lo contrario. Cierto que del dicho al hecho siempre hay un trecho. Pero más serio este planteamiento que el entusiasmante de los símbolos y marchas.
Ahora léase este artículo en El Mundo, periódico español, sobre algunas hipótesis para explicar el comportamiento de Boris Johnson en el asunto del Brexit, a saber, la del interés de algunos de sus mayores donantes para su campaña que desean un Brexit duro. ¿Influence of big money in politics? No diría yo que no, visto lo visto y que el Reino Unido está en el sexto puesto del gráfico que he reproducido más arriba. ¿Patriotas? No parece. Son ellos los que no tienen patria, no, como pretendía el Manifiesto Comunista, los proletarios. Eso es lo que me fascina de los 200. Pero la excepción no tiene por qué confirmar la regla.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Dos citas y media

En un artículo en La Vanguardia de hoy, periódico catalán, se comparan las andanzas de Boris Johnson con su Brexit, de Donald Trump con su re-elección y su búsqueda de apoyo en el gobierno de Ucrania y de los independentistas catalanes en este octubre que se anuncia "entretenido". El periódico resalta una de sus frases: 
Es inútil construir discursos que se apoyan más en ilusiones y símbolos que en la realidad de los hechos
 No lo tengo tan claro eso de que sea inútil. Las ilusiones y los símbolos creo que son más movilizadores que la réalité rugueuse. Y más difíciles de contrarrestar con "análisis concretos de situaciones concretas". Los datos podrían ser intersubjetivos y, por supuesto, discutibles. A falta de tales (incluso contra los tales -"peor para la realidad"-), lo intersubjetivo se consigue sumergiendo al individuo en algo colectivo (manifestación, célula, shanga, parroquia, asociación, comunidad) en el que anclar sus ilusiones y símbolos.
Y añado lo que dice uno de los que intervienen en la discusión por internet del primer artículo que cito:
Ya lo dijo Mark Twain, "Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados"

No es tan banal

Un jugoso artículo del Financial Times sobre la venta de colchones en el Reino Unido. Parece, efectivamente, un asunto banal. Pero tiene elementos no tan banales.
- La gente cada vez compra más por internet, es decir, sin haberlo visto (excepto en foto) y, obviamente, sin haber tocado el colchón.
- El marketing, entonces, tiene que replantearse. Producto, precio, promoción y plaza, según reza el manual.
- Y aparecen los "influencers" que hacen comentarios, positivos o negativos, sobre el producto, siendo la fuente principal de información (si no la única) del posible comprador. Y estamos hablando de muchos millones de libras esterlinas.
- La opción, entonces, de las empresas es la de "comprar" a tales "influencers" o, si se prefiere, premiar a los que hacen comentarios positivos sobre el propio producto y negativos sobre el competidor inmediato. En otras palabras, la información que trasmite el "influencer" no tiene por qué corresponderse con la realidad. Basta con que se corresponda con los intereses de la parte contratante.
Ponga ahora "voto" en lugar de "colchón" y busque las semejanzas. Las diferencias son claras: en el voto todavía cuentan los medios convencionales. Pero se conocen casos en los que los nuevos medios (las redes) han sido determinantes en crear un determinado estado de opinión que ha llevado a decisiones electorales o políticas. No se trata de trasmitir mensajes monotemáticos y machacones (me di de baja de un chat precisamente por la abundancia de tales "productos") sino de ser aceptado como "influencer", pague el partido o pague un gobierno extranjero.

martes, 1 de octubre de 2019

Polarización y violencia

En los tuits del presidente Trump se puede leer (también aquí) que si el "impeachment" sale adelante y se le destituye, eso supondrá una Guerra Civil.
If the Democrats are successful in removing the President from office (which they will never be), it will cause a Civil War like fracture in this Nation from which our Country will never heal
Es, creo yo, una exageración pero con fundamento. Las condiciones sociales de polarización pueden ser (no lo son necesariamente) "violentógenas". La acción-reacción puede evolucionar de manera espiral.
En un acto celebrado en la Universidad de Alicante sobre el terrorismo, la presidenta de Covite (Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco) se refirió a las recientes detenciones en Cataluña de pertenecientes a los Comités de Defensa de la Democracia (independentistas), detenciones producidas por presuntos actos de alteración del orden público a partir de este día 1º de octubre (1-O, segundo aniversario del frustrado referéndum de la independencia, participación del 43 por ciento del "censo"). Lo que viene a decir (hace falta suscripción, yo lo he leído en papel) es que hay un paralelismo entre estos inicios de planificación de violencia en Cataluña y los inicios de ETA en el País Vasco. Y polarización, claro. Y terrorismo. Aunque hay motivos para dudar de ello.
Pueden ser dos fantasías o exageraciones, pero insisto en que tiene fundamento pensar que la violencia es posible en condiciones como las respectivas.

Desigualdad, por supuesto

Por un lado, un minucioso informe (Examining inequality), patrocinado por la fundación Melinda y Bill Gates, muestra los avances y retrocesos en los componentes de la desigualdad (desde el PIB a la mortalidad infantil), subrayando las diferencias entre países, entre sus respectivas regiones y entre sus respectivos habitantes (la cuestión de género, obviamente). Ni los avances ni los retrocesos ocultan la existencia de problemas globales al respecto, incluso para aquellos aspectos que más evidentemente han mejorado.
Por otro lado, un nuevo libro de Thomas Piketty  (Capital et idéologie -puede leerse, en francés, la introducción aquí-) con un recorrido histórico de "longue durée" y abundantes referencias a fuentes accesibles por internet.  La desigualdad no es un hecho "natural" ni fruto de lo que algunas disciplinas aplican en su habitual reduccionismo ni solo reducible a números y gráficos (como el del informe citado al principio) . La desigualdad, en todo caso, es fruto de muchos factores reales e ideales, y son estos últimos los que se suelen olvidar. La ideología, claro, que por algo está en el título del libro.
Si nos quedamos en el terreno del desarrollo sostenible, el informe de Naciones Unidas, habla de progresos y desafíos, pero tiene que acabar llamando a la acción para enfrentarse a los problemas que no se han resuelto. El primer informe no entra de lleno en ello; el segundo, tiene toda una parte dedicada al asunto; este último piensa en la acción, pero no es tan amplio en sus datos como el primero ni tan interdisciplinar como el segundo.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Cortesía parlamentaria

 Era un mito. El parlamento servía para parlamentar, no para insultarse, gritarse y casi zaherirse como se observa ahora en muchas partes. La culpa, como era de esperar, siempre la tienen "los otros" en parlamentos en los que la polarización social se trasforma en polarización política (y viceversa), generando espectáculos por lo menos discutibles desde la lógica de la cortesía parlamentaria. 
Puede verse, aquí, lo sucedido hace pocos días en el parlamento catalán y puede compararse con la versión que da Le Monde de lo sucedido en el parlamento británico.
Depuis le référendum sur le Brexit, la politique britannique a largement perdu sa réputation de stabilité et ses manières policées. Et ces derniers jours, elle a franchi un palier dans la violence verbale, la rhétorique agressive de Boris Johnson faisant polémique. Du moins, dans le camp des « Remainers », partisans de l’Europe, et des plus modérés des élus conservateurs.
Mais au congrès annuel des tories, qui s’est ouvert dimanche 29 septembre à Manchester, la garde rapprochée du premier ministre s’est plutôt employée à justifier le vocabulaire de son chef. 
Brexit y Catalexit con sus peculiaridades cada cual.
(Añadido el 1-O: Un artículo de Roca Junyent sobre los hechos en el Parlamento catalán donde dice
El insulto, la descalificación, el menosprecio explicitado groseramente no es el lenguaje del Parlament. No debería serlo ni dentro ni fuera del Parlament, pero nunca y en ningún caso en el Parlament. Esto hace daño; mucho daño. No es gratuito. Tiene costes de presente y de futuro.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Cambio climático

He seguido con mucho interés algún que otro amigable intercambio de mensajes primero sobre Greta Thunberg y después, ya en general, sobre el cambio climático.
Sobre el primer asunto, he encontrado numerosos argumentos denigrando a la joven manifestante y a sus padres, otros tantos defendiéndola y uno en el que se le daba la voz a ella para poner los puntos sobre las íes en particular sobre sus acusadores. Puedo imaginar que entre estos, más de uno habrá pensado, si no dicho o escrito, que eso también se lo habrían escrito otros. Pero el tema no es ese.
El tema es la discusión entre los que niegan el cambio climático y los que aseguran su inminencia, con la variante de los que aseguran la intervención humana y la de los que la niegan. Prescindo de los que se quedan en la pura afirmación de quien sabe que tiene razón, sea negando o afirmando la eventualidad. Me interesan los que recurren a la "ciencia" para fundamentar su parti pris. Cosa nada difícil ya que ha habido grupos de científicos defendiendo como tales científicos cualquiera de las dos opciones. He leído reportes de unos y otros y me excuso de no tomar partido ya que carezco de formación para juzgar datos, tratamiento y modelos. Sí me resulta curioso el entusiasmo con que los que discuten de estas cosas en la prensa se acogen a "sus" científicos. Es la Ciencia la que habla para decir, precisamente, lo que uno cree. "Cree" es la palabra clave porque, a veces, es un tipo de Fe (creer en lo que no se ve por confianza en quien lo predica).
Sin embargo la ciencia no es fuente de fe. De ninguna. Sus proposiciones son siempre, o deberían serlo de ser científicas, provisionales. Como diría Popper, que todavía no se han demostrado falsas. Los científicos anteriores a Galileo o a Einstein eran científicos y si no reconocieron los nuevos datos dejaron de serlo. Recurrir a los científicos, sin más, es algo que hacen hasta los tierraplanistas que también, como con el cambio climático, utilizan argumentos tan poco científicos como el de atribuir aviesas intenciones y oscuros intereses a los que creen lo diferente de lo que uno cree. Hay algún que otro caso (el de una petrolera en concreto) en el que la empresa ha sido denunciada y se encuentra pendiente de juicio por haber tenido datos importantes sobre el cambio climático y haberlo ocultado a sus accionistas mientras defendía el negacionismo.
El problema, me parece, podría tener otro planteamiento: el de la esperanza matemática. Se trata de multiplicar la probabilidad de un evento por los daños o beneficios que acarrearía. Escasa probabilidad pero pingüe beneficio puede llevar a mucha gente a jugar a la lotería. Probabilidad real (pero discutible según los diferentes modelos), pero daño inmenso, tendría que llevar a darle la razón a Greta.
(Añadido el 3 de octubre: Un repaso a las "gretas" latinoamericanas y a su relativa invisibilización)

domingo, 22 de septiembre de 2019

Cuarenta años son nada

Pero son los que llevamos del siglo XXI. Los siglos son una convención (los viejos del lugar recordarán las discusiones bizantinas sobre cuándo comenzaba "oficialmente" el siglo XXI: ¿el 2000? ¿el 2001?), pero sí se pueden ver determinadas características que hacen que una época se distinga de otra, debido a hechos particulares que inician el "siglo" o que lo clausuran. Eric Hobsbawm escribió sobre "el corto siglo XX" (1914-1991). Wallerstein y Hopkins hablaron de 1945-2015.. Para otros, el siglo XXI comenzó antes, hace 40 años, cuando se producen hechos en Irán, Arabia Saudí, Afganistán, Gran Bretaña, los Estados Unidos y la China que siguen marcando la actualidad.
Los españoles recordarán los "cuarenta años" de franquismo y los "cuarenta" que llevan de democracia. No es una ley histórica, por supuesto (tal vez existan, pero esta no lo es y, si existiera, no sería tan respetuosa con los años terminados en cero, que es también otra convención, la de esta numeración de los años, diferente a la musulmana o a la china o la judía).
En todo caso, sí está claro que los hechos (y tal vez algunos más) que el artículo enumera  que sucedieron hace 40 años siguen influyendo en el sistema mundial.
Por añadir posibilidades, autores de reconocido prestigio como Wallerstein hablarían no de 1979, sino de 1968, como año de una revolución en dicho sistema.
Total, que intentamos introducir algo de orden en un conjunto caótico. De alguna forma, conocer es ordenar... provisionalmente.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Bancos con problemas

Sucede, que yo encuentre, con bancos alemanes y su fiabilidad y con directivos y empleados de bancos ingleses y alemanes acusados de delitos que tienen que ver con su trabajo. Las cifras de los robos y fraudes de estos últimos son espectaculares, por lo menos para un pensionista como yo. En los Estados Unidos hay dudas sobre su capacidad y también alguno está siendo investigado. En las Españas, problemas de liquidez y caída de beneficios.
Es un conjunto muy heterogéneo (he renunciado a seguir buscando), pero me indica que algo no marcha bien con los bancos, otrora reyes y señores, pero también otrora causantes de profundas crisis en el sistema económico mundial (Lehman Brothers, recuérdese: no estaba solo).
Tal vez no tenga mucho que ver, pero este gráfico me da qué pensar. Está tomado de un artículo de Estudios de Política Exterior que comienza haciendo una referencia a la crisis iniciada en 2008 y aún no finalizada (Los datos se refieren a Europa):

viernes, 20 de septiembre de 2019

Clasismo con los inmigrantes

Ya comenté el clasismo de la Naturaleza con las Bahamas y en otros países. Y el clasismo del turismo. Pero éste con los inmigrantes es extremo e incluye a las Bahamas (y a las Españas, Andorra, Mónaco, Bulgaria, Portugal, Grecia o Hungría entre otros). Si usted es rico y hace la inversión correspondiente y del monto correspondiente, usted tendrá "papeles". Si no, ya sabe lo que le espera. Si es rico, llegará en avión con todos los honores; si es pobre, llegará en patera o en barco salvavidas o se morirá en el Mediterráneo. En todo caso, de "papeles", nada.
Evidente: los ricos no ponen en peligro nuestros valores y costumbres.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Desconfiar de mi encuesta

El País, diario de Madrid, publica esto hoy en su edición digital (no he visto la edición en papel, supongo que, por lo menos, no tendrá tantos colorines). Se trata de las diversas encuestas electorales llevadas a cabo en España antes y después de las elecciones pasadas, las del 28 de abril. Son los puntos a partir de los cuales extraen un promedio.
Algunas lecciones. Primera (válida para otros países cuyas encuestas electorales sigo), no tiene mucho sentido, viendo la dispersión de las diferentes encuestas, tomar como "fuente de verdad" una determinada encuesta y menos si es la que dice lo que a mí me gustaría leer. La metodología cuenta, la muestra, los encuestadores, si por teléfono o directamente, si se ha hecho "cocina" (repartir los que no saben o no contestan entre las restantes opciones según criterios que han funcionado -es un decir- otras veces) y si el periódico ha hecho su particular "lifting" para evitar que un dato le estropee una buena historia.
Segunda, en todo caso, saber que la encuesta pretende (otra cosa es que lo consiga, vista la dispersión de resultados) hacer una "fotografía" estática de la situación en la que se hace la encuesta. No es una predicción. Es un "qué sucedería si los votantes acabasen votando como dicen ahora". Pero como es evidente que los votantes cambian con el tiempo...
Tercera, las tendencias son más significativas. Y estas tendencias de los promedios tienen su interés, pero también pueden cambiar, como se ve que cambiaron en torno a enero. Imaginen que ese promedio se tomara como predicción de lo que iba a suceder en abril: ¡a tres meses!
Si la abstención favorece a unos o a otros, es materia de opinión. Difícilmente se puede saber. No rechazo la intuición, pero no le doy el valor de constatación.
¿Rechazar las encuestas? Nada de eso. Son materia de reflexión, no fuente de conocimiento, y por eso son importantes. Si es que se reflexiona, claro. No si se utilizan como parte de la propaganda electoral.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Fragmentación polarizada o viceversa

El hecho es que los partidos políticos se multiplican y pueden aparecer en todos los puntos del espectro ideológico con incremento notable en la extrema derecha (FPÖ en Austria, Vox en España, Lega en Italia y así sucesivamente). Después viene la polarización: forman grupos y estos se oponen entre sí, pero sin dejar las oposiciones internas al grupo. La oposición interna en el bloque puede ser resultado de competencia por el voto similar. La oposición entre bloques puede ser resultado de diferencias ideológicas no siempre claras. 
Se fragmentan y después se unen en bloques. Pero también puede verse el proceso como una fragmentación de un bloque previo producida por diferencias menores que se convierten en fundamentales. Son menores porque el bloque se mantiene, son fundamentales porque los miembros del bloque compiten por el voto y encuentran "tibieza", "traición", "errores", "fallos" en sus compañeros de bloque. 
¿Resultado? Multiplicación de procesos electorales como los ha habido en Grecia y Turquía. Hoy se sabrán los resultados de la repetición de elecciones en Israel y todo hace pensar en un empate entre los dos grandes manteniendo la pluralidad de partidos y la dificultad de generar alianzas que lleven a una mayoría que permite un nuevo gobierno. No hace falta ver muchas encuestas para pensar que algo parecido podrá pasar en la repetición de elecciones en España. Los resultados del 28 de abril no llegaban a tanto como lo de Israel, pero está por ver si los del próximo 10 de noviembre sí que llegan. Los expertos se dividen entre los que creen que el aumento de la abstención favorecerá al bloque de la derecha y los que creen que lo hará al de la izquierda, siendo previsibles batallas propagandísticas dentro de cada bloque que ya han comenzado.
Reino Unido, Alemania, Francia, Austria, Holanda, Bélgica e  Italia han tenido gobiernos minoritarios que han tardado mucho en formarse y que a veces incluso han sido muy breves, es decir que han terminado volviendo a las urnas. 
Habrá que ver la abstención en Israel, pero sí se sabe de la ansiedad, cansancio, irritación producida por esa clase política, irritada a su vez porque el electorado no dice lo que cada partido quisiera que dijera. Sigo pensando que esos procesos favorecen a la ultraderecha. Menos mal que la historia no se repite ni en comedia ni en tragedia. Pero no viene mal echar un vistazo a los comienzos del siglo pasado en Europa.
(Añadido el 20: sí que ha habido países en Europa que han tenido cuatro elecciones en cuatro años: Grecia)

martes, 17 de septiembre de 2019

Promover las ideas neoconservadoras

Un artículo muy interesante publicado en Ha'aretz, periódico israelí, sobre cómo han ido avanzando las ideas neoconservadoras alt-right en el Estado de Israel. Modelos como el Tea Party y fondos estadounidenses para promover medios de comunicación del tipo Breitbart y "think tanks" bien financiados por conocidos neoconservadores estadounidenses. Cambiar desde dentro, pues.
Es interesante, además de que todavía no se saben los resultados de las elecciones de hoy, porque da pistas sobre cómo puede funcionar algo parecido en otras latitudes y culturas. Mala barraca. Diez años le doy a que digamos (más bien digan otros -cosas de la demografía-) "es lo que hay".

Si vis pacem

El F-35 puede costar 1,5 billones (trillion para los estadounidenses). Puede pensarse que forma parte del dicho: si quieres la paz, prepárate a la guerra. Y algo que cuesta esa cifra tiene que ser algo que, con su amenaza, evita la guerra. Sea. Pero hay explicaciones alternativas. 
Ese gasto militar forma parte de una política keynesiana, nada neoliberal por cierto. Keynesiana invertida y pervertida, pero keynesiana. Se trata de un modo bien eficiente de inyectar dinero público en el sector privado. Así de sencillo. Y legitimarlo con los argumentos del párrafo anterior. Este keynesianismo también aparece en el gasto militar de "protección" de las fronteras.
You choose.
(Nota: business is business, pero hasta ahí no más. Empresas del Reino Unido -lo cuenta el Financial Times- han estado vendiendo armas -algunas cifras se reconocen- a Arabia Saudita que han sido usadas en su guerra en el Yemen. Ahora el gobierno pide disculpas. Supongo que también a los muertos. En todo caso, no es una "guerra local")

lunes, 16 de septiembre de 2019

Petróleo global

Supongo que el dato es correcto: las instalaciones saudíes bombardeadas proporcionaban el 5 por ciento de la oferta mundial. Sin embargo, el hecho ha hecho tiritar a las bolsas mundiales y ha hecho subir el precio del petróleo. Todo mundial.
Tampoco sé quién ha sido responsable de esos drones. El gobierno USA dice que Irán, aunque mentes retorcidas podrían pensar que están buscando otra vez un Pearl Harbor. El gobierno iraní niega haberlo hecho y produce las correspondientes amenazas en el caso de ser atacado. Lo Hutíes yemeníes dicen que han sido ellos: es una forma de darse importancia. Los gubernamentales yemeníes (que tienen el apoyo directo de Arabia Saudita y, también, de los Estados Unidos) dicen que eso no es posible, que no han sido esas minorías. Difícil saber quién miente.
Inmediatamente, desde los Estados Unidos se ha hablado de echar mano a sus reservas para compensar la pérdida de esas exportaciones saudíes. Rusia también está dispuesta a reemplazarla. Puedo imaginar a otros productores del "oro negro", pensando en que su producción puede verse bendecida con nueva demanda.
Una cosa sé: puede hablarse de globalización (o, si se prefiere, de mundialización) en el caso del petróleo. Producción y consumo locales, pero mercado mundial con agentes mundiales y organizaciones mundiales intentando controlarlo u ordenarlo. Nadie es omnipotente, pero algunos pueden más que otros. Y de "guerra regional", muy poco.
Y algo sospecho: que esos agentes han temido que la ya de por sí frágil economía mundial ("global") sufriera la gota que colma el vaso y que la gota fuera este ataque. Parece que no. Eso sí: no consigo imaginar por qué Irán detiene a un petrolero en el golfo de Ormuz acusándolo de llevar petróleo de contrabando para la Unión de Emiratos Árabes. Demasiado complicado para mí.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Catástrofes clasistas

La Naturaleza es que es así. Si hay una inundación, la mayoría de afectados (en proporción superior a su presencia en su sociedad) son de clase baja. Sus casas están en peores localizaciones, sus materiales son de peor calidad y el cuidado público no es tan solícito como en las otras capas de su sociedad. Es lo que se podría llamar el "efecto Titanic": los de primera clase se salvaron en proporciones superiores a los de tercera clase y peor le fue a la tripulación.
Ciertamente pasó con el terremoto de Haití: Los muertos pobres fueron muchos más que los ricos (habrá que pensar en porcentaje, no en cifras absolutas).
Supongo (no lo sé ni creo que llegue a tener datos) que algo así ha sucedido en las recientes inundaciones en mi zona (Alicante, Valencia, Albacete, Murcia). Seis muertos y muchos millones de pérdidas en hogares, infraestructuras y cultivos. Eso sí, he tenido suerte y mi pueblo ha salido indemne, aunque las lluvias deslucieran sus fiestas patronales que hoy terminan (ayer la procesión del Santísimo Cristo de la Paz se desarrolló sin problemas. Y los fuegos artificiales posteriores, también).
Algo me hace pensar que algo de "Titanic" ha habido en las Bahamas con el huracán Dorian. Patria de muchos bancos (digámoslo todo: la mayoría cerrados ahora, pero bastantes siguen abiertos) en los que es fácil abrir una cuenta y que actúan en sociedad muy desigualitaria que permite un informe de su Banco Central como este, que va a lo suyo. Business is business. El turismo también es business. Clasista, por supuesto.
(Añadido el 15: Procesión en mi pueblo -en Información- ayer, ya sin lluvia
La mejora de las previsiones meteorológicas motivó la decisión de celebrar la Ofrenda.
(Añadido el 11 de octubre: parece que, en caso de catástrofe, los ricos reciben la ayuda más y mejor que los pobres)

sábado, 14 de septiembre de 2019

Lucha de clases

Afirmó su existencia el nada sospechoso de izquierdista Warren Buffet, el hiper-millonario, en la igualmente poco sospechosa cadena CNN, allá por 2005. "It's class warfare, my class is winning, but they shouldn't be", dijo y ha repetido otras veces. "The rich are winning", repetía, mostrando que esa lucha de clase no es la de los "arriba parias de la tierra" sino la de "los de arriba" contra "los de abajo", una escala social de poder, privilegio y prestigio (la propiedad de los medios de producción no es necesaria para estar arriba, pero ayuda. También su control de una forma u otra).
He recordado el dicho y la opinión al ver dos artículos. Uno, en CounterPunch de hoy, repasando los "golpes" de Estado producidos recientemente mediante procedimientos electorales constitucionales: Turquía, Hungría, Polonia, Brasil y hasta los Estados Unidos, con una tímida alusión al Reino (Des)Unido. Si se lee el artículo pensando en el dicho de Buffet, es preciso preguntarse a favor de quiénes se ha dado el "golpe". Y parece que le dan la razón, aunque nunca sea en términos de "ideas claras y distintas" que la política difícilmente produce y, si las produce, es porque son retórica, campaña electoral, medio de movilización.
Este artículo me ha llevado a otro, del Washington Post, de hace unos pocos meses, sobre el relativo auge del partido Vox en las Españas. Alguna referencia a Bannon, a la "alt-right" inicialmente estadunidense y, sobre todo, una fugaz referencia a qué quieren decir los líderes entrevistados de dicho partido cuando dicen que están contra "la élite". No es, ciertamente, la clase dominante en términos marxistizantes (varios cargos destacados del partido pertenecerían a ella, dice). Es lo que hasta hace poco se llamó "clase política", después "la casta" y que ahora se refiere a los políticos que están en los diferentes cargos que implican poder. Es un "quítate tú, que me pongo yo" que reenvía al artículo anterior: "quítate para que yo mande a favor de un agente de la lucha de clases".
Comparten discursos cargados de fobias (sexo, sexualidad, raza, origen, religión, pero nunca clases). Es su instrumento. Y proporcionan, como digo, "ideas claras y distintas". Así que, cuidado con el simplismo. "Make X great again" (sustituya X por lo que corresponda -que también puede ser una entidad subestatal-) y tendrá una de sus ideas básicas. O el ofrecimiento de orden frente al caos. Preocupante, me escribía al respecto un viejo amigo desde Colombia.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Tres mundos

La Vanguardia, periódico de Barcelona, publica estos gráficos a partir de los datos del gubernamental Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El primer proporciona los datos sobre el conjunto de España (en el original se ven mejor)
El sistema actual, el llamado "Estado de las Autonomías" que recoge la Constitución vigente, es el preferido y de manera ascendente. No alcanza, con su 41 por ciento de las respuestas al 50 por ciento de las respuestas, pero es digno de señalar que su opuesto es la "Posibilidad de independizarse" (9,2 por ciento).
Este gráfico está bien alejado del que refleja las preferencias de los encuestados catalanes.
La opción que consigue más respuesta es la de la "Posibilidad de independizarse": un 29,8 por ciento, muy lejos del máximo conseguido en esta serie y que fue en noviembre de 2014: un 44 por ciento. Si se prescinde de los tres primeros años del decenio, puede decirse que tal opinión ha sido, aunque de manera oscilante, la preferida en torno al 35 por ciento. "Sistema actual" (26,4 por ciento) y "Mayor autonomía" (25, 3 por ciento) le siguen prácticamente empatados y lejos de los que prefieren "Sin autonomías" o "Menor autonomía". Poco que ver con las respuestas en el País Vasco.

"Menor autonomía" y "Sin autonomía" se encuentran, como en el gráfico sobre Cataluña, en el nivel más bajo de las respuestas. Pero, en cambio, el "Sistema actual" obtiene la mayoría de adhesiones (34,9 por ciento de las respuestas), seguido, con algo más de distancia, por la "Posibilidad de independizarse" (28,1) y, a corta distancia pero significativa, por "Mayor autonomía" (25,3 por ciento). 
Si de lo que se tratase es de "pescar" votos en los respectivos lugares (obvio: las respuestas catalanas y vascas están incluidas en el primer gráfico) y aun suponiendo que las respuestas han sido suficientemente sinceras (cosa de la que siempre conviene dudar), está claro que las diferencias son suficientes como para que las respectivas políticas de "pesca" lo tengan que ser tanto para los que quieren maximizar los votos como para los que quieren conservar los propios aunque sean minoritarios (pero no tan minoritarios que no den escaños en los respectivos parlamentos.
Claro que se pueden combinar las respuestas, pero, tal como se presentan, ninguna opción obtiene la mayoría del 51 por ciento. A ojo de buen cubero se podría decir que el gráfico de España tiene menos vaivenes que el que parece tener más, a saber, el Vasco. Pero son ganas de sacarle a los gráficos más jugo que el que pueden dar. Baste reconocer que se trata de mundos diferentes en los que nadie puede decir que representa al conjunto, por lo menos en este tema.

jueves, 12 de septiembre de 2019

De unitario, nada

Ahora se sabe que su gobierno tenía informes sobre las consecuencias de una DUI, declaración unilateral de independencia o Brexit-duro. Pero parece que no era un argumento suficientemente fuerte para su "exit". Comprensible el silencio. El problema era otro.
Una decisión de ese tipo tiene varios componentes que muestran la heterogeneidad de las colectividades a las que supuestamente afecta. El fin suele estar claro: unos quieren quedarse (sospechan lo de los informes y de las élites que los esconden y tienen un cierto pragmatismo) y otros quieren salirse (sentimiento de independencia, sentimiento de soberanía, sentimiento de orgullo y, como se ha demostrado, algunas mentirijillas sobre la bondad de la independencia -Neil Farage lo ha reconocido, y no ha sido el único-). Primera división, pues.
Los medios son también divergentes. Para los brexiters, divorcio a las bravas o separación negociada, en cuyo caso hay que tener en cuenta qué dice la otra parte del matrimonio en ruptura. Ya no es solo una cosa "nuestra". El divorcio, tanto de un tipo como del otro, es cosa de dos. Hay una cierta unanimidad en la otra parte, pero no es completa: hay quien les apoya, hay quien quiere negociar y hay quien dice que ya está dicho todo.
Para los remainers es más sencillo. Apoyo en la otra parte del divorcio y reconocimiento de la legalidad vigente.
La retórica es también heterogénea, pero con algo común: el uso de la historia pro domo sua o, si se prefiere, "toilette historique", manipulación de la historia y de sus hechos señalados para justificar las decisiones ya tomadas. La historia no es la causa, sino el envoltorio movilizador y entusiasmador. He leído, para el Catalexit, que "España invadió a Cataluña", pero también que "Cataluña nunca fue independiente". Inglaterra (no digo Reino Unido) lo tiene más fácil para los brexiters que para los remainers, lo cual no quiere decir que no haya diferencias entre ellos en lo que a la expresión de sentimientos y a su manipulación se refiere.
En lo que atañe a los resultados previstos suele haber unanimidad: lo que cada cual propone es la vía segura para llegar a mejores situaciones o, por lo menos, "menos peores". Cierto que los brexiters tienden más a idealizar ese punto de llegada (que, a veces, coincide con el del pasado glorioso). Pero es obvio que nadie pretende que su posición lleve a efectos catastróficos. 
Sin embargo, queda por explicar por qué se ocultan determinados datos y se subrayan otros. Por supuesto que, en parte, tienen que ver con la retórica diferenciada. Pero hay un elemento más a considerar: las motivaciones que no necesariamente coinciden dentro de cada grupo. Cierto que todos hablan en nombre de la "nación", el "pueblo", la "patria" y se declaran los auténticos representantes de un, a veces romántico, Volkgeist, espíritu del pueblo o, por lo menos, de sus auténticos intereses. Pero las motivaciones pueden ser muy heterogéneas dentro de cada grupo, como digo. En un mundo en el que la distancia entre élites políticas y electorado parece que se agranda y la fragmentación política está muy difundida, es la primera cuestión a plantearse: qué pretenden los respectivos líderes. La respuesta estándar es la respectiva parte positiva de todo lo que antecede. Pero puede ser algo más prosaico. Si no, no se entiende que se esconda información que permita que el "pueblo" o la "nación" se entere de lo que se está jugando realmente. Es una forma de mentir: callar sobre unos aspectos y, en su lugar, proponer fines entusiasmantes que nos llevarán al paraíso.
Obviamente, no conozco los resultados que tendrá la decisión que se tome  (independencia sí o no) y , en su caso, del tipo que sea (Hard Brexit -DUIo Soft Brexit). Tendrá consecuencias para el "pueblo", pero también para otros "pueblos" (pienso en el turismo en España, algunas exportaciones y la situación en la que quedarán mis familiares que trabajan en Londres). Pero sí creo que los argumentos románticos del Volkgeist no son los más apropiados para un sistema democrático, ya de por sí bastante dañado por el auge de populismos y extrema derecha, en el que se supone que se da el imperio de la ley y la regla de la mayoría que, para casos de esta trascendencia, no tendría que ser solo del 51 por ciento
En el Reino Unido votaron "Exit" (sin especificar de qué tipo) el 53 por ciento, el 52 en Gales, el 44 en Irlanda del Norte y 38 en Escocia. En 1975 fue un 67 por ciento el que votó por ingresar en el Mercado Común - Comunidad Europea. Participación del 72 por ciento.
En Cataluña votaron "Si" (sin especificar de qué tipo) el 90 por ciento. Participación (al ser ilegal según la legislación española) del 42 por ciento.
Cita final:
Democracy is rightly premised on uncertainty and imperfection. That is precisely why it offers choices. In contrast, autocrats use force to build the unfree paradise of their imaginations. There is no doubting the reality. When it comes to managing culturally diverse societies, liberal democracy offers pragmatic solutions.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Para ejercitar las neuronas

Aquí van dos artículos en sendos periódicos minoritarios de Madrid, El Confidencial y Diario16. Como sus respectivas tesis son totalmente opuestas, el ejercicio consiste en leer cualquiera de ellos suponiendo que es el otro el que tiene razón y, una vez hecho, repetir la hazaña en sentido contrario. Me parece claro que ambos se han publicado pensando en que hoy es la Diada de Cataluña.
También hoy es aniversario de la caída de Allende en Chile y, por supuesto, del 11-S en los Estados Unidos. Del primer asunto quedan cabos sueltos. Del segundo (3.000 personas muertas), disponemos de versión oficial y versiones conspiranoides. Puede hacerse, en este caso, el mismo ejercicio que con los periódicos madrileños: dar la razón a uno y ver qué dice el otro y viceversa.

Imperios

Suelen sentirse ungidos por su Dios o, por lo menos, sus emisarios y propagandistas. Pero suelen cometer salvajadas que, piensan, su Dios perdonará o incluso fomenta.
Por eso encuentro, a pesar de todo, admirable la sucesión de disculpas por parte de gobernantes de Inglaterra, antiguo imperio (Britannia rules de waves), por los 379 asesinados por fuerzas británicas en 1919 en Amritsar, India. 379 personas, desarmadas, que se manifestaban y que fueron masacradas sin ninguna consideración. 
Muchos de sus gobernantes han pedido disculpas, avergonzados por tales hechos. El último, aunque no gobernante, ha sido el arzobispo de Canterbury. No ha hablado en nombre de su gobierno, sino en el nombre de Cristo. Algo es algo. Y no vendría mal que aprendieran anteriores imperios y, por supuesto, el actual.
(Añadido el 14: Es el gobierno de Alemania el que pagará por el genocidio en Namibia entre 1904 y 1908. No me consta que el belga haya hecho lo propio con el Congo, pero igual no me ha llegado la información. El caso de la América española es particular: tiene razón AMLO, pero los criollos también tendrían que pedir disculpas: no fueron mejores que los conquistadores y colonos)

martes, 10 de septiembre de 2019

Sobre el carácter humano del poder mundial

Vuelvo a un viejo texto en el que intenté hacer ver que los poderes mundiales (estados hegemónicos, empresas hiper-multinacionales y clases sociales que pueden constituir la "cosmocracia") carecen de las características divinas de omnipresencia, omnisciencia y omnipotencia que algunas religiones atribuyen a sus dioses.
Y vuelvo porque sigo leyendo casos en los que algunos ateos buscan un sustituto a su dios perdido y lo encuentran en un país, unas empresas o unos grupos. Estados Unidos, Facebook-Google, Trilateral-Bilderberg-Foro Económico Mundial son los candidatos más probables a ser vistos como dioses poderosos, dioses que todo lo saben (Big Data) y cubren el Planeta  y dioses que rigen de modo misterioso los designios del mundo (algo así como "Los protocolos de los Sabios de Sion", pero puesto al día y menos racista).
No hay tal, además de que las fronteras entre los tres no son siempre cartesianas. En todo caso no son dioses. Y si lo fueran, tendrían enormes pies de barro. La decadencia para unos (como ya otros países hegemónicos como Inglaterra dejaron de serlo), multas y restricciones para otros (que se lo digan a Facebook y a Google) y fragentación por presencia de los dos actores anteriores (Estados y multinacionales en competencia).
No se niega su enorme respectivo (y a veces acordado) poder. Simplemente, se intenta verlos en su justa dimensión y más ahora que, por enésima vez, se anuncia la crisis terminal del capitalismo que les da cobijo a estos tres ángeles que podrían ser ángeles caídos. Chi vivrà, vedrà.