martes, 11 de diciembre de 2018

Salvar la democracia

Están preocupados por el rumbo que está tomando la política en su país. Piden que los intereses partidistas y los intereses personales (que, desgraciadamente, también entra en el juego), se sometan al interés general se defina como se defina. 
Es fácil encontrar ejemplos inmediatos en los que el interés del partido (por ejemplo, ganar las siguientes elecciones) se persigue con todos los medios disponibles, legales o ilegales, legítimos o ilegítimos. Y, lo que es peor, es fácil encontrar ejemplos de uso de la propia actividad política para beneficio propio aunque eso suponga un descrédito mayor para el sistema, incremente el enfado de amplias capas de la población, aumente el abstencionismo, suponga mayores hechos violentos en las calles y "la política" quede en una esfera que poco o incluso nada tiene que ver con el "demos", los ciudadanos a los que se supone tiene que servir.
No sé desde qué país está usted leyendo esto, si contempla la preocupante abstención en las recientes elecciones venezolanas, el auge de los "chalecos amarillos" en Francia, las destartaladas idas y venidas de los políticos españoles (hoy blanco, mañana negro; y tú más; calumnia que algo queda; exagerar para convencer; sentimientos por encima de razonamientos) o las peculiaridades catalanas con sus divisiones internas en bandos separados en los que se manifiesta el interés del partido o incluso de la propia carrera política por encima del interés de la ciudadanía catalana -no digo "nación" porque esa palabra de problemática base empírica es parte del problema-. Estos son los ejemplos que me viene a vuelateclado.
Léase la carta abierta de 44 ex-senadores, de diferentes procedencias partidarias y geográficas, pidiendo que se ponga fin a las prácticas que ponen en peligro su democracia. Véase después de qué van las noticias del día en su país, el de usted, y piense si no cabría algo parecido en el país de usted (ya sé que no es suyo, pero así es el lenguaje -a mí me cuesta decir "MI país" como si fuera de mi propiedad: eso lo dejo para políticos y por eso he evitado el posible malentendido de escribir "su país"-). Y supongo que ya sabe que esos senadores son estadounidenses, del país gran defensor -por lo menos en otros tiempos- de la democracia en otros países, defensa selectiva, por supuesto. Y, así, se defendía en Venezuela y no en Arabia Saudí.

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