domingo, 30 de diciembre de 2018

Para paranoides

Dejé Facebook hace casi diez años. Nada que ver con que temiera que mis datos llegaran a malas manos. Además, si lo hubiera temido, esos datos, según dicen ahora, han podido estar pasando desde un teléfono android sin necesidad de estar dado de alta en aquella red. Está claro: ahí hay negocio económico (conocer mis hábitos de compra, por ejemplo), político (saber el tipo de páginas visitadas) y social (idem, más cuáles son mis contactos habituales, cosa que se ve mejor con el wasap). Por lo menos, como comentaba ayer, en las encuestas uno tiene algún tipo de contacto con el encuestador, sea directo o telefónico. Aquí no hay ningún tipo de contacto entre el investigador y el investigado. Y, como se sugiere en el caso que cito, a cada intento de invisibilizarse aparece una técnica nueva para hacerte visible. Doy por supuesto que no soy interesante desde ningún punto de vista, pero vaya usted a saber. Hola, muy buenas.

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