miércoles, 5 de diciembre de 2018

Extrema derecha II

Los llaman "nacionalistas", pero se refieren a los nuevos viejos partidos de extrema derecha en Europa.
Map showing rise of populist and nationalist parties in Europe
Y hay quien les tema, recordando la noche de los cristales rotos. Ahora le ha tocado a España, con el auge del partido Vox (una escisión del Partido Popular) y su entrada en el parlamento andaluz que presagia su entrada en el parlamento español. Son doce diputados y casi 400.000 votos, con particular presencia en las zonas urbanas con la excepción de algunos municipios de fuerte inmigración reciente como El Ejido.
He partido de ese mapa porque reducir este auge a un problema andaluz o español es perder parte del problema o reducirlo a la xenofobia ante los inmigrantes "que no comparten nuestros valores ni nuestra cultura" (como si se supiera cuáles son esos valores y en qué consiste esa cultura). Cierto que la inmigración es una variable a considerar en Europa, pero, primero, no es un fenómeno únicamente europeo. La lista es algo más larga e incluye a algunos gobiernos importantes a escala mundial.
Algunos estudios distinguen entre "derecha extremista" y "derecha radical populista", cosa útil si se quiere, pero, como se reconoce, con suficientes elementos en común como para analizarlos en conjunto. Ambos propagan ideas nacionalistas, se muestran contrarios al pluralismo cultural y favorables a políticas restrictivas de inmigración y comparten propuestas anti-establishment". 
Los que hayan seguido los avatares de las elecciones locales andaluzas habrán reconocido las semejanzas del partido Vox con sus cofrades europeos (no en vano Steve Bannon, intentando organizar la "internacional nacionalista" euroescéptica, ya ha tenido contacto con ellos).
La cuestión no creo que sea la de rasgarse las vestiduras ante el hecho local y anunciar movilizaciones "en la calle" contra lo que llaman "auge del fascismo". Están en su derecho, obviamente. Pero lo fundamental es darse cuenta de cuáles son los factores que subyacen a este auge que, no vendrá mal recordarlo, recuerda a otro auge a principios del siglo pasado y que llevó a la II Guerra Mundial, que esta vez podría ser atómica.
Vuelvo a citar un artículo sobre el tema porque, primero, distingue entre los factores de oferta política (partidos, su propaganda, la cobertura mediática y en redes sociales que reciben y la crisis de los partidos mayoritarios) y los factores de demanda social. En estos últimos está la inseguridad, desigualdad, desempleo, inmigración (sí) y desasosiego cultural. Claro que hay diferencias de país a país y de región a región y hasta de municipio a municipio, pero los elementos comunes (el mapamundi) sirven para situar el callejero concreto y local en un contexto que le da sentido.

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