jueves, 27 de diciembre de 2018

Argumentos pesimistas

Insisto en lo que publiqué hace más de un año y me lo recuerda este texto reciente: el mayor obstáculo para que se plantee en serio la cuestión medioambiental (llámese calentamiento global -sea o no temporal, vaya a preceder a otra "pequeña era glacial" o no- o llámese cambio climático) es la combinación de varias reglas del juego: las de las grandes empresas (la lógica del beneficio continuo y a corto plazo), la de los gobiernos (la lógica del poder o, mejor, la de mantenerse en él), la de los partidos con posibles o imposibles (lo mismo: la lógica del poder, pero que si se ve como imposible permite pedir que se derogue la ley de la gravedad si hace falta. Si se ve posible, como los gobiernos más o menos), la de las organizaciones sociales y la de la gente de a pie (la lógica del día a día).
Si, encima, los gobiernos de los países más contaminantes siguen en sus trece, como se muestra en el texto que cito, todo ello al margen de declaraciones y propuestas no vinculantes,  pues eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario