sábado, 20 de octubre de 2018

Venezuela, estado fallido

Un largo artículo de Naím y Toro intentando explicar cómo ha sido posible el hundimiento de Venezuela desde su boyante situación a principios de los 70 a la actualidad. No todo se debe a la ideología chavista (cuyas raíces y bases se reconocen) ni a las tenebrosas conjuras del "Imperio" (palabra que no recuerdo que aparezca en el artículo). Una por otra. Pero el petróleo, si. Y su mala gestión, también. Y Cuba. Y los nuevos aliados (China, Rusia, Irán, Belarús). 
Seguro que mis amigos chavistas (chavistas aunque debilitados como tales -y añado que también tengo amigos anti-chavistas-) encontrarán que falta algo más de referencia a los Estados Unidos. La hay. Incluyendo la posición oficial estadounidense de excluir una intervención militar que no solucionaría nada. Pero no es intervencionismo ni doctrina Monroe: es, se dice, que se teme que lo que está sucediendo allí extienda a sus vecinos.
Foreign Affairs es un buen contrapeso a Aporrea o a Rebelión. No es para estar de acuerdo con todos sus elementos ni con sus silencios, pero vale la pena si se quiere hacer una idea de lo que allí sucede y podría pasar. Si usted ya está a favor del régimen, no lo lea. Y si está en contra, porfa, busque en Aporrea o en Rebelión (y hasta en ALAI-América Latina en Movimiento). Lo menos que necesita Venezuela son sectarismos. Mejor cabezas frías que consideren los hechos y maltrechos del régimen que defensas emocionales tan emocionales como las críticas. Pero así es la política, por lo visto: emociones emocionales. El artículo que cito, de evidente orientación, no es emocional. Aunque no sea más que por eso, me gusta. Y disculpe si no puedo aceptar el dicho evangélico "el que no está conmigo, está contra mí". Es posible estar a favor de ambos. Un tipo particular de la denostada equidistancia que detestan los que están en las comprensibles barricadas.

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