lunes, 29 de octubre de 2018

Ur-Fascism

Publicado por Umberto Eco en 1995 advirtiendo de que puede repetirse la historia, vale la pena ver cómo se caracteriza el proto-fascismo y si puede aplicarse a políticos como el presidente Trump. Una traducción-resumen está al final de este viejo texto mío sobre los "populismos" en Europa. Copio y pego esa parte de mi texto:
Y el tercero sería más un presagio que una predicción, fruto del recuerdo de lo que Umberto Eco describió como “Ur-Fascism” y cuyas características serían, a su decir, las siguientes (en cursiva su vocabulario seguido de mis comentarios): 
1. Culto a la tradición. Las exaltaciones de "nuestra identidad" y "nuestros valores" frente a la amenaza de inmigrantes y refugiados. 
2. Rechazo del "modernismo" que se concreta en un relativo irracionalismo. El recurso a los sentimientos por encima del raciocinio entraría en este capítulo. 
3. Acción por la acción
4. Rechazo del desacuerdo, o sea, todos estamos de acuerdo y debemos estarlo. 
5. Miedo a la diferencia. Relacionado con el punto 1 y el 4, se rechaza al que tiene otra religión, otras costumbres, otra "tradición". Xenofobia sería una palabra más apropiada. 
6. Recurso a la clase media frustrada. La frustración genera agresividad y el fascismo proporciona objetos sobre los que descargarla. Tiene que ver con el aumento de la desigualdad y con el miedo de esa clase media a caer en la pobreza. 
7. Obsesión con las conspiraciones. A ser posible, internacionales, pero las domésticas también sirven. Sobre todo para despistar la atención cuando se es criticado por ejemplo por corruptelas, por pequeñas que sean. Complots, conjuras, campañas orquestadas, “manos negras” forman parte de su retórica.
8. Desasosiego con la riqueza y fuerza de sus enemigos. No es miedo. 
9. Ya que la vida es guerra permanente, el pacifismo es rechazado como una forma de rendirse ante el enemigo. Intentar entender el problema terrorista/yihadista es visto como un modo de legitimarlo. 
10. "Elitismo popular", es decir, "somos los mejores" y podemos despreciar al débil, dada nuestra evidente fortaleza. 
11. Se educa para ser héroe
12. Machismo, es decir, desdén hacia las mujeres y rechazo de hábitos no convencionales como la castidad o la homosexualidad. 
13. Populismo selectivo (¡sic!) que considera al Pueblo como una entidad monolítica que expresa la Voluntad Común que es el que tiene derechos (colectivos), no los individuos. Algunos nacionalismos van en esta dirección, pero no suelen aplicar el corolario fascista, a saber, el rechazo a los gobiernos parlamentarios "podridos". 
14. Neolengua orwelliana. Nuevas palabras y expresiones para justificar las propias acciones.
Interesante para darse cuenta de qué puede significar el triunfo de Bolsonaro si se pone en un contexto mundial más amplio. Que, en América Latina, le hayan felicitado unos mientras otros se distancian de su triunfo, es anecdótico en mi opinión. Menos anecdótica es la comparación entre los Estados Unidos de hoy y los de entreguerras y poco que ver lo de ahora con la Guerra Fría.

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