martes, 16 de octubre de 2018

Paradojas latinoamericanas

Hace solo tres años se podía decir que, en América Latina, se estaba consiguiendo un cierto éxito en la lucha contra el hambre. Ahora las cosas ya no están tan claras. Y ha sido, precisamente, en estos tres años.
For the third consecutive year, South America slid backwards in the global struggle to achieve zero hunger by 2030, with 39 million people living with hunger and five million children suffering from malnutrition.
Aquel pío objetivo de conseguir "hambre cero" en 2030, es decir, ya dentro de 12 años, que son nada, queda para los archivos y para próximos encuentros a alto nivel. Si es por crecimiento general, estas son las predicciones del FMI:
Obsérvese que la región, con crecimientos ya relativamente bajos, tiene también las más fuertes revisiones a la baja de ese crecimiento. Tarta que no crece, pues, y gobiernos cada vez menos dispuestos a reducir la desigualdad en su reparto (Ya que estamos, y aunque no venga a cuento, véase la situación de Arabia Saudita y piénsese en las amenazas verbales contra el país por el asunto del periodista "desaparecido" en un consulado saudí en Turquía y el anuncio de represalias por parte del gobierno saudita)
Pero la cosa es algo más intrigante si nos fijamos en los niños:
More than five million children are chronically malnourished in Latin America, a region sliding backwards with respect to the goal of eradicating hunger and extreme poverty, while obesity, which affects seven million children, is on the rise.
Y no es tanto por los cinco millones se malnutridos crónicos, sino por los siete millones de obesos que, probablemente, refleja también el cambio producido en sus economías y políticas: cambios en los estilos de vida, aumento del desempleo y subempleo, consiguientes cambios en la dieta orientada ahora a productos más baratos y menos saludables. Hace muchos años, una madre latinoamericana, viviendo en condiciones precarias en los Estados Unidos, ya decía que era más barato una hamburguesa con patatas fritas y una bebida azucarada que una lata de frijoles. 
Entre gobiernos ineptos y gobiernos dedicados a otros asuntos, el horizonte es negro... a no ser que se tome una perspectiva temporal y comparativa más amplia, cosa que sucede con el índice de hambre, algo más complejo.
Figure 2.1
De todo hay, pues.

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