viernes, 12 de octubre de 2018

No solo para españoles

El editorial de hoy de El País ("Paso decisivo"), en estilo editorial, acaba alabando el acuerdo, firmado ayer entre el presidente del gobierno español y el líder máximo del partido Podemos, que marca las líneas fundamentales de los presupuestos generales del Estado, corrigiendo, dice el editorial, "años de austeridad presupuestaria" y dotado de "un valor político innegable". Eso está en página 10 del ejemplar en papel que llega a mi provincia.
Pero en la página 15 del dicho ejemplar aparece un artículo firmado por Lorenzo Bernaldo de Quirós ("Política económica inadecuada") que comienza diciendo "El acuerdo Gobierno-Podemos certifica el principio del fin del ciclo expansivo protagonizado por la economía española desde el último trimestre de 2013, agudiza la desaceleración en curso y pone las bases para una nueva crisis". Y lo explica a lo largo del mismo.
Varias cuestiones. La primera es que, si se lee el texto del acuerdo, se observa una extraña mescolanza de buenas intenciones, cuestiones que "habría que promover" sin bajar a detalles, decisiones a tomar en el futuro por el gobierno que corresponda, medidas concretas inmediatas y silencio frecuente sobre el modo de financiar estas últimas.
La segunda, más intrigante, es que el texto de Bernaldo de Quirós no aparece en la edición que puedo leer en pantalla. He encontrado, incluso, y al buscar por san Google el título y su autor, un enlace que avisa de que "El enlace podría estar roto, o la página podría haber sido eliminada". Así que solo lo podrán leer quienes lo tengan en papel y no sé si los de la "edición nacional" en papel también lo tendrán o solo está en (algunas) ediciones "para provincias". Misterios.
La tercera es para explicar por qué no es solo cuestión para españoles ya que ambos textos representan, al margen de las intenciones políticas que puedan tener uno y otro, los dos tipos de ética a los que se refería Max Weber (y una cita a los clásicos, no hace daño mientras no se abuse y cree hábito): ética de los principios y ética de las consecuencias. Son dos formas de abordar estas cuestiones ya que no es lo mismo preguntarse por los valores que parecen aplicarse que preguntarse por qué pasará si eso se pone en práctica. Los moralistas católicos han peleado con esa distinción: hay cosas que, por principios, no se pueden hacer (por ejemplo, el aborto), pero que, atendiendo a sus consecuencias (por ejemplo, efectos de la situación sobre la madre y sobre el feto, teniendo que elegir entre uno y otro), tal vez sí que se puedan o no se puedan hacer. El editorial está en el primer tipo, el artículo en el segundo, siempre reconociendo que estas distinciones nunca son tan nítidas cuando se sale del gueto y se aplican a la "rugosa realidad".
(Añadido el 15: un artículo, en El País tanto en papel -página 50, edición "nacional"- como en pantalla, un artículo sobre las consecuencias del Acuerdo, en la línea del editorial que cito al principio)

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