viernes, 19 de octubre de 2018

La ola de fascismo

Se ha dicho, para gran asombro por mi parte, en la Diputación Provincial de Alicante (en España se llama Diputación al gobierno de una provincia). Se dijo que  las instituciones deben «luchar de forma clara ante el ascenso de la extrema derecha, la ola del fascismo en la calle genera cierta alarma porque no dudan utilizar la violencia contra quienes piensan de forma diferente».
No es el único caso y me excuso de rebuscar en mis recortes para encontrar la palabrita y el agobio ante la que se nos viene encima. Está, claro, la Europa del Este, los restantes "populismos" europeos aunque no todos, la llegada de Bolsonaro en Brasil que algunos, no me resisto a citarlo, ven como un caso más en el conjunto latinoamericano y, por supuesto, los Estados Unidos.
La palabrita se suele utilizar, en muchos casos, "contra quienes piensan de forma diferente" aunque se achaque a los fascistas de hacer lo mismo. Dejémoslo en extrema derecha, que ahí sí que hay un cierto consenso de su auge a escala mundial, aunque otros nombres compiten en el palmarés aunque repitan personajes. Y ahí está mi problema.
Mucha advertencia sobre la que se nos viene encima, constataciones de su auge electoral que puede convertirse en toma revolucionaria del poder (a lo Mussolini, por ejemplo), avisos a navegantes a la hora de votar y así sucesivamente.
Me suena, ya que he usado su nombre, a lo que sucedió a principios del siglo pasado, antes del auge del nazismo y el fascismo. Nadie parece recordar qué circunstancias y qué decisiones favorecieron tal auge. Ahora tampoco: mucha amenaza y poca constatación de las circunstancias y decisiones concretas de personas concretas que han llevado a este auge. Dos citas pedantes y eruditas:
"Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo"
“No saber lo que ha ocurrido antes de nosotros es como seguir siendo niños”
El problema está en las causas aunque sus efectos supongan otro problema tal vez mayor. Más valdría prevenir, viendo lo sucedido hace un siglo.
(Añadido el 20: un interesante reportaje sobre cómo se está rehaciendo el futuro de Europa a partir de su más oscuro pasado, y el ejemplo es Austria. Y aquí se levanta acta de otro elemento común: el escuadrismo cuyas acciones se observan en sitios muy diferentes y, de momento, con pretensiones heterogéneas)

1 comentario:

  1. En sana discrepancia, la tesis final que se lee entre líneas es la justifiación del auge del fascismo, extrema derecha o como se quiera llamar, aunque el post se cuida muy mucho de acotar cuales son esas causas que la elipse retórica del texto omite. Parecen intuirse en una especie de actuación exorbitante de sujetos del estado (gobernantes, disidentes -caalanes?-, políticos...), olvidando el post que esas actuaciones, por muy disruptivas que puedan parecer a según quien, están sujetas a la sanción de las leyes del Estado de Derecho con todos sus mecanismos y en modo alguno justifican el fascismo, extrema derecha o como quiera llamarse cuando proclama valores de odio y agresión al diferente,incongruentes con los valores morales positivizados en la Constitución y las leyes por el poder colectivo del pueblo soberano.

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