jueves, 18 de octubre de 2018

Ejercicio periodístico

El diputado laborista inglés se pregunta cómo puede ser que la, de momento, desaparición de un periodista (Khashoggi) en un consulado saudí en Turquía haya levantado la oleada de protestas incluso diplomáticas en el mundo, cosa que no levantó la muerte de 20 personas en una fiesta nupcial o la de 40 niños en un autobús escolar, caso, uno y otro, causados por bombas saudíes actuando en el Yemen con la colaboración de los Estados Unidos y el Reino Unido y, añado, el Reino (todavía unido) de España con su exportación de bombas "inteligentes" de las que nunca más se supo. 
No parece que esta desproporción entre hecho y reacciones se deba únicamente al corporatismo de los medios que ven atacado a uno de los suyos. Tampoco al misterio que envuelve al asunto: una desaparición, una novia esperando en la puerta, una posible desmembración en vida. Sí podría ser, además, que es mucho más periodístico un caso con rostro que 60 anónimos. Individual, dramático, misterioso,  de final incierto, "uno de los nuestros", son características del asunto que pueden haber pesado en su consideración si, además, "refleja nuestros sentimientos". Pero es que, además, no hay contrapeso "por parte nuestra".
Las bombas son nuestras. Se las hemos vendido. Arabia Saudita es un excelente comprador de armamento. Así que "con las cosas de comer no se juega". Business is business si queremos que nuestras empresas armamentísticas respondan a la demanda de empleo y a la necesidad de los accionistas de tales empresas de ver sus beneficios a fin de ejercicio. Demos alguna referencia a la catástrofe humanitaria de aquella guerra, pero mantengámosla. Mucha gente, sin importancia, "efectos colaterales" no merecen más énfasis que una persona, reconocida y, probablemente, atacada directamente. Pero lo que pesa es el ruido breve y el silencio largo que siguen a los otros actos barbáricos. Así que no vayamos al "Davos del Desierto".
(Añadido el 19: Es de bien nacidos... Khashoggi tuvo problemas con su país desde que se le ocurrió criticar a Trump
Otro que piensa que, además de Khashoggi, hay que hablar del Yemen y de los proveedores de armas y apoyos varios)
(Añadido el 20: se presenta el asesinato de Khashoggi como un caso más de Asesinos Sin Fronteras, un distinguido club -porque no es ONG, es muy G, gubernamental- que incluye a Rusia, Corea del Norte, Israel, los Estados Unidos y tiene antecedentes en la URSS, Chile o Bulgaria. Francia tuvo sus escarceos. Inglaterra también. Gobiernos que se asumen el derecho a asesinar a alguien y, encima, fuera de sus fronteras, sin ningún tipo de juicio)
(Añadido el 21: tres días después de la desaparición de Khashoggi, los Estados Unidos anunciaron una venta millonaria de armas a Arabia Saudita. Los españolitos harán bien recordando qué hizo su gobierno cuando dijo que iba a retirar la venta de bombas "inteligentes" a Arabia Saudí y tuvo que envainársela cuando desde este país se les sugirió que podría romperse el contrato para que en España se construyeran determinadas naves no precisamente "pacíficas". La guerra en el Yemen sigue y se denuncia, no sé si con mucha base, el alquiler de mercenarios estadounidenses por parte de Emiratos Árabes Unidos  -no confundir con Fly Emirates- para asesinar a líderes yemeníes)
(Añadido el 22: Angela Merkel amaga con suspender las ventas alemanas de armas a la Arabia Saudita, pero todavía no las ha suspendido)
(Añadido el 23: Ahora se recuerda que en el Yemen catorce millones de personas podrían sufrir sufrir una situación de inseguridad alimentaria grave. De nuevo: el sino de una persona genera las reacciones que catorce millones no suscitan. Geopolítica, entre otros factores)

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