jueves, 25 de octubre de 2018

Caravana

Unas 7.000 personas intentan llegara pie a los Estados Unidos desde CentroAmérica atravesando México. Un intento de poner orden en las sorpresas que genera.
Primero, que no es la primera, ni siquiera bajo el gobierno Trump, que lo intenta, aunque sí es la más numerosa.
Segundo, que conviene conocer las condiciones en los países de origen en donde  se dan dictaduras cada vez más autoritarias y descomposición social que se manifiesta en la violencia cotidiana. El artículo que cito, habla, de pasada, en el papel que los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos han tenido en el desorden social de la zona. No tiene sentido pedir cabeza fría a los desesperados.
Tercero, que es obvio lo que quieren: ejercer su derecho de asilo, por poco probable que sea que el gobierno del país de destino piense en tal cosa y, por encima de todo derecho, separe padres e hijos, devuelva a la nada a algunos y haga énfasis en su xenofobia (el Presidente ya ha dicho que la mayoría de viajantes en la caravana son "criminales" -sic-). Los desesperados se agarran a un clavo ardiendo.
Y cuarto, que las teorías conspiratorias que se han elaborado al respecto (desde dinero de Soros hasta el de alguna ONG) no parecen tener mucha base.
(Añadido el 29: otros movimientos de personas con el mismo destino improbable. Y Zizek sobre la necesidad de entender las causas de las que son síntoma)

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