domingo, 12 de agosto de 2018

Refugiados y demás

Millón y medio de refugiados sirios en el Líbano indican hasta qué punto las simplificaciones al respecto son eso: simplismos. Porque los problemas son todavía más complicados.
Tenemos, en primer lugar, los factores de expulsión. En el caso que cito se trata de la guerra y sus violencias que van más allá de ejércitos o gerrillas enfrentados e incluyen violencias gratuitas, atentados indiscriminados y "advertencias" a la población enemiga. Que en estos casos "Occidente" tiene algo que ver, aunque no sea el protagonista, parece visible: participan, aunque no sea más que vendiendo armas. El papel de "Occidente" en la expulsión también puede verse, aunque con más dificultad ya que la lógica del sistema se encarga de difuminar, en las consecuencias económicas del comercio internacional que incluye la corrupción que los "ricos" practican en las autoridades de los países "pobres". Y ya, casi invisible, el medioambiente con problemas muchas veces causados por los países "ricos" en los países "pobres", sea por extractivismo impuesto, por contaminación mundial o, de nuevo, por apoyo y connivencia con las élites locales. Total, que hay refugiados ante la guerra, ante la pobreza o ante la sequía. Ni siquiera un "Plan Marshall" solucionaría el problema.
Viene, después, el problema de como refugiarse. En los casos en que se puede hacer a pie, pueden aparecer "sherpas" que, por un módico precio, ayuden al paso de la frontera. Pasa en Europa y pasa en los Estados Unidos... y pasa, por ejemplo, con muchos venezolanos en el Ecuador. En los casos en los que hay que recurrir al mar, el asunto se complica todavía más ya que, de nuevo, aparecen los "facilitadores" de la travesía de distintos pelajes vendiendo pateras y "tecnología" para manejarlas y estafando (como también sucede con los "sherpas") a los que huyen. Los muertos en el Mediterráneo siguen aumentando. Y ahí se produce un conflicto entre el egoísmo (más o menos "ilustrado") de los receptores y los sentimientos humanitarios de algunas ONG. Sobre los "illustrados" vuelvo enseguida. Sobre las ONG, que tienen que sortear a estos "ilustrados" que les acusan de estar de parte de los estafadores en origen haciendo creer a los que buscan refugio que esas ONG les salvarán. Si solo hubiera muerte, parecen decir, no habría pateras. No es solución.
Finalmente, están los problemas de acogida que, por lo general, se plantean sin considerar los anteriores (excepto en la condena de las mafias facilitadoras del viaje). Tampoco se consideran (tal vez por un puntín de racismo) los beneficios demográficos y económicos que suponen esas llegadas de gente por lo general joven, incluso adolescente.
Hay, pues, factores de expulsión y factores de atracción (lo del "efecto llamada" queda para la propaganda política) y medios de conectarlos. Obvio que los políticos prefieren considerar solo una parte (a veces mínima) de este conjunto. Obvio, insisto, ya que creen que así solucionan "su" problema o pueden utilizarlo en lo que realmente les interesa que no es solucionarlo sino usarlo en su búsqueda del poder.
(Añadido el 15: Más sobre lo inexacto de la "crisis migratoria" de la que hablan políticos en España y algo sobre las percepciones, más o menos interesadas, del asunto)

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