domingo, 19 de agosto de 2018

Obras son amores

El refrán, que tendría que formar parte del escudo de armas de todo político, dice "Obras son amores y no buenas razones". Traduciendo al román paladino: la retórica está muy bien, pero, por favor, muéstrela en la práctica y no se quede en el blablabla. No tengo que irme muy lejos para encontrar ejemplos de este desfase entre lo que se predica y lo que después se hace. 
Pero esta vez el asunto que me lleva a este post está lejos en la geografía, pero muy cercano en mis afectos: Alberto Acosta, ecuatoriano, juez del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza, ha visitado Bolivia a propósito del caso del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure) una amplia zona en la que el gobierno boliviano (indigenista) pretende construir una carretera, muy útil para los cocaleros, pero rechazada por los indígenas que viven allí cuyos derechos se teme que conculque la carretera. 
Pero también Derechos de la Naturaleza o, en otras palabras, del Parque Nacional (reconocido por su biodiversidad que estaría en peligro por culpa de la carretera). Derechos que se reconocen en la Constitución ecuatoriana y se predica en Bolivia (los contrarios lo llaman "pachamamismo", los partidarios lo llaman respeto a la Pachamama, a la Madre Tierra). 
Lo que mi amigo Acosta dice al gobierno boliviano es muy sencillo: que hagan coincidir sus decisiones con sus planteamientos (convertidos en retóricos si no son seguidos por la práctica). 
La situación no es nada original. Como digo, tengo buenos ejemplos de incongruencia sin salir del país cuyo pasaporte llevo. Pero esta me produce otro tipo de reacción, por el país y por sus protagonistas.  Y no digamos la práctica sistemática de la mentira.
(Añadido el 20: el asunto de la delegación del Tribunal Internacional se ha complicado mostrando las diferencias entre cocaleros e indígenas a propósito del TIPNIS. Por cierto, en la primera de estas citas hablan de Acosta como abogado cuando es economista. Y parece que la situación se suavizó, después de haber sido retenidos)
(Añadido el 28: una clara exposición de Alberto Acosta sobre los recientes hechos en el TIPNIS)

No hay comentarios:

Publicar un comentario