jueves, 2 de agosto de 2018

Coda

Interesante entradilla que puede servir tanto para el Brexit como para el Catalexit:
We are not so great we can defy the catastrophic reality. Even MPs who would not save the country might opt to save themselves
Claro que hay mucho sentimiento de por medio, pero la realidad del divorcio sería catastrófica. Hasta los políticos que no trabajan por salvar a su circunscripción pueden acabar intentando salvarse a ellos mismos. 
E inquietante noticia en el Reino Unido sobre el acopio de alimentos, como antes de medicinas, por temor a un exit sin acuerdo previo (en el Reino Unido, claro, no en Cataluña donde todavía no se han puesto a hacer cuentas que rebajen el entusiasmo de sus sentimientos). En ambos casos, vale la pena seguir los pasos de los grandes bancos y ver cómo van reaccionando, como el Credit Suisse.
En medio de un enamoramiento (más o menos provocado por alguna de las partes o desde fuera), es inútil hacer entrar en razón al enamorado o enamorada que, como se ha visto, puede ser un estafador.
A más a más,  más indicadores de lo peligroso que es ese divorcio unilateral -el del Brexit-, incluso en su forma más suave, por lo menos a decir de los remainers y hasta de miembros de la Comisión.
Ya se sabe: matrimonio, divorcio (más o menos amistoso) o concubinato.
(Añadido el 3: A buenas horas, mangas verdes. A estas alturas se sabe cómo se preparan los actores económicos británicos para un eventual divorcio unilateral -es decir, no amistoso- y sus posibles consecuencias. Suficiente incertidumbre como para echar cohetes. No he encontrado ni una sola palabra sobre el asunto en el caso del Catalexit. A lo más, en negativo: ese tema no está ya que se trata , en cambio, de poder político y financiación del gobierno más o menos secesionista -porque también en eso hay matices-)

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