martes, 3 de julio de 2018

El burgués gentilhombre

Este personaje de Molière se asombró cuando supo que había estado hablando en prosa toda su vida. Yo me acabo de asombrar al saber que, últimamente (no toda la vida), he sido un seguidor de Diderot. Por lo menos de la versión que cuenta Philipp Blom y que copio y pego de una entrevista que le hacen en La Vanguardia:
Diderot te dice: si cierta idea te convence, te hace sentir cómodo, te seduce... ¡sospecha de ti!
Diderot entendió que sentimos añoranza de ser miembros de un grupo, una nación, una religión, una cultura... Y eso, el querer pertenecer, ¡nos impele a comulgar con una ­creencia!
Si hay un club de fútbol que merece ganar, ¡es el nuestro, por supuesto! ¿Es eso?
Tal cual. Y Diderot empieza a jugar con ese sentimiento tan humano: cada vez que se le presenta una certeza, la mira con desconfianza, la observa desde fuera.
Sospecha sobre sospecha: ¿qué oculta esta actitud de sospecha universal?

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