sábado, 30 de junio de 2018

Antídotos

Me he referido varias veces a Venezuela en este blog. Se puede ver usando su buscador. El país parece mal situado en diversos informes internacionales y hay razones fundadas para suponer una mala situación económica cuyas causas están dentro (rentismo, corrupción, baja ética del trabajo) y fuera (intervenciones de los Estados Unidos más o menos igualmente relacionadas con el petróleo). 
Para compensarlo, no vendrá mal leer esta recensión en FAIR explicando por qué la información sobre Venezuela es tan mala. Se refiere, en particular, a los medios anglófonos, pero no hace falta ser un adicto a la lectura de periódicos como para encontrar casos parecidos en otras lenguas. No entra en lo que he dicho al principio sino, sobre todo, en las cuestiones sobre democracia y libertad de prensa. Vale la pena ya que puede ser un buen antídoto para lo que suelo leer en algunos medios digitales.
Los antídotos no llevan necesariamente a la tan denostada equidistancia, pero sí permiten ser mejores notarios de lo que está sucediendo, como dice el médico en el chiste que he copiado hace un rato. El que está en el fragor de la batalla lo que espera es apoyo, pero ya se sabe que, antes de proponer un tratamiento, el médico espera un diagnóstico, diagnóstico que no siempre hace ese profesional sino que lo espera de otros, que trabajan en sus laboratorios y, por seguir con la metáfora, se quedan en meros notarios de lo que está pasando. Después vendrá el tratamiento o terapia o lo que corresponda.
(Añadido el 3 de julio: un antídoto al antídoto, escrito "desde dentro" y en castellano, describiendo de manera casi aséptica la mezcla de factores internos y externos que explican que "el país no aguanta más")

Sin comentarios


viernes, 29 de junio de 2018

Discusiones migratorias

Estos parecen ser algunos de los argumentos que se están esgrimiendo estos días, incluso por estudiantes de universidades cercanas:
1. llegan cada vez más
2. amenazan nuestra identidad y nuestros empleos
3. lo mejor es que no entren y, si pretenden llegar, devolverlos.
(0) todo ello sin distinguir entre los inmigrantes económicos (los que buscan mejorar sus condiciones de vida, su bienestar), los que huyen de la represión en su país de origen (buscan asilo)  y los que, simplemente, han sido desplazados por guerras o catástrofes.
Por partes:
1. los datos dicen lo contrario, a saber, que cada vez vienen menos. El gráfico en página 4 de El País de hoy es bastante expresivo al respecto.

2. no sé  de qué identidad se trata. Si es religiosa, ya me he referido a datos disponibles. Si es por costumbres, esto es suficientemente heterogéneo como para "medir" acuerdos o amenazas. Y lo mismo si de lo que se trata es de "mentalidades" (pienso en un polaco de Mazury y un español de Andalucía). Lo que sí se sabe es que no amenazan nuestros empleos (es viejo lo de "British jobs for British people"), sino que toman los que nosotros no queremos y garantizan una continuidad demográfica que mucho tiene que ver con la continuidad de las pensiones.
3. que lo mejor sea devolverlos es discutible. Si mucho sufren por llegar, mucho más sufren si se les obliga a volver (ver "Infernal regreso a Libia" también en El País de hoy). Es una cuestión humanitaria que poco tiene que ver con 1 y con 2 y que encajaría bien con eso que se llama "identidad europea", humanitaria y solidaria.
(0) la distinción entre distintos tipos de demandantes de acogimiento ha estado presente en el encuentro de Bruselas que muestra con claridad dónde está el núcleo del problema: en la gestión, en la gestión, en la gestión. Porque sí parece cierto que la llegada de pateras desborda los centros de acogida del Estrecho, punto que nada tiene que ver con los primeros puntos e indica una cierta pereza mental (u oportunismo político) a la hora de enfrentarse el punto 3. El caso de Alemania es particularmente sugestivo: discusiones para encontrar soluciones -cómo repartir responsabilidades-  o simplemente para destruir.
(Añadido el 30: No queda claro, después del encuentro, en qué queda la normativa de Dublín, por lo menos desde Le Monde, donde también se recuerda que la presidencia rotatoria de la Unión cae ahora en Austria, donde se gobierna con un partido xenófobo. Quedan abiertas muchas dudas que recoge The Guardian. Sí queda claro que el gobierno español ha apoyado a la estabilidad del gobierno alemán, amenazada por las crecientes demandas xenófobas de uno de sus componentes. La conclusión podría ser: un mal acuerdo que, además, no será seguido por más de uno de sus firmantes)

jueves, 28 de junio de 2018

Coincidencias migratorias

En plena incertidumbre sobre el posible resultado real de la cumbre europea sobre las migraciones (y digo "real" porque el "retórico" ya se puede saber cuál va a ser, aunque con escaso éxito) me encuentro estas dos joyas.
La primera es un youtube que me envía un amigo por whatsapp. En él, se explica muy gráficamente que el problema no solo no son las migraciones sino que algunas políticas propuestas van precisamente contra tal problema, que es la pobreza en el mundo. El conferenciante usa datos del Banco Mundial para mostrar 1. que el número de pobres es muy, pero que muy superior al de inmigrantes y 2. que dado que los que buscan pasar a otro país no son precisamente los más pobres de dicho país, la emigración lo que hace es dificultar la solución de la pobreza por parte de sus propios habitantes ya que si se van los mejores, los pobres verán todavía más difícil salir de la pobreza. No se distingue entre emigrantes (económicos), buscadores de asilo (político) y personas que huyen de desastres medioambientales.
La segunda es este chiste de The New Yorker:
Un supuesto trump (las minúsculas son voluntarias) pide a sus asesores que tengan preparadas, antes del almuerzo, diez "fake controversies", no "fake news", sino falsas controversias, evidentemente para distraer el personal. No es un truco nuevo y lo han usado alguna vez (o continuamente) todos los políticos que en el mundo han sido: maniobras distractivas, asuntos entretenidos (la segunda parte de panem et circenses, lo que ahora sería el Mundial de Fútbol), controversias irrelevantes pero pasionales, llamaradas de entusiasmo por asuntos menores de forma que no se vea lo importante, lo central.
Unamos ahora estas dos joyas: cierto que el acogimiento a los inmigrantes no soluciona el problema de la pobreza en el mundo, lo solucionaría un cambio en las políticas de los gobiernos (tanto centrales como periféricos) que, por lo menos, sirvieran para aliviar a algunos ya que son incapaces (y vendría bien que lo reconocieran) de solucionar ese problema de miles de millones de personas (otro asunto es el de cómo se "mide" el número de pobres; no voy a entrar ahora, ya lo hice aquí, cap. 2). Incapaces como son, podrían ser capaces de atender las necesidades de los que se lanzan a la peligrosa aventura de la emigración en mares muy civilizados como el Mediterráneo o en fronteras tanto o más peligrosas como las de México-Estados Unidos a las que se refiere el youtube que cito. Pero no quieren, o no saben, o prefieren usar ese argumento para otros fines (electorales por supuesto). Desde ese punto de vista, el youtube que cito es una "fake controversy" para justificar las políticas del gobierno de Trump (ahora sí en mayúsculas) y, en buena parte, las que emergen en una parte importante de la Unión Europea, se haga lo que se haga hoy en Bruselas.

miércoles, 27 de junio de 2018

Religiones europeas

Se esgrimieron razones de peso para introducir alguna referencia al cristianismo en el proyecto de Constitución que se cocinaba para la Unión Europea. Civilización cristiana, al fin y al cabo. Sin embargo, sigue habiendo algunos peros que vienen no de la historia o de la buena voluntad, sino de los hechos, que son tozudos. Los proporciona una reciente encuesta del Pew Research Center sobre 25 países europeos, aunque ni son todos los que están (está Suiza y Noruega) ni están todos los que son (los de la antigua Europa del Este). Pero son suficientes.
De entrada, sí es cierto que el 91 por ciento de los encuestados el año pasado se declaraban bautizados, aunque la cosa descendía hasta el 71 por ciento que, entre ellos, se declaraban cristianos y ya al 21 por ciento los bautizados que “santificaban las fiestas” atendiendo los respectivos oficios religiosos por lo menos una vez al mes (la encuesta no distinguía entre las distintas variedades de cristianos que pueblan la zona). Claro que había notables diferencias de país a país: los practicantes visitando sus respectivas iglesias o parroquias eran superiores a la media “europea” en Italia, Irlanda, Portugal, Austria y Suiza. Pero en ninguno de los países estudiados alcanzaba el 50 por ciento. Por su parte, el grupo mayoritario entre los “cristianos sociológicos” (bautizados que no practican) aparecía en Finlandia, Reino Unido, Dinamarca y, sí, también Austria que aparecía en la lista de los que daban mayores porcentajes de los que declaraban no seguir ninguna religión y que incluían Holanda, Noruega, Suecia, Bélgica y Dinamarca.
Por otro estudio, publicado por las mismas fechas, sabemos que los musulmanes pueden suponer el 5 por ciento de la población europea (esta vez añadiendo a la Europa “del Este”) con Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Holanda y España (por ese orden) como los países con mayor número de habitantes de religión musulmana.
Y aquí comienza el problema. En la primera encuesta citada, se preguntó si el entrevistado creía que “el Islam era fundamentalmente incompatible con la cultura y valores nacionales” del entrevistado. 42 por ciento de los entrevistados contestó que sí, porcentaje que subía al 49 por ciento entre los practicantes del cristianismo y caía al 32 por ciento entre los no afiliados a una religión. Lógico: los entrevistados, en un 45 por ciento, estaban de acuerdo en que “no somos perfectos, pero nuestra cultura es superior a la de otros” (¡sic!) (etnocentrismo se llama eso), cosa que subía al 54 por ciento entre los que iban regularmente a la iglesia y caía al 25 por ciento en el caso de los no afiliados a una religión.
No tengo buenos datos sobre la población judía en Europa que puede que ronde el millón y medio de personas (al parecer, y a diferencia de los musulmanes, con tendencia a decrecer) con lo que difícilmente llegarían al 1 por ciento de la población (ni al 0.5 por ciento). Y ahí nuestros europeos más o menos cristianos, también tienen sus opiniones.
Solo hay una pregunta sobre los judíos en la primera encuesta: se trataba de saber si aceptarían a un judío como parte de su familia. Pues bien, no lo aceptaría un 17 por ciento del total y un 14 por ciento de los practicantes. Solo un 7 por ciento de los no afiliados rechazaría a un judío en su familia. ¿Y a un musulmán? Pues, respectivamente, un 24 por ciento entre la población general, un 29 por ciento entre los practicantes y un 11 por ciento entre los no-afiliados no aceptaría a un musulmán como parte de su familia. Pero con una salvedad: el grupo que más rechazaría tanto a un judío como a un musulmán en su familia sería el de los cristianos no-practicantes. Interesante la diferencia entre practicantes, no-practicantes y no afiliados, pero, sobre todo, interesante la diferencia entre las actitudes hacia los musulmanes y hacia los judíos.
No parece que esto último se deba a mayor o menor amenaza a la “mejor cultura del mundo”. Es que la idea de “civilización judeocristiana” está a nuestra disposición para obviar lo que esa Europa de valores inmarcesibles hizo a los judíos el siglo pasado (y el gobierno israelí hace ahora a los palestinos, aunque esa es otra cuestión). Pero también hay un asunto más: musulmán significa inmigrante, cosa que judío no, si, encima, se le concede la nacionalidad española si se prueba su ascendencia sefardí, arreglo que no se hace con los musulmanes expulsados hasta a principios del siglo XVII.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Interesante el intento del Pew Research Center de construir un índice que sume actitudes nacionalistas, anti-minorías religiosas y anti-inmigrantes para Europa Occidental. Este es gráfico que lo resume:


Un mundo seguro

Según se mire y según desde dónde se mire.
Un reciente trabajo de Gallup muestra que el 68 por ciento de la población mundial se siente segura si sale de casa por la noche y que solo un 5 % fue objeto de un robo en el año anterior (2016). 
But that doesn't mean we can ignore that this isn't the reality for the third of the world -- or about 1.6 billion people -- who live with fear. That's nearly equal to the entire populations of North America, South America and Europe combined.
Los "inseguros", ese 1.600 millones de personas, son muchos.Viene a ser la población de todas las Américas y Europa juntos.
Noruega y Singapur dan los porcentajes más altos de "seguridad", mientras que Afganistán y Venezuela los más altos en "inseguridad". En este último caso, 42 por ciento afirmaron haber sido objeto de robo en el año anterior, cuatro puntos por encima de lo que habían contestado en 2016, aunque superados por Afganistán, Uganda y Sudán del Sur. 
Con la "seguridad" como componente importante del "desarrollo"-renta per cápita- (y viceversa), se entenderá por qué hay gente que quiere irse de determinados países.

El problema de los refugiados


Esta cita basta, aunque el artículo incluye más casos y ejemplos:
Take three East African countries: Ethiopia, Kenya, and Uganda. Their average GDP per capita is about 20 times less than Europe’s. And yet they collectively host about 2.8 million refugees, more than the entire number to arrive in all of Europe’s 28 member states during the entire 2015-16 “refugee crisis”.
Algo podrían aprender los europeos.
None of these African models is perfect. But they remind us that, when it comes to refugees, positive things are happening beyond Europe. We should support Africa’s economic inclusion of refugees, and we might even learn from it.

martes, 26 de junio de 2018

El fin del mundo

Se ha anunciado tantas veces que ya casi es automático el mirarlo con indiferencia. El fin del mundo en el que tantas religiones han creído, comenzando por los primeros cristianos que rezaban el Padre Nuestro como una oración apocalíptica. Puede indicar una esperanza en un mundo menos malo que el observable de forma inmediata.
Mañana es el día. El eclipse lunar indicará el fin del mundo. Hay quien así lo cree y, como se ha estudiado numerosas veces (este es el libro que me interesó cuando era estudiante), esos mismos harán todo tipo de interpretaciones para explicar que sí, que tenían razón aunque, evidentemente, el mundo no se haya terminado. Todo menos reconocer que se habían equivocado. Así somos.

Nacionalismo, no populismo

Hubo un tiempo en que la opción era derecha-izquierda (Bobbio las definió de forma clara). De hecho, en las primarias del Partido Popular en España, todavía se escucha, pero no se siente. Hay una opción que es mucho más preocupante: populismo-elitismo. Se escucha la primera parte, nunca la segunda. Se tacha de populista al contrario y punto. Sin mayores remilgos.
Sin embargo, aquí se plantea que la opción que ahora está siendo la determinante es la de nacionalismo-globalismo, con evidente triunfo del primero haciendo olvidar las otras dos opciones. Nacionalismo, se nos dice (y he estado de acuerdo desde hace mucho), no es solo el nacionalismo sub-estatal (la nación a la búsqueda de su Estado) sino, sobre todo, el nacionalismo estatal (el Estado a la búsqueda de su nación), ideología ante la que se sacrifican los igualitarismos de la izquierda y la atención al electorado (el pueblo, la gente) del populismo. 
Visiblemente, hay rechazo (o puesta entre paréntesis) de instituciones supra-nacionales (el euroesceptismo es un caso, pero también se da el abandono de acuerdos internacionales por parte del gobierno USA cae en esta categoría). Igualmente visible, políticas fiscales y sociales a favor de las élites. Triunfo de los criterios de identidad por encima de cualquier otro (igualdad, incluso libertad o seguridad). Este nacionalismo, en sus prácticas, acaba siendo de derechas y elitista. 

lunes, 25 de junio de 2018

La "cumbre" de ayer

En Bruselas. En realidad, una mini-cumbre. Digamos, una colina ya que faltaba gente. Pero no es eso lo que me ha interesado.
Me han interesado las diferencias en las versiones sobre lo allí sucedido. El presidente español, encantado al ver cuántas cosas unían a los participantes mientras constataba un paso adelante en tal materia. Le Monde, una "histeria" (no una historia). Versiones positivas y versiones negativas... hasta que me he encontrado la del Financial Times:
Italy disrupts ‘summit to save Merkel’ on migration
Se trataba del problema europeo con las migraciones. Muchos otros países, comenzando por los Estados Unidos, lo tienen. Y no tanto por los factores que atraen al inmigrante sino por los factores que les empujan a emigrar: económicos, sociales, militares, medioambientales.
Pero había algo más: Merkel y su problema particular con las acogidas que se podrían llevar por delante la coalición CDU-CSU, introduciendo un nuevo elemento de inestabilidad en la ya de por sí inestable Unión Europea (lo de Unión se mantiene por costumbre).
Y no me extraña que el gobierno de Italia, euroescéptico y xenófobo, haya jugado lo que el FT cuenta. Me temo que el presidente español no ha querido hablar de ese asunto. Porque enterarse, seguro que se ha enterado. Igual que el triunfo de Orban es un apoyo más al euroescepticismo.
Ya se sabe que en las versiones de prensa siempre hay algo de ficción. También en las novelas siempre hay algo de realidad.

domingo, 24 de junio de 2018

Menos inmigrantes

Lo he escuchado esta mañana en boca de un radiopredicador en la radio de los obispos españoles y estoy de acuerdo con su análisis (siento no poder encontrarlo en internet donde lo que aparece es lo de ayer. Lo que cuento lo sintonicé en vivo hoy y, por cierto, no acaba de encajar con algunos titulares que proporciona la edición digital de dicha emisora). 
Por un lado, parece que el número de inmigrantes que llegan por el Mediterráneo a Europa está disminuyendo. El radiopredicador daba los datos de 2016 y 2017 y comparaba los primeros meses de 2017 con estos primeros meses de 2018 (para el caso de España, aquí y, constatando el aumento, aquí). Diáfano: están disminuyendo claramente las llegadas, que muchos consideran numerosas y pueden serlo localmente, y también las muertes, aunque este último dato es más problemático.
Pero, por otro lado, y con honrosas excepciones, el rechazo a esas llegadas está aumentando de manera visible y audible. Xenofobia, pero no solo. La interpretación que daba me parece acertada: 1. es un tema que sirve para objetivos concretos de partidos políticos concretos (en Italia, Austria, Alemania) y 2. es un tema que sirve como chivo expiatorio o cabeza de turco para las crecientes frustraciones de muchos europeos. El esquema que presentaba es el conocido: la frustración genera agresividad, la agresividad busca un objeto sobre el que descargarse y los "otros" son un objeto ideal para tal descarga.
El problema, como él decía, es la frustración económica, política, social, sobre la que cabalgan objetivos partidistas e incluso personales. Supongo que se verá en las reuniones "de alto nivel" previstas para estos días en la Unión. "Cacofonía" lo titula Le Monde. O histeria.
(Añadido el 27: La intervención radiofónica a la que hago referencia puede escucharse aquí. El tema de las migraciones a partir del minuto 7:20 y, en concreto, a partir del minuto 13:24 y hasta el final de dicha intervención)

sábado, 23 de junio de 2018

Confianza en el gobierno

Este gráfico es de Gallup:
line chart: percent confident in national government in brazil, colombia, venezuela and mexico.
La tendencia en estos diez años parece clara: decrece la confianza en el gobierno del respectivo país.
La creencia en que la corrupción aumenta es clara:
line chart: percent who say corruption in government widespread in brazil, colombia, venezuela and mexico
Y no parece que crezca la confianza en que las elecciones sean suficientemente limpias
line chart: percent confident in honesty of elections in brazil, colombia, venezuela and mexico
Forman parte de la epidemia.

viernes, 22 de junio de 2018

Modelos a imitar

No forman equipo en un deporte que es, básicamente, deporte de equipo.
Se autoadjudican privilegios frente al resto del equipo, incluido el entrenador, ya que están au-dessus de la mêlée
Hiper-ricos, pero no por su esfuerzo, estudio, afán de superación, sino por cualidades con las que vinieron al mundo.
Son ciudadanos reprochables en el cumplimiento de sus obligaciones como ciudadano, incluidas las fiscales: son grandes defraudadores
Narcisistas, ególatras, egoístas, megalómanos. Eso sí, con donaciones filantrópicas ante la prensa.
Incultos, semi-analfabetos. Ajenos a cualquier elemento cultural (a no ser que el fútbol sea cultura -por lo menos no lo es para sus hooligans-)

Hay varios que andan sueltos por ahí, pero asombra que sean los modelos a imitar.

jueves, 21 de junio de 2018

Creciente xenofobia

En muchos países europeos ya está organizada en partidos políticos, algunos incluso en el gobierno o con buenas perspectivas electorales. La lista es larga y el futuro incierto.
Pero incluso en países en los que no hay todavía una organización explícitamente xenófoba, como sucede con España donde es marginal, comienzan a notarse los síntomas de la epidemia. He escuchado (y seguro que si se busca en determinados medios también se encuentra) opiniones claramente xenófobas a propósito del episodio de Aquarius llegando a España cargado de emigrantes, exiliados, desplazados. No hay grandes distinciones entre los tres tipos de huida: efecto de crisis económica, efecto de persecución política o resultado de conflictos armados o de catástrofes medioambientales que mueven a millones de personas que huyen de la violencia humana o natural.
La verdad es que algunos de esos comentarios me han avergonzado por su simplismo y su inquina. Mucho "efecto llamada", nada de "efecto expulsión". Mucho "vienen a quitarnos nuestros empleos", nada de "cubren un espacio demográfico que estamos despoblando". Mucho "no ayudan a los nativos", nada de "respuesta humanitaria ante situaciones extremas". Y mucho centrarse en el Aquarius y nada de percatarse que el problema es mucho más grave en ese cementerio en que se está convirtiendo el Mare Nostrum, cuna de la civilización y todo eso. El sarcasmo de un comentario incluía el decir que estaba dispuesto a irse en barca a alta mar y dejarse caer al agua para recibir la ayuda del gobierno que, de otra forma, no iba a recibir (primero, no la necesita y, segundo, lo que reciben los recién llegados no es, precisamente, un hotel de primer clase a perpetuidad). Si esto es así (con ligeros toques ya en algunos partidos políticos  como Europa 2000, pero sin llegar a un Salvini italiano o un AfD alemán), la epidemia se extiende.
No me extraña que haya quien se preocupa por el auge de esas opiniones, movimientos y partidos recordando lo que sucedió a principios del siglo pasado con judíos, gitanos y homosexuales. Y pida que los demócratas europeos se unan para evitar pasar a mayores.

miércoles, 20 de junio de 2018

Expertos con causa

La crisis, la económica, claro, la última, la que dicen que comenzó en 2008, hizo de nosotros avezados economistas. Seguímos con sumo interés las evoluciones de una cosa que llaman "prima de riesgo" sin saber cómo se calcula ni qué significa exactamente. Sabemos, eso sí, que es malo si sube y bueno si baja, sin entrar en sutilezas de si hay un techo o un suelo que no debe ser traspasado. En esas seguimos. Para ser sincero, en esas sigo, como sigo sin entender bien las variedades de deuda (pública, exterior, autonómica, total, empresarial) ni con qué hay que compararlas para saber si las cosas van bien o mal y, por supuesto, sin tener claro cómo se calculan tales cifras o si son inventadas. Algunas de las cuales alcanzan niveles de fetichismo, como sucede con el Producto Interno Bruto (PIB) del que tampoco sabemos en qué consiste exactamente aunque sí sabemos que es bueno que aumente y malo que disminuya, sin entrar en sutilezas como el peso que la prostitución y el narcotráfico (estimados, no observados) pueden tener en tal exaltada cifra. O el peso “positivo” que puede tener una guerra, para exagerarlo del todo.
Ahora pasa algo parecido con la crisis judicial que atravesamos y que, como todas estas crisis, tuvo su día de referencia: el pasado día 23 de mayo con la huelga de todas las asociaciones de jueces y fiscales como la de las pensiones lo había tenido el 17-M y el feminismo el 8-M. Esta compleja mezcla de noticias, datos, ideologías e intereses políticos es lo que ha llevado a lo que puede considerarse como crisis del sistema judicial con también, como la otra, muchos factores que la han producido (como el del intervencionismo de los gobiernos) y una proliferación de “expertos” que, con mayor o menor pericia, han intervenido en las discusiones que las noticias planteaban. Supongo que en las llamadas "redes sociales" la discusión habrá sido todavía más acalorada, pero ahí confieso que solo supongo, ya que no sigo ninguna de ellas. Me di de baja hace años.
Un caso claro fue lo producido en torno a la primera sentencia llamémosle "de La Manada". Expertos todos, discutimos sobre la interpretación correcta que había que dar a algunas palabras de las leyes vigentes o, mucho mejor, discutimos sobre la palabra que había que usar, dijera lo que dijera la ley (violación, abuso, maltrato, agresión etcétera). En vano los realmente expertos en la materia intentaron introducir un mínimo de racionalidad en la discusión: la ideología lo arrasaba todo y llevaba a interpretaciones de lo más pintorescas tanto en un sentido como en el otro. Pues de bandos iba la cosa.
Los expertos a la vinagreta se han multiplicado también en torno al procés, a las complejas relaciones entre el gobierno de Madrid (incluyendo parlamento y senado) y el de Barcelona (también parte de su parlamento) de confusa evolución predecible como se ha encargado de exponer hasta la llamada “CIA en la sombra”, la Agencia Stratfor. De entrada, ambas partes se reclaman portadoras del cumplimiento de la ley y del comportamiento democrático. Casi por definición, lo que cada una hace es correctamente democrático, característica que, cada una de ellas, niega a su contraria. Obvio que por lo menos una de las partes, si no las dos, tendría que estar equivocada. Y ahí entran los exegetas de leyes que no habían leído (como tampoco habían leído la sentencia de “La Manada” muchos de aquellos “expertos”). Esta era la cuestión de fondo, pero cuyas ramificaciones llegaron hasta la toma de posesión del gobierno del presidente Torra. Los ”expertos” en derecho (y siempre que escribo "experto" me refiero a los que se auto-adjudican el título, no a los profesionales, a los que respeto igualmente) salieron en defensa de uno y otro bando de manera que se notaba que sus opciones previas era determinantes de su supuesta exégesis de los textos legales que muchas veces desconocían.
Cierto, siguiendo con el procés, que tampoco los verdaderos expertos conseguían ponerse de acuerdo en un tema tan particular que acababa incluyendo a los tribunales (que se suponen que no están formados por falsos expertos) de otros países como Alemania o Bélgica. 
Es comprensible esta proliferación de enterados, sobre todo si están guiados por una determinada ideología (conservadora, progresista, feminista, nacionalista -estatal o subestatal-, anticapitalista o lo que sea en cada caso). Al final, "todo es según el color del cristal -ideológico- con que se mira". Respetable, pero no por eso creíble a pie juntillas.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(La juez Alaya denunciando el control político del poder judicial, nada que ver con la separación de poderes)
(Artículo de Branko Milanovic sobre las diferencias entre incrementos del PIB e incrementos de las rentas de capital, y la importancia que tienen estos para aumentar la desigualdad mientras el PIB sigue aumentando)

Separar padres e hijos

La política del gobierno Trump al respecto es tachada de monstruosa: separar padres e hijos por razones, en este caso, migratorias. En ese contexto, la foto de Ivanka Trump abrazando a su hijo generó más de una crítica por publicarse precisamente cuando su padre estaba procurando lo contrario. Y los intentos de justificarla recurriendo a la Biblia, penosos. Han tenido que ser algunas grabaciones magnetofónicas para que se reaccionara como se ha hecho como si fuera una absoluta novedad.
Pero no es el único caso en la historia reciente en el que un dictador ha separado padres e hijos por diversas razones. La lista la proporciona Juan Cole. Trump tendría, por lo menos, seis modelos.
A notar, para españolitos, el caso español bajo Franco.
En el fondo, late la idea de que "ellos" son como animales y, por tanto, no pasa nada si se les separa de sus crías. Su raza, origen, religión, ideología, clase social los declara "subhumanos", Untermenschen que decían los nazis alemanes.
(Añadido el 21: Trump ha firmado la orden para detener estas separaciones familiares. Hay límites)

martes, 19 de junio de 2018

Ojos que no ven

Junto a la proliferación (nada nueva, por cierto) de noticias falsas, se multiplican también los intentos gubernamentales de conseguir no-noticias. Está pasando y no lo estás viendo, luego no está pasando. Corto y pego del diario israelí Ha'aretz sobre una nueva ley que ya ha pasado el escalón de la Comision Ministerial de Legislación y que seguirá su camino hasta ser efectiva:
The version of the law approved by the Ministerial Committee for Legislation calls for a five-year prison term for anyone filming or distributing footage on social media that documents confrontations between Israeli soldiers and Palestinians, with the intent to “break the spirit of Israeli soldiers and inhabitants.”
Anyone who documents such activities and disseminates the information with an intent to harm national security could face up to 10 years in prison.
Para no poner en riesgo la moral de la tropa (y de los habitantes -israelíes judíos, ya que también hay israelíes palestinos-) se castigará con 10 años de cárcel los que tomen imagen y las distribuyan en medios sociales que documenten las confrontaciones entre palestinos y soldados israelíes. Si no lo ves, no existe. 
Tampoco es novedad.
Que, según el secretario general de Naciones Unidas, Gaza esté al borde de la guerra, no importa. Lo que importa es que no se vea.

lunes, 18 de junio de 2018

Judíos no-sionistas

Una muy interesante recensión de dos libros sobre el tema publicada en The New York Review of Books que muestra, una vez más, que se puede ser anti-sionista sin por ello ser "anti-semita" (es decir, anti-judío). Y no solo porque libros y recensión están escritos por judíos que se distancian explícitamente del sionismo, sino porque la historia y la lógica de una y otra adscripción así lo muestran. Algunas citas de sionistas tienen que impresionar a judíos defensores de los derechos humanos. Y no digamos las políticas puestas en práctica en los territorios ocupados.

domingo, 17 de junio de 2018

BDS

Acabo de leer tres periódicos españoles en papel. No he encontrado ninguna referencia a la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel, pero gracias a un periódico israelí, Ha'aretz (esa aspiración ' la añado yo para recordar que se titula La Tierra), me he enterado de los pasos dados por el gobierno de Navarra (que el periódico israelí llama "estado") y la ciudad de Valencia para adherirse a la campaña. Cierto que Ha'aretz recuerda que tal vez esas declaraciones podrían haber ido acompañadas por alguna referencia a determinadas prácticas de Hamás. No sé si es una defensa de la "equidistancia", pero sí creo, con el Evangelio, que "haec oportet facere, illa non omittere" para no caer en el fariseismo. De todos modos, entiendo que los periódicos españoles que he leído tengan asuntos más importantes que contar, pero una nota no habría venido mal, a no ser que su accionariado no se lo permita.
(Añadido el 18: El ayuntamiento de Valencia acusado,  por una asociación "pro-Israel", de antisemita (anti-judío) y xenófobo por plantear esa adhesión. Por lo visto, es inútil intentar que se distinga entre anti-judío, anti-israelí y anti-sionista. El gobierno sionista de Israel, gobierno israelí por tanto, suele llamar a todo ello anti-judío, y eso que los árabes también son semitas. Da por supuesto que antisemita suena a nazi)

sábado, 16 de junio de 2018

Clases de exégesis bíblica

Como lectura de sábado, pero con textos que no pertenecen a la Torah ya que son posteriores, pueden verse estas disquisiciones a partir de Romanos 13 (y si hay que leerlo después del 12) y Tesalonicenses 2 ("el que no trabaje, que no coma" está en el 3:10, no en el 2). Este último, bien poco apto para trabajadores sociales y defensores de las políticas sociales es menos interesante que el anterior, que sirve, dicen, para legitimar la esclavitud. La separación de familias inmigrantes también aparece como tema.
Que la cosa venga de la boca del Fiscal General de los Estados Unidos, añade morbo al asunto.

(Tomado de The New Yorker)
(Añadido el 19: Expertos en los Textos lo tildan de herético, contraponen su interpretación y añaden este otro texto: Jeremias 22:3: “This is what the Lord says: Do what is just and right. Rescue from the hand of the oppressor the one who has been robbed. Do no wrong or violence to the foreigner, the fatherless, or the widow, and do not shed innocent blood.”)

viernes, 15 de junio de 2018

No es la religión

El nivel educativo de la mujer musulmana no depende de su religión sino del nivel económico del país en el que vive. Más claro, es este gráfico que muestra la correlación entre la renta per cápita del país (PIB per cápita) de los países y los años de escolaridad de las mujeres musulmanas en dicho país. El argumento se debilita un tanto si se recuerda que la escala del PIB es logarítmica, pero no lo destruye. Y, sí, habría que comparar el nivel adquirido por las no-musulmanas. Pero no hay nada perfecto. Y esto es lo que hay.

Hay más datos al respecto en este informe del Pew Research Center. La religión es importante y actúa como variable independiente en muchos casos, pero parece que no en este. Ni en muchos otros, claro.

jueves, 14 de junio de 2018

El amigo americano

Un interesante artículo sobre los caminos divergentes que ha tomado el gobierno de los Estados Unidos, es decir, Donald Trump, y lo que se puede llamar gobierno de la Unión Europea, es decir, la Comisión, pero sin que quede claro quién manda aquí. Divergentes valores, divergentes intereses, divergentes políticas, aunque no es fácil saber a quiénes favorecerá finalmente: tal vez unificará a la renqueante Unión.
Mientras, el sistema mundial sigue cambiando y tanto Rusia como la China (lo de Turquía parece menos decisivo, pero cuenta), es decir, sus respectivos gobiernos, observan esa divergencia y la pueden utilizar para satisfacer sus propios intereses. 
Cada vez más lejos de un mundo "piramidal", con un pequeño grupo "arriba" y una serie de gobiernos que se ordenan de arriba abajo por su referencia y obediencia a los de "arriba". Claro que había disidencias y "no-alineados" cuando "arriba" parecía (hay que insistir en lo de "parecía") que había DOS superpotencias enfrentadas como dos vaqueros en el saloon del Far West dispuestos a ser el primero en desenfundar y deshacerse del rival. Pero ahora comienza a haber varios "arriba" y diversos juegos por ver cómo queda el mundo. Es posible que la UE quede "arriba", pero también es posible, dadas sus tendencias centrífugas y su ausencia de políticas comunes, que quede "debajo" de quien corresponda. No es fácil para mí adivinar debajo de quién quedaría, si de USA o de Rusia. Pero sí es fácil ver que el sistema se hace cada vez más inestable. El mundo ya no es el de Adam Smith ni tampoco el de Karl Marx. La economía y con ella las fuerzas productivas ha cambiado. Un indicador, el de la buena disposición para la tecnología, que calcula The Economist Intelligence Unit. Estos son los 25 primeros países:
Obsérvese que entre estos 25 primeros no está Rusia  (puesto 29) y que la China (puesto 36) está representada por Hong Kong, Taiwan y, si me apuran, Singapur. Todo se andará.
De momento, las conclusiones cambian si lo que se pregunta es cuántas personas ricas hay en los principales países. Lo cuenta el Boston Consulting Group de esta forma
En su día ya se supo que era falso aquello de que "los proletarios no tienen patria" que decía el Manifiesto Comunista. Ahora habría que decir que estos hiper-ricos sí que no la tienen, haciendo algo menos rotundos los argumentos basados en países. Importantes, sí, pero cum mica salis.
No se trata de excluir el papel de los Estados, pero sí el ponerlos en su lugar, incluso en el terreno del enriquecimiento personal, como se está viendo en USA. Corrupción incluida. 

miércoles, 13 de junio de 2018

Partidos líquidos

Se decía que “la energía ni se crea ni se destruye, solamente se transforma”. No sé si sigue siendo válido, pero sí sé que el dicho no se aplica a los partidos políticos que, como se ve, pueden crearse, ciertamente se transforman y ya hay suficientes antecedentes de partidos que se destruyen. Está por ver qué se aplica al Partido Popular.
En estos días de aniversario de “mayo del 68”, bastará recordar el sistema de partidos francés bajo de Gaulle o el italiano, con su boyante Democracia Cristiana, su referente Partido Comunista (el “Pi Chí”) o el no menos importante Partido Socialista. Y, claro, el Partido Único en España (el Movimiento) y la proliferación de partidos (“sopa de letras”) que siguió a la muerte de Franco con algunos clásicos como el Partido Comunista o el Partido Socialista Obrero Español que a poco celebraría sus “100 años de honradez y firmeza”.
Sin irse tan lejos, y en el terreno de las transformaciones, basta recordar qué fue de Alianza Popular, magníficamente franquista, transformada y “centrada” en el Partido Popular. Pero no se olvide al viejo Partido Socialista (el que fundó Pablo Iglesias el otro), abandonando el marxismo, rompiendo con los sindicatos (dolorosamente con la UGT) y sufriendo desde el gobierno una huelga general. Y ya en nuestros días, no se olvide que, desde el punto de vista de los encuestados, y en esas preguntas en las que 1 es izquierda y 10 derecha, Ciudadanos pasa de “centrista” (un 5) en 2015 a “derechista” (un 7) en 2018. Creo que en este grupo de transformados no es preciso incluir a Convergencia Democrática de Cataluña que solo cambia el nombre, primero Partido Demócrata Europeo de Cataluña para llegar al inefable Junts per Catalunya, con aquella curiosa coalición del PDeCAT consigo mismo, Convergencia, a efectos de subvenciones, pero evitando pagar errores pasados.
También hay destrucciones sonadas. La de UPyD por ejemplo, pero, con mucho más fondo, la de la Unión de Centro Democrático que, una vez centrifugada, dio paso al Centro Democrático Social con el denostado entonces Adolfo Suárez (“tahúr del Mississippi”) que, después, daría nombre a un aeropuerto y hasta a una calle en mi pueblo. Y digo centrifugada porque muchos de sus líderes buscaron acomodo en partidos anteriormente antagonistas como el PSOE y el PP.
Hay un caso particular y es el del histórico Partido Comunista, originado de una escisión desde Juventudes Socialistas antes de la última guerra civil. Era “el” Partido, pero, por diversas razones y no todas limpias, comenzó un declive que le llevó a inventar una coalición, Izquierda Unida, y a difuminarse en un partido nuevo, Podemos, con gran pena por parte de algunos líderes históricos del PCE, en particular, precisamente, desde Asturias.
Se crean, se trasforman, se destruyen. De eso no hay duda. Pero, ¿por qué se producen estos cambios? Hay, creo, factores muy diversos que actúan de modo diferente en cada caso que, una vez más, hay que someter a análisis concretos de situaciones concretas. Pero tales factores sí pueden enumerarse.
Como dijo el expresidente Aznar en su reciente y criticada intervención, no es que los ciudadanos hayan perdido el contacto con sus partidos, sino que son los partidos los que han perdido el contacto con los ciudadanos. Es un mal bastante común. Los partidos, organizaciones humanas, tienen que resolver un problema interno importante: quién y cómo manda aquí. El problema, entonces, se da en la cúpula y en lo que Michels llamaba la tantas veces citada pero no reconocida “férrea ley de la oligarquía”: grupúsculos dentro del partido asumen la dirección entrando en peleas internas para ver quién manda más que quién. Puede ser el caso del PP de ahora. El efecto previsible es, sí, una desconexión con su posible electorado para el cual habrá quien proponga una nueva oferta o, simplemente, acabará desapareciendo en la medida en que disminuyen los ingresos para mantener las maquinarias partidistas. Una adaptación a tales demandas puede ser una de las causas de la trasformación (fue la del PSOE, dijera lo que dijera Izquierda Socialista). Pero la bancarrota de un partido, sea del origen que sea, es, sin duda, un factor que ayuda a su destrucción, como puede haber sucedido con Izquierda Unida fagocitada por Podemos.
Hay desapariciones dramáticas y son las que tienen que ver con casos extremos de corrupción política (que se lo dijeran a Bettino Craxi, que murió en el exilio) o, en todo caso, con asuntos que el electorado rechaza. Pero como en España el electorado aguanta…
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

"Proceso" catalán, ¿engaño o autoengaño?

La pregunta no me la hago yo, sino que la encuentro en este documentado artículo. Documentado porque se acompaña de encuestas y no se da por hecho que las respuestas tengan una sola interpretación, cosa que, normalmente, se hace, en la mayoría de los casos, arrimando el ascua a la propia sardina. Hablar de política frecuentemente, leer qué medios, preferir un resultado u otro o predecir uno u otro son algunos de los datos que proporciona. Vale la pena. Buen diagnóstico, pero, como me sucede a mí, escasa propuesta de terapia.

martes, 12 de junio de 2018

Neolengua

Ahora la solidaridad hacia los que sufren en medio del Mare Nostrum se llama "buenismo" que, obviamente, es una palabra despectiva. Y a conseguir quitarse de encima cualquier responsabilidad al respecto, se le llama "victoria":
 «VITTORIA! Primo obiettivo raggiunto! #chiudiamo i porti». 
«Oggi è un nuovo inizio. Ora la Ue adempia ai suoi doveri. Se questo per qualcuno è uno schiaffo sono pronto a farmi prendere a schiaffi dal governo francese, inglese, greco, cipriota o finlandese se volessero aiutarci»
Pero, como dice Salvini, ¿está cumpliendo la Unión Europea con su deber que deriva de sus cacareados valores? Parece que no. Y "no ayudan".
Un compromiso españolista: vale por ahora, pero sin que España se convierta en una ONG. Supongo que para eso se las subvenciona: para que los problemas queden lejos y no afecten a nuestros valores civilizados y universales y, por supuesto, humanitarios.
Bienvenido sea el debate sobre las palabras (no sobre los hechos, que suelen ser tozudos y no tan maleables como las palabras). Ya habrá algún Gran Hermano que dirá qué palabra es la que debe usarse al respecto. Al fin y al cabo, lo que ha hecho el gobierno italiano es lo que hace, no lo que dice, la Unión Europea.
Por seguir con Orwell, la noticia del día está en Singapur. Obvio: afecta "a los de arriba" y no "a los de abajo". Normal, pues, aunque, por motivos de proximidad, el Aquarius tenga en España un peso mayor que Singapur.

lunes, 11 de junio de 2018

Cita citable

El tipo medio del actual hombre europeo posee un alma más sana y más fuerte que la del pasado siglo, pero mucho más simple. De aquí que a veces produzca la impresión de un hombre primitivo surgido inesperadamente en medio de una viejísima civilización. En las escuelas, que tanto enorgullecían al pasado siglo, no ha podido hacerse otra cosa que enseñar a las masas las técnicas de la vida moderna, pero no se ha logrado educarlas. Se les han dado instrumentos para vivir intensamente, pero no sensibilidad para los grandes deberes históricos; se les han inoculado atropelladamente el orgullo y el poder de los medios modernos, pero no el espíritu. Por eso no quieren nada con el espíritu, y las nuevas generaciones se disponen a tomar el mando del mundo como si el mundo fuese un paraíso sin huellas antiguas, sin problemas tradicionales y complejos.
 José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, 1930

Son ganas de ver descripciones de la realidad de entonces o de la de ahora ahora  o espejismo efecto de generalidades intemporales que actúan como manchas de tinta del test de Rorschach. 

domingo, 10 de junio de 2018

G8, G7, G6

La reunión de la que hablan abundantemente los periódicos es la del G-7, la de los países llamémosles "centrales" (economía, política, ejército y poco más -o poco menos-). La de este año es curiosa ya que, por un lado, los Estados Unidos, es decir, Trump, proponen la readmisión de Rusia, que fue expulsada por pequeños asuntos militares en Crimea, mucho menores que los que tiene ocupados a otros miembros de tan distinguido club. De hacerle caso, que no parece, tendríamos un G8. Pero también ha habido voces pidiendo que sea precisamente el proteccionista y aislacionista Estados Unidos el que sea expulsado. Visto el "America First", hay quien dice "America Alone". Mejor dejar de estar juntos si tan revueltos se encuentran ahora. De hacerles caso, que no parece, tendríamos un G6.
Es todo un indicador de la inestabilidad del sistema mundial incluso en su cúspide (que es un sistema jerárquico, eso solo lo dudan los que viven "en su mundo" y lo confunden con "el mundo"). Si "los que mandan" no se ponen de acuerdo, ¿cómo quieren que "los de abajo" acepten ser "los que obedecen"?
A todo esto, también se reúne la alternativa, la Organización de Shanghai, con peleas internas propias. Pero es obvio que ya el G (seguido del número que sea) ya no está solo en su propósito de ser "los que mandan". Hay quienes dicen "quítate tú que me pongo yo". Más inestabilidad y no necesariamente para mal.
(Añadido el 11: Pero si Trump quiere descabalar el "orden" mundial, ¿quién se lo va a impedir? Lo dice Vanoufakis. Igual el efecto es mejor que lo que hay ahora o, peor, se hace todavía más orwelliano con sus tres bloques inestables -y que no se lo anuncien a Trudeau-
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Los países "disputados" también puede ser llamados "pueblos esclavos". De momento, Estasia ya tiene su proyecto, aunque también estuvieron los BRICS. No está claro que el G-n -póngase el número que se quiera después de la G- vaya a seguir siendo el centro del centro)

sábado, 9 de junio de 2018

Antijudíos y antisionistas

La palabra clásica es antisemita, pero es engañosa ya que toma a la parte (los judíos) por el todo (los semitas -el árabe también es una lengua semítica-). Pero el caso es que las primarias estadounidenses, con su récord de candidatos estrictamente nazis y antijudíos, permite tratar de lo mismo a quienes, sencillamente, critican algunas políticas del actual gobierno de Israel que pueden ser tachadas de sionistas. Israelita es quien pertenece al pueblo de Israel (como se defina este, es otra cuestión), israelí es quien vive en Israel (puede ser palestino), judío es el que se considera (o es considerado) miembro de un determinado grupo religioso-lingüístico y sionista es el seguidor de una determinada ideología que propone no solo el regreso a Sión de toda la diáspora sino también la recuperación de todo el territorio que les fue entregado por su Dios (YHWH) y que va desde el Eúfrates al Nilo en sus versiones extremas.
Como en política, por lo visto, todo vale, los que critican a estos últimos (representados por el actual gobierno de Israel y, sobre todo, de algunos de los miembros de su coalición de gobierno), pero que no tienen nada de anti-judío, son, sin embargo calificados de tales, haciéndoles más importantes (tienen más probabilidades de salir elegidos) que los estrictamente nazis y anti-judíos. La lectura de lo que los medios estadounidenses han dicho al respecto es instructiva. Tengo amigos judíos y, sin embargo, tengo muchas reticencias hacia lo que está haciendo el gobierno actual de Israel, por ejemplo respecto a Jerusalén y respecto a los asentamientos. De Gaza, mejor no hablemos. ¿Soy anti-judío o anti-sionista?¿Y si, encima, la división Hamás-Fatah me resulta impresentable?

viernes, 8 de junio de 2018

Ardor guerrero

Son varios los intelectuales estadounidenses que han afirmado que la mayor amenaza para la paz mundial son los Estados Unidos. Ya comenté hace un par de días el puesto que ocupaba dicho país en el terreno de la militarización (junto a Rusia, Israel, Siria y Corea del Norte). Y las armas se tienen para ser usadas o, por lo menos, para servir de instrumento de amenaza. Tres fuentes para esa militarización.
En primer lugar, lo que Eisenhower, en su discurso de despedida de la presidencia, llamó el Complejo Militar-Industrial. Es el caso de la industria armamentística
U.S. weapons makers spend far more money on lobbying and campaign contributions than the domestic gun lobby: $162 million on lobbying and tens of millions in direct funding for members of Congress so far in the 2017-18 election cycle
En segundo lugar, una clase política militarista
No, it’s not the generals who have let us down, but the politicians to whom they supposedly report and from whom they nominally take their orders. Of course, under the heading of politician, we quickly come to our current commander-in-chief. Yet it would be manifestly unfair to blame President Trump for the mess he inherited, even if he is presently engaged in making matters worse
Last, but not least, el pueblo estadounidense, fácil de convencer por unos y otros según contaba Howard Zinn haciendo historia y que, por una vez, traduzco:
“Es importante reflexionar sobre cómo pudo el gobierno engañar tan fácilmente a tanta gente para que apoyara la guerra [de Iraq]. Creo que hay dos razones profundamente enraizadas en nuestra cultura nacional”. “La primera es la dimensión temporal, es decir, la falta de perspectiva histórica. La segunda es la dimensión espacial, es decir, una incapacidad de pensar más allá de los límites del nacionalismo”.
El nacionalismo, en efecto, estatal o subestatal, la única ideología realmente planetaria, es la guinda del pastel.
Y recuérdese la frase atribuida a Hermann Göring:
“La gente común no desea la guerra (...). Eso es obvio. Pero a fin de cuentas, son los líderes de un país quienes determinan la política, y siempre es una simple cuestión de arrastrar a la gente” lo cual “es fácil. Lo único que hay que hacer es decirles que están siendo atacados y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por poner en peligro a la nación. Funciona en cualquier país”.
(Añadido el 13: las acciones de las grandes empresas armamentísticas cayeron visiblemente ante la vaporosa firma de un acuerdo inconcreto entre los gobiernos de los Estados Unidos y Corea del Norte en Singapur. Habrá que esperar a un nuevo enfrentamiento para que suban en Bolsa o, como se recuerda desde Irán, a que Trump cambie de idea. Los surcoreanos, en cambio, parece que practican el wishful thinking)

jueves, 7 de junio de 2018

Terrorismo futbolístico


  • Un amistoso Israel-Argentina.
  • Israel propone jugar en Jerusalén
  • La decisión suena a lo ya sucedido con la embajada de los Estados Unidos
  • Los palestinos lo consideran una provocación más, esta, sí, reversible
  • Se queman banderas, se amenaza a Mesi, se montan manifestaciones
  • Argentina decide no presentarse al encuentro
  • La federación israelí de fútbol acusa, ante la FIFA, a la federación palestina de "terrorismo futbolístico"
Se deja al lector la noble tarea de decidir si eso ha sido terrorismo o el terrorismo ha estado en otro lado (Puede verse, como entretenimiento, el post publicado inmediatamente anterior a este)

Paz global

Paz no es solo ausencia de violencia directa. Por lo menos eso piensan los autores de este índice de paz global en el que se toman en cuenta los conflictos que se están produciendo, la protección y la seguridad que se percibe y el nivel de militarización.
Algunas cosas me han llamado la atención. Primero, el bajo puesto que ocupan los Estados Unidos (121 de los 163 países estudiados a poca distancia de Irán, en el 131, menos paz, pero no mucha menos. Venezuela, el 143; Colombia, el 145).
Segundo, el caso de España, mejor situado que USA (puesto 30), pero habiendo perdido 10 puestos (el índice, aplicado al mundo, también mostraría un cierto deterioro mundial). El comentario del informe es sugestivo: "For the first time in the history of the index, a Western European country experienced one of the five largest deteriorations with Spain falling 10 places in the rankings to 30th, owing to internal political tensions and an increase in the impact of terrorism". Curioso, ¿no? (En páginas 83-84 del informe está la definición y fuentes de ese "terrorismo")
Y, tercero, esta tabla en la que se presenta los países mejor y peor situados en el campo  de la militarización (incluye comercio de armas, número de personas en el ejército, gasto militar, posesión de armas pesadas y nucleares).
Los cinco peor situados son todo un resumen de lo que está pasando ahora. Repito: Israel, Rusia, Corea del Norte, Estados Unidos de América y Siria. Quitando Corea del Norte, que Assad piensa visitar próximamente, los otros cuatro tienen que ver con Irán, más cerca de Rusia y más lejos de los Estados Unidos y enfrentados con Israel de forma que, de pasar a mayores, no está claro cuál sería el resultado ni, sobre todo, cómo afectaría a la internacionalización del conflicto. Eso se sale del presente índice, pero puede verse aquí.

miércoles, 6 de junio de 2018

Son como animales

El presidente Donald Trump ha sido explícito el mes pasado al referirse a los inmigrantes indocumentados: "These aren't people. These are animals". No son personas, son animales, y parece que lo dice muy convencido, como casi todo. Tan convencido como el presidente Quim Torra quien, unos años antes, se refería a otros animales cuando escribía que “Ara mires al teu país i tornes a veure parlar les bèsties. Però són d’un altre tipus. carronyaires, escurçons, hienes. Bèsties amb forma humana, tanmateix, que glopegen odi”. O, por seguir con ejemplos de calidad, después, en 2016, la campaña xenófoba de Nigel Farage hasta la victoria del Brexit. En el fondo, late en todos ellos el truco que ya utilizó Arturo Montiel en su campaña de 1999 para llegar a gobernador del Estado de México con su eslogan "los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas" y habían usado los nazis alemanes declarando sub-humanos (Untermenschen) a judíos, gitanos y homosexuales: despojarlos de su humanidad daba derecho a hacer con ellos lo que mejor les viniese en gana, sin ley, que, en definitiva, es lo que se suele pretender con la xenofobia, cosa que parece clara en el caso de Trump.
Hay, entre otros muchos, algunos casos un tanto peculiares y que hay que presentar con cautela so pena de ser etiquetado como xenófobo, en este caso, anti-judío. La cosa es que hay quien ha encontrado rasgos de xenofobia en las políticas apartheid del gobierno de Israel hacia los palestinos que justificaría actos como los recientes en Gaza: los que sufrieron el Holocausto lo practican a su vez, quizá como parte de  un “síndrome de Estocolmo”, sobre nuevas víctimas: de haber sido declarados sub-humanos por los nazis a declarar sub-humanos a los palestinos.
De todas maneras, el asunto de la xenofobia es algo más complicado, lo cual no quita que determinados políticos la usen para legitimar “popularmente” sus decisiones desde el poder, decisiones que no son, por necesidad, derivadas de tal asunto, sino que el tema se usa para legitimar lo decidido por otras razones.
Por decirlo en breve: practicar la xenofobia declarando animales o sub-humanos a determinadas categorías o grupos sociales es una forma de practicar comportamientos que tenemos en común con otros animales. Es decir, la xenofobia que declara animales a otros es una manifestación de hasta qué punto podemos ser animales.
Por lo visto, muchos otros animales tienen una reacción instintiva cuando encuentran a algo que les resulta diferente, sea porque pertenece a otra especie que puede ser invasora, sea porque, aunque pertenece a la misma especie, muestra características que le hacen poco predecible. Si el xenófobo se encuentra en inferioridad de condiciones, lo habitual es que huya, no sea cosa que sus recelos se conviertan en realidad. Si, en cambio, está en condiciones de superioridad, lo más probable es que ataque al diferente.
Los animales de la especie humana tenemos esa misma reacción ante el diferente. Es instintiva, común, como digo, con otros animales. Los neurocientíficos han encontrado en qué lugar del cerebro se produce esa reacción: en su zona más “primitiva”, más “animal”. En ese caso, o se sigue el ejemplo del bueno de Arquíloco que colgó su escudo en unos arbustos para evitar el enfrentamiento o se puede atacar de manera inmisericorde (y a ser posible con ayuda de otros de la misma manada) al diferente. Sin embargo, la diferencia está en que en zonas más “evolucionadas” del cerebro (el neocórtex) se produce también una reacción que evalúa racionalmente si, efectivamente, el distinto supone un peligro o es simplemente eso: distinto. Esta evaluación puede ser educada, en una u otra dirección. Se puede enseñar a una persona que ha tenido reacciones xenófobas, por ejemplo hacia los gitanos, que no hay tal peligro y, por tanto, que no hay fundamento para la reacción instintiva. Basta invitarle, como hice en su día, a una de sus fiestas. Pero también se puede enseñar a no dejarse llevar por tales argumentos racionales y, por el contrario, reforzarlos con noticias más o menos amañadas, argumentos de autoridad o simples tuits superficiales pero incisivos y movilizadores.
Desconozco qué hacen los otros animales al respecto, pero sí constato que los animales humanos tendemos a confundir la parte con el todo. Nuestra barbarie xenófoba, en efecto, consiste muchas veces en atribuir al conjunto lo que es propio solo de algunos de sus miembros. Esto último puede ser real (comportamientos rechazables), pero no es propio de todo el grupo, sean musulmanes, gitanos o españoles. 
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(El animalismo de la Casa Blanca ha provocado este excesivo titular:
THE REAL ANIMALS ARE IN THE WHITE HOUSE
El titular no es de recibo: son ganas de imitar a lo criticado. Pero el texto es interesante con todas las citas que aporta de dichos y publicaciones en la tal Casa Blanca) 

Culpables, falsos culpables y chivos expiatorios

La intervención de ayer del expresidente Aznar, ese que todavía no ha pedido disculpas, cosa que sí ha hecho su amigo Blair, por las mentiras proferidas para legitimar la invasión de Irak, dijo algo en lo que se podía estar de acuerdo. Vino a decir que la desafección política que se detecta en parte importante de la ciudadanía española (también catalana) no se debe a dicha ciudadanía sino al comportamiento que han mostrado los distintos partidos políticos, incoherentes, emocionales, nebulosos, egoístas. Bajo retóricas más que aceptables (todo eso del bien común, el interés general y tal), han ido emergiendo políticas observables no solo corruptas, sino, sobre todo, que mostraban mucho interés por el propio puesto en el partido y por el puesto del partido en las encuestas de intención de voto. De espaldas a los electores de quienes lo único que les podía interesar era su respuesta en una encuesta más o menos manipuladora.
Es epidemia. Las explicaciones del desinterés europeo hacia las instituciones llamadas europeas, es decir, de la Unión Europea, también han terminado reconociendo que algo tendría que ver la política seguida desde Bruselas (cité hace poco a Soros). La supuesta amenaza populista vendría como reacción a dichas políticas desde el centro o desde la cumbre.
¿Somos inocentes los ciudadanos? Creo que no. Generamos una cultura darwinista (del darvinismo social), practicamos con entusiasmo la superficialidad y banalidad de los tuits con los que descargar la agresividad provocada por la frustración, fomentamos una educación instrumental (que sirva para algo inmediato) y no reflexiva, seguimos con fervor los espectáculos (deportivos, políticos, circenses en general -también aquí-) pero sin percatarnos de lo que hay detrás (cherchez l'argent), descartamos estar informados (consumimos la información que afianza nuestros prejuicios) y, sí, tenemos un excelente chivo expiatorio sobre el que descargar todos nuestros males y enviarlo al desierto: los políticos que han hecho todo lo posible por merecer tal mérito.
Un elemento a no olvidar en este juego entre partidos de espaldas a la gente y gente de espalda a los partidos es el generacional. Los "millenials" (nacidos entre 1981 y 1996) pueden entrar en el esquema.
Los medios juegan su clásico papel de "gatekeepers", guardianes de las puertas por las que nos entran verdades, medias verdades y estadísticas (normalmente incomprensibles, pero muy valoradas). Hace ya muchos años Ignacio Ramonet decía que estar informado es trabajoso. Pero el caso es que no tenemos tiempo de dedicarnos a ese trabajo, ocupados como estamos en otros menesteres, amén del propio de "los de abajo" a los que se refería el personaje Emmanuel Goldstein en su tratado que se reproduce en el 1984 de Orwell: sobrevivir.
Una cita de Snowden sin comentarios:
“The government and corporate sector preyed on our ignorance. But now we know. People are aware now. People are still powerless to stop it but we are trying. The revelations made the fight more even.”
Bueno, dos. Primero, que puede ser un caso de "wishfull thinking". Y, segundo, que puede ser que más vale que algo se mueva a que todo siga quieto.

martes, 5 de junio de 2018

Aníbal Quijano

Murió la semana pasada. Coincidí con él un par de veces. Sociólogos los dos, al fin y al cabo. Primero, en Quito. Después, en Alicante después de una rocambolesca peripecia para lograr su visado desde los Estados Unidos donde él estaba entonces, pero vino, por fin, en un contexto en el que nosotros manteníamos una cierta tendencia de "aprendiendo del Sur", como titulamos uno de nuestros encuentros en la Universidad de Alicante (de hecho, el último que organicé antes de mi jubilación y orientado hacia el Buen Vivir, Sumak Kawsay, Suma Qamaña).
Mi primera noticia sobre sus andanzas la tuve en Cuenca, Ecuador, cuando una asistente a mi charla esgrimió el concepto de "colonialidad del saber" y yo le rogué que me lo explicara "con peras y manzanas", es decir, aplicado a casos concretos. No supo. La verdad es que nunca acabé de entender el intento de absolutizar el concepto.
Que hubo eurocentrismo (otro de los términos que Quijano utilizaba) parece que no se puede dudar. Pero ese "euro" se vino abajo, cuando aparecieron los Estados Unidos (desde donde Quijano vino a Alicante, como digo), apareció la Unión Soviética, y la China y el Japón y los No-Alineados y tantos hechos que hacían complicado aplicar a los hechos (que, como se sabe, son tozudos) la idea de que el saber occidental formaba parte de una estrategia (consciente o inconsciente, no importa) colonizadora del resto del mundo (había, eso sí, numerosos datos que lo probaban) pero sin que hubiera ningún reflujo ni, todavía mejor, producción local que influía en occidente (me refiero ahora a las ciencias sociales).
Hubo sí, Proyecto Camelot, por parte de los Estados Unidos, para "infiltrar" las ciencias sociales latinoamericanas. Se abortó (por cierto, en la wiki que cito no hay ninguna referencia al papel de Johan Galtung, entonces profesor en la FLACSO que entonces solo estaba en Chile, es decir, antes de Pinochet).
He usado abundantemente la palabra "eurocentrismo". Creo que se refiere a una realidad incontestable: la de un continente que se creyó el centro del mundo cuando había suficientes datos imperiales para afirmarlo y que se lo siguió creyendo cuando tales datos desaparecieron y el mundo se hizo todavía más complicado. Por otro lado, la "colonialidad del saber" es solo una parte de un proceso inicialmente eurocéntrico, pero que dejó de serlo muy pronto. Tanto en sus vertientes conservadoras (la economía convencional) como revolucionarias (el marxismo) hubo contracorrientes y modificaciones que casi no dejan ver su origen eurocéntrico. Y la llamada "globalización" vino a complicarlo todavía más.
Quijano, como todo innovador, se aferró a los conceptos que había introducido en la discusión y el análisis. No ha sido el único en las ciencias sociales contemporáneas y me excuso enumerar las "palabritas de autor" con las que se han producido oleadas de modas intelectuales, más ocupadas en la palabrita que en la cosa. Es el riesgo de unas ciencias sociales que, para mi disgusto, hacen suyo el final de El nombre de la rosa de Umberto Eco donde lo de "el nombre" ya es significativo: "Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus".
No le quito mérito. Fue admirable y lo muestra en sus obras. Pero fue humano, como todos, aunque su visión tuvo una perspicacia por encima de la media. Lo que no sé es cómo aguantará su producción el paso de los años.