lunes, 30 de abril de 2018

De gitanos y judíos

Il cuore è uno zingaro e va  / Canta judío errante, cantos de tu niñez
Han sido objeto de rechazo y persecución, pero también de mitificación. Aquí se puede leer un interesante intento de desmitificar a los Roma desde la propuesta de la Unión Europea tratándolos como "nación" (como si nación fuese lo mismo que árbol genealógico -es la primer similitud con la mitología sionista-) al intento de considerarlos como una sola cultura (nueva similitud con el sionismo: la heterogeneidad de los judíos  azkenazis, sefardíes, falashas, yemenitas, haredim, asiáticos, además -y eso es común-, diferencias por país de origen). En ambos casos, hay, a lo que parece, una manipulación de la historia para legitimar su existencia como categoría única con la que clasificar grupos diferentes, aunque con algunos elementos comunes.
Y ahora las diferencias: cultural (los judíos tienen una cultura escrita, los roma la tienen como tradición oral, si acaso; lo escrito ha sido escrito por "otros"), política (los roma no presentan movimientos para regresar a la Tierra Prometida o de Origen ¿en el Punjab? mientras que los judíos tiene al sionismo; por otro lado, los judíos ya asentados tienen el inmarcesible apoyo -ahora, no al principio- de los Estados Unidos; lo más que han conseguido los Roma asentados en España es un relativamente efímero parlamentario) y económica (los judíos tuvieron y tienen a mucha más gente entre "los de arriba" que los roma).
Pero ahora las rebajas, por lo menos para las Españas.
Basta escuchar "La voz de la Torá" (Radio Nacional de España, domingos de 5 a 6) o "Luz de Sefarad" (ibidem, sábados, 20:30) para, primero, percatarse del intento de construir identidad y, segundo, de la ausencia de algo parecido en los medios para los Roma. No es infrecuente, en cambio, encontrar gitanos españoles embarcados en el mismo intento de elaboración cultural, identitaria. Solo que con menos medios y apoyos.
Otra rebaja: no parece que los judíos (en España) necesiten de apoyos especiales desde el Estado, más allá de lo que ya se ha hecho: dar la nacionalidad española a los que se demuestren sefardíes, sucesores de los judíos que se expulsaron por parte de Reyes Católicos entre el XV y el XVI. Sin embargo, la obsesión cultural (por ejemplo, recuperar la lengua, el romanó que tantas palabras a aportado al castellano; como todas las normalizaciones lingüísticas, esta tiene algo de fantasioso o fuera de foco), recuperar la (supuesta) historia, tan supuesta como la de cualquier nacionalista que se precie, incluido el españolista, o fomentar los mecanismos de identificación (héroes, prohombres -menos, promujeres-, hombres de respeto -los "tíos"-, folklore -el caso del flamenco es particular- etc.), esta obsesión, digo, tiene poco que ver con el problema de fondo que aqueja a esas comunidades: marginación, exclusión, pobreza, racismo -basta ver las encuestas al respecto, como esta "realizada en 2016 [que] revela un aumento considerable de las opiniones negativas sobre los musulmanes (el 50 por ciento después del 42 por ciento en 2015) y los gitanos (el 49 por ciento después del 35 por ciento en 2015), mientras que las opiniones negativas sobre los judíos se mantuvieron estables (el 21 por ciento); estos porcentajes superan el promedio registrado en los diez países europeos encuestados". Tal vez, para los Roma, se podría aplicar el viejo dicho "primun vivere, deinde philosphari".
Tercera rebaja: si tuviésemos datos sobre la renta familiar disponible de ambos grupos en España, estoy convencido de que el Gini (índice problemático que mide la desigualdad de renta) daría más alto para los Roma que para los judíos. A falta de datos, puede suponerse que los Roma son más desiguales económicamente hablando que los judíos, aunque la media de los judíos esté notablemente por encima de la de los Roma.
Si cualquier miembro de estas categorías sociales o comunidades encuentra rechazable el ponerles junto a los otros, que se haga mirar su propio racismo (cosa, por cierto, que también se observa de tanto en tanto en ambos grupos también referido a su sociedad mayoritaria, racismo contra los payos por parte de algunos gitanos o contra los goyim -el despectivo "naciones"- por parte de los judíos). Para estos últimos, recuerde que los celtíberos somos más xenófobos hacia los roma que hacia los judíos, cosa que cambia, como era de suponer, de región a región.

domingo, 29 de abril de 2018

Abundante información...

...sobre asuntos secundarios que, por muy espectaculares que sean, no están a la altura de los problemas de fondo presentes (desigualdad, pensiones, empleo, medioambiente, déficit público, deuda externa, fragilidad bancaria, corrupción, descontento con los políticos, peleas internas en los partidos por poner algunos "pequeños" problemas que no incluyen la repetición de otro "crash"). Aquí se hace una lista provisional de algunos de esos asuntos secundarios que han podido ser "trending topic" (eso no lo sé), pero qué sí han ocupado páginas y páginas en los periódicos y horas y horas en radios y televisiones.
El secuestro de las camisetas amarillas en el estadio; los chicos de OT envueltos en una polémica por un libro; el libro; el master de Cristina Cifuentes, las autoridades de la URJC, las actuales y las anteriores llegando a los fundadores; el video del presunto hurto de las cremas; la trama del video; el diputado catalán que escribió una carta abierta a sus adversarios reclamando la propiedad de Sant Jordi; Manuel Valls sintiéndose catalán universal; los tres varones de Podemos delante del rótulo Nosotras.
El que no haya sufrido el bombardeo informativo sobre estos asuntos (mis amigos que me siguen desde fuera de España -porque son mis amigos-) lo más seguro es que no sepa a qué se refiere esta lista, pero, créanme, han suscitado polémica en algún caso todavía duradera y que hace pensar en el adagio que recoge Erasmo y que hoy comenta el renacentista Ramón Puig de la Bellacasa en el blog ahí al lado: "parieron los montes, nació un ridículo ratón".
Sin embargo, un asunto que sí me parece muy importante, no tanto la sentencia sobre La Manada, sino su actividad sexual con una jovencita en los sanfermines de hace dos años. Ahí la información es más escasa, porque, en realidad, de lo que se informa es de la reacción, básicamente feminista, contra la tal sentencia, las manifestaciones que suscita y las distintas posiciones al respecto. Si con la crisis económica todos nos convertimos en economistas y hablábamos como tales, con esta crisis todos nos hemos convertido en penalistas, hablando de las sutilezas de la ley vigente sobre abuso, violación, violencia y demás vocablos al respecto. Observe que lo que fue "trending hashtag" no fue aquella relación sexual sino las manifestaciones contra/sobre la actual sentencia (por cierto, que todavía no es firme). El problema se planteó hace dos años y ha sido seguido (y precedido) por casos parecidos. ¿Información sobre causas? Muy poco (solo he encontrado la de una psiquiatra en el periódico local en el que escribo regularmente). Y si no se analizan las causas, el educar a los jueces "en género" (como se propone) o cambiar la ley o aumentar las penas no soluciona mucho. Pero, de nuevo, ahí la información es muy escasa. Así que volvamos a la lista de diario.es
(Añadido el 30 de abril: Sobre el aumento de las penas, aquí)

sábado, 28 de abril de 2018

El problema son los victimarios

Copio y pego de la presentación del informe Piedra en el zapato de Somos Defensores en Colombia:
Sí, la paz trajo menos violencia generalizada en Colombia pero también se concentró en líderes sociales y defensores de DD.HH. 2017 es un año lamentable teniendo en cuenta el incremento del 32.5% en los homicidios contabilizando 106 asesinatos; 2018 parece continuar en la misma tendencia con 18 asesinatos tan solo en Enero.
En el texto, concretan constatando:
un incremento del 16.42% en las agresiones individuales contra defensores(as) en 2017 con relación al 2016. Entre enero y diciembre de 2016, el SIADDHH reportó 481 defensores agredidos; en 2017 en el mismo periodo, fueron 560 los casos. Igualmente se presentó un desproporcionado incremento de los homicidios y atentados contra líderes que suman al menos 156 casos (106 homicidios y 50 atentados).
Distingue  distintos tipos de agresiones incluyendo los asesinatos (un 20 por ciento del total):

Lo primero que me pregunté fue si, además de estadísticas más o menos fiables sobre los asesinados, había alguna referencia a los causantes de tales actos. La hay ya al principio y es lo preocupante:
  La mayoría de las mediciones y organizaciones señalan la dificultad para identificar los responsables de estos homicidios; sin embargo la presunta participación de grupos de ascendencia paramilitar - narcotraficante o cercanos a los mismos como el caso de las Autodefensas Campesinas de Colombia, son un punto coincidente entre los estudios y organizaciones consultadas. Al igual que el punto anterior, también es coincidente cómo se siguen presentando casos en los que la Fuerza Pública es presuntamente responsable de la muerte de líderes sociales.
Subrayo "la dificultad para identificar los responsables de estos homicidios". Pero creo entender la lógica de esa posible respuesta: paramilitares (hacer las paces con las FARC no es lo mismo que desarmar y desarticular a estas bandas), y narcotraficantes más o menos asociados con los paramilitares, llegando a la presunta responsabilidad de la Fuerza Pública.
Insisto en lo de "líderes sociales y defensores de los DD.HH.". Son las víctimas (75 por ciento varones, 25 por ciento mujeres) y tiene una cierta lógica que sean "molestos" para bandas armadas, narcotraficantes y hasta la policía. Sobre todo para los narcotraficantes. 
El problema, creo, no está en las víctimas sino en sus victimarios. Y no me parece casual que el incrementos de estos asesinatos se produzca de cara a la campaña electoral para la Presidencia del país. Las razones para tales actos hacen pensar, de nuevo, en los intereses de los victimarios, a saber
disputas por la tierra y el territorio, nuevos escenarios de participación política, intereses de explotación minera o de otros recursos naturales, tráfico de drogas, microtráfico, cultivos de uso ilícito y sustitución de los mismos
 Y un dato significativo más que el informe que cito reproduce de otra fuente que, igualmente, cita


La diferencia entre "Condena" y "Ejecución de penas" se explica en el texto, pero da que pensar que casi un tercio de los casos totales o se han archivado o no se disponga información de los mismos. 

viernes, 27 de abril de 2018

La Manada

Ayer LaManada fue "trending hashtag" mundial hasta las 9 p.m. hora española. Las manifestaciones sobre la sentencia de ayer se produjeron en muchas ciudades de España y se recogen hoy en varios medios extranjeros. Muestra la capacidad de organización de una ideología, con independencia de lo problemático que es, a lo que dicen los que lo han leído, el veredicto y las peculiaridades de los sistemas penales europeos.
Añadido el 30 de abril: Sobe la importancia de leer la sentencia y lo curioso que es decir "no la he leído, pero no estoy de acuerdo", como ha dicho una política española a la que se cita aquí)

Criminalidad latinoamericana

Los datos, en el tema de violencia y delitos varios, son siempre problemáticos, vista la diferencia, de país a país, en la recogida y publicación de los mismos. Mucho más problemático es intentar hacer predicciones (que no previsiones, que eso es más fácil). Sin embargo, es mejor tener algunos datos que no tener ninguno y un buen ejemplo es este informe de un think tank brasileiro (en inglés) sobre criminalidad y seguridad en América Latina, con referencias comparativas al resto del mundo. Algunos puntos que me han llamado la atención.
Antes que nada, la tendencia general a la ligera, pero real, disminución de la incidencia de estos problemas de violencia.
Los datos sobre países no siempre coinciden con los datos sobre sus ciudades. En algún caso, sí: Ecuador tiene tasas de criminalidad muy bajas y también sus ciudades Quito y Cuenca las tiene (por poner todas "mis" ciudades, también La Paz y Cochabamba en Bolivia). Algunas ciudades estadounidenses tienen tasas parecidas a ciudades latinoamericanas.
La relación entre víctimas masculinas y femeninas oscila en torno al mítico 80/20. La proporción suele ser mayor en cuanto a los victimarios.
La violencia de bandas tiene mayor incidencia que la violencia doméstica. Comparativamente, no es el caso en otras partes del mundo.
Los países peor situados en las tasas de criminalidad son, en general, aquellos en los que este año va a haber elecciones presidenciales, es decir, Brasil, México, Venezuela y Colombia. Brasil, dada su población, presenta mayores cifras absolutas. Curiosamente, estos países también destacan por su baja "transparencia" como la llama el informe (citando fuentes) que incluye confianza en las instituciones (para el conjunto, la Iglesia -sin especificar- y las Fuerzas Armadas reciben mayor confianza que, en concreto, los partidos políticos, que están en la cola del "ranking" de confianza popular). Cóctel para que en las actuales campañas electorales aparezcan propuestas que se pueden tildad de "populistas", incluida la del derecho a portar armas "como los Estados Unidos" (por cierto, la mayor parte de esta violencia se lleva a cabo con pistolas).
El Salvador, Jamaica y Honduras también están entre los más violentos. Hablando siempre de tasas, no de casos concretos como el de Nicaragua estos días.
El sentimiento de inseguridad tiene poco que ver con la tasa de criminalidad. Boliva, por ejemplo, está muy alta en tal sentimiento y muy baja en la tasa. 
(El diario.es proporciona un comentario de The Guardian traducido al castellano y que aporta algunos datos básicos al respecto).

jueves, 26 de abril de 2018

Gripe española

La llamada "gripe española" acabó con mi abuela a poco de que esta diera a luz a mi madre, con lo que esta casi nació huérfana. Estamos en el centenario de aquella epidemia y ahora se reconoce que de "española" solo tuvo el nombre y que entonces España era neutral en la llamada "Primera Guerra Mundial" (poco mundial, por cierto) y que por eso no practicaba la censura sistemática sobre las bajas como hacían los entonces beligerantes. Eso no quita para que, hasta hace relativamente poco, se notara la muesca causada por tal gripe en la pirámide de edades española, habiendo sido particularmente virulenta con las que dieron a luz aquellos años (las condiciones higiénicas de los paritorios o de las casas particulares en las que se paría no eran precisamente óptimas).
Cien años de aquello. La edad que tendría mi madre ahora.


miércoles, 25 de abril de 2018

Pacientes e impacientes


La única charla que he dado a estudiantes de medicina fue hace muchos años. Me invitó un grupo de ellos y, revisando lo que entonces se publicaba, les planteé algunos problemas sobre las relaciones entre médico y paciente, según los distintos tipos de estos que se construían entonces. Por ejemplo, las diferencias entre el paciente agudo -más obediente- y crónico -más desobediente-. No encontré entonces referencia alguna al tema de la violencia contra el personal sanitario. No sé si porque no la había o porque no se la consideraba digna de ser estudiada. Ahora, en cambio, sí es frecuente encontrar referencias al asunto en los medios de comunicación. El problema no será enorme, pero sí es real.
Demos un salto. Durante mucho tiempo, las relaciones entre granjeros y pastores en Kenia han sido positivas. Ahora están a tiros y no parece que sus respectivas “etnias” tengan algo que ver: si eran diferentes cuando estaban a buenas y son diferentes ahora que están a matar, la diferencia no parece ser la causa. Va por otro lado: condiciones climáticas adversas, desertificación y presión demográfica, amén del papel del presidente de la república que resulta ser de una de las “etnias”.
Aterricemos al caso de los pacientes tan impacientes como para llegar a la violencia. Lo primero que hay que hacer es tener cuidado con las explicaciones simplistas. Por supuestísimo, las de tipo “étnico” (algo así como “los agresores pertenecen a tal o cual grupo”). Pero también a las que lo relacionan con la “crisis” y nada más. Como no tengo los datos que tenía en aquella vieja charla tengo que recurrir a anécdotas que me cuentan unos y otras, referidas todas al sector público (la comparación con el privado nos llevaría por otros derroteros).
La primera es de un colega que, estando a punto de operarse en un hospital de la provincia, recurrió a una nueva norma que permite el cambio de hospital, cosa que hizo. Buscaba lo que él creía mejor servicio y lo que encontró fue un jefe enfurruñado por el nuevo paciente que le caía como en paracaídas desde otro hospital. A lo que me cuentan, no le faltaron modos y maneras de protestar ante mi amigo por el cambio producido. A partir de ahí, ninguneo. Mi colega se sintió “castigado” por el “pecado” cometido y todavía hoy (debe de hacer dos años de aquello) está esperando pacientemente aquella operación. No le critica sus saberes, que da por supuestos, pero me reconoce estar un poco molesto del trato que está recibiendo. Y omito los detalles.
La segunda es de una amiga a la que su médico de familia envía al hospital para una radiología. Pone “urgente” en el volante y esa misma tarde mi amiga va al correspondiente servicio donde la enfermera la recibe con malos modos y le echa en cara lo de “urgente” como si ellas no tuvieran ya bastante trabajo. Lo que me cuenta la enferma es una conversación kafkiana en la que ella no entiende nada y la profesional va subiendo de tono hasta terminar con un “la radiografía estará en el ordenador enseguida, pero ya veremos cuándo la informa el radiólogo”. Y tanto: pasaron meses y tal información no se producía, o porque se había “traspapelado”, si es que esas cosas se pueden traspapelar, o porque el médico había entrado en la dinámica de quien hizo la radiografía.
Tercera anécdota: a otro amigo le recetaron un análisis en su centro de salud. Pidió hora, se la dieron y le añadieron un extraño frasco sin más información. Mi amigo se las vio y se las deseó para entender qué tenía que hacer exactamente: si tenía que recoger sus vertidos en ayunas, el mismo día, por una u otra de las cavidades del frasco, al primer “aviso” o después. El hombre hizo lo que se le ocurrió y, con sus dos frascos y, eso sí, en ayunas, fue a completar el análisis prescrito. Mas, horror, el relleno de los frascos no se había llevado a cabo según el protocolo, razón por la que se le riñó convenientemente, cosa que no habría hecho falta si hubiese sido informado en su momento.
Es lo que me faltó en aquella conferencia de entonces. Ver el otro lado. Presupuestos, sobrecarga, personal, deshumanización, frustraciones profesionales y vaya usted a saber qué son factores que producen estos comportamientos tan poco habituales como las violencias de los impacientes, pero no por ello menos reales. Se precisan los dos lados del problema. No uno.
(Publicado hoy en el diario Información (Alicante))
(Nota personal: Para el análisis que me tienen que hacer mañana, el centro de salud de mi pueblo me ha proporcionado todo tipo de información -incluso gráfica- para que pueda presentar convenientemente las muestras que hacen falta para lo que quiere saber la médico. A pesar de los recortes)

Problemática independencia

La de Groenlandia, deseada, a lo que parece por el 70 por ciento de sus habitantes. No es nada fácil. Políticamente, las pasadas elecciones le dan cierto apoyo, aunque el gobierno danés, de quien depende como administración autónoma y soberana desde 2009, no esté por la cuestión. Tienen un modelo: Islandia. Pero tienen muchos problemas económicos. Si se independizaran de Dinamarca, pero se mantuvieran dentro de la Unión Europea, sería con mucho el país más pobre de la Unión. Esperan inversiones extranjeras (chinas sobre todo) en particular en el terreno de las materias primas, pero esas inversiones, de momento, brillan por su ausencia. ¿Un país inviable? Tal vez. Pero eso no parece impresionar a ese 70 por ciento, en un territorio bilingüe (innuit y danés). Un caso más de sentimiento por encima de la razón.

martes, 24 de abril de 2018

El modelo americano

Quiero decir estadounidense. Y es que me resulta curioso cómo los Estados Unidos han sido alabados (en algunos de sus componentes) y propuestos como modelo por personajes tan dispares como Karl Marx (en especial en lo que se refiere a la posible revolución proletaria allí, que, por cierto, ni está ni se la espera) o Adolf Hitler  (en especial en lo que se refiere a su racismo y "solución final" para los indígenas que esa sí que se aplicó).
Cultura popular, lengua, entretenimiento, modas, JCR y tantas más siguen inspirando al mundo. 

lunes, 23 de abril de 2018

Historia, maestra de la vida

La Historia es muy sufrida, sobe todo cuando se convierte en manual de historia para estudiantes desprevenidos. En ese caso, los datos son convenientemente torturados hasta que confiesan la gloria nacionalista del objeto no de estudio sino de manipulación. Este es un buen ejemplo. Se trata del extracto de un libro estadounidense, traducido ahora al castellano, sobre las cosas que cuentan los manuales de historia estadounidenses a los niños y jóvenes desprevenidos que aprenderán lo que deben aprender sobre sus héroes, hazañas, ideales, aventuras bienintencionadas y, en particular, sobre los enemigos que acechan a la entidad "nación" así construida. 
No hay que irse tan lejos para encontrar estos mitos fundacionales para esa invención reciente que se llaman "naciones". Lo que es una pelea por quién tiene derecho a cultivar una parcela de terreno para su consumo se convierte en una epopeya de una nación contra sus invasores opresores represores. 
Un señor de allende los Pirineos que tiene sus ambiciones propias de aquel tiempo (hacerse dueño de cuantos más territorios mejor, para así aumentar los impuestos que entran en las arcas reales), se convierte en un liberador de la opresión causada por oscuros invasores de otra religión. Jaime I, por supuesto.
Un rey que no sabe ni papa de la lengua mayoritaria en un territorio, se convierte en el hacedor de un imperio que extiende esa lengua. Y si no existe, se inventa, como Guillermo Tell. 
O se ensalza una búsqueda de mercados y se convierte en una recuperación de lo que fue el imperio romano sorteando la verdad profunda: se vogliamo che tutto rimanga comm'è, bisogna cambiare tutto. 
En América Latina resulta curioso el desfase entre la exaltación de Simón Bolívar por parte de los "bolivarianos" del "socialismo del siglo XXI" y la feroz descripción que hace de él un tal Karl Marx.  Pero no es el único caso de manipulación de la historia, en particular la de la Independencia (españoles contra españoles) obviando que los indígenas fueron comparsas tanto de los conquistadores que masacraban a otros indígenas como  de libertadores. 
No me extraña que haya quien diga que la Historia, como disciplina separada y distinta, aparece (inicialmente no en las universidades) como instrumento que coopere con el nacimiento del sentimiento nacional.
La Historia enseña. Pero no tiene alumnos.
'Patrañas que me contó mi profe'.

domingo, 22 de abril de 2018

Desperdicios

Hace ya años me contaron el cálculo, en toneladas, sobre las tortillas que se echaban a la basura al día en México Distrito Federal, a pocos kilómetros de las comunidades indígenas que estaban infraalimentadas. 
El dato, ahora, es sobre los Estados Unidos: ciento cincuenta mil toneladas al día, lo que se acerca a medio kilo por persona. Al día. No sé si en USA hay hambre, pero sí se sabe que hay pobreza, medida por los dólares diarios que hacen falta para tener una vida decente.
También desde hace años, se sabe que el problema del hambre en el mundo no es tanto de producción sino de distribución. Tal vez los subnutridos hayan disminuido en el mundo hasta ese 10 por ciento de la población total, según el Banco Mundial. Pero, probablemente, al tiempo que aumentaban los alimentos echados a la basura mientras hacen falta en otros sitios. La desigualdad es que tiene esos efectos.

sábado, 21 de abril de 2018

Aprender de los populistas

Ante la aparente ola de populismos de diverso pelaje que se observa en el mundo, hay quien propone una alternativa a la queja y a lamerse las heridas por parte de los partidos tradicionales: aprender de ellos. Y en tres puntos que copio y pego:
to connect to the people you wish to represent by learning about them and winning their trust
Aprender de los que uno pretende representar y ganarse su confianza.  No es fácil. Hay suficientes peleas internas como para dedicar tiempo a los electores potenciales a los que, muchas veces, lo que se hace es espantarlos y, con cierta frecuencia, condenarlos a la abstención (hablo, por supuesto, de países en los que hay más de un partido y que por lo menos dos son competitivos) y también de las aparentes "reglas del juego" de la política contemporánea: todo para el pueblo, pero sin el pueblo; dedicando ímprobos esfuerzos a cuestiones internas mientras los posibles electores o se hastían o dejan de atender.
Segundo:
to use simple, intuitive messaging to signal your goals
No me gusta, pero es evidente que funciona mejor el que resume su propuesta en un mensaje intuitivo (America first, por ejemplo, aunque tenga la historia que tiene) que el que habla de confusos objetivos como el sentido común o el bien común o el interés general.
Y el tercero:
to be bold. In difficult times, people are seeking a transformational vision of the future, not slight improvements
Ser osado en las propuestas. Menos reformismo y más ir a transformaciones profundas.
Claro que estas lecciones son más que discutibles, pero lo que muestran es que quedarse en un rincón criticando a los clasificados como populistas no sirve de mucho. Tal vez vendría bien que los partidos convencionales se preguntaran qué han hecho para producir esta ola mundial. Claro que no han sido "la" causa (habría que añadir: cambios en el empleo, inseguridades económicas y en el trabajo, crisis de la deuda, inquietudes geopolíticas, violencias cotidianas -se incluye el suicidio de jóvenes-, problemas medioambientales y esas cosas), pero... algo han tenido que ver, no lo nieguen. En particular los de la llamada izquierda. Dani Rodrik lo expone aquí.
(Hay más: repensar las relaciones laborales nada menos)
(Añadido el 24: Ya hay quien aprende en el Reino Unido, Francia, los Estados Unidos y, como se ve aquí, en Alemania. Y no para bien necesariamente)

viernes, 20 de abril de 2018

Exiliados en su propio país

Así se describe aquí la situación de algunos judíos en Israel. Primero, la cuestión cuantitativa:
More than two-thirds of Israeli Jews, concentrated in Tel Aviv and on the coastal plain, define themselves as “secular”—wanting buses to run on the Sabbath, for example. But a significant proportion of those people consider themselves “traditional”—perhaps a third of all Jews.
Dos tercios de judíos israelíes "seculares" y un tercio "tradicionales" (Otra cosa son los palestinos israelíes, pero esa es otra historia). En otros contextos que tengo más cercanos como el catalán, la proporción es más estrecha: fifty-fifty, una división social en dos mitades.
Después, la cuestión política que el artículo que cito resume en una frase: 
theocrats in power
Es decir, que gracias a sistemas electorales -inexactos como todos-, alianzas entre partidos para formar gobierno y abstencionismo de sectores sociales significativos, las políticas de su gobierno reflejan más las propuestas de los "traditional" que de los "secular".
Finalmente, las perspectivas de futuro:
But it’s hard to know whether élite satire—or grassroots resistance—is building opposition or just chasing the past.
El uso político de la sátira (tipo Tabarnia en Cataluña) y la resistencia en la base social no está claro que sea capaz de conseguir una oposición estructurada y viable. Y menos si uno de los sectores gana la "guerra cultural" e introduce algunas formas de violencia contra el otro sector.
Mientras, seguirá habiendo judíos que se sientan exiliados en su propio país.
(Añadido el 25: peor es la situación de los árabes que viven en territorio ya israelí. Ya no es solo cuestión de dos bloques (tradicionales-seculares en el caso de Israel, secesionistas-unionistas en el caso de Cataluña), sino del tercer bloque, los "underclass", los que ni siquiera pueden optar entre tradicionales o seculares sino que quedan fuera de la discusión)

jueves, 19 de abril de 2018

Beneficiosa independencia

En campaña electoral se miente irresponsablemente. Se puede decir, por ejemplo, que si se produce la independencia, todo irá mejor. La literatura del orgullo nacional, da paso a la aritmética del coste-beneficio económico y economicista y se explica, con el aval de prestigiosos economistas anglófonos, que el beneficio económico de la independencia será incuestionable.
Luego viene el tío paco con las rebajas, cuando se descubre que incluso aquella aritmética era literatura y aparecen algunos políticos que reconocen haber mentido, pero es que esas son las reglas del juego: mentir para ganar.
Me estoy refiriendo al Brexit y me podría referir a otras propuestas secesionistas como la catalana. La cuestión a adivinar no es si la independencia será beneficiosa o no, sino qué sucederá con las distintas modalidades de la separación (bajo acuerdo, de malos modos, unilateral, sin do-ut-des etc.). Ahora la rebaja, para el Reino Unido es algo parecido a esto que publica The Guardian
Dos modelos con los que compararse (Noruega y Canadá), sin acuerdo y según lo que prefiere ahora el gobierno May. Obvio: hay más opciones, pero es suficiente como para ver de qué iban aquellas promesas de UKIP y Nigel Farage.
En todo caso, con estos datos, se ve que el coste de algunos modelos podría ser asumible, pero no el de otras posibilidades. Sin embargo, la literatura del orgullo nacional ("I want my country back") no da pie a muchos análisis concretos de escenarios concretos. Nebulosos, más bien. Y ya hay quien explica que el proyecto del Brexit ha sido un fracaso total.
(Añadido el 20: titular de The Guardian de hoy
Brexit divorce bill will surpass £39bn, warns Whitehall watchdog
La factura del divorcio es abultada. 39 millardos de libras, si no me equivoco -esos billion no son, ciertamente, billones, pero no significaban lo mismo en USA que en UK-.
En plan paranoide, no me extrañaría que hubiese en marcha una campaña para dar marcha atrás. Para el Brexit, claro)
(Añadido el 24: Aquí se ve como algo más que una posibilidad)

miércoles, 18 de abril de 2018

(Des)orden público

Me interesa lo que tienen en común, aun sabiendo lo mucho que los diferencia. Me refiero a lo que fue la “kale borroka” y ahora son los CDR catalanes. Pero también los llamados “antisistema” como los que saltaron a la calle en Lavapiés y aquellos para los que no encuentro un nombre y son los hinchas de un equipo de fútbol (otros los llaman “radicales” o “ultras”) que llegan a los encuentros provistos de instrumentos que van de las bengalas a las navajas. Lo que tienen en común son esos actos de refriega callejera, tanto si están enfrentados a grupos semejantes, pero de “tendencia” distinta (o de equipo contrario), o solo lo están con las llamadas “fuerzas del orden” (algo desordenadas a veces, todo hay que decirlo).
Ante todo, parecen ser miembros de organizaciones, pero su comportamiento no es común a todos los miembros de las mismas, cosa evidente en el caso del fútbol, pero que conviene tener en cuenta en los restantes grupos: el problema no se agota en ellos ni lo que ellos hagan puede aplicarse al conjunto de la organización (al club de fútbol, por ejemplo). En general, se han unido por una afición, ideología, gusto, tendencia y sus combinaciones y esa unión ha sido bastante más que el mero compartir un carnet o una etiqueta. Para pasar de lo privado a la manifestación en la calle hace falta algún tipo de conexión, cosa que ahora las redes sociales cumplen de manera magistral. Pero también los medios convencionales.
Algunos salen ya a practicar ese tipo particular de violencia de ruptura de lunas, quema de contenedores, interrupción de tráfico y demás. Otros evolucionan hasta llegar a tales comportamientos. Y eso es lo que los hace semejantes, para lo cual no vendrá mal recordar qué suele suceder cuando el individuo se sumerge en la masa. No es un tema nuevo y hasta Freud dedicó un sugestivo ensayo (Psicología de masas y análisis del Yo), de escasa base empírica, pero muy útil para entender qué sucede.
Freud hacía una curiosa analogía entre la masa y el ejército, entre ese respectivo aparente desorden sin jefes y ese aparente orden jerárquico. En primer lugar, la creación de lazos afectivos entre los participantes (“y en la calle, codo a codo, somos muchos más que dos”, que decía una vieja canción) y, en segundo lugar (aunque Freud lo ponía en primer lugar), la creación de lazos igualmente afectivos con el Líder, la Verdad, o el Enemigo, de modo que, si se pierde el contacto, digamos que con el mando, la desbandada es más que probable.
Autores antes que él (y posteriores) han levantado acta de que se trata de actos “presentistas” que se agotan en sí mismos: no son un medio para lograr un fin, sino una mera y pura expresión de sentimientos, frustraciones, rencores, anhelos, ideales y hasta de buenas intenciones, pero con un elemento en común: la reducción de la racionalidad y el aumento de la emocionalidad. Después de la “manifa” hay como una “tristitia post coitum” que se explica, precisamente, por esa liberación de pulsiones y tensiones personales, pero personales compartidas y vividas precisamente como compartidas. Hay un por qué, pero no necesariamente un para qué, más allá de creencias más o menos míticas sobre el papel de la calle y el impacto que tiene una mayor o menor convocatoria (las discrepancias en cuanto el número de participantes si se hace caso a unos o a otros, policía y manifestantes, son, por lo general, divertidas).
Un efecto que parece inevitable es el carácter manipulable de estas expresiones colectivas. Puede haber (y parece que, de hecho, hay) quien juega a mover el asunto en una dirección u otra. Los agitadores, digamos. Además, podrían considerarse los que hayan podido estar, por detrás o “desde arriba”, promoviendo el evento. Desde fuera. Pero lo importante, creo, es el papel de la violencia. Por un lado, porque une todavía más al grupo. Violencia física o simple violencia simbólica (un niño que asistió recientemente a una de esas manifestaciones volvió a casa muy contento porque nunca había escuchado tantas palabrotas). Descarga de agresividad que, para realzarlo, pasa a un segundo nivel si el grupo es agredido (como digo, por otro contrario o por las fuerzas del orden). Ser, a su vez, agredido afirma todavía más la solidaridad mecánica entre los miembros de esa masa mientras el contagio de reacción física ante los agresores refuerza, una vez convertidos en agredidos, su carácter agresor.
Desconfíe, pues, de las simplificaciones.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Una descripción de los CDR catalanes negando su carácter violento o reduciéndolo a hechos puntuales y dispersos, aquí. Posición contraria aquí y contraria a ésta, aquí. ¿Sin líderes, pero con objetivos? No lo tengo tan claro)

Preguntas sobre lo de Siria

Para los que creen que ya lo tienen todo claro (en la hipótesis de que un asunto distinto y distante les haya ocupado), aquí va una ristra de preguntas, algunas todavía no contestadas. Una pareja en castellano, aquí y aquí , y, para no ser menos, una inglés aquí. El conjunto de preguntas (no todas válidas, por definición) ya es una respuesta. ¿Clarificadora? Pruebe.
Después, puede elegir, en plan narrativo y con opiniones contrapuestas, algo en francés aquí.
Finalmente, algo, en inglés, de Robert Fisk on the spot, en Duma y en primera persona. Por parte de los "sospechosos habituales", aquí y en castellano.

martes, 17 de abril de 2018

Noticias falsas

Hay un movimiento en la UE para luchar contra la desinformación, la manipulación y la difusión de noticias falsas con intencionalidad política. Si entiendo bien, el "enemigo" a batir es RT y Sputnik. En general, el uso de tales mecanismos para influir en elecciones en las que la diferencia entre posiciones es muy pequeña y, por tanto, el conseguir una pequeña cantidad de votos en una determinada dirección puede suponer dar la victoria a quien está en dicha dirección. Se trata, dicen, de quienes consiguen que indecisos y abstencionistas acaben votando en los términos que interesan a los manipuladores. Cautela.
Lo que ahora se llaman "influencers" (incluso en textos en castellano), antes se llamaban "líderes de opinión", es decir, fuentes de información que son capaces de influir en cómo ven las cosas los "influidos" o los "seguidores". No hay novedad, desde este punto de vista. 
Lo que ahora es novedad es el uso de tecnologías que antes no existían. Lo que no es novedad es la preocupación de los gobiernos para evitar que tales "influencers" lleven a la gente en una dirección que no interesa a esos gobiernos. Si eso lleva a una reducción de la libertad de expresión, pues qué se le va a hacer. Los "intereses generales" y el "bien común" definidos por los gobiernos están por encima, dicen.
Desde el punto de los "influidos" queda la perplejidad. Pongamos el caso de estos días respecto a Siria. Primero, no se sabe si hubo ataque con armas químicas contra poblaciones civiles. Demasiada alharaca al respecto: como muestra, he visto un vídeo israelí, a poco de los hechos, dándolos por reales y pidiendo una intervención de castigo de la "comunidad internacional". ¿Noticia falsa por parte de los contrarios a Rusia -y a Irán-? Lo cierto es que no había habido investigación al respecto y que era "tu palabra contra la mía", aunque después el gobierno sirio ha hecho todo lo posible para dificultar tal investigación, lo cual lo hace sospechoso.
Segundo, es difícil saber quién estaba mintiendo fuera de Siria, si USA o Rusia, enfrentados en esa especie de Guerra semi-Fría, cada cual con sus aliados (Reino Unido y Francia o Irán, amén de los que, sin participar, han apoyado como voluntariosos "influencers" en una versión u otra -el caso del gobierno español no es muy original-). Los Estados Unidos, después de las noticias falsas que produjo sobre Irak, no parece el más apropiado para dar lecciones de transparencia y defensor de la libertad de expresión. A este lado del nuevo "telón de acero", son suficientemente conocidas las andanzas de RT y Sputnik como para tener dudas sobre el amor a la verdad por su parte.
Algo parecido se podría decir sobre Gaza. Es importante saber desde qué lado se ve. Y "Occidente" no tiene mucho que vanagloriarse sobre su lucha contra las noticias falsas.
Volviendo al principio. Nada en contra de luchar contra las noticias falsas. Pero contra todas sus fuentes. Y mucho para temer que esa lucha puede significar un recorte de libertades. Es el ciudadano el que tiene que sopesar las noticias que recibe, pero, como ya decía Ignacio Ramonet hace años, estar informado es trabajoso. Más fácil y descansado es recoger las noticias, sean verdaderas o falsas, que encajan con la propia posición política y rechazar como falsas las que no coinciden ni legitiman dicha posición.
Y un punto más: también ha circulado un vídeo en el que se ve cómo se fabrica una noticia mediante muertos y heridos falsos. Lo que viene a decir, y otros han dicho y mostrado, es que una de las formas mejores de trasmitir noticias falsas es a través de las imágenes (ya se sabe: "está pasando; lo estás viendo", aunque lo que veas no esté pasando). Fue también Ignacio Ramonet el que recordó la vieja propuesta de la Ilustración de no dejarse llevar por los sentidos (la vista, en concreto) sin someterlos antes al control de la razón.
(Añadido: Esto del New Yorker, puede leerse cambiando el nombre de cadena de televisión:
“Lights. Camera. Fiction!”

lunes, 16 de abril de 2018

La ola populista

El artículo usa fuentes básicamente europeas, pero me ha hecho pensar. Primero, porque he tenido que replantearme mis dudas sobre los populismos, sobre todo si, como cito en este dubitativo trabajo, se acepta la caracterización que hace Moisés Naïm de tales movimientos, a saber:
  1. “Nosotros frente a ellos: el pueblo contra las élites
  2. Catastrofismo: el pasado es terrible
  3. Ellos son el enemigo, interno y externo, que hay que criminalizar
  4. Militarismo frente a diplomacia
  5. Deslegitimar a los expertos por formar parte de las élites
  6. Deslegitimar a la prensa
  7. Debilitar los checks and balances (controles y equilibrantes)
  8. Aproximación mesiánica: la solución soy yo”. 
Básicamente, es la idea que prevalece en el primer artículo que cito y que allí se aplica a diversos partidos europeos. Pero, pensando desde las Españas, parece que podría aplicarse tanto al "oficialmente" populista Podemos como a los no-populistas secesionistas catalanes.
En el punto 1, "ellos" son o la "casta" para uno o "Madrid" o "el Estado español" para otros. El 4 no es visible, aunque los brotes de violencia en Cataluña acompañados de proclamas a favor de la negociación son visibles. El 6, está, en el caso de los independentistas, en el eslogan "prensa española, manipuladora". 7 y 8 se pueden percibir sin mucha dificultad.
De todas formas, el artículo que me ha provocado esta entrada me hace pensar que se trata de una ola más allá, por supuesto, de las Españas, pero también más allá de las Europas. Y tiene que ver con la correlación de estos movimientos con cuestiones económicas muy concretas, en particular con el mercado de trabajo. Estas cuestiones económicas son mundiales y estos populismos encuentran su caldo de cultivo mundial en ellas. Obvio: no todos van a ser populistas, como tampoco, a principio del siglo XX, todos eran nazis, fascistas o populistas de entonces. Mirar atrás puede resultar mucho más interesante de lo que parecía en un primer momento.

domingo, 15 de abril de 2018

El imperio de la ley

En los viejos catecismos marxistas (del tipo "Conceptos fundamentales") se explicaba que el derecho era una forma más que tenía la clase dominante de ejercer su dominio sobre el resto de la formación social (históricamente determinada, por supuesto). Tal vez una exageración ya que, por lo menos en las democracias liberales, hay sistemas, cierto que imperfectos pero no por ello menos reales, de introducir modificaciones observables a tal posible intento. Las clases dominantes, por muy dominantes que sean, no son omnipotentes y menos si existen los parlamentos en los que tal vez dominen, pero no son monopolistas. Otra cosa es el derecho internacional. Véanse estos dos ejemplos.
Por un lado, un ejército dispara (hiere y mata) a civiles desarmados. Un acto, si no ilegal, por lo menos ilegítimo. Y (casi) nadie dice nada.
Por otro lado, un ejército dispara (hiere y tal vez mata) a otros soldados, aunque con los inevitables "efectos colaterales", es decir, algún que otro civil desarmado que cae bajo estos disparos. Un acto, si no ilegal, por lo menos ilegítimo. Y (casi) nadie dice nada.
¿Cómo es posible? Muy sencillo: basta saber que, en el primer caso, es el ejército israelí, apoyado por los Estados Unidos, el que dispara contra civiles en Gaza, mientras que en el segundo, es el ejército estadounidense, apoyado por Francia y Reino Unido, el que dispara contra militares en Siria.
Claro que en cada caso hay fiscales y abogados defensores, y supuestos jueces que tienen que ver si, en el primero, se está respondiendo a la inseguridad de colonos judíos al otro lado de la frontera que se sienten atacados por gazatíes en manifestación y protesta. Y ver si, en el segundo, se está respondiendo a un (¿supuesto?) ataque del gobierno sirio usando armas químicas contra poblaciones civiles. Un castigo, digamos. Y más si este ataque tuvo participación rusa.
Pero que estamos ante hechos ilegales, parece que sí. Otra cosa sería si los actores hubieran sido otros. ¿Marxismo de catecismo para las relaciones internacionales? Algo hay de eso.

sábado, 14 de abril de 2018

Engañosas encuestas

Me he referido en otras ocasiones al uso y abuso de encuestas electorales para "orientar" a la opinión pública en un determinado sentido u otro. También hay entradas para poner de manifiesto la relativa falta de profesionalidad de algunos reportajes periodísticos basados en encuestas. Me faltaba un tipo: el de la crítica a las encuestas cuando sus resultados no encajan con las preferencias de quien escribe. En ese caso, tienen a su disposición argumentos irrebatibles: que las distintas encuestas publicadas no coinciden entre sí (y eso que se conocen los motivos más o menos técnicos por los cuales no coinciden), como sucede con las próximas presidenciales venezolanas o las pre-electorales españolas. Las disparidades se pueden, sí, atribuir al momento, la muestra, la coyuntura, el tipo de pregunta y hasta a la "cocina" (esa necesidad de trasformar estadísticamente a los "indecisos" en "votantes"), pero también a oscuras motivaciones de los que convierten la encuesta en artículo periodístico en medio de comunicación de reconocida simpatía hacia unos u otros. 
Tómense, pues, como un dato más, pero nunca como una Verdad Revelada desde la Infinita Sabiduría del Altísimo. Ojos abiertos, pero no solo a las encuestas. Ni siquiera a las noticias más comentadas, no sea cosa, como ya dije, que se trata de un truco de prestidigitador.

(Copiado del New Yorker)

viernes, 13 de abril de 2018

Cortina de humo

En inglés, Wag the Dog, es una vieja película que narra cómo un gobierno utiliza toda una guerra para ocultar asuntos internos escabrosos. Lo hacen todos los prestidigitadores: agitan una mano para que nos fijemos en ella y no nos demos cuenta de lo que está haciendo con la otra. Y lo suelen hacen todos los políticos que en el mundo han sido. Por eso conviene, como principio metodológico, no quedar atrapado por la noticia machacona y chocante y preguntarse siempre, sin excesos conspiranoides, por la posibilidad de que haya cosas más importantes que la brillante noticia oculta.
Ahora encuentro esa posibilidad en un artículo en el que las noticias sobre una nueva intervención estadounidense en Siria, respuesta a maldades cometidas, por definición, por otros, sería una cortina de humo para ocultar la evolución del asunto Stormy (la actriz porno y sus afirmaciones sobre su relación con el presidente Trump) o el asunto Rusia. Este segundo es, creo, más importante, pero el toque sexual hace que el otro sea más peligroso para una sociedad que cuida sus apariencias puritanas. De todas formas, que la maniobra distractiva sea ilegal, imprudente y peligrosa no hace al caso.
Por supuesto, eso en las Españas no pasa. No hay cortinas de humo. Todo es transparente, como bien dicen los transparentes. Ni hay despejes a córner. Tampoco en Portugal. Por lo menos no se van a la guerra como Mambrú.
Steve Bell on Trump's Syria tweets – cartoon
(Tomado de The Guardian)

jueves, 12 de abril de 2018

Conspiraciones para todos los gustos

De vez en cuando se publican artículos sobre el silencio doloso de algunas empresas petroleras a propósito del cambio climático: lo supieron, pero lo callaron o incluso lo combatieron en sus prácticas. Tenían motivos claros, que encajan con la lógica del capitalismo referida al beneficio o a la acumulación incesante de capital: no iban a publicar lo que sus científicos les decían si eso iba en contra de los intereses de la empresa a corto plazo que se resume en la siguiente asamblea de accionistas.
Me faltaba la otra cara de la moneda: la de los que creen que el "cambio climático" es una conspiración para ocultar otros problemas de fondo que van desde los beneficios que proporciona la lluvia artificial a cuestiones geopolíticas. Trump ya había dicho que se trataba de una conspiración de los chinos contra los intereses estadounidenses, pero lo que se diga en un tuit no tiene el peso que lo que dicen estos científicos y contra-científicos. 
En general, y una vez se reconoce que conspiraciones haberlas haylas, el recurso fácil a la conspiración siempre conviene tomarlo con cautela. Demasiado fácil. Es una navaja de Ockham que se lleva por delante media epidermis.

miércoles, 11 de abril de 2018

Abandonar la Tierra


Estos genios suelen hablar con mucha libertad a los medios. Stephen Hawking no era una excepción y, como otros y en otras disciplinas, generaba, de vez en cuando, reacciones críticas por parte de sus colegas. Irritaban, de tanto en tanto, sus conclusiones, aunque, eso sí, sin detenerse a considerar el tipo de razonamiento que las sustentaban. Un caso clásico era su idea de que, si la Humanidad quería sobrevivir, tenía que plantearse el abandonar la Tierra. Pero como los colegas veían esta última cuestión como claramente imposible (¿abandonar? ¿cómo? ¿a dónde?), desdeñaban todo el planteamiento y eso que era el mismo Hawking el que decía que tal “viaje” iba a ser prácticamente imposible en los próximos cien años. No ha sido un caso único. Me viene a la memoria alguno otro, pero no hace a la ocasión.
Argumentar por exageración, sobre todo de las conclusiones, es un truco frecuente. Y me imagino que el físico recientemente fallecido lo utilizaba muy conscientemente. Pero ¿cuál parece haber sido su razonamiento? (Insisto en lo de “parece” porque no soy quien para asegurar qué es lo que sucedía efectivamente en su mente).
Hawking era consciente de que la Tierra corría serios riesgos. Nada original. Hace un par de semanas presenté en estas páginas la lista de algunos de tales peligros elaborada para el Foro Económico de Davos y la que, poco después, publicó la The Economist Intelligence Unit. Pero en el caso que nos ocupa la perspectiva era ligeramente distinta. Primero, distinguía bien entre los poco probables y de mucho impacto (la colisión catastrófica de un meteorito, por ejemplo, como el que llevó a la extinción de los dinosaurios) y los muy probables y de poco impacto relativo. Porque los impactos en que pensaba Hawking iban más allá del comportamiento de la economía mundial o sus Bolsas.
Segundo, pensaba, sin embargo, y así lo decía, en plazos más largos, plazos en los que los “pequeños” riesgos de hoy se van a cumulando, agrandando, conectándose hasta ser realmente insuperables y hacer la vida imposible para los humanos en este Planeta. Lo expresó explícitamente en una entrevista en la BBC de hace un par de años. Pero no lo hacía en plan meramente especulativo: pensaba en las decisiones que había que ir tomando ya ahora si no se quería que esa acumulación a lo largo del tiempo los hiciese imposibles de afrontar. Esa era su ironía respecto a abandonar la Tierra. Con los grandes impactos imprevisibles, poco había que hacer. Pero, ¿cuáles eran los riesgos que él consideraba?
Comencemos por el más problemático y cito su inglés de 2016: "the development of full artificial intelligence could spell the end of the human race". En mi castellano: el desarrollo de inteligencias artificiales completas podría significar el fin de la especie humana. Otros han hablado del incremento insostenible de la desigualdad de seguir la tendencia actual, pero Hawking veía algo más que había que detener ya ahora sin, por ello, negar los beneficios que la IA proporciona ya ahora. Son sus pequeñas desventajas las que, acumulándose, pueden producir catástrofes con el tiempo. Es decir, hay que afrontarlas ahora.
De este otro se habla menos: de los virus modificados genéticamente. Las nuevas enfermedades, nuevas epidemias, nuevas amenazas de quienes, para muchos, están llamados a ser los vencedores en esta guerra contra los humanos: los virus, que esta vez recibirían la inestimable ayuda de sus enemigos-habitáculos (los virus nos atacan, pero nos necesitan). De nuevo, no es un alegato contra tales investigaciones, sino un planteamiento de los riesgos que comporta si no se está atento y muy atento.
El cambio climático tenía que estar en su lista. “We are close to the tipping point where global warming becomes irreversible”, nos acercamos al punto de inflexión a partir del cual el calentamiento global se torna irreversible. Todavía se puede hacer algo…pero añadía que había demasiados indicadores de todo lo contrario, es decir, de la aceleración del proceso, tal vez por el inmediatismo del beneficio económico inmediato.
El último tenía que ver con no tanto con esa falta de decisiones políticas para detener el proceso sino, sobre todo, con la abundancia de decisiones (otra cosa es la retórica) que lo aceleran. Se trata de la guerra nuclear fomentada desde los gobiernos. La Destrucción Mutua Asegurada de la que ya habló Karl Sagan y que regresa.
¿Nos vamos a otro planeta? No parece que ese sea el punto a discutir: se trata más bien de preguntarnos si los humanos queremos seguir aquí indefinidamente.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(La lista de predicciones del fin del mundo es enorme y, encima, incompleta. La última fecha en que tenía que haber acabado fue el 31 de enero de este año. La próxima, el 20 de mayo. Por si acaso: no confundir estas predicciones -fallidas o por fallar- con los planteamientos de Hawking que se reproducen aquí)
(Añadido el 13: el presidente Jimmy Carter sobre el riesgo de una confrontación nuclear)
(Añadido el 15: drones que puedan "decidir" a quién matar)
(Añadido el 16: artículo sobre la misma temática de Jorge Majfud que comienza diciendo que: "Un problema menor es que nos acusen de dramáticos, grandilocuentes y apocalípticos. Todo eso es irrelevante, olvidable. A riesgo de equivocarnos, como todos, como en todo, nuestra obligación es la de aportar alguna mirada general sobre los problemas más importantes que pueden afectar a la humanidad en el tiempo presente y en los tiempos por venir, aunque para entonces ya no estaremos caminando sobre este hermoso planeta ni estaremos disfrutando de ese maravilloso y tan desvalorado milagro de estar vivo")
(Añadido el 27: Varios artículos en el Bulletin of the Atomic Scientists sobre el uso militar de la inteligencia artificial)

martes, 10 de abril de 2018

Quién manda en el mundo

Se trata de saber qué país ha sido el hegemónico o, si se prefiere, las élites de qué país consiguieron utilizar al resto del mundo, no sin dificultades, para satisfacer sus deseos, avaricias, anhelos o ideales (táchese lo que no convenga).
Esta es una primer respuesta de una lista que empieza con Portugal y con países que logran la hegemonía después de una guerra importante, "global" (es decir, básicamente "occidental" cuando no únicamente "europea")
Lo de Portugal resulta discutible para otros que prefieren empezar con España y añaden qué tipo de recursos controlaba el país como para proporcionarle tal poder.

Otra forma de evitar ese problema, es la de empezar algo más tarde y olvidarse de España-Portugal
Se incluyen las guerras, pero se excluye la Península Ibérica. Sin embargo, hay otras opciones, como esta, que, implícitamente, reconoce a los reyes (los Austria o los Habsburgo) como detentadores de la hegemonía a través de sus territorios, antes de que existieran los Estados-nación.

Y añade un nombre para el "Nuevo Orden" que se instaura con la nueva hegemonía.
Claro que se puede ir en la otra dirección y ver qué había "antes", añadiendo los ciclos económicos largos (los Kondratiev).

Hay una constante y es que "todo pasa". Paul Kennedy dedicó un libro a tres de esos auges y caídas, España, Inglaterra y los Estados Unidos. Si esa es la constante, tendría que aplicarse a la actual potencia hegemónica cuya caída ha sido anunciada repetidas veces según el "que viene el lobo" del viejo cuento. Encuentro dos argumentos en contra no tanto de la caída (que parece que esta vez va en serio) sino en lo que respecta a si habrá alguien que le sustituya. Las guerras navales que tanto papel tuvieron en las guerras, auges y caídas anteriores, y que ahora parece que también se plantean, ya lo hacen en términos diferentes. Además, ahora se puede "hackear" Westfalia y los recursos que se controlan son otros, menos territoriales.
Igual hay que regresar a la idea de que no son esas entidades territoriales llamadas Estados las que cuentan sino las élites que las pueden controlar (no sin dificultades) porque controlan los recursos centrales en el actual ciclo económico o geopolítico, el último en la última de las tablas que reproduzco. 

lunes, 9 de abril de 2018

Crimen y No-Castigo

Se sigue recordando aquello. Las mentiras que precedieron a la invasión de Irak, la campaña, los efectos devastadores que tuvo, las mentiras que la acompañaron (incluyendo el "Misión cumplida" de Bush). Viene bien recordarlo y se vuelve a hacer aquí, poniendo aquel crimen en el contexto del derecho internacional (Tratado de Versalles, Principios de Nuremberg) y mostrando qué supusieron aquellos desmanes para el sistema internacional, la estabilidad de la zona y la aparición de nuevos terrorismos. Vuelvo a tomar la fotografía completa que publicó La Vanguardia y que muestra al cuarteto (que no trío) de las Azores. La mano de Bush sobre el hombro de Aznar ("Ansar" como le llamó alguna vez) es digna de mención.
No todos han reconocido sus engaños y, ciertamente, ninguno de ellos será castigado por lo que hizo.

domingo, 8 de abril de 2018

Chiringuitos universitarios

No es el "caso Cifuentes", el de una política a la que se le acusa de haber hinchado su currículum con un máster que, de modo más o menos legal, recibió de una universidad. Es el caso de esa universidad y, para algunos, el caso de la universidad (española). No se aplica a todos sus miembros, pero sí a sus estructuras aquí y aquí.
Es el caso de cualquier organización jerárquica numerosa. El poder corrompe y el poder dentro de cualquier organización lo hace de manera previsible. Lo que llama la atención es el desfase entre esos comportamientos observables y la retórica con que se envuelve una organización como la universitaria. O como la de una ONG con muchos miembros y con cargos apetecibles. Avaricia, vanidad, codicia, ostentación, narcisismo, paranoia no son exclusivos de estas organizaciones. Pero no son inmunes a tales actitudes que se envuelven en servicio, ciencia, formación, educación, desarrollo, altruismo y cosas parecidas.

Asesinato-suicidio

Una mujer, de 60 años y serios problemas de salud, es encontrada muerta junto a su moribundo marido. Ambos apuñalados en la parte superior de sus respectivos cuerpos. En España la pregunta que se haría el periodista sería "¿se trata de violencia de género?", que también podría ser etiquetada como "violencia machista". En Israel se deja en un asesinato (del marido a la mujer) y un suicidio (del marido) que pone fin a una situación que, probablemente, este último consideraba insoportable. No puedo justificar esos hechos, pero casi. Y más si hubo acuerdo mutuo previo. Aguantar por aguantar no parece un proyecto entusiasmante.
Para complicarlo, en España hay "violencia de género" que se trata solo como violencia.

sábado, 7 de abril de 2018

Cualquiera tiempo pasado

A propósito de Conrad, los tres primeros párrafos de este artículo recuerdan lo que fue la "gesta civilizatoria" europea del siglo XIX, repartiéndose el pastel de África con efectos devastadores para sus poblaciones y tomando trozos de Asia. En América, los descendientes de europeos (no los indígenas) en el Norte se habían independizado de su "madre patria" en el siglo anterior y lo hicieron (igualmente sin los indígenas) en el siglo XIX en el sur, aunque con la ayuda de algunos indígenas que, por cierto, también habían ayudado a los conquistadores a llevar a cabo su "misión cristianizadora".
La Historia es muy sufrida. No tanto la de sus profesionales (que, por lo general, también), sino sobre todo la que queda en las mentes contemporáneas, fruto de educaciones nacionalistas (el caso latinoamericano es espectacular) y en un caso y otro mirando hacia otro lado cuando la cosa es mejor olvidarla.
¿Fue lo que había antes, mejor? Pues según se mire. Pienso en las conquistas incas y su historia oficial o en las aztecas. El mito del "buen salvaje" solo sirve para engañar todavía más. Y no te digo independizarse para regresar a aquellos "buenos tiempos". Mal vamos si el modelo para el futuro está en el pasado, encima maquillado convenientemente según los intereses de los que ahora mandan o quieran mandar.

viernes, 6 de abril de 2018

Desglobalización

Vuelvo a encontrar el tema. Después de tantos años exaltando la globalización, lo que uno encuentra ahora es un auge descontrolado de los nacionalismos que incluye exaltación de las fronteras, rechazo del diferente y diversas formas del "second to none" que proclamaba Reagan y ahora se convierte en "America first" de Trump. En lugar de América (es decir, los Estados Unidos) se pueden poner muchos otros países que han entrado (o nunca salieron) en esa furia narcisista y, a veces, algo racista.
Pero, una vez más, las cosas no son tan fáciles. Lo publiqué en 2009 en una buena revista mexicana y ahora he reproducido entre los artículos sobre el sistema mundial que aparecen aquí en la columna de la derecha (Sobre el sistema mundial (2005-2010))
Primero, porque no está tan claro qué es eso de la globalización. De hecho, estos entusiasmos actuales son perfectamente compatibles con algunas de las definiciones que reproduzco en aquel artículo. 
Segundo, porque parece que, desde que este sistema-mundo es mundial, ha tenido fases de expansión-profundización y fases de retraimiento de sus partes. En realidad, ambos principios parece que siempre ha estado presentes en el funcionamiento de este sistema.
Y tercero, porque puede tratarse de un episodio más del pastorcillo que anunciaba "que viene el lobo" y el lobo nunca venía. Pero, por seguir la fábula, no se olvide que cuando la gente dejó de creer al pastorcillo, el lobo llegó realmente. Puede que ahora lo que se esté anunciando sea el fin de este sistema aunque nadie (creo) sea capaz de vislumbrar qué es lo que viene después. No sería, entonces, desglobalización, sino cambio de sistema... que podría ser particularmente "global" a tenor de algunas de sus definiciones.
(Uno de los sentidos de la palabra "globalización" se refiere a la intervención estadounidense a favor de un determinado orden mundial. Aquí se indican algunos pasos a la contra por parte del actual gobierno de dicho país que, en ese sentido, estaría "desglobalizando")

jueves, 5 de abril de 2018

Separación de poderes

Si los jueces sentencian lo que usted desearía, es obvio que usted cree en la separación de poderes. Pero si sucede lo contrario y a usted no le gusta nada lo que los jueces han decidido (y peor si es 6 a 5), es probable que usted crea que "alguien" (político, muñidor de políticos) ha movido las voluntades de los jueces para que juzguen de esa manera que a usted no le gusta.
Este es el caso, y usted vea qué piensa al respecto. Puede pensar en la sentencia contraria al candidato con más apoyo en las encuestas (aquí y aquí para el caso de Lula en el Brasil o aquí y aquí) o contraria a políticos pertenecientes al bloque mayoritario en un parlamento (como el catalán) o favorable a dichos políticos.
Al fin y al cabo, la aplicación de la ley (dura lex, sed lex) siempre tiene sus recovecos que permiten interpretar las cosas de una manera o de otra, con mayor o menor intensidad. A usted le gustará más una interpretación que otra. Aquí no hay necesariamente una intromisión en el poder judicial, pero...
La cosa pudo haber sido peor: un gobierno puede aceptar una demanda de extradición... si el otro gobierno acepta una correspondiente demanda (Falciani por un lado a extraditar desde España a Suiza y políticas catalanas por otro a extraditar desde Suiza a España). Usted puede pensar que es pura casualidad o puede pensar que es un acuerdo entre caballeros, un quid pro quo después del tiempo que uno lleva en el país y precisamente cuando las otras casi acaban de llegar al otro. No ha sido así, pero...

miércoles, 4 de abril de 2018

Violencias olvidadas

La violencia en el “procés” no acaba. Pero hay otras, además de las incontables producidas en los diversos enfrentamientos armados que hay en el mundo, como los de Yemen, Níger, Iraq, Siria, Somalia, Afganistán o Libia. Me refiero a dos conjuntos de muertes que aparecieron en los medios hace un par de semanas.
Por un lado, tenemos los asesinatos, es decir, muertes producidas “con alevosía, ensañamiento o recompensa”. Muertes en las que el asesino obtiene algún tipo de beneficio. Es claro que a la muerte del niño Gabriel Cruz en Almería se le puede aplicar este calificativo. Se puede entender como un medio aplicado para conseguir un fin, fin que puede ser desde un definitivo arreglo de un problema de celos hasta tortuosos senderos de intereses económicos.
Medios y fines ya no están tan claros en los atentados contra un exiliado ruso y su hija mediante gas nervioso colocado en una maleta y difundido después en varios contextos. O el posterior ataque a un hombre de negocios ruso, conocido por sus críticas hacia el gobierno de Putin. ¿Venganza, tal vez? ¿Evitar males mayores -por parte de los asesinos-? Hay, de todos modos, una motivación política confusa que difícilmente se encuentra en el primer caso.
Esa motivación es evidente en la muerte, en Rio de Janeiro, de Marielle Franco, activista por la igualdad y los derechos humanos, concejala, defensora de los habitantes de las favelas cariocas. Ametrallada en su coche con balas típicas de la policía que también se llevaron por delante al chófer, parece claro el fin de aquellas cuatro balas en su cabeza: acallarla.
Pero después están las muertes en medio de situaciones de violencia, enfrentamientos callejeros y desórdenes más o menos generalizados. Hay dos tipos diferentes: los causados por una muerte y los sin causa, cuando ambos podrían acabar generando más muertes, aunque tal vez ya no asesinatos. Prescindo, aunque constato, de lo del “procés”.
Está lo sucedido en Lavapiés después de la muerte por infarto de un joven senegalés. Qué pasó exactamente va a ser difícil de establecer ya que las versiones pueden ser muy interesadas (y ahí sí que hay medios que pretenden llevar a un fin). Si fue un infarto sin más o fue el resultado de una persecución o algo tuvo que ver algún tipo de intimidación. Lo que siguió también suscita dudas. Hubo racismo, claro, como en Almería. Pero que los que se pusieron a destrozar mobiliario urbano y escaparates acudieron al ruido de las nueces, sí que parece claro. Convocados a través de redes sociales, allí se fueron a expresar una violencia cuya finalidad no se acaba de ver: más parece violencia gratuita, puramente expresiva de frustraciones profundas o ideas enloquecidas sobre lo que se puede conseguir con ellas, cosa esta última, por cierto, que me parece ausente de las mentes de organizadores y seguidores. Más creo en violencia gratuita, aunque alguno de los vecinos se refiriera a estos “visitantes” como “antisistema”.
Y esta sí que es violencia gratuita, también con heridos, algunos graves, y con los consabidos destrozos públicos. Me refiero a los enfrentamientos en Bilbao entre partidarios de un equipo u otro y de estos con la policía. El vocabulario de los medios para referirse a estas bandas es oscilante. Unos prefieren llamarlos “radicales”, cuando radical (el que va a las raíces) no parece que se aplique a esta superficialidad. Otros dicen “ultras”, es decir, “más allá”, pero no se sabe más allá de qué. Supongo que más allá de la simple y respetable adhesión a un determinado equipo del que son, se supone, socios, y cuyas andanzas en los campos son seguidas con entusiasmo… que genera entusiasmo, que genera euforia, que genera violencia. No me acaba de convencer esta última hipótesis (porque de hipótesis estoy hablando). El motivo es simple: ya llegan a la ciudad (si vienen de fuera) o, en todo caso, a los alrededores del campo de fútbol suficientemente enfervorizados y dispuestos a hacerse notar y a enfrentarse con los “maderos” todo lo que haga falta (si eso incluye herir con la hebilla de un cinturón, eso ya no lo puedo imaginar).
Un largo recorrido: un solo asesino, más o menos maquiavélico y que actúa por su cuenta; asesinos profesionales que matan a las órdenes de otros, sean gobiernos o sencillamente sus superiores inmediatos; agresiones en medio de un tumulto en el que nadie sabe de qué va la cosa. Pero acabando donde empecé: gobiernos que deciden que otros se maten en guerras: ¿medios-fines o violencia gratuita? 
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)