miércoles, 6 de diciembre de 2017

Misterios en las cumbres

Este artículo del Newsweek me ha dejado perplejo. Trata de las posibles conexiones de Donald Trump (y sus seis bancarrotas) con el lavado de dinero ruso a través del Deutsche Bank, ese que, pocos antes de las elecciones de 2016, proporcionó un sustancioso préstamo al joven Jared Kushner, yerno del ahora presidente, judío practicante (su esposa, Trump de soltera, se convirtió al judaísmo para poder casarse con él). 
El artículo me llega en el contexto de la decisión de Trump de mover la embajada de su país desde Tel Aviv a Jerusalén, movida que los sionistas ven con obvio agrado, al tiempo que, a lo que dicen parlamentarios árabe-israelíes según se escribe en esa misma revista, puede dar alas al DAESH (Estado Islámico) y a los "colonos" (es decir, judíos ocupantes ilegalmente de territorios palestinos). En todo caso, este reconocimiento de la capitalidad de Jerusalén para el Estado de Israel no puede gustar a los partidos palestinos: es un reconocimiento de que la "Ley de Dios" (que entrega esa Tierra -Eretz Israel- a los descendientes, más o menos reales, de las tribus de Israel)  está por encima del "derecho internacional" y resoluciones de la ONU que dejaron clara como legítima una política bien distinta para Palestina.
Poniéndose conspiranoide, no sería de extrañar que esta decisión sionista del presidente Trump tenga algo que ver ¿con qué? ¿Con el dinero? O, sencillamente, ¿se trata de un irresponsable? O, más bien, ¿de una complicada alianza USA-Israel-Arabia Saudita? Para mí, misterio.
(Añadido el 9: FAIR recoge el hecho de que los comentarios mayoritarios en USA  sobre el asunto de Jerusalén han ido por la línea de preocuparse por la posible violencia casi olvidando la violación del "derecho internacional". Spain is (not so) different. También hay que añadir la opinión del presidente Carter -son presidentes de por vida- sobre el riesgo para la paz que supone la movida)

No hay comentarios:

Publicar un comentario