domingo, 3 de diciembre de 2017

Descolonización

Francesa desde 1853, Nueva Caledonia tendrá un referéndum de descolonización el año que viene. Hay acuerdo entre todas las partes y el resultado se verá. Inútil hacer comparaciones con otras tentativas referendarias. Por ejemplo, las del Sáhara.
Un amigo me hace llegar unos párrafos sobre el "principio de autodeterminación" que utilizó el presidente Wilson para reducir las colonias de Inglaterra. Era, a todas luces, una forma de debilitar a Inglaterra, potencia entonces hegemónica, en un sencillo "quítate tú, que me pongo yo", sustituyendo el colonialismo clásico por el neocolonialismo que no precisaba de ocupación territorial. De todas formas, si se ven los mapas de los respectivos ministerios de defensa (París, Londres, Madrid) sobre el despliegue internacional de sus respectivos ejércitos (véanse al final del post), se ve dónde quedan todavía residuos de aquella colonización que sigue siendo objeto, todavía, de descolonización. Lo que no hay es estrategia para des-neocolonización y en esas estamos.
Este es el texto que me envía mi viejo amigo sobre el antecedente al "derecho a decidir":
Cuanto más se examina el concepto de autodeterminación de Wilson (Presidente de USA, 1913-1921), más dificultades aparecen. Lansing (Secretario de Estado de Wilson) se preguntó: “Cuando el presidente habla de ′autodeterminación′, ¿en qué piensa? ¿Se refiere a una raza, un territorio o una comunidad”. Lansing opinaba que era una calamidad que la palabra se le hubiera ocurrido un día a Wilson. “Infundirá esperanzas que nunca podrán cumplirse. Me temo que costará miles de vidas. Forzosamente acabará quedando desacreditada y dirán que fue el sueño de un idealista que no se percató del peligro, hasta que ya era demasiado tarde para detener a los que intentaban convertir el principio en una realidad”. (Citas tomadas del libro escrito por Lansing sobre las Negociaciones de paz, en París, en 1919).
Tal como se preguntó Lansing, ¿qué constituía una nación? ¿Era una ciudadanía compartida, como Estados Unidos, o una etnicidad compartida, como Irlanda? Si no se autogobernaba, ¿debía hacerlo? Y en tal caso, ¿qué grado de autogobierno era suficiente? ¿podía una nación, fuera cual fuese su definición, existir felizmente dentro de un Estado plurinacional mayor? A veces parecía que el presidente pensaba que sí. Después de todo, provenía de un país que albergaba a muchas nacionalidades diferentes y que había hecho una guerra terrible, que Wilson recordaba muy bien, para preservar la unidad.
(Texto transcrito del libro MACMILLAN, Margaret, París, 1919. Seis meses que cambiaron al mundo, Tusquets editores, Barcelona, 2017. Se trata de una reedición en otro formato de la 1ª edición de 2005. Página 39).


Claro que hay clases: el orden de picoteo. Y colonias, excolonias y neocolonias.
(Añadido el 4: una interesante colonia de los neocoloniales, Guantánamo)
(Añadido el 13: y una interesante observación sobre el caso de Palestina, presentado como el último capítulo del colonialismo)

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