viernes, 24 de noviembre de 2017

Opina que algo queda

Son dos buenos ejemplos de diagnóstico sobre una situación altamente emocional como es la de Cataluña. Por un lado, se subrayan las malas artes del gobierno catalán dimisionado al haber negado, manipulado, exagerado y lanzado al precipicio a una sociedad, todo ello mostrando una pésima catadura y una bajeza moral extraordinarias. Por otro lado, se levanta acta del progresivo abandono de tales ofertas por parte del electorado que se siente engañado y se cansa, como un niño, del juguete que le entusiasmó en un momento, pero que ya no le entusiasma. En otras palabras, y publicadas hoy, pésima oferta electoral y consiguiente debilidad de su electorado. Léanse con detenimiento (además, están bien escritos) y se verá lo complicado que lo tienen los secesionistas catalanes después de tanto desmán que el electorado les hará pagar quitándoles el voto.
¿Seguro? Pues no tanto, si hay que hacer caso a las problemáticas encuestas electorales que resumía el periódico madrileño El País y publicaba también hoy
Encuestas elecciones Cataluña
Una vez más, hay que levantar acta de la disparidad de criterios a la hora de proporcionar un diagnóstico político de una situación, en este caso la catalana, pero que puede extrapolarse a otros muchos contextos. Suponiendo que ambos enfoques se correspondan con la realidad (que propiamente no se sabrá hasta que se discutan -porque igual no se aceptan- los resultados electorales más o menos reales), es obvio que se está eligiendo una parte de la misma sin percibir la "otra" parte. Y es que, con frecuencia, opinar no es necesariamente analizar. Encima, analizar puede hasta ser mal visto como nefasta "equidistancia" en un momento en el que hay que tomar partido... que solo afecta a los ya creyentes, confirmándoles en la fe. Los votantes del "independentismo" (los secesionistas) siguen pensando como pensaban y los votantes del "no independentismo" (los unionistas) también. Probablemente incluso con más fe que antes, sobre todo los primeros al sentirse atacados por los segundos, representados por el gobierno de Madrid.
(Añadido el 25: el segundo de los artículos que cito sí tiene una relación con las encuestas ya que si bien el porcentaje de secesionistas se mantiene relativamente constante, no así su distribución interna ya que Esquerra Republicana estaría creciendo a costa del PDeCAT que se presenta como JxCat, Junts per Catalunya -muy juntos no parece que vaya este sector, pero esa es otra-. Lo que sí parece constatable es que se mantiene la polarización -no solo división- en la sociedad catalana y algo ha tenido que ver también el gobierno central)
(Añadido el 26: hoy publica El País otra encuesta sobre intención de voto en Cataluña. Advierto que debe ser tomada con cautela. No es por la intención del tratamiento periodístico que se da a los datos sino por los problemas que tienen, desde un punto de vista "técnico", los datos mismos. Por supuesto que no se pueden hacer predicciones a partir de fotografías del momento. Pero es que incluso esa fotografía es problemática ya que no es fácil atribuir los indecisos, los que todavía no han decidido su voto, a una determinada opción o a otra: no hay antecedentes que puedan usarse con soltura para eso que llaman "la cocina", la traducción de indecisos en votantes mediante criterios y algoritmos variados que tienen en cuenta identificación, voto anterior, simpatías y cosas por el estilo. Hay, además, mucha incertidumbre sobre qué van a hacer los nuevos electores que son, a lo que parece, los que pueden dar un vuelco a favor de los independentistas. Y, por supuestísimo, incluso si esta intención de voto, con los márgenes de error de toda encuesta a muestreo, es correcta, no significa necesariamente que su porcentaje coincida con el porcentaje de escaños obtenidos. En la legislatura dimisionada por el 155, los independentistas tenían mayoría de escaños pero no mayoría de votos. Cosas del sistema electoral)
(Añadido el 30: los problemas con los resultados de las elecciones del 21 de diciembre ya han comenzado. Era previsible.
(Añadido el 1º de marzo: Tomado de un divertido artículo contraponiendo "smart" y "dumb":
As Cathy O’Neil, author of Weapons of Math Destruction, pointed out, “Algorithms are just opinions expressed in math.”
Probablemente, la "cocina" también. 

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