domingo, 5 de noviembre de 2017

Etnonacionalismo

Se aplica aquí a pequeñas entidades que basan su poder e independencia en la homogeneidad cultural de sus súbditos, razón por la que presentan reacciones claramente xenófobas. Pero también a países grandes que pretenden fundamentar su política exterior en una identidad cultural que abarca tanto a los súbditos actuales como a los expatriados. Fue el caso de Hitler, que usó de ese etnonacionalismo para invadir países y es el caso que podría ser el de la China contemporánea, menos belicosa que el nazi, pero sí ocupada en los lazos con la diáspora.
Hay voces que ponen en duda la realidad real de eso que llaman "identidad cultural", que ven como el resultado de una abstracción a partir de comportamientos individuales que sí existen y son observados, pero que le niegan a dicha "identidad" una realidad propia casi independiente de los individuos. Confieso mis reticencias hacia palabras como Volkgeist, espíritu del pueblo, o incluso hacia "cultura profunda" (algo así como el inconsciente colectivo de Jung). Pero eso no importa. Lo que importa es que, desde la política, esa idea puede ser utilizada tenga base real o no. Lo que importa es que los afectados se la crean. Yo no me la creo, pero eso es irrelevante.

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