jueves, 30 de noviembre de 2017

Ataque con misiles

El nuevo ejercicio armamentístico norcoreano ha levantado temores en mucha gente que teme que "ese loco" pueda alcanzar hasta la costa Este de los Estados Unidos con un misil nuclear y que se monte una guerra nuclear.
Lo que esa gente olvida es que un sensato y estable presidente podría alcanzar a cualquier punto del Planeta en una hora, cosa que el norcoreano no puede. Cierto que podría haber, en USA, algunos "checks and balances" más allá de los estrictamente constitucionales, a saber, los que aplicarían los militares de alta graduación si recibieran una orden tan insensata, pero no parece que estén en funcionamiento. Es posible que ese mecanismo no se dé en Corea del Norte dándose el riesgo de 8 millones de muertos  en un posible intercambio coreano-estadounidense y espero que sí se dé en los puntos en los que se podría producir un intercambio nuclear definitivamente letal para el Planeta: India y Paquistán, por ejemplo. Y no se olviden las armas que, además de los sensatos a fuer de europeos (uy, uy) Francia y Reino Unido, también está Rusia, la China, Israel y alguno que se me escapa. ¿Qué hará Irán y qué hará Arabia Saudita bajo su nueva autoridad?
(Añadido el 1º de diciembre: viejos textos, publicados ahora bajo la ley de libertad de información (FOIA), sobre las dudas y decisiones de sucesivos gobiernos estadounidenses sobre el uso de armas nucleares. Sintomático)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El triunfo del darwinismo

Durante un tiempo, coexistían, en las sociedades europeas, dos formas de entender la convivencia. Por un lado, la del llamado “darwinismo social”, que traducía a la organización social las ideas de “supervivencia del más apto”, “lucha por la existencia”, “competencia con triunfo del más fuerte” y “selección natural”. Con algunas de estas frases parece que Darwin no estaba muy de acuerdo, pero el hecho era que se tomó su nombre para esa manera de ver las cosas de esas sociedades.
Por otro lado, estaba el título de una obra de Kropotkin, La ayuda mutua, factor de evolución, que muchos quisieron ver como una alternativa radical al darwinista Origen de las especies y que también tuvo su traducción programática a favor de la solidaridad, la lucha contra la pobreza, el “empoderamiento” de los vulnerables y la reducción de las distintas desigualdades (renta, sexo, “raza”, “nación”).
Darwin y Kropotkin eran suficientemente inteligentes como para, en lugar de encerrarse en el castillo de sus descubrimientos y sus propuestas, darse cuenta de qué había de aceptable y correcto en el planteamiento del que otros veían como contrario. Darwin reconocía el papel de la solidaridad “intra-especie” y Kropotkin entendía que la evolución tenía un componente de adaptación “creativa” al entorno.
Las ideologías políticas derivadas de uno y otro no fueron elaboradas por personas tan inteligentes como ellos y tendieron a esa versión maniquea de Bien y Mal enfrentados absolutamente, estando el Bien con “nosotros” y el Mal con los “otros”. Sin embargo, algunas prácticas políticas y funcionamientos efectivos de las sociedades fueron, también, una mezcla de ambos principios: competencia y colaboración.
El hecho fue que se organizaron las cosas de modo que los excesos de competencia fueron compensados con una dosis de solidaridad y los (por otro lado, escasos) episodios de solidaridad se compensaran con nuevos aportes de “lucha por la existencia”. Como si hubiera un termostato que impidiera los elementos destructivos que habría tenido el predominio absoluto de cualquiera de los dos principios: destrucción y adormecimiento, respectivamente.
La primitiva Unión Europea (incluyendo la Unión de Carbón y del Acero y la Comunidad Económica Europea) era un buen ejemplo de esta coexistencia de los dos principios… cosa que parece que está en riesgo de desaparecer. Baste dar un vistazo a cuestiones recientes.
En primer lugar, está el auge de los partidos xenófobos y del “yo primero, y el que venga detrás que arree”. Están en todas partes y, en particular, en países en los que la solidaridad con el resto era garantía de satisfacción de sus propios intereses. Está, claro, Alemania con la AfD (Alternativa para Alemania), el Partido Popular con el Partido de la Libertad en Austria, las elecciones checas (con el hundimiento de los socialdemócratas) o el Front National en la Francia de la grandeur.
Algunas consultas han sido particularmente significativas. Por supuesto, el referéndum para el Brexit y sus resultados: la solidaridad es para los débiles, vendría a decir el partido UKIP, y de lo que se trata es de estar por encima de “esos continentales”. También está el caso de Lombardía y el Véneto, regiones ricas en las que se inició la unificación de Italia y que ahora piensan que “Roma nos roba” y que lo que hay que hacer es tener algo así como el sistema autonómico español. Y, por supuesto, ha estado el caso catalán representado por los que consideran que aportan demasiado para “esos vagos” del Sur. Son tres casos en los que la solidaridad no aparece y sí el principio de “supervivencia del más fuerte” cosa que, además, se ha visto de forma particular en las Españas cuando el criterio de “fortaleza” se ha cambiado y ha sido el gobierno central el que ha competido, cambiando campo, con los secesionistas catalanes. Lo de Bélgica es otra más.
Un elemento que también parece común en este nuevo darwinismo es la mala calidad de la clase política (incluida la que criticaba a la “clase política”) y sería cosa de preocuparse a escala local si no fuera acompañada por la creciente preocupación (que el auge de partidos euroescépticos fortalece) por la misma Unión Europea por la que ya se pregunta “quién la mantendrá unida” si en su interior hay tanta fuerza centrífuga e insolidaria.
No todos los casos son iguales. La Lega Nord, por ejemplo, suprimiendo lo de Nord, quiere concurrir en elecciones generales cosa que en su día intentó la Operación Roca en las Españas, pero que no parece vaya a repetirse. En todo caso, Darwin 2 – Kropotkin 1.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Esto añaden en The Guardian:
Catalonia is being watched, with varying degrees of intensity, by Basques, Bretons, Flemings, Scots, Bavarians, Silesians, Ukrainians, Transylvanians, Venetians, Corsicans and others. Its struggle resonates among increasingly nationalist Poles, Bohemians, Hungarians and Greeks, across Europe’s patchwork of regional sensitivities and long-harboured grievances. Old feuds are rekindled and jealousies revived.
No extrañe que el artículo que cito se titule diciendo que Cataluña no es sólo la pesadilla de España, sino que también lo es de Europa -es decir, de la Unión Europea-. Amando de Miguel en la misma dirección)
(Véase también la recensión del libro de Krastev en Foreign Affairs sobre los más y los menos del “fin de Europa”, es decir, de la Unión Europea)
(Los sucesivos “papeles” -ahora los “del Paraíso”- son un síntoma del egoísmo por encima de la solidaridad fiscal)
(Chomski escribe:
Collectively, these Silicon Valley leaders propose a society in which personal freedoms are near absolute and government regulations wither away, where bold entrepreneurs amass billions of dollars from their innovations and the rest of us struggle in a hypercompetitive market without unions, government regulations, or social-welfare programs to protect us. They tap into our yearning for a better life that technology can bring, a utopia made real, yet one cannot escape the suspicion that these entrepreneurs may not fully appreciate what it means to be human. That is, not just to be a human individual -- the unit that libertarianism is so obsessed with -- but to be part of a family, a community, a society.
Las nuevas tecnologías al servicio de un proyecto darwinista)
(No es tan evidente, explica José Carlos Díez, que Cataluña sea el Norte frente a un Sur de “aprovechados”;  hay una comparación con el caso del Norte de Italia frente a sus “meridionali”)

martes, 28 de noviembre de 2017

Paraísos fiscales

Le Monde de hoy hace referencia a un reciente informe de Oxfam (que no he podido encontrar) sobre los paraísos fiscales. Saco, de esa noticia, este párrafo:
Pour Oxfam, l’Albanie, les Bahamas, les Bermudes, la Bosnie-Herzégovine, les Emirats arabes unis, Gibraltar, Hongkong, l’île Maurice, Jersey, la Nouvelle-Calédonie, la Suisse, Singapour ou Taïwan sont à considérer comme des paradis fiscaux. L’ONG va plus loin en réclamant que l’Irlande, le Luxembourg, Malte et les Pays-Bas, quatre pays de l’Union, soient aussi mis à l’index. C’est totalement exclu par les Européens qui partent du principe que ces Etats sont d’ores et déjà censés obéir aux lois communautaires, devenues plus restrictives en matière d’optimisation fiscale ces dernières années.
Algunas observaciones. La primera (e inmediata) es el asunto de Gibraltar que preocupa al gobierno español y del que trata de sacar provecho de cara al Brexit, no necesariamente para reducir su papel en el mundo financiero que huye de fiscalidades. La segunda, los paraísos fiscales que seguro que están en la lista (esa que no encuentro) pero que, benévolamente, supondré que no han salido en esta por ser de otra importancia. Pienso en el estado de Delaware, Estados Unidos, o en la Andorra en la que políticos de la Península Ibérica han tenido y tienen sus ahorrillos (o los de sus padres). La siguiente se refiere a esos "paraísos fiscales" para Oxfam que no lo son para los "europeos", a saber, Irlanda, Luxemburgo, Malta y Países Bajos. Los criterios son diferentes: para Oxfam, se trata de una serie de indicadores observables; para los "europeos", se parte de que las leyes comunitarias (porque estos "europeos" son miembros de la Unión Europea) se cumplen, en particular con el endurecimiento de estos últimos años. No lo sé. Pero entre comportamientos observables y buenos deseos expresados por unas leyes que no tienen medios de ser vigiladas de manera eficiente, me quedo con lo primero.
La lista de los quince "peores" paraísos (curiosa contradicción en los términos) sería esta:
Clasificación de los quince peores paraísos fiscales según Oxfam Intermón.
Obsérvese la presencia de Países Bajos, Irlanda, Luxemburgo y Chipre, "europeos" como Suiza es europea. Todo ello sin contar territorios como Jersey, en el Canal de la Mancha, dependencia de la corona británica como las Islas Vírgenes.
(Añadido el 6 de diciembre: lista "oficial" de la Unión Europea, con "lista negra" y "lista gris"  y todo. No me fío un pelo. Se trata de acuerdos internacionales que no necesariamente implican prácticas reales por parte de sus signatarios. "Papeles mojados" alguna que otra vez)

lunes, 27 de noviembre de 2017

Musulmanes anti-terroristas

Se trata del acuerdo liderado por Arabia Saudita y que implica a una cuarentena de gobiernos de países con mayoría sunita. Conviene subrayarlo para compensar esa curiosa idea de que el Islam, como tal, es la fuente de un determinado comportamiento terrorista. Es obvio que los hechos desmienten el argumento de que "A es causa de B", aunque no sea más que porque hay numerosos casos en los que "A no causa B". Desde esa perspectiva, tampoco el machismo es "la causa" de la violencia contra las mujeres. Si lo fuera, tendría que haber mucha más violencia, ya que el machismo, como ideología, está muy difundido y alcanza hasta sectores constatables de mujeres.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Qué nos hizo humanos

Los cristianos fundamentalistas rechazarán la pregunta ya que saben la Verdad: nos hizo Dios, según cuenta el Génesis. Pero otros, incluso cristianos pero no fundamentalistas -es decir, que no leen su texto sagrado de manera literal-, buscan otras respuestas para saber qué nos hizo, como especie, diferenciarnos de los chimpancés y los monos. Algo debió de pasar. Y siempre queda una respuesta que raya en la fantasía: igual que hubo vacas que, al cambiar la dieta, se convirtieron en vacas locas, es decir, cuando se les suministró un pienso que contenía restos de ovejas ya infectadas, los monos y los chimpancés, bajo un momento de reducción drástica de su alimentación vegetariana, se pasaron a comer carne para lo cual su intestino no estaba preparado. Si eso fuera así (cosa que, por supuesto, desconozco en esta mi fantasía), la especie humana sería un caso de monos locos con algo de dopamina. Algo hay de eso, quiero decir la locura, visto como hemos agredido a nuestro medio de subsistencia. Así, en plan suicida. No personal, sino colectivo.
(Añadido el 27: lo que antecede no es una defensa de comportamientos vegetarianos o veganos. El mal ya estaría hecho y el retorno a los orígenes no cambiaría las cosas, si son como digo).

viernes, 24 de noviembre de 2017

Musulmanes contra musulmanes

Como asesinato masivo, es, sin duda, de los mayores. 235 muertos por lo menos en una mezquita de Egipto a manos, presumiblemente, de un grupo islamista activo en la península del Sinaí. No parece que se pueda hablar de "choque de civilizaciones", aunque es lo que se hará la próxima vez (que la habrá y con cierta frecuencia) que grupos etiquetables como islamistas ataquen en contextos "cristianos", aunque eso de cristianos no sea más que de nombre y tal vez el "islamismo" de los atacantes sea igualmente discutible. Lo es, ciertamente, cuando atacan a otros musulmanes.
Digámoslo todo: es probable que los atacantes no consideren verdaderos musulmanes (es decir, no consideren musulmanes) a los sufíes de la mezquita. Los cristianos tienen suficientes ejemplos parecidos (además de las pasadas "guerras de religión" entre cristianos) de católicos frente a evangelistas o pentecostales o evangélicos, en general frente a protestantes y seguro que no saben responder a una pregunta sobre el cristianismo de cuáqueros o testigos de Jehová. Pero hay ortodoxos que no consideran "verdaderos" cristianos a los católicos, o protestantes que, como los suníes a los sufíes, consideran que eso de tener santos (y no digamos imágenes) viola preceptos muy fundamentales cuya violación separa a los verdaderos creyentes de los apóstatas, cismáticos o herejes.
(Añadido el 25: La reacción del gobierno egipcio no puede ser más "occidental", en este caso a la francesa, a saber, que aunque nadie haya reivindicado ese asesinato en masas, el gobierno ya ha tomado la decisión de atacar puestos de los supuestos (o presuntos o falsos) atacantes en la península del Sinaí. Primero, un judeocristiano "ojo por ojo" aunque no se sepa a quién se le debe. Y, segundo, una tranquilidad hacia los ciudadanos que ven que el gobierno is in charge -como los gringos-, tiene la iniciativa y defiende convenientemente a la población. Echar la culpa al adversario político es otro de los trucos posibles, como ha sucedido en el ayuntamiento de Barcelona a propósito del atentado de las Ramblas.
Item más: Esta mañana he escuchado en una radio católica española cómo el director del programa informativo hablaba de la masacre en la mezquita del Sinaí como "un ataque a nuestras costumbres" -subrayo el "nuestras"- y una de las razones más estrambóticas eran las semejanzas entre los sufíes y  los católicos. Ahí es na')
(Añadido el 26: de acuerdo con este articulista que dice que los musulmanes tienen mucho que temer de los musulmanes islamistas. La prueba, el atentado. Y añado: y lo inútil, el ataque indiscriminado a quienes deberían haber atacado antes)
(Añadido el 30: Artículo de Alberto Piris sobre las implicaciones del atentado del Sinaí)
(Añadido el 11 de diciembre: Artículo de Le Monde sobre el sufismo, explicando qué es y por qué el wahabismo lo rechaza)

Opina que algo queda

Son dos buenos ejemplos de diagnóstico sobre una situación altamente emocional como es la de Cataluña. Por un lado, se subrayan las malas artes del gobierno catalán dimisionado al haber negado, manipulado, exagerado y lanzado al precipicio a una sociedad, todo ello mostrando una pésima catadura y una bajeza moral extraordinarias. Por otro lado, se levanta acta del progresivo abandono de tales ofertas por parte del electorado que se siente engañado y se cansa, como un niño, del juguete que le entusiasmó en un momento, pero que ya no le entusiasma. En otras palabras, y publicadas hoy, pésima oferta electoral y consiguiente debilidad de su electorado. Léanse con detenimiento (además, están bien escritos) y se verá lo complicado que lo tienen los secesionistas catalanes después de tanto desmán que el electorado les hará pagar quitándoles el voto.
¿Seguro? Pues no tanto, si hay que hacer caso a las problemáticas encuestas electorales que resumía el periódico madrileño El País y publicaba también hoy
Encuestas elecciones Cataluña
Una vez más, hay que levantar acta de la disparidad de criterios a la hora de proporcionar un diagnóstico político de una situación, en este caso la catalana, pero que puede extrapolarse a otros muchos contextos. Suponiendo que ambos enfoques se correspondan con la realidad (que propiamente no se sabrá hasta que se discutan -porque igual no se aceptan- los resultados electorales más o menos reales), es obvio que se está eligiendo una parte de la misma sin percibir la "otra" parte. Y es que, con frecuencia, opinar no es necesariamente analizar. Encima, analizar puede hasta ser mal visto como nefasta "equidistancia" en un momento en el que hay que tomar partido... que solo afecta a los ya creyentes, confirmándoles en la fe. Los votantes del "independentismo" (los secesionistas) siguen pensando como pensaban y los votantes del "no independentismo" (los unionistas) también. Probablemente incluso con más fe que antes, sobre todo los primeros al sentirse atacados por los segundos, representados por el gobierno de Madrid.
(Añadido el 25: el segundo de los artículos que cito sí tiene una relación con las encuestas ya que si bien el porcentaje de secesionistas se mantiene relativamente constante, no así su distribución interna ya que Esquerra Republicana estaría creciendo a costa del PDeCAT que se presenta como JxCat, Junts per Catalunya -muy juntos no parece que vaya este sector, pero esa es otra-. Lo que sí parece constatable es que se mantiene la polarización -no solo división- en la sociedad catalana y algo ha tenido que ver también el gobierno central)
(Añadido el 26: hoy publica El País otra encuesta sobre intención de voto en Cataluña. Advierto que debe ser tomada con cautela. No es por la intención del tratamiento periodístico que se da a los datos sino por los problemas que tienen, desde un punto de vista "técnico", los datos mismos. Por supuesto que no se pueden hacer predicciones a partir de fotografías del momento. Pero es que incluso esa fotografía es problemática ya que no es fácil atribuir los indecisos, los que todavía no han decidido su voto, a una determinada opción o a otra: no hay antecedentes que puedan usarse con soltura para eso que llaman "la cocina", la traducción de indecisos en votantes mediante criterios y algoritmos variados que tienen en cuenta identificación, voto anterior, simpatías y cosas por el estilo. Hay, además, mucha incertidumbre sobre qué van a hacer los nuevos electores que son, a lo que parece, los que pueden dar un vuelco a favor de los independentistas. Y, por supuestísimo, incluso si esta intención de voto, con los márgenes de error de toda encuesta a muestreo, es correcta, no significa necesariamente que su porcentaje coincida con el porcentaje de escaños obtenidos. En la legislatura dimisionada por el 155, los independentistas tenían mayoría de escaños pero no mayoría de votos. Cosas del sistema electoral)
(Añadido el 30: los problemas con los resultados de las elecciones del 21 de diciembre ya han comenzado. Era previsible.
(Añadido el 1º de marzo: Tomado de un divertido artículo contraponiendo "smart" y "dumb":
As Cathy O’Neil, author of Weapons of Math Destruction, pointed out, “Algorithms are just opinions expressed in math.”
Probablemente, la "cocina" también. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Gibraltar

Lo veo en el Guardian antes de haber tocado la prensa española que supongo que no dirá nada al respecto. Y no dirá nada, primero porque lo que cito se basa en una fuente no determinada del gobierno español (alguien lo ha dicho y eso es gratis). Segundo, porque los periódicos españoles seguro que se dedican a otros asuntos, lejos de aquel franquista "Gibraltar español", ahora más ocupados con "el cupo", el 21-D o "La Manada". Tercero, porque es verosímil, aunque el gobierno británico haya puesto el asunto dentro del paquete que se negocia. Al fin y al cabo, el Brexit, si nada cambia (y mucho va a cambiar) afectará al estatus del Peñón, aunque el gobierno inglés tiene asuntos más espinosos que resolver, como es la frontera con Irlanda.
Son interesantes estos irredentismos que siguen la Italia irredenta de finales del siglo XIX. Son Estados que reivindican la "propiedad" de territorios externos basados en geografía, historia, lengua o lo que haga falta. Gibraltar es un caso. Pero, queridos españoles, Ceuta (Sebta) y Melilla son otro. Los reivindica Marruecos. Y, de nuevo los ingleses, las Malvinas para los argentinos y las Falklands para los británicos son uno más. Por lo general, empiezan con (o producen posteriormente) violencias y el recurso a lo que digan sus habitantes depende de lo que prevean los más poderosos en la relación (si "tenemos" mayoría, hay referéndum; si no, no). Algunos de estos irredentismos dan paso a independentismos, como es el caso del Polisario en el Sáhara que fue español y ahora es marroquí.
Mientras lo que esté en juego sea el honor del Estado que hace la reivindicación, la cosa se puede torear. Si hay intereses petroleros o mineros o financieros, la cosa se complica.
(Añadido después: encuentro en un periódico español, El Mundo, una noticia sobre el Brexit que trata del plan de contingencia por si no hay acuerdo con Bruselas. Lo malo de estos "exit", también el de momento frustrado de Cataluña, es que cuestan dinero)

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Desde Rusia sin amor

Escribo pensando en las dificultades de conocer los hechos a través de declaraciones políticas interesadas. El caso extremo sería lo de Rusia si nos atenemos a las del presidente Trump reconociendo la participación rusa en las elecciones estadounidenses de hace un año, negándola después dándole la razón a Putin y acabando en el punto de partida, o sea, reconciéndola. Jeff Session, fiscal general, ha dado seis versiones diferentes al respecto. Otros afirman, categóricamente, que sí que ha habido relación Trump-Rusia mientras otros afirman que “tal vez” la ha habido. Algo semejante parece suceder con la participación rusa en la campaña del referéndum catalán que podría extenderse a la actual campaña electoral de cara al 21-D.
Cuando se consideran las declaraciones al respecto, uno se da cuenta de que depende de a quién beneficie el asunto: si me beneficia, creeré una cosa; si me perjudica, supondré otra. Hay, pues, muchas posibilidades frente a hechos a los que me estoy refiriendo.
La primera y más evidente, es que sean casos (ambos) ciertos. Cabe preguntarse entonces por qué se han producido. El caso catalán podría tener dos motivaciones que no se excluyen: aportar justificaciones para las andanzas rusas en Crimea y debilitar todavía más a la renqueante Unión Europea que, además, ya tiene sospechas (insisto: sospechas) de participación rusa en la campaña del Brexit y en las sucesivas elecciones alemanas. Debilitar al “enemigo” mediante noticias falsas difundidas masivamente en las redes sociales podría haber sido también una motivación activa en el caso estadounidense. Se trataría, con todos los respetos para los entusiastas de estas nuevas tecnologías, de su uso en una nueva forma de guerra, la ciberguerra (que incluye también la piratería y el bloqueo de ordenadores importantes para el “enemigo”).
Pero supongamos que no son ciertas esas sospechas. ¿Qué puede ser entonces? Pues lo primero que viene a la mente es una maniobra distractiva por parte de los afectados por esa intervención, sea el gobierno de Madrid o el de Barcelona. En política se usa más de lo que se cree mientras se está dispuesto a pagar precios relativamente altos con tal de apartar la atención de asuntos todavía más complicados y, sobre todo, que afectan a los intereses de los que deciden, es decir, políticos en activo y sus grupos de estudios
Los informes de estos últimos no necesariamente responden a los hechos, pudiendo estar redactados para legitimar las tomas de posición o las decisiones de “la parte contratante”. Además, siendo la realidad tan compleja (y más en estos campos internacionales, incluso más complicados que los locales), es fácil hacerlo respetando cuidadosamente los hechos: basta elegir los que encajan y desechar los que no convienen. Al fin y al cabo, hablar con secesionistas y unionistas es hablar con dos formas de elegir datos y presentarlos de una manera relativamente coherente como para ser creídos y convertirse en legitimación de actitudes previas y sus comportamientos consiguientes.
Otra posibilidad es que se trate de encontrar un chivo expiatorio sobre el que cargar todas (o gran parte de) las culpas por lo sucedido. Es un mecanismo que también puede suponerse: se trata de una de las formas que hay para conseguir una mayor cohesión entre partidarios, a saber, la de ofrecerles una explicación sencilla y clara que evite la “funesta manía de pensar”. Mucho mejor si, en lugar de esta cabeza de turco, lo que se hace es presentar un enemigo externo: la cohesión del propio grupo está asegurada, sobre todo si todavía perviven inercias derivadas de la Guerra Fría, cuando todo estaba tan claro y todos sabíamos con quién estábamos y contra quién.
Estos extremos posibles (desde la constatación -si es que pudiera producirse- a la manipulación) se aplican también al instrumento que se habría utilizado para tal propósito. No es difícil enhebrar un argumento que “pruebe” la bondad intrínseca de esas tecnologías y su papel en la democratización de sociedades elitistas como las nuestras al permitir que cualquier “anónimo” suelte su bufido. Pero también, como hacía en portada The Economist de hace unas semanas, llamar la atención sobre la amenaza para esa democracia que suponen esos nuevos instrumentos de comunicación. Entre una y otra posibilidad, la constatación de la debilidad de Estados, “naciones” o empresas (estas últimas tienden a negarlo, obviamente) hechas vulnerables precisamente por lo que se suponía iba a fortalecerlas. No hace falta que sean rusos que se entretienen con esos juegos ni siquiera estar a sueldo del Kremlin y sus ambiciones internacionales. Convendría algo más de “duda metódica”.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Incertidumbre

Para los españolitos venidos al mundo (les guarde Dios), la cosa va de Cataluña y sus elecciones autonómicas del 21 de diciembre. Los resultados podrían ser muy parecidos a los que llevaron al ahora suspendido parlamento: mayoría de escaños, pero no de votos, para los secesionistas, con algunos ajustes internos. Pero entonces, ¿qué? No resulta fácil de predecir más allá de que, suceda lo que suceda, cada cual echará las culpas al otro, como ha sucedido con la Agencia de Medicamentos que no ha ido a Barcelona, cosa que los secesionistas achacan a las políticas represivas del gobierno central (unionista por definición y entusiasmo) y los unionistas a las políticas separatistas del gobierno catalán (secesionista con entusiasmo más o menos simbólico aunque no por definición, visto lo visto). Para muchos observadores suficientemente equilibrados, cómo se resuelva la crisis catalana (que va para largo) tendrá un impacto más que perceptible en la crisis general de la democracia española y sus posibles salidas (más de lo mismo, nueva constitución, arreglillos presupuestarios etc.). Y también en la Unión Europea. Incertidumbre, pues.
Pero no es la única aunque no vaya a ser la que más afecte a la renqueante Unión Europea. La más espectacular sigue siendo el Brexit, que sigue sin solucionarse mediante acuerdos razonables entre las partes (caveant catalani). Tampoco aquí es fácil hacer pronósticos sobre los resultados que hasta podrían incluir una retirada del Brexit si el acuerdo final (problemático como digo) se lleva al parlamento y allí se rechaza mayoritariamente. Ni visos de acuerdo, aunque ya haya fecha simbólica (esto de los símbolos comienza a ser cargante) para el "exit", ni, en su caso, pronósticos sobre los pasos siguientes a tal hipotético acuerdo. Incertidumbre, pues.
Pero hay más. En este proceso bastante generalizado de fragmentación de los electorados, le ha tocado a Alemania, motor y director de facto de la Unión Europea, tener los problemas que ya tuvo España hace poco: la dificultad de organizar gobiernos mediante coaliciones de agua y aceite incompatibles. No se rechaza la posibilidad de nuevas elecciones (como también sucedió en España) ni un acuerdo in extremis como el que pide el Presidente alemán. En el caso de las elecciones, no se excluye la posibilidad de que la gente vuelva a votar como han votado en estas últimas elecciones con lo que estaremos donde estábamos. Ni faltan los moderadamente optimistas, todo hay que decirlo.
Una salida anunciada (la británica), una salida amenazada (la catalana) y un país con gobierno en funciones (el alemán) no es el mejor cóctel para sentirse seguro. Solo hace falta que algunos secesionismos europeos aprovechen la debilidad del sistema para buscarse la vida por su cuenta y algunas elecciones fragmentadas más y ya tenemos claro de qué va a ir el futuro: de más incertidumbre. Y dicen que la inversión económica huye de la incertidumbre: el dinero no tiene patria y es miedoso, por mucho que mande.

martes, 21 de noviembre de 2017

Dos noticias nucleares

Palabras. El tratado prohibiendo las armas nucleares fue firmado por 122 países y fue celebrado ampliamente incluso viendo que ni siquiera Holanda (que tiene armas nucleares estadoundienses en su territorio) lo firmaba. Y, por supuesto, no lo firmaba el gobierno de los Estados Unidos arguyendo la amenaza que supone Corea del Norte. Nada que decir sobre Israel y, en particular, sobre India-Pakistán, su conflicto fronterizo y el riesgo de escalada siendo ambos países potencias nucleares (y que lo fueron con apoyo de los Estados Unidos). El Reino Unido ni siquiera asistió a las discusiones diplomáticas más o menos bizantinas. 
Hechos. La otra noticia recoge lo publicado oficialmente por en el Congreso de los Estados Unidos y se habla de una cifra de gasto en el armamento nuclear que asciende a 
$1.2 trillion in all. Even spread over three decades, that’s a big investment.
 Algo más de un billón de dólares en tres décadas que, al año, sería suficiente para cubrir la mitad del presupuesto militar ruso, varias agencias de protección del medioambiente y varios muros contra la frontera con México. El arma nuclear se "normaliza".
Ergo. Parece claro que, si supieran francés, los gobernantes estadounidenses podrían decir, ante el tratado firmado por otros, cela ne me regarde pas. Es el problema de estos tratados internacionales que se dejan a la buena voluntad incluso de los firmantes y este no es el primero que queda en agua de borrajas. Así de racional es la especie (o raza) humana.

lunes, 20 de noviembre de 2017

“El nacionalismo es veneno”

Así se titulaba ayer, citando al entrevistado, la entrevista a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, anterior miembro del impoluto gobierno de Luxemburgo, país por encima de toda sospecha. Es obvio que si una cosas así la dice un alto cargo, tiene que ser así. Para algo mandan. Pero vayamos por partes.
Primero, en qué consiste esa ideología llamada nacionalismo. Estas serían sus dogmas (es decir, afirmaciones sobre la realidad que no tienen necesariamente base empírica alguna):
1.- "El mundo tendría que estar dividido en tantos Estados cuantas naciones componen la humanidad", según se decía en 1870. En consecuencia, los Estados deben estar formados por pueblos homogéneos cultural, lingüística e históricamente que llamamos naciones y que ocupan un territorio claramente delimitado. Todo individuo pertenece a una de ellas y sólo a una.
2.- Las naciones tienen intereses políticos propios y diferencia­bles, entre ellos el de su supervi­vencia como tales y no pueden sobrevivir si no consiguen llegar a ser Estados. Esos intereses son independientes de cualquier otro criterio de desigualdad social. En particular, son independientes de las clases sociales de forma que, bajo la nación, "todos somos uno". No hay derechas ni izquierdas cuando se trata de definir los intereses de la nación.
3.- La primera lealtad del individuo es hacia la nación en la que toma cuerpo su herencia cultural e histórica. Es deber del individuo, por tanto, defender la integridad territorial de la nación y promover su independencia y plenitud territorial redimiendo los territorios que pudieran haber sido perdidos.
4.- La nación es el origen de todo poder político ya que en ella reside la soberanía. La nación expresa su auténtica naturaleza siendo autónoma, soberana, independiente y sólo los que hablan en nombre de naciones coherentes -y sólo ellos- tienen derecho a gobernar Estados soberanos.
Segundo, a qué territorios se refiere dicha ideología, porque pueden ser sub-estatales ("naciones" a la búsqueda de su Estado perdido) o estatales (Estados a la búsqueda de su "nación" perdida). Es la vieja pelea desde que, en el siglo XIX aparece el proyecto político nacionalista, aunque 1789 puede ser una de sus fechas de nacimiento.  Pero hay un tercer territorio, relativamente nuevo, a saber, el de la Unión Europea (a la que se la llama "Europa" como si los suizos o los noruegos no fueran europeos). La idea de inventar un nacionalismo (todos los nacionalismos son inventados) para la Unión Europea no es nueva y parece que la multiplicación de los otros nacionalismos (los estatales por supuesto y sobre todo, pero en particular los visibles y audibles sub-estatales como en Cataluña, Escocia, Padania, Córcega, los dos de Bélgica) lo han hecho revivir y uno de sus trucos es, como buen nacionalismo, el de encontrar un enemigo sea interno (los secesionismos sub-estatales) como externo (desde Rusia sin amor hasta los enzarzados en pelea por la hegemonía mundial, o sea, USA y la China). Como eso no basta, se recurre a reconocer los daños causados por las políticas austericidas y proponer remedios en el pilar de derechos sociales, como ha sido el caso de la reunión de Gotemburgo reciente. Los buenos deseos son los más apropiados para fomentar esa actitud de aceptación ante los que "hablan en nombre de una nación coherente" como la europea. Eso sí, hay problemas que ya se reconocían hace un par de días después de desgranar esas "medidas para reparar el daño de la crisis" (que mejor sería reconocer el daño causado por las políticas puestas en práctica desde ese mismo gobierno), a saber: "El primer reparo a este anuncio (de buenas intenciones) de ayer es que las medidas no serán vinculantes". ¿Brindis al sol? ¿Nacionalismo frustrado? ¿Renuncia al nacionalismo para que no sea veneno? Se verá. Mientras no sean leyes de obligado cumplimiento, todo queda en buenas intenciones.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Doble rasero

1. La resolución 242 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el 22 de noviembre de 1967, instaba a Israel a abandonar los territorios ocupados tras la Guerra de los Seis Días. Hasta hoy.
2. El despacho de la CNN comienza diciendo:
The Trump administration put the Palestine Liberation Organization on notice Friday that it will close the group's office in Washington if the Palestinians don't get serious about peace talks with Israel, State Department officials said.
3. Evidente: los que tienen portarse bien en las conversaciones de paz palestino-israelíes son los palestinos. Si no, les cierran la delegación en Washington. Y de los territorio ocupados, ya hablaremos otro día que tengamos tiempo y no nos urja este asunto de la delegación en Washington. El punto 1 no tiene efectos; el punto 2, sí.
4. No me extraña que haya quien diga que Naciones Unidas es el club de opinión más caro del mundo. Obvio: no pueden sancionar a los que incumplen sus resoluciones, a no ser que los díscolos sean muy periféricos.El que tiene padrino, se bautiza.
(Añadido el 20: otro caso de doble rasero, a saber Israel y Corea del Norte)

sábado, 18 de noviembre de 2017

Tiroteos masivos: conocer es comparar

Un buen trabajo intentando entender los tiroteos masivos en los Estados Unidos que adjunta este gráfico:
Sencillamente, compara con países en los que se hayan producido tales tragedias y saca sus consecuencias a propósito de los Estados Unidos. Los países son El Salvador, Yemen y Noruega, bien elegidos por su situación geográfica, pero, mucho más, por las diferencias entre ellos en lo que respecta a estos asesinatos en masa.
"Las armas no matan; matan las personas", decía el presidente Reagan para darle la razón a la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el poderoso lobby a favor de una lectura particular de la Segunda Enmienda a la Constitución que dice que "Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido". 
Pero es obvio que su disponibilidad ayuda para que otros factores (culturales, sociales, económicos, militares) entren en juego y produzcan hechos como los que se recogen en el artículo que cito. Otros estudios comparados (en este caso, de 171 países) parecen demostrarlo.
(Añadido el 20: No había visto el ejemplar de The Economist del 11. Su gráfico es mejor que el que reproduzco arriba:

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sanciona que algo queda

La Unión Europea se ha apresurado a seguir los pasos de su dirigente, los Estados Unidos, y ha anunciado una lista de sanciones contra (el gobierno de) Venezuela. No hace falta saber quiénes serán los más afectados por tales medidas y más en un país que atraviesa las dificultades económicas que atraviesa y que podría ser salvado ¡por Rusia!
Su petróleo no es muy bueno y, encima, con problemas de financiación. Su política de "ayuda fraternal" a otros movimientos o partidos (lo de Podemos es casi un mantra por parte de los contrarios de estos) no parece muy desestabilizadora del "orden" mundial (es decir, de la jerarquía general que tiene una cabeza, una corte inmediata, unos intermedios y unas periferias, todo ello con nombres y con sus desórdenes internos ya que la jerarquía no es tan nítida ni es aceptada por todos los gobiernos que aparecen en la lista -británica, por supuesto, y con su special relationship-).



La "defensa de la democracia" parece un buen argumento, sacando a relucir sus elecciones y sus presos políticos.
Y lo sería si se mantuviese después de leer este reportaje sobre Zimbabwe y las andanzas allí de Robert Mugabe, los muertos producidos y las detenciones llevadas a cabo, coronadas por una elecciones de partido único y un golpe de estado algo peculiar mientras su población se enfrenta a condiciones de vida peores que las venezolanas. Los argumentos retóricos de la UE se aplicarían con mucha más razón al país africano que al latinoamericano, pero... uno no da para todo, aunque diga tener responsabilidades mundiales. No tiene más remedio que elegir. Eso sí, callando los verdaderos motivos de la acción y contando cualquier historia al respecto.
(Añadido el 19: otro candidato para que la Unión Europea, defensora de la democracia, diga algo y es Uganda. Por casualidad he visto este artículo. Ya puestos, podrían decir algo sobre Obiang y Guinea
Para hacerse una idea más general, este el el último mapa que ha hecho la EIU -del The Economist- a partir de 60 indicadores:

Se puede ampliar aquí y ver, por ejemplo, que Guinea Ecuatorial y Arabia Saudita están entre los 10 peores países. Venezuela, comparativamente hablando, tampoco es que esté tan mal)


jueves, 16 de noviembre de 2017

Una cosa es predicar...

...y otra dar trigo. Una cosa es estar en la oposición, donde uno puede decir lo que le venga en gana (es gratis y puede darle votos entre los despistados) y otra cosa es estar en el gobierno, cuando uno tiene que decidir sobre cosas muy, pero que muy concretas, con el evidente riesgo de perder votos (o la posibilidad de ganarlos si se trata de adular al respetable) o producir cismas internos entre los que, al no tener tanto poder como los líderes, recurren a la vieja ideología y la comparan con lo que su partido está haciendo obligado por las circunstancias (los hechos son tozudos). La situación del partido se agrava si un sector (y más si está en el poder -porque hay poder dentro del partido) decide sostenella y no enmendalla, seguir diciendo (y ahora haciendo) lo que formaba parte de sus principios fundamentales de su movimiento.
A pocos kilómetros de mi pueblo ha habido un caso parecido, pero el que me ha llevado a escribir estas líneas es el los Verdaderos Finlandeses, partido tildado de "populista", en el gobierno y sufriendo una dolorosa (porque debilita) escisión interna que tanto me recuerda asuntos locales.
Ya sé que no es lo mismo. De entrada, el lugar en el que estoy pensando tiene menos habitantes que Finlandia. Después, los fundamentalistas son los que han dejado el gobierno local. Finalmente, me reservo la opinión (no necesariamente positiva) sobre el alcalde mientras no puedo decir nada sobre Finlandia (nadie da lo que no tiene). Puestos a comparar, podría hacerlo con el cansino tema de Cataluña, pero no estoy para esos juegos a estas horas.
La lección es sencilla: conviene aplicar un coeficiente corrector a las propuestas de la oposición si se quiere ser benévolo, pero reservándose la posibilidad de que la cosa pueda ser peor y que, efectivamente, intenten ponerlas en práctica. Ahí sí que se puede aplicar a los programas electorales que se van a anunciar a grito pelado para las elecciones del 21-D en Cataluña. Si la "duda metódica" que predicaba Descartes tenía algún sentido en sus tiempos de oscurantismo e ilustración, no te digo ahora, en tiempo de mentiras (llamadas púdicamente "postverdad") y manipulaciones (llamadas pedantemente "fake news").

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Las cloacas de la sociedad

La frase sugiere que se encuentran abajo, en los llamados "bajos fondos". No es del todo exacto. Las cloacas también se encuentran arriba como lo están mostrando los sucesivos casos de abusos, robos, estafas, fraudes fiscales, desfalcos, timos que han poblado los medios y las redes en estos años españoles. No es solo España ni es solo ahora. Vaya lo que no es más que un supuesto casi sin tocar a Cataluña, ni solo “Papeles” de “Panamá” o “Paraíso”.
Las cloacas de arriba son una constante en la historia. No todos los allí situados son ladrones, pero haberlos, haylos. No tienen nada que ver con el "mercado", la libre competencia y demás fábulas que se explican en las facultades de economía (a veces ideología con fórmulas matemáticas, como decía el economista Varoufakis) y que solo se aplican a las PYME.
Dichas cloacas guardan alguna relación con las cloacas de los bajos fondos: contrabando de armas y personas, narcotráfico, comercio ilegal en general y, ahora, corrupción a gran escala (la corrupción dinosaurio, no la corrupción mosquito que es cosa de los intermedios).
Las cloacas de arriba aparecen con más fuerza (en países centrales, no sé si se aplica a los periféricos) en momentos de crisis, de pánicos bancarios, depresiones económicas. Pienso en la Gilded Age en los Estados Unidos entre 1878 y 1889. O en los "turbulentos años 20". Casi se puede decir que, a río revuelto, ganancia de pescadores. Pero hay más.
Es difícil sustraerse a la impresión de que estas explosiones y exposiciones de la cloaca superior tienen que ver con momentos de aumento de la desigualdad social. Algunos, situados en la cúspide de la escala social, suponen que "allá abajo" o no se van a enterar o no tienen capacidad de reaccionar ante sus latrocinios. Se sienten inmunes y, por tanto, actúan en consecuencia. Saldrán impunes. Casas reales, familias de financieros (como los Pujol en Cataluña o los Rato en España), sagas de empresarios estarían en este apartado.
El comportamiento de esa cloaca no creo que extrañe mucho a sus compañeros de clase social. Se trata de caballeros, lo hacen con estilo y, a veces, reparten su botín con otros de su mismo estatus. Tampoco tiene que extrañar a los bajos fondos, la otra cloaca. Hay una alianza que va mucho más allá que la supuesta "conciencia de clase" que, aunque no venga en el manual marxista de catecismo, es más frecuente "arriba" que "abajo" (para “los de abajo” se deja el nacionalismo, eso de que estamos todos en el mismo bote y que debemos ajustarnos a nuestras posibilidades)
El lenguaje de ambas cloacas tiene elementos en común. La corrección (lingüística, de buenas costumbres y de "educación") se deja para los mindundis en ascenso y, en general, para los que se encuentran entre ambas cloacas. En privado abundan, en las cloacas, las groserías y los comentarios del tipo "quisiera ser tu támpax" con que el heredero del trono del Reino Unido -no sé si llegará a reinar, pero esa es otra historia- dirigía por teléfono a su amante, que todavía no era su esposa según la ley. En público, utilizan su "educación" como un "consumo ostensivo" más con el que marcar las distancias con el resto de los mortales, mindundis sometidos al imperio de la ley. 
Por eso son curiosos los casos en los que estos comportamientos salen a la luz y son perseguidos policial y judicialmente. ¿Chivos expiatorios, quizá, para cambiarlo todo para que todo siga igual? Es posible. Pero no lo sé y, para mi desgracia, es eso precisamente lo que hay que explicar: cómo es posible que comportamientos que forman una constante en determinados grupos sociales solo salen a la luz de vez en cuando y en manadas. Entre el ruido generado por varios escándalos y el ruido generado por los escándalos de la ola anterior, hay silencio. Pues eso es lo que hay que explicar: las olas. Los silencios son fáciles de entender: aunque no parece que sea cierto que "la ideología dominante es la ideología de la clase dominante", sí es razonable suponer que los que mandan, además del "interés general" tienen el interés propio y "después de mí, el diluvio". Tal vez, entonces, no sean un tipo particular de chivo expiatorio: se trata de impedir que el resorte se estire tanto que acabe rompiéndose. Y eso, para esa cloaca, sí que sería grave. Así que habrá que echarle carroña a las supuestas fieras para que se entretengan y no vean lo anterior.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
“Regift the bicycle, Charles, but put this in my Panama pile.”
(Todavía hay clases: véase lo que hicieron algunos miembros de un cuerpo militar de élite estadounidense con el compañero que descubrió sus manejos ilegales con el dinero. O, también, las andanzas de mindundis que no llegaron al nivel de los del "Paraíso"
Emir Sader, desde el Sur, se refiere a los paraísos fiscales como "prostíbulos del capitalismo". Creo que el problema es algo más que "paraísos fiscales"
Bernie Sanders, desde el Norte, habla de enfrentarse a la "oligarquía global")

Secesión sin acuerdo

Es una hipótesis: que el Reino Unido deje la Unión Europea en la fecha ya decidida, pero sin haber llegado a un acuerdo sobre los numerosos detalles que toda secesión comporta. Se puede, dicen, gestionar los flecos económicos. No sería fácil, pero tampoco imposible, aunque la "transición" podría ser dolorosa para los británicos más vulnerables. Pero lo que saltaría por los aires (casi sin metáfora) serían los acuerdos policiales, intercambio de información y sincronía de acciones contra el terrorismo. Sería, dicen en el texto que cito, catastrófico para la seguridad del continente en general y del Reino Unido en particular (todo ello sin contar con la cuestión irlandesa, que podría inflamarse). No es el único en plantear este problema. El Kremlin estaría encantado, si es verdad eso que dicen de que han participado en este proceso. No son omnipotentes, pero en algo sí que han podido colaborar.
Abre las carnes escuchar a secesionistas (en este caso catalanes) diciendo que no estaban preparados para enfrentarse a los problemas de la secesión y, peor todavía, que tal vez la secesión, en el momento del referéndum del 1-O, era imposible (Es una razón para alegrarse por que no se haya declarado la república más allá de lo "simbólico": habría sido un desastre). A buenas horas mangas verdes, a no ser que ahora esta sea una nueva forma de engañar y sea solo cuestión de revisar los plazos sin cambiar nada más, ni siquiera una "leva en masa" para los enfants de la patrie. Recurrir a la "violencia del Estado (central)" para explicarlo todo, tampoco es que solucione problemas excepto para los ya convencidos que, así, ya se quedan tranquilos y no hacen cuestión de si fueron engañados o no. Lo de la violencia lo podemos dejar para otro momento. Y lo de Rusia, también.
Los paralelismos con el Brexit me siguen pareciendo fascinantes. Pero, cuidado, comparatio non tenet in omnibus, comparar no quiere decir que ambas situaciones sean idénticas: no lo son. Pero mirando a una es posible hacerse preguntas sobre la otra. Tal vez sin respuesta. Pero en un contexto en el que la demanda más fuerte es hacia respuestas claras y distintas, cosa harto peligrosa no solo para el conocimiento sino también para la política, más vale hacerse preguntas, aunque no tengan respuestas, que dar respuestas sin hacerse preguntas.

martes, 14 de noviembre de 2017

Amenaza a la democracia

Una cosa es interferir en unas elecciones (como Theresa May dice) y otra es amenazar al sistema democrático mismo (como titulaba The Economist). En el leader de este último (4-10 noviembre)  también se hablaba de la interferencia rusa en la crisis de Cataluña (ya me he referido a este tema en otras ocasiones recientes).
En estos asuntos, siempre es difícil separar la realidad y los chivos expiatorios, cosa todavía más clara en el caso de los Estados Unidos y las oscilantes afirmaciones de su presidente a propósito del papel jugado por "Rusia" o por "Putin" en los asuntos internos estadounidenses. Se afirma, se niega, se afirma y así sucesivamente. Alguna vez se habrán referido a la realidad, pero no es tan sencillo decidir en qué momento se estaban refiriendo a la "rugosa realidad" y en qué momento se estaba echando balones fuera o buscando un culpable externo de todos los males internos (cosa particularmente útil para aglutinar a los seguidores, como sabe todo buen nacionalista -y todos, de una forma u otra, lo son-). No sería de extrañar que la reacción de la Unión Europea sobre esa posible interferencia esté en la misma línea.
Pero, insisto, sí parece claro que si ya había razones para ser algo apocalíptico sobre el papel de las nuevas tecnología en general y las de la información en particular, las sucesivas afirmaciones sobre el papel de las redes sociales, sus trolls, fake news, zombis y robots hacen pensar que las viejas manipulaciones electorales (prometer en campaña es gratis y manipular es fácil) que ya eran una amenaza a la democracia (gobierno de el pueblo, por el pueblo, para el pueblo, suficientemente informado y libre para expresarse sobre alternativas) ahora lo son mucho más. 
Es penoso que gobiernos mentirosos acusen a otros de no mentir en la línea de lo que les interesa a aquellos. Obvio: hay manipulaciones buenas (las que van en la línea de los propios intereses) y manipulaciones malas (las que van en contra). Pero esa es la mayor amenaza a la democracia en mi opinión. Estos medios solo lo facilitan. Por ejemplo, introduciendo las propias mentiras en las redes.
(Añadido el 20: reflexiones sobre los elementos que recuerdan no solo a Orwell sino también a Huxley en sus distopías: Gran Hermano político o empresarial y creencia en que se es libre cuando no se es. Y, en la misma línea, reflexiones sobre la ignorancia básica de quienes han producido esta posible distopía. Y otra más sobre la economía digital y el estado policía ante una posible crisis inminente)

lunes, 13 de noviembre de 2017

Nacionalismo farsante

Porque, encima, no es una lucha por la (supuesta) nación, sino una búsqueda de poder para la cúpula del partido mentiroso. Por supuesto, hablo de los Estados Unidos o, mejor, cito a Joe Biden. Si hablara de las Españas, citaría a Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, aunque alguien tendría que hablar, en la línea de Biden, del españolismo.
Lo dicho no quita para nada la buena voluntad de los creyentes de buena fe en este peculiar tipo de religión que son los nacionalismos. Simplemente, señala la posibilidad de que haya quien se aprovecha de ellos. Como en las otras religiones.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Y al echar la vista atrás

Esto escribía el príncipe Carlos, heredero del trono de Inglaterra, en 1986, según cuenta Ha'aretz, periódico israelí:
"I now appreciate that Arabs and Jews were all a Semitic people originally and it is the influx of foreign, European Jews (especially from Poland, they say) which has helped to cause great problems. I know there are so many complex issues, but how can there ever be an end to terrorism unless the causes are eliminated? Surely some U.S. president has to have the courage to stand up and take on the Jewish lobby in U.S.? I must be naive, I suppose!"
El uso de "judíos extranjeros" y "lobby judío", parece que sigue sin gustar. Pero el periódico también incluye un artículo (para subscriptores) sobre la Declaración de Balfour (1917) que titula:
Balfour Declaration Centennial Wasn't About Israel or Palestine. It Was About U.K.'s Delusions of Grandeur
Dejando de lado el vocabulario y el reconocimiento inicial de que no se puede ser antisemita si se sabe que árabes y judíos son igualmente semitas, dan que pensar. Inmigración de judíos a Palestina, consideración de las causas del terrorismo, papel de los Estados Unidos y de AIPAC y enfoques sencillos para entender cuestiones complejas.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Átomos Sin Fronteras

El mapa, para finales de este septiembre, no es un mapa político de Europa, sino de los niveles de rutenio-106, que no sé lo que es, pero que sé que es radioactivo. Y creo que uno se puede fiar de la fuente, aunque su fecha sea de noviembre, muchos días después de su detección (está claro que no hay que asustar al personal).
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El origen (ese puntito rojo) podría ser el lugar de partida: una repetición, a escala menor, de lo que fue Chernobil, que tampoco conoció fronteras ni pasaportes, por más que su origen fuera humano. Los niveles, ahora, no son como para preocuparse. Además, por lo menos en Francia, ya no se detectan, así que ya se puede hablar de eso con tranquilidad, aunque se puedan leer titulares y reportajes como este.
No lo cuento, pues, como un truco más para asustar al personal con catástrofes terribles, sino como un medio de mostrar lo relativamente frágiles que son esas fronteras por las que hay gente que está dispuesta a dar su vida envuelta en sus respectivas banderas. No hay fronteras para esto como no las hay para los problemas medioambientales globales, llámense como se quieran llamar (cambio climático, calentamiento global, pertinaz sequía o "condiciones meteorológicas inusualmente adversas" como se decía en la extinta URSS para explicar las huelgas de brazos caídos de los mujiks). Pero que sea la primera noticia que tengo del asunto, no deja de dejarme perplejo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Apocalípticos, integrados y más

La actitud ante las nuevas tecnologías, en particular las de la información, podía ser, como era ante la cultura de masas, de total rechazo ante los terribles males que podía producir (por ejemplo, en el empleo) y la de la aceptación tranquila de quienes saben que las revoluciones tecnológicas, aunque hayan tenido siempre sus "ludditas", sus destructores de máquinas, siempre acaba asentándose y generando nuevas posibilidades. En mi opinión, faltaba una tercera actitud: la de los entusiastas, siempre dispuestos a ver un mundo de insospechadas oportunidades, todas positivas, en esas innovaciones.
Como toda clasificación de cosas humanas, las diferencias son muy claras sobre el papel (o sobre la pantalla), pero ya no son tan nítidas cuando se baja a la rugosa realidad. Por ejemplo, ¿qué pensar sobre la posible intervención rusa en el independentismo catalán?
Ante todo, desconfiar de esta nueva tendencia a achacar al Kremlin (o a sus aledaños) todo lo que haga falta. En los Estados Unidos saben bastante de eso y, por lo que digo, los de la Unión Europea les van a la zaga. Pero supongamos que sí, que su máquina de propaganda está interviniendo en la dirección geopolítica que más puede interesar a los políticos rusos, desde debilitar a la potencia hegemónica a debilitar sus vecinos inmediatos, siempre contando que hay dinero y energía de por medio, pero también sistema militar (la OTAN, claro).
Esas nuevas tecnologías, ¿son fuente de mal o de bien? Si lo que dicen los que piensan que Moscú (esta vez no es "el oro de Moscú" sino "el hackeo, pirateo, trolls y bots de Moscú") es cierto, ¿no dependerá de que uno sea independentista catalán o no para acetar o rechazar tal intromisión? Obvio que si me ayudan en mi porfía política, bienvenida sea esa ayuda, pero si van en mi contra, son unos malvados metomentodo. En las Españas y en USA, por lo menos. Si creemos a los preocupados europeos, también en la UE, donde hay euroescépticos encantados con debilitar a la Unión y europeístas confesos dispuestos a defenderla.
Claro que se puede generalizar y preguntarse por las nuevas formas de manipulación. Pero ahí es el problema no es nuevo (la manipulación). Lo que es nuevo son los medios que se utilizan.
Creo que, visto lo visto, lo sensato es reconocer lo que de acertado tienen las tres actitudes ya que cada una encuentra elementos en la realidad que pueden ser verificados o podrán ser verificados en el futuro. En este último lance, hay una operación semejante a la "apuesta de Pascal" que rompe con entusiasmos, resignaciones y rechazos.
Ya sé que eso "no vende". Que lo que vende son los absolutismos a favor de cualquiera de las tres opciones, adoptadas casi como se adopta una religión. Pero así lo veo, dada mi práctica de la demodée duda metódica.
(Añadido el 12: otra versión rebajando los entusiasmos

(Añadido el 15: una buena formulación y análisis: la tecnología es lo que hagamos con ella. Quiénes lo hagan y para qué es, tal vez, más importante que la consideración de las innovaciones como se hacía con la "cultura de masas". Ni revoluciones ni catástrofes: la respuesta está en la sociedad)

jueves, 9 de noviembre de 2017

Invadiendo Venezuela

El artículo termina así:
Trump’s suggestion that the United States could use force in Venezuela may have been impulsive. Governments and citizens in the Americas and beyond took notice anyway, to Washington’s detriment. The last thing the United States needs now is a military intervention that would overstretch its forces and distract it from far more serious threats to its security.
Arriesgado, caro y contraproducente. Hay cosas más urgentes que afrontar desde el punto de vista de una potencia hegemónica con problemas y una presidencia digamos que peculiar.
Son perspectivas razonables aunque los que necesitan de un enemigo exterior para unificar lo interior repitan, de tanto en tanto, lo inminente de tal intervención en la que se mezclarían cuestiones ideológicas (se cita a Cuba) y cuestiones más mundanas como el petróleo y la minería. Lo de PDVSA y CITGO (su filial en los Estados Unidos) parece que no es tanto un anti-régimen (anti-chavismo) sino, de nuevo, a "more serious threats to its security", la de los Estados Unidos, por supuesto.
(Añadido el 10: más asuntos geopolíticos a considerar, junto a cuestiones internas significativas. Una vez más, no consigo entender la política -por llamarla de alguna manera- exterior de la Unión Europea que más parece un súbdito de USA que un aliado. De este último artículo son pertinentes los primeros párrafos. El resto poco tiene que ver con su título)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Diccionario de urgencia

He encontrado varios comentarios en los que aparecen estas palabras. Son textos que tratan de situaciones de conflicto en las que diferentes partes tienen objetivos aparentemente incompatibles entre sí o que son vividos como tales. Esas palabras se usan con toda seguridad y decisión dando por supuesto que todos entendemos lo mismo con esos términos tan importantes y rotundos. Sin embargo, e intentando comprender lo que realmente querían decir, éste sería el sentido que parecen tener algunas de ellas (también llamadas “conceptos”) que me he encontrado en estos días de agitación lingüística.

 Verdad. Conjunto de juicios de intenciones, fantasías y “medias falsedades”. Es la primera baja en un conflicto. De esto se derivan las que siguen.
  Diálogo. Proceso en el cual, en la mejor de las hipótesis y en plan jesuítico, "se entra con la del otro para salir con la propia", pero que, normalmente, solo se defienden las propias inamovibles posiciones, diagnósticos y propuestas. No tiene nada que ver con los diálogos de Platón ni, mucho menos, se refiere a un instrumento para conocer mejor unasunto al aportar las diferentes perspectivas que, por definición, no pueden contener toda la información.
  Mediación. No se trata de que alguien, ajeno al conflicto, busque soluciones al mismo que puedan ser aceptadas por todas las partes implicadas, sino un proceso mediante el cual convencemos al otro de que nosotros tenemos razón y no vamos a dejar de tenerla porque venga un mediador y nos presente otras posibilidades que no coinciden con lo que queremos.
  Línea roja. Línea imaginaria que se traza para separarnos a nosotros, que tenemos toda la razón, de los otros que se equivocan totalmente.
  Democracia. Recuento de votos para llegar a la conclusión de que nosotros tenemos razón. Si no se consigue, se recurre al recuento de escaños. Y si tampoco se consigue porque no hay votos ni escaños, siempre hay un mito que legitime las propias decisiones (el pueblo, la gente, la nación, la clase -obrera, por supuesto-, el sentido común -subrayando lo de común aunque sea increíble-, el propio partido, la ley -ver siguiente definición-). Por eso hay tantas democracias, a saber, democracias populares, directas, nacionales, obreras, representativas o formales. Y seguro que hay más.
  Legalidad. Lo que dicen las leyes que me conviene y que son inamovibles como los mandamientos de Moisés esculpidos en unas tablas de piedra. Si no me convienen, se recurre a la legitimidad. El caso es justificar lo que uno hace. Si las leyes me convienen, son fuente de legitimidad. Si no me convienen, la legitimidad está por encima de la legalidad. La ventaja de la legalidad es que está en los códigos mientras que la legitimidad siempre puede ser objeto de discusión ya que, generalmente, la tenemos nosotros y no la tienen los otros.
  Nación. Los que están de acuerdo conmigo. Los que no están de acuerdo o es que son enemigos ignorantes o practican el auto-odio o son quintacolumnistas o, sencillamente, fascistas o populistas, es decir: no cuentan. Por eso podemos decidir en nombre de la nación, es decir, de los que están de acuerdo con nosotros.
  Soberanía. Fantasía abstracta pre-globalización. Cualquier cosa, según convenga.
 Violencia. Lo que practican los otros. Nosotros o practicamos la legítima defensa o el pacifismo, cosas que, por definición, no son violencia. El problema es que los otros esa defensa y ese pacifismo los ven como violencia.
  Análisis. Selección interesada de aspectos de la realidad que refuerzan la posición tomada de antemano convirtiéndola en más razonable. También se pueden incluir juicios de intenciones (inverificables), estereotipos o simples invenciones que, por el hecho de ser compartidas, adquieren la nota de adecuadas a la realidad. Las teorías conspirativas son el mejor ejemplo de este tipo de análisis.
  Libertad. Capacidad de hacer, sin que haya interferencias, lo que me interesa o me conviene.
 Acuerdo. Fotografía de cara a la galería que nada tiene que ver con la penosa tarea de compartir proyectos y objetivos. En otras lenguas se llamaría “pelea de gallos” o “jaula de grillos” y se referiría a coaliciones de gobierno, en especial, locales.
   Independencia. Cambiar de jefe y que éste use las palabras anteriores.
   Sagrada unidad de la patria. Otro jefe.

Ojo: las “verdaderas” definiciones de estas palabras no son estas, sino las que producen y fijan gentes doctas y eruditas, aunque no tan relevantes, conocidas ni poderosas como las que me han inspirado. Se puede elegir entre las definiciones “verdaderas” a las que se debe obediencia y las que, de hecho, aparecen en discursos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Sobre la definición de democracia, se recuerda en el aniversario que Clinton ganó a Trump en votos, pero que el sistema electoral no dio el triunfo al 54% contrario al que ha sido presidente. Algo parecido al sistema electoral catalán en el que, en las últimas elecciones, los secesionistas perdieron en votos, pero ganaron en escaños)