domingo, 1 de octubre de 2017

El mundo no es una democracia

En las dictaduras también se vota y en los proyectos de dictadura, también. Es bien sabido por lo que se refiere a sus componentes, amén de que varias democracias "formales" dejan mucho que desear.
También es sabido que, en su conjunto, el mundo tampoco es una democracia.
De entrada, carece de instituciones que puedan llamarse tales. Naciones Unidas es un club de opinión en el que la "banda de los cinco" del Consejo de Seguridad cortan y pegan según sus intereses.
Su sociedad (la mundial) es cada vez más desigual (y la desigualdad es uno de los mayores obstáculos para que la supuesta democracia no se convierta en una real oligarquía). Los datos sobre la desigualdad son claros (aquí, nada sospechoso de alternativo, y aquí, con sus matices, distinguiendo desigualdad entre países, desigualdad dentro de los países y desigualdad entre personas). Esa sociedad es, además, claramente jerárquica (apoyada por las instituciones internacionales creadas desde la cumbre del organigrama mundial) y tiene, de momento, como "first", evidentemente, a "America", con desigualdad igualmente creciente.
El "America first" incluye otro elemento: el del poderío militar estadounidense que se convierte en policía-guardia civil-mosso d'esquadra del sistema mundial. Esta preocupación militar (es el primer presupuesto militar del mundo, superior a la suma de los que le siguen en la lista de tal empeño) no es necesariamente para defender la democracia en sus subordinados, en los que importa más lo de subordinados que lo de democracia. "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", según la supuesta frase de un presidente estadounidense sobre un dictador (¿Somoza?¿Franco?) que se non è vera, è ben trovata.
Se suponía que internet iba a ser un instrumento democratizador ya que iba a ser capaz de, por lo menos, reducir el poder de los "corporate media" como los llaman en USA, los medios en manos de grandes empresas generalmente conectadas con alguna que otra forma de oligarquía. Con bots y trolls de por medio, "los de arriba" siguen teniendo su importante papel en las fake news. Claro que hay alternativas. Corea del Norte, de la que escribí ayer, sería una de ellas y pido disculpas por el sarcasmo. Ya puestos: Venezuela, Irán, los diferentes y cambiantes "ejes del mal", pero si alguien es alternativa a la actual oligarquía me temo que sería otra oligarquía. La de la China, por ejemplo, miembro de la "banda de los cinco", con creciente desigualdad, potencia nuclear y militarismo creciente y cinismo total a la hora de sus relaciones internacionales (tan cínicas como las de los demás, dicho sea de paso). Que hayan cerrado whatsapp no deja de ser sintomático.
Por poner la nota local, The Guardian terminaba su reportaje sobre el referéndum en Cataluña con este párrafo:
The tone is shrill and the bar for intelligent debate has been set low. Whatever happens, people will wake up on Sunday to a Catalonia that is more divided than ever and a Spain which, just over 40 years after the death of Franco, is experiencing a crisis of democracy.
 El nivel tan bajo para una debate inteligente viene todavía más rebajado por la abundancia de informaciones falsas, exageraciones y deformaciones que ya me han empezado a llegar (por ejemplo, que helicópteros del gobierno central persiguieron a los votantes catalanes ¡ayer! -la votación es hoy-)

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