domingo, 29 de octubre de 2017

Dinero miedoso

El Banco Mundial acaba de publicar un informe sobre la inversión extranjera en países  developing, "en desarrollo" (perdonemos ese eufemismo que sigue haciendo fortuna). Preguntaron a ejecutivos de unas 700 empresas multinacionales, entre otras cosas, sobre los argumentos que consideran a la hora de invertir en tales países (supongo que esas empresas no son multinacionales "del Sur" como Odebrecht o Petromex). Explícitamente, trataban de la competitividad entre países a la hora de atraer tales inversiones supuestamente beneficiosas. Este es uno de los resultados de la encuesta:
Subrayo algunas cosas: el bajo peso que tendría en su decisión de invertir el acceso a la financiación local (supongo porque ya la llevan consigo), pero, sobre todo, el igualmente bajo peso que supone el bajo coste de la mano de obra y los "inputs", es decir, que ese bajo coste no va a atraer tanto como algunos suponen. Pero, al otro extremo, el evidente peso que tiene la estabilidad política y la seguridad y el contexto legal y normativo. Tal vez esto último porque, convenientemente corrompidos, los políticos proporcionarán el contexto apropiado a cambio del maná de la inversión extranjera. Por ejemplo, en temas relacionados con el medioambiente, los pesticidas y la energía. No dudo del primero de los temas (el de la estabilidad): se trata de una búsqueda trabajosa de lo obvio ya que el dinero, efectivamente, es miedoso y busca seguridad y estabilidad. Otras cosas se pueden solucionar entre caballeros, pero no tanto si no se sabe si el resultado político de una lucha política va a ser uno u otro (independencia a través de secesión, elecciones problemáticas, cambio de gobierno por inutilidad del anterior, revolución -y no te digo si es "anticapitalista" como la de las CUP catalanas-, quema de empresas extranjeras -que siempre son un buen chivo expiatorio- y demás posibilidades). 
El dinero, efectivamente, es miedoso. Por eso hay empresas radicadas en Cataluña que, aplicando los criterios que aparecen en la encuesta, han decidido sacar de Cataluña todo lo que pueden. Obvio que los viñedos se quedan, pero no el domicilio fiscal y legal (las grandes empresas necesitan del "Nanny State", el Estado de Bienestar para Ricos). 
Los argumentos para invertir son también, tomados a la inversa, los argumentos para irse, sobre todo si son empresas sin "viñedos". Cambiar de lugar toda la fábrica de automóviles SEAT no es tan fácil. Pero las vendedoras de humo lo tienen mucho más a mano.

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