sábado, 30 de septiembre de 2017

USA-Corea del Norte: contextos

Tres puntos me parecen dignos de señalar en este trabajo de FAIR sobre esas relaciones.
El primero, histórico. Corea del Norte ya fue objeto de una intervención estadounidense (la Guerra de Corea) en la que pudieron morir dos millones de personas fruto de masivos bombardeos que el artículo pone en perspectiva comparándolos con otras intervenciones estadounidenses.
El segundo, militar. La diferencia de capacidad militar entre un país y otro es talmente abismal que cualquier comparación puede llegar a ser ridícula. La "amenaza" coreana no es comparable con la capacidad estadounidense ni tampoco sus respectivas andanzas militares.
El tercero, periodístico. El informe que cito se refiere a cómo han tratado el tema los medios mayoritarios (y "de referencia") estadounidenses. Interesantes los silencios o las afirmaciones en casi voz baja. El ejemplo sintomático es cómo trataron la intervención del presidente Trump en Naciones Unidas cuando amenazó de “totally destroy” (¿otra vez?) a Corea del Norte: se centraron sobre todo en el tono, y pasaron de puntillas sobre el contenido y los elementos contextuales que el artículo desgrana. Los medios españoles, siguieron sus pasos aunque en voz todavía más baja, siguiendo a su vez los pasos de su gobierno que, sintiéndose "amenazado" por Corea del Norte (?????), decidió expulsar a su embajador en Madrid.

viernes, 29 de septiembre de 2017

No estaremos en 2100

Y por más que digan que la esperanza de vida va a aumentar de manera constante y espectacular, tampoco creo que estén mis nietas. Sus hijos, sí. Por esas fechas podría producirse una nueva extinción masiva, de esas que azotan al Planeta muy de tanto en tanto, pero que cuando lo hacen, lo hacen en serio. Si otras tuvieron que ver con el carbono en la atmósfera causado por los volcanes, esta tendría que ver con el carbono en la atmósfera causado por esa especie suicida llamada "humanidad". El artículo que cito enumera los detalles y cita a su vez las fuentes, añadiendo alguna más por su cuenta. No hablamos de certezas y nos podemos quedar en posibilidades con alguna probabilidad de pasar a los hechos a través, sobre todo, de los cambios que se producirían en los océanos. The Economist, explicando muy pedagógicamente cómo funcionan los modelos matemáticos que subyacen a estas predicciones/previsiones, comienza diciendo que no hay mucho espacio para la complacencia.
¿Reacciones? Las previsibles: sonreírse ante el pesimismo ajeno, proclamar un "después de mí, el diluvio" o un displicente "largo me lo fiáis". Pero el riesgo existe y es enorme y, por baja que sea su probabilidad -que no lo sé-, hace que, si fuéramos racionales -que no lo somos-, pensáramos alguna vez en estas nimiedades, aunque no sea más que por nuestros biznietos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Ya no hablan de Venezuela

Me refiero a los políticos españoles con algunas excepciones. El presidente Rajoy, en su sometimiento a Trump, se refirió al régimen. El ministro del Interior, en su contestación en el Parlamento a una intervención de Podemos, repitió lo de la relación venezolana de dicho partido. Y no recuerdo quién ha comparado lo que podría salir de la ley para la transición hacia la República Catalana con lo que está haciendo el presidente Maduro estos días. Las críticas a las propuestas nacionalistas catalanas para la transición se pueden entender cambiando algunas palabras de esta crónica de a dónde puede llevar al proceso constituyente venezolano y cómo y por quiénes. La crónica que cito está escrita desde una perspectiva favorable al procés, quiero decir, al proceso.
Mientras, Venezuela se prepara para una posible guerra con los Estados Unidos que no parece que sería nuclear como la de Corea del Norte sino como recurso para unir al país (o a la nación) ante la amenaza del enemigo extranjero (con su guardia civil y todo).

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Así es si así os parece

En resumen: dos (o más) "pensamientos de grupo" se enfrentan generando una espiral que lleva a una huida hacia adelante por parte de quienes comparten dicho pensamiento. Ya sabe a qué me refiero. Me explico.
No es impensable tamaña irracionalidad. Es muy humana y tiene una base conocida: el "pensamiento en grupo" (o de grupo) de evidentes resonancias owellianas (autor que sigo pensando que debería ser leído obligatoriamente, no solo en su 1984, sino también en su Homenaje a Cataluña). Lo que sucede es que nadie tiene un mapa a escala 1:1 de la realidad. Todos tenemos fragmentos a los que intentamos darles sentido añadiendo supuestos, hipótesis, autoridades, apuestas, objetivos, intereses o inventos con los que rellenar las lagunas de nuestro conocimiento. Estos instrumentos con los que intentamos dar sentido a lo que nos rodea no suelen ser verificables, así que no nos queda otra que fiarnos unos de otros y acabar anclando nuestras creencias (porque son creencias) en un grupo o en varios y, si se tercia, obedecer ciegamente -incluso con apariencias contestatarias- lo que nos dicen nuestros Amados Líderes. También sucede con las religiones que necesitan, además de pastores o conductores, apoyarse en una comunidad, shanga, grupo en el que compartir lo que no se puede demostrar sino, sencillamente, aceptar con credulidad, credulidad que es compensada por el hecho (ese sí observable) de que otros participan en la creencia. En general, sucede con todas las ideologías (la célula política cumple el mismo papel que la comunidad de base religiosa). Y se produce hasta en las mejores familias. Las agencias de "inteligencia" no están exentas y, de vez en cuando, cometen errores, incluso necedades, porque los hechos son tozudos y se resisten a encajar con lo que la "comunidad de inteligencia" comparte. Tampoco están exentos los gobiernos como el de los Estados Unidos. En la Wikipedia se recogen casos de groupthink por parte de tal gobierno. Ahí se enumeran, y me limito a traducir, las características de tal comportamiento tal y como se veía en los 80.
 “Tipo I: Sobreestima del grupo, de su poder y moralidad: Ilusiones de invulnerabilidad produciendo un excesivo optimismo y provocando que se asuman más riesgos; Creencia incuestionable en la moralidad del grupo, haciendo que sus miembros ignoren las consecuencias de sus acciones.
Tipo II: Cerrazón de mente: Racionalización de las alarmas que podrían poner en duda los postulados del grupo; Generación de estereotipos de los se oponen al grupo, tildándolos de débiles, malvados, sesgados o estúpidos.
Tipo III: Presiones hacia la uniformidad: Autocensura de ideas que se desvían del aparente consenso del grupo; Ilusiones de unanimidad entre los miembros del grupo, ya que el silencio es visto como acuerdo; Presión directa hacia la conformidad sobre cualquier miembro que pueda poner en cuestión al grupo, tildándolo de "desleal"; Guardianes de la mente: miembros autonombrados que protegen al grupo de posible información disidente”.
 Si lo ha leído pensando en los secesionistas, vuelva a leerlo pensando en los unionistas y viceversa. Insisto en que trascribo proposiciones publicadas en los 80.
Sobre esta situación aparentemente absurda se añade un esquema de acción-reacción originado en pequeños intereses electorales que se trasforma en una espiral: yo hago, tú reaccionas, yo reacciono, tú sobre-reaccionas, yo sobre-sobre-reacciono y así hasta la lucha final que nadie sabe en qué consiste ya que es probable que ambos bandos entiendan que no hay victoria posible para ninguno de los dos (o tres, o cuatro, que esa es otra). De momento, agrupémonos todos en esta lucha final y rechacemos cualquier intervención que no vaya exactamente a nuestro favor. La culpa, evidentemente, es del “otro”, que lanzó la primera piedra y por tanto es el culpable.
A partir de ahí, en circunstancias como las actuales, se puede llegar al "choque de trenes" de estos dos "groupthinks" enzarzados en una espiral que les hace huir hacia adelante. ¿Hasta dónde? Poca gente, si alguien, lo sabe.
La semana pasada el parisino Le Monde titulaba, con “huida hacia adelante”, una interesante entrevista sobre la tema (en femenino) catalana. Con ello se refería a las respectivas actuaciones de los bandos enfrentados en la Cataluña de ahora. Secesionistas y unionistas se lanzan hacia adelante, al parecer sin tener muy claro qué es lo que viene después. Tal vez algún genio, en su lámpara, lo sepa, pero la impresión es la que recoge el titular: que no saben a dónde van, pero van a toda velocidad.
Sea cual sea el resultado, el problema no estará resuelto. A “conllevarlo”, pues,que diría Ortega.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Un grupo en el que se pueden anclar las propias creencias puede existir en cualquiera de los instrumentos -wathsapp, facebook, twitter, instagram etc- que proporciona internet. Y en los blogs, claro)

Otra Guerra Mundial

Las anteriores, llamadas "mundiales", fueron, básicamente, "atlánticas" o, mejor, "europeas" a pesar del peso que tuvieron otros países de fuera de la zona. Pero lo que estaba en discusión era quién era el país hegemónico que, con la II Guerra (segunda parte de la I Guerra) y su Plan Marshall, terminó con la hegemonía de Inglaterra e instauró la estadounidense.
La historia no tiene por qué repetirse, pero sí pueden extraerse algunas preguntas siempre bajo el condicional "si". Es decir, "si" volviera a producirse una Guerra Mundial y "si" fuera para determinar "quién manda aquí", todo parece indicar que sería, básicamente, "pacífica" (del océano Pacífico, obvio, porque violenta sí que sería). Hay quien ya plantea esa guerra USA-China para 2030 como fecha simbólica. Que la dirigencia china desearía volver a ser el "Imperio del Centro", pero referido al conjunto del mundo, ya lo vi en mi corta estancia en el país en 1988 (Beijing y, sobre todo, la universidad de Sichuan). Una vez más, chi vivrà, vedrà.

martes, 26 de septiembre de 2017

Después del referéndum, qué

La situación es demasiado complicada como para que yo la entienda. Los kurdos son una colectividad (heterogénea, por cierto, ya que también incluye judíos, pero se la suele designar como "grupo étnico") que se encuentra en varios países (Irak, Irán, Siria, Turquía y Armenia). Como tantas otras situaciones en la zona, fueron objeto de decisiones tomadas por los europeos al final de la I Guerra Mundial en función de los propios intereses (no solo petroleros, pero sobre todo petroleros), no en función de los intereses de las poblaciones afectadas por aquellas rayas hechas en un mapa (fue la política habitual de los liberales y democráticos europeos también en África).
Esto es lo que tenían prevista inicialmente

Y esto es lo que hay en la actualidad

Resultado de imagen de kurds

El reciente referéndum de independencia solo afectaba directamente a los kurdos de Irak, grupo particularmente importante ya que controla pozos de petróleo, fue aliado fiel de los Estados Unidos en la guerra de Irak y sigue siendo aliado en la lucha contra el DAESH. 
Con un 80 por ciento de participación, según cuenta La Vanguardia, la independencia ha sido votada por un 90 por ciento de los votantes.
Y, sí, la pregunta es: y ahora ¿qué? Ha'aretz recuerda que los kurdos que viven en Israel (israelíes, pues) apoyan la independencia de los kurdos que viven en Irak. 
Sea, pero el periódico sigue y recuerda, inmediatamente, las malas relaciones del gobierno turco con "sus" kurdos y las complicadas relaciones que establecen con el de Irán, en ambos casos con amenaza militar, mientras que el de Siria parece más transigente. El resultado es que salta por los aires el dicho que "el enemigo de mi enemigo es mi amigo" y "el enemigo de mi amigo es mi enemigo" si introducimos a los Estados Unidos y a Rusia.
Me pierdo, pero no puedo menos que repetir que las consultas referendarias, además de que las carga el diablo, suelen plantearse el "después ¿qué?" cuando ya han pasado de modo que la evaluación de los posibles efectos de un resultado u otro no intervengan para nada en el limpio resultado que el convocante provoca. Pasa en las mejores familias.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Apoyo a las dictaduras

El núcleo central del artículo que, además, es prolijo explicando los métodos que se han seguido para establecer estas cifras, es este:
According to Freedom House's rating system of political rights around the world, there were 49 nations in the world, as of 2015, that can be fairly categorized as "dictatorships." As of fiscal year 2015, the last year for which we have publicly available data, the federal government of the United States had been providing military assistance to 36 of them, courtesy of your tax dollars. The United States currently supports over 73 percent of the world's dictatorships! (énfasis añadido)
La mayoría de dictaduras del mundo reciben apoyo militar del gobierno de los Estados Unidos. Sin comentarios.
(Bueno, un comentario, sí: el de la ministra de Defensa española agradeciendo el apoyo del gobierno de los Estados Unidos a la posición del gobierno español respecto a Cataluña: "un apoyo por parte del país más importante del mundo en términos democráticos es muy importante para todos los que creemos en la ley, la democracia y el Estado de Derecho". Aconsejo leer el reportaje completo: no tiene desperdicio y, por supuesto, seguro que la ministra tiene razones para decir que no ha dado nada al gobierno de los Estados Unidos a cambio de este apoyo. Ni siquiera la expulsión innecesaria del embajador norcoreano en Madrid, aunque el dicho embajador lo niegue)

domingo, 24 de septiembre de 2017

Prohibición de armas nucleares

Hay motivos para el optimismo al ver 51 países dispuestos a firmar el nuevo tratado contra las armas nucleares. Pero por más que las obligaciones que comporta el tratado son evidentes, no queda claro
1. qué sucede con los países que no lo firman y son nucleares y
2. qué les pasaría a los que lo incumplan, sobre todo si pertenecen a la "comunidad internacional", es decir, son países centrales o satélites: nada, no les pasará nada. No le pasará nada a quien practique el "America first" o esté bajo sus órdenes, como acontece con países aduladores que, más papistas que el papa, expulsan a embajadores de Corea del Norte para castigar así a ese país por hacer pruebas nucleares.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Catástrofes clasistas

Somos vulnerables ante las fuerzas desatadas de la Naturaleza, sean terremotos, huracanes o volcanes. Ante esas catástrofes todos somos vulnerables, pero algunos son más vulnerables que otros. Hay diferencias en la vulnerabilidad social, tanto entre países como dentro de los países. El caso actual en el Caribe es un claro ejemplo. Simplificando: las casas de los ricos están en mejores terrenos y resisten más los embates, tienen recursos y ahorros y, en particular, han podido huir mucho antes para algunas de esas catástrofes. Algo así como sucedió con el Titanic: el porcentaje de muertos en clase turística fue mucho mayor que en primera clase.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Riesgo nuclear

Cuando un conflicto entra en espiral (acción-reacción con resultado de aumento de tensión), cualquier pequeño hecho puede desencadenar un resultado indeseable. Podría ser el caso del conflicto Madrid-Barcelona en su evolución de estos días. Pero el asunto llega a su máximo sobre todo cuando ambas partes disponen de armas nucleares, porque, en un determinado momento, un pequeño evento puede producir que una parte ponga en marcha sus misiles que, al ser vigilados por la otra parte, haga que estos últimos pongan también en funcionamiento su arsenal y, ya se sabe, MAD, loco en inglés, pero también siglas de Destrucción Mutua Asegurada.
Eso es lo que pudo producirse en 26 de septiembre de 1983, en plena Guerra Fría. Las pantallas soviéticas detectaron misiles estadounidenses que se dirigían hacia la URSS y a punto estuvieron de poner en marcha su propio arsenal. Por suerte, Stanislav Petrov, por cierto fallecido en mayo, fue capaz de darse cuenta de que había un error en el sistema que hacía ver misiles donde no los había y, en consecuencia, no avisó a sus superiores que, de haberlo hecho, habrían dado la orden de contraatacar. 
Las armas están no solo para disuadir a los contrarios sino, obviamente, para ser usadas. Conflictos en espiral entre potencias nucleares o con un participante nuclearizado, hay varios. En 1983 nos salvamos por los pelos (y digo "nos salvamos" porque aquel "encontronazo" podría haber producido un invierno nuclear que habría afectado por lo menos a todo el hemisferio norte del Planeta). Visto el desdén con que se tratan los Tratados de No-Proliferación y vista la retórica de estos locos que nos gobiernan (y digo "nos" sabiendo lo que digo), el riesgo sigue en pie. Ahí está el caso especial de Israel que genera adversarios nucleares como podría ser Irán o los peligrosos India-Pakistán o USA-Corea del Norte (o, si se prefiere, Irán, que todavía no es nuclear). El acercamiento Irán-Arabia Saudita, desde este punto de vista, suena mal. Pero, recuérdese: prevenir es curar, cosa particularmente aplicable a lo de USA-Corea.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Crisis española

Dos versiones en esta espiral de fuites en avant (por ambos lados), ambas publicadas "fuera" ya que lo que vayan a decir los periódicos que se publican en la Península, ya me lo sé.
Las versiones son la del presidente español pidiendo poner fin al "radicalismo y la desobediencia" y la del presidente catalán pidiendo poner fin a las acciones que "violan el imperio de la ley".
Lo malo es que es posible que haya algo de verdad en ambas versiones y que uno elija la que mejor encaja con sus pre-juicios. No es equidistancia (ya he dicho lo que yo habría preferido), sino constatación que incluye el papel del dinero en esta confrontación.
Una cosa que creo fácilmente observable: ni todos los catalanes piensan igual (mienten quienes hablan en nombre de Cataluña) ni todos los (¿demás?) españoles piensan igual (mienten quienes hablan en nombre de España). Claro que, unos y otros, se "saben" representantes de la "verdadera" Cataluña y de la España constitucional, es decir, "verdadera".
(Añadido el 22: Artículo del presidente catalán en The Guardian en la línea de la versión indicada. Interesante que sea "España" la que intenta bloquear el referéndum de "Cataluña". Después ya sabemos que es el "gobierno de Rajoy" el que se opone a lo que "los ciudadanos catalanes" (¿todos?) quieren, a saber, el ejercicio pacífico de su derecho democrático.
El Financial Times usa mejor los sujetos de los verbos.
Interesante que, según Le Monde, el Consejo de Seguridad de la ONU se oponga al referéndum de independencia en el Kurdistán no por cuestiones legales sino por los efectos que tendría. Comparar)
(Añadido el 24: de nuevo las dos versiones, en este caso sobre las manifestaciones en la calle: son pacíficas y los participantes, entre cánticos, ofrecen claveles o son tumulturarias y, por tanto, sediciosas, es decir, delictivas)

Convertirse en terrorista

La metáfora sigue siendo la misma: lo que uno conoce mediante un mapamundi acaba siendo muy diferente de lo que uno conoce mediante un callejero. Añado ahora: hay problemas que no hay más remedio que abordarlos a escala local por más que el mapamundi mantenga su utilidad, por lo menos evitando errores. Es la conclusión de este artículo en el New York Review of Books escrito por un investigador que llevó a cabo numerosas entrevistas a pie de calle con jóvenes paquistaníes y marroquíes o hijos de nacidos en Pakistán o Marruecos precisamente en la zona donde después se produciría un atentado terrorista: Barcelona y sus alrededores (Cambrils incluida). 
Analiza la enorme heterogeneidad de situaciones y los diferentes procesos que han llevado a la radicalización que termina en violencia. Al final, este proceso no lo explica un llamado "corredor salafista", ni siquiera la discriminación que sufren los árabes en Europa, sino el grupo inmediato al que se pertenece (pandilla de amigos, equipo de fútbol), pero añadiendo un detalle que los medios españoles no subrayaron suficientemente y es que el gobierno español había impulsado un programa de colaboración entre municipios para enfrentarse al problema. La colaboración entre países es importante pero, a lo que dice este autor y parece que el gobierno español compartía, para enfrentarse a ese peligro la colaboración tiene que ser local. El autor recoge el dato: de los 8.000 municipios que hay en España, sólo 13 habían aplicado el Plan Estratégico propuesto por el ministerio del Interior. Cuestiones de "imagen", dice el articulista. Cataluña y el País Vasco habrían planteado un plan propio, diferente del madrileño. Punto.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El Pisuerga y la sardina

Atribuir a un país o una religión lo que es propio de uno de los grupos que los compone es, a todas luces, una fuente inagotable de errores. Hace poco Luis María Ansón comenzaba una columna, El admirable Islam, diciendo: “Nada más cerril que generalizar. Sería absurdo que los árabes juzgaran a los españoles como terroristas por Eta; o a los irlandeses por el Ira; o a los peruanos por Sendero Luminoso; o a los alemanes por la Baader Meinhof; o a los italianos por las brigadas rojas; o a los argentinos por los montoneros; o a los franceses por el FLN corso; o a los uruguayos por los tupamaros; o a los mauritanos por los polisarios”.
En esa misma línea, no se puede juzgar a los musulmanes por lo que han hecho miembros de una de sus sectas, Takfir Wal Hijra, que, por cierto, beben alcohol y comen cerdo. Digo esto último pensando en un video que me llegó por whatsapp en los días álgidos de la islamofobia local en el que, entre otras lindezas, se llamaba a enterrar a los musulmanes envueltos en piel de cerdo. Parafraseando peligrosamente a un clásico, se podría decir que es rechazable que los salvajes se coman a los misioneros, pero algo debe de andar muy mal cuando los misioneros comienzan a comerse a los salvajes.
Esta confusión del todo con algunas de sus partes es no ver que tan católica es, se supone, alguna de sus reconocidas sectas homófobas como lo es, sin duda, el actual Papa diciendo aquello de “quién soy yo para juzgarles”. No es nuevo: el papa Urbano II predicó la “guerra santa” (“Deus vult”, Dios lo quiere, en la exaltación de la primera Cruzada, 1095) y, en pocos años, la Iglesia Católica daría personajes pacifistas y ecologistas avant la lettre como Francisco de Asís. ¿Es la Iglesia Católica, según estos extremos, simultáneamente belicista y pacifista, homófoba y respetuosa? Además, resulta que el cristianismo es algo más que la Iglesia Católica y que si hay diferencias dentro de la misma, muchas más las hay si se amplía el foco y se considera la enorme gama que cubre la palabra cristianismo, no solo ortodoxo, católico y protestante (que vendría a ser la diferencia entre sunitas y chiítas) sino dentro de los mismos entre sus variantes (como las hay en el Islam).
Recurrir a la Historia no es una buena ayuda, sobre todo si los datos se arriman convenientemente a la propia sardina ideológica. Pero tampoco a sus textos sagrados. Se dice que los musulmanes reciben su tendencia a la violencia precisamente del Corán. Algún que otro académico y periodista lo ha afirmado con contundencia. Otros, en cambio, encuentran en la lectura del texto una inspiración pacifista: el Islam es Paz. El que recuerdo vagamente haber leído en castellano cuando joven no me parece que fuera tan impresionantemente violento como son algunos pasajes de la Biblia en sus textos comunes a judíos y cristianos. El problema es que se trata de libros “inspiracionales”, es decir, que permiten la lectura que a cada cual convenga. Urbano II y Francisco de Asís leían el mismo texto. Los sufíes y los salafistas de Takfir también leen el mismo texto. Y, sin embargo, no presentan el mismo tipo de comportamiento.
Suele suceder que uno encuentra lo que busca, como en esas pruebas que usan los psicólogos que llaman “proyectivas”: distintas personas con distintos problemas ven cosas distintas en unas manchas de tinta (Rorschach) o unas fotografías (TAT). El problema no está en las manchas o en las fotos, sino en el que las interpreta “correctamente”, es decir, según el grupo en el que ha sido introducido y de cuyo “pensamiento de grupo” participa (me refiero al “group thinking”, objeto de los psicólogos sociales, esa tendencia de los grupos humanos a generar y compartir creencias que no necesariamente tienen que ver con la realidad).
Es inútil discutir. Los que han aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid para arrimar el ascua a su sardina política o ideológica (sea islamofóbica o nacionalista), me recuerdan a los conspiranoides que siguen diciendo que el hombre no llegó a la Luna: no hace mucho he leído la enésima refutación de sus argumentos que supongo tendrá el mismo efecto que las anteriores, a saber, ninguno. Dicen que cuando un asistente a una de sus conferencias le dijo que creía que lo que Hegel estaba diciendo no encajaba con la realidad, el filósofo respondió: “Peor para la realidad”. Pues en esas estamos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(También El Capital de Marx puede ser un texto “inspiracional”. Por lo menos eso dicen algunos marxistas declarados: "leer a Marx es una fuente de inspiración que nos brinda la oportunidad de dar con las preguntas y respuestas adecuadas")
(Añadido el 22: los que creen que el Islam hace violentos a sus creyentes, harán bien dándole un vistazo a esta noticia sobre qué hacen miembros de una religión pacífica y benevolente como el budismo. Seguiré insistiendo: los creyentes de cualquier religión son demasiado heterogéneos como para pensar que esa religión es "causa" de su dispar comportamiento)

Retórica exaltada

Es António Guterres el que se preocupa por los malos entendidos a los que puede llevar tal retórica, aunque parece que se refiere a la del actual presidente de los Estados Unidos. Pero es algo más que malos entendidos, como bien se sabe en el choque de trenes Madrid-Barcelona de estos días. De todos modos, y aunque la retórica de unionistas y secesionistas esté llegando a cotas muy elevadas de exaltación, nada comparable a la de Trump amenazando con la "destrucción total" de Corea del Norte (ya lo hicieron antes, por cierto). Pero hay más y algo se puede aprender.
Primero, la retórica exaltada de UKIP consiguió un resultado del referédum para la salida del Reino Unido (Brexit) del que todavía se están arrepintiendo (algunos, los del "Brexit regret").
Segundo, el miedo a la retórica exaltada del Front National, en Francia, permitió que llegara al poder Macron, cosa de la que muchos franceses se están arrepintiendo pensando mayoritariamente que no es un buen presidente.
Tercero, AfD, el partido de extrema derecha alemán, a pesar de las opiniones poco favorables que concita, se sitúa cómodamente en tercera posición con altas probabilidades de conseguir representación en el Bundestag (en predicciones electorales, la franja inferior de Merkel está por encima de la fraja superior del SPD, pero esa carrera no debería ocultar la retórica exaltada de la Alternativa para Alemania -AfD-). Es pronto para arrepentirse, pero tiempo al tiempo. Y más si los futuros socios de Merkel son los liberales de Lindner y su retórica exaltada. 
Cuarto, otro tanto se puede decir del rejuvenecimiento del fascismo italiano de CasaPound. Ya tienen presencia política, pero es todavía muy minoritaria. Eso sí, retórica exaltada, la que haga falta. De todos modos, Forza Nuova prepara un aniversario de la "Marcia su Roma" para el 28.
No se soluciona con aquel imperial "sosegáos" con que el rey  Felipe II intentaba tranquilizar a los que, con temor y temblor, se acercaban ante su Majestad. Lo importante son las causas, más que los efectos. 

martes, 19 de septiembre de 2017

Fuite en avant, espiral, groupthink

Le Monde lo titula así, huida hacia adelante, y se refiere a las respectivas actuaciones de los bandos enfrentados en la Cataluña de ahora. Secesionistas y unionistas se lanzan hacia adelante, al parecer sin tener muy claro qué es lo que viene después. Tal vez algún genio, en su lámpara, lo sepa, pero la impresión es la que recoge el citado titular: no saben a dónde van, pero van a toda velocidad.
Detrás de esta situación aparentemente absurda yace un esquema de acción-reacción que se trasforma en una espiral: yo hago, tú reaccionas, yo reacciono, tú sobre-reaccionas, yo sobre-sobre-reacciono y así hasta la lucha final que nadie sabe en qué consiste ya que es probable que ambos bandos sepan que no hay victoria posible para ninguno de los dos (o tres, o cuatro, que esa es otra)
No es impensable tamaña irracionalidad. Es muy humana y, a su vez, tiene una base igualmente conocida: el "pensamiento en grupo" (o de grupo) de evidentes resonancias owellianas. Sucede que nadie tiene un mapa a escala 1:1 de la realidad (ese "noumenon" del que hablaba Kant o la "cosa en sí" de Nietzsche). Todos tenemos fragmentos a los que intentamos darles sentido añadiendo supuestos, hipótesis, autoridades, apuestas o inventos con los que rellenar las lagunas de nuestro conocimiento. Estos instrumentos con los que intentamos dar sentido a lo que nos rodea no suelen ser verificables, así que no nos queda otra que fiarnos unos de otros y acabar anclando nuestras creencias (porque son creencias) en un grupo o en varios. Sucede con las religiones que necesitan comunidad, shanga, parroquia, grupo en el que compartir lo que no se puede demostrar sino, sencillamente, aceptar con credulidad, credulidad que es compensada por el hecho (ese sí observable) de que otros comparten la creencia. En general, sucede con las ideologías (la célula política cumple el mismo papel que la comunidad de base religiosa). Y se produce hasta en las mejores familias. Las agencias de "inteligencia" no están exentas y, de vez en cuando, cometen enormes errores incluso necedades porque los hechos son tozudos y se resisten a encajar con lo que la "comunidad de inteligencia" comparte. Tampoco están exentos los gobiernos como el de los Estados Unidos (en la Wiki se recogen numerosos casos de posible groupthink por parte de tal gobierno).
En resumen: dos (o más) "pensamientos de grupo" se enfrentan generando una espiral que lleva a una huida hacia adelante por parte de los que comparten dicho pensamiento. Algunos autores han elaborado, allá por los 80, esta lista de síntomas de "groupthink" que un lector de prensa española (y catalana) , y no te digo televisiones, encontrará con facilidad en sus lecturas o visiones
Type I: Overestimations of the group — its power and morality
  1. Illusions of invulnerability creating excessive optimism and encouraging risk taking.
  2. Unquestioned belief in the morality of the group, causing members to ignore the consequences of their actions.
Type II: Closed-mindedness
  1. Rationalizing warnings that might challenge the group's assumptions.
  2. Stereotyping those who are opposed to the group as weak, evil, biased, spiteful, impotent, or stupid.
Type III: Pressures toward uniformity
  1. Self-censorship of ideas that deviate from the apparent group consensus.
  2. Illusions of unanimity among group members, silence is viewed as agreement.
  3. Direct pressure to conform placed on any member who questions the group, couched in terms of "disloyalty"
  4. Mindguards— self-appointed members who shield the group from dissenting information.
 A partir de ahí, y en circunstancias como las actuales, se puede llegar al "choque de trenes" de estos dos "groupthinks" enzarzados en una espiral que les hace huir hacia adelante. ¿Hasta dónde? Poca gente, si alguien, lo sabe. Mas ay de los librepensadores...

lunes, 18 de septiembre de 2017

Arma a tu enemigo como a ti mismo

El artículo viene en dos partes
En una vemos cómo el ejército de los Estados Unidos sigue hiper-armándose y no con mucho éxito precisamente ("America’s troops are out everywhere and winning nowhere, a problem America’s “winningest” president, Donald Trump, is only exacerbating"). 
En la otra se nos recuerda la cantidad de armamento estadounidense del que no se conoce su situación actual, amén de armas relativamente sofisticadas que ahora están en manos de sus "enemigos". Cómo han llegado a manos del DAESH es algo que el artículo no acaba de aclarar.
Junto a eso, está que el "complejo Frankenstein" ha seguido produciéndose: entregas armas al enemigo de tu enemigo (talibanes o Al Qaeda en Afganistán, como caso más conocido) y, de repente, se convierten en tu enemigo, manteniendo tus armas, claro. Solo que ahora las usan contra ti que para algo estás en su territorio.
Es más que probable que también haya contrabando, venta ilegal de armas estadounidenses a declarados enemigos del gobierno de los Estados Unidos. Se paga con dinero incautado en bancos conquistados, petróleo, materias primas y "acuerdos bajo manga". Pero el capitalismo tiene esas cosas: en ningún lugar se dice que el beneficio (y la acumulación de capital) se tenga que conseguir mediante obras misericordiosas de impolutas ONG (aunque también se hace, pero esa es otra historia).
Y como ya mostró el "Irangate" o "Irán-Contra" en tiempos de Reagan, no se excluye el armamento entregado ilegalmente desde el gobierno a contendientes entre los que aparece algún enemigo propio o que podría serlo o que tiene algo que nos interesa. Los caminos del Señor son insondables.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Problemas con las redes

Lo cuenta en primera persona: se trata de las variopintas reacciones que suscitó un comentario de su autor en una red social. Es algo parecido a lo que se encuentra en los comentarios a los periódicos y, alguna vez, lo he encontrado en este blog. Por suerte, hay pocos comentarios y todavía menos de estos a los que me estoy refiriendo, es decir, a los puramente agresivos e insultantes, despectivos y maleducados. Los he leído hasta en youtube: comentarios a los comentarios de otros. Hace años, en 2009, me di de baja de Facebook (fueron otros motivos, lo confieso) y nunca he tenido tentaciones de darme de alta en otras redes sociales. Pero me fascina ese elemento agresivo que aparece de tanto en tanto y cuando uno no se lo espera. Sé que es indicador de algo, pero no sé exactamente de qué.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Linchamiento

No hace mucho recibí un vídeo en el que se veía cómo una turba enloquecida rodeaba a una mujer hasta que uno de ellos le disparaba un tiro. Tal y como fueron los comentarios, se convirtió en un caso más de islamofobia ya que el vídeo mostraba la barbarie de estos musulmanes (árabes, supongo).
Linchamiento es la ejecución sin proceso por parte de más de tres personas por crímenes reales o supuestos o por la mera pertenencia a un grupo etiquetado como despreciable. Los tales crímenes suelen ser robo, violación, asesinato y... posición social y suelen mostrar un vacío de autoridad "legítima", frustraciones colectivas o determinadas ideologías del odio (al diferente).
Ignoro de qué iban los motivos del brutal asesinato del vídeo en cuestión. Serían ganas de especular. Pero sí sé que son actos que se dan en muchos otros países. Así, a vuelapluma, Brasil, Venezuela, México, la India, Bangladesh, Indonesia o Bolivia. En algunos casos, quemando vivo al "ajusticiado".
¿Es eso todo? Pues no. Y el mismo nombre del delito tendría que hacernos pensar. La Wiki da una pista:
La palabra tiene su origen en el vocablo inglés lynching, al parecer originado a partir del apellido irlandés Lynch. Existen dos teorías al respecto. La primera, que se debe a James Lynch Fitzstephen, alcalde de Galway (Irlanda) en el siglo XV, quien se hizo famoso cuando en 1493 hizo ahorcar a su propio hijo tras acusarlo del asesinato de un visitante español.12​ La segunda teoría se refiere a Charles Lynch, juez del estado estadounidense de Virginia en el siglo XVIII, quien en 1780 ordenó la ejecución de una banda de lealistas sin dar lugar a juicio.
En todo caso, los Estados Unidos tienen una notable tradición en tal delito. El último, frustrado, lo he leído hoy (no hay vídeo). En el texto que cito se hacen algunas consideraciones que muestran que tampoco ahí se trata de un asunto sencillo (como algunos espectadores del vídeo "musulmán" pretendían) y, sí, parece que con el presidente Trump, tales delitos han aumentado en los Estados Unidos. Racismo, básicamente, pero también homofobia, amén de los robos, violaciones y venganzas propias de la judeocristiana ley del Talión.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Confuso mundo

Si la siguiente frase la hubiese escrito yo, además de ser increíble porque mi inglés no da para tanto, seguro que nadie tendría que extrañarse:
Are you confused about what is going on in the world? So am I. So is everyone. This is the underlying and continuing reality of a chaotic world-system.
 El autor confiesa no tener las cosas muy claras... como le sucede a todo el mundo... que piensa (los que no piensan lo tienen todo clarísimo y los manipuladores se encargan de presentar las certezas de la forma más creíble posible). Pero si uno se deja llevar por lo que puede observar de la realidad de este mundo mundial y se olvida de lo que los creyentes de las diversas ideologías venden con entusiasmo,... tiene que acabar estando de acuerdo con Immanuel Wallerstein en su comentario 457 publicado hoy.
Wallerstein pasa revista a los cambios en las alianzas mundiales, inesperables no hace tanto. Caos, sí.
Y terreno abonado para que aparezcan profetas, aseguradores, ideólogos capaces de mostrar que la situación del mundo es muy clara: toda la culpa el imperio, o el Islam, o los capitalistas, o la clase política, o el Estado, o las razas "inferiores", o el complot judío, o las trilaterales, o la cosmocracia o yo qué sé. Si se les pregunta por la solución, la cosa ya no está tan clara, pero siempre tienen la opción de poner un "no" delante del supuesto culpable y predicar la omnipotencia de las ideas (actitud infantil, decía Freud, de quien cree que deseando ardientemente algo, ese algo se cumplirá).
Lo siento, pero si el diagnóstico es confuso, igualmente confusa tendría que ser la terapia.
Este es el final del artículo:
Wild swings are the daily bread and butter of a structural crisis. This means that we shall live in chaotic uncertainty until the structural crisis is resolved in favor of one of the two prongs of the bifurcation. If we concentrate on the presumed "meaning" of the wild and often momentary swings, we are doomed to act irrelevantly. We need to concentrate our analyses and our actions on what makes it more likely that the progressive side of the bifurcation outweighs the reactionary side in the middle-term resolution of the struggle.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Oligarquía estadounidense

Lo dice el expresidente Jimmy Carter, con sus 92 años a cuestas y su larga trayectoria post-presidencial defendiendo los derechos humanos a través de su fundación: los Estados Unidos son más una oligarquía que una democracia.
Ignoro sus argumentos ya que el artículo que cito se ciñe a cuestiones internacionales (Corea del Norte -que él ha visitado un par de veces-, Palestina -sobre la cual escribió un libro tratándola de apartheid- y algunos casos más que no recuerdo). Pero no me parece que entre en el meollo del titular: por qué es más una oligarquía que una democracia.
Que su democracia (como todas) sea imperfecta (hasta en los partidos españolas más democratistas se producen comportamientos en la cúspide nada democráticos), no es novedad. Siguen, por ejemplo, dibujando barrocos distritos electorales para conseguir las mayorías que el que traza las fronteras prefiere. Pennsylvania es un buen ejemplo. Sus legisladores han sido capaces de inventar este distrito por motivos puramente electorales, es decir, ganar:
No es el único caso. Texas (para diluir el voto latino -no se olvide que el recuento es mayoritario, no proporcional-) o Wisconsin están en la lista,  pero es epidemia desde hace muchos años y tiene su propio nombre gerrymandering. En general, se trata de que el "demos" (negros, latinos, pobres en general) que no gusta al gobernante, se quede en minoría y por tanto poco tenga que ver con la "cracia". 
Y siguen siendo muy claras las relaciones de connivencia, cuando no de identidad, de los partidos (por supuesto, también el Demócrata) con las fuentes de poder económico (Wall Street), cosa que resulta sangrante cuando se ven las donaciones importantes a las campañas de los políticos y se recuerda que "es de bien nacidos ser agradecidos". Y si los republicanos en general y Trump en particular muestran muy buenas relaciones con WS, las relaciones de los demócratas son también claras. No extrañe que muchos estadounidenses consideren que sus políticos "están en otra onda".
Finalmente, tiene que tener problemas una democracia en la que la desigualdad aumenta. No es que sea alta (lo es en comparación con otros países llamados "industriales"), pero sí es creciente sin llegar a casos como el Ecuador en el que los ricos se han hecho más ricos y los pobres se han hecho menos pobres como ha mostrado Alberto Acosta para la etapa correísta. En todo caso, más allá de la creciente desigualdad, se constata una tendencia, bien poco democratizante, hacia la polarización, con menguantes clases medias.
Pero Carter no entra en esos detalles, simplemente afirma lo de la oligarquía y, después, se dedica a repasar, como he dicho, los problemas internacionales de su país que algo, creo, pueden tener que ver precisamente con esa tendencia a la oligarquización de su sistema político.
Las tres encuestas seguidas de Gallup proporcionan una visión adicional nada despreciable:


Si lo dicho más arriba es cierto, los encuestados (gente normalita, incluso estadísticamente hablando) se preocupan por el gobierno que tienen pero, de inmediato, por dos problemas que dividen a la población (racismo e inmigración) con un cuarto problema, lógico, que es el de unificar al país. Las oscilaciones de los temas en estos tres meses pueden deberse al "machaque" de los medios de comunicación.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Palabras, palabras, palabras

Encontradas el jueves en entrevistas, editoriales y artículos de opinión de cuatro periódicos distintos y distantes: indefensión, rabia, amenaza, agresión, intolerancia, crueldad, locura, delirante, golpe tiránico, heridas, saltar por los aires, jornada trágica, topetazo, colisión, abochornante, atropello, autoritarismo, rencor, vergonzoso, ciega obcecación, provocación, destrucción y seguro que me dejo alguna más, todas ellas referidas a la votación en el Parlamento de Cataluña de la semana pasada (obvio: ninguno de los cuatro periódicos se edita allí), pero que, si se mira con detenimiento, hay muchas palabras que podían haberse aplicado también al 17-A y lo que le siguió hasta la manifestación y discusiones subsiguientes.
He hecho un ejercicio extravagante: he intentado ver si esas palabras se aplicaban a asuntos tan alejados y diferentes como los producidos por hinchas de equipos de fútbol, esos que son “menos que un club”, practican el “arreglo” de partidos a efectos de apuestas, sobornan a los cargos (in)competentes para conseguir calendarios propicios, se dedican al comercio de carne humana que llaman jugadores (que, dicen, “no han llegado a 6º y sólo saben jugar al fútbol”) y tienen “negocios colaterales” que es donde está lo más jugoso del tema. Evidente: no se aplican todas, pero sí algunas. Puede ser una casualidad o que nos encontremos ante efectos de una posible epidemia de “nihilismo”. Vayamos por partes.
De entrada, se trata de tres asuntos muy diferentes entre sí. Por buscar, además de algunas palabras, su relación con la violencia es muy distinta: se amenaza en uno (nacionalismos), consiste precisamente en violencia (terrorismo) y tiene violencia, como es el caso del fútbol, de tanto en tanto. Después está el grado con que el adepto sigue a sus líderes. El menos preocupante, por supuesto, es el del hincha, definido como “persona que sigue con pasión y entusiasmo a su equipo favorito”. Después está el nacionalista (catalanista o españolista, si se me disculpa la equidistancia querida y buscada), pero es mal endémico: “my country, right or wrong”, mi país, tenga o no tenga razón (y caiga quien caiga), que se parece mucho a la adhesión a un equipo de fútbol, aunque con niveles muy diferentes y consecuencias todavía más alejadas del hincha. El nacionalismo, desde este punto de vista, es una forma de ser hincha de un objeto mucho más importante y en el que la violencia es, por lo menos, la llamada “violencia legítima” aunque también hay “terrorismo de Estado” y “asesinatos judiciales”. El terrorismo, finalmente, por definición, es una práctica violenta que puede incluir la autoinmolación de quien lo practica. No creo que un hincha sea capaz de dar la vida por su equipo; hay, sí, nacionalistas que están dispuestos a ello (“que morir por la Patria no es morir: es vivir” según reza el himno colombiano); en cambio la muerte, ajena o propia (por este orden) sí entra en el programa de quien practica el terrorismo, pero ¿nihilistas?
No sé qué dirían las enciclopedias clásicas (Espasa, Británica) o los clásicos diccionarios (Larousse, DRAE), pero un paseo por la Wiki me lleva a darme cuenta de que no son efecto de la “epidemia”. Más bien, a pesar de las numerosas definiciones y autores que han tratado el término, se trataría de lo contrario. Si yo entiendo bien, esas definiciones incluyen siempre la negación de algo (valores, sentido de la vida, religión, ideologías) y ahí es donde encuentro algo de relación con los tres asuntos que intento comprender.
Se trata de reacciones ante una sociedad en la que está difundida una ausencia de valores, de sentido de la vida, de trascendencia y diagnóstico de su contexto. Sociedad nihilista, entonces. Las tres reacciones proporcionan sentido, trascendencia (se refieren a algo superior, como también las religiones), comunidad (club de hinchas, nación, célula) e identidad. Nada despreciables como proveedores de tales servicios.
Cuidado: intentar entender y comprender no quiere decir justificar ni, mucho menos, justificarlo todo. No puedo justificar la violencia en el deporte ni la guerra (o violencias de distinto tipo) entre naciones ni los ataques terroristas.  Pero un viejo sociólogo casi olvidado estaría de acuerdo: nuestras sociedades se han hecho, como él diría, más “anómicas”, más falta de normas compartidas, de valores, de metas comunes, en un paso de la vieja solidaridad pre-industrial a la solidaridad (si es que puede llamarse así) urbana e industrial. Los humanos somos una especie que se adapta bien a las nuevas circunstancias y busca instrumentos que le solucionen sus problemas, aunque con ello genere problemas mayores a otros y haya quien se aproveche de ello.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Sobre la corrupción multimillonaria de la FIFA, puede verse la recensión del New York Review of Books. No son los hinchas, son "los de arriba", como en los otros dos asuntos que comento y que resumo, al final,con un "hay quien se aprovecha de ello". No es mala pregunta, cui bonum, quién se aprovecha)

Sanciones nucleares

Puedo entender las sanciones de la ONU a Corea del Norte debidas a su programa nuclear. Lo que no entiendo es por qué no emite el mismo tipo de sanciones o, si se prefiere, algo más suaves, contra los países que no cumplen con el tratado de No Proliferación Nuclear sea porque no están incluidos en la Banda de los Cinco que tienen el privilegio de poseerlas (Israel, por ejemplo, o la India o Paquistán) o porque, perteneciendo a la Banda, no están dispuestos a reducir su arsenal sino todo lo contrario.

martes, 12 de septiembre de 2017

Nuevas épocas

Ayer, además de la Diada en Barcelona y sus posibles secuelas, fue el aniversario de dos hechos de los que es fácil decir que significaron un cambio de época aunque no necesariamente lo causaron.
El primero son los atentados en los Estados Unidos en 2001 en varios lugares, no solo en Nueva York, aunque las imágenes mandan. Después de eso, el terrorismo internacional (y alguno nacional) cambió de forma notable. La "nueva era" la ve el Newsweek. Eso sí, podrían tardar todavía 18 años en tener una sentencia para el presunto "arquitecto" de tal barbaridad.
Pero el anterior fue Pinochet, en golpe de Estado que había sido instigado por la CIA siguiendo órdenes de 1970 por parte del presidente Nixon, golpe que se se produjo en 1973 y que todavía resuena. Los detalles de aquella intervención extranjera están ahora documentados por textos publicados del gobierno de los Estados Unidos, recogidos por el National Security Archive. No fue la primera intervención de ese tipo (tienen razón los venezolanos que piensan que de facto ad posse valet illatio, si ya ya sucedido antes es que ahora es posible). Pero fue la que marcó un antes y un después en América Latina, aunque la Operación Cóndor haya sido, probablemente, mucho más significativa, pero menos visible (si se me permite la frivolidad, como reducirlo todo a las Torres Gemelas olvidando el Pentágono en Virginia y Shanksville en Pensilvania).
¿Cambio de época? Creo que hay que darle la razón al expresidente ecuatoriano Rafael Correa: no, se trata de una época de cambios. Aunque después de revisar los procesos que llevan a la desaparición de un grupo terrorista, la conclusión a la que se llega es que si no se responde a las causas que los producen (y eso resulta harto difícil si no imposible o impracticable) el terrorismo ha llegado para quedarse.

lunes, 11 de septiembre de 2017

El papel del líder

Ponerlo en su justa medida en cada contexto concreto. El líder (cabecilla, guía, caudillo) suele tener un papel importante que, además, procura auto-engrandecer. Carismático, tradicional o burocrático, es difícil que no sucumba a las tentaciones del Ego. Y es fácil que sus liderados caigan en la tentación de hacerle caso y creérselas.
Son generalidades que adquieren importancia cuando se plantea la cuestión sobre la posible decadencia de los Estados Unidos en su puesto de potencia hegemónica. El papel de Trump sale inmediatamente a relucir y Joseph Nye intenta ponerlo en perspectiva.
No niega el papel que puede jugar este presidente:"With a narcissistic personality and a short attention span, and lacking experience in world affairs, Donald Trump tends to project slogans rather than strategy in foreign policy". Sería, pues, un factor importante en tal decadencia.
Sin embargo, el artículo que cito es también un resumen de lo ya publicado por dicho autor sobre dicho papel en la historia de los Estados Unidos. Y la respuesta es que no hay que exagerar.
Mi metáfora favorita, para este asunto es la siguiente. Se trata de hacer surfing, cosa que se puede intentar con buenas olas, con malas olas o con un mar totalmente embravecido o plano como la palma de la mano. Es decir, las circunstancias mandan. Pero hay buenos y malos surfistas que saben aprovechar las olas o reconocer lo que las olas dan de sí. Poco se puede esperar de un excelente surfista en un mar sin olas, pero un mal surfistas, con olas propicias, puede hacer bastante más que el anterior. Como siempre: análisis concretos de situaciones concretas.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Alimento para apocalípticos

Tenemos, en primer lugar, descripciones de cómo podría acabar el mundo o, por lo menos, hacerse irreconocible para los que ahora viven en él. Tiene que ver con el cambio climático y se hace a partir de un libro dedicado a dicho asunto.
Después están los temas comparativamente menores: guerra (en particular la nuclear) o crisis económicas planetarias. Los efectos no serían menores.
El problema inmediato es qué puede producir esta epidemia de miedo razonable y razonado. El miedo, en efecto, es mal consejero. Si hay pánico en contextos de incertidumbre, los humanos tendemos a buscar alternativas a la incertidumbre, no a las causas del pánico. Y las certezas vienen de donde siempre: política y religión, tanto en sus versiones clásicas como en las degradadas (pseudo-ideologías y pseudo-religiones). Las causas del pánico se vuelven secundarias y solo sirven para agitar más miedo que, a su vez, podrá fomentar la obediencia, algo que ya se sabía cuando se analizaron los sistemas políticos y religiosos de "lavado de cerebro".  El viejo libro de William Sargant,  Battle for the mind está  lleno de sugerencias al respecto incluso para los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Bombardear dinero

Aconsejo leer el artículo que, traducido, publica Juan Torres sobre el uso del dinero falso para debilitar países (el blog de Juan Torres está entre mis favoritos, aquí, a la derecha del blog). Por lo visto, se ha usado en varios contextos y no solo por los Estados Unidos. Si lo que cuentan es cierto, algunas hiperinflaciones han tenido ese origen o, por lo menos, han sido fomentadas por ese medio. No es para ponerse conspiranoide, pero las conspiraciones existen.

Cataluña ¿triunfante?

Resumo, a instancias de amigos, lo que pienso al respecto y he publicado.
Primero, quiero decir que creo entender ese tipo de problemas (como intentaré mostrar en mi entrada del miércoles que viene y como intenté mostrar hace años aquí, produciendo algunas airadas reacciones no necesariamente por parte de quienes habían entendido mi postura). Pero también que no estoy a favor de unos u otros, es decir, que no estoy en contra de uno o de otro bando, si es que solo hay dos bandos en este embrollo. Eso me condena a ser un "siniestro equidistante" en el vocabulario que usaba ayer Ramoneda en El País. Pero sigo en ello: tomar partido no influiría en nada en la "rugosa realidad" y, probablemente, deterioraría todavía más mis diagnósticos. De todas formas, sí digo y repito que yo, si fuera catalán (y no lo soy), votaría NO en un referéndum unilateral sobre la independencia: no creo que les convenga a los catalanes tal eventualidad y eso que en un libro que publiqué en 1996  (que se puede leer aquí) yo les auguraba la independencia a los secesionistas  para 2020, eso sí, de haber sido cautelosos, con seny pero sin rauxa, cosa que, entonces, no podía hacer para el nacionalismo vasco todavía infectado por ETA.
Segundo, creo que hay que ir a un sencillo cherchez l'argent para ver en qué consiste ese juego de suma negativa (todos pierden) en el que se han obcecado unos y otros, incapaces de dar su brazo a torcer por cuestiones menos trascendentes: el voto en las elecciones siguientes, sean en Cataluña o en el conjunto del Estado. En algún tiempo, Mas daba votos a Rajoy y Rajoy daba votos a Mas, pero ese juego electoral se les escapó de las manos.
Tercero, había otros caminos posibles para afrontar la realidad de que el secesionismo, como en Escocia y el Quebec, está bien organizado y tiene una base muy amplia y movilizada, pero no son mayoritarios cuando se plantea el punto anterior (pensiones, Unión Europea, euro, empresas, fiscalidad y cosas por el estilo). Ya es tarde para explorarlos. Eso debió de hacerse hace dos años cuando se agudizó esta nueva etapa de confrontación Barcelona-Madrid, es decir, sus respectivas clases políticas, autoras de la manipulación y la movilización.
Cuarto, en la campaña en la que se está desde entonces y que culmina estos días (puede ir a más: eso es un choque, al fin y al cabo), han estado ausentes temas importantes y es obvio que se ha abusado de la manipulación y, probablemente, de la mentira. Se ha discutido de legalidades (en plural) y legitimidades (igualmente en plural), pero no se ha discutido ni el por qué (excepto el recurso a derechos históricos -en ambos lados-) ni, peor, para qué y, por supuesto, sobre las incertidumbres que todo proceso semejante (como el Brexit) implica. Todo han sido certezas (falsas, según yo creo).
Quinto, además del recurso leguleyo, aburrido e inútil, ha habido un recurso nominalista: llamar a las cosas con nombres diferentes creyendo que así las cosas cambian. Un caso particular es la peculiar propuesta socialista de "nación de naciones" y "plurinacionalidad". No es una solución. Tampoco lo es decir que en España hay siete naciones (Andalucía, Castilla, Cataluña, Galicia, País Vasco y los dos archipiélagos): eso significaría que un ente superior es capaz de decir quién es nación y quién no, cosa que no parece viable, si no va acompañada por ideas como el federalismo estadounidense (no son naciones sino Estados dentro de los Estados Unidos, que es la nación) o el cantonalismo suizo o lo que se quiera inventar... y que la gente lo acepte (no me veo a los valencianos aceptando formar parte de la nación Castilla ni a muchos de ellos formando parte de la nación Cataluña).
Sexto, constato que nadie es capaz de contestar al "y ahora, ¿qué?". La entrevista que leí a Gregorio Morán, el periodista represaliado por La Vanguardia -Barcelona-, terminaba contestando que él tampoco lo sabía. Mis amigos que están en la política activa y con los que he podido hablar, tampoco saben dar una respuesta clara. Decir que "no habrá referéndum", primero es posible que no sea cierto y, segundo, aunque lo fuera, no soluciona un problema de años, es decir, problema de un nacionalismo que, como todos, quiere ser independiente (y su clase política quiere mandar sin tener a nadie por encima), pero que no plantea la independencia hasta que "no estén maduras", como hace ahora el Nacionalismo Vasco y estuvo haciendo el catalán hasta, tal vez, el momento en el que se rechazó por el Tribunal Constitucional su reforma del Estatuto, esa reforma que Rodríguez Zapatero, presidente, había dicho que se aceptaría como viniese. Pero el PP lo recurrió y ganó.
No tendría que hacer falta, pero no es lo mismo españoles que españolistas, ni catalanes que catalanistas, ni catalanistas que secesionistas.
Como en Escocia y el Quebec, hay problema para rato. Con altibajos, pero problema. Y si unilateral, y el Barça deja de jugar en la Liga española, cela ne me regarde pas. Parece ser que hay temas mucho más importantes (rescate bancario, acuerdo militar con Arabia Saudí, desigualdad, empleo, corrupción).
Triunfantes, sí. Pero no solo una de las partes de esa "Cataluña" fragmentada.
(Añadido el 11: me había hecho el propósito de no volver sobre el tema, pero la comparación entre esto del Financial Times y esto de Le Monde, con sus diferencias de énfasis, me ha hecho recordar lo aburrido que resulta leer artículos de favorables y contrarios al proceso y percatarse de lo que cada cual "olvida" en su diagnóstico y, por tanto, en su terapia, en el caso de que haya alguna propuesta de terapia que vaya más allá de "sostenella y no enmendalla". No es el caso de estos dos periódicos que cito, pero sus respectivos titulares me lo han recordado
El 12: Otra distinción importante: el porcentaje de catalanes que son partidarios de un referéndum de autodeterminación (80%?) y el porcentaje de catalanes que son partidarios de la secesión (40%%). No tiene mucho sentido ignorar a los primeros por temor a los segundos. Pero entiendo que no se quieran asumir riesgos a corto plazo y se dejen para el medio plazo -après moi, le déluge-)



viernes, 8 de septiembre de 2017

Contra los musulmanes

Hay datos que reducen un poco esa idea de que existe una conspiración musulmana internacional para acabar con la cultura occidental (la tal cultura sería una excelente idea, según decía Gandhi, y se ha citado tantas veces).
Hay varios casos interesantes de persecución de minorías musulmanas, mucho peor que cualquiera de las que se producen en la Europa de la tolerancia y la libertad.
Ya cité el de República Centroafricana, donde son las milicias cristianas las que persiguen a muerte a los musulmanes. Era en 2013. Y este año también han sido noticia, en particular por la defensa de los musulmanes que ha hecho el obispo español Aguirre.
El caso más extremo es el de los rohingyas, musulmanes, en Birmania-Mianmar, cuya persecución ha sido fomentada desde el budismo y tiene el apoyo  o por lo menos el silencio cómplice de una premio Nobel. Supe de ellos gracias a Cristina de Middel, en 2009, en una conversación al margen de su trabajo en aquel momento. Ahora me asombro de que Israel venda armas a los que matan a musulmanes. Eso sí: el acuerdo militar hispano-saudí es secreto (¿Arabia? ¿Al Qaeda?).
Contra facta non sunt argumenta, pero los hechos son confusos.
Y es que muchas veces no estamos hablando de grupos religiosos (es decir, que se caracterizan por practicar, a distintos niveles, una religión) sino de grupos sociales (es decir, grupos situados "arriba" o "abajo"). La etiqueta de la religión se usa para fines de manipulación, parece.
(Añadido el 17: detalles sumamente interesantes sobre la persecución y genocidio de los rohingyás en Mianmar-Birmania. No parece que lo que esté en juego sea precisamente la religión)

jueves, 7 de septiembre de 2017

De Wall Street a Silicon Valley

La búsqueda del control puede tener varios caminos. Una, a medio palazo, es la de controlar lo que se produce en el campo de la investigación y, en general, de las ciencias. Lo están haciendo. Otra, más inmediata, es la de controlar el poder político. Dicen que ya son poder en Washington en general y en la Casa Blanca en particular. Por lo menos, tienen una creciente influencia.
En ese contexto, puede leerse esta noticia reciente y que, además, tiene final feliz. La policía vasca impidió el suicidio de una niña gracias a que vieron en las redes sociales que había una repetición de la "ballena azul". Mi pregunta, después de haber leído 1984 y ver las andanzas del Gran Hermano ("Big Brother is watching you" y no solo en la patria del ingsoc, los Estados Unidos) es muy sencilla: qué buscaba la policía autonómica en las redes sociales como para encontrar lo que encontró, cómo lo buscaba y desde cuándo lo buscaba y con permiso de quién.
Volviendo a los Estados Unidos, cito:
In No Place to Hide: Edward Snowden, the NSA, and the U.S. Surveillance State (2014), journalist Glenn Greenwald compares his present day subject to Nineteen Eighty-Four. “[B]oth rely on the existence of a technological system with the capacity to monitor every citizen’s actions and words,” in which because “the state had the capability to watch them at any time,” it was “the uncertainty and possibility of ubiquitous surveillance that served to keep everyone in line”.
"Un sistema capaz de monitorear las acciones y palabras de cada uno de sus ciudadanos". Eso es control. Afortunadamente, todavía no se ha llegado a la omnipotencia ni, siendo humanos, es decir, no divinos, lo van a conseguir alguna vez. Pero cuando se hace "por un buen fin", por lo visto recibe una buena dosis de comprensión y perdón. Ejemplo evidente: el sistema policial del estado español (es decir, tanto el de Madrid como el de Barcelona) que "monitorearon" y recibieron "monitoreos" ajenos sobre posibles atentados terroristas, pero que, "por suerte", mataron sin más a los sospechosos, lo cual les hizo dignos de la admiración y respeto de los ciudadanos. El control siempre pide una dosis, aunque sea pequeña, de violencia. Al fin y al cabo ya es en sí una forma de violencia. No física, pero violencia.
(Añadido el 9: los medios para piratear el móvil o el ordenador de tu pareja o de tus hijos o de tu empleado o jefe ya están a la venta. Democratizados)

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Incertidumbres en el "cómo"

La campaña del Brexit incluyó algunas espectaculares mentiras. Pero también errores inevitables. En aquel entonces se discutían los efectos que una eventual separación del Reino Unido tendría para el bienestar de sus nacionales (obsérvese: no de sus habitantes). Y entre el bienestar estaba el orgullo de pertenecer a aquella Britannia que “rules de waves”. Había diferencias entre los ancianos que sentían nostalgia por el “imperio” perdido y querían separarse del “Continente” y los jóvenes que deseaban seguir perteneciendo a la Unión Europea. Quiero decir que junto a la evaluación de los efectos que tendría la separación había un cúmulo de sentimientos que resultaba difícil gestionar y que se llevaron por delante a los “aprendices de brujo” que quisieron sacar provecho electoral de tales sentimientos de gloria “nacional”. Pero también hubo, como digo, argumentos sobre los posibles efectos de la separación, efectos que tenían que ver con la economía, los presupuestos generales del Estado, los impuestos, el desempleo, los servicios sociales y cosas igualmente constatables. Y ahí entraban los errores inevitables.
El problema cuando se evalúan los posibles efectos futuros de una decisión es que se supone que se toma de una determinada manera y en un contexto concreto. Si se me permite la comparación, algo así me pasó con Terra Mítica: expresé en público (y en estas páginas) mis dudas. Cierto que había informes serios que indicaban su viabilidad, pero no podían tener en cuenta la proliferación de ofertas semejantes y los cambios posibles en el tipo de turismo. Volviendo al tema, algo parecido a lo que podría haberse pensado en el caso del Brexit: que los argumentos racionales (insisto: no me refiero a los emocionales) no podían tener en cuenta cómo se iba a producir, en el caso de que ganara el SÍ, la separación ni en qué contexto económico mundial se podría llevar a cabo. Incertidumbre, sí, que la política reduce mediante la simplificación. En este caso, algo suicida y no solo para el “aprendiz de brujo” (Cameron)  que inició la aventura y cuya historia personal no viene a cuento. La discusión es lógico que se entablara en torno al SÍ frente al NO, pero los efectos del SÍ eran difíciles de calibrar ya que estaba por ver cómo iba a evolucionar la negociación del divorcio, asunto mucho más tangible (y desconocido) que los respetables sentimientos de orgullo nacional. En resumidas cuentas: que los argumentos sobre los efectos que podía tener el Brexit, la salida, tenían, por necesidad, que estar plagados de incertidumbres y, a día de hoy, todavía es pronto para saber cómo van a producirse algunos de ellos ya que se negocian los plazos, los contenidos y los pagos y no está cerrada la negociación. Un divorcio no es cosa únicamente de un SÍ o NO.
Sí, ya lo sé: usted piensa, con razón, que me estoy refiriendo indirectamente al caso catalán, a ese particular Catalexit que, a beneficio de inventario, voy a suponer que va a ser un SÍ y que, encima, se va a llevar a cabo unilateralmente. Y es que ahí reside, precisamente, el quid de la cuestión. Los sentimientos nacionales son eso: sentimientos. Además, referidos a objetos de existencia dudosa, sobre todo para los contrarios: los españolistas dudan que exista la nación catalana y recurren a la Constitución (modificable, como ya se ha visto, un par de veces) mientras los secesionistas niegan que exista la nación española y recurren a su particular versión de la historia, tan particular como la de sus contrarios. Disputas entre teólogos. Encima, lo de “nación de naciones” no añade mucha claridad a esta pelea entre religiones.
Doy por supuesto que también en este caso hay mentiras como las que reconoció haber proferido en campaña el entonces líder de UKIP. Y que hay errores que son inevitables ya que los efectos del hipotético Catalexit dependerían de cómo se produjera y cómo se cerraran las negociaciones si es que se producían. Pero, entonces, lo que habría que evaluar es qué podría suceder en cada uno de esos “cómo” y no encerrarse en una obsesiva discusión sobre el “qué”. Por supuesto que los efectos tendrían que ser planteados para todas las partes del conflicto, empezando por los partidos políticos que han jugado a “aprendiz de brujo” buscando votos y poder y no me refiero únicamente a los secesionistas (Mas/Puigdemont) sino también a los unionistas (Rajoy).
Un juego de escenarios posibles y evaluación de posibles efectos y respectivas probabilidades sería más provechoso, creo, que seguir discutiendo eternamente sobre el “qué”. Eternamente, insisto.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(No tengo datos sobre las diferencias generacionales en Cataluña, pero las del Reino Unido son muy interesantes. Es posible que los partidarios del Catalexit sean más jóvenes que sus contrarios, a diferencia con el Reino Unido, pero no estoy muy seguro, sobre todo por la cuestión migratoria.
Cherchez l'argent: se plantea el papel de los grandes negocios (big business) en las actuales negociaciones del Brexit. Alguna pregunta parecida se tendría que hacer sobre el Catalexit, sobre todo a la CUP anticapitalista
A añadir en ambos casos -si es que se produce el Catalexit-: la transición de una legalidad a otra puede tener tintes autoritarios parecidos, añado, al "golpe" de Maduro)
Añadido el 14: Un artículo de Torreblanca comparando el Brexit con lo que otros llaman Catalexit
Para mi horror, algunas de estas cosas ya las contaba yo en junio de 2016. Deben de ser muy evidentes cuando hasta yo las he visto. Y, a lo que parece, también las han visto los que las provocan, solo que las usan para sus fines. Supongo. De lo contrario es que están locos.
Añadido el 15: un artículo sobre el carácter emocional o instrumental de los secesionistas y los federalistas.  Por lo visto, sí ha habido discusión sobre costes y beneficios, aunque no me parece muy concreta. Discutir en términos aparentemente instrumentales sobre asuntos claramente emocionales no es solución. Pero sí la que propone el articulista.

Quién vigila a los vigilantes

Quis custodiet ipsos custodes, que ya se preguntaba Juvenal. Se sabe que, en la pre-guerra civil barcelonesa (me estoy refiriendo a la guerra del 36), hubo atentados anarquistas, pero también atentados de la policía que los usaba para fines propios. Me asombra que ahora hayan corrido propuestas de sabotajes por parte de policías para obtener así mejoras salariales, propuestas que han sido conocidas gracias a la vigilancia de la policía. 
No es solo cuestión del uso de la violencia por parte de las "fuerzas del orden" que incluían a empresarios fomentando atentados para aumentar la represión. Sin ir tan lejos, pero hace ya años, en una mesa redonda en Bogotá entre militares, ex-guerrilleros del M-19 y periodistas, me quedé asombrado al ver que, en el fondo, el militar estaba interesado en que siguieran las guerrillas: los altos mandos no estaban en la brecha y podían jugar a estrategas desde sus despachos consiguiendo algún que otro ascenso si se terciaba y alguna medalla. Eso lo entiendo, aunque me horrorice.
La cuestión es que los whatsapp de estos policías de ahora estaban siendo vigilados por otros policías, indicando con ello hasta que punto hay vigilancia... ¿inútil? Que se lo digan a los familiares de los muertos en los atentados de Barcelona y Cambrils.