miércoles, 12 de julio de 2017

Hechos y versiones

Lo que sabemos-sabemos son los hechos, los datos. Y aún ahí el significado de las dos palabras puede implicar un toque de atención: "hechos" puede significar "fabricados", "construidos". Y "datos" puede ser también "entregados", del verbo dar. Y cierto que ha habido hechos más que fabricados, es decir, falsos, pero que, al tener apoyo visual, se daban por verdaderos. La invasión de Kuwait por parte de Irak fue un caso lleno de tales "hechos" (recuerdo el de una llorosa kuwaití mostrando cómo los invasores iraquíes habían entrado a saco en el hospital infantil y se habían llevado las incubadoras, que resultó ser la hija del embajador kuwaití en Washington hablando desde un escenario falso). Así que, cuidado con los hechos. 
Pero mucho más cuando de los hechos se pasa a dar versiones de lo realmente ocurrido recurriendo a intenciones (desconocidas) de los participantes, detalles no incluidos en la narración de los hechos, significado que se le atribuye al hecho (positivo, negativo), inferencias a partir de los mismos (qué suponen para el futuro) y cosas parecidas. 
Tenemos un hecho que parece probado y reconocido por lo menos por algunos de sus participantes: el encuentro entre familiares y colaboradores de Donald Trump con personajes rusos en medio del proceso electoral de 2016. Ahora encuentro dos versiones contrapuestas que dan un significado diferente al hecho en cuestión según se dé por buena una u otra (o se rechacen ambas, que también es legítimo). El caso es que el hecho del encuentro tiene una interpretación muy diferente si se adopta una u otra de las versiones, sobre todo cuando se llega al espinoso tema de las intenciones, poco observables por definición y, encima, con versiones cambiantes sobre las mismas. ¿Cuál elegir? Que lo diga el New York Times no es suficiente. Elíjase la que sea y por las razones que sean, pero con una condición: no atribuirle un valor absoluto y sí mantener un mínimo de duda metódica al respecto. Sobre todo cuando alguna de las partes desmiente algunos detalles del encuentro, cosa que puede implicar verdad o mentira, y se dice que se conocen e-mails sobre intenciones de unos y otros.
¿Más cerca del impeachment? Depende. Tal vez de los hechos, pero sobre todo de las versiones sobre los mismos. En todo caso, el asunto, mezcla de hechos y versiones, no ha terminado.
(Añadido el 13: más sobre el impeachment. Y sobre lo peculiar que es dejar rastro en este tipo de asuntos)

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