domingo, 9 de julio de 2017

Entretenimiento dominical

Es curioso este artículo sobre el lenguaje corporal utilizado por Putin y Trump en sus encuentros en Hamburgo, tanto el informal al inicio (ambos de pie) como el formal posterior (ambos sentados). La conclusión que saca el autor es que el que "mandó" fue Putin y coincide con otros que sí han ido al contenido del encuentro. La verdad es que tanto me da, pero resulta sugestivo el razonamiento y las conclusiones.
El hecho más que curioso es que la hija Ivanka, "asesora presidencial",  sustituyera al padre en algunos actos y, todavía más interesante, que los Estados Unidos ya no marquen la agenda y se queden solos en algunos asuntos. Incluso se habla de un G-19.
Desgraciadamente, hay un asunto en el que, si no hay unanimidad, la cosa deja de tener mucho sentido. Me refiero a la cuestión medioambiental: si el problema es mundial (planetario), la solución tiene que producirse al mismo nivel. Por cierto, eso se aplica también al hecho de que 20 países, por importantes que sean, no son todos los países del mundo. Si estuvieron de acuerdo en la cuestión del mercado libre es que o mentían o, simplemente, firmaban en papel mojado.
Puede verse, para ambos asuntos, lo que recogí en el post de ayer y en el de anteayer.
(Por cierto, un nuevo acierto de Orwell en su 1984, a saber, la alianza (más que special relationship) entre Estados Unidos y Reino Unido. Ya solo les falta el ingsoc)

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