miércoles, 26 de julio de 2017

Duda resuelta

Es frecuente, entre los defensores del gobierno de Venezuela, el recurrir al hecho de que el país es el primero en cuanto a reservas de petróleo. No me lo acababa de creer y temía que fuese el típico truco para explicar por qué los Estados Unidos quieren "invadir" Venezuela. Mi contraargumento era que Venezuela ya  es el tercer-cuarto proveedor de petróleo a los Estados Unidos y que, puestos a invadir, mejor harían invadiendo Canadá, México o Arabia Saudita, que también son sus principales proveedores. También puedo entender que las relaciones del gobierno venezolano con Rusia en este campo puedan preocupar en Washington, donde se toman medidas que dificulten la exportación rusa al resto de Europa.
Pero siguiendo con el cherchez le pétrole, y sabiendo que todos los países mienten en este campo (como tiene publicado un ex-ministro de energía de un país que también está en la lista de las mayores reservas), he buscado en varias fuentes para ver si era cierto lo de las reservas venezolanas. Pues parece que sí. Lo afirma la OPEP, el GEAP -datos algo más viejos-, el World Factbook de la CIA y hasta la Wikipedia, que recoge y reproduce varias listas que no coinciden en la cantidad, pero sí en el orden de los países. 
Cierto que las características de ese petróleo exigen algo más de refinería que otros y que la situación interna del país no permite grandes alegrías exportadoras. Pero el dato es el que cito. Y una versión de los datos sería esta, que copio y pego de un texto favorable al gobierno:
La posibilidad en mente de varios dirigentes de la oposición es la suspensión de las importaciones de petróleo venezolano, principal fuente de divisas del país: sin ellas no podría importar todos los bienes de consumo básico que necesita, de los cuales produce apenas un tercio ni pagar sus elevados compromisos financieros internacionales. Pero hete aquí que EEUU es su principal mercado, lo que vuelve muy vulnerable a PDVSA, porque no le sería nada fácil encontrar otro comprador. Una sanción de peso sería impedirle participar de nuevos contratos con el gobierno federal a través de su subsidiaria, CITGO. Los dirigentes opositores sueñan con que Trump bloquee todas las importaciones de crudo provenientes de Venezuela. Puede hacerlo sin pasar por el Congreso, amparado por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por su sigla en inglés), en caso de que haya una amenaza externa a la seguridad de EEUU (en este caso el gobierno venezolano). Pero esto también tendría un costo para la economía estadounidense, ya que Venezuela es el tercer proveedor de crudo. Además, las exportaciones de derivados de petróleo estadounidense a Venezuela han crecido sustancialmente en los últimos años. En las últimas semanas varias refinadoras que procesan crudo venezolano han hecho lobby con la administración Trump para evitar que eso ocurra. La medida podría hacer que los efectos los padezcan los estadounidenses, que acuse en incremento en el costo del combustible y la energía en general para consumo doméstico.
¿Duda resuelta? Anda ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario