martes, 20 de junio de 2017

Plurinacional nación de naciones

La socialista española Adriana Lastra se ha referido al Estado Plurinacional de Bolivia en su intento de justificar la propuesta de su secretario general hablando de plurinacionalidad de España. Copio y pego lo que me ha escrito un amigo desde Bolivia:
Mal hacen los socialistas hispanos en poner a Bolivia como ejemplo de estado plurinacional. La Constitución lo  recoge así en sus primeros enunciados, pero después queda en agua de borrajas de iure y de facto.Sólo tienen poder electo los Gobernadores de las Autonomías, que coinciden con los Departamentos  que existían en la República y de alguna forma son herencia de la Colonia.La nación aymara está repartida entre 2 departamentos, la quechua entre 3 y  lo mismo con la tupi guaraní. La idea de estado plurinacional es excelente pero después no han respetado las nacionalidades al repartir el poder político. No existe una autonomía aymara ni una quechua ni una tupi guaraní. Es decir los plurinacionales no pueden elegir a sus respectivos dirigentes.
He encontrado también comentarios sobre lo de "nación de naciones". Tampoco la confederal suiza lo es. ¿Dónde está mi problema?
Sigo pensando que no existen las naciones. La prueba inmediata es que no hay acuerdo sobre qué significa exactamente tal palabra. Tampoco existen los dioses (bueno, el mío sí, que es el verdadero, pero lo mismo puedo decir de mi nación verdadera frente a la supuesta nación de los que me lo niegan, por ejemplo nación catalana y nación española que niega a Cataluña el ser una nación mientras desde Cataluña se reduce a Estado lo que los nacionalistas españolistas llaman España).
Lo que existe son los nacionalismos y las religiones, cada cual con sus peculiaridades. O, para ser menos abstractos, lo que existe son los nacionalistas (los que creen pertenecer a una nación) y los creyentes (los que creen en una religión).
Los nacionalistas, dicen, se dividen en dos grupos: los que practican el nacionalismo político según el principio de que toda nación debe tener un Estado (lo de que todo Estado deba ser una nación -Estado nacional- es algo más complicado) y los que practican el nacionalismo cultural, es decir, los que creen que pertenecen a una nación cuyas señas de identidad deben ser protegidas aunque sin necesidad de tener un Estado que cumpla con tal cometido. Dichas señas son, generalmente, imaginadas, inventadas o supuestas y quedan en el mundo de los sentimientos y la nebulosa de la indefinición.
La dependencia o independencia de un determinado grupo de personas respecto a otro sí que es observable. Que algunos de esos grupos planteen su independencia recurriendo al nacionalismo, también. Que los nacionalistas (algunos, sobre todo si no son cargos públicos) estén dispuestos a dar la vida por su nación, también es constatable, como son constatables los mártires en algunas religiones.
Pero, volviendo al tema, ¿puede darse una "nación de naciones"? ¿Puede darse un Estado plurinacional? Pues depende de cómo se defina nación, evidentemente. ¿Son una nación los aymaras bolivianos -junto a los peruanos-, los quechua-hablantes en Bolivia, Perú, Ecuador , los guaraníes de Bolivia y Paraguay? Si es la lengua la que define la nación, tenemos problemas en las Españas (catalán en Cataluña -excepto en el Valle de Arán-, parte de Valencia, Baleares y Franja de Aragón amén de problemas internacionales con la Catalunya Nord, como los vascos lo tienen en parte de Euzkadi y parte de Navarra, amén del problema con Iparralde, el País Vasco francés). Bueno, dejemos la lengua. ¿Qué nos queda entonces? ¿La historia del Reino de Aragón -que incluía la actual Cataluña-? ¿Al-Andalus? ¿La provincia Tarraconense? 
Nominalismos, excepto para los creyentes. Se puede discutir lo que se relaciona con el poder (quién manda aquí y cómo), pero recurrir a nombres de vaporoso contenido solo sirve para ocultar que lo que cuenta es el poder.

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