sábado, 24 de junio de 2017

Islamización del radicalismo

Las características comunes a muchos yihadistas europeos estudiados son conocidas: condiciones previas como la pequeña delincuencia, papel de los reclutadores sobre todo en las cárceles, familias con problemas. Pero lo que más me ha interesado del estudio que cito es el reconocimiento de que no se trata de una radicalización del islamismo previo (estos terroristas suelen partir de unas creencias y unas prácticas más bien tibias cuando no contrarias al Islam) sino que se trata de una islamización del radicalismo: aquellas condiciones piden un desahogo y algunos lo encuentran en la islamización. Otros, como ya he contado otras veces, lo encuentran en otras ideologías, dependiendo de los contextos en los que se mueven. Aquellas características en un determinado contexto darán un yihadista, pero, en otro, darán un terrorista de extrema derecha.
Frustración, agresividad, violencia. Y esta, que permite la descarga de la agresividad, se ejecuta contra objetos diferentes según estén a disposición del frustrado que, por supuesto, tiene otras vías para la descarga de la agresividad como son la depresión y el suicidio, es decir, violencia contra uno mismo estando muchas veces relacionadas entre sí la depresión y el suicidio. Otros encuentran un objeto externo sobre el que descargar la frustración, de los cuales algunos encuentran un camino en determinadas versiones del Islam (wahabismo, salafismo y demás), pero sin ser determinantes excepto por que pueden ser manipulados por intereses políticos y geopolíticos extraños al asesino y, en ese sentido, recibir apoyo y medios por parte de los que tienen esos intereses que, todo sea dicho, pueden ser más o menos musulmanes (aunque alguna de sus prácticas dejen mucho que desear), pero también pueden ser ajenos al Islam como pueden ser determinados servicios secretos "occidentales" no solo en sus orígenes (con el posible complejo de frankenstein incluido) sino también en la actualidad. Dice Roy que “La genialidad del Estado Islámico es la oferta de un marco narrativo dentro del cual los jóvenes voluntarios pueden cumplir con sus aspiraciones”.
Claro que no todo encaja en este enfoque. Por ejemplo, los atentados terroristas en Arabia Saudita. Tal vez. O los estudios de casos que muestran el papel de las andanzas de "Occidente" en países de mayoría musulmana. Pero lo dicho va en contra de estudios del "terrorismo religioso" que aceptan para sus cuantificaciones las etiquetas utilizadas por el Global Terrorism Database para clasificar los actos terroristas, tomando como "religioso" tanto a los actos perpetrados por musulmanes, hindúes o cristianos (tildados estos últimos de "fundamentalistas").

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