domingo, 21 de mayo de 2017

Dos crisis, dos métodos

Tenemos dos crisis importantes al mismo tiempo. Por un lado, la personificada por el presidente Temer, acusado de corrupto y que pudo sustituir a Rousseff acusada de corrupta. Sin duda es importante para América Latina por lo menos. Por otro lado, la personificada por el presidente Trump, enzarzado en dimes y dieretes, afirmaciones y negaciones y hasta en "caza de brujas" sobre su relación personal con Putin y, en general, la nueva relación entre los Estados Unidos y Rusia o, si se prefiere, la que hubo entre la campaña electoral de Trump y los servicios secretos rusos.
Casi por definición, se me escapan detalles (seguro que algunos muy importantes) de cada uno de estos asuntos, así que no voy a opinar sobre lo que tan poco sé. Otros saben y dan su versión y eso es lo que me interesa porque son ejemplo de dos formas extremas de analizar los problemas políticos y sociales: el enfoque en sus actores y el enfoque en las estructuras subyacentes. Lo malo es que no es tan fácil unir ambas perspectivas. 
1. El enfoque de las estructuras para el caso brasileño tiene aquí un buen ejemplo y de él extraigo esta cita:
En las próximas semanas se decidirá quién ocupará su lugar, y muchos factores incidirán en este sentido. El resultado no será fruto de algún plano maquiavélico de algún sector (...) sino de la lucha de clases real, de cómo estas clases se moverán en las próximas horas, días y semanas.
No hay plan maquiavélico (aunque se citan nombres propios pero casi como "marionetas" de fuerzas más profundas) sino un diagnóstico de clases y por tanto una terapia igualmente de clases. No está claro quiénes moverán a esas clases o si lo harán de manera autónoma. Lo que sí sabemos es que no sabemos cómo se "moverán". Está implícito: los activistas tienen mucho que aportar.
2. El enfoque en los actores tiene este ejemplo:
Conversations between Flynn and Kislyak accelerated after the Nov. 8 vote as the two discussed establishing a back channel for communication between Trump and Russian President Vladimir Putin that could bypass the U.S. national security bureaucracy, which both sides considered hostile to improved relations, four current U.S. officials said.
Hay, sí, un elemento estructural implícito (como en el caso anterior lo había respecto a los actores): el "estado profundo", esas estructuras políticas relativamente estables que permanecen a pesar de que los gobernantes cambien. El autor se refiere, en concreto, a la "burocracia de la seguridad nacional" y a su relación con la presidencia. Los actores no son marionetas sino que tienen su propia agenda y su propia capacidad de producir resultados en función de sus intereses que ya no son "de clase" sino, a lo más "de grupo" y, probablemente, sólo "personales".
Creo que ambas perspectivas tendrían que completarse mutuamente. Si encuentro un ejemplo, lo reportaré. Pero, de momento, las dos crisis siguen abiertas y sus efectos, respectivamente en las nuevas elecciones en un caso y el "impeachmente" en el otro, siguen igualmente abiertos.
Lo que sí observo es que, en estos dos casos, ambas perspectivas son igualmente movilizadoras aunque no en la misma dirección y sentido.

1 comentario:

  1. Entiendo que el primer caso estaría dentor de la lucha de clases Marxista; mientras que la segunda más en la línea de Ralf Dahrendorf y su distribución dicotómica de la autoridad. Una tercera, que creo que puede darnos más pistas, Gene Sharp: Social Power and Political Freedom, Porter Sargent Publishers, Boston, 1980; "Si el poder no es intrínseco en las elites políticas, tiene que venir de otras fuentes externas. Estas fuentes externas incluyen la autoridad (la aceptación por parte de la gente del derecho de las elites a mandar),
    recursos humanos (los seguidores de la elite con sus conocimientos y habilidades), factores intangibles
    (como consideraciones psicológicas y acondicionamiento ideológico), recursos materiales y el tipo y el
    alcance de las sanciones disponibles a los poderes. Estas fuentes del poder en su turno dependen de la
    obediencia y cooperación de la gente. La relación entre el orden y la obediencia es interactiva y el podersobre solamente se puede ejercer con el cumplimiento pasivo o activo de los subordinados. O, como lo
    expresa Sharp: “Un análisis mas detallado de la fuentes del poder de los gobernantes indicaría que
    dependen íntimamente de la obediencia y cooperación de los súbditos. Por consiguiente, en los dos casos tendríamos que analizar que grupos están detrás de cada actor y que tipo de obediencia vs. desobendiencia existe con los políticos en cuestión. Lucha de clases sí, pero también conflicto de grupos. Creo que aunque el conflicto es intrínseco a la sociedad éste no siempre polariza a sus distintos grupos en dos grandes bloques, sino que más bien es con las grandes crisis donde se puede ver esto. Además, partir de un análisis de arriba abajo, puede llevar a error.

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