martes, 28 de febrero de 2017

¿Grexit?

Vuelve a aparecer Wolfgang Schäuble, uno de los que pueden considerarse enemigos del mantenimiento de la Unión Europea, para hablar de la posibilidad del Grexit. Como se sabe, no es novedad y hay quien encuentra en su tema o la defensa de intereses alemanes, demasiado alemanes, o el uso de un "balón fuera" cuando se le presenta una pregunta indiscreta a la que viene bien una distracción hacia otro punto.
Sin embargo, esa posibilidad parece real y muestra hasta qué punto las políticas prometidas por Syriza en campaña se diferencian de lo que después se puede hacer. De hecho, es uno de los argumentos que se usan para poner de manifiesto las debilidades de las propuestas económicas "populistas" que no tienen en cuenta el "ambiente" en el que se van a tener que poner en práctica. Además, la situación griega tiene que ser dramática cuando no solo se han recortado las pensiones, sino que es el único país de la Unión Europea en el que el salario mínimo se ha reducido en estos últimos años.
Tendremos Brexit y tal vez Frexit. No te digo si, además, hay Catalexit. Pero lo de Grecia podría ser inminente, según dicen.

lunes, 27 de febrero de 2017

Oscars-ACLU

Lo que los periódicos cuentan y he escuchado esta mañana en mi recorrido por las emisoras de radio y supongo que veré en las noticias en televisión de mediodía y de la noche es lo que mejor encaja con el interés que se le supone al respetable público, audiencia, lectores, a saber, quién ganó y en qué se equivocaron.
Obvio, se trata de una supuesta competición, largamente anunciada creando un "suspense" sobre el "the winner is" y que refleja esa competición que se supone es el criterio central en nuestras sociedades. Competición que tiene un final: alguien gana y alguien pierde. Por sus méritos comparativos ambos. No suelo ir al cine, pero hace años recuerdo que fui a ver una película que acababa de ganar varios Oscar y me pareció desastrosa. Evidentemente, no tengo el gusto de la Academia ni tengo la costumbre de dejarme guiar en mis gustos aunque siempre dejo abierta la puerta a que me estén manipulando.
Y el segundo punto es igualmente obvio: la equivocación de los presentadores declarando vencedor a "La La Land" cuando el vencedor era "Moonlight". Dramático, televisivo, espectacular: los que se creían vencedores y ya estaban aceptando el galardón tienen que cruzarse en la escalerilla con los "verdaderos" ganadores, políticamente correctos, todo sea dicho. Supongo que algo habrá tenido que ver el hecho de que el año pasado los premios fueron criticados, creo recordar, por su ausencia de "minorías". Este año se han portado mejor.
Todavía no he visto periódicos españoles en papel, pero sí he visto tres de ellos en pantalla. Lo interesante es lo que no cuentan y sí encuentro (en pantalla) en periódicos latinoamericanos como el argentino Clarín, nada sospechoso de izquierdista (o por lo menos, claramente enfrentado con la anterior presidenta del país). Por decirlo todo, sí lo he encontrado en La Vanguardia, de Barcelona. Varias "celebridades" llevaban un lazo azul con las siglas ACLU, Unión Americana (por Estadounidense) por las Libertades Civiles, una ONG que defiende los derechos de las minorías (por ejemplo, los homosexuales) y de los vulnerables (por ejemplo, los inmigrantes), todo ello desde el punto de lo que consideran la más estricta tradición estadounidense de "imperio de la ley". Y, claro, libertad de expresión y libertad religiosa. No tendría que hacer falta (mi retórica aparte) decir que critican al presidente Trump, por ejemplo en lo que respecta a los refugiados.
Claro que es menos noticia que las dos anteriores (ganadores y equivocación espectacular: que siga el espectáculo). Pero vale la pena tomar nota de estas "celebridades" que por snobismo o por convicción defienden en público a quien defiende a los menos "célebres".
(Añadido a las 10 de la noche: En el Telediario de la 1 (televisión española), sí se ha hecho referencia al lazo azul)
(Añadido el 8 de marzo: La ACLU, según el Washington Post, representaría el máximo antagonista de Trump):

miércoles, 22 de febrero de 2017

Walden Tres

Heil, soy Eva Tequca, tengo 139 años en esta mi tercera recomposición, me dedico a la macrohistoria y he sido invitada a presentar la conferencia inaugural del Foro Económico de Divos. Cuando vivíamos en el Viejo Planeta Obsoleto (VPO), este encuentro se llamaba Davos, nombre del pueblo en que se celebraba. También se reunía en otro mes, porque entonces el año tenía 12 y no 17 como ahora, que se realiza en este mes de Trump, uno de tantos seres mitológicos que importamos del VPO. Por decirlo todo, en mi recomposición anterior fui varón, pero me cansé de tener que encargarme de la casa y de que mi marida hiciera y deshiciera a su gusto, llegando hasta redactar mi declaración de ingresos añadiendo un churro como si fuese mi firma.
Digámoslo con toda claridad desde el principio: hicimos bien, hace ya tres siglos de ello, acelerando nuestra llegada a este extraordinario planeta que ahora disfrutamos. Hubo, en aquel entonces, algún científico (lo que entonces llamaban científico, que ya sabemos lo limitados que eran), un tal Stephen Hawking, que advirtió que, de seguir con lo que entonces hacíamos, no íbamos a tener otro remedio que emigrar a otro planeta, como efectivamente hemos hecho para bien y disfrute nuestro. Por cierto, no vendrá mal recordar que, aunque seguimos practicando sexo (de hecho, este Foro no es otra cosa que una orgía), ya no procreamos: no hace ninguna falta.
Entonces decían que el problema era el medioambiente, el agotamiento de los recursos, un supuesto cambio climático, la contaminación y todo aquello. Ahora sabemos que hicimos bien no haciendo caso a aquellas jeremiadas. Claro que se produjeron, faltaría más, pero para nuestro bien aunque el VPO dejara de ser habitable... para algunos.
Porque junto a aquella devastación física se iba produciendo algo social que es lo que nos ha traído hasta este nuevo paraíso: el aumento acelerado de la desigualdad social. Es aquello que los ingenuos decían de “ricos más ricos y pobres más pobres” cuando lo que en realidad estaba sucediendo era “poderosos más poderosos e indefensos más indefensos”. Empresas cada vez más grandes, fusiones cada vez más espectaculares y unificación de la capacidad de decisión hasta extremos que hacían inútil la esfera política ya que las verdaderas decisiones las tomaban los altos ejecutivos de aquellas pocas y grandes empresas aunque se mantuviese el teatrillo de la política.
Para aquellas empresas, el mercado era un medio que podía usarse o no, porque lo importante no era el medio sino el fin, el beneficio inmediato. Lo del mercado, las empresas lo usaban según les conviniese. Alguna empezó a preparar el traslado este nuevo planeta para lo cual nada mejor que aumentar las amenazas medioambientales. No en vano este mes tiene el nombre que tiene, aunque podría haber tenido también el de cualquiera de los llamados “negacionistas”, aliados en aquel empeño de destruir al VPO.
Había que ser racional (o sea, adaptar los medios a los fines propuestos, es decir, al de la emigración a otro planeta) y el aumento de la desigualdad permitía tomar decisiones a largo plazo, más allá del inmediatismo del beneficio a corto. Total: que los poderosos fuimos menos numerosos (y más fáciles de trasportar cómodamente) y la población de los demás se multiplicó de manera que no tuvieran más remedio que, indefensos, aceptar el trasporte que a algunos recordaron cómo se habían trasportado los esclavos en los tiempos coloniales del VPO desde África a América.
Y aquí estamos. Viviendo mejor que nunca ha vivido la humanidad, es decir, nosotros, mientras que, desde los planetas vecinos, nuestros socios (no voy a llamarles esclavos porque sería un anacronismo) nos proporcionan gratuitamente alimentación y placer, incluyendo los trasplantes, el sublime de la antropofagia (vivos, ¿eh?) y los clásicos del sadomasoquismo. No tienen más remedio que aceptarlo, pero ese es su problema, no el nuestro. Por algo somos los que mandamos y mandamos mucho.
Para no ocultar nada, recordaré que en VPO sigue habiendo un pequeño núcleo de humanos, los jaredíes, autoproclamados “pueblo elegido”, que, convencidos de que Dios les había entregado un pequeño trozo de terreno en eterna propiedad, liquidaron a los filistines o filisteos que habían dicho que llevaban allí suficiente tiempo como para ser sus dueños. No mantenemos comunicación con ellos: nos consideran “goyim” que, dicen, es un insulto.
Como eso no nos afecta en nada, ahora lo importante es mantener el orden: los socios en su sitio apartado; nosotros en el nuestro y a disfrutar, que de eso se trata.
(Publicado hoy en el diario Información - Alicante -)
(The Economist anuncia la retirada de las empresas “globales”. No sé cómo explicará Eva ese cambio. Tal vez no es contradictorio: hubo menos empresas “globales” pero las que lo siguieron siendo fueron cada vez más grandes, como dice Eva, madre de los vivientes.
Por cierto, he visto en un muro de mi pueblo una pintada con el nombre de una pariente de Eva, a saber, Tecueme. Como es sabido, en Walden Tres, tal vez por influencia china, el apellido de la familia es la primera sílaba -Te-, siendo las otras dos su nombre personal - Quca, Cueme-.


Eva sería su nombre de cristiana -que significa “vida”- ya que en Walden Tres se conservan todas las religiones del VPO. Calidad de vida, dicen. Y cuestión personal. De todos modos, el budismo es el que mejor se ha adaptado a las nuevas circunstancias mientras que el Islam es el que ha tenido más dificultades para hacer lo propio: no hay Meca en Walden Tres)
(Añadido el 23 de junio: Stephen Hawking insiste en que, de seguir el proceso mediambiental actual, la alternativa para la supervivencia de la especie humana es emigrar a otros planetas)

jueves, 16 de febrero de 2017

Curiosidades sobre un rechazo

The Economist proporcionaba este mapa de los países cuyos nacionales podría haber sido prohibidos de entrar en los Estados Unidos, jueces no obstante. Y lo daba junto a los otros tres de la zona con los que las relaciones siguen siendo abiertas.

Cosas a observar:
1. A qué países se han dado más visado en 2015. 
2. Y la razón: los que tienen mayores lazos comerciales con los Estados Unidos aunque sean los que más yihadistas proporcionan.
3. Y los proporcionan a Siria y a Irak (y a Somalia y su Al Shabab) mayoritariamente.
4. Con el interesante dato de que el país que más lazos comerciales tiene con los Estados Unidos entre los "malos" es precisamente el invadido Irak. Tal vez porque los invasores tenían objetivos comerciales, imagino.
5. Y el igualmente interesante dato de la desproporción entre Irak, Somalia y Siria si se compara el respectivo porcentaje de visados sobre el total de sus refugiados.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El reino del "post"

Primero fue “post-moderno” sin saber muy bien qué era eso de “moderno” ni si se aplicaba a todo el Planeta o solo a los que habían pasado por la Sorbona. En esa familia estaba el “pensamiento débil”, esa forma de decir que no había certezas, que no se podía conocer la realidad social, sino solo sus “relatos”. Después, a partir de esa pelea entre “relatos” (que antes se llamaban “versiones”, cosa que, efectivamente, puede variar de unos a otros), se entró en la “post-verdad”, que es una forma pedante de hablar de la “mentira” o, si se prefiere, de versiones falsas, conscientemente falseadas de la realidad, sobre todo la política. No era una novedad: el uso consciente y voluntario de la mentira ya está en Maquiavelo y su Príncipe, pero, por lo visto, se trata de un autor “pre-moderno” que ni siquiera ha pasado por la criba de la “post-modernidad”.
Ahora me encuentro con otro post: la “post-vergüenza”. Bien es cierto que en un periódico inglés refiriéndose a lo que ha traído consigo el referéndum del Brexit y la vergüenza que suscitó la serie de mentiras (“post-verdades”) en aquella lucha de versiones “post-modernas”. Vergüenza ajena suscitada por el comportamiento de determinados políticos (de la “clase política” que se decía antes, para después ser sustituido por “la casta” o, en el caso español, “el bipartidismo” o “el régimen del 78”). De todos modos, si prescindimos de estas cuestiones locales (localistas incluso), la vergüenza ajena provocada por los políticos en ejercicio de tales es un fenómeno mucho más extendido. Pienso en amigos estadounidenses avergonzados por la excentricidades del actual presidente de su país y las incertidumbres que provoca (en mi lista no hay amigas estadounidenses, pero puedo imaginar la vergüenza que sienten algunas mujeres de dicho país ante este tipo tan particular de machismo ramplón) o pienso en amigos peruanos que hacen la lista de presidentes de su país acusados o ya encarcelados por delitos de corrupción, con todas las andanzas de alguno de ellos escondiéndose entre los Estados Unidos e Israel ante la solicitud de extradición por causa de esa explosión de corrupción por parte de una sola empresa, Odebrecht, que ha afectado a cargos públicos de una docena de países latinoamericanos, unos para beneficio propio y otros para financiación de sus partidos y de las cada vez más caras campañas electorales.
La vergüenza ha estado detrás de la aparición de movimientos que rechazaban de plano a esas élites (y no solo las políticas) que perseguían sus intereses por encima de las necesidades de la “gente”, el “país”, la “nación” y hasta de su “clase” a la que decían representar o se suponía que representaban. El interés más obvio era el de conseguir el poder si no lo tenían todavía o el de conservarlo si todavía no habían llegado al estado de gracia de poder permitirse con mayor desparpajo las “post-verdades”, es decir, la mentiras lisas y llanas. Y cuando digo poder no me refiero solo al poder del cargo público sino también a la cuota de poder que supone su posición dentro de la maquinaria para conseguirlo y que se suele llamar “partido”.
Es, y vuelvo a citarlo, lo que se llamó hace un siglo “férrea ley de la oligarquía”, es decir, la tendencia de estas organizaciones a generar élites internas que luchan por el poder interno sin preocuparles demasiado si con ello ponen en peligro la consecución del objetivo político de la organización/partido a que pertenecen, es decir, el poder.
Estoy haciendo un esfuerzo por evitar los nombres propios sean de personas (siempre en negritas) o de partidos políticos, pero estoy seguro que el lector sabe ponerlos.
La “post-vergüenza” que produce esa purificación de lo nuevo o ese descubrimiento de la “post-verdad” o de la “versión” alternativa en plan “post-moderno” explica, como digo, la aparición de movimientos/partidos/líderes alternativos que ven la “verdad” en seguir las indicaciones de la “gente”, el “país”, la “nación”, superan entonces la “vergüenza” y se lanzan a producir sus propias “versiones” (no es tan fácil tapar los deseos de poder con esa escucha imposible, ni siquiera con encuestas). Se inventan lo que, frente a las élites propias o externas, quiere esa “gente”, “nación” etcétera y con eso acaban produciendo una nueva “vergüenza” que generará su propia “post-vergüenza”. Pienso en el auge del nazismo en una Alemania avergonzada por los efectos de la Primera Guerra Mundial y que daría paso a la vergüenza de la Segunda. Igual se nos ocurre algún paralelismo. O en algunos secesionismos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

martes, 14 de febrero de 2017

Guerra con China

Este artículo sobre la posibilidad y, después, la probabilidad de un enfrentamiento armado de los Estados Unidos (y aliados) con la China puede leerse teniendo en cuenta los dos grandes principios del presidente Trump: Making America Great Again (MAGA) y America First.
La ventaja frente a otras intervenciones estadounidenses (como la de Irak) es que aquí se habla explícitamente de "American interests". Los aliados, como en el caso de Irak, los defenderán aportando todo tipo de curiosos argumentos que encubran los verdaderos intereses. Supongo que aquí no habrá "armas de destrucción masiva" ni "planes para atacar Inglaterra", pero es posible que se hable de evitar que la China viole el derecho internacional (que los Estados Unidos desprecian) con las dichosas islas como Rusia lo violó con Crimea, recuperándola según los rusos, anexionándola según la "comunidad internacional" (es decir Estados Unidos y sus aliados).
Para entonces, los partidos en sintonía con la Casa Blanca (de derechas o izquierdas no importa, lo que importa es su xenofobia y "populismo" pre-fascista) ya habrán consolidado sus posiciones en Europa en este año electoral de 2017 a remachar en 2018. Miel sobre hojuelas.
Para colmo, las dichosas islas tienen un elemento que no tenía la recuperación del "espacio vital" y del "corredor de Danzig" por parte nazi: que por delante pasan, al cabo del año, mercancías por un valor de 5 billones (con b) de dólares. Interesa a ambas potencias económicas mundiales controlarlas.

lunes, 13 de febrero de 2017

Mapa de la corrupción

Avec plus de 660 affaires recensées depuis son lancement le 9 décembre 2014, la carte publiée par Transparency France dessine le paysage contrasté de la corruption sur le territoire.
Lo publicó Le Monde a partir de Transparency France con los 660 casos conocidos, con 440 desde diciembre de 2014. No estaría mal ver cómo ha funcionado en España territorialmente. Es obvio que los grandes asuntos están en Madrid, Valencia y Andalucía, pero es igualmente obvio que pequeños casos conocidos los hay en muchos otros lugares. Bonita tarea para geógrafos.

domingo, 12 de febrero de 2017

Tercera generación

Los coreanos que vivían por generaciones en el Japón, tenía difícil el acceso a la nacionalidad japonesa, al margen de la literatura sobre dicha nación (raza, cultura, lengua), nihonjinron que encaja con la existencia de nikkeijin, nacidos en otros lugares pero con antepasados japoneses (tengo un amigo boliviano que encaja en esa categoría y que era de tercera generación). No sé cómo están ahora las leyes y costumbres al respecto, pero cuando me las encontré por primera vez, hace muchos años, tenían un aroma racista y supremacista unido a la idea shintoísta de un país-territorio elegido por la diosa Amaterasu antes de crear el mundo (mucho más previsora que YHWH, que tardó bastante en elegir al pueblo judío y a sus sucesores).
Hoy es Suiza la que, en referéndum eso sí, decide si facilitar la nacionalidad suiza a musulmanes viviendo en Suiza y que resulten ser de tercera generación. No sé más que esta noticia y doy por hecho de que la primera y segunda generación tienen las mismas dificultades que los coreanos tenían (¿tienen?) en el Japón. De todos modos, la pregunta es sobre los nietos de inmigrantes, vengan estos de donde vengan y tengan la religión que tengan.
Hay nacionalidades tan elevadas que no están disponibles para cualquiera, y mucho menos musulmanes, dicho esto en el contexto de la polémica legal estadounidense sobre la prohibición anti-musulmana (de siete países, no de todos -Arabia Saudita es intocable y eso que ha producido a más de un Ben Laden-) de ingresar al país, no te digo de nacionalizarse. Y eso que los Estados Unidos han sido históricamente facilitadores de nacionalidad desde que invadieron los territorios de sus pueblos originarios.
Supongo que se mantiene la definición de catalán que dio el ahora acusado Jordi Pujol padre: "Es catalán quien vive y trabaja en Cataluña y quiere serlo". No todas las definiciones son tan aperturistas (véanse las que aparecen en el enlace citado atribuidas al mismo personaje), pero habrá que ver cómo se define, primero, quién tenga derecho a votar en un referéndum secesionista y, segundo, en el caso de independencia, cómo se define la nacionalidad (lo de los apellidos vascos de tinte racista atribuido a Sabino Arana, fundador del nacionalismo vasco, es otra historia).
Eso sí: si eres "malo", el gobierno te puede quitar la nacionalidad a no ser que la tengas "desde siempre". Si eres de tercera generación y te portas mal, te la pueden quitar. En Australia.
Añadido al final del día: el referéndum sobre facilitar la nacionalidad suiza a "los nietos de inmigrantes" (nada de "tercera generación") ha dado la victoria a los que tal cosa apoyan. Nada, pues, de dificultarla. Será "un país por encima de toda sospecha" (Ziegler), pero hay que reconocer que de vez en cuando son admirables. Otra cosa es el otro resultado del referéndum de hoy sobre la fiscalidad a las multinacionales. Nadie es perfecto.

sábado, 11 de febrero de 2017

Calexit

Aquí hay una referencia a la tendencia secesionista en California, por ahora minoritaria, que se une a los diversos movimientos desatados por las políticas de Trump, en Silicon Valley sin ir más lejos, pero también en Berkeley. El artículo que cito termina con un:
En todo caso, el malestar en California es tan notorio que se vuelve a hablar del Calexit, es decir, la separación de la Unión. Algo que, de momento, carece de fundamento real, aunque California se encuentra entre las diez economías más poderosas del mundo y podría ser muy viable como Estado independiente. El desprecio que el nuevo inquilino de la Casa Blanca demuestra hacia valores muy preciados en amplios sectores del país podría alimentar esta tentación rupturista, por ahora minoritaria.
El que sea una de las diez economías más poderosas del mundo y que podría ser viable como independiente es un argumento fuerte que no todos los secesionistas del mundo abordan para el propio. Más datos al respecto y cuáles serían los pasos hasta un hipotético referéndum en 2019, aquí, también en castellano. Una de tantas cosas que movimientos y partidos en los Estados Unidos pueden enseñar a otros movimientos y partidos en el mundo. Incluido que, para ser vinculante el resultado de tal referéndum, tendría que obtener un 55 por ciento de los votos habiendo votado más del 50 por ciento de los empadronados y tendrían que aceptarlo los restantes estados de la Unión y dos tercios de ambas cámaras federales. No confundir, pues, con Catalexit.

viernes, 10 de febrero de 2017

Segunda generación

Siete millones de franceses son hijos de inmigrantes, una categoría más joven y urbana que la media. Es lo que llaman la "segunda generación". 45% provienen de países europeos. Argelia, Italia y Marruecos son los primeros países. 77% de los que tienen entre 12 y 24 años viven en casa de los padres. 89% viven en ciudades (30% en la región parisina). Pero grupo más numeroso (3,6 millones)  son hijos de parejas franco-extranjeras, seguidos por los 2,9 millones que son hijos de una pareja con el mismo origen. Hasta ahí los datos
Son franceses y podemos suponer que han seguido cursos en las escuelas francesas, tienen el francés como su lengua (que muchas veces condividen con la de sus padres) y son educados en la familia en una religión que no siempre coincide con la mayoritaria en Francia.
Situados entre dos culturas es fácil imaginar su situación. Es probable, por ejemplo, que no sigan con mucho interés la religión de sus padres y más si sus padres son pareja mixta, aunque consideren esa religión como suya en una pelea interna por definir su propia identidad (la identidad personal es el efecto de numerosas identificaciones con objetos exteriores como la religión, la lengua, la nación, la cultura, la comida, la localidad en la que han nacido o viven y demás). Identidades oscilantes que les pueden llevar a una identificación fuerte con lo local y, si se ven rechazados, a una identificación fuerte con lo de sus padres. En el primer caso, rechazando lo de sus padres (con evidentes efectos en la vida familiar) y, en el segundo, con conflictos con su medio ambiente actual.
He conocido a españoles hijos de inmigrantes (eso que llaman "segunda generación") y lo he podido constatar: desde jóvenes que echan en cara a sus padres el mantener determinadas costumbres de su lugar de origen (ellos también tienen sus problemas de identidad) o los que rechazan algunas costumbres españolas (en más de un caso como yo hago).
Si ahora introducimos a alguien dispuesto a "pescar" en ese río revuelto, se entenderá que la mayoría de hijos de inmigrantes musulmanes que acaban practicando el terrorismo (una inmensa minoría respecto al total de "segunda generación") sea de personas con un pasado poco devoto y algo delictivo que, de repente, "ven la luz" que alguien se ha encargado de proporcionarles. Obvio: se trata de personas que viven en contextos relativamente marginales. Los ricos son otra cosa. Así que el origen no tiene el peso que a veces se le atribuye y la situación en que viven tiene mucha más fuerza para que se produzca ese paso hacia la violencia. Aquí, en el margen derecho del blog, hay una recolección de datos al respecto. Este, de Chatham House, es nuevo


jueves, 9 de febrero de 2017

Dark money en USA y UK

En 1938 el presidente Roosevelt advirtió al Congreso que:
"The liberty of a democracy is not safe if the people tolerate the growth of private power to a point where it becomes stronger than their democratic state itself. That, in its essence, is fascism."
Llamó fascismo a una situación en la que el poder privado se convierte en algo más poderoso que su propio estado democrático.
Lo cita George Monbiot al final de un demoledor artículo sobre el papel del "dark money" en la política estadounidense y en la británica.
"Dark money" es definido allí como
Dark money is the term used in the US for the funding of organisations involved in political advocacy that are not obliged to disclose where the money comes from.
Dinero que llega a las organizaciones dedicadas a defender determinados intereses y que no están obligadas de declarar de dónde vienen sus fondos. No encuentro una buena traducción.
Lo que sí encuentro es una sucesión de mil-millonarios promoviendo organizaciones que defienden sus intereses (a corto plazo sobre todo) en el campo de las relaciones laborales, políticas fiscales, servicios sociales, medio ambiente, sanidad y campos similares. Y si alguien los lleva ante los jueces, siempre habrá un cargo político (como el presidente del país) para criticarlos por ser "tan políticos".
Y cómo esas organizaciones que funcionan con "dark money" han entrado a saco en el gobierno Trump. No hay incoherencias en sus propuestas y, probablemente, va a cumplir sus amenazas poniendo el gobierno a disposición de esos intereses privados desde el petróleo (Dakota) a la sanidad  (Obamacare) pasando por educación, relaciones laborales e impuestos y llegando a la protección del medioambiente. Si eso encaja con la definición de Roosevelt, está por ver.
También está por ver si eso se produce en otros países, el Ecuador incluido, con lo que el panorama puede ser todavía más siniestro.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Himnos nacionalistas

He cantado seis de ellos en mi vida. Himnos nacionales que, casi por definición, se convierten en himnos nacionalistas. Vayan algunas de las características del nacionalismo que manifiestan.
La primera es la utilidad que encuentran en la existencia de un enemigo real o imaginario. Enemigo al que hay que vencer, todos unidos. Y enemigo descrito en términos negativos, por supuesto. Els Segadors es un ejemplo cuando, desde 1899 (aunque su origen se remonta al siglo XVII), nos invita a echar “endarrera aquesta gent/ tan ufana i tan superba”, así “que tremoli l’enemic/ en veient la nostra ensenya”. Es la misma línea que La Marsellesa (1792) cuando habla del “étendard sanglant” de esos “féroces soldats” que vienen dispuestos a degollar a “vos fils, vos compagnes”. Pues lo mismo: a por ellos y “qu’un sang impur abreuve nos sillons” (inunde nuestros surcos).
Es un “jour de gloire” que puede ser en el futuro de cuando se escriben las respectivas letras aunque cuando se cantan se conviertan en una exaltación del pasado. Pero es que el día de gloria puede estar en el pasado cuando se supera “la injusta y horrenda desgracia, que pesaba fatal sobre ti”, es decir, la presencia colonial española. Es el himno ecuatoriano (1870) que comienza con un “salve mis veces, oh Patria/ Gloria a ti”. Va un poco en la línea del himno peruano (1821) que habla del “largo tiempo el peruano oprimido la ominosa cadena arrastró”, rota de modo que “somos libres” “seámoslo siempre”. O en la del boliviano (1845) que se enorgullece de que “es ya libre este suelo, ya cesó su servil condición” y que acaba formulando el deseo de “morir antes que esclavos vivir”.
Total: un enemigo externo ya vencido o por vencer y una exaltación de lo nuestro con tintes incluso religiosos con menciones a la divinidad a la que se le hace partícipe del conflicto y aras o altares en los que se ofrendan los triunfos o se juran fidelidades eternas a la Patria, una especie de divinidad.
No hace falta subrayar el carácter fantasioso de algunas de estas letras. Pienso, por ejemplo, en la libertad, cadenas rotas y el “morir antes que esclavos vivir” que han tenido que cantar (en castellano, claro) indígenas cuya situación no solo no mejoró con el fin de la injusta y horrenda desgracia sino que en muchos casos empeoró. Los “libertadores” no fueron particularmente “indigenistas”. Algo han cambiado las cosas en los Andes, pero eso no quita el largo tiempo que han sufrido sus pueblos originarios. El catalán y el francés por lo menos no mienten tanto ya que se quedan en la conmemoración de un hecho fundacional pero que puede tener lecturas contemporáneas. Piénsese en quién es ahora esa gente tan ufana y tan soberbia que se opone al “Catalunya, triomfant, tornarà a ser rica i plena”.
He dicho muchas veces que las naciones, como los dioses, solo existen en la mente de sus respectivos creyentes que, faltaría más, niegan la existencia de los otros dioses o la nacionalidad de los que les niegan la nacionalidad. Si España es una nación, Cataluña no podría serlo según el creyente españolista del mismo modo que el creyente catalanista negará que España sea una nación. Existirá solo en las mentes, pero hay que ver los efectos visibles que tienen tales creencias, sobre todo cuando se vuelven yihadistas o terroristas de Estado.
¿Y el himno español? Pues no tiene letra aunque se ha intentado que la tuviese para que los adscritos a tal creencia puedan cantarlo en público (en unas olimpiadas, por ejemplo). En mi infancia se cantaba. Se trataba de la letra de Pemán, pero no la de 1928, sino la de antes de la última guerra civil en la Península. “Arriba España. Alzad los brazos hijos del pueblo español que vuelve a resurgir”. Lo primero que llama la atención es lo del “saludo ibero” de los falangistas, común con los fascistas italianos y los nazis alemanes, no tan iberos. Después, lo de “volver a resurgir”, cosa necesaria si se piensa en el “Gloria a la Patria que supo seguir sobre el azul del mar el caminar del sol”. Primero, nuevamente, la gloria. Después, la versión desde el otro lado de los himnos andinos: la conquista y colonización como motivo de gloria. Cosa de creyentes, sí. Con esa peculiaridad de los nacionalismos que ponen el pasado como modelo del futuro. Algo así como la Gloria Celestial como recuperación del Paraíso Perdido.
Nada que objetar excepto cuando pretenden engañarme.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Para la búsqueda de enemigo por parte del gobierno estadounidense, un buen artículo en el Tomgram. Wkipedia proporciona varias traducciones del himno nacional estadounidense, adoptado en 1931 pero cuya letra es muy anterior)

Trump, Hitler, Zweig

En casa de mis padres estaban las obras completas de Stefan Zweig. No recuerdo haber leído El mundo de ayer, autobiografía publicada después de su suicidio en 1942. Me la ha recordado este artículo en el New Yorker que recoge los recuerdos de Zweig sobre el auge de Hitler y lo compara con la llegada de Trump al poder. Tiene el sugerente título de "Cuándo es demasiado tarde para detener al fascismo, según Stefan Zweig". Este último vio los inicios de Hitler desde su Austria natal y terminó en Brasil después de haber pasado por Londres y Nueva York. Había muchos que no se tomaban en serio a aquellos locos vertidos con camisas pardas y luciendo esvásticas, con ideas extravagantes y poco serias sobre Alemania, los judíos, la raza aria y el sistema contra el que había que luchar. Mein Kampf era objeto de bromas y chanzas por parte de la gente sensata.
Sobre las elecciones alemanas de 1930, cuando los nazis pasan de menos de un millón de votos a más de seis millones, escribe:
“a perhaps unwise but fundamentally sound and approvable revolt of youth against the slowness and irresolution of ‘high politics.’ “
No está de acuerdo, pero comprende el rechazo de los jóvenes hacia la élite política, la "casta" que diríamos ahora. Todavía no se ha dado cuenta de lo que se le viene encima ni el papel que tendría la propaganda en el auge de los de Hitler y en la ocultación de algunos de sus hechos más rechazables desde cualquier punto de vista excepto el de los nazis.
A partir de ahí comienzan los paralelismos con los Estados Unidos de hoy, cosa que dejo para el disfrute y crítica de quienes estén interesados en el tema y reciban gozosos el paralelismo o lo rechacen por sesgado.
(John Le Carre incide en el paralelismo)

martes, 7 de febrero de 2017

Encuestas falsas

Los francófonos se podrán entretener con este jugoso artículo de Le Monde, con múltiples enlaces y varios videos sobre las originalidades del gobierno Trump (me resulta raro eso de llamarlo "administración Trump", sobre todo viniendo el personaje del mundo empresarial con o sin consejo de administración). Al margen de recoger el rechazo de los grandes de Silicon Valley al decreto sobre la inmigración y discutir si Trump tiene albornoz y lo usa cuando se sienta ante el televisor, lo más entretenido es encontrar una nueva definición de encuestas falsas: son aquellas que muestran que la gente no está de acuerdo con lo que hace el gobierno. Tienen que ser falsas y son usadas por la perfidia de unos medios que ocultan los datos sobre el terrorismo (otra cosa es que desde ese gobierno se inventen masacres que nunca existieron, la de Bowling Green en concreto).
A lo que parece, las encuestas muestran una vez más una división casi al cincuenta por ciento entre los que apoyan el decreto anti-inmigración y los que lo rechazan. Las encuestas (margen de error sin considerar) muestran un cierto predominio de los que lo rechazan, aunque los que lo apoyan sean muy numerosos. Fifty-Fifty, como digo. La cuestión, entonces, no es saber si el dichoso decreto tiene apoyo o no, sino percatarse, una vez más, de la profunda división que se puede constatar en el pueblo estadounidense. Si es así, nadie tiene derecho a hablar en nombre de "la gente" o "el pueblo" ni, mucho menos, "la nación". En el mejor de los casos, se hablará de una mitad de la gente, pueblo o nación. 
No es un caso tan raro. Las encuestas en Cataluña (todavía España), dan un fifty-fifty respecto a la independencia o secesión. Nadie puede decir que habla en nombre de la totalidad. Lo que puede decir es que las encuestas que dicen lo contrario de lo que uno predica son encuestas falsas o manipuladas. Eso sí: el modo de presentarlas los diversos medios de comunicación, más o menos militantes al respecto, sí puede ser parcial, resaltando en titulares lo que tantas veces he constatado: arrimar el ascua a su sardina, subrayar los datos que mejor encaja con el pre-juicio (anterior al juicio). Los creyentes de una u otra opción se acogerán a los titulares o, en casos extremos, a las encuestas para encontrar un fundamento adicional a su fe (sobre la religión nacionalista -nacionalista se es también desde los gobiernos centrales- se puede ver mi viejo librito que aparece aquí, a la derecha, en pdf).

Identidad, nacimiento y política

Una de las propuestas de Le Pen para cuando gane las elecciones en unos meses es suprimir el ius soli, el acceder a la nacionalidad francesa si naces en suelo francés. Supongo que se pasarán al ius sanguinis, el acceder a una nacionalidad siguiendo la nacionalidad de los padres.
El Pew Research Center ha preguntado en diversos países si se cree que el haber nacido en el país es muy importante para ser considerado un verdadero paisano. Estas son las respuestas aunque no me las creo.

Tenemos, en primer lugar, el grupo de los que superan el 50 por ciento de respuestas positivas, a saber, Grecia, Hungría y el Japón (porcentaje que no encaja demasiado con las elucubraciones sobre el nihonjinron, la japonesidad). En el otro extremo, los que no alcanzan el 20 por ciento (Suecia Alemania (?), Australia, Holanda y yo añadiría, aunque se pase un punto, Canadá. El grupo intermedio proporciona idéntico porcentaje para la special relationship USA-UK, Reino Unido y Estados Unidos, con España muy cerca de ambos y con un extremo en Polonia e Italia, países de emigración histórica, y en el otro la Francia del ius soli.
Algo me falla en esa encuesta si se considera este otro gráfico sobre la importancia de la lengua (lengua nacional se dice en la entrada) para ser considerado miembro de la respectiva nación:
Me extraña que los Estados Unidos, que no tienen lengua nacional, estén en el mismo punto que el Japón. Pero incluso la pregunta a un canadiense no significará lo mismo para un québecois que a un anglófono de la costa Oeste.
Sí entiendo que cuanto más a la derecha se esté en el espectro político más importancia se dé a los elementos culturales. Aquí la diferencia de porcentaje  de los votantes del partido supuestamente más xenófobo o, si se prefiere, etiquetado como "populista" y el porcentaje de los contrarios a dicho partido:

lunes, 6 de febrero de 2017

Tratamiento en los medios

El orden en que se presentan las noticias en un noticiario televisivo indica la importancia que la emisora atribuye a cada una de ellas. Es lo mismo que sucede con los periódicos: qué se pone en primera página y cuál es el titular principal. Es básico. Y también lo es el orden en que aparecen los bustos parlantes de los políticos (quién consigue tener la última palabra), es decir, a quién se le da la posibilidad de que su opinión sea la que quede como definitiva.
Pues bien: hay un montón de noticias importantes en el mundo y también en las Españas. En este último caso, desde cómo evolucionan en los tribunales los juicios sobre corrupción y cómo afecta al secesionismo catalán la llegada de Artur Mas, ex-presidente catalán, al tribunal por cuestiones relacionadas con su "desobediencia" convocando un referéndum inútil (lo recoge Le Monde hoy). Comprendo que no haya imágenes de los problemas de los inmigrantes en USA y en la Unión Europea en general y en el Reino (todavía) Unido en particular, y si no hay imágenes no hay noticia. Ni de las declaraciones de Le Pen, virtual ganadora de las próximas elecciones francesas después del hundimiento de Fillon, sobre la traducción al francés del "America first" estadounidense y su impacto sobre la (todavía) Unión Europea. Tampoco hay imágenes que no sean de archivo sobre los problemas internos de los principales partidos españoles: Partido Popular (lucha por el poder interno), Podemos (lucha por el poder interno) y Partido Socialista Obrero Español (lucha por el poder interno), pero algo se podría haber dicho al respecto.
Pero que el telediario (Primera Cadena, pública, es decir, pagada con el dinero de todos) de ayer noche abriera con un accidente de coche en Murcia con cinco personas muertas, dos graves y una malherida, o es una estrategia deliberada o es una transgresión del principio general formulado al principio de este post. El caso es que recuerdo los detalles de esa apertura, pero no me acuerdo de qué dijeron a continuación. Misión cumplida. Entiendo la importancia trascendental para el futuro de la humanidad que puede tener la victoria de los Patriot en la Super Bowl por quinta vez. Pero que aquel accidente abra las noticias de la noche...
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Las noticias de esta noche, en la misma cadena, han sido diferentes: han abierto con el juicio al ex-presidente de la Comunidad Autónoma de Cataluña, Artur Mas, seguido de las desavenencias en el partido Podemos, para pasar a cuestiones relacionadas con el temporal de estos días. El tema de los jóvenes muertos en Murcia ha pasado a quinto lugar.
Pequeña comparación con La Sexta (cadena privada) que ha añadido referencias a las desavenencias en el PSOE y que no ha incluido en su tratamiento al juicio de Mas lo que la Primera sí ha incluido, a saber, algunas intervenciones del juez ante algunos propósitos de Mas. Su noticiario televisivo se emite una hora antes (las 8 de la noche) que el de la Primera (las 9).

sábado, 4 de febrero de 2017

Terrorismo mundial

45 años de terrorismo en este mapa:

Está tomado de Global Terrorism Database donde puede verse con más detalle y ver dónde se sitúa Centroamérica, Colombia, Euskadi, Irlanda y demás puntos rojos en el mapa.
En el informe también se ve que, en estos últimos años, los ataques terroristas practicados por yihadistas han sido escasos en comparación con los perpetrados desde otras ideologías. Es uno de los argumentos contra la decisión de Trump de prohibir la entrada en los Estados Unidos a los nacionales de determinados países. Todo ello sin tener en cuenta el papel que han tenido los nacionales de otros países de mayoría musulmana en los problemas estadounidenses con el terrorismo y que no han sido incluidos en la lista de rechazables. Arabia Saudita sin ir más lejos.
Eso no quita la existencia del terrorismo yihadista, sobre todo en países de mayoría musulmana, y, en los europeos, en las variantes de "lobo solitario" o de células autóctonas o extranjeras.

viernes, 3 de febrero de 2017

No toques a los míos

Es un caso estadounidense: algunos estudiantes (no todos) de la Universidad de California en Berkeley se manifiestan, llegando a la violencia, contra la conferencia que Yiannopoulos iba a dar en tal centro. Si no sabes nada más del asunto o del tipo en cuestión, podrás añadir algún comentario sobre la libertad de expresión particularmente en las universidades donde se cultiva la ciencia, la reflexión y la libertad para hacer públicos los propios puntos de vista o las propias investigaciones (aunque estas pueden ir precedidas de alguna patente). Se estará, por tanto, en contra de esta conferencia suspendida por culpa de estos estudiantes que no sabemos si representan al conjunto, cosa que, en todo caso, importa poco: han coartado la libertad de expresión.
Más hete aquí que Yiannopoulos (Milo para los amigos) es un conocido defensor de las tesis ultraconservadoras que comparte con Steve Bannon, consejero político principal de Donald Trump, difundidas a través de Breitbart. Así que si usted es contrario a dichas tesis, verá con buenos ojos lo que los estudiantes han hecho. Y si usted es favorable... bueno, si usted es favorable y, además, es presidente de los Estados Unidos amenazará con quitar la ayuda económica federal a dicha universidad, sea posible o no, que eso no importa. Lo que importa es la amenaza.
Nada que extrañe si se recuendan los casos españoles en los que, en una misma universidad, algunos estudiantes han boicoteado la conferencia de una política y otros estudiantes lo han hecho con otros políticos diferentes de la anterior. La libertad de expresión que se dice defender cuando el boicoteado es "de los míos", se olvida cuando los boicoteados son "de los otros". Se trata, como se ve, de libertad vigilada o, mejor, de libertad condicional. En todas partes cuecen habas.
Por cierto, Breitbart News planifica su extensión a Francia. En España seguro que encontraría adeptos. 

Gobernante y empresario

Son dos lógicas diferentes. No es lo mismo ser presidente de una comunidad de propietarios o de un club rotario o de un país que ser empresario. Se actúa de forma diferente. Jorge Majfud lo explica aquí a partir de la idea de las "externalidades", esos elementos que el empresario no considera pero que son efecto de sus decisiones. Pongamos un trato entre dos actores: el empresario buscará el beneficio y no se preocupará por los efectos que tal trato pueda tener en otros campos que no son los del trato en cuestión. O si despide a alguien, no se preocupará de qué seguro de desempleo tiene el despedido ya que eso es cosa del Estado y no del problema que él tiene en ese momento (sea el que sea, falta de productividad, rebeldía, no acceder a sus caprichos -incluidos los sexuales-, incompetencia, exceso de carga salarial en el precio final del producto etc.). 
Obvio que se refiere a las actuaciones de Trump en esos sus primeros días de presidente en los que actúa con mentalidad de empresario para nada ocupado por las posibles "externalidades" sean temáticas o temporales (asuntos que el empresario no toma en consideración o plazos que le resultan indiferentes). Pero, como digo, se puede extender a otros campos, algunos de los cuales los he visto con mis propios ojos y no hace tanto tiempo. El artículo que cito al principio me ha resultado esclarecedor. Y su aplicación al Comentario de Immanuel Wallerstein nº 442  también ya que trata de algunas de las actuaciones de Trump. En Reuters están preparados.

jueves, 2 de febrero de 2017

Odebrecht

Fascinante. Casos de corrupción se conocen en todos los países y creo no exagerar. En todas partes hay ese momento en el que el gestor público y el agente privado entran en relación para que el primero tome una decisión en la línea de lo que el segundo desea y para lo cual está dispuesto a hacer un pago al primero. Puede ser un agente de tráfico que recibe un "regalo" por parte de la ciudadana que ha violado la ley y que utiliza el "regalo" para que el agente no le ponga la preceptiva multa. Puede ser un conecejal que pide 200.000 pesetas -de las de antes- por votar de una determinada manera en su ayuntamiento, las recibe y vota como el dinero manda. Puede ser un gobernante que recuerda a sus conmilitones en otros niveles del poder que hay que comprar ordenadores de una determinada empresa ya que esta ha hecho llegar al gobernante fondos adicionales (ilegales, por supuesto) para su campaña electoral. Pongo tres casos que conozco personalmente y que van desde lo más cotidiano a lo más elevado en términos de poder.
Lo que nunca se me había ocurrido (y he dedicado un librito al tema con el original título de "Corrupción" y una puesta al día con el título de "Corrupción. Corregida y aumentada") es esta presencia de una empresa en tantos países a la vez y con prácticas corruptas en cada uno de ellos que van desde ayudas ilegales a una campaña electoral a pagos para el bolsillo del político que tomará las decisiones que convienen a la empresa. Amigos de países afectados por esta epidemia me comentan con asombro lo que se está sabiendo en sus respectivos países como si el problema fuese únicamente de ese país. Claro que es un problema nacional pero que Brasil comparte con el Perú, con Colombia o con Venezuela. Desde mi punto de vista, lo que hay que plantearse es esa internacionalización del corruptor. Cierto que no es nueva, sobre todo cuando en los países donde tiene su cuartel general la empresa corruptora se ven con buenos ojos tales prácticas ya que inciden en la mejora del PIB, dios supremo ante el que hay que hacer sacrificios hasta de la legalidad. Pero me impresiona lo difundido que está este caso y no estará de más preguntarse si se están sabiendo tantos problemas en tantos países de manera simultánea por alguna razón particular. Por ejemplo, un competidor que ha pirateado (hackeado) ordenadores de la Odebrecht y ha sabido de todos los casos simultáneamente. Porque, obviamente, la corrupción es entre caballeros que saben guardar un secreto... a no ser que otro caballero se encargue de darlo a conocer. En la Comunidad Valenciana en la que vivo algún caso de esos sí que ha habido. Pero esa es otra historia.
(Añadido el 7: Aquí una descripción de lo llevado a cabo por la empresa en cuestión a lo largo de América Latina, en particular en cinco países. El total sumaría 13 y pico -el pico, para evitar este número de mala suerte🔀-)

miércoles, 1 de febrero de 2017

Presidentes traviesos

Imagínese un país enzarzado en una guerra tremendamente impopular (las hay populares, no se me vayan a confundir) y piense que, en plena campaña electoral para ver quién manda en dicho país, se presenta la posibilidad, remota pero real, de poner fin a tan feroz contienda en la que se ha usado todo tipo de armas, tácticas y trucos. Ahora piense en qué opinión le merecería el candidato de la oposición que intentara dificultar al máximo aquella posibilidad, sin excesivos remilgos hacia los muertos de uno y otro bando y, sobre todo, hacia los que más lo sufren: los supervivientes, ya que los muertos muertos están, pero sus familiares sufren su ausencia diariamente. Que ¿por qué lo haría? Muy sencillo: para debilitar a su oponente en el gobierno y, una vez negociadas las cosas bajo manga, presentarse como el salvador de la patria, capaz de haber terminado con tan impopular proyecto.
Ahora imagínese que ese país se encuentra en conflicto con otro diferente y, claro, extranjero igualmente. Y piense que este último consigue secuestrar a un numeroso grupo de ciudadanos del, llamémosle, conflictivo, los encierra precisamente en su embajada local y demuestra una increíble dureza a  la hora de intentar negociar la liberación de los secuestrados. Ahora piense en qué opinión le merecería el candidato de la oposición que intentara dificultad la posibilidad de tal liberación y, negociando bajo manga, propusiera que el secuestro se mantuviese hasta que este candidato consiguiese desbancar al gobernante, momento en el que se instaurarían relaciones mutuamente beneficiosas para ambas partes: yo gano, tú los liberas, yo te premio y hacemos negocios, por ejemplo el que yo te venda armas a buen precio para que tú puedas guerrear mejor con un tercer país con el que no acabas de llevarte bien (ni tampoco el mío tampoco).
Sí, claro. Estoy hablando, respectivamente, de Richard Nixon a finales de los años 60 (se ha recordado, por ejemplo, en el New York Times y en la Public Radio International de la BBC) y de Ronald Reagan a finales de los 80 (posibilidad que ha recordado Newsweek hace unos pocos días). Fuentes nada sospechosas de estar vendidas, respectivamente, al Vietnam comunista de entonces o al Irán chiíta posterior.
¿Serán ciertas? ¿Habrá sido capaz un candidato de “vender” los intereses de su país en aras de su logro de la presidencia, bien supremo por encima de cualquier retórica nacionalera con la que entretener al personal, hacerle ver que “somos los mejores” y que “se hace lo que nosotros decimos”? Sinceramente, no lo sé, aunque le asigno probabilidades diferentes a un caso y al otro. De hecho, me creo más el segundo, que dio paso a un bien documentado esquema ilegal llamado “Irán-contra” que el primero (de hecho, fue Nixon quien, Watergate aparte, pondría fin prácticamente a aquella guerra feroz). Y no puedo saberlo porque, primero, siempre parto de la posibilidad de que me estén engañando y, segundo, porque no hay fuente ab-so-lu-ta-men-te fiable.
Que ¿a dónde quiero llegar? Pues al penoso asunto de la “lluvia dorada” con la que Donald Trump habría mancillado la anterior presencia de su antecesor Barack Obama con la inestimable ayuda de prostitutas expertas en una de las especialidades rusas que es el kompromat, la búsqueda de situaciones embazosas (no necesariamente embarazantes) con las que chantajear a líderes extranjeros (potencial o realmente enemigos) en el caso de que hiciese falta (que nunca se sabe). Pero con una pequeña diferencia y es que este asunto no me interesa ab-so-lu-ta-men-te nada. El papel de las “lluvias doradas” en estas relaciones es tan importante como el que, a finales de los 90, tuvo con el entonces director de un conocido periódico madrileño, si es que la prostituta Exuperancia llegó a tales prácticas financiadas por enemigos periodísticos de aquellos años. Pero “kompromat” lo hubo y, posiblemente, se buscó como tal.
El asunto, en el contexto de los dos anteriores, me interesa en la medida en que introduce dudas razonables sobre lo que se afirma “de fuentes bien informadas” o “de mi contacto en el partido X” o “de agencias de espionaje expertas en el asunto”. Claro que Nixon o Reagan pudieron hacer aquello. Pero también Donald ha podido tener negociaciones bajo manga para recibir ayuda en su proceso electoral, dejar aclarados asuntos petrolíferos con Rusia o adelantar alianzas en el conflicto USA-China. O ser todo ello una sarta de invenciones y quedarse en un imaginario grab her by the pussy. Una sarta de irrelevancias más, con o sin la CNN.
(Añadido el 2: Sobre la guerra de los Estados Unidos en el Mar del Sur chino, véase lo que dice Steve Bannon según The Guardian)
(Añadido el 10: no todo está tan claro sobre la CNN según cuentan aquí)

En caso de atentado, cuidado con el prejuicio

Aquí se recogen las reacciones iniciales sobre el atentado contra una mezquita en la Ciudad de Quebec (en francés, Ville de Québec) el domingo pasado. Abundaron los que hablaron de un marroquí, musulmán y hay quien añade que gritó "Allah es grande" (en árabe, claro). En Canadá pero no solo en Canadá como se ha visto en el enlace anterior.
También se recogen los usos que se hicieron de tales atribuciones: confirmar que la política de restricción de inmigrantes a los Estados Unidos es la correcta y reafirmar la lucha contra el yihadismo de los árabes/musulmanes (sin hacer grandes distinciones entre una palabra y la otra).
El presidente canadiense reaccionó condenando "este ataque terrorista contra los musulmanes" cuando lo habitual es reservar la palabra terrorista para los actos cometidos por musulmanes no contra los musulmanes.
El sospechoso no es ni árabe ni musulmán. Ni se sabe a estas horas qué motivos o finalidades tenía este francófono quebequense. Blanco, por supuesto. Y, aunque queda por demostrarlo, ferviente nacionalista anti-inmigrantes. Lo califican de "extrema derecha".
Una vez más, los que querían encontrar una interpretación del hecho la tuvieron en "sus" medios y los que querían encontrar otra diferente esperaron a los "propios". No sé si eso es la "post-verdad". Lo que sí sé es que resulta complicado fiarse sin más de lo que dicen los medios (y no digamos los blogs -este incluido-, twitter, facebook, instagram y demás redes sociales). Las primeras reacciones suelen ser las más sospechosas, aunque pueden estar acertadas. No se excluye. Pero si hay un principio general (por no llamarlo pre-juicio, es decir, anterior al juicio) que guía la lectura o la observación ("la culpa es de los musulmanes", "sois contrarios a todo lo moderno"), sí se puede pensar que la conclusión que se sacará coincidirá milagrosamente con dicho principio general. Para eso, no tendría que hacer falta observar lo que pasa "ahí fuera". Bastaría con aferrarse a los propios principios interpretativos y coleccionar cuidadosamente los que mejor encajen con ellos o, sencillamente, coleccionar las interpretaciones que los legitimen y fundamenten. Paciencia. Siempre queda una conclusión previa y posterior a hechos como este o como el de Charleston:
the truth is that white nationalist terrorists are as much of a threat to civilized society as their radical Islamist counterparts