martes, 17 de octubre de 2017

Muerte mafiosa (tal vez)

Ayer fue asesinada, mediante una bomba que estalló en su coche, la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia. Caruana había participado en la exposición al público de los Papeles de Panamá y mantenía una muy numerosa audiencia en su blog (por encima de la de muchos periódicos) denunciando corrupción y malas prácticas llegando hasta el gobierno. Hasta ahí lo que puedo saber en un asunto que se anuncia complicado ya que el gobierno maltés, que también había sido objeto de las denuncias por parte de Caruana, ha pedido ayuda al FBI para intentar esclarecer el hecho y muchos malteses se echaron a la calle para poner de manifiesto el hundimiento del Estado de Derecho en su país.
Pero aunque no sepa más, sí puedo especular sobre cómo funciona esa capa de la economía que Ferdinand Braudel llamó "economía capitalista", capa que está por encima de la "economía de mercado" (la de las pequeñas y medianas empresas) y, por supuesto, a mucha distancia de la "economía sumergida", del autoabastecimiento y el trueque.
A esos niveles "altos" del funcionamiento económico de una sociedad es posible que aparezcan comportamientos claramente mafiosos: omertà, fratellanza y, sobre todo, vendetta. Pero esta última no es resultado de un "calentón" de ira sino el efecto de un cálculo frío (si acaso, la venganza es un plato que se sirve frío). Es, más bien, una forma de informar a quien corresponda que si uno "se porta mal" (es decir, si no responde a los intereses de la "economía capitalista" braudeliana), será castigado para que tan mal comportamiento no sea seguido por otros que hayan podido sentir la tentación de hacerlo. Aviso a navegantes. La mafia realmente existente así lo hace: ofrece protección y si no la aceptas, te atacan, pero no como castigo por desobedecer sino como aviso a los demás a los que se les va a ofrecer la protección y que, así, sabrán a qué atenerse. Esta mafia en las alturas puede haber aprendido de los aprendices de la economía sumergida. O viceversa. La pescadilla se muerde la cola.
No conozco los contextos en los que se han producido los relativamente frecuentes asesinatos de periodistas en México. Puedo imaginar que son una mezcla del comportamiento de ambas mafias.

lunes, 16 de octubre de 2017

El hundimiento de un barco

Lo guardo como una anécdota significativa. Estábamos en Atenas en una reunión de la Universidad de Naciones Unidas en la que nadie era capaz de entender el inglés de todos los colegas (siempre había un acento que se resistía, como se vino a saber después gracias a una irónica investigación de uno de los participantes, un rumano por cierto). Uno de los participantes, argentino, había expresado sus críticas contra la Junta que entonces mandaba en su país. Hablo de hace 35 años. Incluso tenía sus reticencias a que, ya entonces, procurásemos un medio electrónico para estar conectados y mantener nuestras discusiones desde los cinco continentes allí presentes: temía que su gobierno lo utilizara para espiarle todavía más. Se abandonó ese proyecto... y en ese momento entró otro de los participantes con la noticia: el Junta había invadido/recuperado las Falklands/Malvinas. El amigo argentino olvidó todo lo que había dicho hasta ese momento, se envolvió (metafóricamente) en la bandera blanquiazul y lo que vino a decir fue una versión del inglés "my country right or wrong". 
Pero había, en el grupo, un colega inglés. También él con amplia experiencia internacional (había vivido en muchos otros lugares), pero "once a British, allways a British"... sin exagerar. Su reacción no fue la de envolverse a su vez en la "Union Jack" sino, intelectual al fin y al cabo, intentar que el argentino viera que lo que estaba sobre la mesa era un truco, bastante miserable, por parte de la Junta de ocultar sus fracasos internos mediante el recurso a la "independencia" de las Malvinas, la integridad del suelo patrio, la recuperación de la tierra que les había sido robada y demás retórica nacionalista. El inglés añadía que era previsible que el gobierno británico (entonces con la renqueante Thatcher) reaccionara en los mismos términos nacionalistas (integridad, autodeterminación y esas cosas) y consiguiera así recuperar sus entonces problemáticas perspectivas electorales, como así fue, por cierto. Frente a sentimientos, razón, como mostró el inglés.
Dos bandos, en aquel momento, detrás de los respectivos ejércitos "nacionales" que eran despedidos de manera entusiasta cuando salían a defender a la patria (cada uno la suya, claro). Mujeres enseñando sus senos a los marineros que partían de Inglaterra, argentinas enfervorizadas en su apoyo a sus soldados patrios. 
Hubo muertos. Y algunas chapuzas que produjeron muertes innecesarias como las del Sheffield, un destructor perteneciente a la Royal Navy. He estado suficientes veces en la universidad de esa ciudad como para no acordarme de ese nombre.
Pues bien, por fin, tras estos 35 años, se viene a conocer la acumulación de errores que llevaron al hundimiento del Sheffield. Se ha tenido acceso, por fin, a un informe hasta ahora secreto. Es un buen ejemplo de lo que es la actividad humana realmente existente, que, por lo general, tiene poco que ver con las fantasías y delirios de los que la presentan convenientemente manipulada. Vale la pena leer la lista de tales errores y pensar si eso ha podido suceder (o está sucediendo) en otros lugares del planeta hoy mismo. Aquí hay algunas para el Sheffield
Some members of the crew were “bored and a little frustrated by inactivity” and the ship was “not fully prepared” for an attack.
The anti-air warfare officer had left the ship’s operations room and was having a coffee in the wardroom when the Argentinian navy launched the attack, while his assistant had left “to visit the heads” (relieve himself).
The radar on board the ship that could have detected incoming Super Étendard fighter aircraft had been blanked out by a transmission being made to another vessel.
When a nearby ship, HMS Glasgow, did spot the approaching aircraft, the principal warfare officer in the Sheffield’s ops room failed to react, “partly through inexperience, but more importantly from inadequacy”.
The anti-air warfare officer was recalled to the ops room, but did not believe the Sheffield was within range of Argentina’s Super Étendard aircraft that carried the missiles.
When the incoming missiles came into view, officers on the bridge were “mesmerised” by the sight and did not broadcast a warning to the ship’s company.
Si eso sucedió con algo en el que se jugaban la vida unos y otros, qué no podrá suceder cuando lo que está en juego son cosas mucho más banales, como el poder, el privilegio o el prestigio (las tres P's) 

domingo, 15 de octubre de 2017

Un fantasma recorre Europa

El fantasma del populismo, esa extraña ola que afecta, prácticamente (tal vez con la excepción de Portugal) a los diferentes países europeos, cada cual a su manera. No hay un acuerdo sobre su posible definición. Me quedo con esta del GlobalTrends publicado en 2017 por el National Intelligence Council. Su caracterización del populismo, una de las tendencias que, en su opinión, podría trasformar el mundo, es la siguiente: “Los populistas, tanto de derechas como de izquierdas, han estado creciendo a lo largo de Europa. Se caracterizan por su sospecha y hostilidad hacia las élites, la política convencional y las instituciones establecidas. Reflejan el rechazo de los efectos económicos de la globalización y la frustración producida por las respuestas de las élites políticas y económicas a las preocupaciones del público. Los sentimientos anti-inmigración y xenófobos en las democracias centrales de la alianza Occidental pueden debilitar algunas de las fuentes tradicionales de fortaleza de Occidente para cultivar sociedades diversas y promover el talento global. Los movimientos populistas y sus líderes, ya sean de derechas o de izquierdas, pueden aprovechar las prácticas democráticas para fomentar, por un lado, un apoyo popular que consolide su poder a través de un ejecutivo fuerte y, por otro lado, la lenta pero constante erosión de la sociedad civil, el estado de derecho, y las normas de tolerancia”.
Obsérvese que no distingue entre populismos de derechas y de izquierdas porque, por lo que dicen, los hay de los dos tipos, haciendo que casi esa distinción se quede obsoleta al oponer democracia liberal a populismo. Y nótese que, aunque la mayoría son unionistas, los hay también secesionistas como la Lega Nord en Italia o el Vlaams Belang en Bélgica. El que hoy puede estar en el candelero es el austriaco que podría llegar al gobierno (de colación) si los resultados son los previstos.
Los españolitos harán bien repasando esta definición y viendo si se aplica a algunos (en plural) partidos de la Piel de Toro (y ya he dicho que parece que no se aplica en Portugal). Para algunos, España es inmune, de momento, a la ola pupulista que recorre Europa, pero...

sábado, 14 de octubre de 2017

Sin comentarios




"I'm going to e-mail this op-ed about how your generation is ruining everything"
(Tomados ambos de The New Yorker)

viernes, 13 de octubre de 2017

El fin del mundo

Se puede producir de muchas formas. Por ejemplo, una mala gestión del cambio climático o, por lo menos, del calentamiento global. Puede esperar, pero la extinción ha sido anunciada para 2100. También puede venir de un intercambio nuclear entre enloquecidos dirigentes de no menos enloquecidos países, y candidatos hay varios: USA-Corea, India-Pakistán, Israel-X, USA-China que se me ocurran así a vuelapluma y sin pensar en Irán. Destrucción Mutua Asegurada como en los buenos tiempos de la Guerra Fría cuando todo estaba claro: quién era el bueno y quién el malo y qué podía pasar si los buenos (fueran los que fueran) dirigían unos misiles contra los malos (los otros). Es el Armagedón bíblico con el que soñaba Ronald Reagan.
Pero la Naturaleza es sabia y proporciona más posibilidades: la erupción de un super-volcán de Yellowstone, USA. No sería la primera gran extinción que se produce en el Planeta causada por el exceso de humo y residuos en la atmósfera producidos por un gran meteorito en el Golfo de México o por una gran erupción volcánica que impediría la llegada de los rayos del sol por un tiempo suficiente como para ser trágica acompañada de tóxicos.
Pero volvamos al día a día de la no menos irracional política cotidiana, tanto local como internacional.

jueves, 12 de octubre de 2017

El problema es el sujeto

Puedo estar de acuerdo con la idea expresada en este titular del The Guardian que me llega hoy:
I hope Catalonia stays with Spain, but I support its right to leave
He dicho en público y he publicado en privado (me encanta esta contradicción) que estaría en contra de la independencia de Cataluña porque creo que, en las actuales circunstancias, no les conviene a los catalanes. Y tengo suficientes amigos allí, de una y otra adscripción política, como para desearles lo mejor o, por lo menos, que no les suceda lo peor, que sería la independencia.  Pero también he dicho que están en su derecho aunque la Constitución española se lo niegue.
¿Donde está mi problema? En que puedo desear que la gente que vive en Cataluña (Cataluña por decirlo en breve) siga en España, pero no puedo reconocer a un territorio el derecho a la secesión. Cataluña, como tal, no es un sujeto (tampoco España). Los catalanes, sí. El derecho se reconoce a la gente que "vive y trabaja en Cataluña" (problemas de definir el censo aparte), pero no a una entidad supra-personal a la que se le atribuyen características humanas de pensar, querer, desear, preferir... y ser sujetos de derechos. Si los "derechos de la Naturaleza" me producen problemas, también los derechos "de los territorios" me los tienen que producir y con más razón. La diferencia está en que "los territorios" suelen ser una abstracción que oculta, a veces maliciosamente, sus divisiones internas, como es el caso con Cataluña: divisiones políticas evidentes en los aparentes dos bandos (cada uno de los cuales dividido a su vez, con neoliberales, reformistas y anticapitalistas entre los secesionistas y fascistoides, conservadores y reformistas entre los unionistas) y divisiones sociales sobre las que se pasa de puntillas (burguesía local creando Ómnium Cultural independentista, pero huyendo a terrenos menos inseguros a la primera de cambio, proletariado anticapitalista y proletariado reformista, clases medias identitarias y clases medias con miedo a caer en la pobreza, frustraciones repartidas en la escala social que encuentran un objeto sobre el que descargar su agresividad -"España nos roba"- y así sucesivamente). No es "Cataluña" el sujeto de aquellos verbos: son los catalanes que tienen que decidir limpiamente aunque de un lado y otro se siga hablando de "Cataluña" y, a lo más, de una entidad homogénea a la que llaman "los catalanes" (añadiendo lo de "catalanas" o incluso sustituyendo el femenino donde otros ponen el masculino).
(El texto que cito de The Guardian he visto esta noche que viene traducido  al castellano -excepto el nombre de Cataluña- para subscriptores en eldiario.es como:

Espero que Catalunya se quede en España, pero defiendo su derecho a irse


miércoles, 11 de octubre de 2017

Hablando se entiende la gente

Se trata de un trailer, no de un spoiler, ya que el final de la historia no se conoce. Mucho menos un happening. Es, simplemente, la aventura de una joven, aunque ya no teenager, que quiso embarcarse en un start up. Ideas no le faltaban. Las había recibido a través de un case study (mucha información no es que proporcionara) que le propusieron en la business school en la que había obtenido su master en marketing. Pero también había recibido interesantes ideas por parte de su coach (o personal trainer) que resultó ser una PRPartnerships&Events (wow!).
Pero, claro, su primer problema era el qué start. En el pueblo había abundantes start ups: peluquerías low cost, beauty centers, clean&dry y foodies. No le convencían. Primero, por su alta rate of failure. Segundo, porque iba a ser difícil encontrar un nest que no estuviera ya ocupado. De todos modos, lo que ella quería era una firma que pudiera ser objeto, posteriormente, de outsourcing. De quedarse en el pueblo, nada, porque lo que tenía en mente era más un market place que una shop siempre bajo la amenaza de un downsizing. Un shopping centre (no “center”, que eso sería un americanismo), con su parking y su rent a car podría ser también una posibilidad.
Después estaba la cuestión de la financiación y no estaba la cosa como para recurrir a Bancos en riesgo de default o de deslocalización. El crowfunding era una opción a no descartar, pero para eso necesitaría de uno o más influencers que le echaran una mano en internet y del gadget apropiado. Que el tema fuera cool habría sido un buen asset. Y también que estuviera apoyado por un buen performer. Le habían explicado, en cursos diversos, que se puede vender muy mal paño si ha sido objeto del conveniente merchandising.
Sin embargo, lo que más le ocupaba como project manager era la posibilidad de networking. Sabía que, como dreamer, no iba a cumplir con su sueño si no conseguía reunir a más personas. Por eso un supermarket que incluyera personal shoppers le pareció una buena idea. Veremos si fracasa, porque, obviamente, eso implicaba embarcarse en una joint venture.
Pero, antes, algunos datos sobre esta millennial más bien peculiar (de niña fue objeto de bullying). Era algo friki. Sabía bien que un iPhone es un tipo de SmartPhone, y, por supuesto, sabía, por experiencia, que una cosa es un troll, otra un bot y otra un stalker. Usaba diligentemente la tablet con varias apps y llevaba diversos usb o pendrives mientras maquinaba maneras de explotar los big data.
En su health care personal, nunca había practicado el running. A lo más, algunos promenades para hacer shopping siguiendo lo que le indicaban determinados trending topics en el mundo de la fashion. Prefería el coche, los drive-in, y se seguía preguntando por qué lo que en México se señalizaba con un “Pare”, en su pueblo se escribía “Stop”.  Eso sí, del avión, temía el overbooking. Todo hay que decirlo, su alejamiento del mundo del sport le impedía saber qué era un hat trick en el fútbol, pero sí acudía regularmente a los centros de fitness, cosa necesaria dada su afición a los cupcakes. Finalmente, su torpe aliño indumentario, su look, no habría incluido nunca someterse a un lifting para parecerse a una celebrity, aunque fueran Ivanka o Melania Trump.
Sus mitos eran los counsels de las firmas de consulting con su acceso a las stock options, nada pues de jóvenes con mini-jobs. Sus programas favoritos eran los road shows, le gustaba Modern Family y Big Bang Theory.  Su entretenimiento fundamental consistía en orientarse en el mundo de las fake news y los hoaxes porque, con tendencias underground, nunca había descartado la posibilidad de jugar a ser hacker o, en todo caso, a descubrir invaders. Porque haberlos, haylos.
De momento, abrió un blog al que fue subiendo los posts con lo que quería afianzar su relato o su narrativa. Su performance no fue mala, comparativamente hablando, ya que consiguió numerosos followers con sus respectivos like, aunque, por decirlo todo, muchos eran fake, construidos por ella misma para darle empaque al blog. Incluso, previa coima, consiguió un premio al mejor blog empresarial del año. Y eso que la firma todavía no existía.
(No es broma. Es una constatación de cómo una lengua ha sido invadida por otra mientras se ha puesto en marcha una gran campaña, con “influencers” y todo, a favor del uso del valenciano/catalán, lengua propia, “Sempre teua. La teua llengua”)
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)

Obesidad mundial

La obesidad infantil, a escala mundial, se ha multiplicado por diez en los últimos cuarenta años, sobre todo en los países de renta baja. En los países de renta alta, aunque la tasa es muy elevada, hay algo de estabilidad. Estos son los datos que publica The Lancet.
Pasado a mapa, este es el mundo de la obesidad infantil (hay, como se ve, diferencias entre chicas -a la izquierda- y chicos -a la derecha del mapa-:


Y este el de la falta severa de peso:

Varios mundos, como se ve, y en ellos intervienen no solo factores económicos (por ejemplo, los Estados Unidos en el primer mapa) sino también culturales (por ejemplo, Argentina en ese mismo mapa). Probablemente, el sobrepeso en los países de renta alta está más difundido entre sus clases bajas que entre las altas. Es estilo de vida y tipo de alimentación (el alimento barato engorda más) que diferencia a "los de arriba" de "los de abajo" por encima de las diferencias de metabolismos entre países. En el segundo mapa, el caso de la boyante India en crecimiento económico contrasta con la presencia del infrapeso: no es que los indios "sean así", sino que la desigualdad afecta al alimento.

Decisiones irracionales

No hacía falta ser Nobel de Economía como Richard Thaler para saber que el modelo de "homo oeconomicus" que toma sus decisiones de manera racional puede ser muy útil para construir modelos econométricos publicables en revistas de reconocido prestigio, pero que no lo son para entender cómo funciona la gente real en contextos reales realmente existentes. Y eso se aplica a los directores y gerentes de grandes empresas y la gente del común (aunque la metodología del estudio me resulta sospechosa, no deja de ser interesante que se planteen cuestiones psicológicas y no solo ideológicas)
No tengo grandes simpatías para el grupo de Sala-i-Martin y sus compañeros economistas catalanes que trabajan en los Estados Unidos, pero entiendo que se equivocaran pronosticando que las empresas se quedarían en Cataluña si la cosa de la independencia se torcía. También entiendo que algunos políticos como Artur Mas mintieran al respecto: es su trabajo. 
Pero no vendrá mal reconocer el elemento no solo racional (el beneficio, los accionistas, el acceso a fuentes de dinero) sino también irracional en esta huida de empresas desde Cataluña hasta donde sea. Suena a pánico y el pánico no es racional y menos si se lo fomenta con decisiones "en diferido" que no se saben si ni, en su caso, cuándo se tomarán. Por eso no estaba en los limpios modelos de estos economistas "agingados".
(Añadido el 12: hay otras interpretaciones posibles de ese error de los "gringos": que les cegara la ideología. La ideología es inevitable incluso para las más asépticas elucubraciones econométricas)

martes, 10 de octubre de 2017

Ardor guerrero

Es difícil saber cuántas bombas estadounidenses han sido usadas el pasado año (bajo Obama), pero si bombardear es estar en guerra, los Estados Unidos están en guerra en siete países (Pakistán, Yemen, Somalía, Libia, Afganistán, Iraq y Siria) sin que los estadounidenses parezcan estar preocupados por ello. Ni tampoco por su extraordinario despliegue planetario.



No hay por qué extrañarse: muy pocos españoles son capaces de decir en cuántos países hay tropas españolas implicadas en acción directa, aunque no creo que practiquen el bombardeo como alternativa, que es lo que hacen los USA. Esta es la lista que proporciona el Ministerio de Defensa según mandato propio, de la UE o de la OTAN. Obviamente no son todas en pie de guerra, pero algunas de la OTAN (Irak, Afganistán) podrían serlo. Oficialmente, son todas en misión de paz, preventiva o de adiestramiento (España ocupa el puesto nº 11 en lo que se refiere a cantidad de tropas estadounidenses desplegadas en su territorio: 3.256 -ver fuente de los datos del despliegue-, aunque otros hablan de más de 7.000).



Entre las banderas que he visto estos días de exaltación nacionalista (españolista en este caso) colgadas en los balcones de mi pueblo hay una de la Legión: "Legionarios a luchar, legionarios a morir" aunque no dice dónde.
Una gran diferencia entre ambas situaciones y no solo en cuanto a potencia: el amor a las armas por mor de su Segunda Enmienda. Por suerte, en las Españas no se da esa difusión de armas en manos privadas más allá de las de los cazadores. Sería todavía más preocupante. 

lunes, 9 de octubre de 2017

Veremos el día 12

El anuncio del presidente Trump de una posible revisión del tratado con Irán tiene fecha: el 12 de octubre. Las consecuencias, desastrosas. Los procedimientos, dudosos: es un tratado entre Estados, no entre gobiernos, pero eso no parece disuadir al magnate acostumbrado a hacer su voluntad sin las cortapisas del imperio de la ley ni, mucho menos, del derecho internacional. Pero lo que se me escapa son los motivos. No me puedo creer que sea un gesto machista ("yo puedo más que tú") frente a Tillerson o, en general, frente al grupo, en la Casas Blanca, que intenta evitar el caos que podría provocar Trump, pero tampoco una sumisión adicional ante el gobierno de Israel, ahora que Arabia Saudita parece seguir acercándose a Irán. Habrá que ver qué dice el hombre en ese día. Y cómo reaccionan en la Unión Europea, que están por el tratado. De momento, el gobierno de Irán ya ha reaccionado y promete reacciones ante posibles nuevas sanciones.

domingo, 8 de octubre de 2017

Culto al pasado

Cada vez se encuentran más paralelismos entre el Brexit y el Catalexit: cómo se erró al convocar el referéndum creyendo que favorecería al convocante, cómo se mintió en la campaña del SÍ, cuáles fueron los resultados (aunque ahí, la ajustada victoria del SÍ en un caso no es comparable con su problemática victoria en el otro), y cómo, al día siguiente, algunas de las mentiras se vinieron abajo y algunos que habían votado SÍ comenzaron a tener dudas sobre lo acertado de tal decisión mientras los partidarios (mediante voto o mediante abstención) de lo contrario comenzaron a organizarse en defensa de sus intereses y no tanto de sus mitos, aunque también, tal vez siguiendo lo que Mariano Rajoy dijo al principio de la campaña sobre los 500 años de historia de España. Esta lectura de The Guardian puede resultar sugestiva.
El uso del pasado (la historia, convenientemente torturada, siempre acaba confesando lo que quiere el torturador) también ha sido un elemento común y, por lo visto, la memoria (histórica) es uno de los elementos que, convenientemente manipulados, añade entusiasmo a los diversos "exit" que se están dando en Europa, impidiendo, de paso, que se afronten los problemas inmediatos, urgentes e importantes, en buena parte aumentados por las políticas de austeridad de estos últimos años (cosa particularmente importante en la Cataluña que presidió Artur Mas, de la entonces C.D.C. neoliberal y ahora PDeCAT secesionista). De partidos a partidas, que diría Amando de Miguel.
Comprendo que haya mucha gente que lo tiene claro en una dirección u otra. Pero me ha resultado significativo este párrafo del artículo que cito y que muestra, por un lado, la cuestión del pasado y, por otro, que las cosas no están tan claras:
The best justification for what is happening is that these inflated memories are but froth on a deeper and natural yearning of every subnational, culturally united minority to enjoy civic self-determination. The worst interpretation is to see Catalonia as an expression of a destructive populist appeal to its citizens’ worst instincts – puffed-up hatred of the other, driven by false grievances and impossible hopes – while cloaking those unappetising instincts in the language of self-government and democracy.
Tengo amigos catalanes en una y otra opción, una curiosa situación de "equidistancia" agravada por mi deformación profesional actuando como notario y no como activista.
(Vargas Llosa, en su intervención en una manifestación unionista en Barcelona, también ha recurrido a lo de los 500 años
Y siguen las dudas sobre los datos y las fotos de heridos por la violencia policial. Pero también se siguen usando como argumento legitimador de la independencia
Más un artículo de Varoufakis sobre la crisis española, es decir, la cuestión catalana, como oportunidad para la Unión Europea debatiéndose entre la austeridad y el nacionalismo localista. Y con puntos interesantes sobre las causas no-locales: In any systemic crisis, the combination of austerity for the many, socialism for bankers, and strangulation of local democracy creates the hopelessness and discontent that are nationalism’s oxygen)

viernes, 6 de octubre de 2017

El día después

Es voz casi común sobre la situación catalana que la sobre-reacción de policía y guardia civil (y, todo hay que decirlo, la sub-reacción de los Mossos) ha tenido que ver con el triunfo del SÍ, sea cual haya sido el resultado objetivo de la consulta, ya que se ha convertido en una legitimación de la independencia. Cierto también que hay dudas sobre la extensión de esa sobre-reacción, sobre todo sabiendo cómo han sido manipuladas algunas fotos (como la que acompaña a este texto de hace unos días), pero el caso es que, en este asunto, se sigue yendo a toda velocidad aunque no se sepa bien hacia dónde. Discutir sobre el SÍ o sobre el NO sin discutir los posibles efectos de cada uno de los escenarios, muestra una de las debilidades de este tipo de consultas, como ya fue con el Brexit, también en lo que respecta a sus respectivos nacionalismos. Como el dinero es lo primero que huye en un naufragio, este es el caso del Banco Sabadell (su nombre viene de una ciudad catalana) que deja su sede social en Barcelona (aunque no su sede operativa) para trasladarla a Alicante, en el edificio que fue de una Caja de Ahorros que compró por un euro (a la Caja, no solo al edificio). El suelto del Financial Times que cito, también incluye indicaciones sobre la preguntas que pueden estar haciéndose los inversores y sobre la posición del sector anticapitalista dentro de la heterogénea reunión de independentistas (neoliberales, reformistas y anticapitalistas). De momento, las acciones de dicho banco cayeron con el resultado del referéndum y han subido con el anuncio del cambio de sede. Así es el dinero.

jueves, 5 de octubre de 2017

Felices e infelices




Esto dicen los españolitos encuestados sobre su felicidad

Tabla 26











Tabla 27

No te puedes fiar de lo que responde la gente a un cuestionario. Véanse, si no, estas dos tablas tomadas del Centro de Investigaciones Sociológicas, barómetro de septiembre.  La 26, cómo cree el entrevistado que están sus compatriotas en lo que respecta a la felicidad. Como se ve, hay pocos que creen que sus paisanos son muy felices o completamente felices (la moda está en el 5, la media el 6). 
Sin embargo, en la tabla 27 aparece lo que los entrevistados dicen de sí mismos: 18 por ciento muy feliz y 15 por ciento completamente feliz (la moda está en el 8, la media el 7). 
Se admiten suposiciones. Por ejemplo, que los encuestados mienten sobre sí mismos y no van a reconocer delante de un extraño que andan un tanto fastidiados esos días. Pero también puede ser que los entrevistados no tengan mucha idea de lo que viven los demás. O, sencillamente, que el entrevistado clasifique cada una de esas preguntas en un campo diferente en lo que se refiere a la felicidad: uno puede estar contento y feliz, pero ver lo que dicen los periódicos y presentan las televisiones y concluir que la cosa anda mal (violencia, delincuencia, inseguridad y demás espectáculos poco relacionados con la felicidad) y aunque a uno le vaya bien (por suerte, dirá), lo lógico es que a los demás les vaya mal: uno no ve afectada su felicidad por esas cosas que ve en la tele. Incluso se la aumenta porque compara su situación con la que supone es la que si está viendo es porque está pasando.  No se excluye que ninguna de las dos tablas sean de fiar.




miércoles, 4 de octubre de 2017

Aunque no venga a cuento

Algunos problemas actuales se presentan de manera muy confusa. “Incertidumbre caótica” ha titulado Immanuel Wallerstein su “Comentario” del 15 de septiembre pasado. ¿Qué hacer entonces? Se me ocurren, entre las muchas posibilidades, dos trucos frecuentes: una, reducir la incertidumbre recurriendo a una cita erudita de reconocido prestigio (y yo he comenzado con una de ellas que, si se lee, se verá que se aplica, pero muy relativamente) que nos lo aclara todo y, dos, recurrir a trucos retóricos que tranquilicen al personal y añadan acatamiento hacia el que usa tales trucos.
Una primera solución se presenta, por ejemplo, cuando se usa una frase rotunda de un personaje importante. Podría ser esta: "Patriotismo es cuando el amor por tu propio pueblo es lo primero; nacionalismo, cuando el odio por los demás es lo primero" (Charles de Gaulle). El truco consiste, cuando hay enfrentamiento, en atribuirse el patriotismo a uno mismo y el nacionalismo a los contrarios, dando por supuesto que tanto uno como otro tienen “algo” a que oponerse. Pero hay problemas. El menos importante es el del autor de tal sentencia, aunque parece que esa frase no se consigue localizar en los escritos del tal personaje. El más importante es la credibilidad que merece ese autor como fuente de superación de la incertidumbre. Como bien saben algunos buenos amigos pied-noirs, de Gaulle les mintió cuando prometió que Argelia seguiría siendo francesa. Constatable. Tal vez no sea el argumento más de fondo: para mí, es que por muy rotunda que sea una frase, es preciso disponer de criterios para saber si las cosas son así o no. Y este es el caso: uno puede definir patriotismo y nacionalismo como mejor le convenga. Por supuesto, los académicos, más o menos intelectuales orgánicos de los políticos, defenderán ardorosamente su propia definición, sin que por eso haya que creer que la realidad les obedece, mucho menos si la definición va acompañada por una valoración como es el caso (patriotismo propio bueno, nacionalismo ajeno malo). Si es usted españolista o catalanista, haga este sencillo ejercicio mental: llame patriotas a los contrarios y nacionalistas a los propios y analice sus propias reacciones. Mala cosa sería si no pudiese.
Vaya otra frase célebre, esta vez de Ortega y Gasset y con origen conocido (La rebelión de las masas): "Esta costumbre de hablar a la Humanidad, que es la forma más sublime de la demagogia, fue adoptada hacia 1750 por intelectuales descarriados, ignorantes de sus propios límites y que siendo por su oficio, los hombres del decir, del logos, han usado de él sin respeto ni precauciones, sin darse cuenta de que la palabra es un sacramento de muy delicada administración”. El truco, aquí, consiste en hablar “en nombre de” (y efectivamente hay muchas posibilidades) dirigiéndose al mundo mundial. ¿En nombre de qué? Pues se puede hablar en nombre de la nación, de la patria, de la gente, del pueblo, del país, de la clase obrera, del interés general, hasta de “la raza”. El ejercicio, ahora, es estadístico y el ejemplo inmediato es el de los nacionalistas (catalanistas o españolistas, no hace al caso) que hablan en nombre de La Nación (abundancia de mayúsculas, como si fuera el nombre de un periódico argentino) cuando, en realidad, no tienen ni, quizás, pueden tener detrás a la totalidad de habitantes de tal supuesta entidad. La Cataluña de sus nacionalistas no incluye a “todo aquel que vive y trabaja en Cataluña” (como lo definía Jordi Pujol cuando era Honorable). Tampoco la España de los españolistas incluye a todos sus empadronados (que se lo digan a los secesionistas varios que pueblan la Península y que han seguido con mucho interés los avatares de este “proceso” catalán).
Es normal (en el sentido de “lo más frecuente”) que los políticos se presenten como representantes de una totalidad, más o menos inventada. Cierto que, en la mejor de las hipótesis, tienen a sus votantes para probarlo, pero eso demuestra automáticamente que no representan a la totalidad ni siquiera en el caso de que lleguen a tener poder de decisión. Evidentemente, los dictadores no tienen que someterse a esa penosa estadística de saberse representantes de solo una parte. Los dictadores pueden tranquilamente presentarse como encarnación de ese todo, sea el que sea según convenga.
Por parte de los representados, patriotas o nacionalistas, nos queda la tarea de someter a revisión esas pretensiones de los demócratas, precisamente para que no dejen de serlo y, representando al “todo”, se conviertan en dictadores. Ejemplos no faltan. Ni riesgos tampoco.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Sobre textos de famosos que los tales famosos nunca escribieron, algunos ejemplo aquí partiendo del caso de la directora de cine Coixet que niega haber escrito el texto que me llegó por tres conductos diferentes atribuyéndolo a esa directora)

La brutalidad como síntoma

Aquí se argumenta que uno de los síntomas de la decadencia estadounidense como potencia hegemónica ("America first" de Trump, más claro con el "Second to none" de Reagan) tiene que ver con el aumento de su brutalidad en el exterior (que ya venía de tiempo) unido a la creciente brutalidad en el interior. No es muy prolijo en los datos, aunque los aporta, pero el argumento es bueno y puede generalizarse, por ejemplo cuando se llega a este párrafo y se olvida la palabra "imperio":
Empires in decay embrace an almost willful suicide. Blinded by their hubris and unable to face the reality of their diminishing power, they retreat into a fantasy world where hard and unpleasant facts no longer intrude. They replace diplomacy, multilateralism and politics with unilateral threats and the blunt instrument of war.
Incapaces de afrontar su decadencia se retiran, unos y otros, a un mundo de fantasía (el "groupthink" al que ya me he referido) en el que los datos desagradables no tienen cabida y se niegan o se desdeñan. Nada de diplomacia, multilateralismo y política y sí amenazas unilaterales y la guerra (la violencia). Supongo que si el país ya tuvo otra decadencia, esta será definitiva, aunque en este mundo, nada hay definitivo.

martes, 3 de octubre de 2017

Los terroristas son los otros

Del mismo modo que "El infierno son los otros". En este caso, aunque cumpla claramente con la definición de "terrorista"  de la NRS, los 50 muertos y el centenar de heridos causados desde la ventana de un hotel de Las Vegas no son efecto del terrorismo: el asesino no parece tener ninguna relación con los musulmanes, es rico y nadie le escuchó gritar "Alahu Agbar" antes de su supuesto suicidio. Que el DAESH lo haya reivindicado no significa mucho: estos yihadistas son capaces de reivindicar una corrida de toros.
Este es un buen artículo que, además de incluir la definición "oficial" de terrorismo, incluye algunos tuits al respecto. No es tan difícil darse cuenta de que algo falla cuando se tiene ese cuidado en distinguir a los nuestros de los otros, sabiendo que estos últimos son los malos.
Con las mentiras y manipulaciones producidas en los eventos de Cataluña (de momento, sin muertos), ha habido quien me ha recordado que "en una guerra la primera baja es la verdad".  El reparto de etiquetas se hace según criterios sesgados por los intereses de quien lo hace: los nuestros son buenos y el infierno son los otros. Gran ocasión para los crédulos. Y para los manipuladores. O, sencillamente, para los que ponen sus sentimientos por encima de los análisis concretos de situaciones concretas. El asesino de Las Vegas era un terrorista, aunque no tuviese ninguna relación con los musulmanes. Pero cuidado cuando se dice que no todo asesino relacionable con el Islam es un terrorista.
(Añadido el 4: el asunto, como el de Cataluña que, obviamente, me rodea, también ha sido objeto de mentiras en las redes. Regla general: desconfiar de los mensajes que llegan con un "pásalo")

domingo, 1 de octubre de 2017

El mundo no es una democracia

En las dictaduras también se vota y en los proyectos de dictadura, también. Es bien sabido por lo que se refiere a sus componentes, amén de que varias democracias "formales" dejan mucho que desear.
También es sabido que, en su conjunto, el mundo tampoco es una democracia.
De entrada, carece de instituciones que puedan llamarse tales. Naciones Unidas es un club de opinión en el que la "banda de los cinco" del Consejo de Seguridad cortan y pegan según sus intereses.
Su sociedad (la mundial) es cada vez más desigual (y la desigualdad es uno de los mayores obstáculos para que la supuesta democracia no se convierta en una real oligarquía). Los datos sobre la desigualdad son claros (aquí, nada sospechoso de alternativo, y aquí, con sus matices, distinguiendo desigualdad entre países, desigualdad dentro de los países y desigualdad entre personas). Esa sociedad es, además, claramente jerárquica (apoyada por las instituciones internacionales creadas desde la cumbre del organigrama mundial) y tiene, de momento, como "first", evidentemente, a "America", con desigualdad igualmente creciente.
El "America first" incluye otro elemento: el del poderío militar estadounidense que se convierte en policía-guardia civil-mosso d'esquadra del sistema mundial. Esta preocupación militar (es el primer presupuesto militar del mundo, superior a la suma de los que le siguen en la lista de tal empeño) no es necesariamente para defender la democracia en sus subordinados, en los que importa más lo de subordinados que lo de democracia. "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", según la supuesta frase de un presidente estadounidense sobre un dictador (¿Somoza?¿Franco?) que se non è vera, è ben trovata.
Se suponía que internet iba a ser un instrumento democratizador ya que iba a ser capaz de, por lo menos, reducir el poder de los "corporate media" como los llaman en USA, los medios en manos de grandes empresas generalmente conectadas con alguna que otra forma de oligarquía. Con bots y trolls de por medio, "los de arriba" siguen teniendo su importante papel en las fake news. Claro que hay alternativas. Corea del Norte, de la que escribí ayer, sería una de ellas y pido disculpas por el sarcasmo. Ya puestos: Venezuela, Irán, los diferentes y cambiantes "ejes del mal", pero si alguien es alternativa a la actual oligarquía me temo que sería otra oligarquía. La de la China, por ejemplo, miembro de la "banda de los cinco", con creciente desigualdad, potencia nuclear y militarismo creciente y cinismo total a la hora de sus relaciones internacionales (tan cínicas como las de los demás, dicho sea de paso). Que hayan cerrado whatsapp no deja de ser sintomático.
Por poner la nota local, The Guardian terminaba su reportaje sobre el referéndum en Cataluña con este párrafo:
The tone is shrill and the bar for intelligent debate has been set low. Whatever happens, people will wake up on Sunday to a Catalonia that is more divided than ever and a Spain which, just over 40 years after the death of Franco, is experiencing a crisis of democracy.
 El nivel tan bajo para una debate inteligente viene todavía más rebajado por la abundancia de informaciones falsas, exageraciones y deformaciones que ya me han empezado a llegar (por ejemplo, que helicópteros del gobierno central persiguieron a los votantes catalanes ¡ayer! -la votación es hoy-)

sábado, 30 de septiembre de 2017

USA-Corea del Norte: contextos

Tres puntos me parecen dignos de señalar en este trabajo de FAIR sobre esas relaciones.
El primero, histórico. Corea del Norte ya fue objeto de una intervención estadounidense (la Guerra de Corea) en la que pudieron morir dos millones de personas fruto de masivos bombardeos que el artículo pone en perspectiva comparándolos con otras intervenciones estadounidenses.
El segundo, militar. La diferencia de capacidad militar entre un país y otro es talmente abismal que cualquier comparación puede llegar a ser ridícula. La "amenaza" coreana no es comparable con la capacidad estadounidense ni tampoco sus respectivas andanzas militares.
El tercero, periodístico. El informe que cito se refiere a cómo han tratado el tema los medios mayoritarios (y "de referencia") estadounidenses. Interesantes los silencios o las afirmaciones en casi voz baja. El ejemplo sintomático es cómo trataron la intervención del presidente Trump en Naciones Unidas cuando amenazó de “totally destroy” (¿otra vez?) a Corea del Norte: se centraron sobre todo en el tono, y pasaron de puntillas sobre el contenido y los elementos contextuales que el artículo desgrana. Los medios españoles, siguieron sus pasos aunque en voz todavía más baja, siguiendo a su vez los pasos de su gobierno que, sintiéndose "amenazado" por Corea del Norte (?????), decidió expulsar a su embajador en Madrid.

viernes, 29 de septiembre de 2017

No estaremos en 2100

Y por más que digan que la esperanza de vida va a aumentar de manera constante y espectacular, tampoco creo que estén mis nietas. Sus hijos, sí. Por esas fechas podría producirse una nueva extinción masiva, de esas que azotan al Planeta muy de tanto en tanto, pero que cuando lo hacen, lo hacen en serio. Si otras tuvieron que ver con el carbono en la atmósfera causado por los volcanes, esta tendría que ver con el carbono en la atmósfera causado por esa especie suicida llamada "humanidad". El artículo que cito enumera los detalles y cita a su vez las fuentes, añadiendo alguna más por su cuenta. No hablamos de certezas y nos podemos quedar en posibilidades con alguna probabilidad de pasar a los hechos a través, sobre todo, de los cambios que se producirían en los océanos. The Economist, explicando muy pedagógicamente cómo funcionan los modelos matemáticos que subyacen a estas predicciones/previsiones, comienza diciendo que no hay mucho espacio para la complacencia.
¿Reacciones? Las previsibles: sonreírse ante el pesimismo ajeno, proclamar un "después de mí, el diluvio" o un displicente "largo me lo fiáis". Pero el riesgo existe y es enorme y, por baja que sea su probabilidad -que no lo sé-, hace que, si fuéramos racionales -que no lo somos-, pensáramos alguna vez en estas nimiedades, aunque no sea más que por nuestros biznietos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Ya no hablan de Venezuela

Me refiero a los políticos españoles con algunas excepciones. El presidente Rajoy, en su sometimiento a Trump, se refirió al régimen. El ministro del Interior, en su contestación en el Parlamento a una intervención de Podemos, repitió lo de la relación venezolana de dicho partido. Y no recuerdo quién ha comparado lo que podría salir de la ley para la transición hacia la República Catalana con lo que está haciendo el presidente Maduro estos días. Las críticas a las propuestas nacionalistas catalanas para la transición se pueden entender cambiando algunas palabras de esta crónica de a dónde puede llevar al proceso constituyente venezolano y cómo y por quiénes. La crónica que cito está escrita desde una perspectiva favorable al procés, quiero decir, al proceso.
Mientras, Venezuela se prepara para una posible guerra con los Estados Unidos que no parece que sería nuclear como la de Corea del Norte sino como recurso para unir al país (o a la nación) ante la amenaza del enemigo extranjero (con su guardia civil y todo).

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Así es si así os parece

En resumen: dos (o más) "pensamientos de grupo" se enfrentan generando una espiral que lleva a una huida hacia adelante por parte de quienes comparten dicho pensamiento. Ya sabe a qué me refiero. Me explico.
No es impensable tamaña irracionalidad. Es muy humana y tiene una base conocida: el "pensamiento en grupo" (o de grupo) de evidentes resonancias owellianas (autor que sigo pensando que debería ser leído obligatoriamente, no solo en su 1984, sino también en su Homenaje a Cataluña). Lo que sucede es que nadie tiene un mapa a escala 1:1 de la realidad. Todos tenemos fragmentos a los que intentamos darles sentido añadiendo supuestos, hipótesis, autoridades, apuestas, objetivos, intereses o inventos con los que rellenar las lagunas de nuestro conocimiento. Estos instrumentos con los que intentamos dar sentido a lo que nos rodea no suelen ser verificables, así que no nos queda otra que fiarnos unos de otros y acabar anclando nuestras creencias (porque son creencias) en un grupo o en varios y, si se tercia, obedecer ciegamente -incluso con apariencias contestatarias- lo que nos dicen nuestros Amados Líderes. También sucede con las religiones que necesitan, además de pastores o conductores, apoyarse en una comunidad, shanga, grupo en el que compartir lo que no se puede demostrar sino, sencillamente, aceptar con credulidad, credulidad que es compensada por el hecho (ese sí observable) de que otros participan en la creencia. En general, sucede con todas las ideologías (la célula política cumple el mismo papel que la comunidad de base religiosa). Y se produce hasta en las mejores familias. Las agencias de "inteligencia" no están exentas y, de vez en cuando, cometen errores, incluso necedades, porque los hechos son tozudos y se resisten a encajar con lo que la "comunidad de inteligencia" comparte. Tampoco están exentos los gobiernos como el de los Estados Unidos. En la Wikipedia se recogen casos de groupthink por parte de tal gobierno. Ahí se enumeran, y me limito a traducir, las características de tal comportamiento tal y como se veía en los 80.
 “Tipo I: Sobreestima del grupo, de su poder y moralidad: Ilusiones de invulnerabilidad produciendo un excesivo optimismo y provocando que se asuman más riesgos; Creencia incuestionable en la moralidad del grupo, haciendo que sus miembros ignoren las consecuencias de sus acciones.
Tipo II: Cerrazón de mente: Racionalización de las alarmas que podrían poner en duda los postulados del grupo; Generación de estereotipos de los se oponen al grupo, tildándolos de débiles, malvados, sesgados o estúpidos.
Tipo III: Presiones hacia la uniformidad: Autocensura de ideas que se desvían del aparente consenso del grupo; Ilusiones de unanimidad entre los miembros del grupo, ya que el silencio es visto como acuerdo; Presión directa hacia la conformidad sobre cualquier miembro que pueda poner en cuestión al grupo, tildándolo de "desleal"; Guardianes de la mente: miembros autonombrados que protegen al grupo de posible información disidente”.
 Si lo ha leído pensando en los secesionistas, vuelva a leerlo pensando en los unionistas y viceversa. Insisto en que trascribo proposiciones publicadas en los 80.
Sobre esta situación aparentemente absurda se añade un esquema de acción-reacción originado en pequeños intereses electorales que se trasforma en una espiral: yo hago, tú reaccionas, yo reacciono, tú sobre-reaccionas, yo sobre-sobre-reacciono y así hasta la lucha final que nadie sabe en qué consiste ya que es probable que ambos bandos entiendan que no hay victoria posible para ninguno de los dos (o tres, o cuatro, que esa es otra). De momento, agrupémonos todos en esta lucha final y rechacemos cualquier intervención que no vaya exactamente a nuestro favor. La culpa, evidentemente, es del “otro”, que lanzó la primera piedra y por tanto es el culpable.
A partir de ahí, en circunstancias como las actuales, se puede llegar al "choque de trenes" de estos dos "groupthinks" enzarzados en una espiral que les hace huir hacia adelante. ¿Hasta dónde? Poca gente, si alguien, lo sabe.
La semana pasada el parisino Le Monde titulaba, con “huida hacia adelante”, una interesante entrevista sobre la tema (en femenino) catalana. Con ello se refería a las respectivas actuaciones de los bandos enfrentados en la Cataluña de ahora. Secesionistas y unionistas se lanzan hacia adelante, al parecer sin tener muy claro qué es lo que viene después. Tal vez algún genio, en su lámpara, lo sepa, pero la impresión es la que recoge el titular: que no saben a dónde van, pero van a toda velocidad.
Sea cual sea el resultado, el problema no estará resuelto. A “conllevarlo”, pues,que diría Ortega.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(Un grupo en el que se pueden anclar las propias creencias puede existir en cualquiera de los instrumentos -wathsapp, facebook, twitter, instagram etc- que proporciona internet. Y en los blogs, claro)

Otra Guerra Mundial

Las anteriores, llamadas "mundiales", fueron, básicamente, "atlánticas" o, mejor, "europeas" a pesar del peso que tuvieron otros países de fuera de la zona. Pero lo que estaba en discusión era quién era el país hegemónico que, con la II Guerra (segunda parte de la I Guerra) y su Plan Marshall, terminó con la hegemonía de Inglaterra e instauró la estadounidense.
La historia no tiene por qué repetirse, pero sí pueden extraerse algunas preguntas siempre bajo el condicional "si". Es decir, "si" volviera a producirse una Guerra Mundial y "si" fuera para determinar "quién manda aquí", todo parece indicar que sería, básicamente, "pacífica" (del océano Pacífico, obvio, porque violenta sí que sería). Hay quien ya plantea esa guerra USA-China para 2030 como fecha simbólica. Que la dirigencia china desearía volver a ser el "Imperio del Centro", pero referido al conjunto del mundo, ya lo vi en mi corta estancia en el país en 1988 (Beijing y, sobre todo, la universidad de Sichuan). Una vez más, chi vivrà, vedrà.

martes, 26 de septiembre de 2017

Después del referéndum, qué

La situación es demasiado complicada como para que yo la entienda. Los kurdos son una colectividad (heterogénea, por cierto, ya que también incluye judíos, pero se la suele designar como "grupo étnico") que se encuentra en varios países (Irak, Irán, Siria, Turquía y Armenia). Como tantas otras situaciones en la zona, fueron objeto de decisiones tomadas por los europeos al final de la I Guerra Mundial en función de los propios intereses (no solo petroleros, pero sobre todo petroleros), no en función de los intereses de las poblaciones afectadas por aquellas rayas hechas en un mapa (fue la política habitual de los liberales y democráticos europeos también en África).
Esto es lo que tenían prevista inicialmente

Y esto es lo que hay en la actualidad

Resultado de imagen de kurds

El reciente referéndum de independencia solo afectaba directamente a los kurdos de Irak, grupo particularmente importante ya que controla pozos de petróleo, fue aliado fiel de los Estados Unidos en la guerra de Irak y sigue siendo aliado en la lucha contra el DAESH. 
Con un 80 por ciento de participación, según cuenta La Vanguardia, la independencia ha sido votada por un 90 por ciento de los votantes.
Y, sí, la pregunta es: y ahora ¿qué? Ha'aretz recuerda que los kurdos que viven en Israel (israelíes, pues) apoyan la independencia de los kurdos que viven en Irak. 
Sea, pero el periódico sigue y recuerda, inmediatamente, las malas relaciones del gobierno turco con "sus" kurdos y las complicadas relaciones que establecen con el de Irán, en ambos casos con amenaza militar, mientras que el de Siria parece más transigente. El resultado es que salta por los aires el dicho que "el enemigo de mi enemigo es mi amigo" y "el enemigo de mi amigo es mi enemigo" si introducimos a los Estados Unidos y a Rusia.
Me pierdo, pero no puedo menos que repetir que las consultas referendarias, además de que las carga el diablo, suelen plantearse el "después ¿qué?" cuando ya han pasado de modo que la evaluación de los posibles efectos de un resultado u otro no intervengan para nada en el limpio resultado que el convocante provoca. Pasa en las mejores familias.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Apoyo a las dictaduras

El núcleo central del artículo que, además, es prolijo explicando los métodos que se han seguido para establecer estas cifras, es este:
According to Freedom House's rating system of political rights around the world, there were 49 nations in the world, as of 2015, that can be fairly categorized as "dictatorships." As of fiscal year 2015, the last year for which we have publicly available data, the federal government of the United States had been providing military assistance to 36 of them, courtesy of your tax dollars. The United States currently supports over 73 percent of the world's dictatorships! (énfasis añadido)
La mayoría de dictaduras del mundo reciben apoyo militar del gobierno de los Estados Unidos. Sin comentarios.
(Bueno, un comentario, sí: el de la ministra de Defensa española agradeciendo el apoyo del gobierno de los Estados Unidos a la posición del gobierno español respecto a Cataluña: "un apoyo por parte del país más importante del mundo en términos democráticos es muy importante para todos los que creemos en la ley, la democracia y el Estado de Derecho". Aconsejo leer el reportaje completo: no tiene desperdicio y, por supuesto, seguro que la ministra tiene razones para decir que no ha dado nada al gobierno de los Estados Unidos a cambio de este apoyo. Ni siquiera la expulsión innecesaria del embajador norcoreano en Madrid, aunque el dicho embajador lo niegue)

domingo, 24 de septiembre de 2017

Prohibición de armas nucleares

Hay motivos para el optimismo al ver 51 países dispuestos a firmar el nuevo tratado contra las armas nucleares. Pero por más que las obligaciones que comporta el tratado son evidentes, no queda claro
1. qué sucede con los países que no lo firman y son nucleares y
2. qué les pasaría a los que lo incumplan, sobre todo si pertenecen a la "comunidad internacional", es decir, son países centrales o satélites: nada, no les pasará nada. No le pasará nada a quien practique el "America first" o esté bajo sus órdenes, como acontece con países aduladores que, más papistas que el papa, expulsan a embajadores de Corea del Norte para castigar así a ese país por hacer pruebas nucleares.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Catástrofes clasistas

Somos vulnerables ante las fuerzas desatadas de la Naturaleza, sean terremotos, huracanes o volcanes. Ante esas catástrofes todos somos vulnerables, pero algunos son más vulnerables que otros. Hay diferencias en la vulnerabilidad social, tanto entre países como dentro de los países. El caso actual en el Caribe es un claro ejemplo. Simplificando: las casas de los ricos están en mejores terrenos y resisten más los embates, tienen recursos y ahorros y, en particular, han podido huir mucho antes para algunas de esas catástrofes. Algo así como sucedió con el Titanic: el porcentaje de muertos en clase turística fue mucho mayor que en primera clase.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Riesgo nuclear

Cuando un conflicto entra en espiral (acción-reacción con resultado de aumento de tensión), cualquier pequeño hecho puede desencadenar un resultado indeseable. Podría ser el caso del conflicto Madrid-Barcelona en su evolución de estos días. Pero el asunto llega a su máximo sobre todo cuando ambas partes disponen de armas nucleares, porque, en un determinado momento, un pequeño evento puede producir que una parte ponga en marcha sus misiles que, al ser vigilados por la otra parte, haga que estos últimos pongan también en funcionamiento su arsenal y, ya se sabe, MAD, loco en inglés, pero también siglas de Destrucción Mutua Asegurada.
Eso es lo que pudo producirse en 26 de septiembre de 1983, en plena Guerra Fría. Las pantallas soviéticas detectaron misiles estadounidenses que se dirigían hacia la URSS y a punto estuvieron de poner en marcha su propio arsenal. Por suerte, Stanislav Petrov, por cierto fallecido en mayo, fue capaz de darse cuenta de que había un error en el sistema que hacía ver misiles donde no los había y, en consecuencia, no avisó a sus superiores que, de haberlo hecho, habrían dado la orden de contraatacar. 
Las armas están no solo para disuadir a los contrarios sino, obviamente, para ser usadas. Conflictos en espiral entre potencias nucleares o con un participante nuclearizado, hay varios. En 1983 nos salvamos por los pelos (y digo "nos salvamos" porque aquel "encontronazo" podría haber producido un invierno nuclear que habría afectado por lo menos a todo el hemisferio norte del Planeta). Visto el desdén con que se tratan los Tratados de No-Proliferación y vista la retórica de estos locos que nos gobiernan (y digo "nos" sabiendo lo que digo), el riesgo sigue en pie. Ahí está el caso especial de Israel que genera adversarios nucleares como podría ser Irán o los peligrosos India-Pakistán o USA-Corea del Norte (o, si se prefiere, Irán, que todavía no es nuclear). El acercamiento Irán-Arabia Saudita, desde este punto de vista, suena mal. Pero, recuérdese: prevenir es curar, cosa particularmente aplicable a lo de USA-Corea.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Crisis española

Dos versiones en esta espiral de fuites en avant (por ambos lados), ambas publicadas "fuera" ya que lo que vayan a decir los periódicos que se publican en la Península, ya me lo sé.
Las versiones son la del presidente español pidiendo poner fin al "radicalismo y la desobediencia" y la del presidente catalán pidiendo poner fin a las acciones que "violan el imperio de la ley".
Lo malo es que es posible que haya algo de verdad en ambas versiones y que uno elija la que mejor encaja con sus pre-juicios. No es equidistancia (ya he dicho lo que yo habría preferido), sino constatación que incluye el papel del dinero en esta confrontación.
Una cosa que creo fácilmente observable: ni todos los catalanes piensan igual (mienten quienes hablan en nombre de Cataluña) ni todos los (¿demás?) españoles piensan igual (mienten quienes hablan en nombre de España). Claro que, unos y otros, se "saben" representantes de la "verdadera" Cataluña y de la España constitucional, es decir, "verdadera".
(Añadido el 22: Artículo del presidente catalán en The Guardian en la línea de la versión indicada. Interesante que sea "España" la que intenta bloquear el referéndum de "Cataluña". Después ya sabemos que es el "gobierno de Rajoy" el que se opone a lo que "los ciudadanos catalanes" (¿todos?) quieren, a saber, el ejercicio pacífico de su derecho democrático.
El Financial Times usa mejor los sujetos de los verbos.
Interesante que, según Le Monde, el Consejo de Seguridad de la ONU se oponga al referéndum de independencia en el Kurdistán no por cuestiones legales sino por los efectos que tendría. Comparar)
(Añadido el 24: de nuevo las dos versiones, en este caso sobre las manifestaciones en la calle: son pacíficas y los participantes, entre cánticos, ofrecen claveles o son tumulturarias y, por tanto, sediciosas, es decir, delictivas)

Convertirse en terrorista

La metáfora sigue siendo la misma: lo que uno conoce mediante un mapamundi acaba siendo muy diferente de lo que uno conoce mediante un callejero. Añado ahora: hay problemas que no hay más remedio que abordarlos a escala local por más que el mapamundi mantenga su utilidad, por lo menos evitando errores. Es la conclusión de este artículo en el New York Review of Books escrito por un investigador que llevó a cabo numerosas entrevistas a pie de calle con jóvenes paquistaníes y marroquíes o hijos de nacidos en Pakistán o Marruecos precisamente en la zona donde después se produciría un atentado terrorista: Barcelona y sus alrededores (Cambrils incluida). 
Analiza la enorme heterogeneidad de situaciones y los diferentes procesos que han llevado a la radicalización que termina en violencia. Al final, este proceso no lo explica un llamado "corredor salafista", ni siquiera la discriminación que sufren los árabes en Europa, sino el grupo inmediato al que se pertenece (pandilla de amigos, equipo de fútbol), pero añadiendo un detalle que los medios españoles no subrayaron suficientemente y es que el gobierno español había impulsado un programa de colaboración entre municipios para enfrentarse al problema. La colaboración entre países es importante pero, a lo que dice este autor y parece que el gobierno español compartía, para enfrentarse a ese peligro la colaboración tiene que ser local. El autor recoge el dato: de los 8.000 municipios que hay en España, sólo 13 habían aplicado el Plan Estratégico propuesto por el ministerio del Interior. Cuestiones de "imagen", dice el articulista. Cataluña y el País Vasco habrían planteado un plan propio, diferente del madrileño. Punto.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El Pisuerga y la sardina

Atribuir a un país o una religión lo que es propio de uno de los grupos que los compone es, a todas luces, una fuente inagotable de errores. Hace poco Luis María Ansón comenzaba una columna, El admirable Islam, diciendo: “Nada más cerril que generalizar. Sería absurdo que los árabes juzgaran a los españoles como terroristas por Eta; o a los irlandeses por el Ira; o a los peruanos por Sendero Luminoso; o a los alemanes por la Baader Meinhof; o a los italianos por las brigadas rojas; o a los argentinos por los montoneros; o a los franceses por el FLN corso; o a los uruguayos por los tupamaros; o a los mauritanos por los polisarios”.
En esa misma línea, no se puede juzgar a los musulmanes por lo que han hecho miembros de una de sus sectas, Takfir Wal Hijra, que, por cierto, beben alcohol y comen cerdo. Digo esto último pensando en un video que me llegó por whatsapp en los días álgidos de la islamofobia local en el que, entre otras lindezas, se llamaba a enterrar a los musulmanes envueltos en piel de cerdo. Parafraseando peligrosamente a un clásico, se podría decir que es rechazable que los salvajes se coman a los misioneros, pero algo debe de andar muy mal cuando los misioneros comienzan a comerse a los salvajes.
Esta confusión del todo con algunas de sus partes es no ver que tan católica es, se supone, alguna de sus reconocidas sectas homófobas como lo es, sin duda, el actual Papa diciendo aquello de “quién soy yo para juzgarles”. No es nuevo: el papa Urbano II predicó la “guerra santa” (“Deus vult”, Dios lo quiere, en la exaltación de la primera Cruzada, 1095) y, en pocos años, la Iglesia Católica daría personajes pacifistas y ecologistas avant la lettre como Francisco de Asís. ¿Es la Iglesia Católica, según estos extremos, simultáneamente belicista y pacifista, homófoba y respetuosa? Además, resulta que el cristianismo es algo más que la Iglesia Católica y que si hay diferencias dentro de la misma, muchas más las hay si se amplía el foco y se considera la enorme gama que cubre la palabra cristianismo, no solo ortodoxo, católico y protestante (que vendría a ser la diferencia entre sunitas y chiítas) sino dentro de los mismos entre sus variantes (como las hay en el Islam).
Recurrir a la Historia no es una buena ayuda, sobre todo si los datos se arriman convenientemente a la propia sardina ideológica. Pero tampoco a sus textos sagrados. Se dice que los musulmanes reciben su tendencia a la violencia precisamente del Corán. Algún que otro académico y periodista lo ha afirmado con contundencia. Otros, en cambio, encuentran en la lectura del texto una inspiración pacifista: el Islam es Paz. El que recuerdo vagamente haber leído en castellano cuando joven no me parece que fuera tan impresionantemente violento como son algunos pasajes de la Biblia en sus textos comunes a judíos y cristianos. El problema es que se trata de libros “inspiracionales”, es decir, que permiten la lectura que a cada cual convenga. Urbano II y Francisco de Asís leían el mismo texto. Los sufíes y los salafistas de Takfir también leen el mismo texto. Y, sin embargo, no presentan el mismo tipo de comportamiento.
Suele suceder que uno encuentra lo que busca, como en esas pruebas que usan los psicólogos que llaman “proyectivas”: distintas personas con distintos problemas ven cosas distintas en unas manchas de tinta (Rorschach) o unas fotografías (TAT). El problema no está en las manchas o en las fotos, sino en el que las interpreta “correctamente”, es decir, según el grupo en el que ha sido introducido y de cuyo “pensamiento de grupo” participa (me refiero al “group thinking”, objeto de los psicólogos sociales, esa tendencia de los grupos humanos a generar y compartir creencias que no necesariamente tienen que ver con la realidad).
Es inútil discutir. Los que han aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid para arrimar el ascua a su sardina política o ideológica (sea islamofóbica o nacionalista), me recuerdan a los conspiranoides que siguen diciendo que el hombre no llegó a la Luna: no hace mucho he leído la enésima refutación de sus argumentos que supongo tendrá el mismo efecto que las anteriores, a saber, ninguno. Dicen que cuando un asistente a una de sus conferencias le dijo que creía que lo que Hegel estaba diciendo no encajaba con la realidad, el filósofo respondió: “Peor para la realidad”. Pues en esas estamos.
(Publicado hoy en el diario Información -Alicante-)
(También El Capital de Marx puede ser un texto “inspiracional”. Por lo menos eso dicen algunos marxistas declarados: "leer a Marx es una fuente de inspiración que nos brinda la oportunidad de dar con las preguntas y respuestas adecuadas")
(Añadido el 22: los que creen que el Islam hace violentos a sus creyentes, harán bien dándole un vistazo a esta noticia sobre qué hacen miembros de una religión pacífica y benevolente como el budismo. Seguiré insistiendo: los creyentes de cualquier religión son demasiado heterogéneos como para pensar que esa religión es "causa" de su dispar comportamiento)

Retórica exaltada

Es António Guterres el que se preocupa por los malos entendidos a los que puede llevar tal retórica, aunque parece que se refiere a la del actual presidente de los Estados Unidos. Pero es algo más que malos entendidos, como bien se sabe en el choque de trenes Madrid-Barcelona de estos días. De todos modos, y aunque la retórica de unionistas y secesionistas esté llegando a cotas muy elevadas de exaltación, nada comparable a la de Trump amenazando con la "destrucción total" de Corea del Norte (ya lo hicieron antes, por cierto). Pero hay más y algo se puede aprender.
Primero, la retórica exaltada de UKIP consiguió un resultado del referédum para la salida del Reino Unido (Brexit) del que todavía se están arrepintiendo (algunos, los del "Brexit regret").
Segundo, el miedo a la retórica exaltada del Front National, en Francia, permitió que llegara al poder Macron, cosa de la que muchos franceses se están arrepintiendo pensando mayoritariamente que no es un buen presidente.
Tercero, AfD, el partido de extrema derecha alemán, a pesar de las opiniones poco favorables que concita, se sitúa cómodamente en tercera posición con altas probabilidades de conseguir representación en el Bundestag (en predicciones electorales, la franja inferior de Merkel está por encima de la fraja superior del SPD, pero esa carrera no debería ocultar la retórica exaltada de la Alternativa para Alemania -AfD-). Es pronto para arrepentirse, pero tiempo al tiempo. Y más si los futuros socios de Merkel son los liberales de Lindner y su retórica exaltada. 
Cuarto, otro tanto se puede decir del rejuvenecimiento del fascismo italiano de CasaPound. Ya tienen presencia política, pero es todavía muy minoritaria. Eso sí, retórica exaltada, la que haga falta. De todos modos, Forza Nuova prepara un aniversario de la "Marcia su Roma" para el 28.
No se soluciona con aquel imperial "sosegáos" con que el rey  Felipe II intentaba tranquilizar a los que, con temor y temblor, se acercaban ante su Majestad. Lo importante son las causas, más que los efectos.