miércoles, 23 de noviembre de 2016

Falsas noticias

Los políticos mienten. A veces, no siempre. Por eso me resulta tan poco interesante leer sus declaraciones. Las entrevistas, ni las miro.
En Facebook se miente. A veces, no siempre. Por eso, y por otras razones más personales, hace ya años que me di de baja. En Twitter ni me he dado de alta. Son conocidas las mentiras que han circulado en las redes sociales durante esta campaña de las presidenciales estadounidenses. Las de después, se les suponen.
Para nuestra desgracia, los medios mienten. A veces, no siempre. Por eso hay que tomar con cautela las noticias y, en todo caso, no hacer depender de ellas amistades y enemistades.
Me ha venido esto a la mente al leer esta noticia sobre el interés del New York Times en que se controlen las mentiras en Facebook. Al margen de lo complicado que resulta llevar a la práctica tal propuesta (dejarlo en manos de un algoritmo es muy arriesgado: se puede echar al niño con el agua sucia), el texto que cito incluye los enlaces de falsas noticias aparecidas precisamente en el New York Times (para el caso español, visualizo la portada de un periódico "de referencia" en la que aparecían hace ya años los barcos estadounidenses que iban a atacar a Libia: falsa noticia en aquel momento. Y con foto y todo).
La alternativa sería pasarse al Washington Post (ver aquí los conflictos de interés de Trump) o al New York Observer (dirigido por el yernísimo, Jared Kushner, yerno de Trump, cosas que pasan en otros sitios también y también pasaron), pero son ganas de complicarse la vida: es preferible el escepticismo generalizado.
Buenas noticias para los medios estadounidenses antes "deshonestos" y ahora amigables. Business is business
(Sobre noticias "incompletas" sobre los acuerdos de París y lo de Marrakech, aquí. Y se trata de saber si, como especie, vamos a durar mucho o poco en este Planeta, no de saber quién es más "progre" o más "carca", que es algo irrelevante)

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