jueves, 21 de julio de 2016

Terrorismo: en resumen

Pongo en resumen lo que he venido planteando estas últimas fechas.
1. Los "valores europeos" son un recurso retórico respetable, pero muy difícil de concretar. Mi lucha (Hitler y su antisemitismo sustituido ahora por la islamofobia del tipo del noruego Breivik), el Manifiesto comunista (Marx y Engels, "la religión es el opio del pueblo"), La religión dentro de los límites de la mera razón (Kant) y la Introducción al cristianismo (Ratzinger, después Benedicto XVI) son de autores igualmente europeos, casi todos alemanes. Y si es por denominador común, es inútil buscarlos en Ceaucescu, la Inquisición de la Stasi alemana, Le Pen, Berlusconi, Carrillo, Moro, Blair, Aznar, González, Barroso o Monet (¿Se considera al ahora ortodoxo Putin como europeo?).
2. El Islam no está en contra de Europa. Los ataques yihadistas son de grupos muy particulares de musulmanes, en muchos casos poco musulmanes, y ni representan al Islam ni están en contra de Europa sino que tienen agendas locales que se extienden a Europa, pero extenderse no es tenerla como objetivo central.
3. Los musulmanes europeos ni son tantos ni su proyección demográfica hace pensar que vayan a ser mayoría. Mucho menos la de los que son de estricta observancia. El aumento de su porcentaje tiene que ver con la debilidad demográfica de los "aborígenes" más o menos cristianos (tan poco fanáticos como la mayoría de musulmanes) poco dispuestos a superar la tasa de reposición (nacimientos frente a fallecimientos) y sí dispuestos a producir sociedades notablemente envejecidas.
4. El simplismo de los planteamientos propagandísticos del Estado Islámico y antes de Al Qaeda se parece, en su función, al simplismo de los planteamientos xenófobos e islamófobos: buscan movilizar a personas con características personales y sociales aptas para ser cooptados.
5. Entre el simplismo europeo está  incluso el suponer que los muyaidines que fueron a luchar a Afganistán contra los infieles comunistas (azuzados, en parte, por "Occidente") o que han ido a Siria son todos iguales. Tampoco son iguales los que han regresado: los hay desilusionados por la corrupción observada, las prácticas poco islámicas observadas y los excesos observados en el "campo de batalla". 
6. Pero el problema es que algunos matan y lo hacen de manera espectacular. Responder a la violencia con la violencia es garantizarse que no hay final posible (Gandhi reconocía que si se practica el ojo por ojo, al final todos ciegos).
7. Las trayectorias de estos asesinos comienzan a conocerse y parece claro que la religión no es "el" factor determinante. Cierto que algunos pasan del islamismo "sociológico" (poco practicante) a la observancia y de ahí al wahabismo y de ahí al salafismo y de ahí al yihadismo tal como se lo entiende en Europa, es decir, violento. Pero la religión viene después, no antes de su radicalización.
8. El papel del reclutador es muy importante, sea en la cárcel, la mezquita, el grupo de amigos o internet. Es gente que sabe percibir la vulnerabilidad de quien puede ser cooptado, conocidas sus circunstancias personales. O, simplemente, que deja su mensaje para que quien lo necesite pueda asimilarlo y hacerlo propio.
9. El terrorismo yihadista no es el único terrorismo que hay en Europa y, desde algunas perspectivas, su letalidad es menor que la de otros terrorismos europeos (secesionistas, de extrema derecha o extrema izquierda y similares).
10. El miedo y la inseguridad son malas consejeras. Se pueden trasformar con facilidad en violencia y, en todo caso, son terreno abonado para políticos y reclutadores con intereses relativos al poder, no a las ideas o los valores. Provocar el miedo se puede hacer mediante un acto violento o mediante la magnificación del mismo o por el anuncio de ulteriores violencias. Lo hacen políticos y reclutadores que saben que el inseguro es más dócil y más dispuesto a creerse simplificaciones, en particular las que se refieren al "enemigo" (sea el "cruzado" o el "musulmán").
11. Siendo problemas que vienen de antiguo y que han entrado en una espiral de violencia, no tiene mucho sentido pensar que se van a resolver de un día para otro.
12. Deslegitimar, no entrar en su juego, evitar los simplismos, policía (no tanto ejército), infiltración, analizar las causas de cada contexto (no hay una única causa ni su constelación está generalizada), conócete a ti mismo y conoce al otro, evitar "choques de civilizaciones" (lo digo recordando la fallida "alianza de civilizaciones" que promovieron Rodríguez Zapatero y Erdogan), empatía, evitar la visceralidad y promover la racionalidad son posibilidades que algunos de los que defienden los "valores europeos" pueden aceptar y otros rechazarán de plano. Hay responsables de estas tragedias y dolores en todos los campos.
13. Imponer "nuestros valores" (costumbres, versión de la religión) a los inmigrantes y refugiados podría estar en contradicción con dichos "valores" si como tales se toma a los de la Ilustración (libertad de pensamiento, libertad de expresión. rechazo de la pena de muerte). Cierto que en algunos países árabes (no en todos) se practica la teocracia (es decir, una determinada legitimación del poder político) y se persiguen otras formas religiosas, pero no creo que esa sea la razón para aplicar esas prácticas en Europa.

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